Pasaron tres días, Yami había trabajado en la selección de telas y demás materiales aunque aún no terminaba ya había avanzado mucho, parecía tranquilo, pero todos sabían que le esperaba un arduo trabajo buscando a sus nuevos modelos. Quería gente ordinaria, común, alguien con quien los demás se sintieran identificados, las modelos actuales manejaban un estándar de belleza muy difícil de alcanzar, cuerpos muy esbeltos, con peso más bajo del normal, piernas largas, caras hermosas, piel perfecta, inalcanzables para muchas mujeres que en lugar de sentirse orgullosas con sus cuerpos naturales se sentían acomplejadas, pero siendo honestos, ¿Quién determinaba cuales eran los verdaderos parámetros de la belleza? Una sonrisa natural era bella aun cuando la joven que la portaba tuviera algunos kilos de más, el salvajismo de una melena rizada podía competir contra cualquier cabellera lacia, las pecas en la cara con sus adorables patrones no eran sinónimo de fealdad, más bien eran el equivalente de única. Todos tenía un potencial de diamante en manos del tricolor, él sabía muy bien qué era lo que buscaba y cómo lograrlo, programó su agenda, primero haría algunos bosquejos base, luego buscaría los materiales, recorrería las calles de Japón buscando a sus futuras estrellas de la pasarela, ya se había dado el tiempo de pensar donde buscar, iría a bibliotecas, hospitales, estaciones de policía, cualquier lugar donde nadie pudiera pensar que se podría encontrar la belleza, sería muy simple ir a un centro comercial o restaurante donde se contrata personal agradable a la vista, pero ese no era un reto real.
Yami salió muy sereno y positivo, decidió caminar y usar el transporte público, así estaría en mayor contacto con la gente, quería reclutar al menos a 15 mujeres y 10 hombres como mínimo. Subió a un autobús donde encontró a una chica de piel morena, muy risueña y platicadora, ya que no dejaba de hablar con su compañero de viaje el cual tenía una cara de fastidio evidente, sin embargo eso no desanimaba a la joven en su intento de hacerlo sonreír, eso le gustó al diseñador el cual no dudo en darle una tarjeta para que fuera a realizar una prueba en unos días más. El tricolor salió del transporte y caminó dos calles, entrando a un museo de arte clásico, donde se entretuvo bastante, le encantó la exposición que se presentaba y se inspiró bastante, inclusive realizó un par de bosquejos en el lugar. Poco antes de salir, vio a un chico vestido con un horrible suéter verde sin mangas, lentes y una corbata de moño roja, no era muy atractivo con el peinado que llevaba de raya en medio. Éste estaba intentando hablar con un grupo de adolescentes, intentaba explicar lo importante del arte, cosa que a los más jóvenes no les importaba y sin tenerle ni un poco de respeto lo dejaron solo, poniéndolo muy triste.
-¿Está usted bien? – preguntó el modisto sintiendo preocupación por el hombre.
- Si claro, estoy fantástico- dijo con pesar tratando de ocultar lo que le pasaba, volteó a ver a Yami y ya no pudo contener sus emociones, tenía que hablar con alguien y que mejor que con un desconocido al que no volvería a ver para desahogarse un poco- estudié durante años historia del arte, yo recibí una importante propuesta laboral en uno de los museos parisinos, pero lo rechacé cuando me ofrecieron un trabajo en la secundaria en la que yo cursé, me pareció más importante trasmitirle a mis alumnos la misma pasión que yo siento cuando veo una obra de arte, y todas las emociones que estas pueden trasmitir, pero a ellos no les interesa, yo al parecer solo soy un simple niñero que debe cuidarlos mientras sus padres trabajan- la autoestima del chico estaba muy baja.
-Si te interesa, yo te puedo ayudar- dijo Yami y le extendió una tarjeta- llama y agenda una cita, no te arrepentirás- le dijo sonriendo y continúo con su camino.
Andando por las calles vio una estética canina, en ella había varios cachorros en la vitrina y no pudo evitar detenerse a verlos, estaba encantado con los pequeños canes, decidió que tenía que tocarlos y jugar un poco con ellos. Entró a la tienda y tomó en brazos a un dulce sabueso de enormes ojos, mientras lo hacía escuchó que algo de metal caía, volteó a ver y no pudo ver nada, al parecer lo que sea que había pasado fue en la parte trasera de la tienda, pensó que quizá algún animalito inquieto había derribado algo. Vio como la señora que atendía en el mostrador pasó por una puerta de persiana perdiéndose en los adentros de la tienda, unos momentos después salió una joven de cabellos naranja, llorando y totalmente empapada, abrazaba a un perro de color café, que se notaba no era de raza.
-Por favor señora tenga consideración – dijo la chica suplicante.
-Ya te he dicho esta es una tienda prestigiosa, no pueden haber animales pulguientos aquí, espantan a los clientes- expresó la mujer del mostrador furiosa.
-Señora, por favor solo este día, lo encontré abandonado esta mañana, yo me lo llevaré cuando termine el turno, y pagaré la comida y el baño que le di- la muchacha intentó negociar. -Ya te dije, o lo hechas a la calle en este instante o te vas tú con él ahora mismo- la dueña estaba muy decidida, sabía que su empleada no estaba en condiciones de perder su trabajo.
La joven comenzó a llorar aún más, ella amaba a los animales tenía algunos en casa y se sentía dichosa de trabajar en un lugar donde podía cuidar a muchos cachorros, sin embargo no podía evitar sentir coraje con la dueña, la cual solo veía el lado del negocio y no le interesaba realmente el bienestar de los animales aun teniendo los recursos. Yami se sintió mal y decidido ayudar a la joven y a la mascota.
-Caramelo- dijo el tricolor acercándose a la joven, la cual estaba aferrada al animalito- Caramelo amiguito, ¿eres tú?- éste estaba llamando al can, el cual comenzó a sacudirse e intentar alcanzarlo.
-Disculpe, ¿busca algún cachorro en especial?- preguntó la dueña.
-Perdí a mi perro, él es Caramelo desapareció hace semanas, pensé que ya no lo vería, pagaré los costos de su cuidado como compensación por las molestias- dijo mientras sacaba algo de dinero y pagaba los servicios de cuidados básicos.
-¿Tú lo encontraste verdad?- dijo dirigiéndose a la joven.
-Si- dijo ella tímidamente.
-Te recompensaré por tu nobleza -informó y le extendió un sobre, dentro había algunos billetes y su tarjeta con una nota que decía que lo llamara y salió de la tienda. Ella salió presurosa a darle alcance.
-Ése perro no es suyo- dijo ella preocupada por el bienestar del animalito.
-No te preocupes le daré un buen hogar, no le faltará nada y podrás comprobarlo si agendas una cita conmigo – dijo sonriente el tricolor.
-Yo tengo pareja- dijo ella apenada agachando la cabeza.
-Jajajaja, yo también, la cita es de trabajo, estoy seguro que te servirá mucho ir, te sorprenderías de lo que puedo hacer por las personas que se lo ganan.- ya no dijo más y continuó con su camino, con un nuevo e inesperado amiguito decidió que por ese día era suficiente.
Tres personas estaban bien para el primer día, aún tenía un par de semanas para seguir buscando y no quería apresurar las cosas. Llegó a casa y pensando en las personas que había conocido comenzó a trabajar en los diseños. Las chicas no se vestían tan mal, a la morena le haría un vestido de gala para una evento nocturno en azul rey y la joven de la estética canina le diseñaría un conjunto funcional que pudiera usar en el trabajo y aun así poder salir a cenar si ella quería con la misma ropa, pero el joven era el que más necesitaba ayuda, se esmeró en hacerle un excelente traje que impresionara a sus alumnos, algo moderno y juvenil con un toque clásico que lo hiciera verse como un profesional. Ya más tarde llego Kaiba y cenaron juntos, mientras lo hacían conversaron un poco.
-Seto tengo un problema -dijo el tricolor mientras comía su espagueti juguetonamente. Eso era reconfortante para el castaño, que su adorado novio le dijera que quería ayuda en lugar de hacerlo sufrir con indirectas que él no entendía.
-¿Qué es lo que pasa? – preguntó dándole atención, justo en el momento en el cual el tricolor se salpicaba con un poco de salsa de tomate en la mejilla derecha.
-El salón de conferencias que está en la primer planta de Corporación Kaiba, donde le dan conferencias a los empleados, ¿crees que podría utilizarlo para reunir a mis nuevos modelos? Estaba pensando que necesito un espacio para las fotografías, tomar medidas y hacer pruebas y la verdad no creo que la casa sea el lugar para eso, a veces todo se vuelve un caos y lo último que quiero es estresarme en mi propio hogar, seria temporal en lo que consigo un lugar propio- dijo el modista meditando la situación, en París él trabajaba en casa, pero aparte tenía un estudio donde llevaba a los modelos a realizar las cosas que hicieran falta
-Claro que puedes usarlo- dijo el ojiazul –tomate el tiempo necesario, no hay eventos programados hasta el próximo mes, así que no te presiones con eso.
-Gracias amor, te compensaré por este gran favor- Yami estaba muy feliz.
-¿Y cómo piensas compensarme?- preguntó el castaño con varias ideas en mente.
-Cierra los ojos y lo descubrirás- dijo el tricolor y Seto obedeció, no tardó mucho en sentir una lengua fría que revoloteaba por su cara, eso era extraño y al abrir los ojos había un perrito sostenido por su novio.
-¿Qué es eso? y ¿por qué dejaste que lamiera mi cara? –dijo molesto levantándose de la silla caminando al baño más cercano a lavarse.
-Tranquilo, solo es un perrito, es muy amigable y tierno -dijo el tricolor caminando atrás de él.
-No quiero animales en esta casa- dijo el castaño muy decidido.
-Perfecto – dijo alegre –, Caramelo no será una mascota, será nuestro primer hijo adoptivo canino, así cuando tengamos a nuestros hijos humanos ya tendremos práctica.
-Hijos… - dijo sorprendido olvidando por un momento su enfado por el animal.
-Claro, o es que acaso no quieres tener hijos conmigo- el tricolor borró su sonrisa y su rostro comenzó a reflejar mucha tristeza.
-Adoptar en un proceso difícil y complicado por el cual no deseo pasar, no me mal entiendas, yo quiero hijos pero no con la genética de otras personas -eso podía sonar cruel, la única manera de que eso pasara según el castaño era alquilando un vientre y fecundar con su esperma el ovulo de alguna mujer sana, lo que provocaría que el tricolor no sería el padre biológico de la criatura. Ya había considerado esa opción antes de conocer a Yami, concebir un heredero para su compañía, pero había descartado eso ya que el tricolor jamás había manifestado el deseo de hijos, entonces había decidido que los hijos de Mokuba heredaran la responsabilidad de la empresa. Lo que Kaiba no tomó en cuenta fue la respuesta que recibiría de su novio.
-Pero yo no quiero adoptar, aun soy joven, digo sé que es complicado y peligroso pero yo como doncel quiero gestarlo en mi vientre, aunque sea solo un embarazo quiero que nuestro primer bebé sea de ambos, ya si después queremos más familia podríamos volver a intentarlo o adoptar, no lo sé, eso ya lo veremos con el tiempo.- Kaiba estaba sorprendido, eso era algo que ignoraba totalmente y saberlo realmente la había dado mucha felicidad.
-Bien, supongo que el perro será bueno para practicar la paciencia que me hace falta – dijo el castaño aun procesando todo en su cabeza, tenía planes que retomar. El perro se quedó en el pasillo, Kaiba no lo quería en su cama y Yami no quería desafiar a su suerte una vez más, al menos por ese día, ambos entraron a la habitación era hora de descansar, aunque el castaño era ahora el que tenía una postulación.
-¿Qué requerimientos deben tener tus modelos?- preguntó el castaño con una ligera curiosidad.
-Pues no tengo nada en especial, aunque supongo que sí tengo algunos requisitos básicos como la edad, deben ser mayores de 18, hasta unos 35 o 40 años, deben de tener algo llamativo, algo que diga "mírame estoy escondida y quiero brillar", no sé si me entiendes- dijo el modista preparándose para dormir.
-¿Aceptarías una sugerencia, tal vez alguna candidata sugerida?- dijo sospechosamente misterioso.
-Tú, Seto Kaiba, hombre duro de negocios, ¿quieres cambiar la vida de una persona?, ¿Quién podría ser la persona que se ha ganado tu consideración?- preguntó Yami intrigado y feliz a la vez.
-Mi secretaria, tiene 32 años, ella es como un ratón temeroso que le aterroriza cometer un error, aun así es eficiente,-admitió y reconoció las habilidades de la mujer- es madre soltera, tiene un niño aunque no sé de qué edad, creo que está entre los 8 o 10 años, jamás lo he visto en persona, pero supongo que por el simple hecho de soportarme le da méritos para un cambio de imagen – dijo el ojiazul con fingido desinterés, no quería admitir que su secretaria le agradaba, bueno no le agradaba pero de todas las que había tenido hasta ese momento era de la que menos quejas tenia. Ella no pedía vacaciones extras o ponía escusas para faltar, siempre tenía disponibilidad para trabajar tiempo extra o días festivos, lo único que hacía que iba en contra de las reglas era tener una foto de ella con su hijo en el escritorio.
-Ya veo, si ella te agrada considérala dentro de mis modelos- dijo Yami emocionado, aun cuando la mujer no quisiera participar en el proyecto, igual le diseñaría algunas prendas.
-No me agrada – se apresuró a decir el castaño defendiendo su imagen de hombre de hielo- solo que hoy fue a trabajar con el vestido más horrible que he visto en mi vida y esa no es la imagen que quiero para mi empresa – se justificó, en parte era cierto, hoy la mujer había llevado un vestido que parecía de la época de su abuela, y otra parte era ocultar que en verdad sí quería ayudarla.
-Claro, no te preocupes, la haré lucir como una profesional más que capacitada – dijo el tricolor mientras lo abrazaba y daba un cariñoso beso.
hola, si ya lo se, siempre digo procurare actualizar seguido y es cuando desaparezco, en un intento por defenderme diré que estaba ocupada con los últimos trabajos de la escuela, ya me voy a graduar. Bueno ya sin prometer nada espero tener mas tiempo de actualizar, disfruten el cap.
GRACIAS A:
TsukihimePrincess: yami es muy extremo cuando quiere, saludos
Rmaldy: hola espero que te guste el cap, saludos
usagi moonie: espero que el cap cumpla expectativas, saludos
MDLAIL: (X6) que gusto que leas esta historia y te guste agradezco cada mensaje que escribiste, saludos
dudas, quejas o comentarios son recibidas
disculpen la ortografia
gracias a quien lee :-)
