Sesshomaru: A qué se refieren con "lo mismo de aquella vez"? - cuestionó a miroku y Sango.
Miroku: Lo que pasa es que de Abdiel solo quedó ésto. - Mostró a Sesshomaru lo que llevaba entre sus manos. - Es una flor de Cerezo, o también conocida como Sakura.
Un rugido se escapó de la boca de Sesshomaru.
Inuyasha: Qué pasa? acaso éso significa algo para ti? Dinos qué sabes Sesshomaru. - aun sostenía a Kagome entre sus brazos, ella estaba recostada en el suelo.
Sesshomaru: . . .
Kagome comenzó a toser, sus amigos preocupados se acercaron a ella.
Kagome: Ri... Rin.
Rin: Dime Kagome.
Kagome: Tienes que poner la espada en la vaina, eres la única que puede lograrlo, Abdiel me... - tosió, Lin sujetó su mano - me lanzó una especie de maldición, si no lo haces, en tres días no me quedará energía ni para respirar. - cerró los ojos, para descansar.
Lin: No te preocupes Kagome, haré lo necesario, no permitiré que me abandones tú también. - las lagrimas estaba a punto se salir, pero las reprimió, no había tiempo para llorar, se levantó del suelo decidida a comenzar el viaje.
Miroku: Rin iremos contigo.
Rin: No, sus hijas los necesitan, no los pondré en riesgo, además están heridos.
Inuyasha: Pero qué rayos estas diciendo Rin, no te dejaré ir sola.
Sesshomaru: No irá sola.
Inuyasha: Claro que no! Yo iré con ella.
Rin: Inuyasha, Kagome y tu hija Maylin te necesitan, yo sé cuidarme sola, además... Sesshomaru irá conmigo - ésto último lo dijo en voz baja, Sesshomaru se sorprendió al escucharla, esperaba que ella se negara a que él la acompañara, pero para su fortuna no lo hizo.
Inuyasha: bah... está bien Rin, cuidate mucho. - Rin asintió.
Rin: Sango, podrías... - miró a Kirara.
Sango: Claro Rin, puedes llevarte a Kirara, sé que de ahora es de Kohaku, pero estoy segura de que no se molestará.
Rin: Gracias Sango.
Rin tomó su arco y las flechas que le sobraron a Kagome y a ella, también tomó la vaina y Se acercó a Kirara, la criatura se hizo grande.
Inuyasha: Te juro que si dejas que algo le pase a Rin te las verás conmigo Sesshomaru. - Lo Amenazó mientras Lin se subía a Kirara.
Sesshomaru no contestó, comenzó a elevarse y siguió a Lin quien ya se encontraba en los aires en dirección al templo de la montaña.
Shippo: Ten mucho cuidado Rin.
Miroku: Creo que Sesshomaru sabe lo que significa esta flor.
Inuyasha: Yo también y cuando regresen haré que me lo explique.
Rin y Sesshomaru iban en camino, era muy noche y siendo Rin una humana tenía que dormir para recuperar fuerzas, pues en el ritual ya había gastado mucha energía, pero ella seguía su camino sin detenerse, la vida de Kagome estaba en peligro y no permitiría que ella muriera.
Sesshomaru observaba a Rin, estaba pálida y en sus ojos se reflejaba sueño y cansancio, tenía que descansar.
Sesshomaru: Rin - ella lo miró. - estás cansada, duerme un poco.
Rin: No descansaré hasta que haya envainado la espada. - fijó su mirada alfrente y no se detuvo, Kirara también estaba agotada.
De la boca de Sesshomaru escapó un rugido, el viento frío soplaba, Rin tenía frío y aun así no se dispuso a detenerse.
Ambos continuaron el viaje en silencio, entre más tiempo pasaba Rin al igual que Kirara se veía más exhausta.
Rin ya no podía más, si cerraba los ojos se quedaría dormida, de pronto Kirara se encogió dejando caer a Rin, por un momento a Rin se le quitó el sueño por completo, el aire estava frío, iba directo al suelo y la caída sería dolorosa.
Rin: Sessh.. - quiso gritar su nombre pero sus labios estaban fríos y tiesos.
Rin no cayó, un par de fuertes brazos la sostuvieron, uno bajo su espalda y el otro bajo sus piernas, Sesshomaru se paró en el suelo con Rin en sus brazos, en el fondo ella sabía que Sesshomaru no permitiría que le pasara algo, estar entre sus brazos se sentía tan bien, el calor de Sesshomaru era acogedor y cálido, Rin cerró los ojos y ya no los pudo abrir, el sueño le había ganado. Kirara ya estaba en el suelo dormida.
Sesshomaru se quedó así por un rato, la luz de la media luna iluminaba el rostro de Rin, se veía tan hermosa y angelical que parecía tenerlo hechizado. Después de un momento reaccionó y caminó hacia un árbol, recostó a Rin recargandola sobre el árbol, le quitó sus armas para que descansara cómodamente, entonces notó que la chica tenía frío pues estaba temblando, se quitó su estola y con ella la cubrió, su cuerpo dejó de temblar y durmió tranquila.
Sesshomaru se recostó a un lado de ella y así pasaron la noche.
Un rayo de sol se posó sobre el rotro de Rin, abrió los ojos y pudo sentir algo peludo que la redeaba y cubría, una parte de ésa cosa estaba cerca de su cara, era blanca, sedosa y fina, la tocó levemente con su mano pasando la peluza por entre sus dedos, era realmente suave y blanca como. . . como la estola de Sesshomaru, al darse cuenta se levantó en un brinco y se puso frente a fluffy (la estola), Cómo había terminado cubierta con fluffy?
Sesshomaru: Tenías frío. - contestó la pregunta que Rin mentalmente se hacía, el se encntraba parado un poco alejado de ella.
Ahora que veía bien el paisaje se dio cuenta de que ya era tarde, pues el sol ya había salido, porqué no se levantó más temprano? Tenía que llegar lo antes posible a aquel templo.
Rin: Sesshomaru, ya es tarde, porqué dejaste que me durmiera tanto tiempo? - dijo mientras iba por sus armas que estaban junto al mismo árbol.
Sesshomaru: Te traje un kimono, pontelo. - le mostró la prenda, era un kimono de color naranja perecido al que usaba cuando era niña y claro que se dio cuenta de éso.
Rin: No es necesario, el que tengo esta en buenas condiciones. - No estaba roto pero sí estaba sucio y al ser blanco se notaba más la suciedad.
Sesshomaru: Entonces come algo antes de partir. - ordenó.
Rin: No hay tiempo, debemos avanzar.
Sesshomaru: Como vas a envainar esa espada si no tienes fuerza?
Tenía razón, envainar la espada que estaba destruyendo todo el templo requería mucha energía espiritual y si ella no tenía fuerza no podría lograrlo, tenía que comer, de hecho tenía hambre.
Rin: Esta bien - suspiró - pero después de éso no perderé mas el tiempo. - puso atención escuchando su alrededor, entonces se percató de que había un rio cerca y comenzó a caminar junto a Kirara dirigiendose al lugar, Sesshomaru la siguió con el kimono naranja en la mano.
Llegaron a un rio, el agua era cristalina, Rin dejo su espada y la vaina a la orilla del rio y Kirara se acostó ahí, mientras que Sesshomaru se sento junto al árbol mas cerca del rio.
Rin se enrrolló un poco el kimono, lo suficiente para que éste no se mojara.
Sesshomaru esperaba ver que como en los viejos tiempo Rin jugara en el agua tratando de capturar un pez, pero se llevó una sorpresa al ver lo que Rin hacía.
La chica se metió al agua llevando consigo su arco y flechas, a la mitad del rio se encontraba asomando a la superficie una roca, Rin se subió en ella y se preparó para lanzar una flecha, se quedó quieta durante un rato observando a sus presas, los peces que nadaban de un lado a otro bajo el agua. Cuando ya tenia su presa a la vista lanzó la primera flecha dandole justo a la mitad al pez, la flecha quedó incrustada al suelo del rio con el pez en ella, otra flecha y ahora había capturado a dos peces con una sola flecha, dos flecha más y otros dos peces, 5 peces, con éso sería suficiente para Rin y Kirara.
Rin sonrió satisfecha, Sesshomaru no se perdía ningún detalle de lo que hacía la chica, ella bajó de la roca y de uno por uno comenzó a lanzar los pescados al suelo a la orilla del rio, iba con el quinto, lo agarró y lo arrojó al igual que los otros pero al hacerlo su pie resbaló con una piedra y cayó al agua sumergiendose por completo, Sesshomaru vio sorprendido la escena, Rin se incorporó sentándose de manera que de su torso para arriba saliera del agua, notó que Sesshomaru la veía por lo que hizo que no le importaba lo que había pasado, se levantó, caminó y salió del rio, se detuvo frente a los peces que había pescado, el kimono completamente mojado se le pegaba al cuerpo haciendo notorias las curvas que éste tenía, Sesshomaru la veía detenidamente de pies a cabeza, Rin se sonrojó al percatarse.
Sesshomaru: Ahora te pondrás el kimono?
Rin a regañadientes y algo apenada se acercó a él y estiró la mano pidiendole el kimono, Sesshomaru se lo dio, ella dio media vuelta y se dirigió a los arbustos.
Sesshomaru: A dónde vas?
Rin: No esperarás que me cambie enfrente de ti verdad?
Sesshomaru no contestó, aunque en realidad eso era lo que quería.
Rin tardo un rato en cambiarse, cuando regresó al lugar donde estaban sesshomaru ya había echo una fogata, Rin comenzó a coser los pescados y en un rato ella y Kirara ya estaban comiendo.
Sesshomaru tomó un pescado con toda la intención de comerlo, Rin lo miró extrañada, justo cuando lo iba a meter a su boca se detuvo.
Sesshomaru: Puedo? - preguntó, ya que Rin no dejaba de verlo sorprendida.
Rin: Oh mm claro. - dijo dudosa pues esa era la primera vez que vería a Sesshomaru comer comida de humanos, no era que ese tipo de comida no fuera comestible para él, sino que tanto era su orgullo que no comía los alimentos que ingerían los humanos, pero ahora estaba comiendolos, y eso de alguna forma Rin lo encontraba muy extraño.
Rin: Lo siento. -Miró a Sesshomaru, él la cuestionó con la mirada.
Rin: No sabía que tú también comerías, por eso sólo pesqué para Kirara y para mí.
Sesshomaru: No importa.
Los dos siguieron comiendo en silencio, él solo se comió un pescado, al terminar apagaron la fogata, Rin tomó sus cosas y continuaron el viaje
Ahora iban caminando ya que todavía tenían tiempo para llegar al templo, el silencio era incómodo, y ella no sabía qué hacer para cortar la tensión.
Seguían caminando sin hablar cuando de pronto Rin tropezó, flexionó su pierna y por poco caía a no ser por la mano que la sujeto firmemente del brazo evitando que cayera, sus cuerpos quedaron muy cerca, ambos se veían a los ojos, ella lo veía de una forma diferente a la de otras veces, y él supo que en aquella mirada chocolate aun había amor, un amor que no dejaría que se apagara.
Rin: Me... me está lastimando - dijo en voz baja de manera sumisa.
Sesshomaru se dio cuenta de que aun seguía sujetando su brazo con fuerza y lentamente la soltó, ambos quedaron en silencio nuevamente, parados frente a frente, Rin dio media vuelta.
Rin: Kirara. - el animal se hizo grande. - Es mejor darnos prisa Sesshomaru. - dijo mientras se subía a Kirara y comenzó a elevarse y a avanzar.
Sesshomaru se quedó parado en el mismo lugar viendo como Rin se alejaba, dajandole un vacio en el pecho, no importaba cuanto intentara acercarsele, ella siempre encontraba una forma de alejarse, pero no se daría por vencido, juntos habían comenzado un viaje, y él iba a aprovechar la oportunidad para recuperarla.
El peliplata comenzó a volar siguiendo a la chica de cabello azabache. El travesía había comenzado.
