XIV- La Verdad

Sokka

Volamos un par de horas sin problema, la oscuridad de la noche nos ayuda lo cual me relajo un poco en la bola de pelos. Atrás de mí puedo escuchar las quejas de algunos ante la demora.

-¿A dónde diablos nos llevas Sokka? Hemos volado mucho tiempo- se queja Toph

-Confía en mi ¿de acuerdo?- gruño

-¿Nos lanzaras directos a Azula o qué?- comenta Aang

Ruedo mis ojos ante la broma. Bajo la mirada y en eso logro ver el enorme castillo de mi viejo maestro espadachín, el maestro Piandao.

-¡Llegamos!- grito emocionado

Todos se asoman a ver el castillo de mi viejo maestro y tomo las riendas de Appa para descender. El sirviente de mi maestro se encuentra en el patio trasero observándonos lentamente descender, recuerdo muy bien a ese tipo, debo admitir que hubo un pequeño tiempo en que no lo soportaba pero creo que lo único que desea en esta vida es servir al maestro.

-El maestro Paindao los está esperando- dice el hombre acercándosenos

Todos bajamos de Appa y asiento rápidamente.

-Perfecto, necesitamos hablar con él lo más rápido posible- digo con tono de urgencia

-¿Por qué no nos dijiste que veníamos con Piandao?- pregunta mi hermana

Ruedo mis ojos.

-Oye, le quería poner algo de misterio al asunto- digo

Y ella rueda sus ojos al igual que los demás

Seguimos al hombre sin problema alguno hacia el salón principal, la sala se encuentra vacia y silenciosa lo cual es normal en este lugar, un olor a incienso llega a mis fosas nasales y tengo que tapármelas por unos segundos.

-El maestro vendrá enseguida- dice el hombre – por favor, tomen asiento-

-No creo que sea necesario- escucho la voz de mi maestro

Nos giramos hacia la puerta y encontramos a mi maestro espadachín tomando su té, como normalmente lo hace y portando su uniforme.

-Sokka, Avatar Aang, Señor del Fuego Zuko… es un honor tenerlos en mi humilde hogar- dice

-Gracias por recibirnos- dice Aang

-Es un placer, pero me imagino a que han viajado desde lejos con un propósito- dice mi maestro y toma asiento – por favor-

Todos nos sentamos y nos relajamos, trago saliva esperando a que alguien hable y por suerte comienza Zuko.

-Estoy seguro que ya habrá escuchado sobre los rumores del nuevo Señor del Fuego- dice mi amigo

-Así es y permíteme decirle que usted sigue siendo mi Señor del Fuego- dice mi maestro con seguridad

Zuko sonríe levemente ante el voto de confianza.

-Los rumores de una rebelión contra el Señor del Fuego Zuko se escucharon mucho en este pueblo, tanto como en otros…-

-Bueno ya no es más una simple rebelión, todos aquí presentes sabemos que la Nación del Fuego no estará en paz con el mundo si mi hermana Azula sube el trono- Zuko suspira- El único camino que tenemos es una Guerra Civil-

Giro rápidamente hacia a Zuko, al escuchar sus últimas palabras. No solo a mi maestro le ha lanzado esa bomba de información sino a todos mis amigos. ¿Una guerra Civil? ¿Esta demente?

-Tenga en mente lo que eso significa Señor del Fuego, he vivido muchas guerras y tal vez ese no puede ser el camino- le dice mi maestro antes de darle un sorbo a su té.

-¿Qué otro camino tendríamos?- preguntas Katara – Azula no dará el trono sin pelea-

-Además si no detenemos a Azula, no solo la Nación del Fuego correrá peligro sino todo el mundo- dice Aang

Mi maestro asiente.

-Estoy al tanto de las consecuencias Avatar Aang- le dice

-¿Entonces nos ayudara o no?- gruñe Toph

Mi maestro parpadea sorprendido de mi amiga y deja su taza de té en la mesa.

-Por supuesto que me uniré a la causa- dice

Sonrió ante la buena noticia al igual que el resto.

-Necesitaremos hombres de confianza y principalmente que no apoyen a mi hermana- dice Zuko

Mi maestro asiente.

-Tengo un hombre perfecto para reclutar tropas, pero él se encuentra en la Isla Kirachu- dice mi maestro

Recuerdo esa isla, solo dimos una pequeña parada en ella cuando estábamos en cubierto de la Nación del Fuego en uno de sus barcos.

-¡Se dónde está!- digo de la nada- Pasamos por ahí hace muchos años-

-¿Pasamos?- pregunta Aang confundido

-Sí, tú estabas entre la vida y la muerte por el rayo de Azula- le dice Toph

Aang asiente y mi hermana toma la mano de su ahora prometido. Ugh.

-Su nombre es Rong fue uno de mis estudiantes hace varios años, no es una persona muy sociable pero tiene mucho conocimiento militar- dice mi maestro

Asentimos.

-La Isla de Kirachu queda al otro lado de la Nación del Fuego, será un viaje de un día- dice Zuko

Aang asiente.

-Por ahora será mejor que todos descansen, sus habitaciones ya estas preparadas- dice mi maestro

-muchas gracias maestro Piandao - dice Aang apenado

-Es un placer-

Todos se van a sus respectivas habitaciones a descansar, el silencio parece reinar en el castillo de mi viejo maestro. Doy vueltas y vueltas en la cama pero parece que no logro quedarme dormido, hay tanto que pensar y tanto que planear. Aunque no debería tengo que admitir que el miedo de perder todo lo que queremos regresa a mí, nuevamente nos iremos a la guerra.

Suspiro y salgo de mi cama incapaz de pasar otra hora en mi cama, salgo al patio trasero donde hace mucho dibuje un patético paisaje muy diferente a este. Recuerdo ese día, estaba tan ansioso de probarles a todos que yo también podía ser especial como Aang, Katara y Toph. Pero me termine dando la lección a mí mismo.

Me siento en una roca apreciando el cielo y la belleza de Yue todavía se encuentra en alto.

-Oh Yue…- susurro- ¿Qué podemos hacer ahora? Todo está peor que nunca-

Levanto la mirada deseando que ella me contestara, que bajara de su eterna figura y me besara nuevamente. La extraño, la extraño muchísimo.

-Resistir…- escucho un murmuro

Me giro rápidamente atento a la voz y encuentro a Toph caminando en silencio hacia a mí. Respiro aliviado del susto.

-Toph por poco y me das un paro- gruño

Mi amiga se ríe.

-Cálmate estoy al pendiente de tus pulsaciones, señor exagerado- me dice

-Además ¿porque estas despierta ahora?- pregunto cruzando mis brazos

Mi amiga se encoge de hombros y se sienta a un lado mío de la roca.

-No podía dormir… todo esto es difícil de digerir-dice con un tono de miedo

Asiento.

-Si se de lo que hablas…. Pero eso déjaselo a los que no sabemos bien como defendernos- le digo arqueando la ceja

Ella alza las cejas.

-¿Apoco crees que por tener elementos no podemos sentir miedo?- pregunta ofendida

-Bueno, ustedes saben pelear muy bien… yo soy el que siempre anda batallando con esto- digo

-Oh por favor Sokka, no empieces con que tú no eres bueno como nosotros, porque sabes que no es verdad- me gruñe

Sonrió levemente.

-Si tú no estuvieses aquí ni siquiera hubiésemos ganado la guerra. Estaríamos perdidos sin ti- dice

Y en eso noto como sus mejillas se ruborizan, lo que me hace sonreír. Y en eso me golpea el brazo, sus muestras de cariño.

-Auch…- me quejo- Pero tú eres la maestra tierra más grande el mundo, creaste por ti misma otro subelemento –

Ella sonríe ante mis palabras. Sé que le fascina que hable muy bien del metal control.

-Nunca te he visto tener miedo…- termino

Ella suspira.

-Tal vez no lo exprese como los demás…. pero la mayor parte del tiempo estoy aterrada- dice en voz baja

Parpadeo sorprendido

-Pues lo escondes muy bien- digo

Ella sonríe.

Un silencio se interpone entre nosotros y me doy unos segundos para observar a Yue.

-Crees que sea buena idea, quiero decir la guerra civil- digo

-De una u otra forma la demente de Azula peleara por su trono- me dice cruzándose de brazos- además esto se volvió guerra desde que ella junto sus tropas, ¿Por qué nosotros no podemos hacerlo?-

Asiento.

-Si volveremos ir a la guerra, por favor cúbreme la espalda- le pido

Ella asiente.

-Por supuesto.- me dice

Las horas pasan y observo como lentamente el cielo comienza a cambiar de color, Yue continúa su camino lejos del sol. Hemos estado hablando toda la madrugada.

-Será mejor que durmamos al menos unos minutos- le digo a Toph

Ella asiente. Me levanto de la roca en camino a mi habitación.

-Ah… Sokka…- escucho el murmullo de mi amiga

-¿Sí?- me giro atento a ella

-No creo que tú no seas especial, eres el más especial que todos nosotros…-

-¿Por qué lo dices?-

-Porque aun sin elemento, sigues luchando…-

Sonrió ante sus palabras y camino de regreso a mi habitación. Camino por el pasillo y en eso escucho la voz de Zuko al otro lado de la pared, no estoy seguro que sea bueno escuchar las peleas entre Mai y Zuko pero en eso escucho el nombre de mi hermana en su plática y me detengo en seco.

-Mai ¡¿Cómo pudiste contarle algo así a Azula?!- gruñe Zuko

-No tenía opción Zuko, era la única forma en que confiara en mí- le grita

-¡¿Y no pensaste en que podría asesinarla!- dice Zuko

Frunzo el ceño. ¿Qué se traen estos?

-¡Sí! Lo pensé mucho- dice su novia algo herida

-¡Azula le tiene odio a Katara desde que ella la detuvo en el cometa! ¡Ahora le dices que tiene un amorío conmigo!- le grita Zuko

Abro mis ojos como plato ¡¿Qué Mai dijo que?!

-¡Tienes que arreglar esto Mai! ¡Aang estará enfadado si se entera, esta fue la razón porque la que casi asesinan a su prometida!- le dice mi amigo

Trago saliva. Esto no es una broma, Mai en realidad ha dicho eso, ella fue la razón por la que mi hermana estuviese entre la vida y la muerte. ¡Por una estúpida mentira! Azula la ataco por odio y temor que mi hermana le quitara el trono. ¿Cómo pudo decir eso Mai?

-Se lo quería decir en el templo de los hermanos, pero… no pude- dice Mai bajando la voz

Un silencio se escucha en la sala y después un fuerte suspiro.

-Tienes que decirles Mai antes de que ellos lo descubran- dice Zuko

Y en eso la puerta que esta frente a mí se abre de la nada dejándome ver claramente el rostro de Zuko pálido y su novia con lágrimas en las mejillas. Siento un golpe en mi pecho, pero uno de desconfianza o traición.

-S-Sokka- logra decir Zuko en completo estado de shock

Retrocedo unos pasos al mirarlo, aunque este fue el plan de su novia siento él también fue parte de eso. Ha traicionado a mi hermana, a mí, a Aang. Ambos nos traicionaron a todos.

-Lo escuche todo, no es necesario repetirlo- digo seriamente

Zuko traga saliva

-S-Sokka fue un error, yo jamás...- logra decir

La rabia sube a mis hombros dejándome recordar aquel momento en que vi a mi hermana tirada en el palacio ensangrentada. Y en eso golpeo con fuerza la mejilla de Zuko.

-¡Era mi hermana quien estaba entre la vida y la muerte!- grito con furia -¡Entre su jueguito!-

-¡Sokka tu no!- logra decir Mai

-¡Sabía que era mala idea desde el principio que te nos unieras! ¡Eres igual que Azula!- le grito a Mai

-¡Cállate Sokka!- grita Zuko interponiéndose entre Mai y yo

-Sabias que eso le pasaría y no la detuviste- digo mirando fijamente a Mai.

-¡Recuerda que yo también recibí un relámpago ¡defendí a Katara!- me grita Zuko- Pero Azula tenía un truco bajo la manga-

-¡Ella siempre tiene trucos bajo la manga!- le grito empujándolo

En eso Mai se interpone entre su novio y yo. Noto las lágrimas que bajan de su mejilla pero yo no le creo, no creo en nada de lo que ha dicho antes y ahora. Es una mentirosa.

-Sé que fue mi error pero lo resolveré- dice Mai

-No hay nada que resolver le diste a Azula la oportunidad de llegar al trono. Toda esta guerra es por tu culpa- le digo mirándola fijamente

Sé que esas palabras son hirientes pero la rabia que contengo en mi es imposible dejarla salir de otra forma. Mai me mira con ojos heridos y Zuko parece confundido de lo que acabo de decir.

Puede que sea verdad, Mai hizo más que una simple actuación ella misma le dio el camino a Azula de llegar al trono.


Nunca en mi vida había escrito a un Sokka tan enojado! Hasta me dio miedo a mi misma! y Toph tan linda con Sokka! woow si noto que se ruborizo! jajajaaj! Bueno espero que les haya gustado este capitulo! Y esta historia así que aquí viene una pregunta muy complicada para mí. Y solo ustedes pueden votar.

¿Les gustaría que continuara con la historia o la eliminamos?

Quiero que voten chicos! Porque para ser sincera tal vez ya no tengo esa pizca de emoción cuando escribía mis otros ff! Tengo varios planes macabros para este pero primero quiero saber su opinión.

¿Comentarios, Sugerencias, Quejas? :)

Ahí nos escribimos...