CAPITULO 14

CUANDA ACABA EL PLACER…

Darién escucho que tocaban la puerta y se levantó con precaución de su cama, mientras las imágenes de Serena Black en brazos de ese rubio le venían en repetidas ocasiones.

Abrió la puerta y la persona que estaba frente a él lo sorprendió de verdad que no se esperaba que ella estuviera ahí por algo ni mucho menos para hacerle una petición tan acalorada.

Serena estaba más que decidida, la verdad es que ese hombre no se comparaba en nada a su esposo, pero no por eso le era fácil…-buenas noches…-dijo ella con voz solemne.

Buenas noches señora…-contesto el pelinegro con duda…-le puedo ayudar en algo.

Si…necesito que tenga sexo conmigo…-dijo ella de manera rápida y un tono rojo se aprisiono de sus mejillas cautivas por la vergüenza.

Darién se había sorprendido por tan idílica petición sin escrúpulos, ahora sería víctima de una poderosa mujer…-Disculpe, pero esto me toma por sorpresa…es una petición bastante difícil…

Le parezco terrible…-contesto Serena con el poco pudor que le quedaba y sintiéndose horriblemente rechazada…

Creo que me siento halagado…pero…que diantres…-dijo el pelinegro quien disfrutaría lo que esa noche dios le estaba enviando a las puertas de su cuarto…

Jalo a Serena del brazo, mientras ella misma se sorprendía…sentía el calor exudando por los poros de la piel de ese hombre…quien no le parecía del todo indiferente…

Escucho como la puerta se cerró detrás de ella y no había retroceso…los brazos de él la aprisionaron en los suyos y sus labios fueron de repente asaltados por el pelinegro…

El pequeño bolso cayó al piso junto con la suave chalina que ella tenía, sus ojos lo miraron y sus manos cobraron vida sentía como la piel de, el ardía y ese aroma que jamás en su vida había percibido ahora la envolvía por completo.

Darién cerró los ojos y sus manos recorrieron su suave espalda mientras el con agilidad le bajaba con cuidado el cierre del vestido, ya la había visto desnuda y la verdad era una belleza, pero ahora sentirla propia era un edén.

Sus labios eran dulces con el sabor caro del champagne…sintió como ella permanecía impávida, pero no sería así daría todo por hacerle una noche grata difícil de olvidar…una ilusión…un deseo…un capricho.

Serena era un mar de sensaciones, sentía como su piel era tocada con una suavidad extrema, con delicadeza casi angelical…sus ojos se abrieron y se toparon con los ojos más azul oscuro que pudiere haber conocido y la verdad es que le gustaron demasiado…

Darién la levanto en peso y la llevo a la pequeña recamara que utilizaba noche a noche para descansar…gracias a dios se había dado una ducha de agua fría…nunca se esperó que la mujer de sus deseos se apareciera en la puerta diciéndole hazme tuya.

La rubia se recostó sobre la cama con miedo, nunca había hecho esto irrumpir en la casa de un desconocido para terminar en su cama y en sus brazos…

Darién la miro y sintió que la sangre le hervía, quería demostrarle que él podía protegerla siempre…se quitó la playera y avanzo hacia ella.

Serena lo miro con recelo y miedo…mucho miedo…pero sintió como el pelinegro tomaba sus pies y los besaba, esa sensación hizo que algo dentro de ella se estremeciera…

Sintió sus grandes manos subir por sus largas piernas mientras que mordía su labio con impaciencia y mucha expectativa…el amaso con precisión en cada fibra donde ella tenía una serie de reacciones.

El pelinegro se dedicó a besar las piernas y sintió como la piel de ella se hacía de gallina, poco a poco subió y se topó con una preciosa tanga de color blanco…el posiciono sus manos sobre su cadera y Serena brinco ante el contacto con sus manos…

Confía en mí…-dijo el pelinegro, mientras ella tragaba en seco, esperando que ella lo hiciera y no saliera despavorida.

Serena tenía mucho miedo a lo que ella pudiera sentir, después de tanto tiempo sumida en esa soledad tan marcada en la que diario vivía, cuando trabajaba eran largas las jornada y no tiene tiempo de nada.

Ahora que habían contratado a una persona experta, tenía todo el tiempo del mundo y destinaba largas horas mirando la nada viviendo de los recuerdos de su pasado doloroso.

Viviendo en carne y hueso la pesada ausencia de aquel hombre que le había hecho ser una persona común y corriente…

Ahora frente a ella estaba ese hombre que le ayudaría a dar el paso con Seiya…algo que no había podido hacer con su amigo William.

Así que se armó de valor y cerró los ojos mientras sus piernas se volvían suaves…Darién supo que ella vivía una lucha interna…pero él tenía una necesidad enorme de poseerla.

Sin mucho más que esperar deslizo con suavidad ese trozo de tela que cayó en cualquier parte de la pequeña habitación.

Hoy hago el amor, con otra persona

Pero el corazón por siempre tuyo es

Mi cuerpo se da y el alma perdona

Tanta soledad va hacerme enloquecer

Y Darién termino por mirar el preciado tesoro de Black, no pudo evitar sonreír mientras su lengua daba un pequeño lametazo en esa zona erógena.

Serena sintió que una enorme descarga eléctrica le revivía el corazón tan cansado que poseía…-dios…-fueron las suaves palabras que ella pudo emitir…

Ante la iniciativa de Darién quien termino por apoderarse de esa zona tan especial, sintió el sabor dulzón de ella y como sus caderas se mecían con especial vaivén ante la caricia más íntima que hombre y mujer pudieran tener.

Contare que es amor

Jurare que es pasión

Y diré lo que siento con todo cariño

Y en ti pensare dejare el corazón

Seré todo emoción...

Besos de placer que podían hacer olvidar todo lo malo que pudiere uno vivir…instantes pequeños y magníficos que hacían que todo valiera la pena.

Darién tenía una misión…verle sonreír por el…recorrer su cuerpo, verla estremecerse por él y llenarla toda de él.

Serena gemía de placer ante esas íntimas caricias, sus labios eran gloriosamente rojos de esa pasión contenida y sintió como poco a poco el cielo le estaba llegado en ese mundo tan terrenal…

Cerro los ojos apretando fuertemente y después la gloria la alcanzo…con un arrebatador orgasmo que la hizo retorcerse en la cama de placer…un placer inmenso que le borro los malos ratos vividos…

La verdad es que miento

Que vivo pensando si te olvidare

Cuando al fin acabo la ilusión que invente

Y se va la emoción yo quisiera también ver el tiempo correr

Ya no sé quién me amo

Que habré dicho? No se

Y es entonces que entiendo se mide el amor

Cuando acaba el placer

Darién se posiciono sobre ella, sus manos se deslizaron por su breve espalda mientras que sus labios tomaron el suave cuello de la rubia, ella permanecía quieta con su peso encima…ella abrió los ojos y evoco el recuerdo de su amado esposo.

Miro al hombre que estaba besando sus pechos y sus manos se animaron a tocar la fuerte espalda que podía disfrutar y lo hizo…

Darién sintió arder de enorme deseo cuando ella puso sus pequeñas y gráciles manos en su espalda…sintió que ardía de necesidad, tomo un preservativo que tenía en el buro y se lo coloco…

La rubia nunca pensó en usar protección, de pronto se dio cuenta de que habían pasado infinidad de años desde que ella se había protegido con Diamante.

Sigues dentro de mi pecho y vives recordando

Cuando pienso en ti yo pienso que te estoy amando

Y cuando llega el deseo es tu nombre el que llamo

Puede que no seas tú pero es a ti a quien amo

Y de una sola estocada la penetro…Serena se quedó placida ante esa gran intromisión…como, cuando y donde…ella no sabía eso, lo único que tenía en cuenta es que esa noche estaba siendo transportada a varios lugares donde el placer era el protagonista de esa noche.

El pelinegro se sintió tocar el cielo sin haber sido invitado…estar dentro de esa mujer era una fantasía cumplida, tan perfecta como ella misma.

La rubia era egoísta, pero recordaba la pasión de su amado esposo Diamante y pensaba en el como si estuviera haciéndole el amor, era una situación bastante caliente, pero de enorme placer para ambos…

Darién se unió a sus labios mientras sus manos abarcaban el precioso trasero de la rubia y sus penetradas se volvían cada vez más rápidas y las respiraciones se hacían pesadas y agitadas.

Contare que es amor

Jurare que es pasión

Y diré lo que siento con todo cariño

Y en ti pensare dejare el corazón

Seré todo emoción...

Serena gemía ante la deliciosa intromisión y sentía cada fibra de su ser encenderse…los besos sentía que estaban cargados de palabras mudas, pero adoraba esa situación, ese pecado y esa práctica para ella.

Darién de pronto salió de ella mientras la giraba de espaldas, la rubia se dejó hacer como él quisiera, la situación se había subido al límite…al límite de cualquier razonamiento…de cualquier sentimiento o interés.

Darién nuevamente la penetro con delicadeza mientras su manos tomaban uno de sus pechos amasándolo con suavidad, poco a poco…los movimientos se hicieron más fuertes y más estruendosos en la pequeña habitación.

La verdad es que miento que vivo pensando si te olvidare

Cuando al fin acabo la ilusión que invente

Y se va la emoción yo quisiera también ver el tiempo correr

Ya no sé quién me amo

Que habré dicho? No se

Y es entonces que entiendo se mide el amor

Cuando acaba el placer

Serena se dedicaba solo a recibir y a cooperar como siempre lo había hecho con su esposo, una entrega al placer de una sola noche que le estaba dando más de lo que ella pensó recibir…

Sin palabras dulces, sin exabrutos, solo pasión contenida, compartiendo algo más que palabras…compartiendo miles de sensaciones y llenándola completamente…dios era tan grácil ese hombre que la estaba poseyendo…

Era imposible no poner los ojos en blanco cuando el sexo se estaba convirtiendo en el mejor que desde hacía un tiempo tenia…la soledad no era algo que la complaciera…

Sigues dentro de mi pecho y vives recordando

Cuando pienso en ti yo pienso que te estoy amando

Y cuando llega el deseo es tu nombre el que llamo

Puede que no seas tú pero es a ti a quien amo

Sigues dentro de mi pecho y vives recordando

Cuando pienso en ti yo pienso que te estoy amando [te estoy amando]

Y cuando llega el deseo es tu nombre el que llamo

Puede que no seas tú pero es a ti a quien amo

Sin querer sonar egoísta pensó una vez más en Dante y en sus caricias tan competitivas, pensó en sus dulces besos, en sus suaves estocadas y alocadas palabras de pasión, cerró los ojos y se entregó a el…

Darién supo que esa mujer que estaba poseyendo con esa ferviente dedicación no era más que la sombra de una a la que alguna vez un tipo la hizo sentir un ser humano.

Ahora le pertenecía y se encargaría de marcarla por el…para el…encontraría la manera de hacerse indispensable para la rubia y de que nadie más la tocara.

Pero los planes eran otros…Serena sintió que no podía más y se dejó correr en un orgasmo desgarrador mientras Darién la penetraba más fuerte y con más ganas…dejándose el venir detrás de ella…

Esa había sido la experiencia más hermosa que el pelinegro hubiera tenido en ella había puesto alma, corazón y vida…

Serena descansaba en la cama…estaba agotada y sin más cerro los ojos…habían sido largas sus noches y ahora poseía un poco de paz.

Darién se acurruco a su lado y la abrazo…disfruto lo más que pudo teniéndola en sus brazos, en su cama y con él, pero sabía perfectamente que los planes de ella eran otros.

Por lo que se limitó a hacer algunas cosas para que el incidente no fuera tan bochornoso a la mañana siguiente…

Serena se sentía espectacularmente bien…abrió los ojos pesadamente y esa sensación de descanso que no tenia desde la última vez que había dormido con su esposo estaba ahí instalada…podría decirse que satisfecha y segura, de pronto un mar de imágenes se hicieron presentes en su mente…imágenes por así decirlo fuertes.

Dios…-dijo Serena mientras se sentaba rápidamente, se miró en su habitación y con un camisón puesto…lo último que recordaba era el orgasmo que había tenido en brazos de su chofer.

La puerta sonó y ella se quedó petrificada…-Señora puedo pasar…-dijo Inga.

Adelante…-miro a Inga entrar con un carrito de servicio donde seguramente estaba su desayuno…-le traje algo para desayunar, aunque es ya bastante tarde…desea algo más copioso…

No…estaré bien gracias…-contesto la rubia, mientras su fiel sirviente dejaba todo ahí y ella suspiraba porque era tan fácil terminar con alguien en la cama, pero lo complicado era ver la realidad…

Darién estaba esperando alguna indicación, pero aun nada…después de unos instantes un enorme y pésimo adorno de flores llego a la mansión…otro más de la sombra.

Serena trataba de darle vuelta a sus pensamientos…era difícil olvidar una noche como la que había vivido, pero aún más esa soledad en la que ahora vivía día a día.

La puerta sonó nuevamente…-adelante…-Inga entro.

Señora llego un adorno floral de pésimo gusto así que yo creo que es de Seiya Glasgow.

Traes la tarjeta…-pregunto la rubia mientras bebía un trago de jugo.

Si…-lnga le entrego la tarjeta y espero atenta.

Dice, para la mujer más hermosa sobre la faz de la tierra…ojala que pronto nos reunamos…quiero ver tu rostro de alegría cuando descubras quien soy…-Serena se quedó con cara de enfado.

Creo que es demasiado fanfarrón…-dijo la rubiecilla mientras Serena sonreía.

No se cómo mis ojos fueron tan ciegos, me siento como si en esa época hubiere estado desesperada y es la verdad…sorpresa eso es lo que él quiere…-dijo Serena pensado que hacer.

Darién comía tranquilamente en la cocina como pensativo, la verdad es que esa noche le había venido a complicar un poco más la vida, ahora deseaba más…que solo un revolcón de noche…-a ti que te pasa…-pregunto Nadkya.

Nada que sea de tu interés…-respondió el pelinegro mientras Lin se daba la vuelta.

Parece que amaneciste con el pie izquierdo, pero nosotros no tenemos la culpa…-comento la pelirroja.

Mira no estoy de humor…-dijo el pelinegro mientras Nadkya deseaba indagar más sobre el tema.

Sabes eso de meterse en líos de faldas no deja nada bueno, creo que es lo que traes…-el pelinegro solo la miro…-que pasa no lo niegues por que se te ve, parece que la chica que te interesa pues no quiere nada en serio contigo, busca a alguien que te merezca.

Darién pensó eso, pero lo cierto que a sus 36 años no había una mujer que le interesara tanto como Serena Black lamentablemente las circunstancias eran otras y nada propicias para él, quien simplemente no tenía esas riquezas que necesitaba para poder darle a esa mujer la seguridad que requería, el respaldo de un gran imperio, un poderoso apellido y una millonaria cartera.

Él era un simple trabajador del gobierno que salía a pelear el pan que se llevaba a la boca con su vida en mano…eso no era lo que ella necesitaba y la verdad es que le jodia la maldita existencia, deseaba que terminara todo de una vez y al fin regresar con la rutina de su trabajo.

Sucede algo…-pregunto Ernest.

Tendría que suceder…-contesto Darién mientras bebía de su café.

Sabes eres regularmente el único que parece contento de estar aquí, así que es raro para los demás que estés de pésimo humor…deberías de tomarte el día…-dijo Ernest en voz de mando.

Creo que tienes razón, total esta venganza no es algo que me incluya…-dijo el pelinegro mientras salía de la cocina.

Que paso…-pregunto Inga.

Creo que el agente Shields está por salir del caso, parece que se ha hartado de no tener acción…-dijo Ernest.

Ya había tardado, él se dedica a realizar el trabajo sucio para la ciudad a la que sirve no es un simple chofer, un simple mayordomo o una simple ama de llaves…-contesto Inga.

La descripción que das no me parece para nada halagadora…-contesto el castaño.

Lo sé, también quisiera que todo esto terminara para poder irme a casa…-dijo Inga.

De verdad lo harás…-pregunto Ernest.

Si, desde que el señor Black no está creo que todo esto no tiene mucho sentido espero que la señora pronto tenga lo que desee y pueda seguir viviendo.

Que pasa por la casa de los Black…-pregunto con insistencia Michiru mientras Kunzaite miraba con recelo a Darién.

Nada…todo está en completa calma creo que no tiene sentido seguir infiltrado en ese lugar…-contesto Darién.

Seguramente necesitas acción…-dijo Kunzaite.

Es como adrenalina para mis venas y la verdad es que es cierto es mi trabajo, además me siento orgulloso de ser un policía.-contesto Darién mientras la mesera se acercaba con una cerveza…-gracias preciosa.

Por dios deja de coquetear me dan nauseas…-menciono Michiru con pudor.

A esto me refiero…me harta esta situación…-contesto Darién molesto de verdad…

Que tal Michiru si te adelantas, necesito tratar un asunto hombre a hombre con Darién…-dijo el peliplata.

Por mí no hay problema creo que entre tantas hormonas masculinas mi cerebro necesita descanso…nos vemos…-contesto Mich.

No se cómo la soportas…-dijo el pelinegro.

Regularmente es buena compañera un tanto entrometida, pero buena…-dijo Kun…-dime que pasa contigo, porque esto no es solo enfado.

Es solo que no soy un simple chofer y andar llevando a una mujer a todos lados es de verdad tedioso.

Entonces dejaras el caso…-pregunto Kun.

La verdad es que he estado pensándolo seriamente y creo que es la mejor opción, esa casa está llena de personas que toda su vida se han dedicado a esto de infiltrarse, pero a mí no me llena del todo, quiero más…-contesto el pelinegro.

Cuando dices más, te refieres a Serena…-pregunto Kun.

Me refiero a acción…-contesto el pelinegro evadiendo lo más obvio.

Cuando la conocí tuve una erección, pero pronto me di cuenta que era la mujer de mi primo después nuestra relación fue simplemente cordial, sin embargo ambos sabemos que cuando uno es policía la realidad en la que vives es demasiado diferente a la que un agente de la CIA está envuelto…junto con ello y el poder de los Black, uno es un simple mortal…

Darién no se sorprendió por lo que Kunzaite le decía, solo que él tenía una deliciosa ventaja, le había hecho el amor a esa mujer como a ninguna otra, pero antes de que se pudiera volver una necesidad, tendría que dejarlo.

Piénsalo bien, porque esto puede ser beneficioso a tu carrera podrías obtener el mando de una comandancia o incluso enlistarte en el FBI, tal vez así pudieras obtener un poco más.

Lo pensare pero mi primer impresión será la que cuente…-contesto el pelinegro.


Ahhh!...otra otra...jajaja...no se que pase con estos dos, la verdad es que la historia no es tal vez como uno cree, pero se pone mejor cada vez...gracias yesqui por animarme con tu comentario...saludos...