Capítulo 14:

Los Estragos del alcohol y una noche…

Lo había "adivinado" puesto que hoy era el "gran "día. Su madre se encontraba en el umbral de la puerta de su apartamento, tocando el timbre mientras la llamaba por su nombre. Su rostro se contrajo pesadamente y no le quedo más que otra que salir del elevador y caminar en muletas junto a Shikamaru, quien lo le perdía la vista, en dirección a su apartamento.

—Mamá. —Le llamó.

—Estoy aquí, ya puedes dejar de tocar la puerta. —Suspiró y se detuvo al lado de ella, a tres pies y medio de distancia. Tsunade se volteo, dedicándole una amplia sonrisa.

Bajó la vista encontrando con aquella docena de…Lilas. Frunció el ceño pesadamente, fulminado con expresión dura las lilas, le dijo.

— ¿Cómo estas mamá? —Preguntó. Su mirada no dejaba de ver a esa docena de Lilas que parecían hacerles burlas con su radiante color.

— ¡Sakura!, ¡Me alegra mucho que estés por fin en tu apartamento! —Profirió en una gran exclamación como si fuera el fin del mundo…Siempre tan dramática su madre.

— Ten son para ti mí nena. —Le extendió la docena de flores, enrolladas en un plástico transparente con diseños rojos en forma de espirales.

—A ti te encantan las flores blancas. —Reveló con gran entusiasmo, e inevitablemente, Sakura no podía dejar de mirarlas con pesadez… ¡Le gustaban las flores blancas, pero no las lila!, ¡Mierda!

Shikamaru carraspeó.

—Yo se las aguanto. —Se ofreció el joven, extendiendo su mano derecha, tomo las dichosas Lilas.

—Gracias mamá. —Soltó con un gran esfuerzo fingido mientras Shikamaru se sacaba la llave del apartamento de su bolsillo y se aproximaba a puerta.

—Me alegro que te gusten. —Soltó entusiasmada.

—Mamá. —Le llamo casi exasperada.

—No me gustan las lilas, y creo que lo sabes muy bien. —Puntualizó. Su madre frunció el ceño y la fulmino con mala catadura

— ¡Sakura!, ¡No seas pesimista! —Le regañó.

A pesar que era su madre quien invitaba a entrar e invadir su apartamento, no pudo evitar gruñir, mascullando una maldición al aire mientras se arrastraba en muletas en dirección a la puerta.

—El apartamento se ve limpio e arreglado. —Soltó al aire mientras lo inspeccionaba con sus ojos bien abiertos. ¡Ja!, ¡Cómo si fuera ella desorganizada!

—Mamá. —Le llamó, tomando asiento en el mueble de la sala.

—No quiero ser grosera ni nada por el estilo. No lo tomes a mal, pero dime, ¿A qué viniste? —Shikamaru no pudo evitar echarle una mirada de asombro ante lo que había dicho ella. ¡NO!, ¡Claro que no quería ser grosera!, ¡Por lo menos hubiera cambiado el tono pesimista en cual lo había dicho!, ¡Al menos eso ayudaría a que su madre creyera la mentira!

— ¡Sakura!, ¡Así nunca llegaras a nada! —Exclamó su madre quien había se había sentado el sillón del frente.

— ¡Tú misma hermana lo ha dicho!, ¡Tú buscas que no te visiten ni te llamen por tu actitud! —Le recriminó. Sakura no pudo evitar soltar un bufido.

—Mamá, Sólo dime a qué has venido. —Reiteró en un exasperante suspiro. Shikamaru se ubicó detrás del mueble donde ella estaba.

—Sólo vine a recordarte querida, que la fiesta tu hermana será hoy. Por favor haz un esfuerzo y ve a la fiesta de cumpleaños de tu hermana. — ¡Lo había "adivinado", desde el momento que le vio parada frente a su puerta, puesto que hoy era el "gran "día!, ¡Claro!, ¡Su queridísima madre no la vino a ver!, ¡Estuvo cuatro semanas hospitalizada en el maldito hospital y ella nunca le vio a ver!

—Mamá, ¿Crees qué estoy en buen estado para ir a una fiesta? —Le cuestionó con el ceño fruncido, y justo cuando su madre se disponía a hablarle, Shikamaru le interrumpió.

— ¡Claro que iremos!, ¡No veo el inconveniente amor! —Sakura volteo el rostro y le fulmino con su cara de estupefacta… ¡Quería matarlo!

Tsunade quedo un tanto desconcertada por aquellas palabras… ¿Amor?, ¿Le había dicho amor a su hija?... ¿Desde cuándo Shikamaru la trata de esa forma?

Shikamaru. —Mascullo Sakura mientras le amenazaba con la mirada. El joven recorrió el mueble hasta llegar a Sakura, sentándose al lado de ella, le echó el brazo.

—Sakura, en verdad no veo el problema en ir. Iremos juntos y así estaré al pendiente. No te sentirás incomoda y si teda dolor no más me dices y nos iremos de inmediato. —Le miró directo a los ojos, con aquella expresión que solo un "novio" le dedica a su novia al momento del chantaje o convencerla en algo.

—Dime, ¿Aceptas? —Le guiño el ojo izquierdo y Sakura quiso sacárselos con sus uñas.

—Tu padre ira. —Agregó Shikamaru, y no más por ese pequeño detalle, Sakura acepto. La verdad era que no quería dejar a su padre sólo en esa fiesta en la cual probablemente este Orochimaru…No quería verlo metido mas en problemas por una estupidez que no valía la pena.

—Claro. —Fue lo único que pudo decir. Su madre aplaudió dos veces emocionada para luego levantarse, tomar su bolso y caminar en dirección a la salida.

—Te espero cariño. ¡Oh!, y luego vendré a visitarte, ahora no puedo quedarme mucho tiempo porque tengo que ir a buscar el vestido de Tayuya a la tintorería. —Se disculpó. Shikamaru se levantó y como todo un caballero la acompaño hasta la puerta.

— ¡Eres un imbécil!, ¡¿Qué te hizo pensar que yo quería ir a la dichosa fiesta? —Espero que él cerrara la puerta y que pasara no más doce segundos, Exclamando al momento aquellas palabras con una terrible iracundia.

— ¡Sakura!, ¡Por dios!, ¡Es una maldita fiesta!, ¡Ni que fuera la boda de ella! —Atajó Shikamaru casi exasperado por las cosas de ellas.

— ¡Sakura!, ¡Se realista!, ¡No puedes seguir huyendo de todo esto!, ¡Al final tendrás que enfrentarlo y entre más rápido mejor! —Finalizó mientras se dirigía a la cocina.

— ¡Shikamaru!, ¡El problema aquí es que no quiero ir!, ¡Por dios!, ¡No mezcles lo de Kimimaro con todo— esto! —Exclamo enojada mientras intentaba de levantarse. Aventó las muletas al suelo con gran frustración al no poder levantarse.

— ¡Eres tú quien lo mezclas!, ¡Incluso en el diario vivir! —Exclamo desde lejos, escuchándose como cerraba la puerta del refrigerador con gran fuerza.

— ¡Sakura!, ¡Ya basta!, ¡Si te trate de esa forma no fue porque me salió del alma ni nada por el estilo!, ¡No más fue para acallar las habladurías de tu madre con esa que estas mal de la cabeza! —Abrió la lata de refresco y bebió un sorbo, intentando de calmarse un poco.

Se sintió mal. Le había alzado la voz demasiado a ella, logrando que permaneciera en silencio, y casi juro escucharle sollozar.

—Lo siento. —Se disculpó. Ella no le respondió.

—Sakura, en verdad que lo siento. No quise hacerte sentir mal. Nunca quise ofenderte es sólo que…—Intento de hablar.

— ¡Es sólo que tienes la maldita razón! —Profirió ella con ira.

— ¡DIOS!, ¡Cómo odio estas muletas! —Exclamó mientras sollozaba.

Lloraba por impotencia y furia. Lloraba por no poder moverse con facilidad…lloraba por no afrontar las cosas de una buena vez por todas y salir de toda esa depresión que la estaba matando.

—Sakura, creí que hacia bien con insistir a que fueras a la fiesta. Jiraiya me pidió que hablara contigo sobre ello y te convenciera. —reveló.

— ¡Ya entendí Shikamaru!, ¡No estoy molesta con lo que has dicho!, bueno, ¡En parte sí pero lo demás no! —Exclamó furiosa, no quería seguir dándole lata al asunto, eso la ponía peor.

—Bueno, en fin. Iré a comprar algo de comer. Se nos está acabando la compra y no tenemos nada de carne. —Informó mientras tomaba la cartera de ella y sacaba su tarjeta de crédito.

—Tomare dinero de tu tarjeta para echar gasolina al auto. No tengo dinero hasta mañana. También comprare la comida. —Explicó algo incomodo por su situación económica.

—Toma lo que necesites. No te lo cobrare, al fin de cuentas. Yo te debo mucho más que dinero. —Soltó en un largo suspiro, tirándose boca arriba en el sofá.

Tomo las llaves de su auto y salió por la puerta, sin ponerle seguro, dejándola a ella sola, sumergida en el incomodo silencio que inundaba su apartamento. Pensó en levantarse e ir a tomar una ducha con el propósito de sacarse toda esa pesadez que llevaba encima, pero no más al pensar que tendría que inclinarse un poco para tomar las muletas y "arrastrarse" con ellas hasta el cuarto de baño desistió de la idea, optando por llamar a Hinata para que le resolviera su pequeño problemita.

Sacó el teléfono celular del bolsillo de su chaqueta, le dio a la tecla de menú y busco en los contactos el nombre de Hinata, dándole a la tecla de llamar una vez localizo su nombre.

Sonó cuatro veces, contestándolo la muchacha con voz agitada.

¡Sakura-Chan! —Exclamó.

— ¿Hinata?, ¿Qué demonios haces? —Le cuestionó al escucharle la voz agitada.

Estoy en el hospital, Dime, ¿Cuál es el numero de tu cuarto? —Le cuestionó a la prisa, como si se tratase de una emergencia. Sakura frunció el seño al escuchar aquello…Tal parece que Shikamaru nunca le dijo que había salido del hospital.

—Hinata, Ya Salí del hospital. —Informó Sakura. Pudo escuchar una gran exclamación pro parte de su amiga.

¡Qué!, ¡Pero Shikamaru me dijo hoy que estabas en el hospital porque te caíste por las escaleras y te fracturaste las costillas! —Exclamó alarmada…. ¿En qué mundo vivía Hinata?

—Hinata, eso fue aproximadamente un mes atrás. —Soltó Sakura casi sin creerlo.

¡Pero si Shikamaru me lo acababa de decir hoy!, ¡Es un idiota! —Exclamó enojada, asiendo un su típico berrinche de sonidos extraños, como toda lolita.

—Y me lo dices a mí. —Soltó con gran ironía la Haruno.

Dime, ¿Estás en tu apartamento? —Preguntó.

—sí, y la verdad es que necesito que…—Intentó de finalizar la oración.

¡Genial!, ¡Entonces te iré a ver! —Soltó así de sopetón, interrumpiéndola para luego despedirse, Sakura la interrumpió al momento, logrando que no le enganchara.

— ¡Hinata!, ¡Necesito que me hagas un favor! —pidió Sakura casi rogando.

Dime, ¿De qué se trata?, ¿Algo del trabajo? —Le cuestionó.

—Necesito que vayas a la tienda y me compres un vestido casual, como para una fiesta de cumpleaños. —Reveló.

—No puedo ir en muletas, en verdad que se me aria difícil y terminaría arrepintiéndome. —Finalizo luego de una corta pausa.

¡Iremos a una fiesta!, ¡Qué bien!, ¡Iré a buscarte el mejor vestido! —Finalizo Hinata para luego cortar la comunicación.

Sakura contrajo el rostro entre la impresión y confusión… ¡Iremos a la fiesta!, había hablado en plural, ósea que se había invitado. ¡Genial!, su día no podía ser mejor de lo que esperaba, no más faltaba otra sorpresa con un par de lila en manos.

….

Se había quedado dormida en la espera, despertándose al escuchar el sonido del timbre. Busco por el suelo sus muletas y se reincorporo casi a trompicones.

— ¡Sakura-Chan!, ¡La puerta estaba abierta! —Anunció Hinata quien entro con una bolsa

— ¡Sakura-Chan!, ¡Sabias que en Shibuya-ku abrieron la tienda Velleta! —Hinata era la chica apropiada para ir de compras, ella nunca se cansaba y siempre sabia de la moda y buenas tiendas.

— ¡No te imaginas lo que encontré allí! —Se detuvo frente a Sakura, extendiéndole seis paquetes blancos con el nombre Valleta en el centro.

Sakura frunció el ceño mientras observaba las bolsas.

—Hinata, ¿Fuiste de compras? —Le cuestionó.

—Había que aprovechar la oportunidad, tenían un treinta por ciento de descuento al ser el primer día de abertura. —Explico con una amplia sonrisa.

— ¡Todo lo que compre te quedara bien! —Aquello la dejo estupefacta…sólo le pidió un simple vestido y ella le vino con la tienda completa.

—Hinata, sólo te pedí un vestido. —Soltó algo exasperada.

—Me pediste un vestido, pero nunca pensaste que necesitarías el calzado adecuado y los accesorios, por eso me tome la molestia en comprarlo. —Explicó a su manera.

— ¡Genial! —Soltó al aire.

—Luego te lo pagare. —finalizó…de seguro la cuenta seria grande.

—No tienes porque hacerlo, considéralo como un regalo de parte mío. —coloco las bolsas en la mesa de centro de la sala y tomo asiento en el sofá.

—Y dime, ¿Qué has echó en tus vacaciones? —Preguntó Sakura, animándose a conversar un poco.

—Nada. La semana pasada de quede en casa de los padres de mi novio. —Soltó mientras Sakura se acomodaba en el sofá del frente. Aquello la dejo confundida.

—Espera, ¿Tienes novio? —Le cuestiono sorprendida.

—Sí. Tengo un nuevo novio. Se llama Gaara y es el guitarrista y compositor de la banda Desert. —Reveló emocionada.

Apenas ni llevaba tres semanas de haber dejado a Shima, su ex-novio y ya andaba con otro.

— ¿Y qué paso con Shima? —Preguntó. Hinata frunció el ceño y la fulmino con mala catadura.

— ¡Es un idiota!, ¡Cuando termine con él me dijo que era la tonta nena de papi!, ¡Me dijo infantil e ignorante! —Profirió enojada, Sakura suspiro…esas palabras ya eran normal en cada noviazgo de la Hyuga, todos le decían lo mismo.

— ¡Qué pena por él! —Soltó Sakura. Era una verdadera pena que se dejaran de ella, no por el hecho de que Hinata fuera buena novia, sino porque su padre, Hyūga Hiashi, era un hombre que tomaba en cuenta los romances de su hija, y mucho, tanto que el ultimo que dejo a su hija y la insulto con esas misma palabras, termino con las piernas rotas.

Decir el apellido Hyūga, es como decir Yakuza, ambos clanes son igualmente reconocidos y muy tomados en cuenta. Hyūga Hiashi, era un hombre de negocios, un gran empresario, pero en su doble vida, trabajaba en negocios turbios y lavado de dinero. Tenía dos hijas y la mayor era Hinata, por tanto era la mas consentida y la adoración de su padre. Hablar del padre de Hinata era como hablar del padre de Sakura, ambos eran obsesivamente protectores con sus hijas.

—Pensamos en casarnos. Dice que soy toda una maravilla de mujer. —Exclamó emocionada. Sakura no pudo evitar sentir pesadez ante aquellas reiterativas palabras…siempre era lo mismo, se comprometían y al par de meses terminaban dejados…ahora entendía porque la relación de ella y de Shikamaru nunca llego a algo serio.

Intercambiaron un par de palabras más hasta que llego Shikamaru quien no más al ver a Hinata sintió un bloque pesado caerle encima…su padre fue quien le incendió su apartamento no más por dejarse de ella,¡Él siempre sospecho que fue su padre! .

—Shikamaru, ¿Qué haces aquí? —Le cuestionó Hinata mientras lo veía entrar con la compra en manos.

—Vivo aquí. —Contestó en cortas palabras. Hinata le miro confundida

— ¿No tienes apartamento?, ¿Lo perdiste? —Le cuestiono, Shikamaru no pudo evitar bufar con gran sarcasmo.

— ¡Que si lo perdí! —Soltó con gran ironía.

— ¡Más bien!, ¡Termino echó cenizas! —Finalizó entre sarcasmos.

—Qué pena…le hubieras puesto un seguro contra incendios. —aconsejó ella, ignorante a la verdad.

—Si claro, lo pensare…si algun día vuelvo contigo—Soltó mientras se encaminaba en dirección a la cocina.

— ¡Oye!, ¡Shikamaru!, ¡Pero no entiendo!, ¿Creí que vivías con Sandy desde hace tres años? —Le gritó Hinata desde la sala.

—Se dejaron. —Reveló Sakura, Hinata se volteo y presto atención a sus palabras.

— ¡Vaya!, ¡Qué malo!, imagino que hoy es el año de las roturas y mala suerte. —Finalizó ella con sus creencias algo ilógicas.

—Sí, eso lo tiene de malas y más al esta dejarlo completamente quebrado. —Hinata no pudo evitar sentir lástima por él a pesar que él la había "dejado" por Sandy.

La plática finalizo horas después. Sakura se había preparado y arreglado con la ayuda de Hinata quien le había comprado un vestido de color lila, con puntillas en los bordes de color lila oscuro, al final del traje, en tirantes que al igual tenían puntillas. Se coloco unas sandalias que llevaban en su centro accesorios de pequeñas flores hechos en cuarzo, y arreglo su cabello un poco. Él maquillaje lo había dejado nulo en ella, no mas se puso un poco de brillo rosado en las mejillas y lápiz labial trasparente en los labios.

Salieron a las dos de la tarde, con una hora de retraso, aún así a Sakura no pareció importarle el considerable atraso que llevaban, ni siquiera tenía ánimos de llegar. Cuando llegaron a la fiesta, su padre le esperaba frente al puerto de la residencia, junto a lado de su madre quien no tía buena cara…seguramente la recibiría con un sermón sobre su atraso.

—La carretera estaba pesada. Había mucho tráfico y nos estoqueamos en una fila de carros en espera de la luz verde. —Soltó Sakura al momento que bajo del auto y vio a su madre encaminarse asía ella.

—Sakura, acordamos una hora, no puedes ser un poquito más puntual. —Le regaño como si la maldita fiesta fuera lo ultimo del mundo.

—Mamá tranquilízate, es sólo una bendita fiesta, no es su boda ni un bautizo. —Atajó molesta mientras se arrastraba con las benditas muletas en dirección a su padre.

—Sakura, mi nena, ¿Cómo te sientes? —retiro el cigarrillo de los labios y se encorvo un poco para depositarle un beso en la mejilla a su "pequeña princesita".

—Bien papá. —Contestó algo extrañada… ¿Desde cuándo su padre fumaba?

—Hoy no te vi en la casa, ¿Dónde estabas? —Le cuestionó.

—Estaba viendo unos apartamentos que alquilan a seis bloques donde vives. —Aquella contestación la sobresalto… ¡Entonces su padre no regresaría con su madre!, ¡¿Ya era un hecho?

—Espera papá, ¿Creí que volverías con mamá? —Le cuestionó perturbada.

—Si mi nena, algún día volveremos, pero eso no implica que me quede en tu casa, privándote de tu vida personal. —Explicó, y ella aun así no lo entendió.

—Papá, ¿Qué rayos de vida personal tengo yo?, ¡No siquiera tengo novio! —Intervino.

—Sakura, la vida personal no necesariamente implica la palabras novios. Sabes muy bien a lo que me refiero con vida personal, tú propio espacio en el que puedas deshacer y hacer lo que se te de la gana. —Sentencio aquello con un largo suspiro al ver el rostro contraído y rojo de su hija.

—Shikamaru y yo lo hemos estado hablado en estos últimos días de la semana. — ¡Espera!, ¡Un momento!, ¡¿Qué rayos tenía que ver Shikamaru en todo el asunto?

—Papá, ¿Qué tiene que ver Shikamaru con todo esto? —Le cuestiono algo exasperada.

—Shikamaru se irá a vivir conmigo, ambos nos dividiremos los gastos del apartamento, después de todo somos solteros. —Explicò entre una pasmada risa patética.

—Papá, te recuerdo que tú no eres soltero. —Atajó ella al borde de la desesperación.

—Bueno ya, al rato hablaremos de todo este asunto, ahora vinimos a disfrutar. —Exclamó animado, queriendo así evadir toda aquella absurda conversación. Sakura hizo un puchero al intentar de continuar la conversación y ser ignorada.

Intercepto a Shikamaru al lado de él, aprovechando así su cercanía.

¿Porqué no me dijiste sobre tus planes con papá? —Le murmuró enojada. Shikamaru suspiro…ya se lo esperaba.

—Sakura, entiende, todos tenemos que seguir nuestras vidas, además, la propuesta de tu papá me gusto, somos hombres y nos entendemos más. —Le explicó.

—¡¿Y?, ¿Acaso tú y yo no nos entendemos como para vivir juntos, ¿Eh? —Bramó enojadísima, atrayendo la atención de Hinata quien la miro entre confundida e intrigada.

—Sakura, ¡Por dios!, ¡Estamos en un lugar público! —Soltó exasperado, y ella supo de inmediato que algo había entre manos…algo le estaba ocultando.

—¿Por qué estás enojada?, porque tu padre se va a independizar o por qué crees que ellos no volverán, o es porque yo me voy a mudar. —Le cuestionó enojado.

—¡Shikamaru!, ¡Por mí te puedes mudar a la china si quieres!, ¡Lo que te tratado de explicar es que somos amigos y por tanto deberías decirme todo! —Shikamaru bufo molesto…la contestación de ella no le gusto, y si supiera que es por ella que se mudaba, no más para no revivir el pasado que una vez vivieron, cuando eran no más niños.

—¡Tengo que hacer mí vida y no pienso seguir viviendo en casa de mi amiga como un mantenido!, ¡Ni siquiera me dejas pagar alguna cuenta! —Se quejó molesto…por una parte no mentía, pero por otra si al no decirle la verdad completa.

— ¡Si ese es el problema entonces te dejo pagar lo que quieras, a ti y a mi padre! —Contestó.

—Sakura, ¡Por favor!, ¡Estamos en un lugar público!, ¡Hablaremos en casa como dos personas civilizadas! —Atajó molesto. —Intento de hacerla razonar y ver que a sus alrededores había más gente que empezaban a mirarles.

Acalló sus quejas para otro momento, para cuando saliera de ese maldito cumpleaños y así hablar con él sin interrupciones ni quejas algunas…sabía que él le escondía algo y lo descubriría aunque fuera lo último que hiciera.

La fiesta fue todo lo contrario a lo que ella esperaba. No fue del todo aburrida y más al ver la increíble actuación de Shikamaru con eso que era su "novio", asiéndole comer los comentarios de su madre y hermana quienes hablaban de su vida personal como si fuera algún centro de farándula cual exponían a todo el mundo, y eso era algo que le molestaba.

Se sentó en una mesa junto a Shikamaru, Hinata, un extraño que no dejaba de mirarle el escote de los senos a Hinata y Kimimaro.

—¿No sabía que eran "novios". —Soltó Kimimaro como inicio de la conversación. Hinata se sorprendió de aquello nuevamente.

—Ni siquiera yo. —Agregó Hinata. Sakura observaba los alrededores de la fiesta, reconociendo una que otra cara.

—Sakura, ¿Me escuchas? —Frunció el ceño Kimimaro, observándola con esa expresión dura que ella reconoció como una de las que tantas daba cuando se sentía ignorado o le ignoraban.

—Ah, sí. Somos novios desde hace dos meses. —Contestó rápido y giro su rostro en dirección a la muchedumbre que abarcaba al lado derecho de ellos…por alguna razón juró haber escuchado la voz de Naruto y visto su imagen junto a alguien.

—Nunca se lo dijiste a tú madre, ni siquiera a tu padre. —Continuó Kimimaro Tayuya había llegado en ese instante, tomando asiento al lado derecho de su novio.

—No te sorprendas Kimimaro, a mí no me sorprendió para nada, después de todo, fueron novio en la secundaria por seis meses. —Agregó Tayuya quien había escuchado la conversación, teniendo la oportunidad de participar en ella.

—Sakura, ¿Nunca me dijiste que tuvieses un novio? —Le cuestionó sorprendido. Sakura se volteo a mirarle.

—Porque nunca lo fue. No mas fuimos amigos con privilegios, nada personal. —Corrigió Sakura, Shikamaru le observo serio y algo confundido.

—Es lo mismo. —Soltó él.

—No. No lo es porque se escribe diferente y tiene una definición diferente. Un novio es más personal y serio, y nunca me he acostado con él para decir que fue algo serio. —Espetó ella algo exasperada. No le gustaba que le llevaran la contraria en su punto personal.

—Como sea, me lo hubieras dicho. —Atajó Kimimaro. Ella suspiro.

—Ya te lo dije. —Soltó ella mientras observaba con suma atención los alrededores de la fiesta, logrando encontrar a Naruto con… ¡El polisexual de su amigo!

¿Qué demonios hace aquí? —Arrugó completamente el ceño mientras murmuraba aquellas palabras. Shikamaru le observo confundido.

Observó a su padre como se acercaba a Sasuke y le tendí la mano para luego atraerlo y darle un abrazo de esos que Sakura consideraba "macho" por ser tosco y brusco. Naruto, como en toda fiesta, andaba devorando la comida, probando de todo sin ni siquiera voltearse y presentar sus modales a los invitados.

Su padre la interceptó con la mirada y ella mascullo un "¡Cielos santo!", observando a su padre ir hasta ella junto a Sasuke.

—¡Sakura!, ¡Cariño!, ¡Mira quien está aquí!, ¡Es Sasuke!, ¡Tú amigo! —estregó su rostro con ambas manos y se volteo fingiendo una amargada sonrisa. Él pareció notar su fingir por lo que sonrió.

¿Tú amigo Sakura? —Shikamaru se encorvo un poco y acerco su rostro al de Sakura, murmurándole aquellas palabras

—¡Sakura mira es Sasuke! —Soltó Tayuya emocionada, como si estuvieran recibiendo al presidente en persona…¡Por dios era un don nadie una persona común no un dios!

—¡Sasuke!, ¡Vaya que sorpresa! —Soltó Tsunade con una hipócrita sonrisa. Se volteo a su hija.

—Sakura, cariño, ¿Viste a Sasuke? —Soltó estúpidamente su madre.

—Mama, está casi a dos pies frente a mí. —Atajó Sakura.

—¿Porqué no me dijiste que lo invitarías? —Preguntó su madre…tal parece que no le agrado la sorpresa.

—Mamá no sabía. —Mascullo casi enojada.

—De echó, fue yo quien lo invito. —carraspeo Jiraiya entre risas.

—¡Magnifico! —Exclamo Tsunade con una forzada sonrisa.

—¡Sasuke! —Le llamó Naruto, volteándose los presentes.

—¡¿Has visto a Ino? —Preguntó Naruto algo exasperado.

—¿Tú novia?, ¿Así es que se llama? —Intervino Tsunade.

—Eh, sí. —Vaciló Naruto.

—Minato y Kushina me han hablado mucho de ella. —Tsunade se veía interesada en saber quién era su novia.

—Y dime, ¿Dónde se conocieron? —Le cuestionó Tsunade.

—Trabajamos juntos. —Soltó de inmediato Naruto.

—Trabajan en el cine. —Le miro con el ceño fruncido.

—Sí, trabajamos junto en la actuación. —Confirmó.

—Naruto, Sasuke, los estaba buscando. —Mascullo con una amplia sonrisa una mujer de cabellos rubios, lisos, y largos. Parecía molesta.

—¡Ah!, Ino, cariño. Vamos donde mis padre que están dentro de la casa. —Le tomo del brazo, arrastrándola prácticamente con él.

—Iré al baño. —Informó Sakura, levantándose junto a ese par de insoportables muletas. Vio como su padre se acercaba detrás de Sasuke y de daba un pequeño golpecito con su hombro en el hombro derecho de Sasuke.

—Te acompaño. —Se ofreció Sasuke, y Sakura supo desde un principio que su padre intentaba algo Estúpido, por así decirlo.

—No, está bien, le diré a mí novio, Shikamaru, que me acompañe. —Intervino Sakura.

—Mí nena, deja a Shikamaru tranquilo por unos minutos, está comiendo y platicando con los demás. —Nuevamente, su padre se había salido con la suya, aceptando ella con gran aversión.

Se levantó de la silla y camino junto a Sasuke a quien ni le había dirigido la palabra en ningún momento. Su padre se alejo para ir a las mesas de bocadillos y servirse un plato, Tayuya le siguió junto a su madre quien le platicaba con emoción los planes que tenía para la boda, quedándose en la mesa Shikamaru junto a Hinata y Kimimaro quien no dejaba de mirarle serio.

—¿Y cómo va la relación entre ustedes dos? —Shikamaru tomo la oportunidad para mortificarle, al estar sólo podría decir lo que quisiera sin ofender a alguien.

—¡Genial!, ¡Nos va de maravilla!, ¡Nos entendemos bastante como pareja! —Soltó mientras se llevaba a la boca un bocado de arroz.

—Ya veo. —Bufo Kimimaro mientras con sus dedos recorría el borde de su copa.

—¿Viven juntos? —Le cuestionó con una expresión divertida en su rostro.

—Las veinticuatro horas. —Contestó, Hinata le observo algo confundida.

—¿Y qué paso con Sandy? —Arqueó su ceja derecha y observo directo a los ojos a Shikamaru quien pareció sorprendido por la pregunta.

—Me di cuenta que no era la indicada. ¡Jamás no entenderíamos!, ¡Sakura me entiende a mí y yo a ella!, eso es lo que buscaba desde un principio. —Contestó, fingiendo naturalidad en sus palabras.

—Entonces, ¿Te olvidaste de ella?

—No puedo olvidarme de una persona que prácticamente viví cinco años junto a ella y compartí momentos inolvidables, pero si te aseguro que lo puedo sobrellevar, después de todo, tengo al lado a alguien que me comprende y siempre ha sido alguien especial. —Contesto. Tal parece que la contestación incomodo a Kimimaro quien buscaba mortificarlo.

—Se entienden sexualmente. —Soltó de momento. Sabía que esa pregunta sería un no definitivo puesto que con él ella nunca tuvo sexo.

—Claro. Nos entendemos muy bien. —Aquello fue un gran gancho, un golpe bajo…¿Cómo demonios llevando con él sólo dos meses y acostaba así no más y con él nunca llego a costarse, literalmente!

—Después de todo, somos parejas y algún día tenía que pasar. No sabes qué bien se siente ser el primer hombre. Fue algo especial. —mintió y pudo ver la expresión seria y dura de Kimimaro.

—No te creo. —Atajó Kimimaro…él conocía muy bien a Sakura y sabía que eso no era así, como él lo describía.

—Pruébame. —Le incitó Shikamaru con una maliciosa sonrisa…O eran cosas de ella o en verdad Hinata no se lo imaginaba y veía a esos dos tentándose con sus palabras.

—Sakura tiene en su seno derecho un lunar rojo, pequeño como una pequita. Sus senos no son grandes, pero son muy hermosos, y suaves. Le gusta mucho que se los aprieten—Mintió en parte Shikamaru…él ni siquiera sabía si a Sakura le gustaba que le apretaran los senos, pero si sabía sobre su lunar en su seno ya que varias veces la había visto desnuda accidentalmente. Aquello le incomodo a Kimimaro quien carraspeo.

—De hecho, tiene un lunar parecido en sus labios mayores de su vagina. —Soltó Hinata así de sopetón, acallando a los jóvenes.

A pesar que se percato de lo que había dicho, poco le importo, para ella fue algo normal, pero para ellos no.

X…X

Mientras aquellos dos se mortificaban con su pequeña conversación personal, Sakura había salido del baño, encontrándose de frente con la imagen del Sasuke, recostado en la pared con sus brazos cruzados en el pecho. Subió la mirada y la observo en silencio.

—¿Quiere algo para el estomago? —Preguntó ante la tardanza de ella.

—No ocurre nada conmigo. No tengo diarreas ni nauseas, sólo me tarde porque intentaba de tranquilizar mis nervios antes de salir. —Atajó molesta.

—Sólo preguntaba. ¿Por qué siempre estás a la defensiva? —Le cuestionó mientras la veía dando pasos torpes con las muletas…ni siquiera sabía caminar con ellas, y eso era algo que le impacientaba.

—Soy así con la gente que no me llevo. —Contestó exasperada mientras intentaba de retomar el paso con sus muletas, siguiéndole detrás Sasuke quien la observaba meticulosamente. Cómo había dicho antes, ni aunque se vistiera como una princesa, con las mejores ropas, eso no cambiaba nada en ella, seguía siendo el prototipo de mujer que a él, en lo personal, no le gustaba.

—¿No te llevas conmigo? —Preguntó entre un pequeño sarcasmo. Sakura bufo con ironía y le miro con mala catadura.

—¿Qué tu crees? —Frunció el ceño considerablemente.

—¿Tan mal te caigo?, A tú padre parezco agradarle. —Soltó con una amplia y arrogante sonrisa.

—A mi padre le agrada billega y el que llega. —Resopló irónicamente.

—¿Estás molesta por lo del hospital? —Le cuestionó.

—A ver, veamos señor Sasuke. —Pareció pensarlo con sarcasmo.

—Meterme la mano entre mis piernas, tocarme y ofenderme indecorosamente que si quería que me masturbaras, sería un gran motivo para estar molesta…mmm, haber déjame pensarlo. ¡Sí! —Bramó molesta y en su forma sarcástica que tanto odiaba él.

—Soy así, no puedo resistirme. Ya te lo dije antes—Se encogió de hombros.

—La polisexualidad no tiene que ver aquí con tus parafilias. No confundas una cosa con la otra. —Recordó muy bien la conversación que tuvieron en mensajes de textos, que por alguna cómica razón, él había conseguido su número, o mejor dicho, su padre se lo había dado diciéndole que lo había perdido.

—¿Esto es alguna clase de orientación sexual?, ¿Me estas sicoanalizando? —Preguntó divertido.

—Sasuke, no tengo que ser sicóloga para saber esas cosas. Es algo ignorante de ti decir eso. —Soltó enojada.

Polisexualidad, esa era la mejor palabra para identificar a Uchiha Sasuke quien no era gay, ni heterosexual ni bisexual. No era nada de eso, no señor. Él era un polisexual, una persona que se siente atraída por más de un género o sexo, aún así, no son bisexuales ya que niegan eso de que existen dos géneros y sexos.

—Sakura, sólo intento de llevar la fiesta en paz. —Sonó exasperado…lidiar con ella era difícil, mucho más que con su madre, Mikoto.

—Tratemos de arreglar las cosas como dos personas adultas y no como dos niños ignorantes. —Finalizó serio. La verdad era que ella era quien se comportaba como una ignorante incapaz de solucionar las cosas como persona mayor que era.

— Sasuke. Si lo que buscas es que te quite los cargos para no manchar tú reputación, desde ahora te digo que ya los he retirado, así que no tienes que perder tú preciado tiempo en mí. —Soltó en un agotador suspiro, y justo cuando volteo a verle vi—o como él apretaba con fuerza su mandíbula… ¡Maldición!, ¡Qué malo era lidiar con ella!

— ¡No busco nada de eso!, ¡Después de todo!, ¡Eres tú que al final de cuentas saldría mal en el caso! —Exclamó enojado. Ella le miro indignada… ¡Le había gritado en pasillo!

— ¡Por qué demonios me gritas en casa de mis padres! —Profirió enojada, en eso una pareja de invitados pasó por el pasillo y les miró sorprendidos.

— ¡Me desesperas!, ¡Tú y tu maldita forma de pensar! —Exclamó para luego darse la vuelta y salir de allí, dejándola plantada en medio del pasillo, con las palabras en la boca. ¡Al demonio!, ¡Se arto por hoy de tratar con ella!, ¡Por hoy había tenido más que suficiente!

— ¡Gracias por acompañarme hasta afuera!, ¡No te preocupes!, ¡Se pararme en caso que me caiga! —Profirió con gran iracundia.

Casi a trompicones camino en dirección a la puerta de atrás de la casa que daba absceso al patio, donde se llevaba a cabo la dichosa fiesta. A mitad de camino intercepto a Kimimaro quien la observaba con expresión dura. Mascullo un "¡Ave maría purísima!, ¡Lo que me faltaba!, mientras pasaba olímpicamente por su lado derecho sin decir nada, no fue hasta que el habló.

—Tampoco me dijiste que eras lesbiana. —Soltó con el ceño fruncido, Sakura volteo a verle intrigada.

— ¿Qué? —Soltó sin poder creerlo.

—Te acostaste con esa que siempre iba a tú apartamento y se quedaba a dormir. —Lo más que le molestaba era pensar que mientras ella estaba con él, su "santa" novia se cogía a su disque "amiga".

En eso Sasuke, quien buscaba a Naruto e Ino dentro de la casa para poder irse de la condenada fiesta, se tropezó con la interesante charla, acuchillándose en el final del pasillo, en la esquina de este. Sonaba muy interesante, y por lo que había escuchado pudo comprobar que no había cavilado mal al pensar que su vecina era rara.

—Hinata, ¿Hablas de ella? —Ella aún no entendía nada, y eso pareció molestarle a Kimimaro… ¡Maldición!, ¡Le fue infiel con una mujer!, ¡Ahora entendía la anormalidad esa de no tener sexo con él de la manera normal!, ¡Carajos!, ¡Tan imbécil fue!

— ¡No finjas Sakura!, ¡Una amiga puede saber todos los secretos que le cuentas!, ¡Pero jamás sabría si tienes un lunar rojo en tu maldita vagina! —Aquello pareció abochornarla, contrayendo su rostro colorado. No se sentía mal ni abochornada por lo que revelo en aquel "solitario "pasillo, sino por la vulgaridad que acababa de decir…por lo menos hubiera sido menos crudo con ella.

— ¡Por Dios!, ¡No soy lesbiana! —Exclamo al aire. Kimimaro bufo con considerable sarcasmo ante lo dicho.

— ¡No mientas Sakura!, ¡Por dios!, ¡Eres una imbécil si crees que te voy a creer eso!, ¡Y lo peor de todo es que yo soy el más imbécil de todos al nunca ver los sucesos extraños entre ustedes dos!, ¡Me fuiste infiel y lo peor de todo con una mujer! —Aventó con gran furia su copa al suelo, apretando con fuerza su mandíbula mientras aguantaba las enormes ganas de ir hasta ella, tomarla del cuello y estrangularla.

— ¡Eso paso sólo una vez y fue cuando me deje de ti!, ¡Por dios no seas tan dramático! —Exclamó exasperada…no entendía el porqué le venía a reclamar si ni siquiera estaban juntos cuando paso eso.

— ¡Lo sabía!, ¡Lo sabía!, ¡Lo sabía!, ¡Estúpido yo que creía que no más era una amiga!, ¡Que tonto fui! —profirió con gran iracundia.

— ¡¿Porqué nunca me lo dijiste? —Preguntó.

—Ya te lo dije. —soltó sin importancia alguna.

— ¡Tenías que decirme que eras lesbiana o bisexual!, ¡Lo que fueras que eras! —Profirió.

— ¡No soy lesbiana ni me considero bisexual!, ¡Tal vez y sea polisexual! —Atajó. La conversación la estaba enojada y sentía que la estaba enloqueciendo con su cuestionario de su vida pasada.

—Sakura, no me vengas con eso que no sentías nada por las mujeres, porque si te acostaste con ella es que sentías atracción desde un principio. —Insistió en saber verdades que no existían.

—¡Kimimaro!, ¡Te lo diré por última vez y espero que entiendas!, ¡No soy lesbiana ni bisexual!, ¡Me acosté con ella seis meses después que nos dejamos y fue por mero impulso!, ¡Bebí mucho y tal parece que me deje llevar por las insinuaciones de Hinata quien es la verdadera bisexual en toda la historia!, ¡Contento!, ¡Quieres que te narre algún detalle de cómo paso y que hicimos porque si es lo que buscas, la verdad es que ni me acuerdo! —Puntualizo casi a gritos.

— ¡Eres una!... —Vacilo en decirle, en humillarla. La tomo del brazo con fuerza, gimiendo ella.

—Sakura, te estaba buscando. —Intervino aquel sujeto de voz gruesa que ella al instante reconoció…era su vecino al rescate.

Kimimaro la soltó y se volteo a ver al sujeto que bien escucho decirle a ella que estaba alto. ¿Acaso este era uno más con los que ella se acostó?, cavilo él.

—Y dime Sakura, ¿También te acostaste con él?, es algo obvio, ¿NO?, si me fuiste infiel a mí de la peor forma, de que le seas infiel a Shikamaru con un actor pornográfico, no es la gran cosa, ¿NO? —Se burlo de ella diciéndole prácticamente barata…una puta, como quiso decirle anteriormente.

— ¿Me estás diciendo puta? —Sonó indignada y furiosa, él no más se volteo y en su propio rostro se burlo con aquella amplia sonrisa arrogante.

—Tómalo como quieras, señorita "puritana". — Como contestación a sus palabras, se escucho el fuerte y amplio sonido de la mano derecha de ella chocar con fuerza su mejilla, metiéndole un gran puñetazo que le quebró su labio inferior.

Su madre apareció, atraída por los gritos, al igual que Tayuya quien buscaba a su novio, Shikamaru y Jiraiya.

— ¡¿Pero qué demonios esta pasando? —Exclamó Tsunade mientras observaba a Sakura ser aguantada por Sasuke, evitando que ella cayera al suelo.

— ¡Te voy a romper la cara de nene lindo!, ¡Iras a la iglesia pero en una caja fúnebre! —Exclamó Sakura mientras intentaba de aproximarse hasta él para caerle a golpes.

— ¡Sakura!, ¡Tranquilízate! —pidió su padre mientras intentaba de entender la situación.

—Papá, ¡Insinuó que yo soy una puta barata! —El rostro de su padre se contrajo y observo serio a Kimimaro.

—Sakura-Chan, ¿Qué ocurre? —En eso llego Hinata, atrayendo la atención de Kimimaro quien la miro con gran aversión.

Cierto rubio fue atraído por el escándalo y justo cuando se asomo para ver, se paralizo por completo, tomando a Ino por el brazo, la jalo con él, arrastrándola a toda prisa en dirección a Sasuke a quien veía como él culpable de todo ese escándalo.

Sasuke, Con un carajo, ¿Qué hiciste ahora? —Mascullo detrás del moreno quien le miro por encima del hombro.

—Dobe, mejor cállate. —Murmuro mientras intentaba de lidiar con los empujones de la Haruno.

— ¡Papá!, ¡Me llamo puta el descarado este! —Replico a todo lo alto.

— ¡Sakura!, ¡¿Qué hiciste? —Preguntó su madre furiosa al ver el labio ensangrentado de Kimimaro.

— ¡NO eres consciente que estas en la fiesta de tu hermana!, ¡Frente a todos los invitados! —Exclamó su madre.

—Mamá, ¡NO estoy para tus sermones estúpidos!, ¡Me han insultado y tú no más te preocupas por la condenada fiesta! —le gritó.

—¡Es la fiesta de tu única hermana quien te ama demasiado como para tú venirle a hacer esta humillación delante de todos los invitados! —Atacó su madre.

—¡¿Por qué no puedes dejarlo ya en paz?, ¡¿Entiende Sakura que lo de ustedes ya termino? —Puntualizó su madre, enojándola aún más.

—¡Con un carajo mamá!, ¡Esto no tiene que ver con lo que has dicho! —Exclamo furiosa.

—¡Tú misma te has llamado puta barata con tus hechos!, ¡En ningún momento te he humillado! —Se defendió Kimimaro al ver que ella se disponía a lanzar el tema nuevamente.

—¡Sakura!, ¡Explícame ahora de que Kimimaro habla! —Ordenó su madre furiosa.

—¡Mi vida personal no te importa! —Atajó Sakura.

—¡Vez lo que te digo Jiraiya!, ¡Tú hija esta mal! —Exclamó indignada Tsunade.

—¡Ya déjala en paz mujer! —Su ex-mujer acallo de inmediato al escuchar su fuerte voz.

—Tú hija se acostó con su mejor amiga y con todos. ¡Es una lesbiana! —Reveló Kimimaro, apuntando los ojos de los presentes a Hinata.

—Eso fue producto del alcohol. —Agregó Jiraiya quien ya sabía del asunto puesto que su hija se lo había contado hace un año atrás.

—¡T tú desgraciado sabias de esto? —El rostro de Tsunade se torno en un vivo de emociones amenazantes.

—No es para tanto mujer. —Chasqueó la lengua.

—Sakura, mejor vámonos. —Habló Shikamaru, tendiéndole la mano para irse.

—Y sin contar que se ha acostado con este hombre. —apuntó así Sasuke.

—¡Mi vida personal no le importa a nadie como para que andes publicándola a los cuatro vientos! —Exclamó Sakura enojada.

—O qué Sakura, ¿También dirás que fue producto del alcohol? —La verdad era que sí, y lo peor de todo es que nadie se lo creería, al menos su padre.

—¡Eso es imposible? —Bufo Tayuya como si se estuviera burlando…¡Claro que era imposible!, ¡su hermana!, ¡Acostándose un ese hombre!, ¡Eso nadie se lo creería!

—¡Vállense todos al carajo!, ¡Me voy de esta maldita fiesta y no vuelvo a ir a ninguna! —Exclamó, separándose de Sasuke para luego salir por la puerta junto a Hinata y Shikamaru.

¡Naruto!, Tienes que invitarme más seguido a estas fiestas. —le murmuro Ino mientras observaba todo aquel drama.

La fiesta, por orden de Tsunade, se acabo a las seis de la tarde, más temprano de lo previsto. Naruto e Ino se habían marchado antes, a los pocos minutos que Sakura se había marchado mientras que Sasuke, forzado por las insistencias, acompañó a Jiraiya a un bar para jugar un par de mesas de villar y beber un poco para liberar un poco tola la tención que llevaba por dentro.

En la noche, Sakura se la había pasado tomando en la sala junto con Hinata quien había ido a la bodega del bloque de la calle para comprarlas. Shikamaru los acompaño en la quinta ronda, luego de tener un discurso con Sandy quien le llamo alterada luego de enterarse por Tayuya que él salía con Sakura. La larga noche había pasado entre bebidas y charlas sin sentido hasta que Hinata se fue a pique por la proa, quedando anestesiada en el sofá de la sala. Sakura se levantó, dispuesta a irse a dormir antes de que las copas le subieran más y terminara su noche en el baño. Shikamaru le acompaño, o mejor dicho, la cargo hasta su cuarto ya que ella estaba tan borracha que ni apenas se podía sostener sola.

—Shika…vamos, anda. Quédate conmigo, aquí. —Le insistió nuevamente con aquella absurda petición…se le estaba haciendo difícil decirle que no.

—Sakura, tengo que trabajar mañana. Ya suéltate. —Pidió mientras retiraba sus manos de su cuello.

No supo de donde ni como saco fuerzas para aventarlo torpemente en la cama, pero lo logro, depositándose luego encima de él, en su regazo.

—Tampoco te gusto a ti, Shikamaru. ¿Ya no te gusto? —Dijo aquello tan despacito que no pudo ignorar el movimiento lento y suave de sus labios al decir cada palabras, empezando a hacerle efecto allí, abajo, donde su amigo empezaba a traicionarle de la manera más cruel.

—Sakura, por favor, levántate que tengo trabajo mañana. —Coloco sus manos en las caderas de ella e intento levantarla, pero la joven fue más lista y se agarro de su cuello.

—¿Te gusto? —Se inclino y preguntó frente a su rostro, chocando su gélido aliento con sus labios…ella lo estaba tentando y después de todo: somos humanos y él como uno tiene sus debilidades al igual que todos.

—Sakura. Por favor, no sabes lo que dices. —Intento de hacerla razonar, de parar toda aquella absurda de una buena vez por todas, aún así, ella parecía ignorarle, entreteniéndose con los botones de su camisa cuales iba desabotonando uno por uno, dejando al descubierto su amplio y musculoso abdomen.

— ¿Te gusto? —Lo fulmino con la mirada y le hizo la pregunta seria, como si estuviera enojada por no haberle contestado anteriormente…él pudo haber aprovechado aquella oportunidad y no contestarle para acabar toda aquella química y enojarla, o simplemente decirle que la veía como amiga, pero no fue así.

—Me gustas…mucho, desde que te conocí. —Reveló, coloco su mano derecha detrás de la nuca de ella y en un bruco y desesperado movimiento atrajo sus labios, devorándolos con deleite.

¡Claro que le gustaba!, siempre le había gustado, desde niños, y cuando tuvo la oportunidad de ser algo, no supo dar lo mejor para retenerla a su lado.

Con torpe impaciencia, recorrió sus manos por el pecho de él, acariciando su tórax con sus dedos en forma circular hasta llegar en el centro de su pecho donde hizo una pausa y continúo bajando lentamente. Sintió sus dedos introducirse por su pijama y rosar su pelvis, enloqueciéndole por completo, tanto que termino quitándole a ella su camisilla azul clara, con diseños de nubles grises, y tirarla al suelo, observando sus redondos y no tan grandes pechos. Siempre había visto sus pechos, en accidentales oportunidades, pero nunca tuvo la oportunidad de contemplarlos tan cerca y de acariciarlos como pretendía. Apretó un poco sus caderas y la hundió, asiéndole sentir su erecto y palpitante bulto por encima de esa tela lisa y finita. Lo estaba volviendo loco y más al escucharla gemir de esa forma.

Subió sus manos con prisa, aventurándose hasta sus pechos cual apretó con fuerza y movió en forma circulan, lenta y pausadamente. Jugó con ellos un rato, erecto sus pezones al tomarlos por la punta y jalarlos para luego hundirlos y moverlos con sus diestros dedos. A ella parecía gustarle, tanto que termino enredando sus dedos en sus cabellos, jalando de estos.

La observo unos segundos más para luego llevar sus manos detrás de la espalda de ella y tallarla con fuerza, acercándola a su cuerpo en el proceso. Se encorvo asía adelante al sentir su erección apretar su entrepierna; en el transcurso de su excitación, sintió como él se reincorporaba con ella en su regazo, atrapando en su boca uno de sus pechos. Gimió, pero esta ver más alto al sentir la punta de su erecto peso atrapada entre medio de sus dientes, sintiendo la punta de su lengua palpando esa área reiterativamente. Jugueteó con ellos de manera necesitada, intercalando caricias en ese par de pechos. No hubo parte de su hermoso pecho y cuello que él no recorriera con sus labios y devorará en profundos pechos y mordidas.

Pronto, las posiciones cambiaron, y ahora era ella la que estaba presa, debajo de él y a su merced. Se arrodillo en medio de sus piernas, abiertas para él, tomo cuidadosamente su pierna enyesada y la recostó completamente en la cama e hizo lo mismo con la otra para luego subir sus manos hasta la pijama de ella, tomándola por los bordes, la bajo cuidadosamente junto con sus bragas…estaba desesperado, quería verla completamente desnuda.

Sus mejillas estaban completamente sonrojadas y el brillo de sus ojos estaba completamente ido en la excitación. Tenía sus labios entre abiertos, con la respiración acelerada y su cabello desordenado por los alrededores, y parte de ellos cubrían sus pechos…era una verdadera obra de arte, tan bellísima que lo excitaba aun más.

Apretó sus manos en ese par de muslos y los Separó, flexionándolos por completo.

será magnifico…—Murmuro a medida que inclinaba y acercaba sus labios a su entrepierna, recostándose por completo, baca abajo, en el lecho.

Aplasto sus labios vaginales con gran sosiego, besándolos con gran pasión. Los acarició con sus dedos y separó sus labios para dar paso a su lengua, recorriendo cada parte en pequeñísimas pausas hasta llegar a su vagina donde apenas penetro con su lengua. Ella respiraba con gran atoramiento mientras se agarraba y tiraba de los cabellos de él, ya sueltos por tal forcejeó. Sintió su lengua recorrer su prepucio hasta llegar a su clítoris donde dedico la mayor parte de la atención, asiéndola convulsionar y retorcerse al placer mientras él le agarraba de los tobillos, impidiéndole que cerrara sus piernas.

Se separó de su vagina y la acaricio con la palma de su mano derecha y sus dedos, separo sus labios inferiores con sus dedos, notando que su himen seguía intacto, por lo que tendría que contener sus energías de cogérsela con fuerza, no quería a mitad de camino arrepentimientos por sus impulsos de macho. Acerco su rostro una vez más y aspiro el delicioso aroma de su vagina para luego introducir de una sola embestida su lengua…le gusto. Ella gimió con fuerza y a él le gusto escucharla y saborearla a tal profundidad de sentir su lengua ser apresada por aquellas pequeñas y estrechas paredes vaginales.

Su orgullo de hombre se pulió más al sentirla como gemía copiosamente y se movía entre su desesperación de alcanzar el orgasmo que él gustoso se lo daría.

Contuvo el aire abruptamente, esperando así el golpe del gran orgasmo cual llego en cuestión de minutos, gimiendo con gran fuerza. Se degusto con su lengua entre el manjar de liquido espeso y semi-transparente que salía por aquel agujero, y hasta que no bebió la última gota como un sediento no se retiro de ella.

Descubrió torpemente que los gemidos de ella y sus gritos no eran amor, sino deseo al sexo, pura e innata satisfacción…hay no había nada más que sexo lujurioso, no atracción como él pensaba. Aún así de su descubrimiento, no se arrepintió ya que tenía la idea que el amor no se alcanza al momento, sino con el tiempo.

Se reincorporo y quitó su pijama. Supo que no llevaba un condón ante mano, aún así, poco le importo ya que sabia como controlarse y en el momento que le atacara el orgasmo, eyacularía fuera de ella, en alguna parte de su cuerpo. Por último, se quito su bóxer, saliendo a relucir su pene, quedando ella excitada ante tal imagen…no era grande, pero lo que le faltaba de grande le sobraba de gordo y grueso.

Sonrió ante el impacto que acuso en ella y se acomodo entre sus piernas para luego besar sus labios torpemente mientras que con sus manos humectaba su pene con los fluidos de ella. Coloco la glande en la entrada de ella y se impulsó, encogiéndose de hombros la muchacha al sentir una fuerte punzada. Se impulso una vez más para luego embestirla a mitad, soltando fuerte gemido de dolor. Y pese a que estaba borracha, pudo sentir como algo dentro de ella se desgarrada, aferrando sus uñas en la espalda de él con tal fuerza que le saco sangre.

Termino de introducirse dentro de ella para luego quedarse inmóvil por unos segundos, empezando a entrar y salir pausadamente dentro de ella, a medida en que ambos se iba acoplando.

Ella ya no pensaba coherentemente como para darse cuenta de la estupidez que había acometido, no más pensaba en su excitación y en desaparecer la ira que le causo Kimimaro en conjunto con su madre…