Capitulo 14. Recuerdos parte 1.

Aquel niño..

"Bajo las escaleras en silencio, llego a la puerta y la abro, pero me quedo parada en la pueta, a un paso esta la libertad, pero tengo miedo... aquel niño morira si no salgo..."

Me desperte, estaba en la cama con una toalla en la frente, y en el suelo, apollado en la cama estaba Trafalgar, durmiendo.. Me puse de rodillas delante de el, y le aparte un mechon travieso que habia en su frente, me rei y abrio los ojos.

-NO TE LEVANTES DE LA CAMA!- me dijo alterado

-ya no tengo fiebre.- acerque nuestras frentes.- lo ves?- sonrei y el puso la mano en mi nuca, para segundos despues, besarme.

Esos labios calidos, como es posible que los hubiese olvidado? Me aparte.

-pasa algo?- me miro preocupado.

-no, no pasa nada, he recordado que tengo unos asuntos pendientes.-dije mientras me vestia.- te veré luego.- cogi mis tessen y le bese para luego salir corriendo por la puerta.

Tenia que averiguar muchas cosas, y para eso tenia que ir a la raiz de mis recuerdos.. la ciudad del norte.

Pare por casa, cogi algo de ropa para el frio y comi un poco, dentro del cajon habia dinero, lo necesitaba para el tren, no me lo pense dos veces y sali corriendo a la estacion, si nadie me daba explicaciones tenia que buscarlas por mi misma, y asi hice.

Cogi el primer tren destino white, el pueblo del hielo. Llegue y sin pensarmelo dos veces subi hacia esa montaña, mucha gente me miraba, incluso murmuraba cosas, pero no les preste atención. Llegue alli, aquella casa, estaba en mal estado, pero se mantenia en pie, asi que decidi explorar.

"-Los humanos tienen miedo..-miro el espejo, la mujer de el pelo blanco, mi madre. Me esta peinando, mientras de fondo suena aquella cancion, aquel cuarto es como una casa de muñequitas antigua.

-entonces nunca podremos salir?-quiero saber que es lo que hay mas alla de la nieve.

-tienes que ser paciente..-sonrie triste, me giro y me pongo de pie.

-mamá...-le abrazo- esperare el tiempo que haga falta, todavia nos queda una eternidad por delante, no?- sonrio y me acaricia la cara

-mi pequeña muñequita de porcelana...-sonrie y tocan a la puerta.- adelante.- la puerta se abre

-señorita, su hijo esta de vuelta.

-YOSHIRO!-grito y salgo correndo por aquel pasillo hasta el recibidor.

Al fondo veo a un niño, de unos 13 años, tiene el pelo negro, tiene un leve moreno de piel, sus ojos negros son profundos, dificiles de leer.

-Ninaaa!-extiende los brazos y automaticamente salto hacia el.

-Yoshiro! Cuentame, que has visto alli fuera, es tan grande como en los libros?-sonrio impaciente.

-nina.. tu hermano acaba de llegar-mi madre aparece por detras y le da un beso en la frente.- dejale respirar un poco.-rie.

-vamos al comedor, tengo un pequeño regalo para ti, nina.-me deja en el suelo y me acaricia la cabeza.

-un regalo?-sonrio mas si es posible- quiero verlo!

Nos dirigimos al comedor, alli esta padre, sentado tomando café. Madre se sienta a su lado, el solo sonrie como saludo.

-Mira nina.-De su bolsillo saca una pequeña caja de cristal, dentro de esta hay una rosa negra.-Se llama la rosa de las 12 lunas, y no especialmente por su color, la historia dice que una mujer se fugó de su castillo para esperar a su amado en el bosque y asi fugarse juntos, pero el no aparecio, ella espero, a las 12 noches se dio cuenta de que el no volveria y se suicido, poco despues el volvio al bosque, y vio una rosa negra junto su cadaver, y el, al ver que lo unico que le quedaba se habia ido, decidio esperar a aue despertara, por toda la eternidad, en la montaña de las 12 noches, y justo en ese lugar crecen estas rosas.

-es preciosa...

(Narración en tercera persona)

Pasaron los meses, y lo que antes era un bonito hogar, se convirtió en el mismo infierno, en el suelo yacian los cadaveres de los sirvientes que impidieron el paso a los atacantes, junto algunos atacantes que perdieron su vida luchando por conseguir aquello que tanto deseaban, la pequeña y frágil vida de Nina Black.

Rouse lo tenia claro, su vida ya no tenia sentido, su marido amaba una humana y su pequeña no podia vivir como los demas niños normales. Asi que decido sacrificar sus ultimos alientos para darle una vida mejor a aquella niña, podria sus sentidos demoniacos a dormir, asi todo seria mas facil para ella.

La relacion entre humanos y demonios esta prohibida, y eso Daiki y Rouse lo sabian de sobras, pero en esos momentos el deseo y la ceguera del estar enamorado, no tenian opinion, pero al consejo eso le daba igual, asi que la salida mas rapida era esa.

Cogio a la pequeña en brazos y se encerraron en un pasillo secreto.

-Nina.. tu vida no sera un camino de flores, si no, un camino de rosas con espinas, caeras, pero tendras que sanar tus heridas. La gente te perseguira, y tienes que aprender a defenderte.- le tendio una pequeña cajita.- ahi estan las tessen, te ayudaran mucho en un futuro proximo... quiero que sepas, si algun dia recuerdas esto, lo dudo.. que te quiero, mi muñequita de porcelana..la proxima vez que despiertes no recordaras nada de tu pasado.-le abrazo y todo se lleno de sangre, y la pequeña quedo inconsciente, olvidando asi todo su pasado.

Yoshiro entro en aquel pasillo, al ver esa escena lo unico que supo hacer, fue llorar. Cogio a su hermana en brazos y entre las llamas se fue.

Nina desperto desorientada, no sabia quien era, y por que estaba rodeada de extraños. Meses despues la pequeña correteaba por los pasillos de aquella casa, sonriendo, sin saber nada.

Los años pasaban, y la familia decidio separarse por razones de seguridad, se fueron del pueblo del norte, hacia grand line, hasta el dia de hoy, dia en el que nina black, despierta para ocupar su lugar como demonio."