Capítulo XIII
Celos sin razón
Cuando se separaron, simplemente se miraron y se sonrieron uno al otro. Todo aquello parecía un sueño del que ninguno de los dos quería despertar. 3 años tuvieron que esperar para vivir lo que estaban viviendo en ese preciso instante. Edward se sentó en su escritorio y Bella en frente de él para poder conversar
-Son las 12:30 del día, teníamos prevista ir a Marine Diseños a la 2:30 para la firma del contrato, pero podemos llamar y pedir cambio de fecha, podemos alegar que salió otro un imprevisto que te es imposible cancelar -, le dijo Bella.
-No quiero atrasar este asunto, nos da tiempo perfecto para almorzar, platicar sobre la junta de mañana con Seth para ver el nuevo diseño de la fundación y después salir para Marine.
-Como mejor te parezca -, le dijo.
-Lo que pasa es que quiero salir para Forks desde el viernes en la mañana y que Alice y Jasper nos alcancen luego -, Bella asintió pero estaba hecha un manojo de nervios, después de tanto tiempo vería a su padre y a lo mejor no sería una visita agradable.
-No quieres ir -, le aseguró Edward.
-La verdad es que no, no sé cómo vaya a reaccionar Charlie cuando le cuente sobre lo de Jacob.
-No le puede creer más a un hijo de nadie que a su hija
-No es hijo de nadie, es hijo de su mejor amigo
-Más a mi favor, abuso de su confianza. Podemos ir a Forks y que no pase nada, pero si quieres hablar con tu padre, yo estaré ahí -. Le dijo mientras rodeaba su escritorio, empuja la silla de Bella hacia atrás para hacer espacio y poder recargarse en la orilla de este. Tomó a Bella de las manos para jalarla y colocarla cerca de ella.
-¿Lo prometes? -, le preguntó a Edward
-Te lo juro -, sería la primera promesa de las muchas que le haría. Edward haría todo lo que este a su alcance para ver a Bella feliz.
-Gracias
-¿Por qué? -, le dijo con una sonrisa torcida. –El agradecido soy yo Bella, por aceptarme después de todo lo que has visto y sabido de mí.
-Por ser mi apoyo, sé que no me vas a fallar, creo en ti, y eso es una razón suficiente para creer en esto - Bella poso levemente sus labios con lo de Edward.
Mari estaba enviando correos a los gerentes de áreas, cuando Alice se asomó por ahí.
-Hola Mari
-Hija, ¿Cómo estás?
-Recuperándome del susto que me hizo pasar tu hermano y su asistente
-¿Qué te hicieron?
-Ninguno de los dos me contestó el teléfono, se asomaron hasta hace un rato, Bella con el pretexto de que salió con unos amigos de la universidad y tu hermano que le dio insomnio
-Le dio insomnio por pensar que estaría haciendo Bella con Demetri -, dijo divertida.
-¿Y tú, cómo estás?
-Muy, pero muy embarazada -, dijo Alice con una sonrisa y a Mari se le escaparon unas lágrimas
-¿En serio hija?
-Cómo crees que voy a bromear con eso
-¡Felicidades! -, se levantó para abrazar a Alice.
-¿Están adentro?
-Sí, te anuncio -, dijo tratando de recuperar la compostura
-No es necesario.
Edward se sentó en la otra silla para poder estar cerca cuando estuvieran almorzando. Estaban tan tranquilamente comiendo y riendo que no escucharon cuando la puerta se abrió. Los dos voltearon su cabeza y vieron que era Alice, esta solo los miró suspicazmente.
-Buenas Tardes -, dijo en tono cantado
-Hola Alice -, contestaron en coro
-Vengo a robarme a Bella
-Lo siento Alice, te voy a dejar mal. Tenemos cita con Marine Diseño y necesito hacer las reservaciones para el viaje a Forks.
-¿A qué hora tienen la cita?
-A las 2:30 -, Alice vio la hora en su reloj de mano y vieron que era la 1:15
-No te voy a quitar mucho tiempo, solo quiero que me cuentes que paso ayer con Demetri -, Bella no entendía el jueguito de Alice. Edward gruñó y Alice soltó una pequeña risa.
-No hay mucho que contar, simplemente es mi amigo Alice
-No se puede convertir en algo más
-Lo dudo, no me gusta Demetri
-Eso no es relevante
-Basta Alice -, dijo Edward molesto. Ese tema no era de su agrado, tenía que hablar con su hermana para averiguar que anda tramando, Alice no solía visitarlo a la oficina si no es porque algo se trae entre manos.
Bella se dio cuenta del repentino enojo de Edward y lo volteo a ver con una interrogante en la cara. Edward cerró los ojos cuando Bella lo volteo a ver, no la quería ver a los ojos. Bella dolida salió de ahí.
-Los dejo para que hablen -, Bella tomó su bolsa
-Después hablamos Bella -, dijo Alice al notar la tensión en el cuarto
-Claro que sí, ¿Quieres que te acompañe a Marine? -, le preguntó a Edward y este asintió con la cabeza. –Te paso a ver a las 2
-Muy bien
Bella la salió por la puerta, despidiéndose de Alice.
-¿Qué paso hija? -, preguntó Mari a ver salir a Bella cabizbaja, Bella simplemente la ignoró y se fue a su oficina.
Mari se quedó preocupada. Y no fue la única.
Como podía decirle a Bella que estaba celoso, si apenas estaban empezando aquella "relación" no lo quería arruinar, pero fue demasiado tarde cuando se dio cuenta que Bella había salido de su oficina con la cabeza abajo. Alice se sentó en la silla que había dejado Bella mientras que Edward se colocaba en frente de ella.
-¿Qué fue todo esto? -, preguntó Alice
-¿Qué fue de qué?
-No soy tonta Edward, hace un rato estaban bien y ahora veo salir a Bella mal
-¿A qué debo el honor de tu visita? -, preguntó tratando de zanjar el tema.
-De hecho, venía a visitar a Bella
-Ahí está la puerta, pues ir a verla si gustas
-¿Por qué ese maldito humor?
-Alice, no me siento bien
-Hace rato estabas bien, tiene que ver que mencione a los amigos de Bella - Edward no contestó por lo que le dio a Alice la respuesta a su pregunta. –Lo siento, no era mi intención
-No pasa nada, ¿Ya hiciste cita con el médico para ver si puedes viajar?
-No, tengo el número de su consultorio, le voy a marcar para ver qué me dice
-Ojala no haya ningún problema, Bella y yo nos vamos el viernes en la mañana. O al menos en eso habíamos quedado, pensó
-¿Por qué ese día?
-Bella quiere ver a su padre y pues teníamos planeado ir a Los Ángeles
-¿Los 2? -, Edward asintió. -Hay algo que todavía no me has dicho Edward
-¿Algo como qué?
-De veras que contigo no se puede hablar, y menos cuando estas de humor de perros, en fin, si viajamos sería el domingo en la mañana, Jasper todavía tiene que ir a la oficina para no dejar pendiente
-Yo le digo a Bella que les haga la reservación para el domingo al medio día
-Gracias, nos vemos, me quedé de ver con Jasper para comer
-Suerte y cuídate -, mientras despedía a su hermana con un abrazo. –Lo siento, por mi humor.
-No te preocupes, todos tenemos nuestros 5 minutos, lástima que me tocaron a mí -, le dejó un beso en la mejilla y acompaño a su hermana al elevador. –Te quiero
-Yo también -, le contestó Alice
Edward regresaba a su oficina pero le quería preguntar a Mari por Bella
-Mari, ¿Y Bella?
-Creó que está en su oficina. No se veía bien hijo
-Ahorita le marco -, pero cuando entro a su oficina, no lo hizo.
¿Qué había pasado?, todo estaba bien, hasta que Alice mencionó a Demetri. Edward no podría estar celoso por Demetri, este era gay se le notaba a kilómetros. Estaba sumergida en sus pensamientos cuando su celular sonó.
-Bella Swan al teléfono
-¡HERMANITA! -, gritó Emmett al otro lado de la línea
-¡Dios mío!, ya me dejaste sorda
-Tampoco exageres
-¿A qué debo el honor de tu llamada?
-Bueno ya que tu marcas cada vez que se te hincha un…- Bella lo interrumpió
-Ya entendí el punto. Lo siento he estado muy ocupada
-De eso me doy cuenta, de veras que ahí te explotan
-Amo lo que hago
-Ya lo sé, te marcaba para ver cuando te dignabas a visitar a los plebeyos que se encuentran en LA, o por lo menos a conocer a tu sobrina que ya para los 4 meses. Bella no le quería decir del posible viaje pues quería que fuera una sorpresa.
-Pronto Emmett, lo prometo
-Llevas diciendo eso desde que Rose estaba embarazada, ya no sé si creerte. Es más fácil que un gallo ove a que tú vengas
-Por Dios Emmett, los gallos no ovan.
-Quería que vinieras, pues queremos bautizar a la niña y estamos en busca de madrina, cuando vengas los discutimos. Si no vienes antes de que Ámbar cumpla los 6 meses, te quedaras con las ganas de hacernos el honor.
-Te juro que los visitare pronto, tendré algunos pendientes para terminar, pero iré pronto, lo juro
-Está bien, bueno te dejo que las llamadas me salen un ojo de la cara
-La próxima vez te marco yo
-Eso espero, salen caras las llamadas
-Yo también te quiero, Emmett
-Te quiero, Bells
Ambos sonrieron, una en Miami y el otro en Los Ángeles. Bella se dio cuenta de que eran 1:50. Tomó su bolsa y fue a la oficina de Edward.
-Hola Mari, ¿Ya se fue Alice?
-Desde hace rato
-Le podrías avisar a Edward que ya estoy aquí
-¿Por qué no entras?
-Por favor Mari, avísale
La anciana tomo el teléfono, Bella estaba al pendiente de la conversación. Bella se sentó en el sillón de la sala de espera. A los 5 minutos salió Edward. Bella había olvidado lo sexy se veía.
-Nos vemos Mari
-Yo ya me voy -, le dijo la anciana -, por lo de Benja
-No hay problema, que te lleven en uno de los coches
-Ya lo pedí hijo
-Le dices que se mejore
-Yo le paso tus buenos deseos
Edward dirigió su mirada hacía la de Bella.
-¿Nos vamos? -, ella solo asintió con la cabeza.
-Nos vemos Mari, me saludas a Benjamín
-Claro que si hija.
Ambos estaban esperando que las puertas del ascensor se abrieran, una vez que entraron la tensión era fuerte, ninguno de los dos quería hablar lo cual era absurdo cuando habían compartido tantas cosas en tan pocas horas.
Subieron al auto de Edward y se dirigieron a las oficinas para firmar el contrato. En el carro reinaba un silencio muy incomodo, Edward tenía fija su mirada en el camino mientras que Bella tenía la mirada perdida hacía la ventana.
Llegaron a Marine Diseños y por lo general Edward le abría la puerta del auto, pero Bella no espero a que lo hiciera. Edward suspiró frustrado. Por fortuna la firma de contrato no llevo mucho tiempo, le prometieron a Jason mandar la lista de pedido, para que se lo enviaran lo antes posibles y que el jefe de almacén se encargaría del resto.
Estando en el estacionamiento, Edward no aguanto ni un minuto más el silencio de Bella, así que cuando llegaron al auto, este la acorralo
-Ya no lo aguanto, Bella -, empezó a decir. Bella se sorprendió al ver la acción de Edward -, no soporto que no me hables despues de haber hecho el amor y sobre todo después que te pidiera que fueras mi novia. Hace unas horas estábamos bien…
-Lo mismo digo -, Bella lo interrumpió -, no sé qué paso, primero estábamos almorzando y riéndonos y minutos después llegó Alice y de la nada te enojaste
-No tengo motivo, lo sé , pero a veces no soporto los comentario de Alice
-¿Estas celoso? ¿De Demetri?
-Sí y sí
-Por el amor de Dios Edward, Demetri es solo es un amigo
-Pero es hombre -, se lo iba decir no tenia caso seguir ocultándole lo que era más que obvio. Y más obvio era que Edward estaba tan cegado por celos que no se había dado cuenta que Demetri era homosexual.
-No tienes por qué preocuparte, cariño -, dijo con ternura, mientras tomaba el rostro de Edward entre sus manos para que lo pudiera apreciar mejor. –Demetri es solo un amigo y además es gay. Edward parecía impresionado
-¿Gay? Como ¿Gay?
-Sí, de aquellos que tienen relaciones con otros hombres. Mi amor, Demetri es homosexual
-Ahora me siento como un estúpido
-Además tiene a su pareja, que es un buen amigo también. Están juntos desde que se salieron de la universidad. Los conocí en el taller de diseño, pero no terminaron su carrera pues querían estudiar fotografía. Nos veíamos todos los años y hace años que no lo hacía
-Definitivamente soy un idiota -, Bella solo sonrió, mientras intentaba agachar la cabeza, cosa el cual ella impidió
-No, no lo eres. Simplemente estás celoso -, dijo Bella con una sonrisa.
-La verdad sí, no quiero perderte. No después de haberte hecho mía
-No te voy a dejar, en caso de que me des algún motivo. Edward confió en ti, demasiado, no quiero que me hagas daño, ese sería una de las cosas que no perdonaría nunca
-No lo hare, lo juro -, dicho eso Bella sonrió y Edward se inclinó para besarla. Él lo quería hacer tiernamente pero ella rápidamente le pidió el ingreso de su boca, Edward simplemente no se resistió. La batalla empezó y ninguno de los dos se quería dar tregua. Por desgracia por falta de aire se tuvieron que separar. Cuando lo hicieron, Edward besó la frente de Bella mientras que esta sonreía. Él se separó de Bella para poder abrirle la puerta de auto, esta entró y Edward se dirigió a la otra para poder entrar.
-¿A dónde vamos? -, le preguntó Edward a Bella
-¿Cómo que a dónde?, pues a la oficina genio
-Pero ya no hay ningún pendiente
-Tal vez para ti no lo haya, pero yo todavía tengo que hacer las reservaciones si no queremos ir el viernes al medio día
-Ok, vamos a la oficina te espero y de ahí te llevo a tu departamento.
-Muy bien.
-Por cierto, hablando de reservaciones, el de Alice y Jasper es para el domingo al medio día, Jazz tiene que trabajar el sábado para no dejar pendientes
-Está bien -, le dijo mientras le sonreía
Cuando llegaron a la oficina, eran casi las 3:30, Bella confiaba que no se tardaría en hacer las reservaciones. Llamó a las aerolíneas necesarias para hacer las reservaciones, saldrían el domingo a la 10:30 de la mañana para que pudieran llegar a buena hora. Bella también llamó a las arrendadoras de autos para rentar uno de Forks y en Los Ángeles y tener como transportarse.
Edward la miraba maravillado cuando Bella estaba haciendo todo el trámite. Salieron de la oficina a las 4 de la tarde con rumbo al departamento de Bella. Una vez que estuvieron ahí, fueron al piso de Bella entre bromas, risas y tomados de las manos. Así había sido siempre jugaban y bromeaban uno con el otro, lo único que había cambiado era el hecho que se ya eran oficialmente pareja.
Una vez adentro del departamento de Bella, Edward fue a la sala para que Bella se fuera a cambiar. Estaba terminando de colocarse la blusa cuando sintió que unos brazos la rodeaban. Ella se limitó a colocar sus manos por encima de las de Edward.
-¿Sabías qué el azul te hace ver sexy? -, le dijo Edward en un suspiro cerca de su oído, mientras Bella recargaba su cabeza en uno de los hombros de Edward y este le besaba lentamente el cuello.
-Me vestiré más seguido de este color.
-Lo harás cuando quieras que te salte encima y no me importara tener a medio mundo viendo.
-Eso lo quiero ver
-No me tientes, Isabella -, Bella soltó una leve carcajada que fue apagada por los húmedos besos que Edward estaba dejando primero en su cuello para después dirigirse a la quijada de Bella, ella lentamente movió su cabeza y Edward capturó sus labios. Bella llevó una de sus manos a la nuca y Edward una al cuello de ella mientras que con la otra traspasaba la fina barrera de tela entre su mano y el abdomen de Isabella. Se separaron jadeando mientras que Edward depositaba un beso el hombro de Bella, mientras que ella luchaba por recuperar su respiración normal.
-Un día de esto me dará un paro respiratorio -, Bella sintió que sonrió
-Me dará gusto ser el causante, pero no quiero que te un para respiratorio.
-¿Qué te parece si te invito a comer?, yo cocino -, le propuso Bella
-¿Me vas a cocinar?
-¿Quieres?
-¿Y qué me vas a cocinar?
-Tendré que ver que hay para cocinar, me acompañas a la cocina
-A donde quieras
Bella se acomodó la blusa, mientras Edward sonreía cual niño que había hecho una travesura. Salieron rumbo a la cocina, cuando Bella miró en la despensa decidió hacer algo rápido, pues a pesar de haber almorzado tarde está muerta de hambre. Bella cocinó un espagueti con unas pechugas a la cordon bleu en crema de champiñones acompañados con una ensalada verde.
Comieron muy amenamente, Edward de vez en cuando tomaba la mano de Bella y le besaba la palma de esta. Cuando terminaron le ayudó con los trastes. Se sirvieron otra copa de vino tinto y se dirigieron a la sala. Edward prendió la chimenea. Edward se sentó en la alfombra y abrió las piernas para que Bella se pudiera sentar entre ellas.
No decían nada, a lo mejor porque no había nada que decir, ya todo lo habían dicho con sus besos, abrazos, miradas, todo lo habían hecho cuando habían hecho el amor.
Edward tomó la copa vacía de Bella y la de él y las colocó en un costado de donde estaban sentados. Edward pasó sus brazos por la pequeña cintura de Bella sin dar indicios de que algo pasara. Bella apoyo su pequeña espalda en el pecho de Edward, mientras sonreía.
-A veces todo esto me parece irreal -, comentó Bella
-Pues vete haciendo a la idea, porque no te pienso dejar ir -, ella rió ante el comentario de Edward.
Edward le besó la frente y los dirigieron su mirada a la madera que se consumía en la chimenea y los dos perdieron la noción del tiempo. La respiración de Bella se había estaba muy tranquila, Edward lentamente dirigió su mirada a Bella y vio que se había quedado dormida, él solo sonrió.
Vio que apenas eran las 9 de la noche, cuando estaba con ella el tiempo le parecía tan corto, quisiera poder sacarle más de 24 horas del día y aun así serían muy pocas. Decidió pegar su rostro en la cabeza de Bella y se impregnó de su aroma. En esa posición Edward cerró los ojos disfrutando del momento.
oOoO
Mari andaba muy retraída, pensando sobre Edward y Bella. Habían llegado muy contentos, pero después de la llegada de Alice, Bella salió triste de la oficina de Edward, definitivamente algo había pasado en esa oficina.
-¿En qué piensas? -, dijo un ronco Benjamín
-En Edward y Bella
-¿Qué pasó?
-Es eso lo que no sé. Primero llegan juntos en la oficina, resulta que a los dos se les hizo tarde y además llegan muy contentos. En segundo, llega Alice y no tenían ni 20 minutos adentro cuando Bella salió de la oficina cabizbaja y hasta podría decir que hasta triste. Por último, cuando Bella fue por Edward para ir no sé a dónde, no quería entrar a la oficina, no sé qué pasa.
-¿Qué pretexto te dieron cuando llegaron juntos?
-Bella que se había quedado dormido pues había salido con unos amigos y Edward le dio insomnio
-No les creo
-Yo tampoco
-¿No estarían saliendo?
-¿Entonces por qué no decirlo?
-No lo sé, por miedo, quizás
-¿A qué?
-Tampoco lo sé, no soy adivino mi amor
-¿Y si los enfrento?
-¿Crees que te lo dirán?
-Los dos son tercos que no lo creo
-Ahí tienes la respuesta
Pero estaba dispuesta a averiguar, esperaba que con el tiempo, los dos le dijeran a ella, a lo mejor no estaban preparado para hablar de ello, si es que en efecto estaban saliendo.
oOoO
El dolor en el cuello levantó a Edward, se había quedado dormido inhalando el aroma del cabello de Bella. Cuando abrió los ojos se dio cuenta que la sala estaba oscuro, la leña se había consumido.
-¿Bella? ¿Amor? -, dijo Edward mientras la acariciaba por su lindo rostro.
-Mmmm… -, dijo Bella somnolienta.
-Mi amor, me tengo que ir
-No quiero que te vayas
-Yo tampoco, pero no traigo ropa para quedarme, además no tendremos motivo para decir del por qué llegamos juntos otra vez
-Me tenías que aguar el sueño -, mientras se levantaba lentamente, y se volteaba para ver que Edward hacía lo mismo. Bella puso sus manos en su cintura fingiendo enojo. Edward la vio haciendo esa rabieta.
Edward paso sus manos para atraerla hacía él
-¿Estás muy enojada? -, preguntó Edward siguiéndole el juego
-Si mucho
-¿Hay algo que puedo hacer? -, decía mientras se acercaba amenazadoramente al cuello de Bella para besarlo.
-Mmmm… -, Edward se dirigió al otro lado de su cuello haciendo para atrás el cabello de Bella con una de sus manos y la siguió besando. La manos de Bella ya no se encontraban en su cintura si no en el cabello de Edward. Edward ya estaba besando la parte alta de su cuello cerca del oído de Bella.
-¿De verdad no puedo hacer nada para que me perdones? -, dijo mientras la veía a los ojos. Bella sonrió. –Creo que ya estoy perdonado, ¿no es cierto?
-Sí, pero a medias. Mañana después de que terminemos de la oficina, iremos a tu casa, harás tu maleta y vendrás a pasar la noche conmigo -, Bella se acercó al oído le dijo, -en mi cama -, mientras pasaba su lengua por el lóbulo de la oreja de Edward. Bella al ver la cara de Edward agrego, -No eres el único que sabe jugar este juego.
-Me voy antes de que se vuelva imposible
-No me has dicho si te quedaras mañana
-Sabes que lo hare
-Qué bueno
-Te amo -, dijo Edward y Bella sonrió
-Y yo a ti
-Nos vemos mañana
-Muy bien
Bella lo acompaño hasta la puerta y en el marco de esta se volvieron a besar despidiéndose
-Descansa -, le dijo Bella
-Tú igual
oOoO
Bella había hablado para que le mandaran un coche de la empresa, se había levantado un más temprano de lo habitual para sacar su ropa que llevaría al viaje.
Edward la había llamado desde temprano para desearle buenos días y que la vería en la oficina. Una vez que termino de sacar las cosas se dispuso a cambiar, se puso en hermoso vestido blanco tejido de estraple y se puso un pequeño bolerito del mismo color. Se alació el cabello y con dos prendedores tomo el cabello de enfrento. Puso unos zapatillas color plateado, tomo su bolsa y se fue a la cafetería a hacer su rutina.
Cuando Edward había llegado a la oficina, Mari ya estaba ahí
-¿Y Bella? -, preguntó Mari al verlo llegar solo a la oficina. Edward la miro intrigado, pero lo disimulo muy bien
-En su casa, supongo -, alzó los hombros como restándole importancia
-¿Qué pasó ayer?
-¿Qué pasó de qué? -, dijo mientras entraba en su oficina teniendo a Mari pisándole los talones
-Ayer Bella estuvo rara contigo
-Tuvimos unas pequeñas diferencias, que arreglamos cuando fuimos a la firma de contrato, nada importante -, dijo Edward mirando los papeles que tenía en frente. No me va decir nada, terco, pensó Mari
-Muy bien
-Por cierto Mari, mañana ni Bella ni yo venimos salimos de viaje
-No tenías fecha establecida para salir de viaje.
-Esto es extraoficial Mari, viajamos a Forks. Alice nos alcanzará el domingo al medio día
-A ok, no hay ningún pendiente para mí.
-No lo creo, por lo que si gustas te puedes quedar con Benjamín, hablando de eso ¿Cómo está el enemigo? -, dijo sonriendo
-Muy bien, de hecho ya está saliendo de lo peor.
-Qué bueno -, le sonrió
-Te dejo, hijo. Voy a terminar mis pendientes para no venir mañana
-Claro que si Mari, por favor apenas llegue Bella dile que pase
-Yo le digo
Cuando Mari salió, Edward sintió que ya podía respirar
-Ok, eso estuvo cerca -, murmuró para él
Bella llegó, vio que Mari estaba muy concentrada en la computadora
-Buenos Días, señora ¿Cómo está hoy?
-Muy bien, hija ¿y tú?
-Bien, ¿Cómo sigue Benja?
-Va mejorando
-La verdad que sí, me dijo Edward que mañana se van a Forks
-Sí, yo no quería ir pero no acepto la negativa de mi parte.
-¿Por qué? -, le preguntó a Mari. Mientras le asentaba el café en el escritorio.
-Me dijo que necesitaba un descanso, que no había salido de vacaciones y que una salida no me caería nada mal.
-En eso tienes razón
-Y cómo va ir Alice, queremos estar juntos los 4, ya que hace tiempo no viajamos los 4
-Me parece bien, yo mañana no vengo. Edward me dio el día
-No esperaba menos
-De hecho, te está esperando
-A ver si no me espera regaño por llegar tarde
-A ti nunca te regaña
Bella abrió la puerta y Edward levantó la mirada. Parecía un ángel vestida completamente de blanco. Edward rodeó su escritorio tomó la bolsa de los pastelitos y la charola de los cafés, los asentó en su escritorio.
-Muchas gracias, es usted todo un caballero -, dijo Bella con una sonrisa
-Solo con una dama como usted, señorita
-Creo que ese término ya no va conmigo
-Cierto
Edward agachó la cabeza para poder besarla, ambos profundizaron el beso y empezaron esa danza que ya era familiar entre ellos.
Comieron los pastelitos como siempre, la junta de Seth la adelantaron a las 11:30 de la mañana. Edward y Bella quedaron fascinados con los cambios que Seth había hecho. Edward le dio luz verde y que el lunes ya tendría los materiales para mandar a la gente a trabajar. Teniendo en cuenta el proyecto de Seth, Edward y Bella levantaron el pedido y se lo enviaron a Jason, este les confirmó que lo tendrían el lunes en la mañana. Le enviaron el pedido al jefe y supervisor del almacén para que se encargaran de recibir todo el material.
Entre tanto pendiente, hasta la hora de la comida se les había olvidado, si no por Mari que entra para despedirse ellos no se habían dado cuenta. Salieron a las 4 de la oficina, fueron a la casa de Edward para preparar su maleta. Terminaron a las 5 y se fueron a la casa de Bella. Nuevamente Bella cocinó para Edward. Bella fue a su recamara para bañarse mientras él lavabo los trastes que habían utilizado.
Al ver que Bella no salía fue a la habitación y para su sorpresa vio a Bella recostada en la cama, con un conjunto de lencería azul rey semitransparente. Prácticamente, Edward se le fue encima, con desesperación inhumana.
-Te dije que la próxima vez que te vistieras de azul, te saltaría encima
-Eso era lo que planeaba.
Lentamente se deshicieron de sus ropas. Con tanta excitación y poco juego previo, Edward la penetró con fuerza y los dos gritaron. Los vaivenes de los dos eras indescriptibles. Pero se amaron con pasión, lujuria y amor. Sobre todo amor.
Hola chica, estoy de vuelta! Perdón por la tardanza ahhhhh me siento mal por no actualizar antes pero anduve algo ocupada, espero que me perdonen por el retraso con este capitulo, que les parece si recibo muchos reviews subo otro capitulo hoy, pero todo depende de los reviews jajajajajaja siiii?
Es más les dejo un avance de lo que será el próximo capítulo que lo titule "Viajes,Verdades y Venganzas"
-Eso es por haber jugado con ella en el pasado -, y le dio otro que tumbó a Jacob y este lo miraba con rabia desde el suelo -, y este para que no se te olvide que no está sola, si le llegas a tocar un solo pelo, me conocerás de verdad -, mientras le señalaba con el dedo. -¿Tú y cuantos más?-Te la acabo de demostrar, no necesito de nadie más. Vámonos, amor
Este capítulo fue beteado por mi amiga Diana Mendez de Betas FFAD. Gracias por tu apoyo Dianis y tu tiempo para ayudarme a corregir esta historia.
Lo quieren leer...? ya saben que hacer jejejeje Pueden alimentar mi trauma con su review plis?
Shell Craig ^_^
Las quiero chicas! Besos
