– Amor no deberías darles la noticia después de que esto acabe – decía Steve, mientras mordisqueaba divertido el hombro de su esposo.

– No amor, debo darles algo de esperanza a esos niños, saber que no estarán solos nunca más y que tienen la opción de ser algo más, que cuando todo esto acabe no tienen que volver nuevamente a la calle – se acurrucó mucho más en el pecho del rubio, dando algunos besos. Se dieron algo más de cariño en la amplia cama matrimonial, antes de decidir levantarse para ser los anfitriones en la mansión.

Bruce despertó cuando los rayos de sol le dieron en la cama, rápidamente notó dolor en su cuello. De inmediato se dio cuenta que se había quedado dormido en uno de los sillones de la biblioteca, se maldijo mentalmente, luego de meses en aquellos horrorosos camastros, por fin tenía la oportunidad de volver a dormir en una agradable cama y él muy idiota, se durmió chueco en un sillón.

Pudo notar que alguien lo había acomodado, quitado los zapatos e incluso, tapado con algunas mantas. Estaba seguro de que sus mejillas se habían teñido de rosa al recordar cómo se había divertido hasta altas horas de la madrugada conversando con el agente Barton, ya luego podría conversar en mayor profundidad con aquel enigmático hombre.

Stephen al despertar se encontró sólo, quizás imaginó sentir los brazos de Ross la noche anterior, el miedo y el dolor lo estaban matando, pero había tomado una decisión. Ya no tenía a que aferrarse y si podía ser de utilidad en esta misión lo sería, después de todo, si llegaba a morir tampoco es que a mucha gente le importara, dio una carcajada amarga mientras cambiaba su rostro a su típica sonrisa fingida y volvía a ser el arrogante doctor Strange.

Al llegar a la cocina Everett le quedó mirando, como si lo estuviera evaluando mientras le extendía una taza de café con dos de azúcar y algo de leche, tan como le gustaba a su novio. Pero Stephen la ignoró y optó sólo por comer algo de la fruta partida, yéndose del lugar lo antes posible.

Peter se encontraba llevando de la mano a Laura, Logan al parecer estaba profundamente dormido y la niña estaba protestando por comida, así que el platinado decidió llevársela para darle su desayuno. Le estaba entregando su leche con cereales cuando Wanda lo sorprendió con un beso y un fuerte abrazo, los hermanos Maximoff que estaban más que a acostumbrados a no separarse, se habían extrañado demasiado.

Poco a poco la gente fue llegando hasta la cocina para preparase algo de desayuno, todos se miraban con una sonrisa, intentando disimular el tenso ambiente que se sentía. Por la televisión pasaban por las noticias como había sido la primera noche con Thanos al mando, pudieron ver las masacres que hubieron, los destrozos y como prácticamente se había armado una guerra civil, donde el gobierno nacional, no se atrevía a interrumpir. Al menos, no de forma directa, pues S.H.I.E.L.D sí estaba preparando su ataque.

Cuando Logan se hizo presente, encontró a su pequeña en las piernas de Wanda mientras ésta le hacía un lindo peinado, a su lado, Vision le miraba embobado, el hombre rápidamente notó que la pequeña Maximoff también tenía su pretendiente, estaba intrigado en saber si su chico era un hermano celoso.

Maria Hill y Natasha estaban interrogando a Raven, la mujer había trabajado para Thanos en algún momento de su vida, y para suerte de ellos, conocía perfectamente el local donde se encontraba escondido en esos momentos, Charles no quiso preguntarle como es que lo conocía, podía intuir en que tipo de trabajos estuvo metida su hermana, luego de haberse largado de casa a los quince. Azazel le miraba divertido y Raven no dejaba de enviarle miradas sensuales cuando relataba algunas cosas, Charles no pudo evitar reír por el descaro de los dos presentes, estaba seguro de que ellos habían tenido sexo y más de una vez.

Loki y Thor se encontraban conversando con sus padres, quienes no dejaban de hacer llamadas a los políticos más importantes de la ciudad y del mismísimo país, no podían dejar que las cosas se quedaran como están, apenas lo derrocaran tenían que tener un plan de contingencia u otros grupos se podrían alzar y cada vez sería más difícil detener el caos.

– ¿Entonces cuando llevan casados? – preguntaba Wade de forma curiosa, mientras Parker le daba codazos por ser tan entrometido, Quill no pudo evitar ponerse a reír.

– Nos casamos un par de días antes de que apresaran a Quill – dijo Scott bajando la cabeza apenado – así que este idiota me debe la luna de miel, y por ahora, sólo me conformaré con una semana en alguna playa paradisiaca de américa central – lo miró alzando las cejas y Quill no pudo más que aceptar con la cabeza, para luego ir a darle un beso.

– Yo igual puedo llevarte a una playa o casarnos, lo que quieras cariño – le ofreció Wade a Parker mientras le guiñaba un ojo, pero fue interrumpido cuando recibió un golpe en la cabeza.

– Con el niño no te casas hasta que finalice sus estudios – dijo Tony de forma seria – estudios que yo pagaré – Parker miraba en todas direccione sin saber que mierda estaba pasando.

Tony se subió a uno de los sillones y carraspeo para llamar la atención de todos.

– Se que estamos hablando de la mierda de Thanos y esas cosas – algunos rieron, mientras otros rodaron los ojos – pero creo que es momento que sepan que aquí están los futuros merecedores de la beca Rogers-Stark – tanto Pepper como Steve dieron una gran sonrisa, sabían con lujo de detalles cual era el plan del castaño – Parker, mellizos Maximoff, Kurt, Warren – todos los mencionados lo quedaron mirando estupefactos – cuando la paz vuelva a reinar, ustedes mocosos van a dejar de vagar por las calles y dedicarse a robar o esas mierdas, van a estudiar para que puedan lograr sus sueños – Wanda lo miró ofendida – perdón cariño, tú Wanda puedes seguir dedicándote a tus cartas, pero me encantaría que estudiaras algo – ahora todos los jóvenes mencionados tenían una mueca extraña en sus caras, una mezcla de preocupación y alegría, pero todo fue dejado en claro cuando a los pocos segundos todos estaban abrazando a Tony de una sola vez, haciendo que el castaño riera más que divertido. Steve comenzó un aplauso el cual fue seguido por todos los presentes.

Hubo una reunión privada entre los agentes de inteligencia y los científicos presentes, estaban armando un plan, como hacer que la emboscada funcionara con la información obtenida. A cada minuto los nervios se notaban más, ya no reñían como hace un par de horas, algunos se mordían las uñas, otros tiritaban y algunos no dejaban de abrazar a sus parejas, tenían miedo de lo que podría ocurrir esa noche.

Por otro lado, Shuri y Tony explicaban como funcionaban sus armas, mientras Clint y Summers les daban algunas lecciones de pelea, aunque estaba claro que estos hombres acostumbrados a las peleas sabían muchas más cosas que ellos. El resto se dedicó a preparar comida o provisiones, o charlar intentando calmar los ánimos.

Cerca de las cuatro de la tarde todos fueron llamados nuevamente al salón, tenían un plano de las instalaciones de Thanos desplegado. Fury pidió silencio y comenzó a relatar como sería el plan.

– Bueno señoritas y caballeros a las diez de la noche comienza la misión – en ese momento un silencio absoluto se hizo presente, haciendo que la preocupación se hiciera palpable – haremos dos grupos, los lideres serán Alex y Clint – los mencionados asistieron – con Summers irán Lehnsherr, Logan, Warren, Scott y Azazel – todos asistieron de forma solemne - con Barton, están Rogers, Barnes, Quill, Vision y ustedes – señalo a dos de los guardias antes mencionados – finalmente Romanoff y Wade, irán sólos, ustedes trabajan mejor de esa forma – los dos dieron una sonrisa sádica que a cualquiera les erizarían los pelos.

– Creo que se están olvidando de mi – dijo Peter Maximoff, mientras resoplaba.

– Ni lo sueños – prácticamente rugió Logan. Haciendo que el platinado caminara a pasos agigantados hasta él y le diera un golpe en el pecho.

– Por si lo olvidaste, llevo toda mi puta vida en la calle – le escupió las palabras de forma fría – se manejar más armas y que he visto más muertes que tú, así que no intentes protegerme como el niño que no soy, iré con Summers – fue lo que sentenció, sin siquiera esperar que alguien le dijera que hacer, Alex sólo asistió con la cabeza, Maximoff había demostrado ser una excelente pieza en esta batalla. Logan negó con la cabeza y se alejó del mocoso indignado, Laura se puso a temblar en las piernas de Wanda, de inmediato la mujer la comenzó a consolar, entendía la preocupación de la niña.

– Aquí se quedará al mando Ross – el hombre dio un trago a su café sin azúcar y asistió con la cabeza – Parker estás encargado de las redes y mantener en contacto todas las unidades, te ayudaran Charles, Bruce y Hank – todos aceptaron – Wanda, Kurt, Scott, ustedes conocen bastante bien el bajo mundo, se encargaran de estar vigilando todas las pantallas e ir relatando si ven algún detalle de importancia, como aliados de Thanos o enemigos, cualquier cosa que podría arruinar los planes, serán nuestros ojos – ellos aceptaron su misión – yo me iré con Maria, estaremos observando y manejando cada uno un auto, listos antes cualquier escape – prácticamente estaba todo dicho, cuando Strange levantó la mano para hablar.

– Quizás les pueda ser de utilidad, puedo estar cerca en caso de algún herido de emergencia, podría llegar a salvarles la vida – dijo Strange mientras explicaba que podría ser un hombre de utilidad, casi dio un respingo cuando sintió como Ross le pellizcaba el brazo.

– Strange, los reos aquí están por los beneficios que les podremos dar, y nosotros porque es nuestro trabajo, pero tú no estás involucrado en ninguna de las dos elecciones ¿Qué te motiva? – la mirada de Fury fue de curiosidad genuina, el médico pudo notar como Nat intentaba leerlo, esa pelirroja era de temer

El que soy el único con conocimientos médicos y les puedo salvar la vida – dio una sonrisa – y que nada me ata a no arriesgarme, no tengo familia que me espere o alguna mierda así, soy totalmente libre de hacer lo que se me venga en gana. Me conformo con que al volver a trabajar tenga un aumento de sueldo y que Trask, si llega a seguir vivo, sea expulsado y en cambio trabaje alguien que me agrade – Maria y Fury se quedaron mirando, como si estuvieran hablando de forma mental, Charles pensó que en momentos así sería realmente de utilidad ser un telépata.

– Ok Strange, pero vas bajo tu propia responsabilidad, la CIA ni el gobierno se hacen cargo si algo te llega a pasar – el doctor asistió con una sonrisa y se alejó de Everett que había aumentado la presión en su brazo, pero al mirarlo seguía manteniendo ese rostro apático.

El resto de la tarde se la pasaron comiendo y charlando, como si en un par de horas no se enfrentaran casi al mismísimo diablo.

Peter Maximoff en algún momento se acercó a Charles, y le pidió hablar a solas.

– Charles si algo me llega a pasar, dile mi verdad a Erik, Wanda no se atrevería – el castaño lo quedó mirando con los ojos abiertos, sintió como sus ojos se aguaban, se sentía como si Peter se estuviera despidiendo o algo así – y dile a Logan que el muy jodido hizo que me enamorara por primera vez – en ese momento el castaño no pudo evitar abrazarlo con más fuerza, le estaba pidiendo a todas las divinidades que no muriera nadie en aquella misión suicida.

Kurt se encontraba sentado sobre las piernas de Warren, tenía su cara escondida en el cuello del rubio, quien podía sentir las cálidas lágrimas de su chico, lo alejó y con sumo cuidado las limpió con sus labios, haciendo que el chiquillo se sonrojara.

– Por favor no te mueras – le pedía Kurt entre sollozos, Warren sentía como el corazón se le estrujaba. Jamás había sentido algo así, no pudo evitar que sus ojos también se aguaran ante aquel acto de amor tan verdadero.

– No amor, no lo permitiré, por primera vez en la vida tengo por quien luchar – se fundieron en un beso, que estaba transmitiendo más que las palabras, rápidamente comenzaron a sentir el salado sabor de sus lágrimas, pero no les importaba, esta podía ser la última vez que estuvieran juntos.

Tony se encontraba dando vueltas por su habitación, mientras se tomaba los cabellos y daba un par de exhalaciones molesto. Steve lo miraba de vez en cuando, mientras no dejaba de escribir algo en una hoja de papel.

– Puto Fury, esto no estaba en el trato, tú no deberías ir a la pelea – gritó el castaño enojado mientras se cruzaba de brazos y pisaba el suelo con energía.

– Tranquilo amor, soy más fuerte lo que me veo – lo intentaba tranquilizar el rubio, mientras lo rodeaba con sus brazos y le daba besos en la coronilla – además tengo un esposo por el cual volver, escúchame bien Anthony Rogers Stark, no dejaría a un bombón como tú volver a la soltería – le guiñó un ojo de forma coqueta y Tony no pudo más que reír ante las ocurrencias de su esposo, terminaron abrazados sobre la cama y comiéndose a besos – promete que sólo la abrirás si algo me llega a pasar – Steve le extendió la hoja ya doblada y Tony no pudo evitar que una lágrima se le escapara, sabía que las posibilidades que su esposo muriera siempre estaban presentes.

T'Challa tenía abrazado a Bucky, ambos estaban desnudos en una gran bañera luego de haberse dado algo de placer, al parecer los hombres tenían algún tipo de problema con las duchas.

– ¿Volverás?

– Claro, debo dejarle muy en claro a esa tal Nakia, que mi hombre ya tiene dueño – en ese momento Barnes se dio una mordida en el cuello a T'Challa, haciendo que este soltara ente un gemido y una risa, estaba por comerse a besos otra vez cuando la puerta fue golpeada con fuerza.

– Hey par de tórtolos hormonales, el hombre con un solo ojo dice que mi cuñado ya debe estar listo – y no era nadie más que Shuri haciendo sus comentarios descarados sin vergüenza alguna. Los hombres comenzaron a emitir gemidos actuados para molestar a la inoportuna chica, pero en cambio, Shuri soltó una fuerte carcajada.

– Quizás las veces que se me cayó de pequeña le afectaron la cabeza – dijo el moreno de forma pensativa, Bucky no pudo evitar ponerse a reír para luego tomar los labios de su hombre una vez más.

Strange estaba guardando en un bolso todos los materiales de utilidad que había encontrado en la mansión Stark. No paraba de pensar a una gran velocidad todo lo que podría servir, imaginándose distintos escenarios, estaba tan concentrado que no pudo evitar dar un respingo cuando una cálida mano tomó la suya, pero lo que encontró no le hizo más que fruncir el ceño. Ahí estaba frente a él, Ross mirándolo molesto.

– ¿Qué mierda fue eso Stephen? ¿cómo que no tienes a nadie que te espere? – había reproche en su voz, incluso ira.

– Mi error, no sabía que la gente que a uno lo follaba, contaba como familia – Everett no podía abrir más los ojos de asombro – porque para todos los aquí presentes, no soy más que el médico de la prisión, estoy seguro de que no cuento ni siquiera como tú amigo.

– Toda esta mierda es un berrinche porque no te he hecho público, eres un jodido inmaduro – Strange lo miró desafiante.

– No Ross, no todo gira sobre tu puta polla. Si puedo ser de utilidad y puedo llegar a salvar vidas, lo haré, hice un juramento – comenzó a cerrar los bolsos y a caminar hacía la puerta de la habitación – y quizás, deberías plantearte ¿qué tanto te gusto yo? ¿te gustan siquiera los penes? – con esas irónicas preguntas el médico dejó a Everett anonadado, el más bajo no podía siquiera mover los músculos o articular alguna palabra, no sabía que hacer por primera vez en su vida.

Emma estaba abrazando a Erik, mientras se despedía de formas cariñosa de su amigo. Charles no pudo evitar hacer una mueca. A los pocos minutos tenía a Lehnsherr arrastrándolo de la mano hasta la habitación más cercana.

– Cuídate Xavier – tomó posesión de los labios del castaño, quien rápidamente comenzó a soltar jadeos, Erik sabía cómo ponerlo caliente.

– Tú encárgate de volver, o te juro que dejaré que toda esta puta ciudad de folle – soltó Charles mientras batía las pestañas de forma coqueta, haciendo una mueca cuando Erik le dio una sonora nalgada, seguida de dos más.

– Sobre mi cadáver príncipe, te prometo que volveré, debo hacerte una pregunta muy importante – y sin que el castaño tuviera tiempo de responder, Erik se había lanzado hacia su cuello, haciendo una salvaje mordida, sólo que esta vez no sintió dolor y miedo, más bien, era placer y éxtasis – para que todos se enteren que sigues siendo mío.

Hank se encontraba sollozando, mientras Alex lo abrazaba y le susurraba palabras para intentar calmarlo, ahora entendía a sus compañeros de misiones con parejas. Para él era primera vez que debía partir a una misión dejando a su novio y sinceramente se sentía como la mismísima mierda, le dio un par de cariños juguetones, besos y abrazos, prometiendo mantenerse con vida, mientras su novio, prometía ayudar en todo lo necesario.

– Si vuelves prometo salir contigo – le dijo Jean a Scott, mientras le robaba un beso. El chico no hizo más que asistir nervioso, no todos los días se tenía a una bella mujer haciendo ese tipo de proposiciones, toda su alegría fue interrumpida cuando su hermano comenzó a molestarlo, pero Alex rápidamente se quedó callado cuando Jean le dio un fuerte golpe, al parecer la chica no era tan frágil como se veía.

Bruce estaba dándole un chequeo a las pantallas y a los ordenadores, él técnicamente no tenía de quien despedirse, así que nada mejor que ser de utilidad en esos momentos.

– Doctor Banner, nuestra cena quedó pendiente – dijo Barton mientras le daba un abrazo, para luego volver a afinar detalles. El científico sólo asistió en un susurro, que fue escuchado por el agente, ya que Clint le regalo una gran sonrisa a Bruce, haciendo que este sintiera como su corazón se agitaba.

Wanda le estaba dando un cálido beso en la mejilla a Vision, se habían hecho íntimos amigos luego de verse tantas veces en la cárcel.

– ¿Tus cartas dicen algo? – preguntó el guardia que sabía la profesión de la muchacha.

– Tengo miedo de preguntar – ella se mordió el labio nerviosa – nos vemos – le chica se acercó y le dio un fugaz beso en los labios, no fue más que un roce pero ambos quedaron sonrojados.

Fury y Hill miraban todo a su alrededor, estaban a menos de una hora de terminar con todo o sucumbir al caos, al menos sabrían que ellos y todos quienes los rodeaban darían lo mejor de sí mismos, aunque esos les costara la vida.

– Nos vemos cariño, buena misión – Scott de despidió de su esposo, como si este fuera a su lugar de trabajo o al supermercado, no a una misión suicida. Quill se despidió con un beso y una sonrisa, se veía más que relajado.

– ¿Cómo mierda lo haces parecer tan fácil? – Tony preguntó intrigado.

– Porque confió en mi chico, y porque ambos conocemos este infierno demasiado bien como para que nos aterre – le dio un apretón en el hombro – tranquilo Stark, Steve estará bien, se conocer a un buen soldado cuando lo veo – Lang se fue del lugar tarareando alguna vieja canción, de esas que le encantaban a Peter.

Wanda no dejaba de abrazar a su hermano, besar su cara y llenar cariños, aunque también soltó un par de amenazas por si se atrevía a morir, el platinado solo pudo reír y corresponder al amor de su hermano.

– Rubio arrogante – a Warren le costó entender que se estaba refiriendo a él – ni se te ocurra morir, que Kurt no merece que un bastardo cómo tú lo abandone de esa forma. Si llegas a hacerlo te juro que voy a maldecir tú alma – Kurt y Peter no pudieron evitar reír, conocían la extraña forma en que Wanda se expresaba, el rubio sólo asistió algo asustado – tú grandote – ahora fue el turno de Logan para mirarle desconcertado – mis amenazas te incluyen, si mueres dile adiós al paraíso – y con esas palabras la chica se fue llevándose a su hermano para abrazarlo un par de veces más.

Laura que había escuchado todo, abrazó las piernas de su padre con fuerza, Logan temía que estuviera llorando, así que se agachó hasta quedar a su altura. En vez de una Laura triste, se encontró con una mirada de enojo y un ceño fruncido.

– Papá ni se te ocurra morir o utilizaré todas mis mesadas en pagar a Wanda para que maldiga tus huesos – Logan no pudo evitar atragantarse ante las palabras de su hija, parece que su cuñada no era una presencia tan inofensiva como se veía – y no seas imbécil, arréglate con Peter – le dio un cálido abrazo y lo abandonó, para ir a despedirse del platinado, quien tomó a Laura entre sus brazos y le dio besos juguetones en las mejillas.

Tía May no paraba de abrazar a su sobrino, que para esos entonces tenía la nariz roja y los ojos hinchados de tanto llorar.

– Animal, no mueras – le grito a Wade – a mi sobrino no lo haces sufrir.

– Claro que no señora – le hizo un saludo como si de un militar se tratarse – bebé volveré no me extrañes – le guiñó un ojo – ahora haz magia, de esa que haces en tu computador, te amooooo – le gritó para tomar sus labios de forma pasional, siendo rápidamente interrumpidos por un empujón de tía May, al parecer ahora el chiquillo tenía una fiera vigilante.

– Ok señoritos, ha llegado la hora de irnos – gritó Nat con energía. Todos asistieron, algunas parejas se estaban dando los últimos besos, Charles pensaba que así se deben haber sentido las familias de los militares en la segunda guerra mundial.

– Bastardos – Loki gritó, llamando la atención de todos – patéenle el culo a ese hijo de puta por mi – algunos soltaron una risa – y no se atrevan a morir, o se van a perder la boda del año, cuando me case con mi amado Thor – se giró para recibir un beso de su prometido – lo siento Stark, pero tu boda con Rogers fue un asco, nada glamorosa – arrugó la nariz, ganándose una carcajada de todos.

Y eso era justo lo que necesitaban, un par de palabras divertidas para quitarle algo de tensión al ambiente, Thor abrazó por la espalda a su novio.

– Eres una gran persona Loki – le susurró bajito, mientras el azabache sólo apretaba sus manos con cariño.

Ross le dio una última mirada a Stephen, quien se la devolvió de forma desafiante. Ninguno de los dos se atrevió a hacer algún movimiento, pero ambos sabían que habían extrañado un beso de despedida.

Cada equipo tomó una furgoneta, Nat y Wade fueron en motocicletas, mientras Fury, Hill y Strange cada uno en su auto. Todos estaban conectados por intercomunicadores y audífonos, además de portar micrófonos y GPS.

Faltando dos minutos para las diez de la noche, Logan se acercó a Peter quien en ningún momento le había dado una mirada, tomó sus labios de forma posesiva y prácticamente mordió en el lugar.

– No te atrevas a morir mocoso, no lo soportaría – sólo fueran esas escuetas palabras, pero para ellos significó como más, Peter sólo asistió con una sonrisa.

De repente, todos los involucrados en la misión escucharon un sonido en uno de los audífonos que portaban, era Everett Ross quien estaba al intercomunicador.

– Estamos a un minuto de comenzar la "Infinity War" – todos los presentes comenzaron a tomas las posiciones y sus armas, listos para ir a la pelea, la tensión era tanta en el ambiente que se podría cortar con un cuchillo – a la cuenta de diez, todos a sus lugares – tanto en la mansión Stark como afuera de Vormir se habían acelerado los corazones– cinco…cuatro…tres…dos…uno – soltaron un último suspiro y todos fueron a la acción.

La guerra había comenzado, no se sabría cuántos de ellos volverían con vida.