Respuestas a las críticas:

Jazu Potter: he tenido que actualizar rápidamente por los reviews que recibí, estan muy rápidos, pero no he logrado subir este antes, no me daba el tiempo, gracias por el review mamix!

Klaudia Black: jajaja ¿está que arde? lo voy a ver en cuanto el tiempo me de para más... gracias por el review!

La susy!!: si llega a cantar Lithium (cosa que no puedo asegurarte) va a pasar mucho tiempo, ya tengo muchos capítulos escritos (pero no en el computador) mmm... como que se cortó el review :S... gracias por dejarlo!

María: el hecho de que en las votaciones Alya esté ganando no asegura que se quedé al final con Remus, es sólo por saber su opinión para guiarme mejor en el final, pero ni yo estoy segura con quien terminará Remus... este me salió muy corto :S... prometo compensarlo en el siguiente... gracias por el review!

Leoni Tao91: que celosa... como sea ¿cómo que tu lobito? jajaja... hablamos luego... gracias por el review!

Anónimos oscuros:

La chica entró fingiendo no notar las caras que tenían los chicos, algo que resultó bastante difícil tomando en cuneta la manera con la que la miraba Remus, estaba muy enojado.

- ¿Cómo pasaste la noche, lobito? – preguntó Alya sonriente.

- como si no lo supieras, "gatita" – dijo Remus remarcando el sobrenombre y mirándola aún más enojado.

- auch… eso… - dijo Alya adoptando la misma actitud que Sirius y James – pero…

- debiste decírmelo – dijo Remus en tono reprobatorio.

- ¿Qué habríamos ganado con eso? Si te lo decía me habrías dicho que no, que era peligroso y bla, bla, bla… pero, seamos honestos, yo iría de todas maneras… y cuando fuera tú estarías más molesto por eso de que lo que estás ahora porque no te contara – argumentó Alya.

- aún así hubiera preferido saberlo – dijo Remus con tono distante.

- lo lamento – dijo Alya y abrazó a Remus, quien le correspondió.

- espero que prepararas algo para enmendarte – bromeó Remus.

- de hecho lo ice – dijo ella dejando a todos los merodeadores presentes sorprendidos – pero tienes que salir de la enfermería para que te lo muestre.

- ¡Poppy! – llamó Sirius a la enfermera.

- ¿Dónde está tu respeto? – preguntó Alya.

- la conozco hace seis años, ella me dijo que le dijera así – explicó Sirius.

- ¿Qué pasa, Sirius? – preguntó Madame Pomfrey.

- ¿Cuándo podrá irse, Remus? – preguntó James.

- cuando quiera, sorprendentemente anoche no… - vio a Alya – anoche tuvo una excelente mejoría – la enfermera se fue antes de decir algo que no debía.

- vamos – dijo James sonriente porque Remus dejaría de retarlos.

Cuando volvieron a la sala común Alya llamó a Lily y Kathy para que la acompañaran a la habitación de los merodeadores y le dieran un poco de apoyo moral.

- tengo que confesar que a veces, no me gusta tu forma de ser – cantó Alya – luego te me desapareces y no entiendo muy bien por qué, no dices nada romántico cuando llega el atardecer, te pones de un humor extraño, con cada luna llena al mes.

Remus abrió los ojos desmesuradamente, tanto como sus parpados le permitían, hasta que James le dio un codazo recordándole que ahí también se encontraban Kathy y Lily y que ninguna de las dos sabía de su condición de licántropo.

Cuando Alya terminó de cantar, Remus se levantó y besó a su novia, que le correspondió total y absolutamente, hasta que Sirius fingió una tos para que la pareja recordara que no estaban solos.

- cuida lo que le hagas a mi prima, Remus, que si algo malo le pasa olvidaré que eres mi amigo – amenazó Sirius.

- Sirius, ya – dijo Alya molesta – yo no amenazo a Kathy, a demás ya me iba, tengo que terminar el trabajo de pociones…

Alya salió de allí dejando a Lily y Kathy bien acompañadas, cuando llegó a su cuarto había una lechuza que ella nunca había visto, era negra azabache y tenía los ojos de un color muy oscuro, que Alya no lograba distinguir bien, traía una carta que decía:

Sabemos quien eres…

Sabemos que haces…

Sabemos todo sobre ti, sigo tus pasos desde que naciste…

Tu sangre te guiará hacia donde perteneces, ese lugar es con nosotros, tus ideales por ahora son los equivocados, pero no te preocupes eso cambiará, la pureza de la sangre prevalece…

Tu padre.

A Alya se le enfrió la sangre al terminar de leer, olvidando el trabajo de pociones salió corriendo inmediatamente hacia la oficina de Dumbledore, pero el estar frente a ella recordó que no conocía la contraseña.

- eh… ¿caramelo de limón? – Inventó Alya - ¿no? bueno¿grageas de todos los sabores?... ¿tampoco?... ¿ranas de chocolate?

Dumbledore apareció por un pasillo hablando con la profesora Mcgonagall, ambos se quedaron callados e igual de extrañados al ver a Alya parada fuera de la oficina del director con cara de frustración.

- ¿Qué pasa, señorita Black? – preguntó Mcgonagall.

Alya les entregó la carta para que la leyeran, luego de hacerlo ambos quedaron consternados y Dumbledore abrió la puerta de su despacho para que entraran la profesora Mcgonagall y Alya y pudieran hablar con más libertad.

- ¿Qué debo hacer, profesor? – preguntó Alya un poco tiritona.

- no creo que sea prudente hablar sobre esto con alguien más – comenzó Dumbledore – sería ponerlos en peligro… debes actuar normalmente, cualquier cosa me avisas a mi o a Minerva, trata de no estar sola.

- gracias profesor Dumbledore, gracias profesora Mcgonagall.

- me gustaba más cuando eras morena – dijo Dumbledore para bajar la tensión del ambiente.

- oh, eso… no se preocupe, según mis cálculos lo rubio debería irse mañana y mi pelo volvería a la normalidad, al igual que el de Lily y Kathy.

En la habitación de los merodeadores Sirius y Kathy se habían quedado solos en la habitación del merodeador, ambos estaban acostados en la cama de Sirius, Sirius comenzó a acariciar la espalda de Kathy mientras esta lo besaba…

- hace calor – dijo el chico y se separó de ella para quitarse el chaleco - ¿tú no tienes?

- un poco – dijo la chica con una sonrisa pícara y se quitó el chaleco y se desabrochó unos botones de la blusa.

Sirius comenzó a besarla mientras ella le acariciaba el cabello, luego los besos de Sirius bajaron desde los labios de la chica hacia su cuello…

Alya subió a su cuarto y encontró a Lily llorando.

- ¿Lily, que pasa? – preguntó Alya preocupada acercándose a su amiga.

- ¡el estúpido de Potter, eso es lo que pasa! – gritó Lily.

- ¿Qué mierda hizo ahora? – Preguntó Alya semi-molesta – cuando ustedes están bien, al menos lo más bien que pueden estar ustedes siempre uno ¡va y la caga!

- me pidió ayuda para conquistar a Jazu – lloriqueó Lily.

- perdón… creo que estoy entendiendo mal, pero que James te pida ayuda para conquistar a otra chica ¿no debería alegrarte? – preguntó Alya confundida.

- ¡NO DESDE QUE DESCUBRÍ QUE ME GUSTA! – explotó Lily.

- ¿Qué tú… o sea él… ustedes…¡Lily! – Gritó Alya emocionada - ¡eso es genial!

- ¡no lo es! – Gritó Lily - ¡no desde que Potter decidió liarse con cualquier ser viviente que use falda que se le cruce por delante!

Por unos veinte minutos Alya estuvo calmando a Lily, cuando lo logró llegó Kathy, muy cansada, respirando entrecortado aún, con el pelo revuelto y el uniforme completamente desordenado…

- ¿Qué te pasó? – preguntó Alya.

- eso no importa – evadió Kathy con cara de culpabilidad - ¿Qué le pasó a Lily?

- ¡el estúpido de Potter! – gritó Lily molesta.

- aquí vamos de nuevo – suspiró Alya resignada.

En la habitación de los chicos Sirius aún estaba en la cama tapado hasta la cintura, dejando ver sus pectorales, cuando llegó James acompañado de Remus y Peter.

- ¿canuto? – Preguntó James al entrar - ¿Por qué estas… bueno… así como estas?

- acabo de tener uno de los mejores momentos de mi vida – dijo Sirius suspirando.

- uno de los ¿Qué? – dijo Peter sin entender mientras Remus ataba cabos.

- ¡¿Qué tú hiciste que?! – gritó el merodeador de ojos miel escandalizado.

- ¡lo entendiste! – gritó Sirius emocionado.

- ¿Qué entendió? – preguntó James.

- yo no entiendo – siguió Peter.

Remus susurró algo al oído de James y luego a Peter explicándoles lo que había hecho Sirius.

- ¡canuto! – Gritó James - ¡sentaste cabeza!

Sirius asintió y los merodeadores tuvieron una pelea de almohadas.

Al día siguiente Lily, con su pelo natural, salió de su cuarto y encontró a los chicos esperándolas…

- hola Lily – saludó James galante - ¿podemos hablar?

- seguro James – accedió Lily.

James llevó de la mano a Lily hasta el jardín del castillo… cuando llegaron James se puso visiblemente nervioso.

- ¿James que pasa? – preguntó Lily.

- no sé que hacer con Jazu – dijo James preocupado.

- ¿realmente te gusta? – preguntó Lily temerosa.

- si, me gusta mucho – dijo James seriamente.

Lily sintió que su corazón era de porcelana y James acababa de tirarlo al piso.

- ¿me vas a ayudar? – preguntó James.

- si, James, te ayudo – accedió Lily por fin.

James tomó la mano de Lily nuevamente y se la llevó al comedor, cuando llegaron encontraron a Alya abrazada de Remus y a Kathy y Sirius muy cariñosos.

- ¿tu le…? – comenzó Alya.

- no y tu te callas – le pidió Lily.

- yo me callo – dijo Alya sumisa.

Los merodeadores y Kathy quedaron completamente desinformados pero prefirieron no preguntar.

- te cuento en la habitación – le dijo Lily a Kathy.

- ¡Jazu! – la llamó James.

La Ravenclaw se acercó a la mesa.

- hola chicos – saludó amablemente Jazu.

- ¿quieres dar un paseo? – propuso James.

- encantada – accedió la chica.

Ambos fueron a caminar por el castillo…

- James ¿Qué te pasa? – preguntó Jazu al encontrar a James nervioso.

- eh… Jazu… bueno yo… - divagaba James mientras pensaba - ¿Por qué estoy nervioso? Esto nunca me había pasado antes.

- ¿tú que, James? – insistió Jazu.

- tú me gustas – soltó James.

- … - Jazu quedó en shock., intentaba hablar pero no emitía sonido, hasta que fue capaz de armar una oración coherente - ¿y Lily?

- olvídate de Lily, sólo somos amigos – aclaró el chico Potter – tú me gustas, eso es lo que importa¿quieres ser mi novia?

- James, tú también me gustas y si tu dices que no tienes nada con Lily yo te creo… quiero ser tu novia – aceptó Jazu.

James se acercó a la chica, la tomó por la cintura y la besó dulcemente, se escuchó algo quebrarse y unos pasos rápidos ocasionaron que los chicos se separaran.

- ¿Qué fue eso? – preguntó James.

- no lo sé – respondió Jazu confundida.

En el baño de las chicas Lily lloraba amargamente curándose las heridas de su mano derecha ocasionadas por el vaso que quebró al apretarlo con más fuerza de la necesaria al ver el beso de James y Jazu.

- ¡eres una tonta! – se recriminaba a si misma mirándose al espejo - ¡Potter nunca va a cambiar!... ¡sólo busca a chicas trofeos¡que tengan gran cuerpo y bella cara! – por primera vez se encontró fea - ¡¿Cómo puedes competir con eso?!

Cuando se aseguró de quitar todo el vidrio de su mano la vendó como hacen los muggles y se fue a la sala común. Aún derramando silenciosas lágrimas.

- ¡Lily! – Gritó Kathy al verla en ese estado - ¿Qué pasó?

- se me quebró el vaso – dijo Lily como si fuera lo más natural del mundo – voy al cuarto un rato.

Lily sin siquiera mirar la pieza corrió a su cama, abrazó su cojín y se puso a llorar desconsoladamente.

- ¿Lily, que pasó? – preguntó Alya desde su cama.

- Aly, no había notado que estabas aquí – se justificó Lily.

- ¿Qué pasó? – repitió Alya.

- me corté – dijo Lily mostrándole su mano vendada a Alya.

- Lily

- ok, ok, ok… - accedió la chica – James comenzó a salir con Jazz.

- ¡yo lo mato! – gritó Alya y salió hecha una furia.

-¡Aly no! – gritó la pelirroja pero era demasiado tarde porque Alya ya había cerrado la puerta.

Alya al bajar llevaba una cara de enojo que hizo que todos los que la vieron bajar quedaran en silencio…

- ¿Dónde está James? – preguntó al llegar junto a los merodeadores.

- en el jardín, con Jazu ¿pasó algo? – preguntó Sirius.

- nada, tengo que hablar con ñel, es todo – dijo Alya pretendiendo que todo estaba bien, aún que Sirius no le creyó nada.

Cuando Alya llegó al lago encontró a James abrazando a Jazu, ambos mirando el lago, muy cómodos…

- ¡James! – lo llama Alya enojada.

- ¿Aly? – preguntó James confuso.

- ¡ven! – dijo Alya con el mismo tono de enojo.

James fue donde su amiga, quien lo guió a la sala de los menesteres para hablar con tranquilidad sin ser interrumpidos por nadie.

- ¡¿QUE DEMONIOS TIENES TÚ POR CABEZA?! – gritó Alya.

- ¿de que hablas? – preguntó James perplejo.

- ¿Qué haces con Jazu si quieres a Lily? – siguió Alya.

- Aly, seamos francos, Lily jamás me va a querer – dijo cabizbajo – y resulta que me gusta Jazu ¿acaso no me puede gustar alguien que no sea Lily?

- ¡pero que bruto! – Pensó Alya – ahora que la niña lo quiere se rinde…

- ¡dime algo! – dijo desesperado.

- ¿Qué quieres que te diga? Lo único que puedo decirte es que jamás pensé que James Potter se diera por vencido, menos cuando está tan cerca de llegar a la meta – Alya salió de la sala.

James no entendió lo que su amiga había querido decirle, pero las palabras de Alya resonaban fuertemente en su cabeza: "menos cuando está tan cerca de la meta"

Cuando Alya se fue pasó por un largo pasillo, escuchó el sonido de pasos pero nadie venía atrás de ella, de repente las luces se apagaron.

- brillante, Alya Black, brillante – pensaba la chica - ¿Qué te dijo Dumbledore? "trata de no estar sola" ¿Qué es lo primero que haces¡Andas sola!

Alya caminó durante largo rato, intentando encontrar un lugar donde estuviera iluminado, pero no parecía avanzar nada, la oscuridad seguía siendo la misma, igual de tenebrosa, igual de terrorífica, comenzó a escuchar fuertes golpes a su alrededor… como si el castillo se derrumbara a su alrededor…

- lumos – susurró y frente a ella había alguien cubierto por una máscara de mortífago - ¡AHHHHHH!

- grita todo lo que quieras, nadie te escuchará – dijo la voz del que estaba encapuchado, una voz extrañamente familiar para Alya.

hola! este capi lo dedico a Jazu Potter! por que por ella mi fanfic vio la luz de las páginas de internet xD... aún recuerdo cuando le prometí subirlo... muchísimas gracias mamix por todo lo que has hecho por mi!!! te readoro .

como el tiempo me esta jugando en contra ahora actualizo a las 4 críticas!!

votaciones:

Tonks: 1 ---------- Alya: 4

Ranking:

Jazu Potter: 2
klaudia Black: 2
Susy: 2
María: 1
Leoni Tao91: 1

bss Ferny Lupin