Capítulo 14: La entusiasta cazadora


Cerca de una costa, un barco se inundaba en llamas, los pocos tripulantes que traía saltaban hacia el agua desesperados para no ser consumidos mientras diversos bandidos asaltaban al siniestrado robando diversos barriles llenos de mercancía de diversos tipos.

― ¿Esta tabla no tiene más que ofrecer? ―Preguntó un Golisopod quien buscaba en todos los rincones del barco algo más que robar

―No esperes mucho, solo llevaba insumos básicos, los grandes barcos vendrán la próxima semana ―Comentó un Dragalge que continuamente lanzaba desechos para incendiar aún más las cosas

Mientras los dos vándalos conversaban, la nave que había atrapado al barco comenzaba a disparar algunos cañonazos leves en señal de retirada, lo que obligó a ambos Pokémon a volver a esta la cual se retiró al lugar rápidamente.

No pasaron más de cincuenta minutos para que diversos navíos con logos que demostraban eran de la policía, llegaran a revisar lo que había ocurrido y sobre todo tratar de apagar la extensa columna de humo que se había generado por el incendio.

― ¡Ayuda! ¡Nos atacaron piratas! ―Gritaba uno de los tantos Pokémon que como podían se mantenían a flote

―¡No se preocupen! ¡Los ayudaremos! ¡Rápido los salvavidas! ―Ordenó un Marshtomp

Mientras los oficiales corrían con los flotadores y similares, entre todos caminaba tranquilo una especie de pato azul de apariencia anfibia y una vistosa gema roja en su frente. Este analizaba la situación y al percatarse de la destruida nave, sacó de una pequeña bolsa de cuero un cigarrillo y procedió a prenderlo.

― Señor Itik, todos los tripulantes del barco ya están siendo rescatados ―Explicó el pez lodo con una pose militar

―...Esto es obra de Kapten...contactame a Hund o a Vontses, tengan seguro que ese pirata va a volver a hacer de las suyas pronto ―Dando media vuelta, el Golduck se retiró soltando a la vez el humo de tabaco de su boca


El día estaba agradable, el brillante Sol golpeaba de forma gentil en los paisajes y una fresca brisa marina demostraba que ya se estaba en una de las tantas zonas costeras de la región, el imponente océano se dejaba mostrar a través de las colinas y los diversos riachuelos iban en dirección a este como si estuviera llamando al agua que portaban.

Como era costumbre, el Charmeleon había salido temprano con su equipo y con su acompañante, la Braixen del Glorious Shine, ambos conversaban de sus experiencias en los últimos años mientras un molesto Grovyle era arrastrado por su cazador debido al hecho de no haber querido despertarse en la mañana.

― Pensar que queda una semana para el torneo ―Comentó la vulpina

―Debo estar fuerte, no solo vas a estar tú, va a estar Hinto y lo más seguro que Kaeru ―Dijo el varano apretando fuertemente su puño izquierdo

― ¿Kaeru? ―Preguntó Nari confundida

― ¿Aún sigues molesto por eso? En vez de estar diciendo "Debo ser" tienes que entrenar, lo más seguro es que ese tipo se está haciendo más fuerte ahora ―Comentó el geco con aires de reprimenda

― ¡Menos mal despertaste! ―Gruño el ígneo ―Tch, Kaeru es el cazador que me derrotó antes de que nos reencontraramos, es realmente fuerte y rápido, ni siquiera mi nitrocarga pudo hacerle algo

―Ya veo… pero ten por seguro que para la proxima lo venceras ―Con una alegre sonrisa, la Braixen dio unas palmaditas en la espalda a su amigo

Mientras seguían caminando, un fuerte estruendo se escuchó en el bosque acompañado de un grito femenino. El trío de Pokémon decidió ir hacia donde había sido emitido el alarido con la preocupación a flor de piel pués nuevos ruidos pesados se hacían cada vez más presentes.

Llegando hasta el punto de origen, sorpresivo fue para Firo y Leif ver que los para nada agradablemente reconocibles Bestoj y Kibo se encontraba peleando contra dos Pokémon, uno de ellos era un Venusaur que trataba a toda costa de alejar al violento dragón mientras que la segunda era una Lopunny la cual peleaba contra el Zoroark.

― ¡Aléjense de aquí o me veré obligada a ocupar fuerza! ―Amenazó la liebre

― ¡¿Quien diablos son ustedes?! ―Preguntó el gran tipo planta

― ¡Vamos! ¡Solo queremos un poco de pelea! ―Respondió el Salamence quien con sus garras empujaba bruscamente a su rival

― ¡Alejense de ella ahora! ―Vociferó el Charmeleon quien de un brinco entró en acción

Acompañado de Nari y Leif, Firo exhaló un torrente de llamas que terminó por separar a los miembros del Shadow Abyss, el dragón solo se limitó a mirarle con rabia mientras el zorro lucía calmado como siempre.

― ¡¿Qué hacen ustedes aquí?! ―Preguntó Bestoj iracundo

― ¡Eso mismo deberíamos preguntarles! ―Exclamó el Grovyle

― Si lo que quieres es un combate, un combate ten…

― ¡Bestoj! Ya basta ―Calló el Zoroark a su compañero ―Nos vamos, disculpenos, solo queriamos estirar un poco los músculos

― ¡Pero!

― ¡Dije nos vamos! Kaeru no toleraría que cometieras otras estupidez

― ¿Donde está él? Tengo asuntos pendientes―Preguntó el Charmeleon

―...Le voy a decir de tu parte eso, en estos momentos debe estar entrenando al nuevo miembro y no quiero estar entre esos dos

Ambos Pokémon se marcharon dando un aire de incomodidad en el rojo, unos cuantos segundos de tensión se vivieron hasta que fueron interrumpidos por un fuerte golpe que arrojó a Firo al suelo.

La sorpresiva caída se debió a causa de una agradecida Lopunny la cual provocó que el geco se riera por la situación y en cierta medida la Braixen presentaba un para nada disimulado signo de molestia.

― ¡Muchas gracias! ¡No me imaginé que habría un héroe por aquí! ―Comentaba la agradecida Pokémon con un fuerte y asfixiante abrazo

― ¡N-No respiro!

― ¡Suelta tus manos de él! ¡¿Ni siquiera te conocemos?! ―Exclamó una enfurecida Nari quien ocupaba su vara como palanca para separar a los otros dos

Con rapidez, la liebre se separó de un ya sin aire reptil para colocarse en forma de presentación al igual que su acompañante, el monstruo de planta.

―Disculpen mi falta de educación, soy Airyne, Airyne Guinivere, cazadora del "Moonlight Spirit" y él es mi compañero Paam ―Dijo la Lopunny con una reverencia

― ¿Guinivere? ¿Donde habré escuchado ese apellido? ―Preguntó Firo quien se levantaba del suelo ya con aire en sus pulmones

―Quizás hayan escuchado sobre mi hermano mayor, Rez Guinivere, el cazador que está a un paso de vencer a los doce reyes

― ¿Y qué querían esos dos con ustedes? ―Esta vez quien preguntó fue Leif

―No lo se, solo se aparecieron, el Zoroark en ningún momento quiso atacar pero el Salamence directamente se fue a por Paam

―Nunca había enfrentado un Pokémon tan fuerte y tenebroso como ese dragón

―La verdad, a diferencia de mi hermano no soy una buena cazadora, se podría decir que soy novata todavía ―Dijo Airyne con una mueca de sonrisa en su rostro

―Novata y confianzuda ―Murmuró la vulpina ladeando su cabeza hacia el otro lado

―Si quieren como agradecimiento por haberme ayudado podríamos comer algo ¿Que dicen?

― ¡Comida! ―Gritaron ambos reptiles a la vez

― No, gracias ―Volvió a susurrar la ígnea


Con el imponente Sol pegando de lleno en una tranquila costa, la banda de piratas se encontraba descansando, luchando entre sí y comiendo para reponer energías y asaltar otra pobre y desafortunada embarcación.

Mientras todos reían y contaban las ganancias, el Golisopod quien parecía ser quien mandaba hasta ese momento, fue brutalmente impactado por una esfera de vidrio la cual estalló en mil pedazos al entrar en contacto con el rostro del crustáceo.

― ¡Rutger! ―Vociferó el dragón venenoso sorprendido por la fuerza del golpe

― ¡¿Q-Quien fue?! ¡Lo voy a matar ahora mismo! ―Amenazó el bicho levantándose rápidamente del suelo

―Entonces ven y sácame el corazón si es que es puedes ―Dijo una brusca y carrasposa voz

De entre el agua salió un Pokémon de ruda apariencia, parecía tener múltiples brazos, más solo dos funcionales, también tenía una cantidad enorme de ojos ya fuera en sus palmas como en sus hombros y una curiosa cabeza con forma de mano.

― ¡K-Kapten! ―Exclamó el Golisopod totalmente asustando cayendo sentado sobre la arena

― ¡¿Como me has llamado bocafloja?! ―Preguntó el iracundo Barbaracle

Con un sagaz movimiento, el percebe sacó de una funda que llevaba en su cintura una larga y afilada espina de acero la cual enterró en la arena a escasos milímetros de la entrepierna del caído quien solo pudo soltar un grito de ahogo al ver el peligro al que se expuso.

― D-Disculpe c-capitán Kapten, y-yo, no, n-no fue mi intención molestarle

―Capitán ¿Que lo trae por aquí? Pensé que se dirigía ya a ciudad Espuma ―Preguntó el Dragalge aún asombrado

―Recibí una noticia, nos vamos a tener que hacer cargo del desastre de Barukan

― ¿Barukan? ¿Que pasó con ese ladrón de montaña? ―Preguntó un Krokorok que se encontraba por el lugar

―Tal parece fue derrotado y no obtuvo la tabla pétrea, por lo que me avisó, la tienen unos niños cazadores que vendrían en dirección a ciudad Espuma

― ¿Unos niños? Ya sabía que ese jabalí no era la gran cosa ―Comentó Rutger

―No me quiso dar más detalles por lo que tienen como orden asaltar a todos los cazadores jóvenes que encuentren, quiero esa tabla en mis manos ahora

― ¡Sí capitán! ―Afirmó la tripulación marchandose en duplas y grupos por todas direcciones

―Vaya, tus hombres si que son obedientes ―Comentó una tranquila y siniestra voz

― ¿Que haces aquí? Yo no voy a fracasar como ese cerdo ―Dijo Kapten mirando de reojo hacia una gran roca cercana

Detrás de la gigantesca piedra salió un enigmático Pokémon cuya identidad era oculta por una espesa y negra túnica la cual solo dejaba ver dos profundos y aterradores ojos.

― ¿Por qué te ocultas? ―Preguntó el percebe

―Simple, de nuevo me están dando cacería

―A ambos

―Recuerda que tu cabeza y las de toda tu tripulación recién pagán la mitad de la mía

―Como olvidarlo, si eres aquel que incluso en el mundo más bajo temen, el hombre que no conoce el miedo, el terror y la desesperación, un acólito de la muerte, la daga del diablo, Acies Strahl

―Vaya introducción que me has hecho

―Te vuelvo a preguntar ¿Por qué estás aquí?

―Solo reúno información, quiero ver que otras piezas andan cerca y por sobre todo, si hay alguna amenaza con la que acabar pronto ―Dijo el misterioso volteandose un poco en dirección al pirata

El silencio pronto se apoderó del lugar, el capitán estoico fue a recoger su arma para guardarla sin sacarle la vista al encapuchado quien de un momento a otro comenzó a alejarse.

―Solo tengo una ultima cosa que decir, no te olvides de este nombre, Genkoshu ―Comentó Acies antes de retirarse finalmente