"Esto tiene que ser una broma, bichito" repitió Adrien, sin creer las palabras que ponía Natalie en aquella servilleta. "Esto seguro que es porque no ha cobrado lo que quería o..."
"Pienso llegar hasta las últimas" dijo Marinette totalmente decidida "Es una pista, y no hay que descartar la solo porque cada vez quede menos tiempo, Adrien. Y te recomiendo que pienses igual. No creo que Natalie me escribiera en una servilleta que su jefe es una persona cruel y que miremos en una caja fuerte detrás de un cuadro por simple casualidad"
"Pero Marinette... es mi padre"
"Y si las sospechas de Tikki son ciertas, está amenazando a los míos" Marinette suspiro. Sabía que era un momento difícil, pero ella ya estaba decidida y ambos jugaban con un reloj en contra. "Si quieres, marcharte del caso, no te retengo, pero... sabes que las pistas del barco y esa servilleta, lo que sabe Natalie de tu padre... Ahora si que creo que tu padre no ha dicho porque si que lo ayudes con la policía. Gato... Adrien, se que esto es demasiado, yo reaccionaría igual, pero hay gente muerta y a punto de morir si no terminamos con esto ya"
"...Tienes razón" suspiró al final. Sabía que lo decía sin convencimiento, que si llegaba a ser todo una verdad, no tendría fuerzas de llevar a su padre a tribunal. Pedirle eso era demasiado. Quería creer en el, en su gato, pero tocar fibras familiares era un tema tan delicado que aun ni teniendo años de servicio, se iba a saber como tratar. "Pero sin una orden de registro y sin proteger a Natalie como se hizo con el otro, necesitamos una estrategia"
"Que yo sepa, todavía tienes las llaves de esa casa" sonrió ella
"Me encanta cuando pides cosas que rozan lo ilegal"
"Tikki, Plagg, os dejo a cargo de vigilar esto. Que nadie entre en mi despacho por nada. Aun no me fio de esta comisaria. Si teneis más pistas o sabeis algo, si alguien os amenaza, llamadnos o fingid una pelea. La gente irá a ver y podréis tener testigos por si alguien entra"
Ambos asintieron y ellos se marcharon. No sabían cuantas horas habían perdido con los cadáveres de Kim y Sabrina, pero era un tiempo precioso. Ya estaba atardeciendo y Adrien sabía los puntos ciegos de las cámaras de seguridad. Marinette lo ayudó a escalar antes de perderse en las abarrotadas calles de París. Dejaba en Adrien una confianza muy grande, deseaba no equivocarse. Los papeles no solo hablaban de gente inocente. Habían fichas que parecían captaciones. Demasiados. Una de esas personas le recordó a su antigua compañera Alya, y era lo que más miedo le daba. Sabía que estaría en la sección de noticias del edificio de la televisión. Una charla con ella disiparía cualquier duda disparatada.
"Perdone, señorita, ¿hora'"
La persona que preguntaba aquello le sorprendió demasiado. Un hombre con la cara blanca y sombrero. Le recordaba a alguien, pero no sabía quien. ¿Pintas a mimo? ¿El padre de Milenne? Suspiro y cuando iba a decírselo, noto un leve pinchazo. A pesar de las mareas de la gente andando por las coloridas y brillantes calles de Paris, aquel hombre la estaba arrastrando contra su voluntad y nadie se enteraba. Una vez más, Marinette caía ante el enemigo sin enterarse y sin poder darle la guerra que tanto merecía.
Cuando abrió los ojos, le costó demasiado. No sabía que droga había usado el mimo contra ella, pero aun le costaba sentir todo su cuerpo. Escuchó un susurro de Adrien. ¿Su padre lo habría descubierto? Gracias a una jarra de agua fría que había tirado una chica, se dio cuenta de que si, estaba capturada y atada con Adrien.
"Mime, la próxima vez utiliza otra droga porque es muy tarde" comentó una rubia, a lo que el aludido solo sonrió. "Vale... ¿Qué hacemos con ella?"
"Espera al jefe, Stormy" dijo otra chica "Te recuerdo que estaban demasiado cerca... Solo me dará lastima Adrien, cuando se entere de todo... va a querer morir de verdad"
"¿Alya? ¿Nino?" preguntó asombrado Adrien. Marinette se fijo a pesar de ese cansancio y se quedó sin habla. No esperó que con el tiempo ella se hiciera parte de ese grupo. Ella no. "¿Por qué?"
"Perdona Adrien, pero lo necesitábamos. Paris se estaba llenando de gente... indeseable, crítica con los esfuerzos de cada persona... ¡Adultos que se aprovechaban de sus hijos para coger dinero!"
"No recibir lo que merecemos por esa gentuza que te roba, plagia y encima se sale con la suya" Añadió la chica que respondía a Stormy
"Solo hacemos esa justicia que vosotros no ejercéis" Terminó Alya
"Me dais lastima y ganas de vomitar" Dijo Marinette con las pocas fuerzas que tenía. Una chica vestida de rosa con grandes plataformas se acercó a ella y la abofeteo. Le costó adivinar que también era una vieja conocida, Juleka. ¿tan mal había acabado aquella promoción?
Entre ellos empezaron a hablar y Marinette intentó concentrarse en cada una de las voces hasta que callaron. Escuchó abrir la puerta e intentó mirar la puerta. Ambos se quedaron sorprendidos al ver como todos aquellos cómplices o cabezas del mal se arrodillaban ante el gran maestro, el más buscado y temido, el villano Hawk Moth. Marinette no se sintió decepcionada al ver que tenía la cara cubierta por máscara y un traje morado como si fuera un súper villano de Marvel. A pesar de dar esa apariencia de miedo, ninguno de los dos lo tenía. Solo deseaban salir vivos de aquella.
