Jurasick Park 2

Capítulo 14 Las repercusiones de nuestros actos

Ni la más mínima señal del pequeño Ed se dejaba ver por el lago verde, todos estaban consiente de aquello, aun si se hubiera salvado no había nada que hacer, estaban estancados en una playa sin la menor idea de cómo poder volver a poner al bote en las andadas, pues este no iba a salir solo de la arena abrumadora del verano.

Justo en la misma zona donde el destino de Eduard había sido sellado, dos increíbles criaturas luchaban en un apogeo por la supremacía, lucha la cual parecía destinada desde un inicio, una lucha por los principios de territorio. Aquella no era la zona de los plesiosauros, pero aquel joven ejemplar había decidido ampliar su territorio, desconociendo el peligro de esta nueva zona, y claro el Mosasaurio defendía con recelo su territorio.

La batalla entre las dos bestias ya no era interrumpida por un bote, solo el mar y las fuerzas de cada animal eran los únicos factores a tener en cuenta de la batalla; y el Plesiosauro no se veía nada bien, después de haber sido lanzado contra el bote el Mosasaurio nado con su potente cola directamente a donde estaba el animal, pero el de cuello largo descendió en agua, provocando que las fauces del Mosasaurio saltaran sobre las superficies de las olas y causaran estruendos fuertes en las mareas, cosas imperceptibles para el animal que viro sobre su propio eje y se sumergió un par de metros guiándose por el sonido de las ondas marítimas.

El plesiosauro joven dio media vuelta y mostró una pose intimidante ante el animal, tratando de advertirle el peligro de continuar con la pelea, pero el otro animal con su imponente tamaño solo nadaba con la mandíbula abierta a toda velocidad, el plesiosauro al verse ignorado intento volver sobre sus pasos, pero inmediatamente volvió a la batalla y acelero su cuerpo contra el del Mosasaurio.

Ambos nadaban a la mayor velocidad que les era posible, estando a tan solo metros de distancia el plesiosauro se giró a la derecha y el otro animal siguió su movimiento, pero mientras lo intentaba seguir el de cuello largo dio media vuelta sobre su cuerpo y descendió fuera del alcance de las mandíbulas, cuando hubo pasado el peligro lo mordió en la cola y comenzó a agitarse de uno a otro lado, el animal mayor en un ataque desesperado y brutal giró sobre si mismo pero su estructura le imposibilitaba doblarse lo suficiente para alcanzar al animal, así que giro sobre si mismo, cosa que provoco que el plesiosauro lo soltara, grave error pues en ese momento se lanzo el Mosasaurio con sus potentes aletas casi con la velocidad de una bala, y esta vez sus mandíbulas atraparon el dorso del plesiosauro.

El animal lucho por intentar escapar, de tanta resistencia que oponía su cabeza logró salir a la superficie su cuello, provocando que los del bote miraran nuevamente aterrados; pero a pesar de todo el Mosasaurio lo libero momentáneamente.

El animal tenía la mitad de sus dos aletas izquierdas destrozadas, lanzaba augurios de dolor y piedad al aire mientras nadaba a toda prisa; la cual era una velocidad bastante inestable y lenta por la falta de movimiento en dos miembros; el animal buscaba ya solo su salvación, pero el Mosasaurio no lo había soltado por piedad, este para marcar su territorio se lanzó como tiburón contra el cuello de su oponente.

La muerte fue inmediata, un sonido atronador y espantoso logro escucharse hasta el último rincón del lago mientras ambos animales se hundían en la profundidad del lago, el Mosasaurio con su presa entre sus mandíbulas; casi un minuto después las aguas parecieron calmarse hasta quedar como habían estado antes de toda esa pesadilla, de no haber sido por las zonas donde la sangre aún no se diluía nadie se hubiera dado cuenta de la batalla que se había llevado acabo.

Pero ese espectáculo no era el que preocupaba al resto, los dos Stotch que seguían tristes, echados en la playa y contemplando el lago, esperando encontrar la menor señal del pequeño Eduard, pero sus intentos eran inútiles, los monstruos les habían impedido ver si este había logrado salvarse durante un tiempo y la sangre que se mezclaba con la superficie salina bien podría ser de él como de la serpiente marina.

Jack lloraba a voz de cuello, gritaba para expulsar aquel dolor y nadie era capaz de reclamarle, el chico siempre había protegido a su hermanito de todo mal, poniendo la seguridad de los pequeños a priori de la suya o el resto de sus compañeros… Pero había fallado, no solo dejando que se escapara de entre sus manos, sino como hermano, había dejado que uno de sus hermanitos muriera de una manera atroz y terrible, se daba asco a si mismo, no merecía seguir vivo, era una masa de carne sin cerebro, sin felicidad u otro sentimiento que no fuera la tristeza, sin hermano.

Pero si él se encontraba triste su hermana estaba derrumbada, no solo miraba al lago con los ojos llorosos y rojos, sino que también parecía no querer moverse, ni gritaba, ni jadeaba, ni se mecía, solo miraba el agua con nostalgia, si una manada de velocirraptors los hubiera acorralado ella no se hubiera inmutado; estaba más allá de la tristeza, mucho más de lo que se pudiera expresar con un grito o una horda de llanto; su silencio era horroroso de observar.

Bradley y Thomas se embargaban en pena, con un sentimiento similar: culpabilidad.

Por su parte Thomas sentía que no había hecho lo suficiente y no había sido valiente como para atreverse a entrar a plena agua o que había roto la valvula de gas, si no hubiera cometido aquella estupidez en aquel momento hubieran podido salir navegando de la batalla y Ed se hubiera salvado, pero no, su torpeza había cobrado la vida de un ser humano inocente, de un niño incapaz de defenderse.

Bradley temblaba de la ira por no haber podido sujetar a Ed; su cara se encontraba roja del enojo que sentía sobre sí mismo, se detestaba por todo, él era el culpable de todo, él había sugerido ir por aquella estúpida desviación ¿Para qué? ¿Evitar a unos pequeños Compis? ¡Era patético! ¡Patético! No merecía ser el líder, no merecía ser el más sano del equipo, no merecía si quiera el perdón de los Stotch, los había defraudado, había conseguido matar a Luis y Ed, era un asesino, un vil asesino, inmundo, asqueroso; tanto era su enojo que no podía controlar bien sus brazos, los sentía helados, los prefería así. Tenía un extraño deseo por verse sufrir, a pesar de que había abandonado esos deseos en el pasado, volvió a sentirse como si tuviera nueve años; como si todos lo llamaran basura solo por ser quien era. Solo que en este caso no eran los demás quienes lo odiaban, sino él mismo.

-PERRA…-intento detenerse, pero era inútil, otra cosa para la lista de cosas que odiaba-Brad, estas temblando…-se atrevió a hablar Thomas dispuesto a ayudar cuanto pudiera.

-No es nada.-aseguró Bradley, se abrazó a sí mismo para controlar el hecho de que temblaba horriblemente mientras continuaba mirando la arena fijamente.

-No estas CULO bien…-Thomas se acercó y le toco la frente, estaba bastante frío y parecía al borde de la congelación-Por CARAJO… Brad, estas que te congelas.

-¡Estoy bien!-gritó Bradley empujando a Thomas para que se alejará de él.

-¿Cuál es tu PUTO problema?-dijo Thomas alterado pero sin gritar, los lamentos de Jack habían disminuido.

-¡No tengo ningún problema!-gritó Bradley intentado convencer sin ningún éxito a Thomas de que lo dejara en paz.

Thomas creía saber lo que pasaba así que durante un segundo se quedó mirando hacía Bradley, una lagrima de tristeza lo invadió, pero entonces dio media vuelta y camino hacia el lado contrario del lago, internándose un poco en una clara arboleada. La luz mañanera le permitía ver el suelo claramente; recogió un poco de madera y volvió a la pequeña playa del lago.

Dejo las maderas en un punto donde el agua no les afectara y se fue directo al bote, el cual estaba ladeado, subió por la popa, encontrándose sin nada de interés en la superficie, el cuerpo de Luis Carlos ya no se encontraba en la cabina, seguramente había sido arrojado hacía el agua entre maremoto y maremoto; aunque le costara admitirlo así era mejor, no podían perder el tiempo para cavar tumbas, debían correr, debían volver con el grupo, él debía volver a tener a Tammy entre sus brazos, costaba creer que hace solo dos noches todo parecía que iba a salir de perlas, se separó un momento para dispararle a una cabra y la situación se sale de control.

Bajo por la trampilla hacía el pequeño almacén, dentro encontró un encendedor, creyó leer algunas inscripciones en francés, así que bien podía ser del Topo; pero en aquel momento ya no le importaba de quien hubiera sido, ahora le serviría para fabricar una fogata.

Volvió a la playa junto al resto, notando que Butters a pesar de seguir con los ojos cerrados también temblaba, cosa buena pues eso significaba que solo estaba dormido.

Tomo los troncos, les dio forma irregular de circulo y dejo algunos afuera para que tuvieran algo de combustible, probó con el encendedor y se hizo el fuego, con mucho esfuerzo logro que todos se aceraran ahí, estando alrededor del fuego lograron sentirse reconfortados, aunque solo fuera físicamente.

A su vez en el túnel que conectaba la meseta de un extremo a otro se encontraba el grupo aun liderado por Stan; este dormía plácidamente sobre el regazo de su madre, quien a la vez descasaba con su hija mayor cabeza a cabeza.

Los Broflovski también dormitaban juntos, siendo Bebe y Ruby las invitadas a aquella familia, abrazaba a Kyle por el torso y este tenía su brazo sobre su espalda, parecía haberle acariciado el cabello durante la noche; por otro lado Ruby estaba recostada en el piso de frente a Ike, pero Gerald también le había acariciado el cabello durante la noche, talvez confundiéndola con su hijo.

Linda Stotch se mantenía reconfortada con Tammy y Wendy, quienes a su vez se apoyaban en la mujer las cabezas; Mark y Cartman estaban uno el frente del otro dormitando plácidamente.

El único que no sentía ni una pisca de cansancio era Kenny McCormick, este miraba aun con odio a Ike, y si las miradas pudieran matar la de Kenny hubiera hecho que una persona se quemara viva; cosa que no le parecía suficiente para castigar al niño; estaba decidido, merecía un castigo por lo que le había hecho a Karen, pero debía aprovechar la ocasión correcta, hubiera sido suicidio enfrente de tantas personas…

La luz del Sol acarició la coronilla de los presentes que no estaban tirados en el piso, varios de estos despertaron entre bostezos de descanso, algunos como Cartman lanzaron bufidos de desesperación al notar que sus ropas se encontraban bastante húmedas y que la lluvia parecía no querer terminar.

-Creo que es hora de movernos.-puntualizo Shelley-Vamos.-movió bruscamente a su hermano quien tardó en reaccionar, abrió sus ojos y los cerró varias veces antes de comenzar a levantarse entre bostezos.

Stan se sentía como si hubiera dormido en un suelo de pied…Y fue entonces cuando su cerebro reconecto, la realidad que aparentemente la noche pasado no había podido diferenciar del miedo…Realmente se avergonzó por su comportamiento, pero como el resto fingió que nada había pasado lo mismo hizo él; simplemente se levantó y ayudo a despertar a sus otros compañeros.

-¿Ya amaneció?-Mark despertó de mal humor e intento patear a su mensajero, pero logro controlarse justo a tiempo y también a duras penas se levantó, todos estaban descansados, pero seguían sintiéndose fatal; como si no hubieran descansado lo suficiente, fue entonces cuando todos se dieron cuenta de su monumental error.

-¡Nos quedamos dormidos!-exclamo Shelley molesta.

-Sí, eso pasa cuando la gente tiene sueño.-explicó Cartman sin ánimos.

-No lo entiendes pendejo,-le dijo Shelley sin reparos-no podemos hacer eso, ¿Qué hubiera pasado si un par de dinos se hubieran internado por el túnel? Como mínimo uno de nosotros hubiera pagado las consecuencias, en el mejor de los casos.

Todos se miraban unos a otros intentando señalar culpables, pero realmente todos tenían la misma culpa que el resto sobre quedar dormidos; algunos tenían condiciones extrañas, como Sharon quien una gran parte de su rostro se encontraba rojo, precisamente donde aquel veneno extraño negro del Dilofosaurio le había dado; el brazo de Bebe parecía comenzar a cicatrizar, la nariz de Kyle se había tornado a un color morado, al igual que uno de sus ojos; Kenny mostraba unos ojos horriblemente rojos y llorosos…

Finalmente estaban de pie y comenzaban a cargar lo que pudieran, a la vez que Shelley les repartía un trozo de algunos dinos lanza veneno que les habían aparecido antes.

-Comeremos en el camino, no podemos darnos el lujo de perder el tiempo.-ordeno Shelley al resto y comenzó a liderar el grupo, seguida por Stan, Wendy, Kyle, Bebe, Tammy y Sharon de cerca, el resto avanzaba a un paso más lento o menos animado que ellos.

Había pasado casi una hora de camino cuando finalmente parecían estar ante la intersección a la carretera principal, donde el mapa mostraba un gran camino casi circular que rodeaba gran parte del centro de la isla, dejando las intersecciones entre reja y reja; todos viraron expectantes a que algo ocurriera, pero aparte de encontrarse con un letrero a lo lejos con una imagen de la calavera del dinosaurio que rezaba "Dilofosaurio", y el hecho a que el silencio había sido reemplazado por el movimiento constante de vida; no había nada interesante en el camino, de vez en cuando parecían escuchar sonidos de pisadas u otras cosas peores, pero nada era visible fuera de la senda principal, de un lado tenían una imponente reja eléctrica desgastada y del otro una selva que parecía no tener final.

-¿Estamos cerca?-preguntó Cartman bastante agotado; ya llevaban más de tres horas caminando, solo deteniéndose cuando era verdaderamente necesario y sin hablar casi nada.

-Tendremos suficiente tiempo para descansar cuando estemos ahí.-le dijo Stan duramente.

Los chicos finalmente después de otra media hora de camino habían llegado a los pies de otra colina, una mucho más pequeña; la luz del mediodía los azotaba en la espalda mientras subían los diez metros de colina, provocando aquella tarea más agotadora de lo que normalmente hubiera sido.

Caminaban por un sendero de piedra descuidado y sucio que estaba apenas visible entre las altas matas de pasto que no había sido cortados en más de una década y mostraban un estado deplorable.

Y de nuevo Stan, Wendy y Shelley se encontraron junto al abrazador sol de mediodía, la gran dehesa que se extendía por cientos metros y con el pasto con casi un metro de altura, a la lejanía un lago se extendía ante ellos y en este un cuello largo terrestre tomaba agua con su pequeña cabeza.

Todos miraron durante un segundo a aquel animal pacíficamente, parecía mentira que aquellos animales no tuvieran mayor participación que en sus asesinatos pero estaban seguros de que aquella era la prueba que necesitaban, sobre todo Kyle, no eran las bestias malas, sino las circunstancias.

Miraron por última vez a aquel solitario dinosaurio antes de continuar, lograron ver a lo lejos unas puertas de madera gigantescas, con un esqueleto de tiranosaurio Rex grabado en piedra y miniaturizado encima de estas.

-No hay que entrar por ahí.-aclaró Stan, todos lo miraron como si hubiera vuelto a enloquecer, menos sus anteriores acompañantes.

-Tiene razón, no todo el edificio es seguro.-añadió Shelley al resto.

-¿Por qué nos trajeron a un lugar inseguro?-exclamo molesto Cartman.

-¡Tienes razón! Que desconsiderada, déjame a la próxima conseguir un estúpido hotel cinco estrellas para que puedas pedir servicio a la puñetera habitación y así poder descansar cómodamente mientras nosotros hablamos a un puto equipo de rescate.-lanzo Shelley enojada con el gordo-¡¿Te parece una buena idea?!

-Yo…-Cartman no sabía que responder así que no lo hizo, solo miro al suelo como si estuviera avergonzado.

Como nadie más parecía tener otra queja, Wendy se apresuró a guiar al resto hasta el garaje, rodeando bastante el centro de visitantes, y llegando casi al extremo contrario, este permanecía igual que el día anterior, destartalado pero seguro, todos entraron sin dudarlo y se instalaron lo mejor que pudieron, algunos chicos como Kyle y Mark (quienes hicieron las paces) revisaban los automóviles viejos para ver si podían estar en condiciones aceptables para correr.

Todo parecía estar en tranquilidad, podían descansar, por el momento estaban a salvo.

Pero no se podía decir lo mismo del grupo que lideraba Bradley, a muy duras penas y con mucha suerte quedaban cinco de ellos; pero estaba claro que el número podía descender en cualquier momento, el fuego ya no tenía sentido ahora que estaban a mediodía, sobre todo con el calor que asestaba sus cuerpos como si fuera a desintegrarlos; tan fuerte era aquel clima que el pequeño chipoteo que restaba de la noche pasada se detuvo a pleno mediodía y apagó Thomas la fogata, provocando una gran humareda.

Cierto animal logro ver aquella estela desde la distancia y partió hacia donde estaba, a pesar de que no era su zona, miro aquel humo, de cierta manera era idéntico al que había corrido previamente la noche pasada…

Continuara…

Na.-De veras, perdón por tardar, pero tuve 2 semanas de parciales y bueno…Ingenieria, mate… Ya saben, no se pueden quejar mucho porque sí actualize otras historias pero da igual.

Por favor si así lo desean dejen reviews, me encanto que les gustara el cap pasado, y a pesar de que este fue más tranquilo les aseguro que el siguiente tendrá emoción nuevamente.

Gracias por leer.