14. Disculpas.

Edward POV

Dormía plácidamente después de haber conseguido dormirme a pesar de haberme pasado gran parte de la noche dando vueltas en la cama, con la mente llena de dudas y temores. Provocados por el nuevo estilo de vida que debería seguir a partir de ese momento.

Ring. Ring.

Me despertó el estridente sonido del despertador, anunciándome que mi nueva vida empezaba. Perezosamente me levanté de la cama y arrastrando los pies me dirigí al armario y me despojé de mis ropas, me puse una camiseta sin mangas que se adhería a mi cuerpo como una segunda piel y un pantalón holgado de deporte. Y todo ello acompañado de mis adorables bambas puma negras.

Una vez vestido y arreglado me paré frente al espejo y me di el visto bueno. Aunque este no fuese mi estilo de vestir, me quedaba realmente bien. Pero unas leves sombras bajo mis ojos desvelaban la marga y larga noche que había pasado.

Mientras me observaba de cerca las marcas bajo mis ojos escuche unas carcajadas provenientes del saloncito. Cegado por la curiosidad, salí rápidamente del dormitorio y la imagen que tuve ante mí me dejó totalmente asombrado.

Mi familia junto con Bella, Alec y Jasper, se encontraban desayunando, rendo y conversando animadamente entre ellos. Pero lo que más me sorprendió es que Bella hablaba con mi hermana, pero por lo visto no era el único sorprendido, Jasper observaba la escena con los ojos bien abiertos.

-Buenos días hijo, siéntate a desayunar con nosotros – me animó mi madre. Me senté en el único lugar que quedaba libre, justamente delante de Bella. Ella me observó durante unos momentos atentamente y podría asegurar que con un brillo e su mirada que no había vuelto a ver desde el día que pasamos juntos en la playa. Pero cuando le dedique una sonrisa torcida, esas que sabía perfectamente que e hacían temblar las piernas, ella nerviosa desvió la mirada mientras negaba con la cabeza.

-Bella, que es lo que nos toca a primera hora?- preguntó Emmet comiéndose el quinto panecillo.

-Toca entrenamiento físico-dijo Bella levantándose de su lugar y parándose frente al horario-preparaos para sudar-dijo soltando una sonora carcajada – Bueno chicos me voy a alimentar a mis pequeños – dijo tranquila cuando cogió una mochilita y abría la puerta.

-Bella- dijo Rose – puedo ir contigo? – preguntó tímidamente.

-Claro podéis venir cuantos queráis – dijo, después de escuchar sus palabras todos nos levantamos de nuestras sillas para acompañarla. – Después de alimentarlos, me daré una ducha, así que si alguien más se quiere duchar que se lleve las cosas necesarias.- dijo tranquilamente. Todas las chicas fueron a buscar sus cosas.

-Yo voy a ir preparando las cosas, cuando acabéis venís-dijo saliendo por la puerta.

-Nosotros nos ducharemos?- pregunté.

-Es que me da vergüenza – confesó Emmet.

-Yo no sé qué es lo que haréis pero yo me daré una ducha para ir más despejado y fresco al entrenamiento – dijo Jasper antes de entrar a su cuarto. Los demás nos quedamos mirando y asentimos, para después dirigirnos a nuestras habitaciones a coger las cosas.

Después de veinte minutos, íbamos camino a la sala donde Bella nos iba a dejar ver a los leones.

-Bueno chicos, espero que no seáis fáciles de impresionar. Porque sino pasareis un mal rato – nos avisó Alec cuando nos abrió una puerta que nos permitía entrar a una sala, la cual todas las paredes estaban llenas de fotografía de Bella con los leones en todas las etapas de crecimiento de los animales. Todas las paredes estaban cubiertas excepto una, que era un gran ventanal que daba a un precioso jardín que se encontraba custodiado por dos grandes leones. Tan solo de ver a los dos grandes animales un sentimiento de temor me sacudió el cuerpo.

-No te preocupes y disfruta del espectáculo- me susurró Jasper en el oído. Esas palabras consiguieron tranquilizarme un poco, pero en la habitación no había rastro de Bella y eso me volvió a poner de los nervios.

-Donde esta Bella? – pregunté alarmado

-Allí – dijo Alec señalando una pequeña sombra que se veía a lo lejos corriendo junto a los leones. – Señoras y señores, espero que el espectáculo sea de su agrado porque una cosa como la que verán hoy no lo volverán a ver nunca más – anunció Alec como si se tratase de un espectáculo del circo. Luego se dirigió a un micrófono – Bella, ya estamos aquí – anunció por el micrófono, que sonó por todos los altavoces del lugar, provocado que ella se girase y nos dedicase una sonrisa mientras hacia una señal como si apretase un botón. Instantáneamente Alec pulsó un botón que se encontraba oculto entre unas fotografías. En cuanto lo pulsó una puerta de3l jardín se abrió provocando que una manada de unas seis gacelas saliese corriendo.

-Gacelas? – preguntó Alice sorprendida.

-Que creías que comían los leones. Plantas? – dijo Jasper riéndose.

-Observad – nos dijo Alec señalando en dirección a Bella. Cuando enfocamos nuestra vista en ella, nos dimos cuenta que los leones estaban sentados frente a ella inmóviles y mirándola atentamente, ajenos a que su comida se encontraba a su alrededor. Pero lo que más nos sorprendió es que hubo un momento en el que Bella se acercó a una gacela y la tomó entré sus brazos, sin que el ágil animal intentase escapar.

-Como puede tener ese poder sobre los animales? – dijo mi padre asombrado y fascinado.

-Es Bella – dijeron Jasper y Alec a la vez, provocando que todos los mirásemos y nos diésemos cuenta que los dos la miraban con una dulce sonrisa. Sin duda los dos la adoraban. Cuando volví a enfocar la vista en Bella, ella ya había soltado al animal y en esos instantes se encontraba con la mano alzada ante los dos grandes leones los cuales se habían puesto en posición de ataque y ella se agachó sin bajar la mano.

-Llegó el momento – susurró Alec. Bella seguía con la mano alzada pero agachada y los leones frente a ella en posición de ataque rugían frente a ella y la miraban atentamente como si estuviesen esperando algún movimiento de parte de su dueña. En ese justo momento, Bella bajó la mano rápidamente y los leones se abalanzaron sobre ella, saltando por encima suyo y empezando una cacería.

Cuando los leones se alejaron de ella, Bella se levantó y sonriente se acercó a nosotros. Cuando abrió la puerta y entró todos la miramos asombramos. Realmente esta chica era sorprendente y yo cada día la amaba más.

-Que os a parecido?- nos preguntó sonriente. Emmet avanzó hasta ella y la abrazó.

-Ha sido sorprendente – chilló emocionado mientras le daba vueltas a Bella entre sus brazos.

-Como consigues tener ese poder sobre los animales, porque la escena de los leones ha sido sorprendente pero el hecho que la gacela dejase que la agarrases sin poner resistencia también fue espectacular. Pero lo que más parado me ha dejado es lo que han hecho cuando has bajado el brazo – explicó mi padre – Jamás había visto algo así, ni en los mejores circos. Y te aseguró que he asistido a muchos-

-Gracias. – dijo Bella, sonrojándose de una manera adorable. – Bueno nos vamos a duchar? – preguntó intentando desviar la conversación. Todos asentimos y nos encaminamos a las duchas. Realmente estaba muy nervioso, era la primera vez que me duchaba ante tanta gente y la sola idea de imaginarme a Bella desnuda bajo el chorro del agua, provocaba que cuenta parte de mi anatomía despertase, tan solo esperaba que no me sucediera en la ducha delante de todos.

-Oh, qué bien! – comento Bella dejando su mochila sobre una banqueta cerca de las temidas duchas. Alec, Bella y Jasper se fueron desprendiendo de sus prendas.

-A que esperáis?- dijo Jasper quien ya se encontraba totalmente desnudo y entraba en las duchas. Alice literalmente se lo comía con la mirada.

-Es que me da vergüenza – confesó Rose.

-No te preocupes, no pasa nada – dijo Bella, quien ya se encontraba con un diminuto conjunto de lencería que provocó que mis temores se cumpliesen y cierta parte de mi cuerpo despertase. Por lo que opté por desnudarme e ir con Jasper y Alec a ducharme. Jasper al ver mi notable problema empezó a reírse.

-Un momento- dijo Alec mirándome – no me digas que a ti…- empezó a decir posando su mirada de mí a su prima.

-Shh – le silencié – Cállate por favor – supliqué. Él simplemente me sonrió y siguió duchándose. Pero lo que no me esperaba era lo que me dijo después.

-No te preocupes, te ayudaré a conquistarla – me susurró en el oído.

-Así que con secretitos vosotros dos, y yo que pensaba que os gustaban las chicas – dijo Bella burlándose y poniéndose a mi lado en la ducha totalmente desnuda. Realmente esta chica me quería matar. Por lo visto me quedé demasiado tiempo observando su perfecto y precioso cuerpo, porque ella se giró y me miró ceñuda.

-Si haces una foto te durará más – me dijo muy seria mientras salía de la ducha. Yo sencillamente avergonzado opté por acabar de ducharme ya que toda mi familia me observaba. Algunos con una mirada pícara y otros sorprendidos.

Después de media hora todos nos encontrábamos fuera de las duchas y preparados para empezar las clases. Las mujeres también vendrían debido a que según ellas un poco de ejercicio les ayudaría a su operación biquini para la llegada del verano.

-Creo que algún día de estos moriré de vergüenza en los baños. Esa situación es bochornosa – se quejó Rose enfurruñada.

-Te acabarás acostumbrando. Además por mucho que te quejes las normas no van a cambiar – comentó Bella cansada de escuchar sus maldiciones. Ese comentario consiguió mantener a Rose en silencio, y se lo agradecería eternamente, realmente podía llegar a ser muy pesada cuando quería.

Después de unos minutos recorriendo un eterno corredor blanco llegamos a una gran puerta, la cual se abrió en cuanto Bella puso una contraseña en un dispositivo que se encontraba junto al pomo de la puerta, mostrándonos una enorme sala, que ya se encontraba con bastante gente en su interior, pero a pesar de eso seguía siendo gigantesca.

-Bueno, parece ser que ya estamos todos – dijo Aro cuando tomamos asiento – Bella – la llamó. Ella cuando subió a la tarima al lado de su tío le dio un beso en la mejilla y se dispuso a hablar.

-Hola, bueno espero que hayan pasado una agradable noche y que hayan descansado porque el día que hoy les espera es bastante duro. Por lo que puedo observar hay bastantes mujeres en la sala, bueno os explico que todas las clases que en el horario están con un asterisco al lado del nombre significa que es apta para todos los miembros actuales de la casa. Una norma muy importante que no debéis olvidar es que las mujeres pueden abandonar las clases cuando estén cansadas, pero los hombres deberán aguantar hasta el final de estas – nos explicó – Otro aspecto que quería comentar antes de empezar la clase de entrenamiento físico, es que agradeceríamos que todos os días todos los miembros de la casa se duchasen, porque si no vamos a tener un ligero problema con los olores y eso es un hecho que no soportamos mucho en la PUA. Por lo tanto si no quieren acabar lanzados a la piscina mientras duermen, les aconsejo que se duchen y dejen de lado sus lados pudorosos. – explicó, mientras los chicos de la PUA se chocaban las manos entre ellos. Provocando que más de una de las personas se estremeciese. – Hoy parte de la clase la utilizaremos para explicar cómo realizaremos las clases. Primero de todo debéis hacer grupos con los que os encontréis a gusto, porque serán vuestras parejas a lo largo de estos meses. Normalmente recomendamos que los grupos no sean superiores a cuatro personas y cuatro ya son muchos. En las clases nos dividiremos por sexos. Cada grupo tendrá dos monitores. Los monitores no podrán elegir el grupo, sino que los grupos los elegirán. Ya podéis poneros en grupos – acabó de explicar todas las normas.

Todos nos pusimos a hacer los grupos y en mi caso acabé haciendo grupo con mi padre y mi hermano. Y por lo visto mi madre también había hecho un grupo con mi hermana y Rose.

-Bueno ahora tan solo nos queda elegir dos monitores – dije. Estábamos buscando a monitores cuando una voz nos hizo prestarle atención.

-Se me olvidaba una cosa, los monitores pueden tutorizar a dos grupos como máximo. Pero siempre con la condición que un grupo sea de chicas y otro de chicos un monitor no puede estar con dos grupos de hombres – aclaró Bella, quien ya se había vestido para empezar el entrenamiento (ver perfil), con un hermoso conjunto rosa y blanco que resaltaba la dulzura oculta que emanaba su cuerpo.

Después de esa aclaración bajó del estrado y empezó a hablar animadamente con un chico que supuse sería algún compañero.

-Porque no pedimos a Bella y a Jasper que sean nuestros monitores? – preguntó Alice risueña y encantada por la idea que había propuesto. A todos nos pareció perfecto por lo que fuimos los primeros en apuntarnos en la lista de grupos con nuestros monitores.

Media hora más tarde Aro llamó atención en la sala y anunció los grupos con sus respectivos monitores, que por lo visto ellos serían los encargados del entrenamientos de los grupos que tutorizaban. Antes de reunirnos con los monitores, Jasper decidió hablar con Bella una vez por todas e intentar solucionar su conflicto. Por lo visto las cosas no comenzaron muy bien, porque Bella se rehusaba a escuchar sus explicaciones, pero finalmente todo entre ellos se solucionó, porque ella llorando le dio un gran abrazo a Jasper y un beso en la mejilla. Cuando se acercaron a nosotros Bella sorprendiéndonos a todos se dirigió a Alice.

-Alice, quería disculparme por mi actitud hacia ti. Ya que tú no tienes la culpa de nada y he pagado mis propios problemas contigo. Espero que me puedas perdonar algún día. – dijo Bella con la mirada puesta en sus pies y furiosamente sonrojada. Al escuchar esas palabras Alice la abrazó fuertemente.

-Claro que te perdono amiga, no sabes el tiempo que llevo esperando este momento – le dijo Alice. Ellas se fundieron en un gran abrazo. Cuando se separaron Jasper le dio un leve codazo y me señaló pero ella negó con la cabeza y se fue.

-Lo siento Edward, no sé que le pasará contigo pero se cierra en banda- me comentó Jasper entristecido.