CAPITULO 14. "LA CARBONERA". EL PRESAGIO DE UNA DURA BATALLA
1 de junio del 1866. Llanos de la sierra sur de Oaxaca.
Así que este es el campo donde libraremos la batalla, general Mejía.
Así es Conde Ebensee, aquí ni menos que los llanos de Oaxaca.
Estoy seguro que no hay paramos así en Europa no es así mi estimado Conde.
Como este no señor, sin duda en América hay paisajes que difícilmente habría en Europa, por eso debo confesarle que cuando vi por primera vez esta tierra me lleve un grata sorpresa, sin duda esta nación guarda una riqueza natural esplendorosa, ahora entiendo por que su majestad Maximiliano desea proteger y convertir México en un metrópoli progresista
Tiene usted toda la razón Conde y esta en nosotros velar por la seguridad de nuestros querido imperio mexicano y de su excelencia el emperador, yo estoy completamente seguro de que con su mano como guía, México se convertirá en una nación grande, en todo un ejemplo para el mundo.
Pues entonces hagamos lo que este a nuestro alcance general para lograr que ese sueño se cumpla.
En efecto así lo haremos.
Y bien general cual es el plan de batalla que seguiremos.
Yo me encaminare para enfrentar directamente al enemigo, mientras usted y su regimiento austriaco aguardaran en las laderas de aquellas colinas para lanzarse al contraataque cuando sea el momento indicado.
Pero general un ataque directo provocara un gran número de bajas innecesarias en nuestras fuerzas, por que no mejor esperamos a que el enemigo se acerque a nosotros para planear un contraataque una vez que sepamos los movimientos del adversario.
Conde Ebensse, yo el combatido varias veces contra Porfirio Díaz y el no es de los que les guste aguardar demasiado, no por algo le dicen el "León de Oaxaca".
¿El "León de Oaxaca"?
Así es, ya que una vez que ve la presa entra en su campo de caza este se lanza rápidamente a su encuentro con toda su fuerza para así acabar con el.
Así que usaremos eso en su contra para propinarle un ataque sorpresivo que estoy seguro que lo dejara completamente indefenso.
¿Lo ha comprendido Conde?
Si lo entiendo perfectamente general.
Bien, confió plenamente en su caballería.
General, le juro por el honor de mi familia que luchare hasta la muerte por obtener la victoria en esta batalla.
Bien, pues adelante Conde Ebensee y que dios nos acompañe.
A la orden mi general.
Entre tanto en el campamento del ejército de Oriente.
Si los informes son correctos, Mejía viene acompañado por unos 2000 hombres, la mitad de ellos son los refuerzos austriacos que desembarcaron en Veracruz hace unas semanas.
Así que al final las noticias eran ciertas Félix, Austria esta apoyando a Maximiliano.
¿Crees que sólo sean los primeros de una fuerza mayor de invasión, Porfirio?
No lo creo hermano, ya que si dices que están echando mano de todo lo que les llego recientemente de Europa, es que se debe a que por el momento no esperan más apoyo.
Además las fuerzas francesas que había en esta zona se han retirado por completo por lo que no creo que reciban refuerzos.
Pues bien que esperamos, vamos a darles de una vez y acabemos con todos ellos.
Paciencia Félix, antes de eso esperaremos unas horas más a que las fuerzas de mi compadre Manuel González se acerquen a nosotros para respaldarnos en la batalla la cual de seguro no será nada fácil ya que nos superan en la mitad de los hombres.
Esta bien Porfirio.
Si ganamos esta batalla Félix, prácticamente recuperaríamos el control de Oaxaca
¿Y entonces que hermano?
Podremos comenzar con nuestra campaña hacia la capital del país.
(Volviendo con Wolfang)
Disculpe Conde Ebensee
¿Qué sucede Coronel Fullong?
Señor ¿por que nos ordenaron esperar en estas colinas cuando la batalla ya se esta librando?
Tranquilo coronel, la paciencia es un lujo que podemos darnos por el momento.
Lo se señor, pero los hombres están deseosos de ver acción y para serle sincero yo también.
Si yo también ansió poder mostrarles a estos rebeldes mexicanos, lo duro que somos los soldados austriacos, pero debemos esperar, tendremos nuestra oportunidad más pronto de lo que espera.
(Llegando un mensajero del frene de batalla)
Conde Ebensee, me envía el general Mejía, que sus hombres marchen al frente de batalla, la caballería del enemigo es más fuerte de lo que habíamos pensando y necesitamos que refuerce nuestro flanco derecho.
Muy bien, pues ya lo ha escuchado Coronel Fullong, de la orden a las tropas de avanzar.
Si señor, caballería lista, infantería cubran la retaguardia,…MARCHEN.
"Una vez que los derrotemos aquí a nuestros enemigos habremos dado un paso enorme para asegurar el imperio del archiduque Maximiliano y con ello también estaré a un paso de cumplir los solemnes deseo de la emperatriz Sisi".
(Entre tanto en el frente enemigo)
Mira Porfirio, Mejía por fin mando a llamar al regimentó austriaco.
Si lo veo, pues bien hermano que esperamos, vamos a darles la bienvenida a estos gueritos recién desembarcados de Europa y demostrémosles de que están hechos los soldados del ejército de la republica.
Continuara…
