Siii, yo sé que me he tardado años en actualizar el fic, pero aquí está este capi...no me tardé tanto como con los anteriores. Perdonen por eso, pero luego no sé que escribir y me bloqueo.

Temo decirles que el fic ya está llegando a su fin... espero que no me odien por eso xD


XIV

-Gab?

No respondí. No quería hablar con nadie. Ni siquiera con Rei o con Moony. No tenía ánimos.

El partido de Quidditch había resultado completamente desastroso, no había otra palabra para describirlo. Todo iba tan bien, hasta que el "celoso sin sentido" de Cadwell había arrepentido intempestivamente contra mi moreno. Nunca los había visto tan enfadados, a ninguno de los dos, ni a James con esa cara de espanto.

Tampoco me enteré de que Reikha hubiese tumbado a Anthony al suelo con un golpe de su propia escoba. Solo lo escuché por ahí entre los murmullos en la sala común, pero no tenía siquiera ganas de que la morena me contara sobre lo que pensaba.

Desde ese día había estado sumamente callada. Solo iba por un poco de leche y pan tostado al comedor, iba directo a las aulas y de ahí a la sala común, más precisamente a mi dormitorio. Tampoco había visto a Sirius en toda esa semana. Y deseaba con todas mis fuerzas verlo, pero sabía que aquello terminaría catastrófico, igual que el partido.

-Gab.. yo sé que no quieres hablarme pero algún día tendrás que hacerlo...

Y si... algún día tendría que hacerlo, pero en ese momento no. No era que la culpara de que aquello hubiese resultado mal, no... tampoco la culpaba por haberme convencido de aceptar ese trato con Anthony... no la culpaba de nada, solo que no tenía ánimos de hacer nada...

-Bueno... solo venía a comentarte que Sirius preguntó por ti...

Como si fuera un resorte me levanté de la cama y me acomodé el cabello, mirando como me observaba de arriba abajo la morena.

-De verdad?

-No...

-Ach...

-Al menos sé como levantarte de la cama cuando no tienes ánimos de nada...

Le dirigí una mirada de cocinera china y crucé los brazos enfurruñada. Al menos me había hecho hablar...

-Eres mala...

-No soy mala... mala sería si ni siquiera viniera a ver si sigues respirando o no... además¿ya viste como estás¿Te has mirado al espejo en esta semana siquiera?

-Si... necesito hacerlo para peinarme ¿no?

-Si, si... ¿pero te has visto bien? Es más... toma el mío... mírate..

Suspiré y tomé el espejito. La verdad es que la morena tenía razón. No me había tomado siquiera la molestia de mirarme bien al espejo. Llevaba días sin maquillarme, sin arreglarme el cabello...solo me lo recogía con una liga y no le prestaba mucha atención. Mis listones de colores estaban abandonados, y no hacía nada para verme bien. Digo... ¿Para qué lo hacía? Después de aquello, seguro Sirius hubiese preferido no volver a acercarse a mi.

-Yo me veo normal...

-Si, porque te da igual como te veas... y a mi también, y a Remus y hasta a Sirius seguro le daría igual como te ves, porque te queremos, pero no puedes estar así siempre...

-Ya...¿y qué se supone que haga¿Aparentar que nada ha sucedido y que me siento orgullosa de haber engañado a Sirius con ese idiota?

-No, no... lo que debes hacer es darte un baño de agua tibia y ponerte un poquito de color en el rostro... mírate nomás... ¿ya viste lo pálida que estás? Digo.. de por si eres muy blanca, pero ahora se ve más... Además...-se hincó en la cama, con los brazos cruzados-...quieres que todo el mundo comience a preguntarse ¿qué te sucede y que lleguen personas indeseables a indagar en lo que sucedió en el partido y que te vean fea?

-Jo.. muchas gracias por lo de fea...

-Es que es la verdad, Bloomcipooh... ya te viste bien en el espejo... o creo que quieras que Sirius se dé cuenta de que te ha afectado esto... y tampoco creo que quieras que Moony se preocupe.. o incluso tu madre... ya ves que ella todo lo sabe aún sin estar presente...-se acercó a mi con cara de miedo-...que aquí entre nosotras... eso me da miedito...

Suspiré... aquello era verdad... no quería que Moony se preocupara ni que Reikha se diera cuenta de que sus esfuerzos por hacerme sentir bien no daban efecto. En fin.. resoplé y me levanté de la cama. Faltaban solo unos días para que el curso terminara y no quería presentarme con ese aspecto extraño en casa... aunque claro, seguro mi madre ya lo sabría.. y cuando llegue con ellos, me interrogará.. lo sé.. lo siento...

-Está bien pues... ¿Pero ahora para qué? Si ya va a ser hora de cenar y no habrá nada que hacer...

-Por eso mismo... imagina que te encuentras a Sirius en el camino.. o mejor aún, a Anthony y le demuestras que no le importa lo que sucedió...

-Pero si me importa...

-Si, bueno... pero eso él no lo sabe.. ¿o si?

-No...-Reikha rió y me hizo reír con ella-...tu y tus planes maquiavélicos, tonta...

-¿Y me dirás que no son divertidos?

-Si terminan bien, si...pero si no... ya ves lo que pasó con Anthony...

-Si... bueno.. yo quería hablarte de eso...

-Descuida, no te culpo de nada...

-Shhh... calla, déjame hablar...-guardé silencio para ver qué era lo que la morena tenía que decirme-... yo no sabía que las cosas se iban a poner así... tampoco sabía que me iba a fijar tanto en Anthony... además, yo sabía que podría terminar mal, pero quería...desesperadamente quería que Sirius se diera cuenta de lo tonto que ha sido, y si ese plan era la oportunidad, la tomé...

-Si.. pero...

-Shh... y bueno, yo no pensaba que todo fuera a ser de esa manera... lo que quiero decir es que... me gusta Anthony...

Me quedé boquiabierta. Reikha se cubrió la cara con las níveas manitas y se agachó escondiendo el colorado rostro entre las cobijas y cojines de mi cama, como si fura una avestruz aterrada, pensando que así, escondiendo la cabeza bajo tierra, el peligro pasaría y estaría a salvo...

-Rei... pero ya viste como es de celoso...

-Si, pero... vamos que no es por modestia, pero yo no tengo mucho de donde me pueda celar..

-Ay claro que si... no seas tonta... Además... no quiero que te lastime..

-Créeme que después de lo de Lucius, sé defenderme, y si la cosa se torna fea, puedo acudir a la varita de mi mejor amiguita mágica...

-Pues... si te interesa, deberás ganártelo, porque ahora o creo que tenga muchas ganas de vernos, además... me enteré que lo tumbaste con su propia escoba¿o me equivoco?

-No..-rio divertida, cubriéndose la boquita con las manitas y encogiéndose de hombros-...pero se lo merecía... está cieguito... hay gente que de verdad lo quiere y anda ahí de idiotita ilusionándose con alguien que no le iba a hacer caso desde el principio...

-Bueno... solo quiero saber que no te va a utilizar, porque a in de cuentas, a mi me usó también... pero en fin...

-Si bueno... ya sabe que no debe meterse con tus amigos..

-Si, creo que se lo dejé bien clarito...

-Demasiado claro, diría yo... bueno, entonces... ¿te bañas, arreglas y bajamos a cenar?

-Bueno... ya qué...

-Ay si, ya qué, ya qué... ¿pero bien que quieres ir a ver a Blacksito, verdad?

Me encogí de hombros con los ojitos ilusionados de verlo. Seguro estaría ahí. A pesar de no haberlo visto en toda una semana. Era viernes y podría platicar con mis amigos hasta altas horas de la noche. Seguro no estaría tan mal.

-¿Si ya lo sabes para qué preguntas?

-Solo para corroborar... bueno, ande, ande, báñese y yo la espero...

Suspiré y me fui directo a las regaderas. La idea de n baño de agua caliente no era mala después de todo. A decir verdad, me agradaba, así que ni tarda ni perezosa, abrí el grifo del agua y esperé a que el vapor comenzara a salir y que inundara el cuarto de baño.

Me retiré la bata de baño y entré a la regadera. Oh... que bien se sentía el agua caliente cayendo sobre mi descuidado rostro. La morena tenía razón.. un baño nunca hace daño a nadie.

Sin siquiera pensarlo, comencé a tararear una tonada que no sabía de donde había salido. Seguramente era de uno de los discos muggles que Ernestina Bonham le había regalado a mi madre en alguno de sus cumpleaños y que mi preciada madrecita santa ponía una y otra vez. Extraños los momentos en que las tonadas venían a mi cabeza.

De pronto, unas voces se escuchaban a la entrada. Unas voces que conocía a la perfección y que sinceramente, no esperaba escuchar una de ellas en ese baño, precisamente en ese momento.

La morena hablaba con Black en la entrada. A pesar del sonido del agua cayendo al piso, podía escuchar algo de esa conversación.

-Y ¿la has convencido de ducharse?

-Si... ahora mismo lo está haciendo...

-Bueno.. iré a hablar con ella..

-¿Qué?! Black, se está bañando no seas tonto... se va a asustar si te ve ahí..

-Pero es lo mejor, así no se escapa mientras le hablo...

-No, no... no puedo dejarte pasar...

Bonham!!! Qué estás haciendo?! Déjalo pasar! Que venga a mi... Oh! Sirius, ven a mi y secuéstrame y llévame a algún lugar inimaginable.. a uno de esos lugares donde te veo en sueños...

-No puedes esperar hasta la cena, Sirius?

-Eh... no.. quiero verla ahora...

-No, no... deberás esperar... imagina si te dejo pasar y la ves en paños menores?

OH! Bonham! Yo te lo agradecería en el alma, de verdad.. déjalo pasar!!! Que venga y me bese como en la sala común... anda Bonhamcita linda preciosa mi amor, anda si???

-Reikha Bonham.. déjame pasar...

-No, no y no! Me odiaría si te dejara verla desnudita...anda, uschele! Al comedor, ella bajará en un ratito...

Escuché un gruñido de Black y como se alejaba, y un característico "DIOSES" de la morena. Yo por mi parte, junté mi cabeza a la pared de mármol del baño y comencé a golpearme unas cuantas veces. Lo dejó escapar!!

Giré los ojos y cerré el grifo del baño para secarme y vestirme. Me sentía mucho mejor que estando en la cama, dormida, no deprimida pero si desganada...Suspiré hondamente y me puse ropa que la morena me había puesto en el baño. Unos vaqueros y un suéter rosa con un listón color magenta.

Me encogí de hombros y me lo vestí. Me sequé un poco el cabello con la toalla y con la varita después, hice que sus características ondulaciones regresaran. Me amarré el listón haciéndole un lindo y fino moñito en la parte superior y salí del baño, lo más calmada posible, sin dejarle notar a Rei que había escuchado la conversación... aunque seguramente ella sabría que la había escuchado...

-¿A dónde vas, Bloom?

-Pues al comedor¿a donde más?

-Sigues pálida, maquíllate un poquito...

-¿Pero ya para qué?

-Ash, bueno, entonces te maquillo yo...

Y sin darme tiempo a darle algo de respuesta, la morena hizo una delicada floritura y me maquilló con la varita. Nada ostentoso, sino un poco de colorcito en los párpados y en las mejillas, resaltando mis pecas y el color de mis ojos. Un poco de brillo en los labios y ya estaba lista..

-Bueno, ahora si... vamos...

La morena me tomó de la mano como cuando éramos pequeñas e íbamos caminando por los pasillos, cantando una canción de un muggle jipi llamado Devendra Banhart, de esas canciones de la comuna donde vivía Ernestina. La verdad era que esas cancioncillas eran pegajosas y me agradaban.

-Devendra es el amor platónico de madre... pero que no se entere papaíto que se enoja...

-Bueno... yo no diré nada...

-Te creo amiguita, te creo...

-Gab!!

-Hola Moony!

-Vaya, hasta que te has decidido salir de la habitación, y te ves re linda pintadita y con tu moñito rosa...

-Gracias Moony...

-Si, bueno, ya saben a quién darle los créditos eh...

-Si, Rei.. gracias por ser mi amiguita.. no sé que haría sin ti...

-Si, Reikha Bonham, todos te amamos..

-Yo sé que me aman, Remus, no necesitas repetirlo...

Todos reímos y nos dirigimos al comedor. Moría de hambre. Esos días solo había ido por cosas mínimas para comer, y la verdad era que me estaba afectando en el apetito. Yo soy de esas personas a las que les encanta comer, y ahora no comía casi nada... es que no me daba hambre... pero con ese maravilloso olor que provenía de las cocinas, se me había abierto desmesuradamente el apetito.

-Gab.. ¿podemos hablar?

-Creí haber dejado todo claro en el campo, Anthony...

-Y lo hiciste... solo quiero...erhm.. ¿podrías disculparme?

-No es sólo a mi a quien debes pedirle una disculpa, Anthony... creo que dejaste bastante enfurecido a Sirius...

-Y ya lo hice.. hablé con él y no hay rencores... de verdad...

-Bueno... si es así... entonces, intenta no proponerme ningún trato en el futuro, está bien?

-Está bien...entonces... ¿me perdonas?

-Si, Anthony, perdonado estás... ahora...no es que me quiera ir ni nada, pero muero de hambre... hasta después, vale?

-Vale, adiós...

Tomé a Moony de la mano y dejé a Reikha y a Anthony solos...sabía que en ese momento querría odiarme pero después me lo agradecería...

-COMIDA!!

-Si, Gab, es comida... anda, come... seguro te gustará.. hay pastel de chocolate de postre por si te cabe algo más después de cenar...

Tomé asiento frente a James, y se veía extrañamente feliz. Fruncí el ceño y me serví un poco de pollo y arroz.

-James... ¿a caso Lily te ha hecho caso?

¿Tenía que seguir la costumbre no? Si no me divertía un rato con él... ¿quién lo haría?

-A decir verdad, Gab... si, me ha hecho caso...

Sentí que el zumo de calabaza se me iba completamente chueco y casi me ahogo. Me puse una mano en la boca y pestañeé. ¿Era mi imaginación o James me había dicho que Lilly le había hecho caso? Merlín, creo que eso fue lo que me dijo...

-¿Estás bien Gab? No te ahogues...

-No, no... estoy bien... Pero... creo que he escuchado mal... ¿dices que Lily Evans, la "señorita perfecta" te ha hecho caso?

-Si...-dijo con ojos de estrella-...¿no es... lindo?

-Eh...supongo... bueno... bien por ti...

Miré un par de segundos más a Potter y me concentré en mi comida. Moony se sentó a mi lado, y Reikha al otro lado, la cual llegaba bastante colorada...

-¿Y?... ¿qué pasó?

-Eh?

-¿Que qué ha pasado?

-¿De qué?

-O.o...¿cómo que de qué? Con Anthony... ¿Hablaste algo con él?

-Ah... si... hablamos... y quedamos... saldremos mañana por la mañana... aunque aquí en el castillo.. no hay salida a Hogsmeade...

-Bueno.. algo es algo...

-Si...

Reí con la mirada de ensoñación de la morena. Al menos Anthony tendría a alguien que le correspondiera y se olvidaría de mi finalmente.

Por un momento pensé que esa hermosa cabellera negra entraría por la gran puerta del comedor y llegaría a la mesa a hablar conmigo como había dicho en la puerta del baño... pero no apareció. Y sabía que si no aparecía para cenar, no lo haría más durante esa noche.

¿Qué habría querido decirme hacía rato que no podía esperar pero que ahora no llegaba a decírmelo? Dioses.. ahora me quedaría con la duda... y definitivamente no le preguntaría... no quiero que piense que me le ando arrastrando...pero...ah! me daba mucha curiosidad, maldita sea! Pero como siempre, desaparece cuando más se le quiere ver...


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Besoooos, Gab Malfoy