*Desde que el hombre apareció en la tierra, se ha enfrentado, a hechos sobre naturales, que no entiende. Hoy, el hombre del siglo 21, sigue buscando respuestas, a situaciones que están fuera, de la comprensión humana…Soy Juan Ramón Sáenz en… ¡LA MANO PELUDA!*

Así iniciaba uno de los programas de radio más importantes y escalofriantes de México y el mundo entero, esto último gracias a Internet, esta emisión radiofónica llegaba a nuestros hogares y lugares de trabajo, en la voz de uno de los mejores e inigualables conductores de radio que jamás haya conocido.

Este capitulo está dedicado a la memoria de este gran hombre, que en lo personal me encantaba su trabajo. Locutor, conductor, escritor e investigador de lo paranormal, recientemente nos ha dejado para averiguar lo que hay en el más allá. Juan Ramón Sáenz Esquivel, reconocido locutor del programa de radio "La mano peluda" y "Aquí se respira el miedo". Fue gracias a sus escalofriantes relatos nocturnos, que nació esta historia. Una lamentable pérdida. Dios lo tenga en su santa gloria.

Juan Ramón Sáenz.

1962-2011

Descanse en paz.

Capitulo 14.

Todo en el apartamento era un completo caos, los cambios en la temperatura y los malos olores volvieron a manifestarse en señal de que la actividad paranormal continuaba presente, Leonardo se encontraba inconsciente, aparentemente libre del maldito ente, este sin saberlo, había proporcionado un importante dato sobre la ubicación del profesor, alegrando y dando esperanza a su familia, el medidor del calefactor en la pared del apartamento, mostraba que trataba de calentar el lugar sin éxito alguno, todos podían ver su propio aliento al hablar, ninguna de las ventanas estaban abiertas para provocar semejante cambio, esto era sin duda espeluznante.

Splinter y Miguel ángel que se encontraban junto al cuerpo de Leonardo, alcanzaron a escuchar que el niño emitía un extraño sonido, muy similar al ronroneo de un gato, el viejo roedor se acercó para revisarlo, al principio pensaba que se quejaba de alguna herida, pero al pasar su mano por su rostro, descubrió que sufría de una alta fiebre.

Rafael, Miguel Ángel, lleven a su hermano a la cama ¡Rápido!-

¡Sí sensei!- dijeron ambos quelonios, sin dejar de examinar a su hermano con la mirada, preocupados y extrañados al notar que de pronto, había dejado de hacer aquel ruido raro. Debido al frío del lugar, Casey comenzó a salir de la inconsciencia.

Casey…Casey ¿Te encuentras bien?- preguntó la pelirroja a su lado.

Eso, creo… ¿Qué ocurrió? ¿Cómo está Leo?- cuestionaba el guerrero mientras le atendían.

No lo sé ¿Cómo te sientes?-

Mareado, pero bien…creo ¿Por qué hace tanto frío?- reclamó al tiempo que se abrazaba el mismo.

No lo sé.- trataba de explicarse Abril entre los escalofríos y los nervios.- Yo, creo que, es, esa, cosa.- susurraba la chica como si tratara de no despertar al ente dentro del chico de añil.- ÉL está muy mal, Casey, hace ruidos muy raros y temo que no vaya a...- la chica no pudo continuar, ya que fue interrumpida por los gritos del ninja de rojo y de naranja, ambos llamaban a Donny, ya que su joven líder comenzaba a convulsionarse a causa de la alta temperatura de su cuerpo.

¡Donny rápido, Leo está temblando!-

No está temblando Mickey, vamos, trae hielo ¡Ahora!- ordenó Don, al tiempo que llegaba junto a Rafa y le ayudaba a sujetar a su hermano, rápidamente el menor del grupo regresó con todo el hielo que encontró dentro de una bolsa de plástico con cierre, al estar junto a Donny, vio que este le abría un poco la sudadera a Leonardo.

Aquí tienes.- Don tomó la bolsa y la colocó sobre la cabeza de Leo.- Ya vámonos de aquí, Donny.- suplicaba nervioso y entre sollozos el menor de los quelonios.- Ya tenemos la dirección del profesor, vámonos.-

No podemos Mickey, Leo no está en condiciones de salir de aquí.-

Pero debemos hacer algo, podríamos ir ahora mismo por el profesor y traer a su amigo.- sugirió Rafael.

Es muy peligroso salir a esta hora.- resolvió Splinter, mientras ayudaba a su tercer hijo en la atención médica del primogénito.- Así que lo haremos a primera hora del día.-

Pero…-

El segundo al mando prestaba atención a los cuidados médicos que aplicaban a su hermano mayor y que los avances que estos surgían en su cansado cuerpo eran desgraciadamente nulos, a pesar de haber dejado de convulsionarse, la fiebre aún era muy alta y en casa no tenían nada para atenderla, además, el extraño frío que estaban padeciendo, los insólitos ruidos que se alcanzaban a escuchar en la planta baja, la anterior posesión y la incertidumbre de una nueva, ponían nerviosos a todos, Leonardo se veía inquieto a pesar de estar "Dormido", parecía estar huyendo o luchando con algo, por lo que, sin pedir opinión de nadie, Rafael se retiró de donde descansaba Leonardo y fue en busca de sus prendas para salir.

¿Rafael? Rafael ¿Qué crees que estás haciendo?- cuestionó el tercer hijo.

No creo, voy a salir a buscar al profesor y a su amigo.-

Rafael, eso es muy peligroso, salir a esta hora…no sabemos que pueda haber allá afuera.- discutió Splinter.

Pero Leo necesita medicamentos y la ayuda de ese hechicero.- comenzó a explicarse mientras se colocaba el abrigo.- No creo que pueda soportar hasta mañana, además…- siguió hablando al tiempo que tomaba la hoja con la dirección y el dinero.- Usted ya lo dijo, ahora que estoy tomando el puesto temporalmente, tomaré las decisiones y no creo que Leonardo hubiera permitido que uno de nosotros estuviera sufriendo por más tiempo, solo por temor a salir a esta hora, estoy seguro que él mismo habría cruzado la puerta principal para salir en busca de ayuda.-

Ninguno de los presentes le llevó la contraria, todos estuvieron de acuerdo con su decisión y sin decir nada, le agradecieron en silencio. En apoyo a su segundo hermano mayor, Donatello dejó su lugar junto a Leo y fue a escribir una larga lista de medicamentos para que trajera. Casey por su parte, también se levantó de su lugar, para ir en busca de su abrigo, totalmente decidido a seguir a su fiel compañero.

¿Casey…tú también?- le cuestionó la chica al verlo acercarse a donde Rafa estaba.

Por supuesto nena, no creerás que me quedaré aquí esperando y que este se lleve todo el crédito.- la linda pelirroja no dijo nada más y le ayudó a prepararse para salir.

Esta es la lista de lo que deben traer… ¿Están seguros de esto?- volvió a cuestionar Donatello, que a pesar de saber que era necesario, no podía evitar ponerse nervioso ante el posible peligro que correrían sus compañeros al salir a la calle.

No quiero arriesgarme a que Leo empeore, ni mucho menos pienso esperar a que esa cosa contraataque.- respondió Rafael mientras se metía la lista al saco.

Es mejor aprovechar el tiempo.- le siguió Casey, el cual también se preparaba, pero de manera religiosa, cargando consigo, tanto medallas y rosarios, como agua bendita podía llevar encima. Cuando se encontraba la intrépida pareja frente a la ventana que últimamente habían utilizado de puerta, Splinter les pidió.

Hijos míos, por favor, cuídense mucho…y no se demoren.-

No se preocupe sensei, usted encárguese de la casa.-

Dicho esto y con la ventana abierta, el primero en salir fue Casey Jones, no sin antes, rociar el bendito liquido en su camino y realizar una oración, detrás de este iba Rafael mirando a todos lados, en busca de enemigos entre las sombras. El viento era fuerte y traía consigo voces que hablaban en lenguas extrañas, ambos avanzaban con mucho cuidado, no solo por el miedo a lo desconocido, también por el frío que había vuelto resbaloso el piso metálico, el auto estaba estacionado frente al edificio, solo debían bajar las escaleras y correr de frente a él, pero el frío fuera del apartamento era demoníaco y les impedía caminar más rápido, además, el viento les golpeaba con gran fuerza, como si tratara de lanzarlos fuera de la escalera de incendios, la oscuridad inundaba la calle, debido a que el alumbrado público no estaba funcionando.

Rafael apenas si podía ver el siguiente escalón, solo sabía que Casey estaba al frente, por que estaba sujeto de la parte trasera de su abrigo, de pronto una huesuda mano salida de quien sabe donde, tomó del caparazón al quelonio de rojo para jalarlo fuera de la escalerilla de incendios, Rafael estaba horrorizado al sentir como una fuerza sobrehumana trataba de arrancarlo del lado de su compañero, para llevarlo al extremo contrario, en el cual obviamente, solo estaba el vacío, Casey al sentir que el ninja de rojo se alejaba de su cuerpo, le tomó del brazo y preguntó con todas sus fuerzas.

¡ ¿Qué pasó?-

¡Trataron de tirarme!- gritó el quelonio, pero el viento no permitía que Casey lo escuchara.

¡ ¿Qué?-

¡ Qué quisieron tirarme!- trataba de hacerse entender Rafael, pero era inútil, cuando iba a volver a gritar, un pesado y estruendoso ruido sobre el metal de la escalera, fue percibido con claridad por ambos guerreros.

¡ ¿Qué es eso?- volvió a gritar Rafael, pero esta vez estaba bien pegado al cuerpo de su compañero.

¡Creo que hay alguien frente a mí!- le aseguró Jones asustado.

¡ ¿Qué?-

¡Que algo esta subiendo las escaleras frente a nosotros!-

No puede ser.- dijo para sí mismo el ninja de rojo, comprendiendo lo que Jones le había dicho, pues la estructura metálica estaba vibrando como si varias personas subieran corriendo al mismo tiempo.

¡RAFA! ¡También vienen de arriba!- la voz de Jones se escuchó de nuevo.- ¡ ¿Qué hacemos?-

¡Saltemos!- ordenó el ninja.

¡ ¿Queee?-

¡AHORA!- ordenó Rafael al tiempo que tomaba del hombro a Casey y se arrojaban fuera de la canastilla de metal.

¡AAhhhh!- gritaron ambos guerreros al unísono, mientras caían al vacío.

La distancia no era tan grande como se lo imaginaron, la abundante nieve en el piso ayudó amortiguando su caída, ahora debían correr hasta la camioneta, por suerte, el trayecto por recorrer no era extenso, por lo que ambos, apenas tocaron tierra, arrancaron rumbo al auto, desgraciadamente, los que trataban de arrinconarlos en las escaleras, no estaban dispuestos a dejarlos ir tan fácilmente.

¡AAarrgg!- gritó Casey aterrado.- ¡Me rasguñaron!-

¡Aarrgg!- le siguió Rafael.- ¡A mi también!-

Varias criaturas con garras, aprovechándose de la intensa oscuridad que había fuera del edificio, se dieron a la tarea de torturar a los dos guerreros, ambos podían sentir como si filosas y gruesas navajas les atravesaran la ropa y alcanzara la piel de un solo intento, estos ataques llegaban por doquier, ninguno de los dos jóvenes podía determinar la ubicación exacta de estos entes, solo podían huir de ellos.

¡ARRGG! ¡CASEY, NO TE SEPARES!-

¡ESO INTENTO! ¡PERO…!- Rafael encontró la camioneta y de inmediato trató de hallar la puerta.

¡LA ENCONTRÉ CASEY! ¡ESTÁ ABIERTA, VAMOS!- con gran dificultad, el guerrero pelinegro logró dar con su compañero, el ninja entró primero al auto para luego ayudar a Jones. Ya encerrados y libres de sus perseguidores, ambos, histéricos, trataron de encontrar la lógica a lo ocurrido allá afuera.

¡POR TODOS LOS CIELOS! ¡POR TODOS LOS CIELOS!- comenzó a gritar pávido Casey.- ¡ ¿QUÉ CARAJOS FUE TODO ESO? ¡ ¿QUÉ ERAN ESAS COSAS?-

¡ ¿Y YO QUE SÉ? ¡ME ARDE TODO EL CUERPO!- confesaba Rafael nervioso.

¡A MÍ TAMBIÉN!- apenas iban a comenzar a revisar sus heridas, cuando el sonido de varios golpes y arañones sobre la lamina de la camioneta les obligó a guardar silencio unos segundos, ambos prestaron atención para saber la ubicación de sus atacantes.

Estamos rodeados.- señaló acertadamente Casey, al tiempo que comenzaron a arañar los cristales de la camioneta.

Vámonos antes de que logren entrar.- sugirió asustado Rafael a su compañero, ya que este tomó el lugar del piloto. Casey de inmediato obedeció.

Abril y la familia Hamato prestaban atención a lo que ocurría fuera de la casa, estaban aterrados, pues claramente alcanzaron a escuchar el alboroto que se formó afuera del apartamento, no sabían con exactitud lo que habría pasado e imaginaban un sinfín de espeluznantes situaciones, una gran alivio llegó a sus almas al escuchar el familiar ruido del motor en marcha y alejarse rumbo a la ciudad. En ese momento, solo pudieron dar gracias al cielo y rogar por su pronto regreso.

Los primeros metros que recorrió el auto para salir de la calle de Abril, estuvieron llenos de obstáculos, el clima arreció apenas encendieron el motor, la intensa oscuridad que cubría el lugar les impedía ver el camino a pesar de tener las luces encendidas, por culpa de la gruesa capa de nieve, la camioneta avanzaba con dificultad. La salida de la zona, les llevó demasiado tiempo, ¿Cuánto? Ninguno de los dos podía decirlo. Cuando por fin la camioneta logró acelerar a fondo, nuestros amigos se encontraron con una enorme sorpresa…el tramo de calle que seguía fuera de la cuadra de Abril, estaba completamente iluminado, las calles a sus alrededores no estaban llenas de nieve, ni siquiera a un centímetro de altura, solo estaban húmedas, como si hubiera llovido recientemente, el lugar estaba limpio de tempestades y peligros, un sendero iluminado por el alumbrado público y lleno del ruido clásico de una ciudad en movimiento.

Pero ¿Qué carajos es todo esto?- preguntó Rafael impresionado.- No hay nieve, hay luz, hay gente…en el tiempo que estuvimos encerrados con Abril no escuché el ruido de algún vecino en la calle.- el pelinegro movía la cabeza de manera afirmativa, para mostrar que estaba de acuerdo con su compañero, luego se dio cuenta de algo y le pidió a su camarada.

Mira atrás.-

Rafael se extrañó con esta petición, pero igual obedeció, al mirar por el espejo, este pudo percatarse de la enorme oscuridad que habían dejado a las espaldas, era como si no solo a la calle, sino a todas las casas les hubieran cortado la electricidad, el lugar estaba completamente sumergido en las tinieblas, vaya, ni siquiera la luz de la luna se atrevía a cruzar esa intensa penumbra. No había palabras para expresar lo que Rafael y Casey sintieron al ver esto, ambos tenían miedo, estaban preocupados, habían dejado sola a la familia en esa penumbra, sabían que no había otra solución, todos en grupo no habrían podido salir bien librados del ataque de las escaleras y Leonardo no habría soportado el intenso clima que les azotó con fuerza, no había otra forma, esto era lo mejor, sabían que era lo correcto, pero igual se sentían culpables de estar afuera y los demás no.

De alguna manera la buena suerte parecía volver a verles con una gran sonrisa, las calles estaban tranquilas y ningún policía estaba cerca, así que Casey pudo acelerar la camioneta sin problemas. Al cabo de una hora, el viejo vehículo se estacionó frente al refugio que supuestamente albergaba al profesor, ni bien apagaron el motor, cuando los dos jóvenes ya estaban entrando en busca del susodicho pedagogo. Al primer lugar al que llegaron fue a la ventanilla del pasillo donde la recepcionista, una mujer robusta y de aspecto severo les llamó la atención, por su abrupta intromisión.

¡Oigan! ¡No está permitido…!-

¡El profesor! ¡Buscamos al profesor!- interrumpieron a gritos los dos hombres frente al vidrio.

¡Un momento! ¡ ¿De quien están hablando?- exigió saber la recepcionista.

Estamos buscando al señor Summers, al señor Dabir Summers.- informó Casey a la mujer de edad madura y severas facciones.- Necesitamos hablar con él de inmediato.-

¡Es una emergencia!- le siguió Rafael bajo su disfraz, pero la mujer no parecía entender y calmadamente atendió a nuestros amigos.

Miren muchachos, de entrada, esta no es la manera de…-

¡MALDITA SEA! ¡ ¿DÓNDE ESTÁ EL PROFESOR?- gritó Rafael alterado, pero la mujer no se doblegó ante su furia.

¡ ¿CÓMO TE ATREVES A GRITARME DE ESA MANERA, JOVENCITO? ¡NO PERMITIRÉ QUE…!-

¿Rafael?- la discusión entre la mujer y el quelonio quedó pendiente, gracias a una voz conocida.

¡PROFESOR!-

Frente a ellos se encontraba el famoso pedagogo, ataviado con un grueso abrigo negro y su gorro de curiosos bordados, este les miraba desconcertado desde la puerta de entrada al área de camas, ya que el alboroto que traían ambos guerreros y la mujer, se había escuchado hasta allá, cuando el señor Summers salió a averiguar lo que estaba pasando, se llevó una enorme sorpresa, ya que no se trataba de un par de borrachos como habían creído adentro de las instalaciones, eran dos de sus amigos "Especiales" que le buscaban desesperadamente.

¿Rafael, Casey, qué sucede?- preguntaba extrañado el hombre mayor.- ¿Qué les ha pasado, se encuentran bien? Están heridos.-

¡Profesor! necesitamos su ayuda.- le abordó Rafael desesperado.

Claro que sí, muchacho, lo que tú quieras, pero dime… ¿Qué les ha pasado? se ven terrible ¿Se encuentran bien?-

Ninguno de los dos muchachos entendía a qué se refería el profesor, hasta que vieron su reflejo en el cristal de la oficina lateral, este les aclaró varias de sus dudas, ambos habían perdido peso y color, estaban demacrados y sus rostros tenían un claro y marcado gesto de horror, el cabello de Casey se veía quebradizo y delgado, la piel brillante de Rafa, ahora estaba opaca y seca, a causa del estrés y la entidad maligna que se había instalado con ellos, además claro, de los recientes ataques recibidos fuera de la casa.

¿Qué les ha pasado muchachos? ¿Están enfermos, quien los atacó?- insistía preocupado el anciano.

Eso luego lo hablamos.- cortó de tajo Casey.

Necesitamos encontrar a su amigo el mago.- le siguió Rafael, extrañando al maestro.

¿Mí amigo el mago?-

Sí, el maestro Splinter nos dijo que usted conoce a un señor que sabe de magia, necesitamos de su ayuda.-

¿Él está aquí con usted, verdad?- preguntó esperanzado Casey.

No…Él no se hospeda en este lugar.- la noticia casi devasta a los dos guerreros, que no esperaban tener que buscar en otro lado.

¡ ¿Queee?-

¡ ¿Acaso vive en otro albergue?-

¡ ¿En dónde queda? Necesitamos hablar con él, de inmediato.-

No chicos, no estoy hablando de otra pensión.- los chicos prestaron atención nuevamente.- Él tiene su propio hogar, él vive cerca del muelle, a dos cuadras de este para ser exacto, ahora mismo debe estar en casa ¿Qué quieren con él?-

Necesitamos de su ayuda.-

¿Pero qué clase de ayuda necesitan amigos? ¿Al menos saben a lo qué él se dedica? Esto es muy serio, no creo que lo que él hace les sirva de mucho.-

¡Oh profesor! Usted no tiene idea de lo que nos ha pasado y necesitamos.- al ver el miedo y la desesperación reflejada en los rostros de ambos muchachos, el señor Summers dijo.

Bueno…si es muy importante para ustedes, puedo llevarlos con él.- ofreció su ayuda el profesor, con un tono de duda en su voz.

¡Sí!- y sin perder más tiempo, los muchachos tomaron al hombre de color por los brazos y salieron del refugio rumbo a la camioneta, antes de subir al auto, Rafael dijo a su compañero.

Casey.- el susodicho le miró atento.- Ustedes busquen al mago, yo voy a la farmacia que pasamos hace rato y compro lo que encargó Donny, ahí me recogen ¿De acuerdo?-

De acuerdo, no tardaremos.- ya dejado esto en claro, Rafael corrió con todas sus fuerzas rumbo a la farmacia, rogando por encontrar en ella, todo lo de la lista.

En el camino, Casey puso al tanto al profesor de todo lo que habían sufrido desde la salida de la casona en la carretera, hasta la llegada al apartamento de Abril y su correspondiente escape, como el hombre era de confianza, a diferencia de Magia negra, a él si le dio todos los detalles. El anciano de color estaba boquiabierto, era como si la película de terror más espeluznante y reciente de las carteleras cinematográficas, fuera llevada a la vida real, no podía creer que sus amigos mutantes lo estuvieran padeciendo, pero el aspecto físico de los dos guerreros y la desesperación de ambos, afirmaba cada palabra antes dicha.

Y desde que el maestro Splinter nos dijo que usted tenía un amigo mago, Donatello se la ha pasado buscándolo como loco en la red.

No es un mago.- trató de corregir el profesor.- Es un sacerdote vudú, un religioso y su nombre es Lázaro, Lázaro Vaudoux.- esto desconcertó a Casey.

¿Qué no es lo mismo? digo ¿Un mago, un hechicero, un sacerdote vudú?-

Claro que no, bueno, no lo creo.-

Bueno como sea, en lo personal yo habría preferido buscar ayuda católica, pero es difícil con los muchachos, y estamos tan desesperados, que con tal de salir del problema, probaremos lo que sea.- comentaba Casey mientras prestaba atención a las indicaciones que el profesor daba sobre las calles.

La verdad, dudo que la iglesia católica les hubiera ayudado, así les rogaran de rodillas.- aseguró el profesor.- Ellos no atienden casos paranormales tan fácilmente.-

¡Sí! Lo sé, si usted hubiera visto lo que tardé en convencer a un cura de acompañarme a mi casa, y solo de acompañarme, ya no digamos de exorcizarla, yo…francamente no creo que esto funcione, pero, ojala que su amigo acepte ayudarnos a la primera y que nos resuelva el problema, no que lo empeore.- rogaba al cielo por esto último. El profesor al verlo tan nervioso, dijo para tratar de calmarlo.

Vamos muchacho, no creo que él se niegue a ayudarles, es un experto en este tipo de cosas, no creo que empeore nada, además, el vudú es una religión sincrética, significa que es una mezcla entre antiguos rituales africanos y ceremonias católicas, así que, prácticamente es lo mismo.-

No lo sé…tengo entendido que esas personas realizan sacrificios humanos y de animales, que son satánicos, hacen magia negra y adoran al diablo ¿No?-

¡Claro que no! en ninguna de sus ceremonias invocan al diablo, ellos cuentan con un solo dios y diferentes deidades, al igual que la iglesia católica, así como ellos tienen a sus santos, los seguidores de esta religión tienen a los suyos, además, los practicantes del vudú adoran a los réptiles, en especial a las serpientes y eso de los sacrificios no es cierto, eso es cuento de Hollywood.- sin querer prestar mucha atención a las bondades o verdades del vudú, Casey dijo.

La verdad profesor, lo único que me interesa ahora, es acabar con todo esto, de una buena vez por todas, no convertirme a su religión.- esto divirtió al viejo pedagogo, quien luego indicó al joven donde debía dar vuelta.

No tardaron mucho en llegar a la cuadra donde la casa del supuesto sacerdote estaba, la zona era oscura y siniestra, el edifico del brujo era una antigua residencia de tres pisos de madera, con un pequeño ático a modo de torre, en sus buenos tiempos, parecía haber servido de pensión u hotel para los que llegaban en barco, pues sus terrenos eran muy amplios. Todo estaba semi oscuro, solo algunas ventanas contaban con un poco de luz, el área donde se ubicaba la casa no era muy segura que digamos, el alumbrado público era escaso y la zona parecía desierta, perfecta para el abrigo de pandillas y malhechores, pero hoy, a simple vista, las calles estaban vacías.

Luego de que Casey se estacionara donde el profesor le dijo, un fuerte concierto de ladridos fue su recibimiento, ambos hombres temían ser atacados apenas abandonaran el vehículo, pero no vieron a ningún perro alrededor de ellos, por lo que decidieron arriesgarse y bajar, sorprendentemente no había ningún animal en el área, a pesar de que se podían sentir muy cerca.

¡Hey! No me dijo que tenía perros.- reclamó el guerrero de las calles al indigente.

No lo sabía.-

Creí que eran buenos amigos.- siguió alegando Casey al tiempo que subía las escaleras de madera al pórtico.

Y lo somos.- aclaró el hombre de color mientras anunciaba su presencia tocando el timbre de la casa.

Entonces ¿Por qué no se hospedó en su vivienda en lugar de utilizar un albergue? ¿Qué no lo invitó a pasar estas fechas con él?-

Claro que me ha invitado a quedarme con él, es solo que…- Casey observó atento al hombre de color en espera de una buena explicación, el señor Summers no tuvo más remedio que decir.- ¡Ah! La verdad es que, soy muy miedoso, en su casa se escuchan muchos ruidos raros y me ponen nervioso, prefiero dormir en la calle o en los refugios a pasar otra noche en este lugar.-

¿Otra noche?- era claro que ahí había una historia interesante que escuchar, pero no había tiempo para ello, pues los fuertes pasos detrás de la puerta, indicaba a ambos personajes, la llegada del hechicero.

¡Hola! ¿Láz? ¿Eres tú?- preguntó el anciano de color al ver una silueta en la puerta de entrada, la cual como la de Abril, tenía un gran vidrio blanco y decorado, en medio de la madera.

¿Eres tú?- se extrañó Casey con la pregunta, por lo que volvió a cuestionar a su compañero.- ¿Qué viven muchos en esta casa?-

No, solo él.-

¿Entonces? ¿Cómo está eso de si "eres tú"?-

¿Qué no te dije que en su casa espantan?- esto puso, de nuevo, los nervios de punta al guerrero de las calles, cosa que francamente no necesitaba.

Y como si se tratara de una película de terror, la puerta del viejo caserón se abrió lentamente, rompiendo el silencio del lugar con un escalofriante chirrido, dejando ver tras ella, a un hombre alto, oscuro, calvo y con una barba de candado entre cana en el rostro, vestido de pantalón de salir negro y chaleco del mismo color, sobre una camisa blanca, al viejo estilo de los gánsteres de la ciudad, gracias a la luz que despedía su puro, Casey y Dabir, pudieron ver que este hombre los analizaba con la mirada.

Dabir… ¿Qué haces acompañado de este sujeto, a estas horas de la noche?- preguntó con voz severa y semblante estricto, escaneando a Casey de pies a cabeza.

Lázaro, este es uno de mis muy buenos amigos, Casey Jones, él y sus compañeros necesitan de tu ayuda.- el hombre conocido como Lázaro, dio un par de pasos afuera y examinó más de cerca al pelinegro, el cual se sentía como si estuviera en juicio.

Mmm, parece que tú amigo y sus compañeros estuvieron jugando con lo que no debían.- argumentó el hechicero mientras pasaba su mano, por su barbilla.- ¿Qué fue esta vez? ¿La Ouija, el Necronomicon? O ¿Invocaron a alguien en una fiesta dentro de un panteón?- comprendiendo lo que el hombre estaba pensando de ellos, Casey aclaró.

¡Oh no! No señor, no, de ninguna manera nosotros ocasionamos esto, eso se lo puedo asegurar, todo fue un mero accidente, jamás fue nuestra intención causar problemas.- quizás fue el miedo en la voz de Casey o la sinceridad en sus ojos, lo que hizo que el hombre le creyera de inmediato.

Ok chico, entonces dime ¿Cómo fue ese "Accidente"?-

¿Usted es el hechicero?-

No, soy un "Houngans" un sacerdote, no un hechicero.- esto de alguna manera alivió a Casey, bueno, al menos un poco. El joven pelinegro iba a narrar lo ocurrido, cuando el profesor, obligado por el clima, preguntó a su amigo.

Oye Láz ¿Por qué no entramos a tu casa para que te expliquen todo? Aquí afuera hace un poco de frío.-

No Dabir, lo siento.- esto extrañó a los visitantes.- Pero no puedo dejarlos entrar, este hombre está cargado de energía sucia y si trata de atravesar mi casa, mi familia lo atacará.- ambas visitas comprendieron que el sacerdote se refería a la mala vibra que traía Casey desde el apartamento de Abril y para no conocer a la famosa "Familia", los recién llegados prefirieron estar de pie en la entrada.- Mejor dime rápidamente, todos los detalles de tu accidente.- y obediente, el joven de cabello negro así lo hizo.

Estábamos de viaje, entramos a una casa abandonada y luego salimos y una sombra negra de ojos rojos nos ha estado persiguiendo en las casas, ya nos mudamos y eso se vino con nosotros y nos tiene encerrados a todos en el apartamento de una amiga y...-

Espera un minuto…niño.- interrumpió Lázaro, porque el chico estaba hablando muy atropellado y casi sin sentido.- ¿Quiénes y cuantos son tus amigos? Y ¿Qué cosas les han pasado?- el pelinegro no sabía bien si debía contar tan pronto, los detalles sobre sus amigos quelonios, pero por suerte para él, el señor Summers decidió por él.

Son los hijos de Splinter, Lázaro, ya te había hablado de ellos ¿Recuerdas?- el hombre de color no tardó en comprender de quien estaban hablando e incluso sonrió muy interesado.

¡Wow! ¿Te refieres a las cuatro tortuguitas, verdad?- Casey lo vio sorprendido, pues hasta el semblante se le iluminó.- Y… ¿Cómo está el de azul, Leonardo? Ya está mas crecidito ¿Verdad?- el inesperado interés del hombre no agradó mucho a Casey Jones, ya que el supuesto sacerdote, con la sola mención de los muchachos, le había cambiado la mirada y sonreía como si se encontrara frente a un aparador lleno de pasteles, listo para devorar uno.

¿Eh? Sí, ya creció…pero.- contestó Casey.- No está bien…ya que es al que peor le ha ido, esa cosa se le ha metido en el cuerpo dos, digo, tres veces y está muy débil y...- el hombre de color al escuchar esto de inmediato le interrumpió disgustado.

Espera un momento ¿Poseído? ¿Ha habido una posesión? ¿Por qué no empezaste por ahí, muchacho? ¡Debiste empezar a hablar de las posesiones desde un principio!- el houngans dejó a los visitantes fuera de su casa, en lo que iba por sus cosas. Casey al ver este movimiento, preguntó al profesor.

Oiga ¿Eso significa que su amigo vendrá con nosotros?-

Tenlo por seguro, muchacho, tenlo por seguro.-

En otra parte de la ciudad, a cinco cuadras de la casa del muelle para ser más exactos, Rafael se encontraba dentro de la farmacia de veinticuatro horas, terminando de conseguir todo lo que Donatello había escrito en la lista, varias cosas de las que estaban en el papel, ni siquiera sabía el quelonio de rojo para que servían, solo sabía que debía llevarlas de inmediato, lo mismo que al supuesto hechicero amigo del profesor, Rafa ya se encontraba frente a la caja registradora, volteaba de vez en cuando a la puerta principal en busca de su compañero, cuando al girarse para recibir la cuenta, algo en el estante detrás del dependiente lo sacó de sus pensamientos.

¿Da vinci?-

Era un oso de peluche color café oscuro, con café claro en el interior de las orejas, manos y patas, ojos y nariz negra, este era un poco más grande que el original Da vinci, pero era el mismo modelo, cuando el empleado preguntó a la temperamental tortuga si necesitaba algo más, este de inmediato le pidió que también se cobrara el juguete que estaba detrás de él. Luego de quince minutos esperando fuera de la farmacia, Rafael pudo escuchar el familiar sonido de la vieja camioneta aproximándose, cuando esta paró ante él, Casey le preguntó divertido.

¡Hey! ¿Eso también venía en la lista de Don?- usando su tono más "Amable" Rafael despachó al guerrero de cabello negro, diciendo.

¡No molestes y vámonos! ¿Conseguiste al hechicero?- en el momento que iba a abrir la puerta, alguien se le adelantó y contestó su pregunta a la vez.

Buenas noches chico.- saludó con voz ronca un hombre de color, más alto que el profesor, vestido con lo que parecía una túnica blanca sobre un traje negro.- Hace tiempo que no te veía, te hacía más alto y más robusto, pero supongo que es a causa del lespri.- Rafael se quedó boquiabierto ante la presencia del sacerdote, el cual le sonreía con satisfacción, este estaba sentado frente a la puerta, luego de barrerlo de pies a cabeza, el petrificado guerrero entró al auto y preguntó al hombre, mientras partían rumbo al apartamento de Abril.

Eh… ¿Nos conocemos?-

No de cerca, hasta ahora solo los había visto de lejos, en tres ocasiones diferentes, las suficientes para imaginar como serían cada uno de ustedes y por cierto, no soy un hechicero, soy un houngans, un sacerdote.-

¡Ah! Y…entonces ¿Usted nos conocía ya antes?-

Muy poco, Dabir me habló de tu padre, me describió a cada uno de ustedes y me dio sus nombres, la primera vez que los vi, fue cerca del muelle, eran muy pequeños y tú padre los llevaba de viaje ¿Tú eras el que les pellizcaba las mejillas a los otros, verdad?- una sutil sonrisa delató a Rafael, al tiempo que recordaba ese momento, fue cuando de niños viajaron en barco a Japón. Sin esperar respuesta, Láz continuó.

La segunda vez fue unos seis años después de ese, estaban en el tiradero de basura recogiendo cosas con su padre, el que usa una mascara naranja, Miguel Ángel supongo, cayó de cabeza desde la punta de una torre de chatarra y se puso a llorar.- la sorpresa en los ojos de Rafa, afirmaban las palabras del hombre, en ese momento ya tendrían más de diez años y recolectaban lo necesario para ganar algún dinero y acondicionar la casa.

Y la última fue hace un año, creo, estaban entregando mantas a los indigentes, el muchacho de pañoleta morada, Donatello, recibía algunas cosas que Dabir le había conseguido y el bonito estaba escuchando a una banda callejera no muy lejos de ahí.- Rafael movía la cabeza lentamente de manera afirmativa a cada recuerdo que Láz contaba, hasta que se congeló en este punto.

¿El bonito?- preguntó el impulsivo guerrero en un tono de desconcierto y advertencia a la vez, cosa que al sacerdote no molestó ni frenó.

¡Sí! ¿Es el mayor, no es así? Leonardo.- dijo el nombre con cierta sonrisa y melosa expresión.- Es lindo el nombre.- luego cambió abruptamente el tono de su voz a uno más serio.- Tú amigo dijo que se encuentra muy mal de salud ¿Cierto?- Rafael quería aclarar algunas cosas con el sujeto frente a él, pero habían asuntos más importantes que atender, así que se dedicó a ello.

Así es.-

¿Qué tan mal está, ha perdido peso, ha dormido bien, ha comido lo suficiente? ¿Ha cambiado mucho a partir de los ataques que han sufrido?-

Sí…ha perdido mucho peso, cada vez que ocurre una manifestación, Leo se debilita más, duerme casi todo el día y prácticamente ya no sabe donde se encuentra ubicado.- esto al parecer no le gustó al hombre.

¿Acaso eso es un problema?- preguntó Casey desde el volante.

Por supuesto que sí.- aseguró Lázaro.- Un exorcismo es un ritual muy desgastante, es peligroso realizarlo en una persona enferma, podría sufrir graves consecuencias, tanto físicas como mentales.-

¿Qué?- preguntó asustado Rafael.- ¿Quiere decir que mi hermano podría quedar loco o lisiado?-

Es posible muchacho, cada exorcismo es diferente, algunos solo sufren de amnesia parcial, otros de locura total, algunas victimas pueden llegar a padecer desde debilidad física temporal, hasta problemas cardiacos, pulmonares, de páncreas, hígado, permanentes o pasajeros, nunca se sabe lo que pueda ocurrir, mientras más débil sea la victima, más problemas presentará, incluso podría morir.- nuestros amigos se aterraron ante semejante panorama.

¡Oh por dios!- exclamó Dabir en el asiento del copiloto.

¡Eso no puede ser!- reclamó Casey.-

¡Debe haber una manera de evitarlo!- casi suplicó Rafael.- Usted debe saber como evitarlo ¿Verdad?-

Eso depende del estado de la victima, si la presión de los lespri en él no es mucha, podríamos esperar unos días para atenderlo y hacer que recupere la salud, luego realizaríamos el exorcismo.-

¿Lespri?- preguntó Casey.

Espíritus.- respondió Lázaro.

¡Ah!-

Entonces ¿Es posible ayudar a Leonardo y realizar el exorcismo sin lastimarlo?- preguntó la tortuga preocupado.

Con la invocación adecuada y siempre que la victima no esté en peligro, me refiero a que el control de esta entidad sobre él no sea absoluta, de lo contrario, tendríamos que ir directo al exorcismo.- al recordar la situación actual de la familia, ambos guerreros comenzaron a rogar al cielo, por que Leonardo estuviera mejor.

El viaje continuó sin ningún contratiempo, así como viajaron tranquilos rumbo al albergue, lo hicieron también de regreso al apartamento de Abril, todos guardaban silencio, cada uno estaba atrapado en sus propios pensamientos y el Houngans en sus oraciones, preparándose para el trabajo espiritual en la casa de sus nuevos amigos, ya estaban adentrándose al bloque del edificio de la pelirroja, cuando se alcanzaron a escuchar a varios perros aullando y ladrando con violencia, estos sonaban furiosos, como si hubieran visto al mismo demonio y desearan devorarlo, tanto Casey como sus compañeros se estremecieron al escucharlos alrededor de ellos, el pelinegro y el profesor se asomaban por las ventanas en busca de la jauría, pero no encontraban nada, cuando Casey comenzó a bajar la velocidad, por temor a atropellar a un perro, Lázaro lo frenó.

Continua manejando muchacho, no pasará nada.-

¿Por qué dice eso?-

Porque esos perros son míos.- esto extrañó a todos los pasajeros, pues ninguno vio a ningún animal cerca del auto.

¿De qué está hablando? Yo no vi que trajera a ningún perro.- antes de responder a Rafael, el Houngans le mostró un collar que traía al cuello, en el cual habían varios colmillos.

Se llaman "Voogde" que significa "Guardianes", son espíritus de animales, están conmigo para ayuda y protección, me avisan de los malos espíritus que hay alrededor y eliminan a los demonios menores.- Casey comprendió ahora lo que ocurrió, cuando llegó a la casa del hombre con la mala vibra sobre él.

¿Y cómo los eliminan?- preguntó el quelonio.

Devorándolos.- todos guardaron silencio ante semejante respuesta, la idea de estar rodeados de criaturas muertas era espeluznante y tranquilizadora a la vez, pues estas les protegerían de las verdaderamente peligrosas, así que, con toda confianza el guerrero de las calles, aceleró hasta llegar a casa.

Por fin llegaron al frente del edificio de antigüedades de Abril, la calle lucía muy diferente a como la habían dejado, esta aun estaba en silencio, pero ahora había un poco de luz en ella, la nieve en la carretera era menos y de los espíritus que habían amenazado a los muchachos, ya no había rastro alguno, al parecer, las alteraciones físicas y climatológicas fueron causadas por pequeñas entidades y los llamados "Guardianes" se encargaron de limpiar la zona, más no del interior del apartamento, dentro de este la historia era otra. Nervioso y con cuidado, Casey comenzó a estacionar el auto, al tiempo que comentaba.

No estaba así cuando salimos de aquí.-

Fueron los Voogde, al menos tenemos un problema menos.- respondió Lázaro, mirando por la ventanilla del auto.

Espero que dentro de la casa todo este tan bien como afuera.- comentó Rafael abriendo la puerta de la camioneta. Apenas había colocado un pie fuera del vehículo, cuando las voces de Miguel Ángel y Abril, les llamaron con desesperación desde la ventana.

¡RAFAEL, CASEY, DEPRISA! ¡SUBAN RÁPIDO!- gritaba Abril horrorizada.

¡ES LEO! ¡ESTÁ PEOR QUE ANTES, DENSE PRISA!- le siguió Mickey.

¡ ¿QUÉ SUCEDE?- pidió saber el quelonio de rojo.

¡ES ESA COSA, APRESURÉNSE!- suplicaba Migue tan asustado y consternado como su amiga.

Al parecer, el exorcismo no podía esperar.

Fin del capitulo 14.

¡Hola a todos mis queridos Nakamas!

Como siempre, mil perdones por la tardanza, este capitulo quedó muy largo y tuve que cortarlo en dos, espero que sea de su agrado y lo disfruten, trataré de subir la otra parte lo antes posible. Por cierto, me gustaría aclarar algunos puntos que en hace tiempo olvidé exponer, como el hecho de que Brad Pitt y Leonardo DiCaprio no me parecen tan viejos, pero para el papel de Miguel Ángel en la película de su historia, pues si son algo mayores para hacer de un niño de escasos 17 años.

Sobre el titulo del "Campeón del nexo de batallas" no cabe duda que lo ganó Miguel Ángel, eso no cambiará aquí ni en ninguna de mis historias, a menos que escriba mi propia versión, pero eso dudo que pase. Los títulos del campeón del nexo y el máximo ninja, ambos son completamente diferentes y no lo digo yo, lo busqué en la serie, el "Máximo ninja" es un titulo inventado por el hijo del Damio, cuando llegó a buscar a Leonardo para tener una pelea y pensó que lo había vencido en el puente, este se gira para ver a la familia de Leo y grita ¡Soy el Máximo ninja! Luego llega Leonardo y lo vence, eso significa que, a palabras de este guerrero, Leonardo es el máximo ninja, nada que ver con el torneo de su padre. Es de ahí de donde me agarré para decir que Leo era el dueño del titulo creado por el ser inter dimensional.

Bueno, creo que es todo, procuraré no tardar mucho, suerte en todo lo que hagan y…

Que los iluminé la eterna luz.