Hola hola, espero que sus semana haya sido de lo mejor, bueno, aquí estamos con el capítulo catorce.
En algún lugar de aquel mundo se hallaba el objeto de deseo de Wane, estaba tan cerca de alcanzarlo que le costaba pensar que había sido capaz de escapar de él en dos ocasiones. Sin embargo, la próxima vez sería la última. Arriesgaba mucho con cada encuentro, la certeza que tenía de enfrentarse y vencerla era bastante amplia, aunque de momento esperaría a que diera señales de actividad. Después de todo, no avanzaría nada si no liberaba su energía de forma total.
[SSE]
La figura tétrica de Supay se mostraba ante Sunset, en medio de la obscuridad. Dicen que compartimos ciertos rasgos con nuestros progenitores; pero Sunset no hallaba ninguno, salvo por los ojos brillantes, pero estos tenían un color escarlata que cambiaban hacia un azul, violeta, verde y zafiro constantemente; al cruzar la puerta lo primero que observó fue una superficie que parecía ser carbón, el olor de tierra quemada se esparcía por todo el lugar, asimismo, la temperatura era bastante alta como para no darse cuenta de ello; las sombras a lo lejos parecían ser de plantas, al caminar por aquellos lares desconocidos, pudo percatarse de que estas estaban chamuscadas por alguna razón. Una cantidad exorbitante de niebla cubría todo el lugar, haciendo imperceptible cualquier área a más de veinte metros de distancia. Pero allí estaba él, tenía el doble de su tamaño, sus alas extendidas parecían incrementarlo todavía más; su cuerpo estaba recubierto por una especie de hueso o exoesqueleto blanco conformando líneas contorneadas alrededor del mismo; pero no lo recubría por completo, podía observar su piel lisa de color roja, dentro de esta, existía ciertas manchas moviéndose lentamente por todo su cuerpo; sus cuernos se alzaban en lo alto; su rostro atroz con dientes puntiagudos y músculo descubierto por todas partes se mostraba sin su casco, dando un aspecto que lograría aterrar a cualquiera, de hecho, Sunset lo estaba, el miedo le recorría la espalda hasta la punta de los dedos de sus pies. Aunque ayudaba bastante saber que era una ilusión, una imagen, un recuerdo que ya nada podía hacerle daño alguno.
Estaba allí, inerte, incluso su cola llena de huesos expuestos y distintos adornos en forma de anillo estaban completamente quietos, no dejaba de observarla; esa mirada inexpresiva, pero al mismo tiempo abrasadora, la mantenía bajo un constante asedio de incertidumbre. ¿Era realmente aquella criatura su… padre? O al menos como Ocllo lo denominaba, ¿Su creador?
Era bastante difícil articular las palabras, existían tantas cuestiones a abordar que no podía priorizarlas, ni siquiera ordenarlas de forma lógica.
- Sunset Shimmer, ya llegaste a la etapa final de tu desarrollo. – Dijo de pronto la criatura con una voz de ultratumba.
- Sí, ultimadamente me lo dicen todo el tiempo. ¿Por qué debo atravesar todo esto? – Con cierto temor, la adolescente lanzó su primera pregunta.
La figura de aspecto aterrador se mostró dispuesta a cooperar, incluso observó hacia otro lado para poder responder.
- Debe estar costándote bastante comprender tu estado, tu origen, más si en primer lugar naciste en una sociedad poni, pero si mi deseo de liberarte de las ataduras de los demonios tiene oportunidad de concretarse, es a través del olvido temporal de tu especie, o al menos de lo que resta. Los demonios, desde la séptima generación dejamos de tener una sociedad propia, incluso lo que denominamos cultura era bastante precaria. No necesitábamos tener sociedad entre demonios incluso era contraproducente hacerlo. Comprendí que no tenía la más mínima posibilidad de liberarme de los imperativos que rigen a nuestra especie: dominar, instruir; para un demonio son consecutivos, necesarios, son la razón para que vivamos.
Sea de forma democrática, de forma dictatorial, de forma blanda o despótica. Está en nuestra naturaleza el ser dominadores, nuestra obsesión con la perfección solamente alimenta y aferra este instinto a nosotros.
Pero tú, tú eras la única probabilidad de salvar lo poco que queda de nuestra especie, al crear los preparativos para que nacieras a partir de una hibridación con la especie poni, te alejaba de nosotros, te di la oportunidad de elegir tu propio camino, eras libre de nuestra maldición desde el primer momento de tu vida. Pero además, tienes algo que ningún demonio tuvo después de la séptima generación; te criaste con los ponis, asumiendo su realidad como tuya, no serías ya la que regiría la realidad, sino la que conformaría parte de ella. Lo que tomaste por tu realidad todo el tiempo que tu linaje se mantuvo en la sombra, es lo que te dará la capacidad para enfrentarte a la realidad de los demonios, tan patética como imponente.
Sunset, solamente tú puedes decidir el futuro de los demonios, lo que hagas con la herencia demoniaca que llevas es cuestión tuya.
¿Cuestión suya? Se interrogó Sunset.
- No, no es cuestión mía, me separaste del mundo de los demonios para esperar que la confrontara con otro mundo; entonces, ¿Quieres decir que el conflicto está dentro de mí? ¿Lo decisión que vaya a tomar definirá la historia de los demonios? No creo que nada vaya a cambiar, yo misma actué como un demonio y lo fui hace no mucho tiempo, no te deshiciste del imperativo, tu no... – Aclaró la adolescente con toda la seguridad del mundo y al mismo tiempo, con toda la razón.
- Sunset, no tengo idea de cuáles serán las circunstancias exactas bajo las cuales tendrás que decidir, todo lo que puedo decirte es que presentas la apuesta de los demonios; eres los últimos momentos antes del final de una era y el posible comienzo de una nueva; ganar o perder, al final todo depende de ti. – Supay interrumpió sin tono autoritario, incluso aquel contacto fuera de la realidad, por poco convence a la adolescente de que todo era real.
Sunset recordó en ese instante un momento que para cualquiera pasaría desadvertido, pero que era quizá clave para comprender las palabras de Supay así como la lucha que ella tenía por delante. Evocando ese instante en el cual se hallaba dentro de un cráter humeante, con el inmenso dolor de todo su cuerpo, así como de su corazón y cabeza que estaban hechos pedazos, aquel momento en el que Twilight le dio opción a elegir entre estar sola para siempre o dar ese cambio de atracción inexplicable. En el fondo, sabía que sin ella, sin esa oportunidad, jamás habría alcanzado la felicidad que ahora poseía. Pero a fin de cuentas, Supay tenía parte de la razón al decir que era su elección, pues ¿Y si se hubiera negado? Seguramente no sería quien era. Incluso todo sería completamente diferente.
- No sabes nada de mí, no sabes las lágrimas y el esfuerzo que me costó, no sabes el sufrimiento por el cual pasé por tu estúpido imperativo, no sabes cómo se siente ser rechazada, odiada, estar sola y que la poni que representó todo en tu vida te traicione a la primera señal de problemas.
- Tienes razón, no sé casi nada de las emociones, los sentimientos o conformar parte de una moral, ni siquiera conozco la racionalidad de los ponis a profundidad. Pero es por eso que eres una apuesta; puedes detestar tu herencia, puedes negar a los demonios y su poder por toda tu vida, pero nunca podrás deshacerte de ella; porque cuando lo hagas dejarás de existir, he allí otra apuesta peligrosísima. Pero como dije, cómo vaya a continuar la especie de los demonios, es solamente tu decisión.
Aquella cosa era poco comprensible para Sunset, identificarla como una apuesta era quizás algo extremadamente simplificador de cómo se consideraba a sí misma.
- ¿Qué es lo bueno o lo malo para ti? – Le cuestionó de forma agresiva la de ojos turquesa. Si realmente era un demonio, no tenía necesariamente que estar corrompida.
- Bueno o malo… Jajajajajaja – La criatura carcajeaba de forma retumbante, Sunset tuvo que taparse los oídos para no sentirse asediada por el sonido. – Lo bueno o lo malo son ilusiones, no existen realmente; la virtud de un demonio es entender esto y poder redirigir esta ilusión a la especie que controla, crear concepciones de bien o de mal es algo de cada especie, pero recrearlas, destruirlas, reconfigurarlas, apoderarse de ellas, es algo que pocos pueden y está sujeto en cierta medida al azar y en cierta medida a los acontecimientos, evolución cerebral, racional, sentimental, conocimiento, religión, arte. En pocas palabras, bueno o malo es lo que yo diga que es bueno o malo.
- Das una respuesta tan argumentada, para decirme que no existe ni el bien ni el mal, pero todavía no me dices que es bueno o malo para ti. – Le interrumpió Sunset quien trataba de comprender a la criatura que tenía enfrente; pero al mismo tiempo luciendo la increíble capacidad de discusión con la cual, tiempo atrás, asediaba a Celestia en paseos por los jardines del castillo.
- Sunset Shimmer, pequeña, si quieres que te diga lo que es bueno para mí, te lo diré. Tú, tú eres lo más bueno que he hecho en mi vida y posiblemente lo mejor que hice para nuestra especie. – Respondió la criatura cambiando su voz a una menos aterradora y con ciertas variaciones de sonido que casi daban la sospecha de ser melancólicas.
La adolescente se quedaba sin palabras ante la explicación del demonio; liberarse de aquel imperativo era el bien y ella ya lo había hecho hace tiempo atrás, ya no deseaba el poder, al menos no deseaba gobernar ni estar en frente de nadie.
- Pues entonces me deshice del imperativo, no deseo poder, ya no soy cruel, bueno, al menos estoy segura de que es así.
- El imperativo es más grande que solo eso Sunset, pero has dado los primeros pasos. No te diré más acerca del imperativo, es un camino que debes recorrer sin instrucción mía, solo tú.
Pero había un detalle importantísimo que Sunset deseaba saber.
- Si dijera que hay un demonio más en el mundo, uno que me está atacando ¿Qué me responderías?
- Eres el último demonio Sunset, todos dejaron de vivir hace bastante tiempo, incluso yo he muerto hace más de mil quinientos años atrás, es imposible que exista otro.
- Entonces ¿Qué es aquello que me está atacando? - Preguntó efusivamente la adolescente con gran inquietud.
Pero la criatura no respondió, entonces a Sunset le volvió a la memoria el hecho de que aquella criatura era nada más que una imagen, una evocación de respuestas a preguntas antes hechas por Supay y respondidas por éste.
- ¿Cómo puedo saber que no es un demonio?
- Solo necesitas una muestra de su magia o de su ADN, solo necesitas hacer contacto con aquello una vez y podrás saber todo acerca de su constitución física, magia incluso detectar su ubicación exacta en cualquier dimensión, mundo, espacio y tiempo.
Tocarlo, percibir su magia, aquellas cosas eran aún desconocidas para la muchacha de ojos turquesa, apenas tenía conocimiento de su magia. Pero también esa duda podía ser respondida en ese instante.
- Qué diferencia existe entre mi magia y la magia de los ponis.
La criatura finalmente se sentó en la tierra.
- El conocimiento de los ponis sobre la magia es aún insuficiente para entender la diferenciación; aunque conocen algunos de sus principios.
- Supongo que tú conoces mejor la magia.
- Precisamente; la energía para la magia es superior a cualquier otra, es capaz de primar sobre la materia y su relacionamiento con esta es inmanente, en nuestro mundo original, no existe materia que no posea relacionamiento con energía mágica; están íntimamente conectadas, hasta la parte más mínima; desde los inicios de la vida la energía está en cada criatura, aunque obviamente no todas tienen la misma capacidad de controlarla, aunque su manipulación se realiza de diversas formas.
Es común pensar que la magia es la energía, pero no es así; puedes realizar el mismo hechizo o flujo con ambas energías y de hecho, lo que los ponis, las cebras y casi todos los que tienen capacidad de manipular esta energía llaman magia obscura, negra, maligna, no es más que una serie de hechizos utilizados con la energía que comparten todas las criaturas salvo nosotros: energía positiva.
El control de la magia es el resultado de una evolución bastante compleja, de hecho, todas las criaturas tienen relacionamiento con la energía, pero no de la misma forma; las Cutie Marks son una forma de relacionarse con la magia, el desarrollo de los huesos de los dragones está hecho en cierta medida está hecha con magia, la supervivencia de criaturas como los changelings se hace con magia, aunque son pocos los que pueden manipularla. Puede que no a conciencia, pero todos tienen relacionamiento con la energía y son capaces de hacer magia en nuestro mundo. Pero volvamos a lo importante, la comprensión de la magia de los ponis es bastante limitada, ellos estudian la magia, creen conocer la magia. Los demonios son capaces de conocer a partir de la energía, su magia es extremadamente compleja para un poni. Los ponis son dependientes de la energía del mundo para realizar magia, de hecho, casi todas las criaturas dependen de la energía del mundo; pero los demonios… son la única especie capaz de ser independiente de esta. Es por eso que si una criatura sale de nuestra dimensión a otra sin esta energía, arriesga su vida y también pierde la capacidad para realizar magia si es que la tiene; los demonios no, es por eso que pudimos conquistar distintos universos.
El nivel más alto de magia en los ponis hasta la fecha, es la traslación en el tiempo. Aunque su desarrollo es bastante precario, riesgoso.
Actualmente están en posesión de los elementos de la armonía, estos les dan una capacidad defensiva terrible; por esta razón cualquier demonio sabe que es una locura atacar a Equestria, los elementos comparten su funcionamiento con el árbol de la armonía y la energía positiva que eliminó a billones de nuestros antecesores. Sunset Shimmer, si alguna vez te llegas a enfrentar a ellos, tienes que escapar inmediatamente, es una partida a perder.
- Pensé que éramos las criaturas más poderosas. – Espetó la adolescente recordando que se había enfrentado a un elemento en el pasado.
- Somos los más desarrollados, pero nada puede vencer al poder infinito de los elementos de la armonía; precisamente por ser infinito.
- ¿Infinito? ¿Sabes de los elementos?
- Los demonios tuvimos posesión de los elementos por un tiempo, estudiándolos, analizándolos, incluso yo tuve la oportunidad de estudiarlos con cierta paciencia. Pero eso es tema para otra ocasión.
Los unicornios tienen la limitación de regirse bajo una estricta ley o código de magia, ciertos hechizos les son prohibidos. Tristemente, estos son la base para una comprensión mayor de la magia. Pero sobre estas limitaciones existe una que comparten todas las criaturas, incluso los demonios de generaciones pasadas y me atrevo a decir que incluso nosotros: el control consciente de la magia precisa una evolución del cerebro o análogos, el problema es que el cerebro de las criaturas evoluciona siempre con un residuo de su pasado, ciertas secciones que procesaban información y respuestas a partir de emociones para asegurar la supervivencia tardan millones de años en dar paso a la parte racional, en cada especie es diferente, pero si analizamos a la especie equina. Veremos que su parte emotiva al parecer tiene un desarrollo conjunto al racional, no se ha frenado y sigue en evolución, desarrolla nuevas emociones, nuevas reacciones; especialmente una que los obliga a ser sociales.
De hecho, algunos experimentos que realicé con ellos comprobaron, que en soledad pierden facultades demasiado rápido, incluso su capacidad racional se deteriora en un transcurso de tiempo veloz, pierden la cordura en cuestión de semanas cuando se los separa y aunque suene una locura, la recuperan cuando se los vuelve a juntar. Y lo que es mucho más interesante todavía, pese a que este instinto los obliga a estar en sociedad, desarrollan una individualidad bien definida. No alcanzo a comprender bien esto, pero es evidente que tú lo harás.
Volviendo al punto principal, la capacidad de controlar magia se hace con el cerebro, la interacción es distinta dependiendo de la especie, una gran mayoría necesita una terminación que traduzca las señales y emisiones del cerebro a flujo mágico, en el caso de los unicornios son sus cuernos, mientras que en el caso de los ponis no unicornios es una especie de relacionamiento directo con la magia, poco desarrollado es cierto, pero les provee de una enésima porción de control inconsciente. Es debido a que se necesita toda la capacidad del cerebro para realizar magia, que la parte racional y la "volitiva" tienen una gran dificultad al momento de realizar magia, el unicornio común, necesita de una vasta concentración y de calma emocional, nervios de acero como le dicen, en cambio, un demonio suprime todo este conflicto creando un lóbulo especializado para el control de magia, así como el hecho de que todo su cuerpo es una terminal de manipulación mágica, los sentimientos en nosotros son extremadamente limitados, la parte racional es la que desarrollamos con el paso del tiempo y conscientemente, solo debes ordenar al lóbulo de magia el hechizo que creaste o deseas hacer, el proceso completo se lleva en este. Aunque en tú caso, no tengo idea de cómo se realizará, pues en primer lugar, tu subconsciente que originalmente debería ser racional y estar al servicio de tu consciente, tendrá que lidiar con la parte volitiva así como tú.
Finalmente, la magia de los demonios alcanza el nivel más alto al tener la capacidad de crear materia y crear racionalidad solamente usando energía. Este es el fruto de un desarrollo de miles y miles de años. Nuestra comprensión del mundo es también bastante más compleja que la de cualquier criatura existente hasta esta fecha. Al terminar tu desarrollo tendrás una comprensión del mundo a tu alrededor tan completa que no podrás creerla, sin interferencia de sentidos poco desarrollados, sin interferencia por sus áreas específicas de percepción, podrás conocer cualquier objeto material hasta su más pequeña constitución y podrás recrearlo, variarlo, cambiarlo... Pero esto es lo que nos fascinó a todos desde un principio.
En una de sus manos, la criatura concentraba algo de energía y de la nada, varios granos de tierra eran generados, no era una traslación, realmente estaba creando materia. Pero para asombrar aún más a la adolescente, de un momento a otro, una pequeña hoja se asomaba de la tierra en su mano, de inmediato crecía para formar una planta, sin semilla, sin nada existente ¿Cómo era eso posible? Aquello contradecía las leyes de la magia así como las de la física tanto de los ponis como de los humanos, o al menos las limitaciones que tenían.
- La capacidad de crear vida es algo que nos ha mantenido con estos imperativos Sunset, crear una forma de vida o tomar una precaria, perfeccionarla a tal grado que sea autosuficiente, inteligente, estable, libre. Guiamos su evolución biológica, los ayudamos en su evolución racional, incluso luchamos sus guerras junto con ellos, todo para lograr crear criaturas perfectas que muestren por sí mismos que nuestra perfección es completa; si supieras la cantidad de especies a través del tiempo, el espacio y las dimensiones que terminaron siendo las más grandes, te sorprenderías… Esto es lo que permite la magia, esto es lo que fuimos por mucho tiempo.
Con los ojos abiertos de par en par, a la adolescente se le mostraba algo que había ignorado la primera vez, a esas alturas la concepción de la palabra demonio quedaba atrás, no eran las temible criaturas de los cuentos Ponis, que consumían ponis solo por diversión y que destruían aldeas enteras solo por capricho. Tampoco eran las criaturas de un infierno real como sostenían los humanos; no obstante, su aspecto era llamativo.
- El aspecto importa, dependiendo si estás en una guerra o frente al discurso que te llevará al poder; usarás una plantilla de combate y aterradora como esta o una capaz de atraer la atención y contentar la vista de quienes te observan, estoy seguro que tú ya debes tener unas cuantas plantillas; ciertamente, el aspecto convirtió a algunos demonios en dioses de bastantes culturas, cuando en realidad no nos alejamos en gran medida del resto de las especies vivientes.
Sin embargo, tampoco eran las criaturas más dulces de toda la existencia, eran algo bastante complejo.
- Eres la esperanza de liberarnos, el destino dependerá de ti y solo de ti.
Estaba harta de oír aquellas palabras, esperanza de unas criaturas que ni siquiera conocía, que podrían ser lo más vil del planeta y aunque lo odiara con todas sus fuerzas, era parte de aquello, independientemente de su voluntad, las fichas ya estaban jugadas, debía defender lo más valioso que tenía en aquella apuesta.
Salir del extraño entorno de su mente fue sencillo, volver al salón de clases le resultó satisfactorio, pues era exactamente lo que deseaba, no una pesadilla al estilo psicológica que le "revelara" su pasado desconocido por ella misma. Sentada en un pupitre del medio se encontraba su subconsciente, sus miradas se cruzaron, si ambas eran una misma persona, no tenía caso tratar de ocultarle sus pensamientos, ni siquiera sus sentimientos.
- Ahora ves que te decía la verdad; si él sigue con vida, estamos perdidas, su próximo ataque podría ser a Rainbow Dash.
Sunset entendía a la perfección su razonamiento, Rainbow solía tener la mala costumbre de usar su guitarra para poder transformarse durante el breve periodo de tiempo que la música lograba generarla; aunque ese era un detalle más que debía entender, pues hasta la fecha no lograba hacerlo, aunque con la explicación de Supay…
Si el funcionamiento de la magia debía realizarse con una parte del cerebro predeterminada, y, si este funcionamiento incluyera a la parte "emocional" del cerebro, era lógico que la música fuese uno de los pocos instrumentos que lograra ejecutar la serie de requisitos necesarios, de manera subrepticia y con un amplio margen de complejidad; la música lograba liberar la magia que ellas tenían, bueno, que les brindaba… la razón por la cual pudieron liberarla a lo largo de todos los juegos de la amistad, en el fondo; su amistad, su preocupación, su honestidad, sus emociones en armonía con su racionalidad lograban darles control voluntario sobre su magia, aunque no supieran manipularla del todo. Todo el razonamiento era extremadamente aclarador, en unos pocos minutos, la adolescente había descubierto las razones por las cuales sus amigas podían hacer magia, aunque claro, la ayuda que tuvo fue de extremada utilidad. Estuvo a punto de compartir su hallazgo con su subconsciente, cuando esta sonrió y habló antes que ella.
- Sí, esa es precisamente la razón, además, debes tomar tu decisión ya, entre más tiempo pase, más peligrarán. Enserio no quiero que les pase algo.
Observando a través de la ventana la recreación de la ciudad, Sunset tomó enserio las palabras de su subconsciente; la solución era incierta, nefastamente era la única que podía tomar y aunque deseara una segunda y tercera opción, era todo lo que tenía, si deseaba salvar a sus amigas, tenía que enfrentarse al sujeto que la perseguía; pero en ese instante se le ocurrió una alternativa no pensada hasta ese entonces.
- No, no es buena idea, pones en peligro tu vida y la vida de nuestras amigas; reconsidéralo, en esta ocasión, no hay otra salida más que eliminarlo.
Si bien era una compañía extraña, podía llegar a ser perturbadora; pero, no le quedaba de otra.
- Entonces, ¿Qué me pasará si termina mi transformación?
- A ver… dejaremos de tener esta conversaciones, de hecho, ya no me verás más dentro de estas recreaciones, las funciones que ahora ejerzo quedarán suprimidas; tu núcleo liberará energía en mayor cantidad, podrás acceder a los conocimientos sin intermediación mía, tendrás la capacidad para hacerle frente; no te preocupes por tu aspecto, no cambiará si tú no lo deseas; tampoco cambiará tu forma de ser, tu cerebro tendrá ligeras transformaciones, pero serán solamente para el control de magia y reestructuración funcional, me fusionaré con el lóbulo mágico; nuestras amigas no estarán en peligro durante la etapa final.
No sonaba tan terrible como parecía, hasta cierto punto era mucho más tolerable que al principio, Sunset comprendía que ante todo, debía asegurar el bienestar de sus amigas, después hallaría una respuesta de cómo resolver sus propios conflictos internos.
- ¿Cuánto tiempo tomará?
- Será casi inmediato, aunque cuando lo hagas, el sujeto nos detectará al instante; es muy probable que venga ni bien lo haga. Cuando esto pase, deberás enfrentarte a él.
De llano era una pésima idea, pero era la única alternativa que de momento podía tener, era bastante cierto que de un momento a otro, el simple hecho de que sus amigas tocaran sus instrumentos lo atrajera, no deseaba imaginar qué podría hacerles si pensaba que era alguna de ellas.
- Si deseas completar tu desarrollo, deberemos encaminarnos hacia otra locación antes, preferentemente un edificio residencial.
- Apenas puedo mantenerme en pie, ¿Cómo esperas que logre llegar al centro de la ciudad?
- Pidiendo un taxi. – Le respondió la Sunset con sus distintivos ojos.
No muy a lo lejos, tenía un saco lleno de ropa que podía usar, era lo poco que sus amigas habían logrado rescatar y otro tanto que Rarity le regaló, al despertar se pondría algo de allí e iría rumbo al centro de la ciudad, necesitaba terminar con el problema de una buena vez. No obstante, la embargaba el recuerdo de sus amigas; si fallaba, ellas tendrían un destino no muy diferente al suyo. Además, ellas no podían saber nada acerca de su identidad; pero ello no implicaba que pudieran saber el peligro que corrían, no era necesario contar toda la historia; la idea quedó descartada de inmediato, no era su conflicto, no deseaba en absoluto ponerlas en mayor peligro del actual, si les informaba al respecto, era muy probable que desearan ayudarla, poniéndose a sí mismas en mayor peligro; definitivamente el conflicto era exclusivo de ella.
- Quiero despertar. – Musitó con una gran seguridad en lo que debía hacer.
- Solo debes parpadear. – Le respondió sus subconsciente – Adiós.
Al abrir nuevamente sus párpados, la adolescente observó el techo del cuarto en el que se hallaba, con dificultad se levantó de la cómoda cama para ir directamente al saco de ropa, con un cuidado minucioso extrajo una remera blanca, seguida de un canguro violeta, unas bermudas bastante viejas y finalmente una capucha rosa. Si bien la tarea diaria de vestirse es sencilla para cualquiera, Sunset tuvo una enorme complicación, el dolor de sus heridas a medio regenerar era insoportable, el contacto que tenían con la tela activaba su ahora extra sensible piel era en extremo incómoda, era extraño que con el daño sufrido sintiera tanto, considerando que sus nervios deberían estar en terrible estado.
Su cabeza realizaba un sinfín de posibilidades, escenarios de toda clase. Todos tenían un gran riesgo implícito, era deducible que aquel sujeto la atacaría en cuanto se apareciese. Tomando su canguro como ropa final, la adolescente terminó de vestirse, pasó por un espejo, pero no tenía necesidad de observarse, a fin de cuentas, se enfrentaría a él sin importar su aspecto. Bajando las escaleras con sumo cuidado, no dejaba de pensar en sus probabilidades de salir bien parada de todo. Mentiría si dijera que no le aterraba la idea de verlo nuevamente, aquellos ojos brillantes, llenos de bruma, inexpresivos, eran una expresión de un ansia por eliminarla, por alguna razón.
Hasta ese instante no se había topado con alguien similar, ni las sirenas, ni Midnight Twilight, ni siquiera Supay o la extraña cucaracha se asemejaban a impresión que daba sus imple presencia, era inéquino, inhumano, completamente vacío de todo sentimiento que pudiera identificar; solo poseía esa expresión anímica, fría, calculadora.
Al salir de la casa por la puerta trasera, con las luces provenientes de la piscina, Sunset caminó hacia la barda de madera; era lamentable que al parecer no tuviese otra alternativa más que aquella. Observó la casa de la directora Celestia y la Subdirectora Luna poco antes de salir a la calle, sin tener un sentimiento claro. Haciendo dedo al primer taxi que se apareció, se dispuso a seguir con el plan de apariencia ingenua, pero de inevitable consecuencia.
- Al centro por favor.
- Esta bien señorita, pero ¿Acaso no es joven para andar por las calles a estas horas de la madrugada?
- De hecho, voy exactamente al lugar al que debo ir.
- Eso espero, las calles son muy peligrosas para alguien de su edad. – Aclaró el conductor poco antes de partir.
En el transcurso del camino, la de ojos turquesa mantenía un silencio constante, cuando el conductor trató de entablar conversación, simplemente no lo escuchó.
¿Por qué la buscaba tan afanosamente? ¿Qué ganaba haciéndole daño? ¿Quién era? Dichas preguntas la mantenía bajo una constante intriga, revoloteaban por su mente como fieras sueltas. De hecho, su preocupación comenzaba a estar más en el hecho de saber a quién se enfrentaba más que el riesgo que suponía hacerlo, o siquiera, cómo lo enfrentaría. Si el control de su magia pasaría a su entera voluntad, tenía un gran repertorio de hechizos para combatirlo; lo preocupante era que al ordenar su etapa final de desarrollo, aceptaba por completo su identidad como demonio.
El tiempo fue bastante corto, al llegar a un edificio con una altura respetable, la adolescente pidió que parara.
- Me quedaré aquí gracias. – Se despidió poco antes de salir del vehículo, dando la respectiva paga. – Quédese con el cambio. – Fue lo último que dijo poco antes de pararse frente al edificio y oír el motor poniéndose en acción antes de partir.
Allí estaba, el edificio era antiguo, las ventanas parecían ser antiquísimas, así como sus gárgolas de estilo gótico; aunque tenía pinta de ser un edificio de departamentos, no podría simplemente entrar, además, su cuerpo estaba completamente dolorido como para hacerlo, apenas podía moverse sin sentir el ardor de su piel. Comprendía que al tomar posesión de toda la energía que creaba el tan preciado "núcleo", también tomaría una cantidad inmensa de conocimientos en su cerebro, el tiempo era crucial para curarse, los hechizos médicos de los ponis no eran veloces, pero si los demonios tenían una comprensión de los seres vivos y su complejidad, de seguro podría encontrar algo que la repusiese de inmediato. Sus dudas se vieron contestadas al instante al sentir un fuerte impulso por ello.
Una transportación inmediata al techo del edificio se llevó al instante, la forma en la cual se comunicaba con sus subconsciente para permitir la fase final de su desarrollo era interesante, solo tuvo que desearlo; pero eso no era lo único que quería, al sentir un cosquilleo en su rostro y todo su cuerpo, vio atendido otro de sus mandamientos. Su piel cambiaba por un color guindo, mientras que sus ojos cambiaban de tonalidad a unos marrones, su cabello bicolor se transformaba en uno de color azul claro con líneas violetas a la izquierda, apenas le llegaba a los hombros, adoptando una forma lisa en lugar de la ondulada, sin embargo, su ropa se mantenía tal cual.
Sunset mantenía un conteo en silencio para percatarse del momento en el que él llegaría. Mas la sensación de su cambio fue algo bastante estimulante. Sus ojos se desviaban de sus órbitas, sus oídos sentían una especie de eco de un sonido parecido al chirrido del metal, un calor intenso cubría su cuerpo, juntamente con una sensación de movimiento en cada uno de sus músculos; pronto esta se incrementó, pero ya no era meramente superficial, ahora sentía como si un líquido caliente recorriera su cuerpo en varias líneas dibujadas de forma aleatoria, siempre cambiantes, finalmente, tenía un dolor de cabeza soportable, no podía explicar cómo, pero sentía su cerebro cambiar, algo dentro de su cabeza comenzaba a moverse de forma ligera, independientemente de su querer.
Aquellas sensaciones juntadas en un solo momento, fueron un coloso que Sunset percibió, lejos del miedo que le provocaba, sentía una sensación embriagante de energía recorrer su cuerpo mientras estas percepciones se hacían cada vez más leves, hasta finalmente desaparecer; era como sentir el calor del sol recorrer por todo el cuerpo, para después ser reemplazado por un pulso de electricidad que la traspasaba en todo momento, podía sentirlo en la punta de sus dedos, en sus labios, en sus oídos, incluso podía jurar sentirlo en su estómago, en su corazón… en sus huesos. De un momento a otro, percibió como sus ojos cambiaban a aquellos que tiempo atrás le habían aterrado por completo.
Pero ahora, podía apreciar con ellos a través de la obscuridad, colores que nunca antes había visto, puntos rojos, puntos verdes, puntos grises, podía ver todo el edificio en su estructura, desde el acero que estaba debajo del concreto hasta la madera del piso 6 que por cierto tenía varios agujeros hechos por termitas.
Aquello no tenía explicación más allá de increíble… no, aquella percepción era fabulosa, completa, inmensa; pero así como llegó para mostrarle la realidad de forma insospechada, también pudo apreciar una cantidad de energía centrándose en un punto del techo, no era necesario ser un genio para saber qué estaba ocurriendo.
Un destello de luz, seguido de una cantidad de humo verde dio paso a una figura que ella pudo reconocer al instante. Él había llegado finalmente.
Finalmente llegamos al momento que muchos esperaron, el encuentro entre Sunset y Wane, ¡Y lo corté! Muajajaja, La verdad es que no lo tengo completo XD, así que nos leemos dentro de una semana.
