Disclaimer: Los personajes pertenecen a Marvel y la historia a andquitefrankly.


CAPÍTULO 14: Simplemente otro domingo

El contacto físico no era algo que Loki buscara ni tampoco algo que disfrutara en particular. Sí, él abrazaba a su madre, y quizás tenía la costumbre de pegarle a Thor (y ahora a Tony) siempre que el humor lo golpeara, pero eso era simplemente porque era su madre y los golpes no eran exactamente tranquilizadores. Después de todo, no es como si le permitiera a Thor que lo abrazara a pesar de sus intentos y cuando los padres de sus amigos decidían abrazarlo, Loki se tensaba y se esforzaba por recordar cómo respirar. Sólo podía imaginar cortes de cabello y citas con el médico.

Así que cuando se despertó y descubrió que su cara estaba aplastada contra el pecho de Tony Stark, sería un eufemismo decir que estaba sorprendido. También sería una exageración decir que estaba disgustado.

Loki apoyó su cabeza contra el muchacho y escuchó los latidos de su corazón. Pum pum. Pum pum. Pum pum. Era como la canción de cuna personal de Loki. El ritmo más relajante posiblemente conocido por el hombre. Un simple latido.

Cuando Loki era más pequeño, y lloraba, su madre lo alzaba en brazos y se sentaba en el columpio del patio trasero. Se balanceaban en silencio mientras Loki apoyaba la cabeza contra el pecho de su madre y escuchaba sus latidos. Pum pum. Pum pum. Pum pum.

Loki respiró profundamente y contuvo el aliento. Tony olía a hierro y grasa y a suavizante de tela. Exhaló lentamente, deseando poder mantener el aroma que era Tony Stark. Así que en su lugar, memorizó el olor con cada respiro. Hierro. Grasa. Suavizante de tela.

Olía a Jarvis. A taller. A increíbles avances en el campo de la ingeniería y tecnología de IA. A automóviles rápidos. A soldadura. Olía a un lugar lleno de calma apartado del resto del mundo. Un lugar seguro.

Loki se apartó. Maldijo en voz baja mientras salía de la habitación, dejando al chico tranquilo en su sueño.


Tony estaba contento de haber empacado una mochila. No estaría contento si tuviera que usar la misma ropa dos días seguidos, por lo menos no en público. Por lo general, llevaba la misma ropa durante días cuando trabajaba en algo grande. Lo mismo sucedía con la ducha. Tony podía vivir sin una ducha, pero cuando se despertó solo y se dio cuenta que la naturaleza lo estaba llamando, recordó que no había empacado un cepillo de dientes.

Se había maldecido a sí mismo hasta que vio un cepillo de dientes con una nota adhesiva.

Preferiría no olerte.

-L

Tony sonrió, y cuando encontró a Loki en la sala de estar comiendo una naranja y viendo la televisión, se dejó caer junto a él y le dijo: —Gracias. —.

Loki simplemente gruñó y continuó viendo el programa. —¿Qué es? —Preguntó Tony.

Loki presionó el botón de información. Los Restauradores. Loki continuó viendo pero Tony sintió que algo andaba mal. La noche anterior los dos se llevaban muy bien. Ahora Loki le estaba dando el trato más frío que Tony jamás había recibido.

Tony se dirigió a la cocina y encontró a Thor sumergido en una Pop Tart en su tazón de cereal. —Buenos días. —Sonrió Tony.

Thor miró a Tony y saludó con la mano.

Era oficial. Algo no estaba bien con los hermanos Odinson.

—¿Está bien si saqueo tu refrigerador? —Preguntó Tony mientras lo abría. —Quiero decir, lo iba a hacer de todas maneras pero pensé que sería de buena educación preguntar. —Dijo mirando a Thor.

Lucía… triste. Tony no sabía que fuese posible que Thor se viera triste. O que estuviera triste, en todo caso. Y sin embargo, allí estaba él. Si ese era el Thor deprimido, Tony no estaba seguro de querer quedarse.

—Mi hermano quiere que le lleves un plato de cereal. —Dijo Thor, con la boca llena de Pop Tart.

—¿Leyendo mentes, He-Man? —.

—Me envió un mensaje. —Respondió Thor, sosteniendo su teléfono para que Tony leyera el texto.

Haz que Tony me traiga el cereal. Y deja de poner mala cara, no te queda.

-L

Tony se rió mientras buscaba en los gabinetes por tazones.

—Le gusta el Trix. —Resopló Thor mientras abría otro paquete de Pop Tarts.

Loki murmuró un "gracias" mientras Tony le pasaba el cereal. Se dejó caer a su lado y le preguntó: —¿Hay alguna razón por la que tu hermano, como tú dices, esté poniendo mala cara? —.

—Estaba mojando sus Pop Tarts en el cereal, ¿no? —Preguntó Loki mientras desayunaba.

Tony rió. —Sí. —.

Asintió con aire ausente. —Hemos discutido. —Explicó Loki y lo dejó así.

Tony asintió y esperó. ¿Qué es lo que estaba esperando que no supiera? Algo no estaba bien. No podrían haber discutido sobre él. Eso sería absurdo.

Entonces se dio cuenta. Por supuesto. Estúpido, estúpido, estúpido.

—¿Por qué no me despertaste? —.

—¿Perdón? —Se precipitó Loki.

—Es sólo que cuando me desperté esta mañana estaba en el suelo. —Continuó Tony. —Sé que me desplomé de sueño durante la película lo que me lleva a pensar que en lugar de despertarme cuando la película terminó para estrellarme en el sofá, me dejaste en el suelo mientras dormías cómodamente en tu cama. —Tony masticó ruidosamente una Pop Tart con una mirada fingida de dolor.

Loki jugó con su cereal. Finalmente se aclaró la garganta y respondió: —Pensé que sería un castigo apropiado por quedarte en mi casa a la fuerza. —.

—Él no hizo tal cosa. —Dijo Frigga mientras permanecía en el marco de la puerta. —Yo lo invité. —Frigga le dedicó una sonrisa deslumbrante mientras le daba un beso a Loki en la frente y antes de que Tony se diera cuenta de lo que estaba pasando, había recibido uno también. Frigga revolvió su cabello antes de darles la espalda y decir: —Y pensé que te había dicho que no comieras en la sala de estar. —.

Tony se sentó asombrado, sin darse cuenta cuando Loki se había puesto de pie de mala gana con su cereal para comérselo en la cocina.

Frigga le había dado un beso. El tipo de beso que les daba a sus hijos a diario. Era ridículo imaginar que Frigga pensara tan bien de él. Después de todo no había pasado mucho tiempo con ella. Una hora más o menos durante el almuerzo. Y, sin embargo, Frigga lo había honrado con una sonrisa maternal y una alborotada de su cabello.

Tony sonrió tontamente mientras agarró sus Pop Tarts y prácticamente corrió a la cocina, pero no sin antes toparse con Odín. La sonrisa de Tony disminuyó instantáneamente al levantar la vista y ver el solitario ojo azul de Odín mirándolo fijamente.

—Lo siento… —Murmuró Tony, con las piernas bloqueadas del miedo. Tony, como regla, no le temía a nadie. Pero Odín era alto, y grande, y tenía un ojo, y no se veía como un hombre que sonriera a menudo. Tony hizo una excepción y decidió que si alguien debía ser temido, era el padre de Loki.

Odín se limitó a asentir y se dirigió a la cocina, dejando a Tony con las piernas de gelatina en medio del pasillo.

—Tony, cariño. —La dulce voz de Frigga rompió la parálisis de Tony. Tony parpadeó para encontrar a Frigga de pie frente a él, con la mano en su hombro. —¿Quieres huevos? —Tony asintió y no se quejó cuando Frigga le puso una mano en su espalda y lo llevó a la silla junto a Loki. El olor y el sonido del chisporroteo del tocino en el sartén lo saludaban como a un viejo amigo.

Loki estaba sentado en silencio, mirando su leche. Tony le robó una mirada a Odín que estaba mirando a Loki. Si eso no era desconcertante, entonces Tony no lo sabía. Cuando Tony le robó una mirada a Thor, encontró que estaba haciendo lo mismo.

En ese momento, Tony consideró a Frigga una santa o una mártir, para aguantar a dos melancólicos Hércules y a un ermitaño socialmente torpe. Ahora que Tony pensaba en ello, ¿no son todos los ermitaños socialmente torpes?

—¿Cómo estuvo la fiesta? —Preguntó Thor mientras terminaba lo que podría ser su tercer plato de cereal. Loki miró, sorprendido. Claramente no sabía que sus padres habían salido. Y tampoco Tony, pero en su defensa él estaba durmiendo y Loki vivía ahí.

Odín le dirigió una mirada a Frigga quien estaba demasiado ocupada cocinando el desayuno como para darse cuenta. —Agradable. —Respondió Frigga. Odín resopló. Frigga se dio la vuelta rápidamente y le dio a Odín la mirada más aterradora que una mujer pudiera dar, Tony no tuvo tiempo para interpretar lo que significaba. Si Tony no hubiera estado prestando atención, lo habría pasado por alto.

Odín tomó un largo sorbo de café y volvió su atención a Tony. —Anthony. —Gruñó. Bueno, quizás no fue un gruñido, pero su voz era tan profunda y autoritaria que no podía evitar sonar como un gruñido.

El chico en cuestión tragó saliva ansiosamente. —¿Sí, señor? —Tony no era de los que tenía muestras de cortesía o seguía las normas de etiqueta. Por lo general, no le importaba si estaba hablando con un adulto o un niño de nariz de mocos.

—¿Dormiste bien? —.

Tony se quedó boquiabierto. Esperaba un trato amenazante. Se removió con nerviosismo y miró a Loki de reojo quien asentía con la cabeza. —Sí, señor. —.

—Bien. —Continuó Odín, pero no parecía tan feliz por eso. —Creo que es mejor si regresas a tu casa después del desayuno. —Frigga estrelló un plato delante de Odín con su desayuno. —No quisiéramos que tu padre se preocupara. —.

—No. —Dijo Frigga, disparándole dagas a su marido. —Tony, puedes quedarte el tiempo que desees. —Y ese fue el final de la conversación. Tony lo sabía al igual que Odín.

Frigga puso un plato en frente de Loki y Tony, seguido por Thor y el suyo propio. Tony miró su plato y rió. Había arreglado su plato, y también el de Loki, tenía comida con forma de una cara sonriente. Dos huevos, estrellados, como ojos, tocino como boca y las fresas en rodajas formaban una nariz, cejas, orejas y cabello.

—Coman. —Dijo, sonriéndole a los chicos y fulminando a su marido con la mirada más asesina que había visto en su vida.


—¿Crees que podría convencer a tu mamá de adoptarme? —Preguntó Tony mientras metía sus cosas dentro de la mochila. Había pasado una hora después del desayuno y Tony sabía cuando no era querido.

Loki se encogió de hombros. —Me sorprendería si no tuviera los papeles listos. —Sonrió.

Tony empujó a Loki de manera juguetona. —Eso nos convertiría en hermanos. ¿No sería genial? —.

Tony no esperó una respuesta al salir de la habitación y fue a buscar a Frigga. La encontró con un libro en su mano y gafas de lectura posando delicadamente sobre su nariz.

—Mamá. —Llamó Loki detrás de Tony. Ella levantó la vista y les hizo señas a los chicos para que se acercaran.

—¿Debes irte ya? —Suspiró mientras tomaba el rostro de Tony en sus manos y retiraba algunos mechones de cabello de su cara. Tony asintió en silencio. Ella lo besó en la sien y apretó con fuerza sus manos. —Eres bienvenido en mi casa cualquier momento que así lo desees. —Por el rabillo del ojo, Tony pudo ver a Loki sonriendo suavemente.

—Gracias. —Contestó Tony.

Frigga sonrió y cogió el libro de nuevo. —Y quiero que me hagas saber si llegas a casa a salvo, ¿entendido? —Le sermoneó. Se volvió hacia Loki. —Me lo harás saber. —.

—Sí, mamá. —Loki le siguió la corriente.

Tony siguió a Loki fuera de la habitación antes de darse la vuelta y decir: —Adiós, Sra. Odinson. —.


Tony nunca se había sentido tan vacío como en el momento en que había entrado a su casa vacía. La casa de Loki olía a flores o alimentos. Incluso a polvo. Pero la casa Stark sólo olía a blanqueador y desinfectante.

Dejó caer su mochila en el pasillo y caminó a la sala de estar. No estaba seguro si su papá todavía estaba en los alrededores, así que era mejor esperar hasta que la costa estuviera despejada. Pero Tony no tuvo que esperar mucho tiempo.

Sentado en un sillón estaba Howard Stark con un vaso en la mano. El hombre levantó la mirada apenas entró Tony y sonrió.

—¿Papá? —.

—Siéntate, hijo. —Dijo Howard arrastrando las palabras. Tony obedeció.

Howard tomó otro sorbo y ladeó la cabeza a un lado, en señal de contemplación. —¿Sabes con quién hablé anoche? —Tony se encogió de hombros. No era como si Howard esperara una respuesta. —Los Odinson. —.

Tony se removió ligeramente.

—Una pareja agradable. Frigga es absolutamente magnífica. No sé cómo el dictador de un solo ojo enganchó un plato como ese. —Tony podía sentir su sangre hirviendo. —Pero allí estaban. ¿Sabes quién es Odín? —Preguntó Howard, sin mirar más a su hijo.

Se rió para sus adentros. —Odín posee la fábrica más grande de acero en el país. Tiene en su poder todo el U S de A. También es dueño de varias empresas editoriales pequeñas, un par de centros de investigación y una cadena de hoteles en Islandia. —Howard continuó, luego, como si alguien hubiera accionado un interruptor, Howard miró a Tony y gruñó. —Y estabas teniendo una fiesta de pijamas y trenzando cabello con su hijo más joven. —.

Tony se mordió la lengua. No tenía sentido enojar más a Howard. —Y ¿quieres saber cuál fue la cereza del pastel? —Su padre siguió hablando, con veneno en su voz. —Te tuvo haciendo tareas en su casa. Como si fueras algún tipo de trabajador indocumentado. —.

Howard se levantó y agarró el hombro de Tony. —Si me doy cuenta que volviste a esa casa o que andas por ahí con su hijo abandonado, no solamente voy a encontrar la manera de arruinar al "Padre de Todo", si no que haré que desees nunca haber dejado esta casa en primer lugar. —Escupió Howard.

Salió de la habitación y en el último momento añadió: —Voy a estar en Tokio durante un par de semanas. —Con eso Howard se fue, salió de la sala y de la casa, pero no de la mente de Tony.

Tony se sentó en el sofá, con la mirada perdida hacia la silla que en algún momento estuvo ocupada por su padre. Le dolía respirar. Le dolía pensar. Y Tony no quería nada más que romper algo.

Y así lo hizo.

Tomó el vaso que estaba apoyado encima de una de las mesas laterales y lo tiró contra el televisor. Se rompió tan pronto golpeó contra el aparato. Pero no era suficiente. Tony gritó con frustración mientras arrancaba las partes del televisor. Tiró de los cables hasta que no quedó nada más que una caja vacía a sus pies.

Le dio una patada por si acaso, antes de ir abajo, las luces hacia su taller estaban intermitentes y el zumbido suave de Jarvis reinstalándose mientras entraba.

Tony agarró un martillo y comenzó a romper su churrobo en pedazos.

¡Bang! Ese era Howard.

¡Bang! Ese era Odín.

¡Bang! Esa era Frigga.

¡Bang! ¡Bang! ¡Bang! ¡Bang! Y ese era él. Ese era el momento en el que Tony tenía permitido respirar y vivir y pretender que todo estaba bien. Esa era su esperanza de caer en pedacitos.

Nadie lo quería y nadie lo haría, así que ¿cuál era el punto? ¿Cuál era el punto de seguir pretendiendo?

¡Bang! ¡Bang! ¡Bang! ¡Bang!


—¿Stark? —Dijo Loki, rodando sus ojos. Honestamente, el chico podría haberle mandado sólo un mensaje de texto que dijera: Estoy en casa. Ahora Loki tenía que hablarle.

Al otro lado de la línea podía escuchar a Tony rugir. —¡Jarvis! —Loki no estaba seguro de qué hacer. Seguro había sido una equivocación en la marcación hasta que Tony continuó con: —¡Desconecta la llamada ahora, antes de que te haga lo mismo que le hice al televisor! —.

Ahora Loki estaba preocupado. No había sido una equivocación en la marcación. Jarvis lo había llamado. Pero ¿por qué? Luego un terrible ¡crash! se apoderó de la línea y Loki estaba gritando, —¿Stark? ¿Qué pasa? ¿Qué sucedió? —.

—Hola, Loks. —Dijo la aparentemente tranquila voz de Tony. —Estoy en casa. —.

Y con eso, la llamada terminó. Loki seguía repitiendo "Stark" pero a la final no sirvió de nada. Algo había sucedido. Algo terrible debía haber ocurrido cuando Stark llegó a casa.

Loki intentó fingir que no le molestaba. Pero escuchó la histeria en la voz de Tony y eso lo destrozó. No era el mismo chico con el que había pasado el fin de semana.

Loki salió corriendo de la habitación y golpeó a la puerta de Thor. —¡Thor! —Llamó. Pero nada. Gruñendo, Loki se apresuró a bajar las escaleras y corrió por el pasillo, buscando a Thor por todas partes.

—Mamá. —Respiró Loki. Ella levantó la vista e instantáneamente frunció el ceño cuando vio a su hijo. —¿Dónde está Thor? —.

—Afuera. —Respondió ella al instante. —¿Qué pasa? —.

—Nada. —Gritó Loki mientras corría afuera y casi tropieza con su hermano. —Thor, dame tu teléfono. —.

Thor frunció el ceño. Loki soltó un suspiro exasperado mientras comenzaba a buscar en los bolsillos de Thor. No había tiempo para explicarle al zoquete. Una vez lo encontró, Loki comenzó a desplazarse por la lista de contactos, haciendo caso omiso de las preguntas.

—Hola Thor. —.

—Es Loki. —.

Hubo un breve silencio en la línea antes de que la persona al otro lado dijera de manera poco inteligente: —Oh. —.

—Creo que Stark te necesita. —Dijo Loki, enigmáticamente. Para ser honesto, no tenía la intención de ser enigmático. Era su configuración por defecto, y si alguien le dijera que otra persona lo necesitaba, no se detendría para hacer preguntas.

—¿Qué le hiciste a Tony? —.

—Steve, eres el ser humano más desconfiado, cabeza dura y una total pérdida de tiempo en este momento. —Replicó Loki. Suspiró. Era una idea terrible. —Mira, Stark te necesita. Se supone que eres su mejor amigo. Así que en lugar de discutir conmigo sobre el terrible ser humano que soy, ¡¿por qué no vas a su casa y averiguas qué es lo que está mal?! —.

—¿Qué pasa con Anthony? —Thor interrumpió.

—¿No lo sabes? —Preguntó Steve, pero Loki podía escucharlo corriendo alrededor, probablemente tratando de encontrar sus zapatos.

—Jarvis me llamó. —.

La línea se quedó en silencio por un momento mientras Steve cerraba de un golpe la puerta principal. —Está bien. Voy en camino a su casa. —.

—Finalmente. —Resopló Loki.

—Gracias. —Agregó Steve antes de que Loki colgara. —Me aseguraré de que Jarvis te haga saber cuando todo esté bien. —.

Loki le arrojó el teléfono de vuelta a Thor y se sentó en la mecedora del porche. Hizo caso omiso a las preguntas de Thor mientras giraba. Finalmente Thor se rindió y entró a la casa.

Se sentó allí durante lo que parecieron siglos. Frigga observaba desde el interior, con ganas de ir a él pero sabiendo que no aceptaría mimos de su parte.

Así que dejó que permaneciera sentado ahí.

Una hora después Loki se movió, y entonces fue a contestar su teléfono.

—Todo bien, Sr. Odinson. —.

Loki respiró en señal de alivio. —Gracias, Jarvis. —.

—No. —Le informó Jarvis. —Gracias a usted. —.


Hola ! :)

Otro capítulo! ... :)

Contesto reviews anónimos:

SashaRashaD: Frigga es sin duda una madre excepcional, razón tiene Tony de querer que lo adopte como hijo suyo :3 y Howard... bueno no tengo palabras para describir a ese monstruo... me entristece que haga sentir tan miserable a Tony :'( ... u.u ojalá la situación mejore pronto para él! Abrazos! :)

Gracias por leerme! :D

No olviden comentar ;) !

Saludos,

Luna :)