Otro nuevo capítulo. Este será muy gracioso. Nos dedicaremos a la cocina. Misa le dará unos dolores de cabeza a Watari. Además se revelaran un secreto muy profundo y vergonzoso de Ryuzaki. Sin más comencemos.

Capítulo 14: Clases de cocina

Misa se levantó muy temprano. Tenía unas ansias enormes de aprender a cocinar.

-Watari ya llegue.- dijo Misa entrando a la cocina con una gran sonrisa en el rostro.

-Buenos días señorita. Hoy vamos a comenzar con algo fácil ¡Un huevo frito!- exclamo el anciano con una sonrisa.

-Que bien. ¿Y Ryuzaki donde esta?- preguntó con curiosidad.

-En la sala de controles. Le prepare suficientes dulces para todo el día.- volvió a sonreír.

-Oye Watari, gracias por acompañarme ayer.-

-No hay de que señorita.-

Misa se dio cuenta que era la primera vez que hablaba largamente con Watari.

-Lo primero que tenemos que hacer es partir el huevo en dos.- dijo Watari haciendo la acción.

Misa trato de imitarlo pero en cambio rompió todo.

-Upss, creo que se rompió.- dijo colocando sus manos en sus mejillas.

-Vuelva a intentarlo.

35 huevos después…

-No puedo Watari.- dijo a punto de romper en llanto.

-No se preocupe. Inténtelo una vez más.-

Esta vez cuando Misa lo rompió solo fue a la mitad.

-¡Lo hice! ¡Lo hice! ¡Lo hice!- gritaba llena de emoción.

Los miembros del cuartel general oyeron los gritos y dijeron con caras de confusión -¿Qué le pasara a Misa?-

L sonreía para sus adentros. Le complacía ver que Misa estaba aprendiendo.

-Misa es tan escandalosa.- bufo Light con cara de fastidio.

-Lo segundo que tenemos que hacer es verter el huevo en un sartén y esperar a que se cocine.-

-Si.- dijo emocionada

Misa hizo lo que Watari le indico pero se le quemo.

-Soy una estúpida.- dijo llorando.

-Vuélvalo hacer. Nunca hay que darse por vencido.-

15 intentos después…

-Al fin lo hice Watari.- dijo enseñándole el huevo ya hecho.

-Mmmmm… sabe muy bien. Para ser tu primera vez te salió perfecto.- dijo Watari comiendo.

-Gracias.- sonrió. Sus mejillas se ruborizaron. –Iré a que Light pruebe esto.-

Misa corrió con el plato en sus manos.

-Light prueba esto.- dijo con respiración entrecortada.

-Ahora no Misa.- contesto sin dirigirle siquiera una mirada.

-Por favor Light. Lo hice yo.- seguía rogando.

-Misa entiende que ahora no.-

-Por favor Light.-

-¡No!- grito levantándose de su silla y aventando el plato contra la pared.

Misa inmediatamente comenzó a llorar. Se llevó sus manos a la cara y subió a su departamento. Lo único que quería era desahogarse.

-Light.- susurro L.

-¿Qué?- volteo a verlo. De pronto sintió algo en su cara. L le había aventado un plato de pastel. Toda su cara estaba llena de merengue.

-¡Ryuzaki maldito!- le grito Light eufórico.

-Light será mejor que te tomes un descanso. El trabajo te está afectando el cerebro. Tal vez por eso lastimaste los sentimientos de Misa.-

-No voy a perder tiempo Ryuzaki con las tonterías de esa rubia.-

-Entonces trabaja.- fue lo único que dijo L.

Light comenzaba a odiar a L más de lo que ya lo había odiado.

Watari al darse cuenta de la discusión subió a ver a Misa. Toco la puerta y solo se escuchó un –Adelante-

-Señorita, no llore.- dijo acercándose a Misa.

-¿Cómo no quieres que llore Watari? Light no me quiere. Siempre lo hago de enojar. Soy la pero persona en este mundo.- lloraba con cada palabra que decía.

-Usted no es una mala persona. Al contrario, creo que es la joven más linda que pueda existir.-

-Eso no es cierto Watari.-

-Ya no llore o le saldrán ojeras como al joven Ryuzaki.-

-¿Ehh?- exclamó con confusión.

-El joven Ryuzaki siempre lloraba cuando era pequeño. Por eso se le hicieron esas ojeras tan grandes.- mentía Ryuzaki para calmar a Misa.

-Yo pensaba que le salían porque no dormía.-

-En parte también por eso.-

-¿Y por qué lloraba Ryuzaki?-

-Porque no se quería bañar.-

-Jajajaja no me lo imagino llorando.- dijo Misa mucho más calmada.

-Afortunadamente ya no lo hace.-

-¿Tú quieres a Ryuzaki como si fuera tu hijo?- pregunto Misa intrigada.

-Aquí entre nosotros si quiero a Ryuzaki como si fuera mi hijo. He convivido mucho tiempo con él. Aun me llegan tantos recuerdos a mi cabeza de aquellos tiempos. Daria mi vida por él.- dijo nostálgico.

Sin previo aviso Misa lo abrazo.

-Gracias Watari por hacerme sentir mejor.-

Watari se retiró de la habitación. Camino algunos segundos y de pronto se encontró a L.

-¿Cómo hiciste que se calmara?- pregunto confuso.

-Diciéndole que si lloraba le saldrían ojera como a ti.-

-Eso es imposible. Yo tengo ojeras porque no duermo. –

-Pero si llorabas de pequeño cuando no te querías bañar.-

-¿Se lo dijiste?- pregunto sorprendido.

-Si.-

-¡Watari!- reprocho el joven.

-Vamos Ryuzaki. No tiene nada de malo.-

El anciano se retiró dejando solo a L.

-"Ahora Misa me hará burla"- fue lo único que pensó.

Por lo mientas Watari iba desempolvando sus recetas por que le enseñaría más a Misa.

Subí este capítulo hoy porque para mí mala suerte tal vez mañana no pueda publicar. Esta idea del baño me comenzó al leer un FanFiction de Kandrak que bala acerca de Watari y L. Además vi imágenes de Watari bañando a L. Es tan Kawaii. Ese Light siempre hace sufrir a Misa. Lo odio. Pero pronto el sufrirá jajajajaja. Por fin Misa aprendió a cocina r un huevo. Watari le seguirá enseñando. Espero que el capítulo haya sido de su agrado. A todos los que siguen esta historia no se olviden de dejar sus comentarios. A la idea del baño se la debo a Kandrak como dije anteriormente. Gracias a todos y adiós. Muchos besos.

Atte. Yvonne