El Ascenso de Darth Vulcan
Autor Original: RHJunior
Traductor y corrector: Qin the Kirin
Capitulo: 14
Mientras tanto de vuelta en Ponyville.
Diamond Tiara despertó en su cama, una cama gloriosamente confortable, era suave y acolchonada, tenía almohadas gordas, tan deliciosamente suaves y de olor tan agradable que era un shock para su sistema.
No era además cualquier cama. Era su propia cama, Ella observe el familiar techo, los conforts y almohadas estaban hechos con sus propios colores: rosa, lavanda y blanco, que además tenía un ligero aroma a popurrí. Al otro lado de la habitación ella podía ver sus juguetes, bien ordenados en los estantes; ella podía ver su ropero el cual ella sabía estaba llena de la mejor ropa, los más lindos vestidos que una potrilla con dinero podía conseguir. Ella sintió una extraña desorientación. ¿es que todo había sido solo un terrible sueño? Fue entonces que sintió los curitas, y sus raspones y moretones bajo estos y la realidad de las últimas dos semanas le volvió de golpe.
Habían pasado dos días. Ella estaba en casa. Había vuelto a su hogar, al fin.
Se escucho que tocaban la Puerta y luego esta se abrió, un par de enfermeras unicornio con cofias de hospital entraron, empujando un carrito ante ellos. -Oh, excelente, estas despiertan- dijo una de ellas con una sonrisa profesional. -muy bien. ven querida... -
Tomo a Tiara de un casco y la ayudo a salir de la cama; Tiara obedeció tímidamente. La enfermera la guio hasta el baño. Ellas no llenaron la tina; habían aprendido a la mala eso el primer día. Incluso estar cerca de una tina llena de agua le causaba a la potrilla mucho terror. Un baño de esponjas con una palangana llena de agua era lo más que ella podía manejar. Ellas ayudaron a Tiara con el agua caliente y la ayudaron a bañarse, gentilmente tallaron alrededor de sus costes y raspones. Tiara no protestó. Ellas eran muy cuidadosas y gentiles, y el agua cálida se sentía tan bien en su pelaje.
Una vez limpia y seca (oh las toallas eran tan suaves y acojinadas), Las enfermeras atendieron sus heridas, poniendo pomadas y curaciones en aquellas que aún lo necesitaban. Una vez hecho eso, ellas devolvieron a Tiara a su cama con cuidado. Una de ellas trajo una charola con el desayuno que consistía de vegetales, sopa y pan en rebanadas recién horneado, mientras otra tomaba un cepillo comenzaba a peinar su crin y cola. Ya habían hecho esto antes, la mañana en que la habían encontrado, recordó Diamond Tiara. Su crin y cola eran más cortos ahora; las enfermeras se habían visto obligadas a hacerlo para remover los nudos y cosas atrapadas en su cabello dejándola casi calva. Ella se vio de reojo en el Espejo del baño; su tiara se había ido, igual que su crin y cola; era como si le hubieran trasquilado todo aquello que la hacía ser ella.
Ellas terminaron de peinarla y pusieron la comida frente a ella. En voz baja dijo -gracias- y procedió a comer. Después de que termino, se recostó en la cama, tirando de su edredón hasta la barbilla. Aquí era cálido y seguro.
Las enfermeras comenzaron a hablar en voz baja sobre nada interesante. Después de un instante Tiara se dio cuenta que le hacían una pregunta. -…Si ya se siente mejor, creo que Podemos dejar pasar a sus amigas de la escuela, que quieren verla- dijo una de ellas.
¿amigas? Ella no tenía ni una amiga. Y todas ya la habían visto amarrada como un perro a la escalera de la entrada de la escuela. -no, muchas gracias- susurro.
- ¿Y tú papi? ¿puede venir a verte? – pregunto gentilmente la otra enfermera.
… sentada en las rodillas de Darth Vulcan, mirando la brillante imagen fantasmal… Las ofertas de granero de Rich, desde una perspectiva de ojo de pájaro; su padre trotaba hasta la Puerta principal, sonando las llaves y silbando alegremente como si nada malo hubiera pasado...
Tiara rodo para darles la espalda y se hizo bolita.
La enfermera suspiro. -Te dejaremos descansar ahora, querida- dijo una de ellas. -Quizás cuando te sientas mejor...- dijo dejando la frase a medias. empujaron el carrito fuera de la habitación y cerraron la puerta.
Tiara se quedó acostada por un rato, totalmente inmóvil. Pudo escuchar las voces que venían de afuera, en algún lugar del pasillo; la voz de su padre, la de las enfermeras, lo que parecía ser las voces de potrillas… ¿Silver Spoon? Sus orejas se enderezaron… luego bajaron de nuevo. Silver Spoon solo se había juntado con ella porque sus padres eran ricos. Pero cuando la secuestraron…
...Silver Spoon trotando alegremente en camino a la escuela, hacia Sugarcube Corner, en medio de un grupo de ponis. ¿Diamond Tiara? ¿esa quién era?...
¿qué amigos?
El día era soleado, pero fría. Ella podía sentir como el frio radiaba de su Ventana panorámica hasta su habitación. La inmensa ventana panorámica hacia los pies de su cama, la cual miraba en dirección al bosque... ella se levantó de la cama a asegurarse que la ventana estaba cerrada.
Luego se dirigió al librero, tomo dos o tres de sus juguetes favoritos… Miss Pretty, Bumpkin el oso, Mister Hugglesworth… los llevo de Vuelta a la cama los acomodo en un grupo a su alrededor para poder abrazarlos.
Las voces fuera seguían hablando. Las enfermeras eran tranquilas pero firmes; las voces de los más jóvenes y de su padre sonaban decepcionados, pero resignados. Los escucho alejarse, el sonido de sus pasos perdiéndose en la distancia. Por un muy breve instante quiso pararse y correr a la puerta, llamarlos de regreso.
Solo se quedó acostadas, mirando a la Ventana conforme pasaban las horas, preguntándose si volvería a sentirse a salvo y segura alguna vez...
Casi pego un alarido cuando una cabeza se asomó por su ventana.
Le tomo un instante a su corazón casi paralizado de terror dares cuenta que los perros diamante no usaban collares de perlas ni lentes de pasta gruesos. Ciertamente tampoco tocaban las ventanas con cascos, ni aplastaban sus trompas contra las ventanas con mirada de estar algo ofendidos. - ¿S-Silver Spoon?- dijo Tiara. Ella salto de la cama y abrió las Ventana.
Silver Spoon se cayó al entrar. Ella se sentó y se ajustó sus lentes. -Diamond Tiara, porque no nos…- entonces vio bien a Diamond Tiara y exhalo. -Tiara... ¿qué le paso a tu crin? -
-Oigan- se escuchó la protesta fuera de la ventana. -una ayudita ¿por favor? -
- ¡Oh! – exclamo Silver Spoon mientras corría hacia la Ventana y se extendía sobre el umbral. Diamond Tiara se asomó hacia afuera. Ahí había una torre de cinco potrillos. Hasta abajo estaba Applebloom y Babs, seguidas de Twist, Sweetiebelle y Scootaloo. -por que tenía que tener su habitación en el Segundo piso- se quejó Scootaloo mientras Silver Spoon junto a una renuente y confusa Diamond Tiara las jalaban para subir.
-habría sido más fácil si algún poni no hubiera olvidado la escalera de cuerdas que hicimos- se quejó a su vez Sweetiebelle.
-Hey ¡no fue mi culpa! -
- ¡si lo fue! -
- ¡Quítense de mi espalda! -
- ¿Pueden dejar de discutir y entrar de una vez? – grito Babs, perdiendo la paciencia. -¡Saben que pesan mucho!- después de uno o dos minutos de esto, junto con un montón de resoplidos, esfuerzos, empujar y tirar, la cadena de potrillas logro trepar la pared y meterse por la ventana. Lugo se tiraron todas en el piso de Diamond Tiara todas amontonadas, quejándose.
Diamond Tiara se alejó cautelosamente de ellas. ¿Las Cutie Mark Crusaders? ¿Por qué? ¿qué están hacienda aquí? – exigió saber, algo enojada.
Scootaloo hizo una mueca. -Eso mismo me pregunto- dijo. Applebloom le dio un codazo en un lado.
-solo queríamos verte- dijo casi en un chillido Sweetiebelle.
Tiara retrocedió al otro lado de la cama, ocultándose. - ¿Por qué? - pregunto, había un temblor en su voz. - ¿para que se puedan reír de mi otra vez? ¿para ver si aún tengo mi collar y plato de comida para perros? - el recuerdo, la humillación, que la encontraran amarrada como un animal… -
- ¡No! Tiara, ellas no, Ellas no son así- dijo suplicante Silver Spoon. -Ellas no son malas ponis. Ellas me acompañaron cuando estaba sola, asustada y nadie sabía que había sido de ti. - agrego mientras señalaba a las Crusaders. -Applebloom se sentía terrible de que te hubieran secuestrado en su granja. ¡Scootaloo y Babs querían iniciar de inmediato un grupo de búsqueda! Y no pasa ni un día sin que pregunten por ti. – ella se acercó un poco, tratando de asomarse por la esquina de la cama. -todas estuvimos muy preocupadas… -
Algo exploto desde el fondo de Tiara. - ¡MENTIROSA! - Diamond Tiara salió de pronto del otro lado de la cama, gritándole a su mejor amiga en su cara. - ¡MENTIROSA! Yo se la verdad. - ¡Te vi! -
- ¿nos viste? – dijo Silver Spoon, desconcertada.
-el me lo mostro- dijo una cada vez más furiosa Diamond Tiara, con la respiración pesada. -el uso su magia para mostrarme. Una Ventana mágica... cosa... donde vi Ponyville. – todas se mostraron sorprendidas. -Si, es la verdad- Tiara alardeo amargamente, una sonrisa llena de odio en su cara. Sus ojos se llenaron de lágrimas, y comenzaron a rodar por su cara. -las vi a todas. Todas corrían y jugaban como si nada hubiera pasado, Tu, y todos los demás ponis…. Iban al parque, a trabajar, a la escuela y a Sugarcube Corner como si absolutamente nada hubiera sucedido. ¡Todas estaban FELICES de que me hubiera ido! porque era PERFECTO ¿no es así? Porque era como... si... yo... nunca... hubiera... nacido...- la tirada se cortó cuando comenzó a sollozar.
Nadie dijo nada en su defenza. Solo… se le echaron todas encima. Silver Spoon fue la primera en lanzar sus extremidades al rededor del cuello de Tiara, las otras solo se quedaron atrás por muy poco. Tiara grito furiosa y comenzó a patalear, tratando de alejarlas de sí, pero ellas solo se le acercaban aún más, abrazándola, haciéndole cariños con la trompa y sin soltarla en lo más mínimo. Sus alaridos se convirtieron en sollozos conforme se daba por vencida, el grupo la abrazaba y mecía al mismo tiempo.
Toda la historia se supo, poco a poco. Las otras potrillas fueron aturdidas una y otra vez conforme la escuchaban. La marcha hasta la cueva. Los perros diamante. La horrible cocina llena de sangre y tripas. El collar, la cadena, cuando casi la ahogaron. -El... lleno una jícara [1] del baño con agua... ¡y me hizo beber de él! – ella sollozo de nuevo. Eso fue como un rápido castigo por uno de sus intentos de escapar, Solo escuchar a la normalmente potrilla cara dura, llorar mientras relataba todo lo que le había pasado, les iba a dar pesadillas a las demás por el resto de sus vidas.
Ella termino su historia, diciendo como cada día él la dejaba observar Ponyville a través de su ventana mágica, así había visto a todo el pueblo seguir con sus asuntos, alegres y despreocupados. Entonces él le hablaba de algunas de las horribles cosas que ella había hecho y que por eso es que a nadie le importaba lo que le sucedía… ya que ella era malvada y odiosa con todos los ponis, que incluso su papi, no podía soportarla y que todos serian más felices si ella muriera.
Ellas creían solo estar aturdida. Pero sus rostros eran de shock, horror, lastima, y hasta de asombro y balbuceante furia. -Ese… ese retorcido y cruel ¡Cabeza hueca! - grito Sweetiebelle, con la cara completamente roja, literalmente tamborileando el piso con sus cascos.
-Pero que DETESTABLE- exclamo Applebloom.
-Esa... esa es la cosa más podrida que he escuchado- dijo Babs estando de acuerdo.
-necesitas SABER que ¡todo eso es una MENTIRA! - suplico Twist.
La cabeza de Diamond Tiara latigueo en su dirección. Todo era mentira... esa Pura idea fue como un rayo de luz, brillante que perforo la niebla de su miseria. -Pero...-
Scootaloo la miro fijamente. - ¿es que jamás se te ocurrió que el villano podría estar mintiéndote? – luego de decirlo se puso en dos patas u puso sus cascos superiores en sus caderas - ¡Santos cielos, vaya que eres tonta! -
- ¡Scootaloo! – El grito le llego de media docenas de direcciones a la vez.
- ¡oh, vamos! – protesto ella.
-El me lo mostro... a través de su ventana mágica... – dijo débilmente. -Yo... los vi todos. Ir y venir de la escuela… Y… -
- ¿escuela? – pregunto Applebloom, levantando una ceja. -DT ¡no ha habido escuela desde que desapareciste! ¡Diablos, prácticamente todo en el pueblo está cerrado! -
- ¿que? -
Todas negaron con la cabeza. -Todos los ponis estaban asustados que Darth Vulcan quisiera secuestrar a algún poni más- dijo Twist. -para vengarse del pueblo. Miss Cheerilee cancelo la escuela, porque ningún poni dejaba salir a sus niños. – ella tembló un poco.
-solo fuimos a la escuela esta mañana solo porque Miss Cheerilee nos pidió que ayudáramos a limpiar el salon- dijo Sweetiebelle. -ha habido guardias recorriendo las calles todos los días estas semanas...- entonces resoplo y se golpeó la cara con un casco. -Oh, dios. ¡Eso es! ¡La Princesa Twilight lanzo una ilusión sobre todo el pueblo para evitar que Darth Vulcan pudiera ver qué pasaba! -
Diamond parpadeo. - ¿u-una ilusión? – dijo temblando.
Silver Spoon asintió. -sobre todo el pueblo. Para todos en el exterior, todo se veía normal en el pueblo. Como el jueves pasado, una y otra vez. Solo los que estábamos dentro del pueblo veíamos lo que en realidad pasaba, con los soldados y todo. Fue algo genial, de hecho. -
Diamond Tiara boqueo atónita. Luego dio un quejido y se agacho. - ¡soy una poni horrible y además estúpida! – dijo.
-No me digas- dijo Silver Spoon, mientras la abrazaba de nuevo.
Diamond Tiara miro a su amiga, luego a las demás. - ¿por qué son tan buenas conmigo? – pregunto, completamente perdida. -he sido tan cruel con ustedes. -
-Pues... Si... Eras algo canalla- dijo Scootaloo, sobándose la nuca con un casco.
-Pero eres NUESTRA canalla- dijo Babs. Las demás se rieron un poco.
-Tu eres un poni- respondió Twist. -Y los ponis tienden a cuidarse entre sí. -
- ¿aun si no se lo merecen? – dijo en voz baja Tiara, con los ojos llenándose de lágrimas de nuevo.
-Todos los ponis se lo merecen o no- respondió Applebloom. -pero ese no es el punto. -
Las lágrimas comenzaron a correr. -Yo… no puedo prometer que seré una Buena amiga- dijo Tiara, sollozando y limpiándose los mocos con su antebrazo. -Probablemente me comportare como una cretina y hare cosas crueles de nuevo...-
-como ya dije, ese no es el punto- dijo con firmeza Applebloom. -Perdona al que lo pide. Y nadie cambia por sí solo. -
Ellas se quedaron juntas, platicando. Compadeciéndose del destino de la cola y crin de Tiara (-no lo sé, o creo que se te ve bien- fue el veredicto de Babs, dicho esto mientras agitaba su propia melena corta) y Twist le daba bastones de caramelo. (Tiara odiaba la menta. Eran la mejor cosa que jamás había probado.) Fue cuando el tópico de la plática se movió hacia cuando regresarían a la escuela que Tiara se mostró deprimida de nuevo.
Scootaloo la miro. -Oh vamos no puede ser tan malo. – le dijo. -sé que la escuela apesta, pero…-
-Ah creo que ella está pensando en los ponis que se encontrara ahí, Scoots- le dijo Applebloom. Diamond Tiara hizo una mueca y asintio. Applebloom saco su labio inferior, pensativa. -vamos, Tiara. Creo que hay algo que necesitas ver. -
El personal de la mansión, que no era tonto, estaba más que consciente de la incursión "clandestina" montada por las Cutie Mark Crusaders en el piso superior. En esencia porque su chaperón, Spike el Dragon, estaba sentado en la sala disfrutando de una baso de caliente jugo de manzana con especias. Las niñas no tenían permitido ir a ningún lado sin que alguien las cuidara, sus familias habían estado de acuerdo que Spike era centrado, responsable y confiable… y más importante era un reptil de poco más de medio metro de alto con garras y colmillos, que era a prueba de espadas, resistente a la magia y podía escupir fuego. El las había acompañado a la casa de Tiara para visitarla y de nuevo para su "super secreta misión ninja" luego se presentó ante el mayordomo y se acomodó a esperar a que ellas acabaran lo que hacían.
Por supuesto, ni el, ni las doncellas, ni el mayordomo estaban preparados para la forma en como salieron. Se escucho un estruendo en la escalera y seis pequeños ponis bajaron galopando, ellas arreaban a una sexta entre ellas. Babs iba al frente, despejando el camino. -a un lado, a un lado, vamos pasando… discúlpenos, Jeeves [2], vamos a salir- dijo mientras pasaba casi empujándolos.
- ¿qué es lo que pasa? – pregunto Spike, casi tirando su bebida.
-vamos, Spike ¡Muévete! - grito Sweetiebelle. La pequeña manada prácticamente lo arrastro con ellas.
- ¿y a donde se dirigen? – pregunto a su vez el mayordomo, consciente de que no podría parar la estampida miniatura.
-vamos a llevar a miss Tiara de paseo, Worcestershire- le respondió Silver Spoon, de la forma en que lo haría alguien largo tiempo acostumbrada a la servidumbre. -no volveremos hasta las dos. Enviaremos un mensaje si por alguna razón llegamos más tarde. -
-mmm, muy bien señorita- Worcestershire dijo mientras se alzaba de hombros de forma fatalista en su mente. El dragón iba con ellas y había soldados en cada esquina, después de todo... el y las doncellas miraron como las pequeñas y el dragón se amontonaban en la puerta y salían.
Tiara no estaba segura de esto, para nada. Ella aún se sentía nerviosa de estar al descubierto, Pero el que la pequeña manda la rodeara y que sus cálidos costados presionaran contra el suyo, la hacía sentir mejor, la hacía sentir fuerte. Aun así, respiraba profundamente y mirar al rededor solo para recordarse que estaba a salvo. Ella estaba en medio de Ponyville y ahí era seguro.
A pesar de lo que le habían dicho, Tiara tenía sus dudas. Eso era, ella dudo hasta que vio a varios de los pueblerinos en persona. Quienes no tenían nada más que palabras amables y de simpatía para ella. Incluso de aquellos con los que nunca había sido amable… ella comenzó a llorar y soltar balbuceantes disculpas durante el camino. Todas las cueles fueron aceptadas de sorprendente buena gana, cuando ella solo había esperado indiferencia y hostilidad... después de un par de disculpas, sus lágrimas se secaron y las reconciliaciones fueron más fáciles, pero no por ello menos sinceras.
Lo que más le sorprendió era como había cambiado Ponyville. Había soldados en armadura en cada esquina, algunos patrullaban, otros cuidaban los carruajes tirados por Pegasos, incluso algunos volaban sobre ellos. Hasta había soldados hacienda guardia afuera de la biblioteca. - ¿de dónde habían salido? – dijo resoplando.
-Las princesas- dijo Scootaloo. - ¿escuchaste? Ellas movieron un pelotón complete de soldados a Ponyville en el momento en que Darth Vulcan te secuestro. ¡hasta mandaron a uno grupo enorme al bosque a tartar de rescatarte! -
-No lo sabía- dijo Diamond Tiara. -Nunca los vi. -
-No es sorprendente- comento Spike. -Twilight me dijo que nunca estuvieron cerca de encontrar la guarida de Darth Vulcan. Cuando estaban en eso, lucharon con el tipo en medio del bosque, los perros estaban aquí saqueando y robando y… bueno, dejándote atada a las escaleras de la escuela- dijo en tono de disculpa, encogiéndose de hombros.
-Si, ese día fue de lo peor- resoplo Applebloom. -Shining Armor estaba tan molesto que casi grito palabrotas cuando volvió y vio lo que había pasado...-
Diamond Tiara se paró en seco. - ¿Shining Armor? – dijo en un chillido. -El Shining Armor ¿lidereo el equipo de rescate que fue a buscarme? – ella dejo escapar un grito de fangirl se puso los cascos en sus mejillas que eran de color rojo intenso.
-Si- dijo fingiendo un desmayo Silver Spoon. -él era incluso más guapo en persona... - Diamond Tiara entro en modo de fanática otra vez. Varias de las potrillas coincidieron con ellas.
Spike las Miro con los ojos entre cerrados. -El ya está casado ¿sabían? – le dijo.
-lo sabemos- respondió nostálgica Sweetiebelle.
-a nootras os gusta miralo- dijo Twist. Las demás, hasta Scootaloo, la secundaron. -Sii...-
Spike solo giro sus ojos y pretendió vomitar. -potrillas. -
-Me lo perdí- lamentó Tiara, golpeando el suelo con un casco.
-Nah, el aun está en el pueblo- dijo Spike, aun a sabiendas de que lo lamentaría después. -de hecho, él quiere entrevistarte después, para saber qué sabes de las fuerzas de Darth Vulcan… -
- ¡IIIIIIIIIIIIII! -
Así que trotaron por las calles juntas, ellas aun la llevaban en medio del grupo. Hasta que llegaron a un a calle conocida que ella comprendido hacia donde la habían estado guiando. Mas a delante estaba la tienda de su Papi, Las Ofertas del Granero del Rich. Así que se paró en seco de nuevo. - ¿Por qué estamos aquí? - balbuceo.
Las demás estaban quietas. Ellas las miro a todas y cada una. Applebloom fue la que finalmente hablo. -DT, quizás no sea la potrilla más lista de toda Equestria, pero aún recuerdo lo que nos dijiste sobre lo que te mostro Darth Vulcan- le dijo. -y también recuerdo lo que dijiste cuando tu papi vino y abrió la cadena. Tu creíste que él te había abandonado. Eso no fue más que una horrible mentira. -
-Un horrible pedazo de estiércol de mentira- gruño Sweetiebelle, con su cara roja como tomate.
-woau, tranquilízate bomboncito- dijo en broma Babs. -Te estas poniendo muy pesada con nosotras. - Sweetiebelle trato de intimidarla con la mirada, Pero más pareció que hizo un puchero.
-Ella tiene razón- siguió Applebloom. -Tu papi jamás te abandono. diablos, los guardias tuvieron que amarrarlo para evitar que se cargara el solo hacia el bosque Everfree. -
-oí que trato de contratar un comando de ponis super rudos, para un a incursión de rescate- intervino Scootaloo. -Lo que habría sido asombroso, Pero las Princesas lo detuvieron. Temían que, si se precipitaba, Darth Vulcan lo vería venir y le haría algo…- no termino la frase ya que trago saliva.
Tiara tembló. Ella podía entender a que se refería Scootaloo.
-Él no ha hecho nada desde entonces- dijo Applebloom. -No va al banco. No abre el negocio. Solo se sienta ahí en el porche...- hizo notar Applebloom. Tiara pudo ver entonces la figura de un poni, encorvado sobre una de las mecedoras de madera que su Papi dejaba en exhibición para que los clientes descansaran. Fue entonces que Tiara se dio cuenta de que las ventanas de la tienda estaban oscuras.
Applebloom le dio un empujoncito con su trompa. -creo que tu papi se siente como tu- le dijo. -como el poni más horrible del mundo. Por tan rico y poderoso como es, el no pudo ir a salvar a su pequeñita.
-Él te ama con todo su ser, y si tú lo amas, no lo vas a dejar que pase otro minuto sintiéndose así de miserable. -
Tiara miro a su padre. Y sintió que algo se retorcía dentro de ella, como si algo quisiera partir su corazón por la mitad. Las otras le dieron unos empujoncitos. Ella comenzó a andar hacia la tienda. A mitad de camino comenzó a correr.
- ¡PAPI! -
Filthy Rich levanto la mirada. Tenía la mirada Perdida y lucia demacrado; él no se había arreglado; Su alguna vez muy estilizado peinado eran un desastre. Se notaba que no había dormido en al menos dos días. El apenas si podía creerles a sus propios ojos cuando vio a la poni color rosa y lavanda que corría hacia él, como si la persiguiera el diablo. - ¿calabacita? - exclamo.
Ella se arrojó sobre el con sus cuartos frontales extendidos. - ¡Papi! – dijo sollozando. Luego enterró su cara en su cuello, pegándose a él como una hiedra a una pared, dispuesta a no soltarlo jamás. -Te amo Papa… ya sé que en realidad hiciste el intento, tu trataste… ya no me importa, Te amo papa…-
Filthy Rich la abrazo aún más cerca de él y la baño con su llanto. Su bebe había vuelto al fin.
Arriba en el camio, a media cuadra de distancia, estaban paradas seis potrillas sollozantes y que se secaban los ojos, algunas sin embargo amenazaron con darle un puñetazo a las que comenzaran a balbucear. El dragón no era tan resuelto. Él estaba ahí parado sujetando un pañuelo en una garra, Soltando unos sonoros alaridos. - ¡porque estas tan afectado? – dijo bromeando Babs, riéndose a pesar de sus propios ojos inundados de lágrimas.
-Yo… Yoooo… No Lo ¡SEEEEEEEEEEEEEEEEE! – chillo Spike, para sonarse la nariz de forma escandalosa. Las chicas comenzaron a darle zapes y a despeinarlo y quizás a darle algunos abrazos y golpecitos en la espalda.
Era un hermoso día en Ponyville Y todo estaría bien.
Notas del traductor.
1] nombre en México, para un cuenco o similar.
2] en inglés es una forma de referirse al mayordomo, es una especie de apodo, se origina de un personaje apellidado así de unas novelas e historias de P.G. wodehouse. Que es el estereotipo del mayordomo perfecto.
