Capitulo 14

Jane se acercó por detrás de los arbustos donde se encontraban varias de las cosas enterradas. Todos estaban tan centrados en lo que acontecía que nadie se daba cuenta de que él estaba ahí. Había varias cosas ya expuestas en una esquina, listas para colocarse en unas bolsas. Se colocó de cuclillas y no vaciló en tomarlas.

La primera cosa que tocó fue una foto de una de las hermanas que había fallecido a manos de él hace meses atrás. Sintió una sensación extraña. Como algo que recorrió su cuerpo de repente. No le agradó la sensación, pero aun así la ignoró. Agarró esta vez un reloj llamativo. Era de oro blanco. Hermoso. Rápidamente vino a su mente la presentadora de televisión que entrevistó a Kristina Fyre. Siguió tomando objetos sucesiva y rápidamente. Los miraba por unos segundos, los estudiaba y sabía al instante a quienes habían pertenecido.

Observaba hacia el frente y veía la escena. Lisbon estaba tan nerviosa. Como no iba a estarlo? Era obvio que tenía que estar confundida por toda esta situación. Habían tenido a Red John en frente mucho tiempo y nadie se había percatado.

Jane escuchaba los gritos de los agentes. Trataba de no prestarles atención. No quería desconcentrarse.

Lo último que llegó a tomar fue un peluche pequeño. Era de su hija. Sintió nuevamente aquel malestar espantoso que sintió en el cuarto estando con Morrison. La cabeza le quería estallar. Se llevó las manos al estomago y se echo hacia adelante. Puso la frente en la tierra y apretó los ojos. Su respiración y los latidos del corazón se aceleraron, pero tenía que aguantar. Intentaba hablar, pero no podía. "Sé que están aquí. Puedo sentirlos a todos. Siento su dolor, su desesperación. Véanlo ahí. Ahí está quien los destruyó. Háganlo sentir lo que sintieron. Es su momento para hacerlo sufrir. Aprovéchenlo." Pensó.

Sintió que la tensión en su cabeza se estaba dispersando y el dolor de estomago igual. Gimió de dolor. Se dejó caer en la tierra boca abajo. Rigsby quien estaba más cerca de Jane, se percató. Se puso de cuclillas al lado de él y tocó su espalda, no sin dejar de empuñar su arma. "Jane, que haces aquí? que tienes?" Pero Jane no le respondió.

XXX

Minelli seguía aguantando fuertemente a Lisbon sin dejar de apuntarle en la sien con su pistola. Los agentes estaban dispuestos a dispararle, pero él se movía de un lado a otro. Si se atrevían a disparar, le dispararían a ella.

De momento comenzó a sentir algo en su cabeza. Comenzó a sentir unas voces extrañas que le decían: "Tu me asesinaste." "Yo te abrí las puertas de mi casa." "Eres un asesino." "No te importo mi sufrimiento." "Eres un maldito." "Vas a quemarte en el infierno." "No permitiré que le hagas daño a Teresa." Entre otras palabras que lo acorralaron. Flashbacks de todos los asesinatos llenaron su cabeza. El dolor y el sufrimiento de sus víctimas comenzaron a recorrerlo. Era algo demasiado fuerte. Su corazón comenzó a latir fuertemente y comenzó a sudar. "Qué diablos es esto?" Pensaba. Comenzó a sentir las palpitaciones mucho más fuertes, el pecho comenzó a dolerle, seguido por un dolor en el brazo izquierdo que subió hasta el cuello.

Lisbon sintió que la soltaba un poco. Ya no la aguantaba tan fuerte. Decidió moverse. Le golpeo una costilla con su codo derecho ocasionando que él se bajara un poco. Le tomó rápidamente la mano en la que tenía la pistola y se la arrebató. Luego le apuntó con el arma, pero vio que algo andaba mal.

El hombre cayó de rodillas frente a ella y a todos los presentes. Se aguantaba el brazo y se veía que su respiración no era normal. Cayó de espaldas al suelo quedando con los ojos abiertos mirando hacia el cielo.

Lisbon se acercó a él rápidamente y verificó su pulso. No tenía. Había sufrido un ataque cardiaco. La reacción normal de Lisbon en momentos como este es dar los primeros auxilios, pero no lo hizo. Se quedo observándolo atontada.

Todos estaban atónitos mirando lo que había sucedido. Virgil Minelli, Red John, yacía sin pulso en el suelo, con la mirada perdida hacia el cielo.

Cho se acercó a Lisbon y le tocó un brazo. Ella lo miró. Se puso de cuclillas al lado del ex director del CBI. Buscó su pulso.

Cho: "Esta muerto." Dijo en voz alta a los presentes.

Rigsby bajó el arma y se concentró en Jane.

Rigsby: "Jane? Que haces aquí? Se supone que estés en la patrulla. Que tienes?"

Jane abrió los ojos y miro a Rigsby.

Jane: "Estoy bien." Dijo tomando un buen bocado de aire e incorporándose un poco quedando nuevamente de rodillas en el suelo, dejando caer sus muslos en sus piernas, colocando sus manos encima de sus muslos y mirando hacia donde estaba Minelli.

Rigsby: "Seguro que estas bien? Estas pálido."

Jane: "Si, lo estoy. Jamás me había sentido tan libre." Dijo mirando a Rigsby, quien le devolvió la mirada enarcando las cejas.

Lisbon se acercó a ambos.

Lisbon: "Que haces aquí?"

Jane: "Estas bien?" Dijo levantándose del suelo y preguntando preocupado.

Lisbon: "Eres un idiota. Debiste haberte quedado en la patrulla." Dijo alejándose como si nada hubiese sucedido.

XXX

Varias horas después, Jane se encontraba sentado en el salón de interrogatorios solo. Miraba al cristal. Sabía que todo el equipo estaba en el otro lado mirándolo. La verdad es que no se imaginaba lo que estaba pasando por sus cabezas ahora mismo y no le importaba. La única persona que le importaba era Lisbon.

Jane esperaba a que Hightower entrara ya que ella era la que quería hablar directamente con él. Respiraba profundo mientras le daba vueltas encima de la mesa a una horquilla color purpura. Cuando sintió que abrieron la puerta del salón la agarró fuertemente en su mano.

Hightower entró en el salón y se sentó en frente de él. Notó rápidamente la tensión que había en los nudillos de su mano derecha.

Hightower: "Patrick… eso que tienes en la mano, es evidencia?"

Jane: "Es de Annie y no la pienso entregar." Dijo completamente serio.

Hightower: "Ok. Todo tuyo."

Jane: "Gracias."

Hightower: "Hable con la señora de Minelli. Tienes suerte. No se van a procesar cargos en tu contra. No sé cómo, pero, ella no quiere. Espero que no le hayas hecho nada para que decidiera no hacerlo."

Jane estaba sin expresión en el rostro.

Hightower: "Sin embargo, Patrick." Dijo acomodándose en la silla. "Los acontecimientos de hoy, no los podemos pasar por desapercibidos. Perdiste la cordura. Heriste a una persona, casi matas a otra y casi te suicidas. Que paso?"

El no respondió. Solo respiró profundo mirando a Hightower a los ojos.

Hightower: "Te hicieron una evaluación psiquiátrica y saliste bien. Como se explica eso?"

Jane: "La manipulé obviamente."

Hightower: "Estas consciente de que necesitas ayuda?"

Jane miró al espejo y luego a Hightower.

Hightower: "No me contestes por contestar."

Jane: "Usted qué opina?"

Hightower: "Patrick… Traje a alguien que sé que conoces." Se levantó y tocó el cristal. Segundos después se abrió la puerta del salón de interrogatorios. Era Sophie Miller.

Jane se quedó con la boca un poco abierta al verla.

Sophie: "Patrick."

Jane: "Sophie."