Capítulo 13
El amor es destructivo
El sonido del despertador comenzaba a sonar en todo el departamento. Ya habían descansado varias horas, pero para él parecían tan solo minutos. Una vez apago el despertador, decidió que ya era hora de levantarse para estar listo para las pruebas que la doctora Akagi tenía ya planeadas. A veces, tan solo a veces, él pensaba que las pruebas podían ser otra forma de escapar de la realidad.
Su realidad.
Se levantó de su cama algo cansado, muy cuidadoso de no despertar a la pequeña que había encontrado ayer. La dulce niña había dormido junto a él, abrazándolo de una forma que hacia lograr que por un momento él pesara que ella era su hija. Tal vez si Asuka estuviera junto a él, ella probablemente la tomaría como a su hija. Shinji no pudo evitar sonreír ante la idea de tener una familia, pero esa idea parecía cada vez más imposible con los últimos sucesos.
―Tal vez no estoy destinado a tener una familia―murmuró él mientras se cambiaba―, pero tampoco puedo permitirme el lujo de no luchar por ella. Te lo prometí, te prometí que lucharía por un futuro para los dos, Asuka―en ese momento su mirada se posó en una foto de ambos donde el rostro de la segunda niña era adornado por una sonrisa.
Asuka Langley Soryu había sido una chica muy especial; desde niña ha luchado para ser la mejor en lo que hace y no caer ante nadie. Todo el mundo sabía que era la segunda niña del proyecto EVANGELION, pero muy poca gente lograba entenderla debido a sus constantes ataques de ira y porque según ella no existía persona mejor que ella. Siempre intentaba superarse a sí misma, pero había momentos donde la soledad de su vida la alcanzaba y le recordaba que el sentido de esta.
Durante un tiempo largo, ella se sintió atraída por su tutor, quien durante mucho tiempo la había cuidado. Claro está, que el agente llamado Kaji, jamás le prestaría atención a la joven chica quien en muchos intentos buscó que él la tomara como su mujer. Fueron momentos duros para Asuka, pero el éxito de haber terminado su carrera universitaria y haber logrado un excepcional puntaje, permitieron que aquella tristeza se fuera por un tiempo al sentirse en la gloria.
Lamentablemente, aquella sensación duraría poco tiempo tras enterarse de la existencia del tercer niño, quien en su primer día había logrado una sincronización excepcional con su EVA; desde ese momento, ella se sintió curiosa sobre el chico, pero al mismo tiempo celosa por la capacidad de un desconocido al momento de realizar dichas tareas. Las semanas pasaron y ella estaba ansiosa por ir a Japón para demostrar su destreza frente a todos, pero parecía que ese sueño se hacía cada vez más distante. Un día, ella se encontraba en su habitación esperando la llegada de su tutor, quien nunca apareció, hasta que de pronto encontró la computadora de aquel agente.
Llena de curiosidad, la joven abrió la laptop, y para su sorpresa, esta no tenía contraseña. Sin perder tiempo, la chica buscó datos sobre el misterioso piloto, llevándose la sorpresa de que había tenido un radio se sincronización más alto que el de la primera niña y muy cercano al de ella. Con su curiosidad al tope, la joven alemana había hallado el nombre del joven que lograba rivalizarla logrando que ella misma se sintiera maravillada de saber que había alguien como ella.
―Ikari Shinji―musitó ella para ver una imagen de un chico sonriente en uniforme de invierno―, nada mal para alguien que nunca ha piloteado un EVA, pero déjame decirte que la tendrás muy difícil para superarme, tercero.
Sin saberlo, ella había dibujado una sonrisa en su rostro, una que resultaba ser más alegre.
Pero eso fue hace tiempo y ahora se encontraba sumergida en un sueño sin fin, donde su cuerpo yacía paralizado, pero su mente luchaba para vencer. Después del ataque del quinto niño, ella sufrió un colapso que la dejó en un estado vegetativo en el cual su mente seguía intacta ya que ella sabía en la situación en la que se hallaba.
― ¿Cómo sucedió esto? ―se preguntaba Asuka mientras se hallaba en un vagón de los trenes de Tokio―. Se supone que soy la más fuerte de todas, pero… ¿Por qué sucedió esto?
―Tal vez simplemente deberías buscar las respuestas, ¿no lo crees?
― ¡¿EH?!
Asuka miró hacia su derecha para encontrarse a Ayanami Rei a su lado causándole un ligero espanto. La joven de cabellos azules le miró con una sonrisa, causando una extraña sensación en Asuka pese a que ya antes había visto sonreír a Ayanami. En ese momento se dio cuenta que algo andaba debido a que Rei se hallaba junto a ella, pero antes de siquiera poder hacer una pregunta, Rei le interrumpió.
―Sabes que has estado en coma un tiempo, pero déjame decirte que esto no es nada comparado con lo que vivió Shinji al volverse LCL―le explicó Rei―. Eres en verdad afortunada; fuiste capaz de sincronizarte con tu EVA desde afuera, pero lamentablemente el control de Kaworu sobre la misma causó todo esto―comentó Rei para ver el paisaje.
― ¿Te refieres a aquel muchacho que atacó el Geo Frente? ―preguntó ella―. ¡¿Acaso ese maldito bastardo sigue con vida?! ―era más que evidente la rabia que ella sentía, pero entonces su miraba el paisaje cambiante logrando tranquilizarse―. Puedes decirme porqué sucedió todo esto, ¿no es así?; no quiero mentiras al respecto, ya que se me hace extraño entablar una conversación contigo cuando me encuentro en coma, ¿no lo crees?
―Fue mucho más sencillo entablar una conversación, muy diferente a la que Ikari tuvo conmigo―respondió Ayanami y en ese momento una versión más pequeña de Asuka apareció a lado de la chica de mirada carmesí.
La joven piloto no pudo más que estrechar su mirada para analizar a la pequeña que se encontraba frente suyo. Su mirada era similar a la de ella, una mirada llena de orgullo y su cabello también poseían una gran similitud en cuanto al color, pero también el estilo de peinado hacía que ambas parecieran un par de gotas de agua.
En ese momento, aquella versión miniatura de Asuka se levantó del asiento para caminar hasta toparse con la mayor a quien le regalaba una mirada seria y que denotaba una advertencia futura. Sin titubear, la niña señaló a Asuka con una evidente falta de respeto que la joven alemana sintió hacia su persona con ganas de golpear a la mocosa mal educada, pero en ese momento la niña habló.
― ¿Por qué rayos te haces pasar por mí? ―cuestionó la menor―. ¿Por qué te peinas igual que yo? ¿Acaso también quieres ser piloto de la unidad EVANGELION?
― ¡Mira mocosa, no eres nadie para hablarme así! ―gritó Asuka totalmente ofendida por la forma en que la niña se expresaba―. Y para tu información, yo ya soy piloto y la mejor.
― ¿La mejor? Ja, ni siquiera mamá creería eso―el tono burlón de la niña y las palabras que uso estremecieron a Asuka―. Tienes miedo, solo eres una miedosa que no puede ni cuidarse a si misma dejando todo a los hombros de Shinji. ―los mechones de pelo oscurecieron sus ojos, pero aún brillaban de tal forma que lograba intimidar a la mayor―. Si hubieras sido buena desde el principio, él no hubiera tenido que sincronizarse para ayudarnos cuando estábamos por llegar a Japón; también aquella vez que ambos lucharon juntos, lloraste al ver como fracasabas al sincronizarte con él.
―Para…
― ¿También recuerdas todas esas ocasiones en que lo insultabas delante de todos? ―en los brazos de la niña apareció un muñeco de trapo con la forma de Shinji, sorprendiendo a Asuka―. Él se lanzó al volcán después de que abriste tu boca para que tu orgullo hablara por ti, pero aún así, a él no le importó lanzarse para salvarte ya que para él tú eras lo más importante.
―Por favor, detente…
―Y aún con todo ese amor que profesaste por él todos estos meses, sigues odiándolo en el fondo―la niña puso en el regazo de Asuka aquel muñeco el cual fue tomado por las manos de ella para comenzar a estrangularlo con fuerza―. ¿Acaso no es hermoso buscar ser el mejor, mejor que ese idiota de Shinji?
El fuerte agarre que ejercía la segunda niña comenzó a desgarrar la tela del muñeco dejando salir un relleno rojizo que simulaba la sangre y órganos del niño. Ayanami, quien se mantuvo callada, sentía pena por la decisión que la chica había tomado en esta prueba, pero antes de poder decir algo, Asuka se levantó de golpe y soltó una bofetada en contra de la copia de ella la cual cayó al suelo con los ojos llenos de lágrimas.
―Te dije que te callaras, mocosa―masculló Asuka para ver con los mismos ojos a la niña―. Él no es un maldito muñeco sin sentimientos como lo éramos tú y yo, pero tampoco negaré todo lo que has dicho.
― ¡Tú no lo amas! ¡Lo odias! ―gritó la niña quebrándose en llanto―. ¡Lo odias como me odias a mí! ¡Me odias por ser débil y no poder ser lo que siempre has querido!
Al verla tan frágil, Asuka sintió lástima y asco al mismo tiempo; lástima por verse a sí misma reflejada en una versión tan frágil como estúpida de ella misma que reflejaba ese pasado del que se ha aferrado y aquella tonta promesa que se hizo; el asco, el mismo asco que alguna vez dijo sentir por Shinji, ahora salía a flote hacia ella misma tras darse cuenta de que no había hecho bien lo que debería haber arreglado.
La niña no tenía la culpa de nada, era simplemente un reflejo de la personalidad escondida de Asuka. Ayanami seguía vigilante de la situación, analizando las cosas que la segunda niña realizaba. De repente una sonrisa se formó en su rostro y entendió muy bien lo que sentía de verdad su amiga.
Viendo que era ella misma la que lloraba, aquel ser inmaduro que nació de su odio hacia ella misma, no dudo dos veces en abrazarla. La niña sintiendo el abrazo de su versión mayor imitó la acción llorando en el hombro de ella. Ninguna de la dos esperaba que la otra la quebrara, pero ahí se encontraban, en medio de un vagón mental, llorando y dejando salir todo ese dolor que las atormentaba. Asuka sabía que no era sencilla su vida y que ella misma había logrado herirse y también herir a los demás, pero cuando se acercó con Shinji, sintió que su corazón comenzaba a ser reparado por el sentimiento que había negado por años.
―Yo me amo a mi misma―le murmuró Asuka a su versión pequeña―. Me amo, jamás podré odiarme, pero tampoco olvidaré todo lo malo que he hecho, por eso también pido que me perdones por tratar de olvidarte.
El pasado y presente, el dolor y la felicidad; después de haber vivido encerrada tras un muro que ella misma creo para protegerse del mundo, Asuka Langley Soryu al fin tuvo la oportunidad de reconciliarse con ella misma. Limpiando las lágrimas de la pequeña, Asuka decidió contarle un secreto a si misma.
―Oye―susurró ella―, ¿te gustaría saber por qué nos gusta tonto Shinji?
―Sí
―Tonto Shinji es el mejor hombre que podemos conocer. Tal vez no sea el más listo, ni el más atlético, pero al final es nuestro invencible Shinji y él daría lo que fuera por nosotras… Incluso si eso conlleva condenar al mundo. Es tonto, lo sé, pero en el fondo es algo lindo.
Ayanami sonreía con sinceridad tras escuchar las palabras de Asuka. La menor se limpió las lágrimas para darle una gran sonrisa a su versión mayor quien le acarició el cabello. De repente, la puerta del vagón anexo se abrió revelando a una versión pequeña de Ikari Shinji muy preocupada quien se sorprendió al ver a ambas alemanas viéndole con una mirada fija. Asuka en ese momento se puso a la altura de su homólogo menor a la cual le susurró unas palabras en el oído logrando sonrojarla un poco.
― ¿Te encuentras bien, Asuka? ―preguntó el menor un tanto intimidado por la presencia de la mayor.
―Sí, solo quería saber algo―respondió la niña para tomar la mano de su amigo―. ¡Ven! ¡Aún nos queda mucho tiempo para jugar, tonto! ―había exclamado ella con alegría para comenzar a correr hacia la puerta donde había entrado el menor.
― ¡Aguanta! ―el pequeño sintió la fuerza de ella, pero no dejo de reír―. Siempre tendremos tiempo, Asuka.
Ayanami observó todo para así mirar a su amiga con una mirada algo confundida. Aunque ella se encontraba en ese mundo, algunas veces sucedían escenarios que ella no había contemplado los cuales podían influir para bien como para mal, pero era justo este escenario el cual había cambiado desde la perspectiva de la albina a quien Asuka observó con una sonrisa llena de satisfacción.
― ¿Sucede algo, primera niña? ―Asuka conocía esa mirada de Rei, por lo que la chica no podía mentir.
― ¿Qué fue lo que le has dicho a esa versión tuya? ―preguntó Ayanami con cierta intriga.
La segunda niña decidió tomar asiento en compañía de su amiga quien seguía confundida.
―Fácil―dijo ella―. Simplemente le he hablado sobre mi embarazo.
―Ya veo.
Nuevamente el silencio inundó aquel vagón provocando que Asuka se sintiera algo ansiosa. Estar en coma no era algo que ella hiciera muy a menudo por muy gracioso que parezca, pero le sorprendía en verdad estar en un lugar como ese junto a Ayanami, por lo que la duda comenzó a invadir su mente al desarrollar un sinfín de preguntas que probablemente ella podría responderle, aún cuando su actitud parecía algo aburrida, muy similar a la Ayanami que había conocido en un inicio.
De pronto un olor a cigarrillo inundó aquel lugar haciendo que Asuka sintiera cierta repulsión.
―Pensé que te habías acostumbrado al olor después de haber pasado un tiempo junto a mí, Asuka―pronunció una voz calmada y profunda.
― ¡Kaji!
Ella no lo podía creer; el hombre que alguna vez fue su primer y tonto amor, aquel que le hizo imaginarse tonterías y al que al final consideró un padre, yacía sentado frente a ambas fumando aquel cigarrillo que había jurado dejar en el pasado.
Los ojos de Asuka no tardaron en llenarse de lágrimas y fue así como ella se levantó de golpe para abrazarlo. El viejo agente de NERV correspondió a la muestra de afecto de su niña y tiró el cigarro al suelo pese al disgusto que mostraba Ayanami por tal acción. Asuka no podía creer que fuera él, pero en el fondo sabía que aún si no era él, simplemente era perfecto el tener una conversación con el hombre que la vio crecer.
―Has crecido, Asuka; ¿acaso piensas dejar de ser esa adorable niñita a la que cuidaba? ―bromeó Kaji.
―Y tú no te has rasurado, ni siquiera en este mundo―contraataco ella―. Te he extrañado… Te hemos extrañado todos.
―Y yo a ustedes, pero ambos sabemos que esa no es la razón para la que me encuentre aquí, ¿o sí, Lilith?
La mirada del viejo agente se posó en la primera niña quien mostró una sonrisa apenas visible. Asuka no comprendía nada, pero se dio cuenta que esto era como lo anterior y entendió que podía ser una prueba, pero por la forma en que Kaji veía a esa versión de Rei, algo le decía que esto no era un simple sueño producto de un coma en el que había caído. Sin saberlo, su viaje por aquel mundo iba a cambiar para siempre.
.
Había amanecido ya en Tokio 3 y los rayos del sol ya tocaban los edificios de acero y concreto que fungían como medio de defensa en contra de los denominados ángeles. Gran parte de la población había abandonado la ciudad, pero algunos aún permanecían ahí, ignorantes de la situación que se avecinaba. A lo lejos, en las montañas y muy cerca del borde la ciudad, numerosos miembros de las fuerzas de autodefensa se posicionaban para un asalto completo en contra de Ikair Gendo y NERV.
Tras que el Comité de Instrumentalización humana manipulara los hilos de la humanidad una última vez, el consejo de seguridad de las naciones unidas autorizó un ataque en contra de la nueva capital nipona a fin de detener los planes de Gendo los cuales ya se estaban moviendo al prever la intervención de SEELE en lo que sería el tercer y último impacto que llevaría a la humanidad a un nuevo proceso de evolución superior a cualquiera que se haya visto en la naturaleza.
Ya casi era la hora indicada y todos los miembros del grupo de ataque se encontraban con los nervios a flor de piel. La infiltración era la base del éxito de la misión, pero además debían agujerar el blindaje que protegía al Geo Frente para que los refuerzos llegaran para detener el posible contrataque que en NERV pudieran realizar. Los minutos pasaban y el jefe de la misión recibió las órdenes de SEELE en la hora indicada.
―Bien, inicien―ordenó él indicando al equipo de ataque eliminar a las fuerzas de NERV.
―Recibido
Dentro del complejo la situación se veía tranquila, pero había algo en el ambiente que dejaba intranquilos a todos los miembros del lugar. El ataque del quinto niño había dejado los ánimos destrozados de todos al verse tan frágiles ante una situación como esa, y peor aún, la segunda niña había caído en un misterioso coma que los dejo simplemente con dos pilotos funcionales para cualquier otro ataque. Todo era un caos, pero incluso así, parecía que existía un cierto grado de orden en todo esto.
Un guardia de una de las entradas de NERV caminaba haciendo su labor, su rutina diaria, pero en ese momento un sujeto con una armadura oscura apareció detrás de él, asesinándolo y dando unas señales para que más sujetos como él aparecieran en ese lugar.
―Eliminen a todo el personal de NERV, incluido a los niños―ordenó uno de ellos siendo este el líder.
―Sí, señor―respondieron todos para rápidamente iniciar el ataque.
Las alarmas se dispararon en todo el complejo y los gritos de horror iniciaron. Ibuki Maya corría rápidamente por los pasillos del lugar con una expresión de horror. Las Fuerzas Especiales de JSDF se abrieron paso a tiros a través de la entrada de NERV matando a muchos miembros del personal y a las afueras del lugar múltiples helicópteros de combate salieron del bosque para comenzar a disparar en contra de cualquier sujeto desafortunado que se encontrara fuera de la pirámide.
Desde su silla, Ikari Gendo junto a Fuyutsuki analizaban la situación en la que se encontraban. Rápidamente Ayanami Rei entró por la puerta del lugar escoltada por dos miembros del personal del lugar los cuales se hallaban nerviosos por la situación que se había dado.
―Parece ser que ha comenzado el ataque de SEELE, señor―comentó Fuyutsuki.
―Tal parece que el comité se ha dado cuenta de nuestros planes―Gendo en ese momento se levantó del lugar sorprendiendo a todos―. Rei, ven conmigo, tienes una misión que cumplir.
―Entendido―respondió ella.
Todos los técnicos del lugar se encontraban sin palabras, el único que se quedó fue el viejo profesor de los padres de Shinji quien inmediatamente ordenó traer al hijo de Ikari el cual se encontraba afuera del complejo, en la ciudad.
La ciudad ahora era un caos. Las alarmas que sonaban cuando un ángel se aproximaba, anunciaban una guerra que se daría en todas las calles de aquel lugar. Aviones de combate lanzaban misiles en contra de los edificios que contenían el armamento de las unidades Evangelion destruyéndolos y aterrando a los civiles que quedaban.
Katsuragi Misato, quien se encontraba fuera a la hora del ataque, regresó de inmediato al departamento el cual se encontraba algo alejado del área de ataque. Sus ojos mostraban temor y horror por todas las personas que corrían despavoridas huyendo de lo que se aproximaba; de repente uno de los edificios que se encontraba cerca de ella recibió el ataque de un misil dejando a una decena de personas bajo los escombros quienes buscaron refugió en aquel lugar dejando sin palabras a la Mayor.
Sabiendo que la situación se iba a poner peor, ella aceleró aún más para poder llegar con su niño.
«¡Acelera, maldita sea!»
Su mente se encontraba con un verdadero caos hasta que de pronto divisó el edificio donde se ambos vivían. Rápidamente ella marcó un número, esperando la respuesta.
― ¡Misato! ¡dónde estás! ― aquella voz era la de su niño.
― ¡En camino! ¡Saca a Pen-Pen y a esa niña de ahí…! ―de repente su hogar recibió un ataque, destruyéndolo y haciendo que Misato frenara―. No… No puede ser… ¡No, por favor Dios, no! ―exclamaba ella comenzando a llorar―. ¡No! ¡N-No!
Su corazón se quebró y el llanto apareció. Misato había fallado y ahora la persona a la que su corazón amaba se encontraba muerta. No sabía que hacer en ese momento y sus manos apretaban fuertemente el volante mientras ella lloraba más y más.
― ¡Misato!
La mujer abrió sus ojos y levantó su mirada al escuchar la voz de su protegido. Ella giró su vista a lado del copiloto donde afuera se encontraba Shinji junto a la niña y el pingüino de aguas cálidas. Misato estaba temblando, era obvio que no era un fantasma quien estaba afuera y de inmediato salió del vehículo para ir a abrazar al chico mientras le gritaba su nombre con fuerza. Él se dio cuenta de lo que sucedería cuando escuchó los primeros ataques y de inmediato entendió que aquello era en contra de NERV; dándole un beso en la frente a su tutora, Shinji rápidamente metió a la niña y al pingüino al vehículo.
―Shinji…
Él volteó a ver a su tutora la cual se encontraba aún temerosa por lo que había visto momentos atrás. Dándole una sonrisa, él decidió tranquilizarla.
―Tenemos que ir al Geo Frente cuanto antes; debo parar a mi padre―dijo él para meterse al vehículo justamente en el asiento del conductor mientras Misato se sentaba en el del copiloto―. No te preocupes―decía él mientras tomaba el rostro de Misato―, te prometo que no dejaré que nada malo les pase a ti, a Asuka, a Terri y a Lily.
― ¿Vas a conducir?... ¡Momento! ¿Quién es Lily? ―preguntó ella ya que no conocía a nadie con ese nombre.
―Lamento no haberme presentado… perdón
Misato abrió aún más los ojos para voltear a ver a la parte trasera de su automóvil notando como la niña de ojos carmesí le daba una mirada apenada, pero con una pequeña sonrisa apenas visible. En ese momento ella volteó a ver a su elegido, para después ver a la niña y así por unos segundos, dándose cuenta de la similitud que tenía con el joven Ikari.
― ¿Acaso ella…?
―Hablemos de eso, después―interrumpió Shinji―. ¿Qué es lo que sucede? ―preguntaba Shinji debido al caos que había en la ciudad.
Misato en ese momento le explico lo que Kaji estaba investigando y lo que conllevó todo. Procesar toda esa información era casi una tarea complicada, pero si él se lo ponía a pensar, cada palabra que decía Misato tenía concordancia con unas cosas que él ya había experimentado dentro del Eva.
― ¡Vete por esta calle y entra en una de las entradas auxiliares! ―gritó Misato casi tomando el volante―. ¡A todo esto! ¿Cuándo aprendiste a conducir? ―la tutora no sabía en qué momento su niño había crecido, pero ahora se mostraba algo más maduro en comparación a lo que recordaba.
―Durante el tiempo que estabas en el Geo Frente, Asuka y yo aprendimos a movernos en un carro que Kaji nos consiguió―explicó él―, pero ¿qué es lo que está sucediendo?
―Parece ser que las fuerzas de defensa iniciaron una ofensiva en contra de nosotros, pero no entiendo la razón de todo esto―dijo Misato observando con el retrovisor a la niña la cual tenía una mirada triste―. ¿Qué se siente saber que serás padre, Shinji? ―preguntaba ella en un intento de hacer plática con el chico.
―Sería hermoso el saberlo, ¿no crees? ―respondió Shinji con cierta tristeza.
Misato se dio cuenta de su error por la experiencia que el niño tenía con su padre, pero no podía evitarlo. La idea de que su protegido sea padre a tan temprana edad seguía siendo fuerte, pero sabía que tanto Asuka como él tomaron una decisión a la hora de tener sexo.
Shinji no podía culparla, era obvio que no podía, pero no podía negar que se sentía ansioso y feliz de ser padre, pero con lo que sucedió con Kaworu, tal idea le pareció irreal, al menos hasta el día de ayer. Pronto llegaron a la entrada del lugar donde el chico paró en seco sorprendiendo a la Mayor quien le miró con cierta duda.
―Sabes, creo que estoy feliz de ser padre, feliz por haber tenido la oportunidad de acercarme a Asuka y de haber tenido a una persona que me acogió cuando llegué aquí―dijo Shinji para ver como su tutora tenía lágrimas en los ojos―. ¿Vas a llorar?
― ¡Es tú culpa! ―gritó ella para abrazar a su protegido con fuerza―. ¡No deberías hacer llorar a una mujer tan hermosa como yo en poco tiempo!
La doctora Akagi caminaba por los estrechos pasillos del Geo Frente con mucha prisa debido al repentino ataque en contra de NERV. El hospital se encontraba bajo ataque y ahí su única esperanza yacía en un coma impuesto bajo las órdenes del comandante. La doctora de inmediato ingresó al edificio con un grupo de agentes que al mirar a los miembros de las JSDF atacando a sus compañeros de inmediato iniciaron una refriega de la que casi no salía viva la doctora.
Dos agentes, quienes se libraron del fuego cruzado, siguieron a la doctora hasta el lugar donde se encontraba la segunda niña.
―Asuka―murmuró ella―. ¡Sáquenla de aquí y llévenla a las jaulas!
―Sí, señora
Ambos agentes de inmediato desconectaron a Asuka de los aparatos para llevarla fuera de la habitación. Ritsuko miró por la ventana notando como helicópteros de combate intentaban sobrepasar los sistemas de defensa del complejo. De repente y sien previo aviso, el techo de roca y metal explotó dejando un enorme agujero que permitió la entrada de la luz solar al lugar haciendo que la doctora se quedara sin palabras.
―Han usado una mina N2―murmuró ella con una expresión de horror.
Las fuerzas presentes en el Geo Frente recibieron apoyo sobrepasando así a los sistemas de defensa que rápidamente fueron eliminados. Sin perder tiempo, la doctora de inmediato salió del lugar escuchando los gritos de horror que los miembros del hospital lanzaban al ser ejecutados.
En otro lado de las instalaciones, el comandante Ikari se encontraba junto a la primera niña quien se preguntaba la razón de no haber sido llamada a la defensa del lugar. Desde que Shinji regresó del EVA, la vida de ella había cambiado por completo al punto de que ella sobrevivió a una contaminación del ángel gracias a la intervención de Asuka y Shinji, quienes después de abrir la cápsula de inmediato la abrazaron ya que los tres habían creado una familia algo disfuncional.
La oficina del comandante era un lugar amplió con vista de todo el lugar; la decoración hebrea era un rasgo interesante del lugar. Gendo fue de inmediato a su escritorio de donde sacó un arma que dejó desconcertada a Rei y con algo de preocupación.
―SEEELE ha decidido traicionarnos, Rei, pero desconocen que nosotros tenemos la carta de triunfo―murmuró Gendo para sentarse en su silla, entrelazando sus manos y observando a la niña―. Tu rostro es igual de hermoso que el de ella.
― ¿Ella?
Por alguna razón el ambiente se puso más tenso entre ambos. Algo no estaba bien con lo que sucedía; parecía que el comandante había cedido a la locura y ahora cometería un suicidio doble con la niña por la manera en que sostenía aquella arma muy cerca de él. Rei, quien lo conocía desde niña, se encontraba preocupada por él ya que este lado no era algo común del señor. Los sonidos de explosiones a lo lejos quebraban el silencio, pero entre ellos, aquella falta de sonido existía al ser sus miradas las únicas que hablaban para ellos.
―Shinji tenía razón en una cosa―dijo Gendo mirando todo el cuerpo de Rei―. Su madre era igual de hermosa que tú.
Ayanami no pudo evitar quedarse sin palabras al escuchar tales palabras. ¿Acaso significaba que Shinji y ella eran hermanos? Entonces el comandante sería su padre y todo este tiempo ha visto como su hermano era despreciado por él.
―Pero es una lástima que jamás haya tenido una hija como tú, Yui
Yui, el nombre de la difunta mujer de Gendo y madre de Shinji. Él se había referido a ella como Yui. No sabía por qué, pero aquello causo que se sintiera mal por alguna razón; sentía nauseas y repulsión hacia el hombre; también sentía ganas de llorar y gritar, pero al mismo tiempo de quedarse ahí. De repente su mente fue bombardeada por imágenes de un pequeño Shinji al que tenía en brazos y al que cuidaba con amor. Imágenes llenas de felicidad de una vida pasada lograron llenar la mente de la niña cuyo destino ya había sido creado.
Gendo no perdió tiempo alguno y tomó a la niña de los brazos para depositarle un beso en los labios que la dejo asqueada y con lágrimas recorriendo su rostro.
―Cuando esto termine, pronto te tendré de vuelta, mi amor―decía Gendo de forma enfermiza.
― ¡Suélteme! ―pedía Rei casi al borde del llanto― ¡Usted no es así! ¡Yo no soy Yui!
Al ver como se comportaba Rei, Gendo le da una bofetada que la manda al suelo. Desconcertada y temerosa, Ayanami trató de salir de ahí, pero lamentablemente Gendo la tomó de los brazos subiéndose encima de ella.
― Hace tiempo que deseo hacer esto, Rei―Gendo comenzó a rasgar el uniforme de ella apreciando la piel de Rei que era cubierta por lencería de color blanco―. Hace tiempo que deseo hacerte mía.
La pobre chica no podía hacer nada en contra de los deseos del comandante. Ella se sentía asustada, frágil y sola en esos momentos.
Gracias a la rápida respuesta que tuvo Ritsuko, Asuka logró ser puesta en el interior de su Eva mientras esta analizaba los patrones mentales de ella y los del bebé que ella iba a tener. El tiempo pasó rápido, había pasado casi un mes desde el ataque de Nagisa Kaworu y el embarazo de ella apenas y se notaba en los reportes. Era una lástima que una niña como ella fuera madre a tan corta edad, pero era más lamentable le hecho de que sería puesta en aquel lugar aún en el estado en que se encontraba la niña. Tras haber preparado todo, Ritsuko envió el Eva al fondo del lago donde un buque de guerra daba apoyo a las fuerzas del Geo Frente.
Todo era horror para ella al mirar el caos generado por las malditas decisiones de persona que veían por sus propios intereses, por lo que decidió parar todo de una vez por todas antes de SEELE o el comandante tuvieran la oportunidad de hacer algo.
«No puedo permitir que la humanidad se vea eliminada por las ambiciones de ello. Lo lamento madre, pero incluso yo sé que esto es una locura y no puedo permitir que él o alguien más repita lo de hace quince años.»
Ritsuko se quitó sus tacones y decidió correr hacia donde sabía que el comandante se encontraría. En el proceso, se topó con unos miembros de la JSDF a los cuales eliminó con los sistemas de seguridad para tomar el arma de uno de ellos y seguir corriendo por los laberínticos pasillos que ella conocía a la perfección. De repente algo llamó la atención de ella ya que, en una pantalla de seguridad, pudo apreciar con horror algo que jamás creyó ver en su vida.
―No puede ser… ―su voz se encontraba quebrada y se encontró a si misma llorando―. Rei.
La imagen de Gendo violando a Rei apareció en la pantalla y fue tan grande el asco que sintió que no pudo evitar vomitar tras presenciar dicho acto el cual sabía que fue puesto por la MAGI debido a que las cámaras de la oficina del comandante estaban restringidas como para se mostradas en un lugar como ese.
―Debo impedir que llegue al dogma central―murmuró ella tras haberse recuperado―. No dejaré que te salgas con la tuya, no después de todo lo que has hecho, maldito enfermo.
.
―Así que eso fue lo que sucedió, ¿verdad?
―Sí
Asuka se encontraba mirando el techo del lugar mientras sus manos se posaban sobre su vientre tras haberle contado todo lo que recordaba a su viejo tutor quien se encontraba impresionado. Contarle todo lo que sucedió a Kaji desde el día en que el Eva se llevó a Shinji no fue para nada sencillo, ni mucho menos la parte donde le contaba que tuvo sexo con el tercer niño, pero no se mostraba arrepentida de nada, al contrario, ella estaba orgullosa de haber llevado su relación con Shinji a otro nivel, pero ahora se sentía triste al no estar junto a él.
―En verdad él se ha vuelto un hombre, más de lo que hubiera sido con Misato―comentó―. A todo esto, ¿cuál será el nombre de ella?
― ¿Ella? ―Asuka miró a su tutor con sorpresa y alegría―. ¿Va a ser una niña? ¡Genial!
―Creo que he hablado de más. A veces no es muy bueno enterarse de cosas antes de que sucedan―dijo Kaji notando la mirada molesta de Ayanami―. Creo que debí quedarme callado.
El hombre no pudo evitar reír un poco tras todo lo que escuchó de parte de Asuka. Muchas cosas sucedían en esos momentos y sabía que él no sería capaz de hacer todo solo. Levantándose de su asiento, Kaji miró fijamente a Asuka quien sabía perfectamente lo que significaba aquella mirada.
Lilith entendió lo que él pedía, por lo que miró a Asuka para mover su cabeza indicándole que preguntara.
―Dime Kaji, ¿me amaste alguna vez? ―preguntó la segunda niña.
―Obviamente, Asuka; pero la forma en la que yo te amaba era muy distinta a la forma que tu deseabas―explicó―. Aunque obviamente ese ya lo sabías, ¿no? Después de todo fue Shinji quien al final te hizo sentir como una mujer, una que sería amada de verdad por alguien que todos los días se mostraba más feliz al verte.
―Ese tonto en verdad me hizo sentir como una mujer, pero aún así logró que me enamorara de él aún cuando él no se parecía a ti en nada―dijo ella resaltando lo obvio―. Tonto Shinji, siempre siendo el héroe de la historia, pero también mi héroe.
Kaji no podía estar más contento al escuchar como se expresaba su protegida. Tras un breve rato platicando un poco más con la segunda niña, Kaji decidió que ya era tiempo de irse y Asuka lo comprendió de buena forma. Antes de salir por la puerta del vagón, Kaji miró una vez más a la niña quien mantenía un semblante firme, pero alegre. Era ese rostro el que deseaba ver en ella, siempre.
―Felicidades, Asuka.
La niña sonrió una última vez a su mentor, pero esta vez lo hizo con su orgullo al máximo. De pronto aquel lugar comenzó a temblar para su sorpresa, notando que Kaji se había ido, pero no importaba si algo malo sucedía, no importaba incluso si Shinji no se encontraba ahí, él era su héroe y él ya la había salvado. Lilith sabía todo sobre lo que estaba pasando en esos momentos y entonces llegó una última prueba para la chica cuyo destino iba a ser cambiado.
De pronto la puerta opuesta por donde Kaji salió, se había abierto y el sonido de unos pasos captó la atención de Asuka.
―Ha pasado un tiempo desde que te vi, hija.
―Madre.
.
― ¡Las últimas defensas están cayendo! ¡Todos los sistemas se encuentran en una situación crítica! ―informó Maya quien casi era alcanzada por una bala solo para ser salvada por Makoto―. Makoto.
―No dejes que te maten tan fácil, tonta―sin titubear, disparo su arma contra uno de los atacantes que disparo en contra de su compañera―. Recuerda que ahora somos el blanco de la JSDF; mantén tu cabeza agachada.
―Makoto
De pronto un sonido llamó la atención de ambos técnicos quienes vieron la pantalla del computador de Maya donde unas lecturas aparecieron las cuales pertenecían a la segunda niña. Sin desperdiciar tiempo, Maya accedió a las filmaciones de la cámara de seguridad del hospital para encontrarse a su mentora sacando a la segunda niña la cual seguía en coma.
En medio del tiroteo, Maya decidió seguir investigando mientras Aoba y Makoto se encargaban de cuidarla. Después de unos segundos, logró acceder a las cámaras de las jaulas donde, además, vio la imagen de la segunda niña dentro de la cápsula dejando desconcertados a todos, incluido al propio vicecomandante. La brillante técnico no desperdició tiempo y accedió a las cámaras del Geo Frente para llevarse una vista de como se encontraba la parte exterior.
Con el techo derrumbado, la JSDF pudo ingresar al lugar sin retrasos. Prediciendo esto, Ritsuko decidió poner a Asuka en el fondo del lago donde podría permanecer oculta hasta ser requerida. Aquel plan algo loco, era el único medio con el cual podían garantizar una victoria pírrica en contra de los planes de SEEELE. Con el avance de los enemigos, algunos helicópteros lanzaron bombas sobre el lago después de haber tomado el destructor que NERV había dejado para vigilar las aguas del lago.
Las cargas explosivas detonaron cerca del EVA 02 el cual se activó y donde la segunda niña despertó en medio de una oscuridad que la aterró, pero que no logró vencerla. Tras haber pasado un tiempo en coma hablando con aquella imagen mental de la primera niña, se dio cuenta de que ella no debía cambiar, al menos no de la forma que pensaba. Sus manos se acercaron a los controles a los cuales los sintió cálidos al tacto y su orgullo, aquel que había querido repudiar, había salido nuevamente, pero esta ocasión para bien.
―Shinji… Terri―ella estaba feliz de haber despertado, pero también nerviosa por todo lo que había vivido―. No dejaré que esos malditos arruinen nuestras vidas.
Unas luces verdes iluminaron el lago y de pronto aquel ser humanoide emergió de él cargando aquel navío con suma facilidad logrando acabar con muchos soldados en el acto.
― ¡La segunda niña ha despertado y el EVA 02 se encuentra activado! ―exclamó Maya poniendo en pantalla la imagen del EVA 02―. ¡Su nivel de sincronización es del cien por ciento y aumentando!
Los soldados que se encontraban frente al lago quedaron aterrados al ver aquellos ojos brillantes que eran oscurecidos por la sombra que daba el navío. A Asuka no le agradó lo que veía y decidió lanzar aquel barco en contra de las fuerzas atacantes.
Una explosión se dio tras impactar con el suelo, matando así a muchos soldados los cuales sabían que sus armas no serían de ayuda en contra de algo como el EVA. Los helicópteros de combate buscaron detenerla, pero Asuka había acabado con ellos de forma sencilla. El miedo comenzó a desaparecer de su corazón y una calidez la abrazó mientras protegía aquel lugar.
―El significado de un campo AT―masculló ella mientras usaba su campo AT para eliminar a las fuerzas enemigas―. Lo entiendo madre, siempre me has estado protegiendo―unos misiles intentaron eliminarla, pero con la capacidad que Asuka había ganado logró eliminarlos y absorber la energía liberada―, pero ahora yo tengo el mismo deber, ¿no?
La JSDF se encontraba acorralada. No sabían que uno de los niños se encontraba ahí, pero aún así no iban a perder. Destruir el techo no solo significaba una abertura donde ellos pudieran entrar; SEELE se había preparado para estos escenarios y con su poder habían culminado el proyecto EVANGELION junto al DUMMY SYSTEM. Aviones sobrevolaron la devastada ciudad donde sus compartimientos de carga se abrieron, dejando caer así a unos seres humanoides blancos que llevaban armas de combate.
Al verlos, Asuka entendió todo. Los seres llevaban en sus cuerpos logos de SEELE y letras que decían SERIES. Su EVA, aquel del cual estaba orgulloso, era la plantilla que fue usada en los seres que habían caído frente a ella y a los cuales se iba a enfrentar.
―No tengo miedo―murmuró ella―, incluso si he sido una inútil a comparación de él, no me daré por vencida―su sincronización aumento más y más, acercándose al punto que su novio logró hace meses―. ¡Escúchenme bien, malditos bastardos! ¡Los aniquilare a ustedes y a todos! ¡Nadie me va a matar a mí y a lo que he construido como el mejor piloto de todos! ―Asuka sonrió con confianza y unos ojos cargados de ira y orgullo―. ¡Yo los voy a matar!
Y así, ella cargo en contra de los siguientes enemigos. La batalla final contra SEELE había comenzado y ella no iba a perder en contra de los EVA series.
