IMPORTANTE: si os estais esperando un capitulo como todos los anteriores...dejad de leer mas o menos ahora y esperad al siguiente cap. Este capitulo va a ser ligeramente distinto. Tanto en la tematica, como en argumento. Y aviso de antemano que va a ser un texto denso, espeso y lleno de guiños, humor acido y negro (muy negro en algunas ocasiones) vocabulario soez, y en ocasiones ofensivo y degradante y varias perlas mas que no digo por no spoilear.

Aviso de antemano que si no sabeis quien es el Sargento de Artilleria Hartman, el cadete Bufon y el cadete Patoso, muchos de los guiños, bromas y homenajes que he hecho en este cap no los vais a entender. Si nunca habeis deseado subiros a una mesa en clase y gritarle a vuestro profesor un muy sentido "oh capitan mi capitan", si no os emocionais cuando ois a alguien recitar el "recivi estas heridas el dia de san Quintin..." de Shakespeare...creedme cuando os digo que este capitulo no lo vais a entender, y que seguramente, no os va a gustar.

Para seros sincera, este capitulo iba a ser muy distinto cuando lo empece. Iba a ser igual que los anteriores: completamente parodico. Pero la historia tomo vida propia de alguna forma. Y cuando llevaba mas de 10 folios, lo borre todo y recomence. Borre las bromas faciles, las situaciones comicas y absurdas dignas de Leslee Neelsen, y deje que todo fluyera tal y como creia que debia ir. No os equivoqueis: sigue habiendo humor...pero un humor de ese que solo es divertido cuando le pasa a otro, y no te pasa a ti. Un humor de esos que solo es divertido cuando los hechos en si, sucedieron hace mucho tiempo, y los recuerdas con nostalgia, por que en el momento que te pasaron, no te hicieron ni pizca de gracia. Es un tipo de humor muy especial. Es ese tipo de cosas que te hacen reir en una primera instancia, pero cuando lo piensas dos veces, te das cuenta que realmente es algo tragico, y te sientes un poco culpable por haber reido, y aun te sientes peor al darte cuenta de que no te puedes quitar la sonrisa de los labios.

Se que esta intro por mi parte es muy larga. Pero es que quiero dejar las cosas claras, que no quiero que nadie pueda decir que no estaba sobreaviso sobre lo que va a leer.

Por cierto, se que este capitulo es brutalmente largo. Pero ciñiendome al espiritu de la tematica del mismo...hay cosas que se hacen del tiron, o no se hacen. Asi que aquí teneis el tocho que os he preparado. Espero que os guste.

CAPITULO 14: Ni la sangre, ni el barro ni la lluvia nos detendran.

Hermione se habia pasado la semana fastidiada. Es como cuando recuerdas la melodia de una cancion, pero no consigues recordar la letra o el titulo. Como cuando intentas acordarte de algo, y lo tienes ahi...en la punta de la lengua, pero no te sale. Sabia que habia visto aquella imagen, que aquellas palabras le sonaban. Pero no conseguia recordar donde. O que era. Y aquello la sacaba de quicio.

Cuando llego el viernes, los equipos fueron convocados para su prueba. Draco habia decidido que Pansy, Astoria y Daphne se quedarian fuera. No le importaba que fueran menos. Pero es que sencillamente no queria verlas, ni tenerlas cerca.d Habia desarrollado cierta apatia. Antes habia disfrutado de la compañía de las tres. De sus bromas acidas, sus comentarios cinicos...toda aquella superficialidad y elitismo...de un tiempo a esta parte...solo conseguian irritarlo. Algo se estaba resquebrajando en su vida, y no tenia claro que era...pero habia algo...distinto. Es como una nota en grave en medio de un concierto. Una nota que debiera haber sido aguda. Apenas lo notas. De hecho, ni siquiera lo notas. Pero de alguna forma sabes que hay algo nuevo. Algo distinto. Algo que no deberia estar ahi, pero que esta. Y es una presencia invisible, intangible...pero ominosa. Y eso le irritaba todavia mas.

Todos los representantes de cada casa fueron llamados a las puertas del castillo, y les dijeron que no necesitarian llevarse nada con ellos, si que no se llevaron nada.

-Alumnos, he de decir que esta sera la prueba mas dura a la que os vais a enfrentar estas muglelimpiadas- dijo con seriedad y solemnidad Dumbledore.- Y para seros sinceros, creo que muchos de vosotros no llegareis a conseguir superarla. Pero he de deciros, que el objetivo de esta prueba no es que llegueis a la meta, si no proponeros un desafio de tal calibre que os pongais a prueba vosotros mismos para que supereis vuestros propios limites. Tenedlo presente. Las vacaciones de Navidades ya han empezado, y durante estas fiestas, vosotros tendreis vuestro desafio. No van ha haber fiestas para vosortos. Y he de avisaros, que los equipos de Ravenclaw, Hufflepuff y griffindor estaran fuera cinco dias para la prueba. Pero lamento informaros, que como penalizacion por lo sucedido en Japon, el equipo de Slytherin tendra que someterse a este ejercicio durante quince dias y que las condiciones de su desafio seran si cabe, mas duras y dificiles.

No se oyeron protestas por parte de las serpientes, solo una fria determinacion. Un rencor silencioso y furtivo que se podia sentir en los pelillos de la nuca.

-Por otra parte, debo señalar que dado que la Srta Granger es de Griffinfor y solo esta en el equipo de Slytherin como consultora y por propia voluntad, no se vera sometida a este castigio, y si asi lo desea, podra reducir su estancia a cinco...

-No- atajo Hermione con voz firme y seria. Casi ofendida- Estoy en el equipo de Slytherin. Si las serpientes fallaron, yo tambien falle. Si ellos se quedan quince dias, sea lo que sea la prueba, yo tambien me quedo.

Aquello armo un buen revuelo. Dumbledore sonrio complacido.

-Muy noble por su parte, Srta Granger. Pero si cuando sepa en que consiste la prueba desea replantearse esa altruista afirmacion, tendra la opcion de regresar a casa a los cinco dias. A fin de cuentas, la amonestacion no seria aplicable a ….

-Por que soy de otra casa?- espeto Hermione. Esta vez si estaba ofendida- por que soy una leona con los colores oro y rojo? No, sr Director. Empece esto con los slytherin. Hice todas las pruebas con ellos, no con mi propia casa. Y como usted dice, ellos fallaron, y deben pagar. Eso significa que yo tambien. Fue mi eleccion, y acarreare con ella sea cuales sean las consecuencias.

Draco la miro con los ojos desorbitados. Theo, que por lo general era inexpresivo alzo las cejas de manera exagerada. Blaise hincho el pecho a mas no poder. Crabble y Goyle la miraron como si no la hubieran visto nunca. El resto de Slytherin se burlaron de ella. Los griffindor apartaron la mirada avergonzados de el ridiculo que creian que estaba haciendo la supuestamente bruja mas lista del colegio. Los ravenclaw y los hufflepuff no sabian donde meterse. Pero Hermione seguia alli, mirandolos a todos desafiante. Como todos y cada uno de los presentes le debiera algo.

Dumbledore solo asintio. Guio a los chicos hacia cuatro trasladores.

-Cada grupo tomara un traslador. Estareis todos en la misma localizacion, pero no os vereis mas que en ocasiones contadas y controladas, y no interactuareis entre vosotros mas que lo justo y necesario, o para lo que os pidan que hagais. Mucha suerte, mis jovenes alumnos. La vais a necesitar...

Con cuatro leves fogonazos, todos desaparecieron. Reaparecieron todos en una estacion de autobus, donde cuatro vehiculos los esperaban. En el lomo de cada bus, habia un logo: un aguila, un tejon, una serpiente y un leon. No hacia falta ser un genio para saber que tenian que hacer. Los buses se pusieron en marcha. Tardaron cosa de dos horas en llegar a su destino, y en las puertas de un recinto vallado, los buses se separaron y tomaron direcciones diferentes. Hermione se acordo en ese preciso instante. Cuando vio una bandera roja y dorada flotando en lo alto de un mastil. Una corona, con un leon encima, y dos espadas cruzadas detras.

-Joder, joder joder joder...-empezo a chillar asustada.

-Que pasa Granger?- Draco la miro con cierta preocupacion. La chica se estaba poniendo palida como el papel por momentos.

-Snape lo dijo..."quien no arriesga no gana"-mascullo era temblando como un flan- no sabes que es eso, verdad?

Todos los slytherin se habian acercado. Hermione estaba casi fuera de si.

-Pues no, no lo habia oido nunca, y menos relacionado con esa bandera.

-Malfoy! Esa bandera y esa frase son el escudo y el lema del Ejercito de Gran Bretaña! Nos han mandado a un campo de instrucción militar!

El autobus se freno en seco y un hombre vestido de verde y una boina calada casi hasta las cejas subio al autobus.

-Esta bien, panda de mierdecillas, soy el Sargento Spangler, y voy a ser vuestro instructor en esta semana, asi que ir moviendo el culo que tengo mejores cosas que hacer en este precioso dia regalo de nuestro señor que ver vuestras caras de simios imbeciles!

-Quiero que tengais algunas cosas claras, panda de pichaflojas!- aullo el sargento mientras el grupo de slytherins estaban depie despues de los diez minutos mas humillantes de sus vidas. Les habian obligado a ponerse unos unifrmes verdes y marrones horribles, con unas botas durisimas que les hacian polvo los pies, y les habian rapado a cero la cabeza a todos. Incluso a Hermione- durante las proximas dos semanas, vuestros culos me pertenecen. Es tan simple como eso. SI os digo que salteis, me preguntaries cuan alto. Si os digo que corrais, correreis hasta que escupais vuestros pulmones!Esta claro?

Hubo un corrillo de furiosos y confusos Sies.

-Me cago en los putos muertos en vinagre de la madre de Cristo! Quiero que la primera y la ultima palabra que salgan de vuestras asquerosas bocas sea un SEÑOR, esta claro!- Ladro Spangler en un tono que tendrian que haber oido a varias millas de sitancia.

-Señor, si señor...-el equipo de slytherin estaba acojonado al completo. Estaban demasiado aturdidos por los acontecimientos como para reaccionar de otra forma que no fuera la obediencia ciega.

-Menudo monton de mierda estais hecho...- mascullo Spangler con asco, escupiendo las palabras- no sois mas que escoria. NI ESO SIQUIERA, sois la mierda que escreta la escoria despues de haber comido aun mas mierda. Dudo que entre todos vosotros tengais en total un par de agallas. Pero para eso os han mandado aquí...por que yo os convertire en autenticos soldados! Os hare mas grandes! Mas duros! Mejores! Dentro de dos semanas, si he hecho bien mi trabajo, sereis capaces de comeros vuestros propios cojones y aun tendriais huevos para pedir otra racion! No os equivoqueis, no voy a ser ni blando ni suave con vosotros. Soy duro. Y os puedo jurar aquí y ahora que vais a sangrar por cada poro de vuestra piel todos y cada uno de los segundos que esteis bajo mi mando! Pero tambien soy justo. A mi me importa una mierda si sois hombres, mujeres, negros, blancos, ricos, pobres, altos, bajos o payasos de circo o sacos de manteca! Para mi todos sois igua de insignificantes. Para mi todos sois reclutas. Todos sois cadetes! Y sereis tratados como tales, exactamente iguales! Y tende presente, aquí y ahora, que cuando hagais algo bien, no se os va a premiar. Se espera de vosotros que lo hagais bien. Si quereis palmaditas en la espalda pedidselas a vuestra mama por correo express. Yo no soy vuestra mamaita. Soy vuestro jodido sargento de instrucción!

"Pero si la cagais...-Spangler sonrio como un satiro sadico- oh...si la cagais no solo la pagareis vosotros. Por que aquí, mierdecillas, los errores se pagan. Pero sois una jodida unidad. Sois un escuadron! Si la cagais, no solo lo pagareis vosotros, si no que todo vuestra unidad pringara con vosotros! Y creedme que si la jodeis, yo lo sabre...por que me encanta joder a los nuevos cadetes. Y sabeis por que me encanta joderos? Por que me motiva. Si vosotros cometeis errores quiere decir que yo no hago bien mi trabajo. Y eso, panda de pichaflojas, significa que si vosotros meteis la pata me estais jodiendo a mi tambien! Y a mi nadie me jode mas que mi santa señora. Y si vosotros me jodeis con vuestras pichas de marica y vuestros errores de descerebrados mierdecillas, juro por dios todopoderoso que os metere un tronco de palmera tan hondo en vuestro colon que hare carambolas con vuestras campanillas, esta claro cadetes?

-Señor, si señor!- ladraron compungidos los seis estudiantes de Hogwards, que divisaban a la perfeccion cual iba a ser el horizonte de su futuro inmediato. No veian con claridad la forma, o los contornos. Pero era negro. Muy muy negro. Jodidamente negro. Ni siquiera Blaise se atrevio a soltar alguno de sus ingeniosos comentarios. Draco estaba tan en shock que ni se habia acordado de ser arrogante y desafiante. A fin de cuentas era un slytherin. Y todo buena serpiente sabe cuando tiene delante a un depredador mas grande, con mas dientes, y com mucha mas bilis.

Spangles los guio hasta un barracon. Y entro dentro. Habian seis camas en una larga hilera contra la pared. Seis petates llenos, y seis arcones con candado con sus respectivas llaves. Habian dos mesas con sillas, dos sofas, y una puerta al fondo tras la cual habian dos secciones. En una de ella habian seis retretes en hilera y seis picas de lavamanos con seis espejitos y seis baldas. Uno de los retretes estaba dentro de un cubiculo hecho con dos biombos de madera. En la otra seccion, habian seis duchas. Y un largo banco de piedra. La ducha de la esquina esaba rodeada por unos mamparos de plastico oscuro. Todo lo que habia en aquel barracon proclamaba al mundo que era espartano, funcional, simple y efectivo. Sin tonterias, ni decoraciones ni partes que no servian.

-Este barracon sera vuestro hogar. Aquí estareis cuando yo os diga que podeis estar. Lo mantendreis tan limpio y reluciente que si viniera el Santo papa de Roma no le importaria besar el reluciente suelo de este tugurio! Joder! Lo quiero tan limio que hasta querria besar estos azulejos con lengua!

"Cada uno escogera una cama, y siempre que no este metida en ella la quiero hecha! Alli estan las duchas y los retretes, y los tendreis tan limpios y relucientes que quiero ver mi cara reflejada en la loza y los azulejos! Y tu!-aullo el sargento de instrucción mirando a Granger, que se puso a temblar casi de inmediato- me da igual que seas una princesita o no...pero nos han dado instrucciones de en honor a la decencia, hacerte un apartado en las duchas y cagaderos, asi que tendras el privilegio de poder ducharte aparte de esta panda de cabrones inutiles! Pero recuerda bien, cadete princesita...todo privilegio puede ser revocado, asi que mas te vale no joderla, mas te vale darlo todo ahi fuera, por que si no, te tendras que duchar en medio de un campo de nabos peludos! Esta claro?

-Señor...si...señor...- Hermione sentia un frio atroz en su rapada cabeza. Se sentia al borde de las lagrimas, sentia la garganta seca y las rodillas temblarle. Pero hizo acopio de mas coraje del que sentia y se cuadro como pudo. No iba a darle a ese cabron la satisfaccion de verla llorar. No iba a ceder. Y no iba a fracasar. Desde luego, ducharse viendoles el culo a Crabble y Goyle era motivacion suficiente para superarse a si mismta tanto como hiciera falta.

-Muy bien entonces. Teneis tres horas. En los arcones encontrareis un manual con las normas y horarios de este campamento. Mas os vale empaparos bien, por que sereis puestos a prueba cada vez que a mi me venga en gana. Bienvenidos al ejercito, maricones!

Spangler salio del barracon dando un portazo. Y nadie se atrevio a moverse. Poco a poco, con el paso de los minutos, el estupor empezo a disiparse.

-Esto es real?- pregunto Theo con voz alucinada.- en serio chicos...no estoy alucinando? Por que por lo que a mi respecta, nos han pelado a todos la cabeza, nos han vestido como a elfos domesticos, y un enano griton nos ha puesto de vuelta y vuelta...

-No ha sido una alucinacion, Theo...-La voz de Blaise era la de alguien que aun no se cree lo que acaba de ver- por que si ha sido una alucinacion te juro que he tenido la misma.

-Que cojones esta pasando?.- mascullo Draco, que aun estaba en shock- donde narices nos ha mandado Dumbledore?

-Nos ha mandado a una academia militar. A un programa intensivo de dos semanas...-susurro Hermione, con la voz hipandole por el llanto contenido- Aqui las reglas son simples: haz lo que te dicen, como te dicen, y cuando te dicen, o atente a las consecuencias. Y creedme...por jodido que sea, por duro, doloroso y dificil...las consecuencias de la insubordinacion y la desobediencia serian mucho peores...

-Vamos...no sera para tanto...-Blaise intento quitarle hierro a la lugubre prediccion de Hermione.

-Zabini...lo de con sangre, sudor y lagrimas no era una metafora de Spangler- La cara de la chica era un poema de desesperacion, y todos vieron que no exageraba. Estaba asutada y preocupada, y eso empezo a contagiarse- no era para nada una metafora...

-y que vamos ha hacer?- pregunto Crabble desesperado.

-Vamos a aguantar lo que nos hechen...-Draco escupio las palabras- somos slytherin, y esto no va acabar con nosotros. Dumbledore se burlo de todos diciendo que pocos aguantariamos, que el objetivo no era ganar...pues yo digo que el objetivo de cualquier juego es ganar. Por la estupidez de Pansy y Astoria nos han triplicado esta mierda. Y todos se reian de nosotros. Creen que nos rajaremos, que nos hecharemos atrás, y acabaremos lamiendonos las heridas del orgullo. Pues yo digo que se jodan todos! A la mierda! Si los muggles pueden hacerlo, nosotros tambien.

-Aun con la sangre, el sudor y las lagrimas?- pregunto Blaise con sus sonrisa socarrona volviendo a su posicion habitual.

-No toques las narices Blaise...con lo chulo que le habia quedado a Draco el discurso...-interrumpio Theo con parsimonia, haciendo que al rubio se le desinflaran los animos por momentos. Crabble y Goyle sonrieron. Y Hermione tambien empezo a reir.

-Sera mejor que ojeemos esos manuales...que creo que nos va ha hacer falta informacion sobre este sitio si queremos sobrevivir mas de unas horas...- Draco caponeo a Theo y a Blaise, y todos buscaron los libritos en los petates, donde por cierto, tenian tres mudas completas de ropa, dos pares de botas, cuatro pares de calcetines, un uniforme de gala, una gorra de gala, una boina y una gorra. Hermione trago saliva, y se paso la mano por la rapada cabeza. Le picaba el cuero cabelludo.

-Anda Granger, no te preocupes por el al menos se te ve la cara, normalmente esa mata salvaje de espinos que llevas en la cabeza te la tapa...-La sonrisa de Blaise era contagiosa.

-Ademas, cuando volvamos al colegio, se que en la enfermeria tienen crecepelo, y si no tienen, podemos pedirle a Snapes que nos haga un poco... o ir a Hogsmade, seguro que en la pharmacopea tienen alguna pocion que haga crecer de nuevo el pelo...-Corrobo Draco. La vision de Hermione con la cabeza rapada era una imagen demasiado...demasiado...Draco no podia describirla con palabras, solo tenia claro que queria despedazar a alguien por dejarla tan...vulnerable, expuesta y fragil. Quera matar a alguien por haber hecho que Hermione estuviera a punto de llorar. Cuando pensaba en Granger, siempre le venia a la mente la imagen de aquella ingobernable mata de rizos. Y ahora se la habian quitado. No es que se los hubieran cortado...no...le habian pasado la cuchilla y le habian dejado el craneo rapado. Aun que eso se los habian hecho a todos. Parecian media docena de huevos escaldados.

Pero en el caso de Hermione era distinto. Aquellos inmensos ojos castaños nunca habian parecido tan grandes, tan acuosos y tan cristalinos. Y eso los desarmaba a todos. Era el reflejo mas cruel y despiadado de como se sentian todos. Y por alguna razon que ninguno de los slytherin podia comprender, sentian la necesidad de proteger y cuidar de la leona rapada. Era una especie de metafora de como se sentian todos. Protegerla a ella...hacerla sentir mejor a ella...era protegerse y hacerse sentir mejor a ellos mismos. Hermione se habia convertido en el simbolo de lo que los habia llevado alli, y de lo que los podia sacar de alli.

Crabble no dijo nada, pero se acerco y palmeo torpemente a Granger en la espalda con una de sus manazas. Blaise se puso a parlotear de esa manera irritante y desquiciante que te hace olvidar todos tus problemas por que crea en si mismo un problema aun mayor. Como solo Blaise Zabini sabia hacerlo. Goyle se acerco y le paso la mano a Granger por el craneo y bromeo sobre que al menos era la que menos raspaba, que su cabeza parecia forrada de papel de lija. Theo leia el manual en voz alta, intentando que alguien le prestara atencion por que aquello era importante. Y Draco...Draco solo la miraba. Con sus ojos de mercurio glaciar clavados en ella. Tan pequeña...tan delgada...tan lastimada...y aun asi...

Tuvo un flash. Recordo como aquella muchachita que ahora tenia delante con la el pelo cortado a cepillo habia plantado cara a Dumbledore. "hasta las ultimas consecuencias" habia dicho ella. Pues bien, los slytherin no iban a ser menos.

Poco a poco los animos se fueron calmando aun que seguian muy irritados. Y empezaron a prestarle atencion a Theo. Llegaron a varias conclusiones.

1- estaban de mierda hasta el cuello y la cosa no se podria poner peor aunque llovieran ojetes.

2- iban a tener tres comidas al dia.

3-era un campamento intensivo. Se suponia que los que llegan alli ya tenian instrucción y conocimiento, a los que mandaban a aquel infierno era a los que necesitaban ponerse al dia en cuestiones fisicas, osea que iban a sudar sangre y tener agujetas.

Tres horas mas tarde, tal y como habia dicho, Spangler volvio. Gritandoles como un animal, los llevo a rastras por todo el complejo.

Les enseño donde estaban las cocinas, donde el comedor, donde los distintos campos de entrenamiento, donde los calabozos...les ladro que el dia empezaria cuando el quisiera que empezara, y que desde el momento que les levantara de la cama tendrian tres minutos para vestirse y hacer la cama y presentarse para la revison antes de empezar la instrucción asignada. Les gruño con cierto regocijo que su dia terminaria unica y exclusivamente cuando el dijera que podian ir a dormir.

-Y recordad esto...hareis lo que yo diga. Ni se os ocurra respirar sin permiso. Ni se os ocurra en pensar sin permiso. Ni siquiera cuando durmais podeis soñar sin permiso...esta claro?

-Señor, si señor...-mascullaron a desgana.

-No os oigo mierdecillas! Gritad como si tuvierais cojones!- a Spangler se le habian hinchado de golpe las venas del cuello de tal modo que parecian mangueras de jardin. Daba autentico miedo.

-SEÑOR SI SEÑOR!- aullaron a voz en grito los seis adolescentes. Aquello no iba bien.

-Por ser el primer dia, os dejare el resto de la jornada para que os acomodeis, y os hagais a las instalaciones. Mañana a primera hora empezara vuestro primer dia en este infierno al que yo llamo hogar! Asi que id a los comedores, comed lo que podais, y mas os vale descansar por que os va ha hacer falta! MARCHANDO! AR ! AR! AR! AR!

El escuadron de magos adolescentes salieron disparados en desbandada hacia los comedores, donde miraron a los otros recluntas que estaban alli con la misma cara de deprimidos que ellos. Se sirvieron en sus bandejas algo de los desconocidos mejunjes que habian en las ollas, y comieron lo que pudieron. Nadie dijo nada. Recordar en voz alta los banquetes de Hogwards...y mas en navidad...o los festines que deberian de estar tomando en sus casas...era casi cruel.

No se plantearon hacer mucho mas, tras la magra cena, volvieron al barracon. Se tumbaron en sus camastros, y hecharon un ultimo vistazo al manual. Poco a poco, todos se quedaron dormidos. Habia sido un dia largo, pero no iba a ser nada comparado con lo que les esperaba en los dias venideros.

DIA UNO DE LA INSTRUCCION:

-Arriba piltrafillas!- Gritaba Spangler mientas hacia entrechocar dos cacerolas de hojalata que sonaban de una manera taladrante- Es hora de despertar! Es hora de empezar el dia! Es hora de convertir vuestras vidas en un infierno y averiguar de una vez por todas si seremos capaces de hacer de vosotros personas de probecho! Sacad vuestros culos de las camas! Vestios, quiero veros listos para pasar revista y formar en menos de tres minutos!

Fue casi como un control mental. Aquellos gritos y alaridos los hicieron reaccionar a toda pastilla. Los seis se levantaron de la cama casi de un salto (excepto Blaise, que se llevo tan sobresalto que se cayo por un lateral y se dio de morros contra el suelo) y estiraron las sabanas y las mantas a toda velocidad antes de empezar a quitarse los pantalones y camisas de pijama y ponerse los uniformes. Fue casi algo hecho por inercia. Ni siquiera estaban despiertos del todo...era el instinto de autocorservacion tomando el control de la situacion. 3 minutos despues, aun legañososo y adormilados, todos estaban tiesos como palos a los pies de sus respectivas camas, listos para pasar revista.

-Vaya...me sorprende que hayais pillado el concepto tan rapido. Sereis mierdecillas, pero al menos teneis madera para ser mierdecillas de las buenas...-Era lo mas cercano a un cumplido que Spangler le habia dicho a un escuadron el primer dia en toda su carrera.- Y ahora movimiento. Vais a dar vueltas corriendo a la pista de entrenamiento hasta que os sangren los pies. MOVIMIENTO! Paso a paso ligero cadetes!

Los seis salieron disparados por la puerta. Y no habian llegado aun al camino frente al barracon, cuando Spangler se puso a ladrarles de nuevo.

-Pero que puta forma de correr es esa, cadetes? Que sois, damiselas en una pista de baile? Teneis que correr como soldados, no como nenazas! Arriba las rodillas! Los codos doblados! Y ahora seguidme el ritmo si podeis! Y en fila de a dos!

El sargento se puso a correr, con ese paso a medio camino entre el footing y el trote que usan los soldados para ir a paso ligero. Los seis jovenes se mirarn entre ellos, se hundieron de hombros, y poniendose en parejas, lo imitaron, corriendo detras de el. Aun ni habia amanecido.

No llevaban ni 5 minutos corriendo cuando Spangler se puso a corretear alrededor de ellos gritandoles de nuevo.

-Que forma es esa de mover los brazos, Cadete? Acaso llevas una cesta de frutas colgando? Aprieta esos puños, mueve los biceps! No brinques como si fueras la jodida caperucita roja! Cual es tu nombre?

-Señor! Blaise Zabini Señor!

-No me gusta ese nombre, es muy largo. Y suena a nenaza. Te llamare Cadete Azucarillo. Y mas te vale responder cuando te llame. Y corrige esos codos!- Spangler llevaba una fusta de caballo que hizo restallar contra la espalda de Blaise, le dio en los dos codos a la vez, y de paso, en todas y cada una de las vertebras lumbares, un unas cuantas costillas, y los dos pulmones. Blaise se puso recto de golpe, corriendo por pura inercia, y habiendo perdido temporalmente la capacidad de respiracion. Tanto por el golpe como por la impresion.

Ni doce segundos despues, mientras Blaise aun se peleaba por recuperar el control del diafragma, Spangler arremetio contra Crabble y Goyle.

-Pero que tenemos aquí...si son el Cadete Barrilete y el Cadete Mantecoso!- aullo el sargento con sadismo- Vais a mover esas lorzas hasta que se disuevan en sudor y pueda ver algo de musculatura que no este forrada de sebo! A vosotros ni siquiera os voy a preguntar como os llamais, Barrilete y Mantecoso. No neceisto saberlo.

Hermione se esforzaba por correr bien. Por hacerlo como debia. Pero empezaba a ver la dinamica del asunto. Una cadena solo es tan fuerte como fuerte es el eslabon mas debil. Y tenia muy claro que comparada con los otros cinco, que eran todos deportistas, atleticos y fuertes, no tenia nada que ofrecer.

-Vaya con el paliducho este...a ti te encerraron en el sotano tus papas o es que tu delicada piel no tolera bien el sol?- esta vez, Spangler arremetia contra Theo.

-Señor, nada de eso señor

-como te llamas, cadete?

-Señor, Theodore Nott, señor.

-Theodore...ese es un nombre de marica o de realeza. Eres el jodido hijo bastardo de algun rey, cadete?

-Señor, no señor.- Theodore tenia ganas de reir. Pero tenia la vaga sensacion de que seria muy malo para su salud e integridad fisica hacerlo.

-Entonces todos ya sabemos lo que eres...de todas formas tu nombre tampoco me gusta. Theodore es nombre de capullo con aspiraciones y Nott suena a marca de pastillas de caldo. Ninguno de mis cadetes tendra nombre de pastillas de caldo! Tu seras el Cadete Cloro, esta claro?

-Señor, si señor...

-y Tu, como te llamas!- aullo en direccion a Granger, que ya se lo veia venir.

-Señor, me llamo Hermione Granger señor, pero usted ya me renombro ayer, señor, me llamo Cadete Princesita. Señor.

-vaya vaya...-rugio el sargento rojo como la venganza de los dioses- asi que tenemos a una listilla en el grupo que cree conveniente recordarme lo que ya he dicho eh?

-Señor, para nada señor- se apresuro a decir Hermione sin perder el paso, habia visto televison como para saber de que iba el tema- solo me limito a repetir lo que mi sargento de instrucción ya ha dicho señor.

-TROPA; ALTO!- grito el sargento. Los seis frenaron casi en seco, y Spangler se limito a dar vueltas como un tigre alrededor de Hermione que temblaba como un flan pero mantenia la valentia de los griffindor en su rostro, como una mascara. No movio ni una pestaña.- Vaya vaya...tenia razon al decir que habian un par de agallas en este grupo...y parece ser que una de esas agallas la tienes tu...te nombro Jefe del Escuadron 314 hasta que encuentre uno mejor o me convenzas de que mereces el cargo. Y tu!- ahora le tocaba al ojigris- tu nombre, YA!

-Señor, Draco Malfoy, Señor.

-Mira tu que facil es este...-rio Spangler entre dientes- Nunca habia tenido un Cadete Lagartija. Ahora que ya nos conocemos todos, y somos tan amigos, vais a correr hasta que no podais ni rezar para que ordene que os detengais! UN DOS UN DOS UN DOS!

Spangler fue fiel a su palabra. Siguieron corriendo a ese paso repetitivo y ritmico durante horas. Los musculos les ardian. Las piernas les temblaban. Sentian punzadas desde los dedos de los pies hasta las ingles. Corrieron cuando salio el sol, y siguieron corriendo dando vueltas al campo de entrenamiento mientras el astro rey cruzaba los cielos. Hasta perdieron la cuenta de las vueltas que daban. Finalmente, Spangler dio el alto cuando estaban cerca de los comedores, y les aullo que era hora de comer, y que mas les valia aprobechar el descanso para coger fuerzas y preparase para la tarde.

El escuadron 314, en su primer dia de instrucción, tras su primera sesion de entrenamito, fueron renqueando, con los pies ampollados y las piernas quejandose a gritos del suplicio al que los habian sometido al comedor. No se sentaron en sus sillas, se dejaron caer como pudieron.

-La madre que lo pario...a ese le metia un relashio por el culo y me quedaba mas ancho que largo aun que diera con lo que me quedara de vida en Azkaban...

-Un relashio no se, Blaise...pero una generosa racion de la Laxativa especial de Madam Pomfrey, extra fuerte, si le daba yo a ese tio...que tiene una pinta de ir estreñido...-A Theo le rechinaban los dientes cada vez que tenia que mover las piernas.

.-eso explicaria su mala leche...-mascullo Goyle mientras engullia su comida a grandes cucharadas.

-Por cierto "princesita"...-rio Theo divertido- enhorabuena por el ascenso...

Hermione se puso colorada hasta las orejas y se concentro con fiera determinacion en comer su racion de mejunje sin nombre.

-Eso queria yo saber...que diablos es un jefe de escuadra?- Pregunto Blaise con curiosidad.

-Lo pone en el manual, no prestaste atencion cuando lo lei anoche?

-Estaba demasiado ocupado haciendome la permanente...-remugo Blaise haciendo reir a todos.

-Pues ahora mismo nosotros somos cadetes. Un jefe de escuadra es un cadete con un rango ligeramente superior. No es un rango de oficial, pero si uno politico y tecnico. Si hicieramos maniobras o ejercicios en las que tuvieramos que tomar alguna decision, Granger estaria al mando y desobedecer sus ordenes seria motivo de castigo. A efectos practicos, si no hay ningun oficial presente, ella manda. Aun que solo en nuestro escuadron. En frente de un Cadete de cualquier otro escuadron, es una cadete mas.

-Osea...para entendernos...que viene ha hacer lo mismo que hasta ahora pero ahora cuando diga algo tenemos que ladrar "princesita, si princesita", no?

-basicamente si...

Todos rieron, incluso Draco. Hermione miro al rubio platinado con una muda expresion de disculpa. El era el capitan del equipo de Slytherin, y ahora a ella la ascendian por las buenas. Se sentia un poco como una usurpadora. Pero a aquellas cinco serpientes parecia no importarles demasiado, y aquello no sabia si la aliviaba o la preocupaba todavia mas. Lo ultimo que necesitaba ahora mismo era que le añadieran a su angustia el peso de un mando no deseado.

Todos rieron haciendo bromas sobre la jefa de escuadra. Y todos dejaron de reir enseguida. Reir les dolia en las costillas, en los pulmones...y bueno, practicamente no habia un centimentro de anatomia que no les doliera. El encargado del comedor, otro sargento malcarado y con cara de tener problemas de obstruccion intestinal grave les aviso de que tenian una hora de descanso. Ni se lo plantearon. Fueron a su barracon, se dieron una ducha rapida todos, se pusieron ropa que no apestara a tigre, y se tumbaron a descansar un rato. Tenian la sensacion de que apenas se habian tumbado cuando Spangler volvio a entrar gritando.

-A ponerse en marcha, mierdecillas! Cadete Cloro, arriba! Azucarillo, ponte derecho! Mantecona y Barrilete ya estais tardando en poneros en posicion de firmes! Princesita, acaso a ti tambien te pesa el culo? Lagartija! Tu tambien! Esto no es un resort de vacaciones. No estais aquí para que os den masajitos mientras os abanican con plumas y os dan uvas peladas. Estais aquí para demostrar de que pasta estais hechos o para fracasar en el intento. Acaso quereis ser de los que se van con la cabeza gacha y el rabo entre las piernas por la puerta de atrás? NINGUNO DE MIS CADETES SE HA IDO NUNCA POR LA PUERTA DE ATRAS CON DESHONOR Y VOSOTROS NO SEREIS LOS PRIMEROS, MIERDECILLAS, AUN QUE TENGA QUE ARRASTRARME CON VOSOTROS FUSTA EN MANO A CADA PASO DEL CAMINO ASI QUE ARRIBA YA!

Draco empezo en ese momento a ver que ese hombre, Spangler, tenia una especie de magia. Hablaba de carrerilla, sin tomar aliento, abasallandote con las palabras. Cada silaba salia disparada de su boca como en si sus labios fueran una ametralladora. Sin piedad. No te daban cuartel. Y cuando creias haber comprendido el significado de una palabra habia una docena mas empujando desde atrás intentando entrar a golpe de berrido en tu sistema nervioso. Aquel hombre era un ariete viviente que te machacaba el lobulo fronta, el occipital y la fuerza de voluntad atacando por el canal auditvo con una brutalidad que solo podia ser catalogada de biblica. Y lo peor de todo es que funcionaba. Y aun que hubieras descubierto el truco, y supieras como funcionaba, no habia defensa posible. Aquel hombre tenia la capacidad unica de convertir cualquier resistencia mental en algo de la consistencia de la gelatina de fresa.

El ejercico de la tarde fue basicamente correr un poco mas dando vueltas alrededor del campo de practicas. Y despues corrieron otro rato. Cuando la tarde empezo a caer, el sargento de instrucción Spangler penso que lo que los chicos del escuadron 314 necesitaban era seguir corriendo un poquito mas a paso ligero. Y para terminar la jornada, antes de la cena, los hizo correr hasta los barracones para que estiraran un poco las piernas.

Aquella noche no hubieron risas. Ni charlas. Solo hubo una ducha larga de agua caliente. Ropa limpia, un proceso rapido de engullir la cena, que por cierto nadie se fijo en que era, solo tragaron. Y para finalizar, cuando no eran ni las nueve de la noche, todo el grupo estaba en un sopor profundo que casi rozaba el coma en sus camastros.

DIA DOS DE LA INSTRUCCION:

Hay dias, que estas tan sumamente cansado, que te dejas caer en la cama. Cierras los ojos, y de pronto suena el despertados. Crees que no es posible. Estas agotado, y jurarias ante dios que no han pasado ni 10 segundos desde que cerraste los ojos. Pero lo cierto es que han pasado ocho horas.

Y con todo, te levantas tan cansado, hecho polvo y roto como te acostastes. Son noches que no cunden. Son noches que todos tememos. Por que cuando pasa eso, es una muy mala señal. Significa que ese dia va a ser jodida y horriblemente malo. No solo por lo pesado que pueda ser el dia, si no por el cansancio que arratras del dia anterior.

Esa mañana, cuando Spangler entro aullando como un maniaco el dia de su cumpleaños en el barracon 314, todos habian tenido una noche de esas.

Tres minutos despues, estaban todos en pie, vestidos, y con las camas hechas, y unas caras de muerto viviente que habrian hecho las delicias de George Romero.

-Muy bien, mierdecillas, hoy vamos a jugar...y jugaremos a los soldados. Al paso ligero! Vamos al campo de entrenamiento!

Tardaron casi una hora de carrera al trote en llegar a las puertas del infierno. Metaforicamente hablando. Alli habian unos obstaculos de madera y cuerda que les produjeron escalofrios.

-Por parejas! Primer obstaculo, primera pareja, YA!

No les dio tiempo a pensar. Hermione y Theo, que eran los dos primeros de la fila, salieron corriendo como maniacos.

-Que tenemos que hacer?- chillo Nott completamente perdido.

-Ves esos palos cubiertos de alambre de espino?

-Esos que estan encima del barrizal?

-Si, pues sigueme! Y procura mantenerte lo mas pegado al suelo posible o te arrancaras la piel de la espalda a tiras!

-Estas de coña no?

Nott no obtuvo su respuesta. Hermione se lanzo al suelo en plancha derrapando por el barro, y se puso a reptar, usando los codos y rodillas, bajo aquella maraña de pinchos oxidadas y cuchillas llenas de roña.

Theo hizo de tripas corazon, freno un poco la carrera y se decicio a imitar a Hermione. Parecia mas facil de lo que era en realidad. Aquello era claustrofobico, el barro estaba frio, y el miedo atroz de engancharte con los alambres te hacia engarrotarte y no poder moverte. Eso sin contar el horrible dolor al tener que arrastrar el peso del cuerpo con codos y rodillas.

-Segunda pareja, YA!

Theo giro la cabeza y el panico se apodero de el. A toda marcha tras el, Crabble y Blaise se acercaban corriendo, completamente perdidos. Ellos no habian tenido la ayuda de Granger para decirles que hacer, y solo podian imitarlos sin saber los detalles.

Poco a poco, Theo intento avanzar lo mas rapido que podia. Vio que delante de el, Hermione sabia la teoria pero tenia problemas con la practica, pero aun asi, con algunos cortes y la espalda de la ropa algo rasgada, la chica consiguio salir y lo ayudo a el cuando estuvo lo bastante cerca del otro extremo.

-Pegad el cuerpo a tierra!- les gritaba la griffindor- avanzaz arrastrandoos y haciendo fuerza con codos y rodillas. Y por lo que mas querais no levanteis el torso del suelo o os enredareis en el alambre de espino!

-Tercera pareja, YA!

Goyle y Draco salieron disparados y aterrados hacia aquella trampa mortal, e imitaron a sus compañeros. Los gritos e instrucciones de Granger les indicaron mas o menos lo que tenian que hacerlo. Pero una cosa era la teoria. Y otra muy distinta la practica. El barro se les metia en los ojos, la nariz y la boca. Se resbalaban y no conseguian avanzar. Se estaban despellejando los codos y rodillas.

Poco a poco, los seis consiguieron pasar el primer obstaculo.

-lamentable...patetico! Deprimente! Habeis tardado casi 7 minutos en hacer un ejercicio que tendriais que haber tardado en hacer 15 jodidos segundos! Incompetentes! Pero no os preocupeis,...tenemos todo el puto dia para practicar. Y lo practicaremos hasta que os salga bien! Aun que pavimenteis el suelo del terreno de practicas con vuestros pellejos. Y ahora, segundo obstaculo. PRIMERA PAREJA; YA!

Aquel dia, la rutina fue la siguiente. Tuvieron que pasar por puente hecho de barras paralelas, colgados. Agarrandose de barra en parra mientras tenian las piernas flotando en el aire. Ninguno lo consiguio. A la tercera o cuarta barra se iban al suelo.

Luego tuvieron que subir un muro de madera, ayudandose solo con una cuerda de esparto que picaba horrores. Luego tuvieron que correr a saltos en un circuito lleno de neumaticos, pisando en los huecos de los aros de goma. Tocar la goma significaba que los pies se enredabas y besabas el suelo. Aquel dia, saltaron troncos, cruzaron pasarelas de cuerdas. Cruzaron fosos pequeños embarrados pasando de cuerda en cuerda como si fueran simios. Treparon por escaleras de madera que tenian casi metro y medio entre escalon y escalon, solo para bajarla luego por el otro lado tras haber dado la vuelta por arriba, a casi quince metros de altura.

Y cuando hubieron terminado, Spangles les hizo repetirlo. Una y otra vez. Una y otra vez. Hasta que perdieron la nocion del tiempo y el agotamiento, y solo existia el instinto de huir de aquellos gritos.

La pausa para comer fue breve. Ni siquiera fueron a los barracones o al comedor. Un jeep se acerco, un sargento fue hacia ellos desde el coche con una caja, y la dejo alli. Eran raciones. Comieron con fruiccion, y aun no habian acabado de tragar cuando Spangler se puso a ladrarles que no se habian ganado la comida, y que volvieran a empezar. Y cuando la tarde empezo a caer, despues de gritarles que eran una caterba de inutiles, les hizo correr hasta el barracon. Pero la tortura no acabo ahi.

-No os habeis ganado el descanso ni la cena, mierdecillas. Me hareis veinte flexiones aquí mismo. Y no nos moveremos de aquí ninguno hasta que las hayais terminado todos y cada uno de vosotros. Asi que ya estais empezando. CUERPO A TIERRA CADETES!

Todos se dejaron caer, molidos de cansancio. Y empezaron. Blaise, Crabble y Goyle fueron los primeros en terminar. Aun que les costo bastante mas de lo que les habria costado en circunstancias normales. Draco y Theo terminaron poco despues. Hermione no podia con su alma. Todos los demas ya habian hecho las veinte flexiones, y ella no llevaba ni cinco. Los brazos le temblaban y no podia controlar los espasmos musculares de sus brazos. Apenas podia separar su cuerpo del suelo antes de que le fallaran los brazos y le chorraban lagrimas involuntarias solo del esfuerzo.

-Jefe de escuadra, estamos esperandola...por que cojones nos esta haciendo esperar DE EJEMPLO Y HAGA SUS EJERCICIOS: SU ESCUADRON NI CENARA NI DESCANSARA HASTA QUE HAYA TERMINADO!

-Señor, lo estoy intentando señor...-sollozo Hermione con los brazos llenos de calambre, despues de que un espasmo la hiciera darse de bruces contra el suelo.

-ME IMPORTA UNA MIERDA SI PRETENDE INTENTARLO O NO. NO ESTA AQUI PARA INTENTARLO, ESTA AQUI PARA HACERLO, ASI QUE HAGALO DE UNA PUTA VEZ Y NO NOS HAGA PERDER EL TIEMPO!

-Señor, le juro que esa es mi intencion, hago lo que puedo señor...

Veinte minutos despues, Hermione no se habia dado por vencida, pero apenas llevaba la mitad de las flexiones y ya no podia con su alma. Draco la miraba con una muda letania, un "vamos, se que puedes" un "no te has rendido en tu vida, no lo hagas ahora", repetia una y otra vez para sus adentros "te has enfrentado a perros de tres cabezas, al mismisimo voldemort, a acromantulas y Severus Snapes. Te has enfrentado a mortifagos en el ministerio...me partiste la nariz en una ocasión de un puñetazo, diez flexiones mas no son nada..."

Theodore por su parte tenia problemas para sujetar a Crabble, que queria desatornillarle la cabeza a Spangler por lo que le estaba haciendo a su compañera de equipo. Goyle lo fulminaba con la mirada. Blaise planeaba mentalmente cual seria la muerte mas dolorosa y lenta que aquel sargento se mereceria.

Cuando Hermione se derrumbo casi inconsciente en el suelo, cuando iba ya por la doceaba flexion, Spangler se dio por satisfecho.

-Os avise. Os avise a todos mierdecillas. Vuestra jefa de escuadron tiene algo de agallas, pero le falta musculo que sostenerla. Os avise a todos de que si uno fallaba, fallabais todos. Esta noche no habra cena para vosotros. A ver si asi le dais razones a esa birria de princesita para que se ponga las pilas y mañana se esfuerce mas. Por ser la primera falta, sere magnanimo. Si mañana este patetico espectaculo se vuelve a repetir y no estais a la altura de lo que se espera de vosotros, no tendre tanta clemencia.

Spangler se fue de alli a grandes zancadas, y los chicos tuvieron que recoger a Hermione del suelo y meterla a rastras como pudieron en el barracon.

-Lo siento...no podia mas...-Sollozo la chica suavemente- Os juro que lo intente, pero no puedo mover los brazos.

-Dejalo Granger, no te lo tenemos en cuenta.- la consolo Theo con una sonrisa cansada.

-Yo ni siquiera tengo hambre...-mintio Goyle.

-Anda, vamos a las duchas, y a sobar, que creo que nos lo hemos ganado todos...-Dijo Blaise intentando que la chica dejara el tema.

Se sentaron a descansar unos minutos, luego se ducharon primero los chicos para dejar a Granger descansar un rato mas, y por ultimo se ducho ella.

En cierto sentido, todos habian esperado oirla llorar esa noche. Pero tras los sollozos de cuando entraron en el barracon, la castaña rapada parecia se habia recuperado. Ahora solo estaba alli, totalmente hundida pero sin llorar.

Cuando apagaron las luces, Theo se pregunto si ella se derrumbaria y lloraria. Pero no lo hizo. Gragner era una leona herida, pero leona a fin de cuentas.

Draco se preguntaba si deberia haberle dicho algo, pero no dijo nada. Estaban todos demasiado agotados, cansados y llenos de agujetas como para decir nada. Lo unico que querian era dormir. Pero lo peor de cuando conseguian llegar a los catres por las noches, era la certeza de que en algun momento de un futuro cercano, Spangler entraria por la puerta berreando que un nuevo dia habia llegado, y que el destino de los seis magos estaba en sus manos.

TERCER DIA DE INSTRUCCION:

las agujetas...el dolor,...el hambre...Spangler gritando como un poseso. La mañana del tercer dia no los ha dejado ha gritado que las comidas no son un derecho. Son un privilegio, y que ellos no se lo han ganado. Y los manda a correr. Dice algo de que ya que la cadete princesita necesita fortalecer los brazos, que se los va a fortalecer. Y les propone un desafio. Les da un fusil descargado a cada uno.

-Si conseguiis correr diez vueltas al campo de practicas con el fusil por encima de vuestras cabezas, sin que ni uno solo de vosotros lo baje ni una sola vez, os permitire comer. Y sera racion doble. QUE COJONES; ME SIENTO GENEROSO, SI CONSEGUIIS HACERLO, SI CONSEGUIIS DAR DIEZ PUTAS VUELTAS CON EL FUSIL EN ALTO, OS DOY EL RESTO DEL DIA LIBRE, MIERDECILLAS.

Y el infierno comienza. No pueden apenas con sus almas como para cargar con un puto fusil de siete kilos con los brazos en alto, por encima de la cabeza. Pero nadie podra decir que al menos no lo han intentado.

Se ponen en parejas, y empiezan a trotar. Cansancio, agotamiento, espasmos, musculos que se quejan, heridas en rodillas y codos que se abren y sangran sin tiempo a sanar, y el sudor que escuece en esas mismas heridas tal y como el sol comienza caer a plomo sobre sus cabezas. Pero nunca nadie podra decir que no lo han intentado.

Son Slytherin, la casa de los orgullosos sangres limpias. Son la elite. Y ella es Griffindor. La casa de los valientes y los bravos de corazon. Morira en el intento si es necesario, pero nadie podra decir que no ha hecho todo lo posible en el proceso. Y corren. Corren trotando a ese desquiciante paso ligero. Las botas cada vez pesan mas. Sudan a mares. Y el dolor es tan jodidamente insoportable que llega un punto que deja de doler. Ya les da lo mismo. A todos ellos. El dolor es solo dolor. Es algo que pudene soportar. Pero si corren diez vueltas con los malditos fusiles en lo alto de sus cabezas rapadas podran comer. Y podran descansar. Toda una tarde y toda una noche de bendito sueño reparador.

Hermione decide no rendirse, y con una determinacion suicida en la mirada tensa los brazos y coge el ritmo de la carrera. Los brazos se le engarrotan y da gracias al cielo, asi no tendra que precuparse de que el fusil no este en lo alto. El problema sera bajar luego esos brazos. Pero eso es un problema para el futuro. Un problema que solucionara con una ducha calentita y tumbada en su camastro, tapada con la manta. Suena bien. Sigue corriendo, a la cabeza de su escuadron. Ayer les fallo. Le fallo a Malfoy, a Nott, a Zabini, a Crabble y a Goyle. Pero hoy no. tenia una segunda oportunidad. Y esta vez no les iba a fallar. Aun que luego necesitara una palanca y una polea para que le bajaran los prazos.

Spangler sonrie satisfecho. Sus mierdecillas llevan tres horas corriendo bajo un sol de justicia, y llevan ya ocho vueltas y media. Ni uno solo de ellos ha flaqueado. A ni uno solo de ellos le ha temblado el fusil. Si, se dice a si mismo. Son mierdecillas, pero son mierdecillas de las buenas.

Poco a poco los ve aflojar el ritmo para poder soportar la carrera, pero no se detienen. El escuadron 314 casi lo consigue, y cuando finalmente completan la ultima vuelta, se plantan ante el, formando todo lo rectos que pueden dadas las circunstancias. Hermione Granger da un paso al frente.

-Señor, la cadete princesita informa de que el escuadron 314 ha dado diez cueltas con los fusiles en alto, y ninguno lo ha bajado los brazos de por encima de la cabeza, señor...

-Muy bien cadete princesita. Estoy impresionado. Pido lo mejor que podais dar, pero soy un hombre justo, y doy lo mejor a cambio. Seguidme.

Siguieron a Spangler como pudieron hacia el comedor, y alli les sirvieron filetes de ternera con patatas y salsa de carne. Comieron como lobos. Y les permituieron repetir. Hasta tres veces en el caso de Goyle.

-Teneis la tarde de permiso, Cadetes. Mañana sera otro glorioso dia en el campamento. Espero que esteis preparados.

-Señor, lo estaremos, señor...-mascullo Nott como pudo.

Se arrastraron hacia el barracon, se dieron una larga ducha todos y cada uno de ellos, y fueron cayendo dormidos tal y como tocaban sus camas.

Durmieron como benditos. Casi 16 horas seguidas. Tenian sueño acumulado que exigia que se saldaran cuentas.

DIA QUINTO DE INSTRUCCION:

-venga chicos, terminemos de comer y pongamonos en marcha, quiero terminar con esto cuando antes por que si llegamos tarde a nuestra primera practica de tiro Spangler nos mata a todos...-mascullo Hermione deprimida mientras el escuadron 314 terminaba de comer.

-Nos ha dado permiso para ir a esta tonteria?- se quejo Theo.- Por que si tenemos un permiso, prefiero ir ha hechar una siesta que ir a esta memez.

-No es un permiso, Nott, es una orden. Debemos ir. Tan simple como eso...-la castaña estaba sumanente deprimida.

-venga Grenger, no sera para tando...-Blaise le palmeo el hombro a la leona con entusiasmo.- sera solo un ratito y ya esta...

-No me hace ninguna ilusion, la verdad.

-ni a ti ni a ninguno...-rio Goyle alegremente- pero despues de la semana que llevamos, esto me parece el menor de los males.

-Venga, terminaros ese postre y vamos a formar.

A formar? Estas de broma, Granger? Yo creia que iriamos dando un paseito...- protesto Crabbe

-Tecnicamente es un asunto oficial. Tenemos que ir a despedirlos, asi que hay que ir en formacion. Conmigo al final de linea para asegurarme de que vais bien y esas cosas...

Todos remugaron un poco. Al final, Theo y Draco abrian la marcha, seguidos de Blaise y Goyle. Terminando por Crabble. Y un poco mas atrás, marcando el ritmo, iba la jefa del escuadron 314.

-Esta bien chicos, firmes.- Los slytherin se cuadraron, aun que un poco a desgana- marchen, ar...-dijo la jefa de escuadron con muy poco entusiasmo.

Comenzaron a marchar. Con sus uniformes de gala. A finde cuentas, aun que fuera algo cutre y no oficial del todo, era una ocasión mas o menos formal. Marcharon impolutamente vestidos por la carretarea que salia del complejo, y llevaba a las puertas. Alli, a lo lejos, las figuras empezaron a definirse. Tres autobuses y un monton de cadetes ya graduados. Uno de los autobuses era azul, y tenia un aguila dibujada. Otro era rojo, y tenia un leon. Un tercero amarillo, y tenia un tejon.

Lo realmente malo empezo cuando a medida que se iban acercando, los jovenes alli reunidos, los vieron llegar. Y empezaron a reirse.

-Joder! Esto es fantastico!- chillo Ron asegurandose de que todos lo oian- mirad! Les han rapado las cabezas! Parecen cinco huevos! Ya no es el huron botador! Ahora es el huron pelon!

-Vamos, nos esa cruel Ron- se carcajeo Harry- no lo comprendes? Asi son mas aerodinamicos...o quizas sea para darles mayor refrigeracion y que no se les recaliente la cabeza...

Las risas se hicieron casi insufribles. Una voz femenina desde detras de los slytherin grito "Alto", y las serpientes obedecieron. Hermione, tan rapada como sus compañeros y con una mirada asesina en la cara aparecio junto a sus compañeros. Las risas se apagaron de golpe.

-Que pasa chicos? Os parece divertido que a nosotros nos hayan rapado las cabezas y a vosotros no?

-La leche! Mione que te han hecho?- el pelirojo parecia que fuera a sufrir un infarto.

-Por lo visto algo que a ti te parece motivo de burla. Asi que adelante, Ronald...burlate de mi. Riete por que me han afeitado la cabeza igual que a mis compañeros de equipo. Adelante, por favor. Alegrame el dia. - Hermione avanzaba a zancadas acorralado a Ron, pegandose cada vez mas a el, hablando cada vez mas alto, alargando cada vez mas el cuello para que se le hincharan las venas del cuello. Los slytherin sonrieron un poquito. Era lo que ellos llamaban "la tecnica Spangler". Acojonaba a cualquiera que no estuviera acostumbrado a ella. Y Ron no fue una escepcion. Empezo a retroceder ante el arrebato de la menuda castaña con una expresion acartonada.

-Herms calmate no lo decia por ti...-se empezo a disculpar el pelirojo.

-No Ron, sorprendeme. Me han dicho de todo. Desde que parezco un huevo hasta que si agacho la cabeza al medidia cara al sol podria comunicarme en morse con señales luminosas. Desde que ya no necesito un cepillo para quitarme la pelusilla de la ropa por que me basta con pasarmela por la cabeza a que si me meten la cabeza en un vater seria una buena escobilla...asi que venga, suelta algun chascarrillo, a ver si tienes suerte y eres lo batante ocurrente para soltarme alguno que no haya esuchado todavia. Adelante. Te escucho. De hecho, mi escuadron tambien te escucha. Verdad peloton?

-Señora, si señora- Todos los slytherin hablaron al unisono, como un solo hombre. Las caras de pasmo de todos los estudiantes de Hogwards presentes no tenian precio en ese momento. Blaise habria matado por tener una camara de fotos para imortalizar ese momento.

-Herms pero que te pasa?- le solto Harry preocupado. De pronto se sentia acongojado por lo que veia. Ellos habian habian estado cinco dias en un campamento de aventuras. Durmniento en barracones, con soldados corriendo. Habian estado corriendo y haciendo travesuras en las pistas de obstaculos y haciendo rappel y descenso de aguas bravas en uno de los rios cercanos. Se habian levantado al alba, y se habian acostado con la puesta de sol en fuegos de campamento. Una version Ligth de la vida militar. Pero los slytherin parecian un jodido comando de boinas verdes. A los leones, las aguilas y las comadrejas les habian obligado a recogerse el pelo y llevarlo pegado a la cabeza. A los slytherin los habian rapado al cero.Y su amiga no era la excepcion.

-A mi no me pasa nada, Harry, solo queria colaborar con la briomita de Ron. Muy divertida. No ves como nos reimos? Es tan original...no habiamos oido nada como eso en todo el tiempo que llevamos aquí,...

-Vamos, no seas cinica. Ademas, no tienes por que quedarte. Recoge tus cosas y vente con nosotros. Esta tonteria se ha acabado...

-Harry, no estoy aquí para irme con vosotros. Estoy aquí por que se nos ha ordenado que os hagamos una despedida oficial. Asi que no retraseis nuestro programa.

-venga Harry, que esta de broma...subamos, ya veras que cuando arranquemos vendra corriendo con el petate diciendo que no era mas que una bromita. Anda...-dijo Ron muy seguro de si mismo.

Todos los estudiantes subieron a los autobuses. El de Griffindor tenia las puertas abiertas cuando arrancaron motores. Ron estaba mirando con la ventana con una sonrisa de superioridad. Desafiando a Hermione.

-Escuadron 314, saluden!

Los slytherin se cuadraron e hicieron un saludo marcial. Se lo estaban tomando muy en serio. Hermione tambien saludo. Fue como la señal de pistoletazo de salida, los autobuses arrancaron y se pusieron en marcha. La sonrisa de Ron se convirtio en una mueca de horror. Hermione, con su cabeza pelada, se quedaba. Y estaba alli, con aquellos asquerosos Slytherin a sus espaldas, sonriendo burlones mientras se alejaban.

-Pero que hace?- Ron sonaba desesperado- Por que no viene de una vez? No ve que nos vamos?

-Creo que Hermione se queda, Ron...-Harry sonaba preocupado- ya la oiste cuando Dumbledore le dio la opcion de replantearse su estancia. Dijo que no lo haria...

-Pero que le han hecho? No parece ella...

-creo que nosotros estabamos en un campamento militrar...y ellos en una academia militar. Dumbledore se ha pasado esta vez. Dijo que iban a ser penalizados, pero esto me parece pasarse de la ralla...-Harry estaba asustado. Veia a su compañera, a su mejor amiga empequeñecer a medida que se alejaban. La vio hacer aspavientos y como los slytherin y ella se ponian a caminar en dos lineas de tres de nuevo por el camino que llevaba a los campos de entrenamiento. Y tuvo la sensacion de que jamas habia visto a su compañera tan lejos.

Harry, igual que al resto de estudiantes de magia que iban en los buses, habian usado rifles de perdigones durante esos dias en el campamento. Habian estado jugando a derribar latas vacias y muñequitos de madera con aquellos balines de plomo. Habia sido la actividad mas popular de todo el campamento entre los jovenes magos y brujas. Pero el niño que vivio no se hacia una idea de la version de esa actividad a la que se dirigian los slytherin y su mejor amiga en estos momentos.

-Esto, cadetes, es un rifle de asalto tactico L85A2. Y hoy aprendereis a cuidarlo, limpiarlo, montarlo y desmontarlo. Sera vuestra arma. Dormireis con el, le pondreis nombre, sera la madre de vuestros hijos si es necesario!y aprendereis el credo de todos los soldados. Debeis saber que en primera instancia, este no es el rifle con el que se hace la instrucción. Pero dado que solo vais a estar aquí 10 dias mas y tengo el tiempo limitado para hacer con vosotros algo de probecho, no me voy a ir con mariconadas. Haremos esto a las bravas.

Snapler avanzo hacia la mesa situada al lado de la linea de donde empezaba el campo de practicas de tiro, y señalo otra arma.

-Esto de aquí, es una ametralladora M249 SAW, que proporciona mayor fuerza de ataque. Esto de aquí...una BROWNING M2, una ametralladora pesada. Me da la sensacion de que a los Cadetes Mantecona y Barrilete se les dara bien usarlas...esto de aquí, es un L96, un rifle de francotirador de precison con un alcance de 1100 metros. Y por ultimom esto de aquí, que son L9A1, y la L16A2, Morteros de 51 y 81 milimetros respectivamente. Con estos dos ultimos puedes convertir en virutilla un tanque acorazado...Aprendereis a usar estas armas. Hay muchas mas, pero no tenemos tiempo. Al menos, saldreis de mi instrucción con un conocimiento basico sobre defensa personal, tacticas de ataque y uso y mantenimiento de al menos 3 armas. Aprendereis nociones basicas sobre los distintos tipos de municion . Y tened muy presente que crucificare con clavos oxidados a aquel de vosotros que llegado el dia de la graduacion no sea capaz de darle a un blanco a un minimo de 20 metros, estamos?

-SEÑOR; SI SEÑOR!- Aullaron todos al unisono. Aquello era como la clase de defensa para las artes ocuras mas bizarra que habian tenido nunca. Un Avada puede matarte sin dejar marcas, pero lo que tenian delante podia matarte dejando un crater de dos metros y unas salpicaduras rojas artisticamente desperdigadas por todo el paisaje colindante.

Pasaron las siguientes dos horas montando y desmontando, y volviendo a montar armas. Engrasandolas y aprendiendo los nombres de las partes. Crabble y Goyle tuvieron algunos problemillas en esa parte. Pero a medida que pasaba la tarde todos tenian las nociones mas basicas gravadas a fuego en la mente. Spangler sonrio, los puso en sus posiciones de tiro, y les dio los cargadores. Era municion real.

Cuando la tarde empezaba a caer, habian sucedido cosas muy interesantes. Los chicos se lo estaban pasando en grande. Spangler habia sonreido un par de veces. Y se habian dado cuenta de algunos hechos muy curiosos.

No fue de extrañar que las ametralladoras pesadas fueran las armas con las que Crabble y Goyle mejor se manejaban. Ademas eran los unicos capaces no solo de usarlas sin tripide de posicion si no que apenas les afectaba el retroceso.

Zabini era el que mejor punteria tenia con el fusil de asalto. Casi daba miedo como derribaba los blancos uno tras otro, con precision milimetrica, y apenas sin apuntar.

Pero la gran sorpresa fue Theo. Parecia que habia nacido par el rifle de francotirador. En apenas una hora le habia cogido el truco y era capaz de darle a un blanco a mas de 800 metros.

-Joder, Cadete Cloro! Nunca un novato habia cogido demostrado tener madera para esto el primer dia que cogia un arma!- Rugio spangler en su tono mas alagador, que dado su imponente vozarron no era mucho

Estaban todos que les salia la adrenalina por las orejas. Hasta Hermione tuvo que reconocer, que pese a todas sus objeciones, su alergia a la violencia y su fuerte aprension moral a lo que estaba pasando, habia algo liberador en destrozar cosas. Dedujo que seria por el estress a los que habian estado sometidos. Que el hacer volar cosas por los aires con armamento pesado era una especie de valvula de escape de toda esa presion acumulada. Y se remitio eso una y otra vez intentando convencerse a si misma con tal de no sentirse culpable por lo mucho que estaba disfrutando mirando por la mirilla del rifle y haciendole agujeros a la cabeza del blanco de madera.

Spangler incluso les insto a usar el mortero. Si en el castillo ya disfrutaban haciendo burradas con el hechizo bombarda, aquello era mil veces mejor. Basicamente, era mil veces mas destructivo. Adolescentes y explosivos de precision de alta potencia no suelen ser combinaciones muy sabias...pero si muy educativas.

Por ultimo, Spangler saco de una caja varias Browning HP de 9mm, las pistolas que usa el ejercito britanico desde tiempos inmemoriales, y los adiestro en su uso. No es que tras una tarde de entrenamiento fueran unos expertos...pero dado su nulo conocimiento previo en armamento muggle, eran como esponjas. Todo era nuevo. Y aprendian con una rapidez sorprendente. Eran como pizarras en blanco en las que Spangler podia dejar sus enseñanzas sin conflictos con conocimientos previos.

La unica a la que le costaba un poco mas era a la Cadete Princesita. Pero en el momento que empezo a imaginar una cabeza peliroja con una cara llena de pecas y recordo las risas mortificantes de Ron...su punteria con la pistola P35 (nota: p35 es otro nombre para la Browning HP) empezo a mejorar notablemente. Asi...como por obra y gracia de Dios...todo un misterio...

XXXXXXXXXXXXXX

Aquella noche, en el comedor, todos los chicos y la chica del escuadron 314 estaban mucho mas relajados. Les dolia todo el cuerpo, y estaban medio sordos por los disparos y explosiones. Pero todos tenian en la cara la beatifica expresion de quien se ha liberado de golpe de todos sus problemas y esta flotando en algun mundo maravilloso interior en el que el estress no existe, y si existe, acabas de descubrir que le puedes pegar un tiro.

Cenaban tranquilos, por primera vez desde hacia algun tiempo. No tenian prisa.

-Granger...-susurro Blaise con la boca llena de pure de patatas- cuando nos metiamos contigo y deciamos que los muggles eran unos inutiles...cuando te deciamos que los muggles no tienen nada que valga la pena ni nada interesante...por que cojones no nos hablaste de esto?

Un coro de voces slytherin vitorearon la pregunta y miraron inquisitivamente a Hermione, con muchisima curiosidad y aun mas interes por la respuesta.

-Por que no valia la pena. A mi no me gusta la violencia, y siempre habia detestado este tipo de cosas...ya sabeis que lo mio va mas por los libros que por las armas...

-Una varita es un arma- interrumpio Theo con una ceja alzada- que pueda usarse para crear cosas no excluye que tambien pueda matar y destruir.

-pero no es lo mismo!

-Que yo sepa toda arma, sea muggle o magica, no tiene por que ser solo para agredir. Tambien se puede usar para defender...- A Blaise nunca se le podria decir que no habia aprobechado alguna oportunidad de poner a alguien, a quien fuera, de los nervios. Hermione se estaba crispando por momentos.

-No me toqueis las narices! Sabeis a lo que me refiero!

Ellos rieron. Claro que lo sabian. Pero a todos les gustaba ver a su jefa de escuadron roja de furia y resollando presa del histerismo.

Un sargento entro cargado con una bolsa. Y se puso a berrear.

-Hay aquí alguien llamado Granger?

-Señor, soy yo, señor!- Hermione se puso depie. El sargento se le acerco, metio la mano en la saca, saco una caja envuelta en papel de estraza y se la entrego ladrando dos palabras: tienes correo.

-Vaya...-Hermione leyo la etiqueta, era de sus padres. Se le ilumino el rostro.

-Correo?- Draco no cabia en si de asombro- Como es que tienes correo?

-Pues hara un par de dias, escribi una carta a mis padres contandoles que estaba bien y esas cosas...que estaba en este campamento por una prueba de Hogwards y un par de verdades a medias...me acerque a prefectura en una de las carreras y mande la carta, alli tienen un buzon para los reclutas...en el sobre franqueado que me dieron estaba la direccion del campamento...y bueno, mis padres me han contestado- la chica estaba feliz. Radiante. Se le veia en la cara.

-Bueno! Abrelo!- Blaise estaba aun mas histerico. No le importaba que el paquete no fuera para el, la curiosidad de saber que habia dentro era superior a sus fuerzas.

La ojimiel volvio a su silla, rasgo el papel y abrio la caja. Dentro habian varias tabletas de chocolate, un par de cajas de galletas, un paquete de calcetines limpios y nuevos, varias mudas de ropa interior recien comprada de algodón blanco y dos cartones de cigarrillos. Todos miraron el contenido de la caja con la boca abierta.

Tambien habia una carta, y Hermione la leyo a toda prisa antes de estallar en carcajadas.

-Por que tus padres te han enviado tabaco?- Theo jugueteaba con los paquetes de cigarrillos con una expresion de pasmo que habria pasado a los anales de la historia.

-Mi padre hizo la mili hace mucho, dice en la carta que si necesito alguna cosa, puedo usarlos para sobornar a los que esten en Intendencia con cigarros. Es una especie de chiste.

-Intendencia?- Blaise miro a Theo quien puso los ojos en blanco.

-En serio, Azucarillo...por que leches no te lees el libro de reglamento? Intendencia es la seccion que se encarga de material, mantenimiento, lavanderia y despensas.

-No me lo leo por que tu ya te lo has leido y es mas facil preguntarte sobre algo en concreto que buscarlo yo...eres como una enciclopedia andante...

Hermione saco las chocolatinas y les entrego una a cada uno. Igual que las galletas. Si la princesita del 314 tenia algo, es que siempre compartia. Los chicos agradecieron mucho el gesto, no habian probado nada dulce o fuera el mediocre menu de la base desde hacia...bueno, tecnicamente desde hacia apenas 5 dias, pero para ellos era como toda una eternidad. Crabble casi se pone al llorar cuando dio el primer bocado de su chocolatina.

-Cuando les vas a volver a escribir a tus padres?- pregunto Draco, con sus finos labios llenos de manchas de chocolate.

-Seguramente, esta noche. Por que lo dices?

-Por que me gustaria darte una nota para que la añadas a la carta. Es para darles las gracias por esto...

-Eh! Si podemos mandarles notas a los padres de la princesita yo tambien quiero escribirles una! Si no fuera por ellos yo no tendria a Ginger! Y el chocolate es todo un detalle!

Crabble y Goyle no dijeron nada, estaban demasiado ocupados mascando, pero asintieron pesadamente con la cabeza como que ellos tambien estaban deacuerdo. Ademas, siempre cabia la posibilidad de mas chocolate por parte de los padres de Granger si se portaban como buenos chicos y eran amables y agradecidos.

-Claro...no hay problema. Cuando tengais las notas me las dais y las mando con mi carta...pero no seria mejor que escribierais a vuestras familias?

-Claro que si Granger...mi padre se tomaria genial enterarse via correo muggle que estoy en un campo de instrucción militar, cortesia de Dumbledore, arrastrandome por el barro, usando armas muggle, y dejando que un sargento bajito y chillon me trate como a una "mierdecilla insignificante"- rio Malfoy con los ojos en blanco- Como mi padre es tan sumamente paciente y comprensivo...

-Pues anda que mi madre...-Blaise sacudio las manos y tuvo un escalofrio ante la mera idea de que su progenitora se enterara de las circunstancias exactas y los detalles de donde estaba o que estaba haciendo.

-Mejor ni especulemos de lo que pasaria si mi padre se enterara...-Nott se habia puesto palido.- O los de Vincent y Gregory...

-Lo que yo quisiera saber es como reaccionaria Spangler si nuestros padres se enteraran y se plantaran aquí vestidos de mortifagos...-Draco solto una carcajada- os lo imaginais.

-Yo si...-Hermione se estaba riendo divertida. De pronto se puso seria, e imitando la voz de Spangler se puso a mascullar- "eh, vosotros, mierdecillas, os pensais que es halloween o algo asi para ir por ahi disfrazados de fantoches? Creeis que dais miedo? Vosotros no sabeis que es el miedo! Creeis saberlo por que nunca me habeis tenido a mi empujando mi bota tan dentro de vuestros palidos culos que os saque las ganas de ir por ahi haciendo el gilipollas a patadas de las entrañas!"

El escuadron 314 al completo se estaba desternillando de risa.

-"no sois mas que una pandilla de retrasados mentales vestidos de negro- empezo a recitar Blaise imitando la voz de su sargento- y que es esa mariconada de ir por ahi flotando en el aire? Que os creeis que sois? Delicados pajarillos? Los hombres de verdad corren! Rodillas arriba! Codos alineados! Los brazos arriba de la cabeza! El que baje la varita por debajo de la linea de las orejas hara doscientas flexiones! Os quiero ver marchando en formacion! Venga, paso ligero! Un dos un dos un dos!"

Goyle casi se atraganta con su chocolate imaginandose a los mortifagos arrastrandose por el barro, con sus tunicas y mascaras de plata, por debajo del obstaculo de los alambres de espino. Theo tuvo que palmearle la espalda. Draco se habia caido de su silla y se retorcia entre carcajadas en el suelo. El resto de cadetes del comedor los miraron como si se hubieron vuelto locos. El recuerdo de lo que habia pasado hacia tantas horas, cuando vieron al resto de estudiantes de Hogwards irse de alli, habia sido borrado de un plumazo.

-Vaya... pero que tenemos aquí?- Uno de los cadetes de otras mesas estaba se habia acercado. Estaba alli, plantado, con sus casi dos metros de altura, cruzado de brazos, mirando a los estudiantes de Hogwards con una mirada socarrona en los ojos- Chicos...-dijo a los otros cadetes que tenia detras- el grupito de pringaos estos no solo tienen su propia zorrita privada si no que encima la zorrita les da chocolate!

Hubo un coro de vitores y burlas por detras. La reaccion por parte de los Slytherin fue tan sincronizada que casi parecia ensayada: dejaron de reir de pronto, se pusieron todos en pie, y se encararon a ese cadete que tenian en frente con unas miradas homicidas.

El joven que los habia insultado vio entonces las credenciales pintadas en los uniformes de los slytherin.

-Joder! Estos gilipollas son del 314!- Tal y como lo dijo, las carcajadas a sus espaldas se multiplicaron

-Y que que seamos del 314?- le susurro Theo con amabilidad. Aun que era la amabilidad del verdugo que sostiene el hacha en lo alto.

-No teneis ni idea, verdad novatos? Estais demasiado ocupado con vuestras delicatesents y vuestra putilla de ojos tristes...

-Esa putilla de ojos tristes es nuestra jefa de escuadron, gilipollas.

-Ser la jefa de escuadron del 314 es igual que ser la jefa de un escuadron de mierda. Al 314 solo van los raros, los gilipollas, los retrasados mentales y la escoria que nadie quiere en ningun otro sitio- Aquel cadete se habia encarado a Theo. Se estaban hechando un pulso. El primero que saltara y cediera a la presion, provocaria una pelea- Me pregunto quien cojones sera el sargento de instrucción que haya aceptado entrenar a una panda de subnormales como vosotros...

-Spangler- dijo Hermione intentando que cambiar de tema a toda cosa- Nuestro sargento de instrucción en Spangler.

-Ademas de ser la zorra de tu grupo eres una mentirosa!- rio el chico mientras toda la sala estallaba en carcajadas-acaso intentas impresionarnos, puta?

-Yo no intento nada! Nuestro sargento es Spangler!

-Mira, media mierda...-Otro cadete habia aparecido y se habia encarado a Granger. Le sacaba al menos 30 centimetros de estatura y la estaba señalando con el dedo diretctamente entre las claviculas. Era una declaracion de guerra en toda regla.- El sargento de instrucción Spangler es un puto heroe de guerra. Ha estado en mas misiones secretas, operaciones especiales y estado en combate mas tiempo y mas veces que ningun otro oficial vivo del ejercito Britanico. Es una jodida leyenda viviente. En su ultimo destino fue herido, y nunca termino de recuperase. Lo iban a licenciar por que ya no podia estar en el servicio activo, pero tuvo los cojones de decir que si no podia estar en servicio activo, era como si lo mataran, y pidio que lo degradaran del rango de Coronel al de simple sargento, para poder hacer lo unico que el ejercito le dejaba hacer: instrucción. Spangler es el cabron que entrena a las fuerzas especiales, a las brigadas de asalto, y a las brigadas que forman la escolta personal de la jodida reina. Nos quieres hacer creer que un alguien como Spangler, que solo entrena a la flor y nata de la elite, es el sargento de instrucción de una panda de mamones como vosotros?

-que cojones pasa aquí!- aullo una voz a sus espaldas con una potencia que dejo sordo a mas de uno- CADETE! QUIERO QUE ME DE UNA EXPLICACION DE POR QUE TIENE EL DEDO CLAVADO EN EL PECHO DE LA JEFA DE MI ESCUADRON! Y QUIERO ESA EXPLICACION A LA VOZ DE YA!

Los cadetes congregados alrededor del 314 se abrieron como las aguas del mar Rojo ante Moises. Spangler habia entrado como un vendabal. Mas de uno se puso blanco al ver que era cierto. Que el 314 era la unidad que entrenaba aquel al que muchos de los presentes consideraban su idolo.

-Señor...la cadete y yo solo teniamos una conversacion, señor.- se apresuro a decir el muchacho. Si bien las hazañas de Sangler eran famosas, tambien lo era lo que les hacia a los desgraciados que le tocaban los cojones a el, o que se tenian la osadia de meterse con su escuadron. Hubieron varios escalofrios entre la multitud.

Spangler miro a su alrededor. Fulminandolos a todos con sus ojos. No habria sido mas efectivo que usara una ametralladora. La multitud se disolvio. Al cabo de 30 segundos, solo el 314 permanecia en el comedor.

-Jefa de escuadron princesita...-el tono de sargento se habia rebajado varios tonos, pero seguia siendo severo.

-Señor?

-que diablos es eso que hay encima de la mesa?- señalaba la caja que acababa de recibir.

-Señor, un regalo que mis padres me han enviado por correo, señor. Es algo personal, señor.

El sargento ignoro el comentario y ojeo el contenido de la caja.

-Me complace ver que algunos familiares son practicos a la hora de enviar regalos...-dijo al ver las mudas de ropa interior y calcetines. Era lo que los cadetes novatos solian hechar mas en falta...repuestos en ese tipo de prendas.- pero nos abia que fumaba, jefa de escuadron...

-señor, no fumo señor. Mi padre creyo que era una broma divertida, por la gente de intendencia, señor. El hizo la mili, y me lo ha enviado por nostalgia de los viejos tiempos Señor.

Nunca ninguno de ellos habia visto reir a Spangler. Pero lo vieron en ese momento. El sargento sonrio de oreja a oreja. Como si hubiera oido una vieja broma que recordaba con cariño. Fue una sonrisilla fugaz. Pero franca. Todos abrieron mucho los ojos al verlo.

-Su padre debia ser de los de la vieja escuela, Princesita.

-Señor, no lo era,señor. Aun lo es señor.

Aquel comentario por parte de Granger se gano una segunda sonrisa. Ver sonreir a Spangler era algo aterrador.

-Deberia requisarle eso, Princesita. Son menores de edad y es ilegal que fumen. Pero dado que eso no es tabaco...si no una broma de un viejo soldado, creo que podre hacer la vista gorda en esta ocasión. Pero si son tan gilipollas de dejar que otro sargento les pille con algo como eso, se mereceran lo que les pase. Esta claro, Princesita? No todos entenderian que eso no es una articulo ilegal si no el recordatorio de un padre nostalgico de sus dias en el cuerpo...

-Señor, queda muy claro señor.

-Supongo que los otros cadetes habran tenido la amabilidad de deciros que el 314 es el escuadron de los perdedores y los fracasados, verdad?

-Señor, algo parecido señor...-dijo Theo con su laconica frustracion.

-Yo hice mi instrucción en el 314. me veo en la obligacion de deciros, que en el 314, o bien te rompes y te quiebras, o bien salen los mejores. El 314 es una prueba de fuego, cadetes.- Los seis que presenciaban la escena con una fascinacion horrorizada ni siquiera se atervian a respirar, no fura a ser que se deshiciera cualquiera que fuera el hechizo que estaba flotando en el ambiente.

Spangler no dijo nada mas, metio la mano en la caja, la saco con una chocolatina, quito el envoltorio y se la comio mientras se giraba y se encaminaba hacia la salida. Parecia de muy buen humor.

-La hostia...me va a dar un infarto en cualquier momento...-Blaise, siempre tan oportuno, diciendo de manera tan sutil lo que todos pensaban y nadie decia, se dejo caer una silla con la mano en el pecho, intentando calmar la taquicardia que sentia en ese momento.

Crabble empezo a reir. Era una de esas risas tontas y graves. Una risa que se fue contagiando por lo estupida que sonaba. Al cabo de dos minutos, todos reian a carcajadas de puro alivio.

Esa noche, en los barracones, cuando ya era tarde y todos estaban acostados en sus camastros, pero ninguno dormia, Blaise se removio incomodo y acabo hablando en voz alta a nadie en particular:

-Eh, Granger, estas despierta?

-Si

Draco abrio los ojos de golpe y escucho con atencion.

-Como dijiste que se llamaba aquella enfermedad muggle que desarrollan los que llevan mucho tiempo bajo presion con un cabronazo que los tiene retenidos que acaban pillandole cariño?

-El sindrome de estocolmo. Y suele ser con secuestrados. Por que lo preguntas?

-Por que empieza a caerme bien Spangler y eso me preocupa...

-No te preocupes, Azucarillo...-rio Hermione tapandose aun mas con su manta- no eres el unico...

-A ti tambien te pasa?

-Si...

-A mi tambien...-la voz de Theo pillo a Blaise y a Hermione desprevenidos.

-y a mi...-Esta vez era Crabble

-y a mi...-y luego Goyle.

-Mierda de presion de grupo...-mascullo Draco haciendo reir a todos- esta bien...lo reconozco.

Las risas en la oscuridad fueron cediendo, y poco a poco todos quedaron en brazos de Morfeo.

Dos dias mas tarde, en un apartamento de Londres, el Sr Granger revisaba el correo. Habia un sobre de color tostado con el emblema del ejercito. Su hija le habia escrito. Pero el sobre era bastante abultado.

Se preocupo un poco y entrando en casa, lo abrio con las llaves del piso. Se sento en el sofa y saco el fajo de papeles de dentro.

Lo que leyo en el primera hoja de papel lo dejo atonito:

Hola, Sr y Sra Granger:

Ustedes no me conocen. Y lo cierto es que yo a ustedes tampoco. Me gustaria conocerles algun dia.

Soy un compañero de colegio de Granger Hija. Aun que antes no nos llevabamos muy bien, lo cierto es que fantaseaba con hacerle estallar la cabeza. Pero ya no. Ahora somos amigos.

Queria darle las gracias por los chocolates. Se que se los mandaron a Granger hija, pero ella fue amable y los compartio con nosotros.

Estaban muy buenos.

Creo que eso es todo.

Atentamente: Vincent Crabble.

El pobre hombre parpadeo un par de veces. Le dio la vuelta al folio y releyo aquella extraña carta otra vez, asegurandose de que no habia sido alguna alucinacion. Aun que claro, la siguiente carta que leyo tampoco era mucho mejor.

Estimados Srs Granger:

Gracias por el chocolate. Su hija lo compartio con nosotros. Prometo cuidar de ella y les aseguro que nadie le hara daño mientras yo este cerca. Y les aseguro que esto que les digo no condiciona en absoluto que manden mas chocolate.

Cordialmente: Gregory Goyle.

El Sr Granger empezo a plantearse seriamente si el tal Goyle tenia secuestrada a su hija y pedia un rescate en cacao de refinado industrial.

Paso de pagina y la cosa empezo a ponerse aun mas bizarra:

Estimados señor y señora Granger:

Se que esto es muy poco ortodoxo, dado que no nos conocemos ni en persona ni de ningun otro modo, pero para poder presentarme deberia decir que soy compañero de su hija en el colegio de Hogwards y que estoy haciendo equipo con ella en el grupo de estudiantes que han sido mandados a esta prueba en la academia militar.

Solo queria agradecerles que enviaran el paquete con los chocolates. Se que era para ella, y que seguramente ni siquiera saben de la existencia del resto del equipo, pero gracias a su hija, y las cartas que ustedes les envian tenemos algo de contacto con el mundo exterior y sinceramente, para mi, y para el resto del escuadron, es de agradecer.

Gracias por todo, aun que sea dificil de explicar por que digo esto.

Atentamente: Theodore Nott.

El Sr Granger fue a preparase una valeriana bien calentita y sobretodo bien cargada antes de leer la siguiente carta. Que buena falta le iba ha hacer.

Estimados señor y señora Granger:

Me llamo Blaise Zabini, y les debo mucho. Antes que nada queria darles mi mas efusivas gracias. Fueron ustedes los que me devolvieron la fe en la humanidad cuando me enviaron a Ginger. Perder a Gladys fue un duro golpe del que creia que jamas me recuperaria. Pero gracias a ustedes y a su hija, y sobretodo a su generosidad, ya nunca me perdere y siempre que haya cobertura encontrare mi camino.

Ah, y gracias por los chocolates que enviaron. Y por los cigarrillos. La princesita me dijo que como yo tenia don de gentes me encargara de la intendencia, y ese tabaco me ha permitido comprar calcetines y calzoncillos bajo manga a los cabos encargados de los suministros. Nos han salvado la vida. Los demas nunca se quejaban pero todos teniamos miedo a morir axfixiados por la peste de calcetines usados de Mantecoso y Barrilete. Gracias a ustedes hemos conseguido suministros de ropa interior que nos salvaran de esos ataques quimicos indiscriminados.

Les debo una.

Esperando conocerles algun dia para darles un gran abrazo: Blaise Zabini.

-Cariño...-llamo el sr Granger

-Si cielo?

-Conocemos a alguna Ginger?

-No que yo sepa...

-Y a alguna Gladys que haya muerto recientemente?

-No, por que?

-Por que o bien no entiendo esto o nuestra hija vive con algun tipo de demente perturbado...

Si las cartas hasta el momento habian sido perturbadoras, la ultima que leyo antes de encontrar la de su hija, lo dejo con mas preguntas que respuestas y una cara de poker que no podia evitar:

A la atenciond el Sr y la Sra Granger:

Algun dia, les pedire disculpas por motivos demasiado extensos para escribir en una carta. Aun que deberan esperar a que primero encuentre coraje para disculparme con su hija. Aun que si los actos hablan mas que las palabras, creo que en cierto modo, ella ya me ha perdonado. Nunca pense que las cosas pudieran cambiar tanto en tan poco tiempo.

Tambien queria darles las gracias por los paquetes que le envian. Son de lejos lo parecido con una relacion externa a este campamento que tenemos todos los del escuadron. Aun que suene patetico decirlo. Y aun que sea por medios de terceros.

Gracias por enviarle chocolates a su hija, ella los comparte con nosotros.

Atentamente: D.M.

La ultima carta que encontro el Sr Granger era de su hija. Le decia que los chicos del escuadron 314 habian querido mandarle cartas agradeciendoles lo de los chocolates. Y que todos ellos se habian emocionado mucho con el paquete. Ninguno de ellos habia recivido correo, y cuando ella lo recivia, se ponian tan contentos todos que el hecho de leerlo era casi como un acto social en los barracones. En una post data, Hermione le pedia por favor que si podia enviar mas dulces.

-Cariño...-susurro el Sr Granger frotandose la frente. Se sentia confuso- vas a ir a comprar hoy?

-Si- respondio la esposa desde la cocina- ire dentro de un ratito...por que lo dices? Hace falta que comrpemos algo?

-Compra barras de chocolate. Muchas...y si pasas por el estanco compra un carton de tabaco. Creo que a Herms le va ha hacer falta...esta tarde vamos a correos a mandar otro paquete.

El Sr Granger, cogio papel y boli, y se puso a redactar una carta. Le suplicaba a su hija que le explicara los pormenores en la academia, y que por favor, le hablara un poco de sus compañeros. Asi al menos tendria un contexto con el cual entender las curiosas cartas que habia recivido...

NOVENO DIA DE INSTRUCCION:

Los dias se sucedian en una extraña secuendia. Se emborronaban unos con otros, como si no hubiera pausas entre medio. Todo se mezclaba. Se levantaban temprano. Spangler habia dejado de ir a levantarlos con sus berridos, ahora se despertaban a toque de corneta, como todos los demas. Se vestian, hacian las camas, y salian disparados a formar frente al barracon a la espera de su sargento de instrucción. Luego se los llevaba ha algun sitio, ha hacer alguna tarea. Y luego otra...y luego otra...hasta la hora de comer.

Habian limpiado letrinas con un cepillo de dientes, arrodillados en el suelo. Habian pelado kilos y kilos de patatas. Habian cogido palas y cavado fosas y trincheras, solo para luego rellenarlas con la tierra que habian sacado y volverlas a cavar de nuevo. Habian corrido durante horas en campos donde se hundian en barrizales hasta las rodillas. Solo para luego seguir corriendo en campo atraves, en medio del monte.

Habian hecho tantas veces el circuito de obstaculos que se lo sabian de memoria, habian recorrido campos de matorrales y hierba alta a gatas y a rastras, simulando estar en territorio enemigo.

Luego, tenian dos horas de descanso, una para comer, otra para ducharse y cambiarse, y luego la rutina continuaba. Por las tardes tenian practicas de tiro, clases de armamemto y municion donde montaban y desmontaban y engrasaban todo tipo de cosas hechas para matar y hacer mucho daño. Y las ultimas cuatro horas antes de irse ha dormir, recivian lecciones de defensa personal y lucha cuerpo a cuerpo.

Spangler les habia ladrado que no tenia tiempo para enseñarles como dios manda, pero que ya que no podia adiestrarlos para que fueran autenticos soldados, les enseñaria lo suficiente como para que no los mataran.

Les habia enseñado trucos para librarse del enemigo, donde golpear para hacer el mayor daño posible con el menor esfuerzo, y como liberarse en caso de que los agarraran.

-El cuerpo humano es fragil, mierdecillas- Les grito frente al muñeco de practicas- hay sitios que si golpeais con la suficiente fuerza, si bien no matareis al enemigo, al menos lo dejareis bastante jodidos para poder salir con vida de una situacion potencialmente peligrosa. Garganta! Ojos! En el plexo solar justo debajo del diafragma! Las ingles! Las sienes! Todos esos puntos, golpeados con bastante fuerza aturden al enemigo! Y luego siempre os queda patearle los cojones! No es muy elegante pero es jodidamente efectivo! Ahora moved el culo y practicad con los muñecos o os juro por dios que yo practicare con vosotros!

Spangles les habia enseñado como cerrar el puño de tal manera que golpearas con mas fuerza haciendote el menor daño posible, como extender el brazo para maximizar el efecto del golpe, y como el tamaño no importa en un combate cuerpo a cuerpo. A fin de cuentas, es cierto que cuando mas grande eres mas potencia puedes aplicar por la ventaja del peso. Pero cuando mas pequeño eres, eres un blanco mas dificil de golpear. Spangles les enseño a ver sus puntos fuertes y en donde residian las ventajas de cada uno de ellos. Y sobretodo les enseño a utilizarlo.

Hubo una mañana que Spangler los habia levantado al alba, y les habia prohibido vestirse. De hecho, los insto a desnudarse aun mas. Y fue mas o menos asi, como cinco slytherins corrieron toda una mañana por el campo de entrenamiento en calzoncillos, y una muy avergonzada y sonrojada Hermione corrio en bragas y sujetador. Lo unico que les habia dejado llevar puesto eran las botas y los calcetines. Se cruzaron con un monton de reclutas. Nadie se burlo de ellos. De hecho ni siquiera los miraban. Todos habian pasado por eso.

Pero aquella tarde, las cosas fueron un poco distintas. Spangler les tenia preparada una sorpresa en las practicas de tiro. Les habia llevado granadas de mano.

-Esto de aquí, mierdecillas, son granadas sonicas. Hacen ruido, sueltan humo, y una luz cegadora. Las usareis como practica en lugar de las de verdad. Y ahora, separaos por parejas. Dos parejas a practicar tiro, y una pareja a practicar a tirar granadas. Los que esten con las granadas sabran que lo estan haciendo bien si no se quedan sordos!

Theo y Hermione fueron los primeros en practicar el tiro de granada. Era bastante facil: agarrarla con fuerza, pulsar el gatillo, soltar la anilla, tirarla lo mas lejos posible y cuerpo a tierra.

Mientras, Blaise y Crabble practicaban con los fusiles, y Draco y Goyle con los morteros. Estaban separados entre ellos por lineas de 20 metros.

Una hora y media despues, cuando ya habian hecho un turno de rotacion, Spangler grito como un poseso

-Jefa de escuadron!

-Señor, aquí señor.- Hermione habia salido corriendo hacia su sargento.

-Toma, un walkie. Me acaban de llamar de prefectura. Tendre que ausentarme unos minutos. Si sucede cualquier cosa, llamame por el canal 5.

Sin decir nada mas, Spangler se largo de alli. Estaban solos.

Hermione dejo el walkie en la mesa donde tenian las municiones y las armas de practicas, que pillaba cerca de su posicion, y cogio los prismaticos.

-Vale, Cloro- le dijo a Theo, que tenia su fusil de francotirador- Yo te voy cantando los blancos, y tu los localizas y les disparas.

-Eso esta hecho...-comento Nott con una sonrisa sadica. Le encantaba la mirilla de precision. No comprendia por que a los demas no se les daba bien lo de francotirador. Era tan facil...ya habia pasado a derribar blancos a 900 metros.

Algunos minutos despues, Goyle se estaba enfadando por que no le dejan usar una de esas granadas. Se puso furioso. Se fue a la mesa y cogio el Walkie. Hermione lo habia visto. Y se puso a chillar. Pero ya era tarde. Goyle habia lanzado el walkitalke con todas sus fuerzas. El chillido de Hermione habia pillado por sorpresa a Blaize, que estaba con el brazo en alto para lanzar una granada sonica y el tiro se le quedo muy corto, cuando estallo el artefacto, el y Crabble solo podian oir un agudo e insistente.

-Gregory Goyle, seras memo! ALTO EL FUEGO A TODOS! ME OIS? ALTO EL FUEGO

-Que pasa princesita?- grito Draco desde lejos

-Goyle ha tirado el walkie, tengo que ir a buscarlo, no dispareis mientras estoy en el terreno tiro!

-Vale!- Draco sonreia, y dejo las granadas en el suelo mostrando las manos desarmadas.

-Zabini! Crabble, alto el fuego!- Grito Hermione. Y cometio el error mas basico de cualquier cadena de mando: dar una orden sin esperar confirmacion.

Crabble estaba hasta las narices de las granadas. Eran muy divertidas pero si cometias errores al lanzarla te quedabas sordo. Cogio su metralleta de posicion y la cargo. Draco lo habia visto y salio corriendo y gritando de que no disparara. Cuando Theo oyo eso, se giro. Lo vio todo como a camara lenta: la princesita corriendo campo a traves, y el Barrilete cargando su arma.

-JODER!

Hermione no se habia enterado de nada, y corria a toda velocidad terreno a dentro para coger el maldito comunicador.

Blaise tenia los dedos en las orejas y los retorcia intentando recuperar lacapacidad auditiva no se habia enterado de nada.

Crabble tampoco tenia bien la vision. La maldita granada le habia pillado con los ojos abiertos y lo veia todo medio blanco y con manchitas. Solo queria hacer algo pedazos. Se puso la culata del arma al hombro, clavo el ojo en la mirilla, y se concentro. Vio un blanco. Sonrio. Apreto el gatillo.

Draco sentia el corazon en la boca cuando escucho el primer disparo, y el segundo. Y el tercero. A un par de metros de donde estaba el aturdido Crabble disparando salto en plancha y lo derribo. Haciendo que dejara de disparar. Blaise se llevo un susto de muerte. Theo que apenas se habia puesto en pie, lo habia visto: Granger corriendo como una loca. Granger frenando en seco. Grengre agachandose para coger algo, para despues empezar a correr hacia donde estaban. Y Granger frenando de nuevo, abriendo los brazos, dejando caer el aparato que llevaba en las manos y cayendo hacia atrás.

Mientras Theo arrancaba a correr gritando como un loco, solo habia una cosa que le llenaba la mente: que no veia a Granger levantarse.

Los otros solo vieron a Nott chillando y corriendo hacia un bulto enorme que habria a unos cien metros. Y ni se plantearon que habia pasado. Todos salieron corriendo. Aquello no podia ser nada bueno.

-Joder joder joder...-Theo derrapo los ultimos metros por el suelo y miro a Hermione retorcerse- estas bien? Por favor dime que estas bien,...

-Quien ha sido el cabron que me ha disparado?- mascullo ella dolorida.

Solo oirla...solo saber que estaba viva...Theo respiro aliviado.

-Creo que ha sido Crabble, una granada le habia dejado sordo y creo que no te ha oido cuando diste el alto el fuego...donde te ha dado?

-No estoy segura...-empezo a decir ella cuando todos los demas llegaron. La cara de Crabble era todo un poema. Y mas cuando vieron que la camisa de la leona tenia una mancha roja a la altura del hombro y otra a la altura de la cadera que cada vez se hacian mas anchas.

-Lo siento...-maullo Crabble con los labios temblandole- no te habia visto...lo siento...yo no...yo...

-Callate anda...-le mascullo Hermione- ya hablaremos luego, sacadme de aquí...

Draco no podia apartar los ojos de aquellas flores rojas que crecian y crecian en la ropa de la castaña. Le faltaba el aliento. Se sentia incapaz de respirar. Entre todos la levantaron y ella chillo de dolor. Trotaron como pudieron hasta que un jeep paso cerca y los cargaron enseguida al ver lo que habia pasado llevandolos a la enfermeria.

En pocos minutos, un medico la llevo dentro y la atendio.

-Habeis tenido suerte- les dijo el doctor al salir del reservado donde habia tratado ha la castaña- solo la rozasteis en la cadera, no era mas que un arañazo. Muy aparatoso...pero nada grave, unos cuantos puntos nada mas. La del hombro fue un poco mas grave, lo unico bueno es que no tocasteis ninguna vena ni organo, y la vala se quedo clavada en el homoplato. Fue facil extraerla y el hueso no fue muy dañado. Unos cuantos analgesicos y en un par de dias estara en forma. Lo peor lo tendreis cuando Spangler se entere de esto...

A los cinco Slytherins no les dio tiempo preguntar nada, Hermione salia de detras de las cortinas con los pantalones kakis manchados, y camiseta de tirantes, Se le trasparentaba una venda por la parte baja del vientre, y se le veia claramente otra cubriendole parte del pecho, el hombro y el brazo. A todos se les hizo un nudo en el estomago. Y mas al ver la bizarra sonrisa que ella tenia en los labios.

-Chicos!- canturreo ella sorprendentemente conta- que sorpresa! Que os trae por aquí?

-Que pe pasa?- mascullo Blaise, al que nunca se le dejaban de contagiar las sonrisas.

-Le hemos dado analgesicos, ya os lo he dicho...a alguna gente les afectan asi. Estara como borracha unas horas. Os recomendaria que la llevarais al barracon a que descanse un rato- El medico se despidio y se fue. Los slytherin no tardaron ni dos segundos en rodear a Hermione.

-Como te encuentras?- Theo sonaba muy preocupado.

-Estoy genial. Si, Genial!- la chica le palmeo el brazo como si en lugar de estar en un hospital estuvieran en una fiesta.

-Pricesita yo lo siento mucho...-comento Crabble con voz temblorosa.

-No te preocupes carapapel, la culpa fue mia, no me asegure de que me hubieras oido y estaba en el terreno de tiro. No pasa nada. Ademas solo fue un susto. Ni siquiera me duele...

-Ya te dolera cuando se te pasen los efectos de la pocion que te han dado...-le dijo Draco pasandole el brazo por el hombro protector y conteniendose las ganas de estrangular a Vincent.

Como si Hermione fuera de cristal, todos los chicos del 314 la llevaron con una delicadeza inhaudita al barracon. La tumbaron en la cama, y se quedaron velandola mientras desvariaba alegremente en su camastro. Draco arrastro una de las sillas que tenian junto a la cama y se quedo a su lado. Se sentia culpable.

Deberia haber visto lo que pasaba antes. Deberia haber corrido mas rapido. Deberia haber gritado mas fuerte. Deberia haber algo que pudiera haber hecho distinto para que aquello no pasara. Habia sido solo un susto...pero Granger podria estar muerta. Podian haberla matado. Si la bala del hombro hubiera ido un palmo mas a la izquierda, le habria dado en pleno pulmon. Si la de la cadera hubiera dado un palmo mas abajo, le habria seccionado una arteria y se habria desangrado en 30 segundos. Draco apenas podia respirar cuando pensaba en los "que habria podido pasar si..." La sangre le hervia.

Spangler entro en ese momento en el barracon a grandes zancadas. No gritaba. Solo tenia una expresion horrible en la cara. Se planto a los pies de la cama de Hermione y fulmino a los cinco chicos con la mirada. Se quedo en silencio casi 5 minutos hasta que todos se removieron incomodos y formaron ante el.

-Escuchadme, panda de gilipollas...-susurro muy lento y muy despacio. Los chicos empezaron a notar un sudor frio bajandoles por la espalda- No quiero saber que ha pasado, y no quiero excusas. Los hechos son los hechos, y uno de mis cadetes le ha pegado dos tiros a otro de mis cadetes. Tengo entendido que ha sido por un puto error, una tonteria. Quiero que tengais clara una cosa: y es que los errores, cuestan vidas. Y esas vidas, pueden ser las vuestras. No os voy a castigar. No necesito hacerlo. Por que doy por sentado que ahora mismo os debeis sentir como las mierdas que sois en realidad.

"sabeis cual es el motivo por el cual nos entrenamos aquí? Teneis la mas minima idea? Aquí nos entrenamos para ser la delgada linea que separa el orden del caos. Nos entrenamos para ser fuertes, y poder defender a los que no lo son. Somos soldados. Nuestro trabajo es luchar y morir para que otros puedan vivir. Somos la ayuda. Somos a los que llaman cuando hay problemas. Somos aquellos a quienes recurren cuando otros no se pueden defender a si mismos. Pero nadie nos defiende y nos protege a nosotros. Nos defendemos y protgemos nosotros mismos. Es nuestro trabajo. Nadie cuida de nosotros, por que nosotros nos cuidamos unos a otros...y vosotros le habeis hecho dos agujeros a una compañera en el cuerpo.

" Le habeis fallado a la princesita del grupo. Y ella llevara en la piel las cicatrices de ese fracaso el resto de su vida. Si uno falla, fallais todos! Pero tened claro esto: si necesita que le cambien las vendas, se las cambiareis vosotros. Si se le abren los puntos, se los cosereis vosotros. Si vomita, lo vais a limpiar. Si tiene fiebre, os pasareis todos la puta noche en vela bajandosela con paños frios. Si se muere, cavareis con vuestras uñas la fosa en la que luego la enterrareis. Miraros las manos, cabrones! Por mas que os las limpies con agua y jabon, siempre tendreis su sangre en los dedos!

" Es vuestra compañera, y es vuestra responsabilidad! Y mas os vale que os haya quedado claro a la primera, por que si tengo que repetir esta conversacion os hago fusilar a todos! Entendido?

-Señor, si señor- corearon ellos. Se sentian heridos. Desde que habian llegado alli, el orgullo los habia mantenido en pie. Habia sido todo una cuestion de cojones. Cuando mas los insultaban, cuando mas los forzaban, cuanto mas duras eran las tareas, mas unidos estaban. Era como un desafio. Eran ellos seis contra el mundo. Y ahora...ahora por un error...o mas bien por una cadena de pequeños errores, se sentian totalmente hundidos.

Si Goyle no hubiera tirado el walkie esto no habria pasado. Si Theo hubiera ido a avisar a los demas de la orden eso no habria pasado. Si Draco hubiera empezado a correr antes...si Blaise no hubiera estado taponandose las orejas con los ojos cerrados...tantos pequeños detalles...si solo uno hubiera sido diferente, Hermione quizas no habria estado a punto de morir. No, de morir no. Esa frase no era correcta: Hermione no habria estado a punto de que ellos la mataran. Crabble habia apretado el gatillo. Pero todos los demas se sentian como si hubieran sido el dedo que lo jalo.

Spangler se fue de alli dando un portazo tan fuerte que les dolio a todos en el alma. Granger dormia profundamente. Habrian preferido que les gritara. Habrian preferido que les insultara. Habrian preferido que los azotara con su jodida fusta. Pero que los dejara alli, solos, a merced de los remordimientos, sin darles al menos el consuelo de un justo castigo...sabian que nada de lo que Spangles les hubiera hecho seria peor de lo que ellos se harian a si mismos. Y el cabronde Spangler tambien lo sabia. Lo odiaban por ello. Pero no tanto como ellos se odiaban a si mismos en ese momento.

Un par de horas mas tarde, un cabo llamo a la puerta. Tenian correo. O mas bien, Granger tenia correo.

Por mera curiosidad, los chicos lo abrieron. En aquella enorme caja, habia un monton de chocolate, dulces, caramelos. Habian dos paquetes de calcetines de talla grande de algodón blanco y cuatro paquetes de calzoncillos blancos de algodón de talla universal. Habia una carta de los Sres Granger a su hija diciendo que si necesitaban algo mas que lo pidieran, y le pedian a su hija que les hablara de sus compañeros, que tras leer las cartas que les habian enviado, sentian mucha curiosidad por ellos. En la carta, los Sres Granges le decian a su hija que esta vez le enviaban racion doble de dulces para que despues de repartirlos entre sus compañeros, quedara algo para ella.

Aquello fue la gota que colmo el vaso. No solo le habian dado dos tiros a la chica, si no que encima los padres de ella querian conocerlos, y les habian enviado unos regalos y dulces.

Blaise se dejo caer en una silla con la cara entre las manos. Crabble se sento en su camastro con las rodillas flexionadas y abrazandose las piernas mientras sollozaba carcomido por la culpa. Los demas no sabian donde meterse o que hacer.

-Soy el unico que se siente hecho un asco?- Pregunto Theo en voz alta.

-No, creo que no eres el unico...-Goyle se habia sentado en el suelo junto a la cama de Hermione.

-Sabeis lo mas deprimente de todo esto?- Draco hablaba como si no lo estuviera haciendo en voz alta. Hablaba mas para si mismo que para el resto- que si esto hubiera pasado hace un año, lo habriamos celebrado brindando en copas de plata, y deseando que le hubieran dado en la cabeza...hace apenas un año, nos esto nos habria alegrado...Y ni siquiera tengo que remontarme tanto tiempo atrás. Si ella hubiera estado en otro equipo...si esto lo hubieramos hecho sin Granger...y otro de otro equipo le hubiera pegado el tiro...lo habriamos celebrado.

Habia metido el dedo en la yaga. Goyle aparto la mirada incapaz decir nada. Crabble empezo a llorar de forma silenciosa. Theo suspiro pesadamente. Todos sabian que Draco tenia razon, y eso los mortificaba aun mas.

-Las cosas cambian...-susurro Blaise deprimido- Ahora ella es uno de los nuestros. O nosotros somos de los suyos. No lo se.

Pasaron un buen rato alli, dando vueltas como pollos descabezados, sin tener muy claro que hacer o que decir. Draco finalmente se rindio.

-Esta bien, todos a las camas. A dormir un rato. Yo me quedo velando a la princesita...-dijo con voz firme.

-No- Era Crabble- me quedo yo.

-Eh eh eh...-esta vez era Zabini- a esta fiesta yo tambien me apunto, ademas soy el que mejor mano tiene con las mujeres de todos los presentes. Si alguien se queda velando a la princesa sere yo. Asi que todos a sobar...

-Tengo una idea...-esta vez era Theo- Por que no nos turnamos y vamos rotando? Una hora y media cada uno. Cuando uno acabe un turno de velarla, despierta al siguiente. Y asi todos. SI no, el que se quede velandola toda la noche mañana estara hecho mierda y Spangler se lo comera con patatas. Si nos vamos turnando, todos podremos estar frescos mañana.

-Me parece bien...-Draco se acomodo en su silla junto a la cama de Granger dispuesto ha hacer la primera guardia. La manaza de Crabble lo levanto cogiendolo del brazo- pero que haces?

-Ve a dormir, Draco. El primer turno es mio.

Crabble nunca habia llevado la contraria a Draco. Ni nunca habia mostrado iniciativa. Todos lo miraros anonadados. Aquello era inaudito. Y lo mas inaudito aun era que su bobalicona expresion de siempre se habia metamorfoseado en una determinacion tal que hasta al rubio le dio coraje llevarle la contraria. Crabble tenia que estar pasando un infierno por dentro. Draco asintio.

-Vale. Dentro de hora y media mas te vale despertarme...

-Dalo por hecho...

-El siguiente turno mio...-chillo Goyle.

-Yo el siguiente- Theo se estaba quitando la ropa de faena para meterse en la cama.

-Genial, el ultimo turno para mi. Al menos cuando empiece el dia estare despierto y despejado. No sabeis lo que me cuesta levantarme por las mañanas!- Zabini parecia encantado con el acuerdo- asi mañana ya estare despierto cuando toque la corneta!

Las luces se apagaron. Y como si fuera la gargola mas imposible del universo, Vincent Crabble se sento en la silla junto a la cama de una hija de muggles a la que el habia herido para velar su sueño. Parecia dispuesto a ni siquiera parpadear para no perderla de vista.

DE cuando en cuando, en la oscuridad, alargaba su enorme zarpa y le tocaba con delicadeza la frente, como para comprobar si la chica tenia fiebre. Y lo hacia con esa lentitud tipica de los que son grandes y fuertes y tienen miedo de romper a los que tocan. Ya se sentia bastante culpable como para volver ha herirla.

El reloj de la mesilla de noche hacia tic tac suavemente. Y cuando la hora y media de su turno se completo, fiel a su palabra, Crabble desperto a Draco, y se fue a dormir.

Fue el turno del rubio de sentarse en aquella silla. Carcomido por el agotamiento y la culpa. La cama de Granger donde yacia nockeada por los analgesicos se habia convertido en el confesionario de las emociones de los slytherin.

Draco no podia parar de pensar, que si tuviera su varita, podria cerrar aquellas heridas con un simple hechizo cicatrizador. Que si tuviera acceso a un bosque magico o a una tienda de ingredientes podria improvisar alguna pocion simple de curacion. No eran dificiles de hacer. No podia parar de pensar que con apenas unas gotas de esencia de dictamo, algo tan simple y cootidiano en todos los jodidos botiquines de todas las familias magicas, Granger no estaria en esas condiciones...

Pero estaban haciendo aquello a lo muggle. Y eso, tiene consecuencias. Draco siempre habia dado por supuesto que la magia era un derecho de nacimiento. Algo que se le habia otorgado. Ahora se daba cuenta. Alli, impotente para hacer nada, sentado en aquella incomoda silla velando a la leona herida, el principe de las serpientes tuvo su revelacion: la magia era un privilegio. Y los privilegios se pueden perder. No bastaba con haber nacido con ello. Habia que ganarselo dia a dia, ser merecedor de ello. Aun que solo fuera ante ti mismo, para poder mirarte al espejo con la cabeza alta, y la conciencia tranquila.

Era tan frustrante...tan injusto...Draco habia decidido no despertar a nadie. Se sentia incapaz de separarse de ella. Sonrio. Al menos que el resto descansaran. Cuando su turno casi hubo pasado, se llevo un susto de muerte cuando una enorme manaza cayo en su hombro.

-Te toca dormir, Draco. Es mi turno- Goyle era incapaz de susurrar en voz baja.

-No te preocupes Gregory puedo...

-No. Me toca a mi. Ve a dormir, Draco. Te hace tanta falta como al resto.

El rubio ojigris no pudo mas que mirar con cierta admiracion a Goyle. Nunca habia dicho mas de dos frases seguidas, y normalmente eran monosilabicas. Goyle nunca habia mostrado determinacion. Y ahora lo hacia a raudales. Acabo capitulando, dejando su silla no sin antes hecharle una furtiva mirada a Granger, y se metio en su camastro. Blaise habia tenido razon. Todo era distinto ahora.

DIA DECIMO DE LA INSTRUCCION:

Nunca supo como paso, o cuando exactamente, pero en algun momento, Draco, en contra de todo lo que el creia, se quedo dormido. El agotamiento vencio esa batalla.

Cuando toco la corneta, y se levantaron, era Blaise quien velaba a Granger.

-Como ha ido la noche?- pregunto el rubio mientras bostezando se vestia.

-Desde que yo estoy aquí bien,...

-En mi turno tuvo un poco de fiebre...-Theo se desperezaba despues de haber hecho su cama.

-Fiebre? Y por que no avisaste?- El ojigris lo hubiera estrangulado alli mismo.

-Por que no fue para tanto. Le puse unos cuantos paños frios en la frente, en la nuca y en los pies y a poco despues remitio. Ademas fueron solo unas decimas.

-Deberias haber avisado...-refunfuño Draco aun hiperventilando. Se habia despejado de golpe.

-calmate Draco, no era nada con lo que no pudiera lidiar. Si hubiera visto que era algo grave os habia avisado. Pero no os iba a molestar por algo que ademas de pasar en mi turno, podia solucionar yo solo. Fueron solo unas decimas.

Hermione se removio en la cama y abrio los ojos.

-Por que estais gritando?- mascullo con la boca pastosa.

Su aspecto era horrible. Tenia la cara palida, los labios resecos y agrietados, y los ojos hundidos con un aspecto enrojecido.

-Granger, que tal te encuentras?- Theo ladeo la cabeza mirandola con una afable sonrisa. Draco que habia abierto la boca para decir lo mismo, pero se le habia adelantado, quiso coger esa misma cabeza ladeada y estamparla contra la pared hasta que sonara como una campana.

-Dolorida, entumecida y cansada...pero estoy bien. Podria ser peor...

-Me alegra oir eso...-restallo una voz en la puerta del barracon. Spangler entro a zancadas. Todos se cuadraron de golpe, nadie lo habia visto entrar.- por que va ha hacer su equipaje, princesita, vuelve a casa.

-Señor...-Hermione lo miro horrorizada- porque señor?

Spangler camino hasta situarse al lado de la cama de la chica y la miro con una ceja alzada.

-Voy ha hablarte a las claras, Princesita. Con palabras simples para que hasta un cerebro abotargado y subdesarrollado como el tuyo pueda entenderme. Por que voy ha hacerte una pregunta, y depende de tu respuesta, las cosas pueden pasar de forma muy distina. Voy a preguntarte si estas herida, o si estas lesionada. Si me respondes que estas herida, supondre que es algo que se puede curar con una aspirina y una tirita, y cuando acabemos esta conversacion, te vestiras, saldras de este barracon, y seguiras con tu instrucción exactamente igual que tus compañeros. Y esas heridas no te serviran de excusa para cometer errores ni para pedir clemencia ni para retrasar a tus compañeros. Y creeme cuando te digo que no tendre piedad, ni paciencia ni redaños contigo solo por que tengas dos arañazos en el cuerpo.

"si me dices que estas lesionada, llamare a alguien de logistica, me pondre en contacto con los encargados de tu colegio, y en dos horas estaras de vuelta a casa. Sin rencores. Estas cosas a veces pasan. Los imprevistos ocurren. Tus compañeros se quedaran aquí para terminar lo que empezaron pero para ti se te acabo el juego. No hay que avergonzarse por ello. Asi que dime, Jefa de Escuadron Granger...Estas herida o lesionada?

La chica se mordio el labio inferior. Aquello era un insulto. Era un desafio. Los slytherin le suplicaban con la mirada que se diera por vencida, que no se lo tendrian en cuenta. Le sonreian alentadores señalando con la cabeza a la puerta. Pero ese pedacito del alma de Hermione que aun se revelaba contra todo y todos, ese pedacito de su alma que la habia mantenido en pie durante todos los años de colegio, ese pedacito que su logica, su razon y su intelecto se esforzaban tanto en amordazar y encerrar en el sotano de su subconsciente se revelo. Y su mente se amotino contra ella.

La respuesta no se hizo esperar. Habia hecho una promesa, y la cumpliria.

-Señor, solamente estoy herida, Señor.- Con un esfuerzo sobrehumano, y con una mueca de dolor que no paso desapercivida para nadie, Hermione Jane Granger se puso en pie. Y se cuadro ante su superior.

-Pero que coño haces...-mascullo Draco

-Solo te dire una cosa, Princesita- añadio Spangler asintiendo con la cabeza- Somos la suma de nuestras acciones, y nos definimos por como las aceptamos. Solo espero que tengas tanto coraje para aceptar las consecuencias de tus actos como lo has tenido para tomar tus decisiones. Tanto las que pueda tener para ti, como para tu equipo.

Spangler se giro al resto y los fulmino con la mirada.

-Y vosotos a que coño estais esperando? A que la reina de Inglaterra venga a invitaros cordialmente a almorzar? Moved esos putos culos blandos y fofos! Haced las camas! Vestios de una puta vez! El dia ya ha amanecido y me estais haciendo perder el tiempo, mierdecillas!

La reaccion fue inmediata, todos los 314 empezaron a hacer las camas, vestirse y salieron a trote del barracon en direccion a los comedores donde desayunaron. Nadie dijo nada. Solo miraban a Hermione con una mirada interrogante. Nadie entendia por que seguia alli. Por que habia decidido quedarse. No iba a poder hacerlo. Era imposible. Era anatomica y fisicamente imposible. Aquello era masoquista y suicida.

Cuando acabaron, Spangler los llevo trotando a una seccion en la que no habian estado nunca. Se veia a la legua que Hermione lo estaba pasando mal. Apenas podia correr. Solo trotaba arritmicamente cojeando, a duras penas manteniendo el ritmo del resto. Pero no se quejo. Ni una sola vez. Los slytherin tenian el corazon en un puño al verla.

El sargento los hizo meterse en un complejo de edificios bajos prefabricados, y los gui hacia un aula, donde cada uno se sento en un pupitre. En cada mesa, se encontraron con un lapiz, una goma, y un fajo de papeles con el logo del ejercito en la caratula.

-Hoy hareis un test de actitud. Es obligatorio para todos los cadetes. Tendreis tres horas para rellenar todo el formulario y responder a todas las preguntas. En teoria, que vosotros hagais esto es una perdida de tiempo, seguramente ninguno de vosotros continuara con una instrucción militar. Pero en el caso de que si lo hicierais, ese test determinara vuestros posibles destinos, cuales son vuestros puntos fuertes y debiles, y en que unidad serviriais mejor a vuestro pais.

Spangler se acerco a la mesa, cogio un reloj viejo, puso una alarma para dentro de tres horas, y lo dejo sobre la mesa.

-Cuando os diga, dad la vuelta a vuestros papeles y empezad a escribir. Cuando os avise de que el tiempo ha terminado, le corto los dedos al que pille escribiendo. Esta claro?

-Señor, si señor.-Corearon las voces. Todos estaban aterrados. Un examen? Nadie habia estudiado! Ni siquiera les habian dicho que habria un examen!

-EMPEZAD!- Aullo el sargento pulsando el temporizador. El reloj comenzo ha hacer tic tac. Y seis tacos de papel sonaron dandose la vuelta y seis lapices empezarona escribir.

Hermione se tranquilizo casi al instante. Aquello era casi un test de CI. Era una mezcla de examen de psicologo, con test de personalidad y preguntas teoricas para evaluar capacidad intelectual. No era un examen para el que se pudiera estudiar. Solo responder lo mejor que pudieras.

Lo cierto es que se relajo un poco. En un aula,...con un examen delante y un lapiz en la mano,...Hermione Granger se sentia en su terreno. El dolor del hombro y la cadera se volvieron algo secundario. Casi desaparecieron mientras sus adormecidas neuronas despertaban y toman el control de la situacion. Se relajo. Aquello era como jugar en casa. Aquello era lo suyo. Podia hacerlo. Y lo iba ha hacer.

El tiempo fue pasando con folios pasando, carraspeos ansiosos, algun que otro regufido frustrado y el sedante sonido de la mina de grafito garabateando en el papel.

Cuando Spangler grito que el tiempo habia terminado, todos dejaron caer al instante su lapiz y se hirguieron en sus sillas.

El sargento recogio los examenes, los metio en un enorme sobre de papel marron, y lo sello. Salio fuera, y se lo entrego a un cabo que esperaba pacientemente en la puerta del aula.

Todos formaron, y salieron del edificio. Cuando la luz del sol les dio de nuevo en la cara, todos sintieron cierto alivio. Alli, un peloton que corria a toda velocidad, con todos los cadetes con cara de angustia y los sobacos marcados con enormes cercos de sudor, eran arengados por su sargento de instrucción:

-El dolor es vuestro amigo. El dolor es vuestro aliado. El dolor os dira cuando estais gravemente heridos y os mantendra cabreados. El dolor es lo que hara que volvais a casa cagando leches al terminar la jornada satisfechos y orgullosos de vosotros mismos! Pero sabeis que es lo mejor del dolor? QUE TE INDICA QUE AUN ESTAS VIVO! Y SI ESTAS VIVO; ES QUE PUEDES SEGUIR ADELANTE! ASI QUE CORRED ALIMAÑAS! CORRED COMO SI OS FUERA LA VIDA EN ELLO! CORRED COMO SI OS PERSIGUIERA EL DIABLO! POR QUE EL DIABLO OS PERSIGUE! YO CORRO DETRAS DE VOSOTROS Y OS ASEGURO QUE NO OS GUSTARA QUE OS ALCANCE!

Los chicos del 314 sonrieron. Aquello les sonaba. Esos cadetes debian estar en sus primeros dias. Y mas a juzgar por sus expresiones compungidas.

Cuando Spangler empezo a gritarles las instrucciones, una aflautada voz autoritaria los interrumpio.

-Alto ahi! Ustedes no se van a ninguna parte!

Cuando giraron las cabezas, se encotraron con Minerva Macgonagall trotando hacia ellos, seguida muy de cerca por Snape y Dumbledore, que iban detras.

-Quien coño eres tu y que haces en mi base?- le espeto Spangler cuadrandose con violencia.

La transformista freno en seco y lo miro con los ojos desorbitados. De todo lo que habia esperado oir, aquello no estaba ni en la lista. Los estudiantes de Hogwards se tuvieron que morder las lenguas para no reir. En otro lugar, en otras circunstancias, habrian pagado lo que fuera por ver la cara que se le quedo a Macgongall al encontrarse con alguien con Spangler.

-A mi no me hable asi!- le espeto la profesora, roja de indignacion- Trateme con respeto!

-Yo le trato como quiero, señora.- Spangler era el vivo rostro de la indiferencia mientras repasaba con los ojos de arriba ha abajo a la vieja profesora, que se enrojecio aun mas- Este es mi campamento y este mi escuadron, y usted nos estorba el paso.

-Calmate, Minerva...-hablo Dumbledore, voz de la razon, y rezumando tranquilidad cuando los alcanzo- El Sr Spangler tiene razon aunque sus maneras sean algo...peculiares...a fin de cuentas hemos irrumpido en su rutina y...

-Es SARGENTO Spangler. El señor Spangler era mi padre- el Sargento de instrucción corto a Dumbledore con la misma precision y frialdad de un cirujano. El militar y el mago tuvieron un duelo de miradas. Los estudiantes se refrenaron de intentar retroceder un paso. No sabian que iba a pasar, pero alguien iba a salir herido. Solo querian tener tiempo de salir de la zona de explosion a tiempo para que no los salpicara la sangre...aun que no tenian aun muy claro la sangre de quien.

-Esta bien...Sargento Spangler.- Concedio Dumbledore.- Hemos venido por el preocupante informe que hemos recivido. Estamos aquí por que creemos que esto ha llegado demasiado lejos. Creemos que ya es hora de terminar con esto y que usted se ha extralimitado en sus obligaciones y ha cometido ciertos abusos con su autoridad a la hora de …...

-Y que cojones esperaba, Dumbledore?- solto Spangler a voz en grito. Hermione dio un respingo. Spangler habia llamado al director por su nombre. Se conocian?- Si queria que los trataran con respeto y cordialidad y cantaran kumbayas asando masmallows, haberlos mandado con los jodidos boy scauts. Alli seguro que les besaban las pupitas antes de ponerles una puta tirita. Esto es un campamento de instrucción militar. Aqui no tomamos te con galletas y pastel. Aqui enseñamos a matar al enemigo antes de que el enemigo te mate a ti. Aqui enseñamos que la unica persona en la que puedes confiar ademas de en ti mismo, es en aquel que esta sangrando a tu lado y cubriendote el culo. Aqui les enseñamos el valor de la vida, y cosas por las que vale la pena tanto vivir como morir. Ni te atrevas a decirme como hacer mi trabajo, Dumbledore.

-Pero que dice este demente?- grito Minerva- usted esta loco! No son mas que niños! Y usted los trata como si fueran comandos!

-Niños?- Spangler se giro y miro a su escuadron- Yo aquí no veo niños. Desde el puto segundo que pisaron por primera vez este lugar, se convirtieron en cadetes. Y yo trato a todos los cadetes por igual. No son niños. Yo no acepto niños bajo mi mando.

-Pero usted oye lo que dice?- Minerva Macgonagall parecia que fuera a hechar humo por las orejas en cualquier momento.

-Calma Minerva...calma...-Dumbledore la cogio del hombro y la empujo muy suavemente hacia atrás- Sargento Spangler, lo que mi compañera quiere decirle es que quizas usted ha sido un poco duro con ellos. Nosotros no los enviamos aquí para esto precisamente...y ademas, tengo entendido que la Srta Granger ha resultado herida durante esos procedimientos fuera de lugar a los que usted los ha sometido...

Draco, Theo, Blaise, Vincent, Gregory y Hermione contuvieron el aliento. Ese comentario por parte de Dumbledore era el equivalente militar de amartillar un arma y apuntar a tu enemigo con una exigencia. Habia sido el equivalente de quitarse el guante y abofetear al caballero que tenias delante. Y se Dumbledore se lo habia hecho a Spangler.

La tropa adolescente vio a Spangler respirar hondo. Muy hondo. Dos veces. Luego se giro con groseria, dandole la espalda a Dumbledore, y mirando a su escuadron. Los 314 seguian firmes, mirando al frente. No se habian movido ni un centimetro.

Luego hablo. Hablo lento. Despacio. Vocalizando a la perfeccion. Hablaba como un poeta que recita su obra maestra ante un publico al que odia y que sabe que no apreciaran la delicadeza de su arte.

-Escucheme bien, Dumbledore...el flujo y reflujo de las mareas, la deriba de los continentes, la orbita del sol en su ecliptica...son algunas de las cosas que yo controlo en mi mundo. Y este recinto es mi mundo. Y desde el preciso instante en el que usted me llamo para que me hiciera cargo de esos muchachos, esos muchachos pasaron a ser parte de mi mundo. Usted sabia a lo que se atenia al llamarme, asi que ahora no me venga con chorradas con que soy muy duro. Los trato exactamente igual que trataria a cualquier otro. Ese es el unico motivo por el que me llamo. Yo no soy como usted, y sabe porque? Yo se lo dire: Usted nunca ha pensado en las consecuencias de sus actos. Se mueve sobre la tierra tan seguro de su infinita sabiduria que cree que las cosas iran como usted quiere, con su secretismo, sus misterios y sus dobles sentidos. Conmigo lo que se ve es lo que hay. Yo no espero que las cosas vayan como quiero. Hago que las cosas vayan como quiero. Y ahora, larguese de aquí antes de que lo saque yo a patadas. Le devolvere a sus muchachos en la fecha acordada, cuando todos ellos hayan acabado de hacer lo que vinieron aquí.

Hermione tenia un surdor pegajo y frio corriendole por la espalda. Los primeros misiles estaban cayendo. Aquello no iba a ser una batalla campal. Iba a ser la tercera guerra mundial.

-Quien diablos se cree que es?- le espeto Minerva. Snapes, detras de ella, se habia cruzado de brazos y estaba disfrutando. Parecia ser el unico que se lo pasaba bien.- Quien diablos se cree que es para hablar asi? Que autoridad tiene si quiera para disponer de la salud de esos chicos y jugar con sus vidas?

-Yo no elegi estar aquí, señora- Spangler se encaro con Minerva y levanto la cabeza con orgullo- Vosotros me llamasteis a mi. De hecho, me suplicasteis que hiciera esto. Asi que, no me vengais con remilgadas mojigaterias ahora. Ya sabiais de sobra lo que iba a pasar. Lo que pasa es que no quereis admitir que os habeis equivocado. Pensasteis que estos cadetes se rendirian antes de empezar, que se asustarian, que retrocederian y volverian bajo vuestras faldas con las orejas gachas y el rabo entre las piernas. Queriais darles una leccion de humildad. Pero resulta que valen. Tienen lo que hay que tener. Y no solo estan aguantando, si no que lo estan haciendo bien. Os acojona la mera idea de que puedan superar el obstaculo insuperable, por que sabeis, que si salen de aquí victoriosos, perdereis el misero poder que teniais sobre ellos. Por que podran miraros a la cara, y no tendreis derecho alguno a mirarles por encima del hombro como habeis hecho hasta ahora, desde vuestros pulpitos y palestras de arrogancia academica. Que quien me creo que soy, señora? Soy el jodido instructor que esta convirtiendo a vuestros cachorros en hombres de valia. Y eso os acojona.

-Y que me dice de ella?- chillo Macgonagall con histerismo. Fue su mayor error. Habia perdido los nervios. Spangler habia ganado- ELLA ES UNA CHICA! LE PARECE DECENTE TRATAR ASI A UNA CHICA? Y ENCIMA HERIDA!

-Eso que usted señala, no es una chica, es un cadete. De hecho, es la jefa de mi escuadron.

-Pero es una chica! Le ha rapado la cabeza!

-Les rapamos la cabeza a todos- Spangler se encogio de hombros. Hermione sentia ganas de reir. Aquello era patetico. Siempre habia admirado a la profesora de trasnformaciones. Pero Spangler le acababa de dar una paliza en su propio terreno.

-NO PUEDE HACER ESTO! ES INMORAL! ELLA NO PUEDE QUERER ESTO.- La voz de la profesora Macgonagall habia tomado un tono tan agudo que si seguia asi, al final solo la oirian los perros.

-Querer? Que ella no puede querer esto?- Spangler alzo las cejas divertido- Esta bien, señora. Averiguemos que es lo que realmente quiere mi jefa de escuadron. PRINCESITA, VEN AQUI CAGANDO LECHES! CUERPO A TIERRA!

Hermione trago saliva, salio corriendo, y se tumbo boca abajo a los pies de su sargento ante la mirada horrorizada de su profesora, la curiosidad de su Director y el regocijo de Snapes, que de pronto parecia tener muchisimo interes en lo que sucedia.

-VEINTE FLEXIONES; PRINCESITA. AZUCARILLO!- Blaise salio corriendo y se cuadro ante su sargento- VE CONTANDO LAS FLEXIONES DE LA PRINCESITA!

Hermione planto las manos con firmeza en el suelo. Blaise se arrodillo a su lado. La chica tomo aliento, y con los dientes muy apretados para soportar el dolor del hombro y la cadera, empezo.

-Una...-canto Blaise.

-Esta bien, Princesita, escuchame con atencion...-comenzo Spanbler mientras Blaise, cantaba un "dos"- Aqui, la señora esta, dice que tu no deberias estar aquí, que es imposible que quieras estar aquí. Asi que, voy a darte una oportunidad..

-Tres...-canto Blaise mientras Hermione cerraba los ojos y seguia esforzandose, el dolor en el hombro era casi insoportable.

-Y ademas, dado que según esta señora, mi trato es abusivo, demasiado duro y en exceso rudo, voy a ponertelo muy muy facil para que tomes tu decision...-

-Cuatro...-susurro Blaise, mirando aterrado a Spangler. Que cojones tenia pensado ese hombre?

El sargento de instrucción levanto su pierna derecha, piso con fuerza la espalda de Hermione, a la altura del homplato que tenia herido, y dejo caer todo su peso contra la espalda de la chica, que chillo, y se derrumbo en el suelo con la cara en el polvo.

Hubo un terrible silencio, nadie se creia lo que acababa de ver.

-QUIEN OS HA DICHO QUE PAREIS!- Les berreo Spangler a Hermione y Blaise.

La chica planto de nuevo las manos en el suelo, apreto los dientes, cuadro la mandibula, y se trago las lagrimas. El dolor era horrible. La camisa empezaba a teñirsele de rojo. La herida se le habia abierto. Con un esfuerzo sobrehumano, hizo fuerza para levantar no solo su cuerpo, si no todo el peso que Spangler le estaba poniendo en la espalda mientras la pisaba como si fuera una alimaña.

-Cinco...-mascullo Blaise.

-Princesita...-susurro Spangler casi cariñosamente, con un tono amable y traicionero- Como bien dice la señora...no tienes por que soportar este abuso. Solo tienes que decir "basta señor" y se termino. No mas dolor, no mas tonterias, no mas atropellos a tus delicados y sensibles redaños femeninos...solo di, "ya basta señor" y no habran rencores. Te levantaras, te iras con esta gente tan simpatica, te daras una ducha caliente, cenaras algo sabroso y exquisito, te meteras en tu blanda camita, y estaras en casa.

-Seis...-conto Blaise, quien estaba al borde del colapso.

Nadie dijo nada, todos miraban el charco rojo que se estaba formando ante la cara de Hermione en el suelo, alli donde la sangre que chorraba en un hilillo constante desde su herida se iba juntando.

-Que me dices princesita?- Spangler apreto aun mas su bota, Hermione perdio fuerza y se dio de bruces contra el suelo, de boca contra el charco de barro ensangrentado. La respuesta de la chica fue volver a plantar sus manos en la tierra, y con un lastimero gruñido, hacer fuerza para volver a levantarse.

-Ya basta!- Minerva Macgonagall se intento abalanzar sobre Hermione pero Dumbledore la detuvo

-Siete...

-DILO PRINCESITA! Nadie te obliga a estar aquí! No tienes por que estar aquí! Solo tienes que pedirlo! Solo tienes que rendirte! Y te iras a casa! Volveras a casa! Solo admite que no puedes hacerlo! Solo admite que esta señora tiene razon! Di que yo estaba equivocado! Di que no puedes mas! Venga princesita! No tienes por que tolerar esto! Tienes eleccion, no es cierto! Elije!

-ocho...- Blaise podia ver con claridad el temblor en los brazos de Hermione. Aquello no podia ser buena señal. La chica tenia la cara palida, y estaba llorando. Pero no se detenia. Tenia la cara sucia, y tenia los ojos cerrados por el esfuerzo. Parecia que se fuera a desmayar en cualquier momento.

-No? Aun no princesita? Pero si lo unico que tienes que hacer es decir que ya basta! Lo unico que tienes que hacer, es reconocer que todos los dias que has estado aquí, todo el sudor y la sangre que has derramado, todo el esfuerzo que has hecho, todo lo que has soportado...que todo esto no ha valido de nada! Lo unico que tienes que hacer es plantarte aquí y ahora e irte por la puerta de atrás, con estos señores tan amables que han venido a decirte que no vales para esto! Esta señora que esta gritando a los cuatro vientos que no puedes hacerlo! Que no lo conseguiriais ni aunque quisieras! Que vales menos que tus compañeros! Que eres de segunda! Lo unico que tienes que hacer es gritar ya basta!

-Nueve...

La presion en la espalda se incremento. Hermione se derrumbo de nuevo. Y arrastrando las manos por el barro volvio a afianzarlas. Como se atrevia Minerva Macgonagall...como se atervia a ir alli y hacerle esto a ella...a Hermione. Como se atrevia...habia sufrido que la gritaran, que la insultaran, que le raparan la cabeza y la hicieran correr, saltar y brincar hasta que caia agotada por las noches. La idea de las malditas muggleolimpiadas habia sido de ellos. De los mismos tres que ahora estaban alli pidiendole que se rindiera. Eso no iba a pasar. Si se la querian llevar de alli, seria inconsciente, atada y dentro de un saco.

-Diez...

-Aun no, princesa? Te lo pondre aun mas facil...-Spangler se giro hacia los chicos de Slytherin- Vosotros, mierdecillas. Dad un paso al frente y pedidle amablemente a vuestra compañera que se retire. Que deje el juego. Hacedla entrar en razon o os juro que la pisoteare tanto que le rompo el espinazo con la suela de mi bota.

Nadie reacciono en un primer momento. Estaban todos conmocionados. El primero en moverse fue Draco, que avanzo hasta ponerse al lado de Hermione, se tumbo en el suelo, y se puso ha hacer flexiones.

-Que coño haces, lagartija?- quiso saber Spangler.

-Señor, no soy quien para decirle a la princesa que hacer, señor. Pero lo que haga ella, lo hare yo, señor. Ella es la jefa de escuadron, señor. Si fracasa uno, fracasamos todos. Usted nos lo dijo el primer dia. Si ella hace flexiones, yo hago flexiones. SI ella se va, yo me voy, señor.

Fue casi como conjurar un hechizo. Theo se movio, se tumbo al otro lado de Hermione, y se puso ha hacer flexiones. Crabble y Goyle no tardaron ni dos segundos en imitarlos.

-Somos el 314, señor- grito Theo con fuerza- Fracasamos o triunfamos juntos señor. Seremos los mejores, o nos iremos de aquí con la cabeza gacha y el rabo entre las piernas por la puerta de atrás, pero lo haremos juntos señor!

-Señor, once señor! Y permiso para hacer flexiones con mis compañeros señor!- canto Blaise a voz en grito.

Dumbledore no daba credito a lo que veia. Minerva Macgonagall estaba abriendo y cerrando la boca como un pez. Snapes tenia pinta de que solo le faltaba un paquete de palomitas para que su felicidad fuera completa.

Hermione rompio a llorar. Pero lo hizo con una sonrisa. Se sentia agradecida. Se sentia parte de algo que no podia comprender. Pero alli estaban, sus enemigos jurados desde que piso por primera vez Hogwards, en el suelo, mordiendo el polvo por ella.

Unos segundos despues, Blaise grito doce.

-Princesita...por que no te rindes y te vas de una vez a casa?- grito Spangler con cinismo- Te estas haciendo daño, vas ha hacer daño a tus compañeros...por que no te das por vencida?

-Señor...-maullo Hermione con la voz cascada por el esfuerzo y el dolor. El sonido rechinante de sus dientes por tener la boca apretada les herizo el pelo a todos- no he terminado lo que vine ha hacer aquí, señor. La prueba no ha terminado, señor.

-Ah...asi que tienes algo que demostrarnos, pricnesita? Pues bien, ya lo has demostrado, ahora reconoce tus limitaciones y vete a casa!

-Señor, no necesito demostrarle nada a nadie señor! Estoy aquí por que quiero, y por que se que puedo hacerlo señor!- la voz de Hermione estaba cargada de dolor y lagrimas.

-Basta...-suplico Minerva aterrada ante el espectaculo que estaba contemplando. Alli estaba sucediendo algo que escapaba a su comprension- HE DICHO BASTA!

-Que pasa, señora?- susurro Spangler con cierto deje de orgullo en su voz- Esto es lo que queria, no? Les he dado la oportunidad de rendirse. He abusado de ellos hasta el punto que caulquier persona en su sano juicio renunciaria. Que mas quiere, señora?

-QUE PARE!

-Trece!

Spangler retiro su bota de la espalda de la chica, y se encaro con los tres magos.

Los segundos pasaron densos como el aceite.

-Catorce!

-DETENEOS!- grito Spangler sin ni siquiera mirarlos.

Los chicos pararon de hacer flexiones, y se pusieron en pie, ayudaron a levantarse a Hermione, que no podia ya ni con su alma, y se cuadraron.

-Si realmente quieren hacer algo por estos chicos, llevense a la princesita al barrancon unos minutos, hagan unos de sus juegos de manos, curenle esa herida, y marchense de aquí para que ellos puedan continuar con su entrenamiento . Y la proxima vez que quieran darles una leccion, asegurense antes de que sea una que ustedes ya tengan aprendida. Ahora fuera de mi terreno de entrenamiento.

Nadie dijo nada. Snapes se movio por primera vez, camino hacia los chicos con la mano en el bolsillo, saco algo y se lo entrego a Draco. Era un frasco de Dictamo.

-Director, creo que no tenemos nada que hacer aquí...-la sonrisa retorcida y sadica de Snapes no se le escapo a nadie- Creo que estas ….lecciones...son de lo mas educativas. Y que ya que han comenzado, deberiamos dejarlos averiguar hasta donde son capaces de llegar. A fin de cuentas, deberan quedarse aquí catorce dias, aun les faltan cuatro. Cuatro dias es mucho tiempo. Quizas recapaciten por si mismos sobre su situacion actual...

-Muy bien, ya que los chicos han decidido por si mismos, respetaremos esa decion. Lamento mucho las molestias, Sargento Spangler. Ahora que ya sabemos que nuestros alumnos estan bien y en buenas manos, nos qeudamos mucho mas tranquilos...-Dumbledore inclino cortesmente la cabeza, se giro, y se encamino hacia la salida seguido de cerca por Snape.

-Que? Y ya esta? Nos vamos a ir y dejar a los chicos en manos de ese sadico?- iba chillando Minerva trotando detras del director, intentando hacerle entrar en razon en lo que ella consideraba una aberracion.

-Vosotros...-Grito Spangler a la tropa.- no se que os ha dado ese tio con pinta de maricon engrasado, pero mas os vale ir cagando hostias al barracon, utilizarlo y que nadie se entere de que lo teneis. Os quiero ver listos para lo que sea que se me ocurra dentro de dos horas, esta claro?

El sargento se giro y levanto una ceja a modo complice. Ellos solo gritaron que si, que lo habian comprendido, y se pusieron en marcha. Tuvieron que llevar a Hermione en volandas por que estaba al borde del desmayo por el dolor, el esfuerzo y la perdida de sangre.

Draco no cabia en si de gozo. Dictamo. Tenian esencia de Dictamo...se hizo una pequeña luz de esperanza para los ultimos cuatro dias.

Hermione iba flotando en el aire. Crabble la tenia cogida de una pierna. Zabini de la otra. Draco y Goyle la llevaban cada uno de un brazo, y Theodore le sujetaba la cabeza para que no le fuera rebotando mientras los chicos corrian con su sangrante carga. La castaña se sentia al borde de la inconsciencia, y todo pasaba ante sus ojos con un halo de realidad. Se sentia incapaz de distinguir que habia pasado de verdad y que solo en su mente.

Al llegar al barracon, el escuadron la dejo en el camastro, le quitaron la ropa, le quitaron las vendas, y usaron el dictamo. Todos respiraron aliviados al ver como las heridas se cerraban y cicatrizaban casi al instante. Casi tenian ganas de bailar y chillar de puro histerismo contenido.

Con ayuda de unos paños humedos, despertaron a Hermione y la refrescaron. Limpiaron la piel ensagrentada y el barro, y la chica se cambio la ropa sucia.

-No teniais por que hacer lo que habeis hecho... ha sido una estupidez. Y yo la primera...-empezo, pero Draco no la dejo seguir.

-Tu no nos has abandonado Granger. No tenias por que hacer todo lo que has hecho. No ibamos a ser menos.

Lo celebraron sacando el paquete del Sr Granger y dandose un atracon de chocolate y duces. Tenian mucho que celebrar.

-Yo creia que a Macgonagall le daba un infarto alli mismo- Rio Blaise- joder lo que habria dado por tener una camara y retratarla! Esa fotografia habria valido su peso en oro puro!

Las risas continuaron. Se sentian demasiado felices para no hacerlo. Sabian que lo que habian hecho traeria consecuencias. Pero ahora no les importaba.

Un buen rato despues, Spangler entro por la puerta cargando con dos cajas. Una de carton, mas pequeña y otra de madera, un poco mas grande. Las dejo encima de la mesa con cierta ceremonia, y se cuadro.

Los chicos no esperaron instrucciones, se pusieron todos depie, se arreglaron la ropa, y se pusieron en formacion.

-Jefa de escuadron princesita!

-Señor!

-Tengo entendido que estaba herida...acaso me han informado mal?- Spangler y Hermione se miraron. Hubo un mudo entendimiento. Un pacto silencioso.

-Señor, lamento informarle de que la informacion que recivio era incorrecta señor. Solo fueron solo unos arañazos, señor. Ya me he puesto una tirita y estoy lista para reanudar la instrucción, señor.

-Me alegra oirlo, princesita.- Spangler camino hacia las cajas, y abrio la de carton. Saco de ella sobres de papel marron. Saco seis sobres bastante abultados.- Mierdecillas, hoy he visto algo que creia que no volveria a ver. Y he de confesar que me siento lo mas proximo al orgullo que un sargento de instrucción como yo puede sentir por una panda de inutiles como vosotros. Tomad asiento.

Aquello era nuevo. Los chicos se miraron entre ellos y se acercaron a Spangler, cogieron las sillas y tomaron asiento. El sargento carraspeo. Y continuo hablando.

-Como ya sabeis, los cadetes se organizan en escuadras durante su instrucción. Y cuando se graduan en la academia, y deciden seguir su formacion militar, se les asigna a brigadas. O a equipos tacticos...o a donde quiera que sean asignados. Mientras estais en la academia, los escuadrones son solo un numero. Vosotros, sois los 314. Pero detras de cada escuadron, suele haber una historia. Cada escuadron es mas que un numero. Y eso, mierdecillas, es algo que hay que ganarse. En primera instancia, sois asignados a una escuadra. Pero es cosa vuestra ganaros los colores y el privilegio de pertenecer a esa escuadra. Hoy lo habeis hecho. Hoy, os habeis levantado siendo los cadetes del barracon 314. Pero ahora, os habeis demostrado ser dignos de ser miembros de lo que este barracon significa. Hace mas de 20 años que ningun grupo de cadetes habia sido digno de llevar estas insignias. Pero vosotros habeis hecho en diez dias lo que muchos no han hecho en diez meses de trabajo duro. Cadetes, bienvenidos a los Quymeras.

Spangler les dio un sobre a cada uno de ellos. Los chicos los abrieron. Dentro habia un paquete de insignias de tela bordadas, de las que se cosen en los brazos de las camisas. Las insignias con el emblema del escuadron.

Los chicos no daban credito a lo que veian. Los pedazos de telas redondos tenian un fondo verde. Con tres circulos concentricos rojos como la sangre. Arriba, con gruesos caracteres blancos, se leia 314. Abajo, con una guirnalda, ponia QUYMERA. En el centro, habia un bordado de una criatura. Una figura con cabeza y patas delanteras de leon. Rampante. Pero el resto, era una enorme serpiente enroscada sobre si misma. Era casi profetico. Era casi cosa del destino. Era un leon serpentiforme.

Spangler continuo hablando mientras los chicos miraban hipnotizados aquellas insignias.

-En muchas escuelas...a los estudiantes se les asigna una casa...un grupo...o alguna tonteria por el estilo. Les dicen que es donde deben estar. Les dicen que es como deben ser. Y esos idiotas estudiantes se lo creen. Y se pasan el resto de sus vidas creyendo que deben comportarse según las reglas de esa casa. Encajonados en apariencias, hipocresias y esteriotipos. Ese falso orgullo les dura tanto tiempo como tiempo esten en esa escuela. Aqui empezasteis siendo un simple numero. Esos colores que teneis en la mano...ese escudo que teneis, esa bandera, ese nombre...no os lo han dado. No os lo han asignado. No os lo han regalado. Os lo habeis ganado a pulso. Habeis derramado sangre, sudor y lagrimas por conseguirlo. Y ahora os pertecene. Y sera vuestro, no por cinco años, no por quince dias, no por un periodo limitado. Esos colores seran vuestros para siempre. Por que desde hoy, hasta el dia que murais, sereis Quymeras. Y todos los Quymeras del 314 que hayan despues de que murais, sabed que vivies a traves de todos aquellos que hereden lo que vosotros habeis heredado ahora.

Spangler cogio la caja de madera, la arrastro por encima de la mesa, y la abrio.

-Mi regalo para vosotros. No hagais que me arrepienta de haberos confiado el nombre del escuadron que una vez fue el mio. Llevad esas insignias con orgullos. Y espero que seais muy conscientes de lo que ello representa. Y por cierto...Largarto...-Draco levanto la vista de su insgnia y miro a Spangler interrogante. El hombre se acerco y le entrego una cajita diminuta de terciopelo- En una ocasión dije que entre todos vosotros tendriais un par de agallas. Se que una de esas agallas la tiene la princesita. Ahora se que la otra la tienes tu. Te nombro cabo hasta que encuentre otro que sea mejor o me demuestres que me he equivocado.

Draco abrio la caja, dentro habian unos pequeños galones de metal que se tendria que poner en las hombros. Relucian. Draco no sabia que decir.

El sargento de instrucción no espero a que los chicos fueran capaces de hablar, Salio de alli y cerro la puerta tras el. Aun tenian una hora de permiso. Blaise no pudo soportar la curiosidad, y miro dentro de la caja de madera. Dentro habian seis estandartes con el emblema del 314 en grande. Medirian metro y medio de largo por uno de ancho. Y alli estaba, en grande, el leon serpentiforme, dentro de los tres circulos de rojo sangre, sobre un campo esmeralda.

-Joder...la verdad es que da grima...-Dijo Theo poniendo palabras a los que todos sentian- es como haber metido el escudo de Slytherin y el de griffindor en un caldero y haber removido con fuerza a ver que pasaba...

Pero todos sabian que era mas que eso...ahora ya tenian un nombre para lo que sentian. Ya no eran "ellos" y "nosotros". Ya no habia linea divisoria. Ya no habian leones y serpientes. Ya no habia rojo y verde. O al menos no lo habia separado. Ahora eran algo nuevo. La union de lo viejo y lo nuevo. Lo eran todo. Eran Quymeras. Y no era algo que les hubiera dicho un sombrero viejo. Era algo que habian conquistado. Y ese era su botin. Una nueva identidad. Habian renacido.

Sacaron hilo y aguja y se apresuraron a coser las insignias en las mangas de sus camisas. Colgaron los estandartes en las cabeceras de las camas. Y se miraron unos a otros como si no se hubieran visto nunca, pues en cierta medida, era la primera vez que se veian. Acababan de hechar a bajo todas las barreras. Eran todos lo mismo.

-Por cierto...si Draco ahora es cabo...a quien tenemos que hacer caso? A el o a Granger?- Goyle rompio el hechizo como si dejara caer un martillo sobre cristal. Mas de uno sintio ganas de hecharse a reir.

-Un jefe de escuadron solo puede dar ordenes a su escuadron. Draco en teoria podria dar ordenes a cualquiera que tenga menos rango que el...-Explico Theo- Y con lo que respecta a nosotros...de la logistica, intendencia y estado del equipo...se encargaria Granger. De dar las ordenes Draco. Y aunque la Draco podria anular las ordenes de Granger, Granger no podria anular las de Draco. Es simple...

Todos pensaron en ello unos instantes. Hermione se estaba mordiendo los labios para no reir.

-Basicamente...-Empezo Blaise- Draco manda, y cuando no sepa que hacer, Granger le dice que tiene que ordenar, ademas de cuidarnos para que no nos metamos mas lios de los que podemos manejar, no?

-Algo asi, si...-Rio Theo.

-Entonces...basicamente lo mismo que hemos hecho desde que empezaron las mugglelimpiadas?- Goyle fruncio el ceño por el esfuerzo que le habia supuesto llegar a esa conclusion logica, y todos tuvieron que darle la razon, por risible que fuera.

Aquella tarde, en la que se estrenaron como Quymeras, Spangler los tuvo entrenando lucha cuerpo a cuerpo durante horas. Desarmar al enemigo, zafarse, derribamientos, estranguladuras y candados...Pese al agotamiento y el dolor, algo era diferente. Ellos eran diferentes. Habrian hecho aquello durante dias. Se sentian euforicos. Aquel dia, en aquella hora...habrian sido capaces de conquistar el mundo.

Aquella noche, cuando ya se habian apagado las luces y todos estaban en sus camas, Blaise se acordo de un pequeño detalle.

-Alguien despierto?

-Yo- era la voz de Draco.

-Yo tambien- Esta vez Hermione.

-Y yo...-Theo

Crabble y Goyle roncaban suavemente agotados.

-No os ha parecido raro que Spangler conociera a Dumbledore? Y que insinuara que usaran magia para curar a Granger?- inquiro el moreno.

-Si! Y hablo de las casas de Hogwards...o al menos lo insinuo...-Hermione casi se habia olvidado de aquello que tanto le habia llamado la atencion. Habia sido un dia muy ajetreado entre unas cosas y otras- lo cierto es que fue muy raro...creeis que es un mago?

-No lo creo...-Esta vez era Draco- no conozco a ningun mago que vivia entre los muggles y los adiestre en ninguna cosa, ademas, si fuera un mago podria haberte curado el mismo, y no lo hizo, solo les insinuo que lo hicieran ellos. Pero desde luego es intrigante.

-Venga,chicos, no os pongais paranoicos, vamos a dormir que estoy roto...-Theo bostezo como un oso.

-Anda ya, Cloro!- le espeto Blaise muy excitado- no me diras que no sientes curiosidad!

-Si siento curiosidad, pero hasta que no salgamos de aquí solo habria una forma de saberlo, y seria preguntandoselo a Spangler. Y como no quieras hacerlo tu, yo no pienso hacerlo. Cuando volvamos a casa, siempre podremos preguntar a alguien o revisar el registro a ver si lo encontramos mencionado en la historia de las familias magicas...

-Creo que Theo tiene razon, rompernos la cabeza ahora no soluciona nada...sera mejor que durmamos...-Hermione Voz de la Razon Granger se impuso suavemente, y todos se dieron las buenas noches. Aun que cada uno de ellos, en silencio, tenia sus propias hipotesis sobre el misterio en que el Sangento de Instruccion Spangler se habia convertido.

DIA DECIMOSEGUNDO DE LA INSTRUCCION:

La lucha cuerpo a cuerpo y la instrucción en armamento y punteria se habian convertido casi en el centro de todo su entrenamiento los ultimos dias. No hacian otra cosa de sol a sol. La noche del decimosegundo dia se habian acostado pronto. Y dormian placidamente.

Fuera, mientras la noche pasaba silenciosa, las nubes negras empezaban a acumularse. Lo cierto era que habia sido un dia un poco triste. Esa noche era Nochebuena. Habian cenado pavo con pure de guisantes y lo mas festivo que habian tenido era un vaso de ponche de huevo en el postre. Habia sido la Navidad mas deprimente de toda su vida. La unica concesion a la festividad habia sido que les habian obligado a ponerse sobre las cabezas rapadas unos tristes gorritos de papel grises mientras cenaban. Casi habian agradecido que les dejaran irse a dormir.

Lo cierto era que la noche era fria. Las primeras gotas de lluvia no se hicieron esperar. Mientras los Quymeras dormian, las primeras gotitas empezaron a ripequetear sobre el tejado del barracon. Primero timidamente, como si besaran a un amante dormido. Luego con mas confianza. Y de pronto, en apenas unos minutos, estaba cayendo el diluvio universal.

De pronto, Spangler entro en el barracon como una tromba, llevando un chuvasquero de hule marron y y una funda de film trasparente en su gorra. Entro con la fusta en una mano y un cubo de basura metalico en la otra armando un escandalo que habria despertado hasta a los muertos en sus tumbas. A los Quymera casi les da un infarto.

-Arriba mierdecillas! No veis el fantastico dia que hace? Vamos a salir a tomar un poco el aire que seguro que os sienta bien!

Los chicos, aturdidos y confusos se vistieron por inercia, y miraron a fuera con cara de panico.

-Vestios para faena, mierdecillas, equipo completo!

Los cadetes se pusieron los chaquetones, los chalecos de bolsillos, los arneses, el casco, y las mochilas de equipo. Cogieron los fusiles y formaron dentro del barracon.

-Sereis gilipollas! Formad fuera! Hoy tenemos maniobras! Hace un dia maravilloso para las maniobras!.

Fueron al trote, bajo la lluvia que les calaba hasta los huesos y les congelaba el alma hasta el campo de obstaculos. Y comenzaron el circuito.

Resvalaban, se pelaban los codos y las rodillas, no podian tener mas barro encima aun que hicieran planes para lograrlos. Los barrizales se habian ahondado y casi se podia decir que nadaban en lodo. La lluvia les caia encima a plomo y en el cielo, los truenos y los relampagos eran las unicas luces que tenian para no matarse durante la ejecucion de sus ejercicios.

-Si no esta lloviendo no son maniobras!-aullaba Spangler- Me encanta la lluvia! La batalla no se detiene por que este lloviendo! Ni aunque nieve! Ni aun que llegue el jodido apocalipsis! Asi que nosotros tampoco nos detenemos! MOVED EL CULO MIERDECILLAS!

Las barras de metal para agarrarse estaban resbaladizas. Las superficies de madera, pulidas por el uso constante de cientos de cadetes, eran como pistas de patinaje. Se caian una y otra vez, pero se volvian a levantar, y lo volvian a intentar.

Corrian como dementes, saltaban como posesos, y de pronto, Blaise empezo a reir como un poseso. A los demas se les contagio la risa.

-De que cojones te ries, Azucarillo?

-Señor, con todos mis respetos señor, me estaba acordando de todos sus difuntos y de su santisima madre, señor. Eso si, con cariño, señor!

-Pues si eso hace que sigas corriendo, me importa una mierda!- A Spangler casi se le escapa una sonrisa. O mas que una sonrisa, enseño los dientes con las comisuras de la boca torcidas hacia arriba. Luego miro a Theo, que resollaba intentando trepar por una cuerda empapada pero que tampoco podia parar de reir.

-Cadete Cloro, y tu de que cojones te ries?

-Señor, tenia usted razon, señor. No se me ocurre un dia mas cabron que este para hacer estos ejercicios señor. Con toda mi admiracion, lo felicito por su capacidad para jodernos la vida, señor!

-Vas a emocionarme, cadete cloro- Aullo Spangler con sarcasmo- es lo mas tierno que me ha dicho nunca un maricon como tu! Ahora deja de lamerme el culo y sube esa maldita cuerda!

Los chicos, pese a todo, se lo estaban pasando en grande. Estaban cansados, engarrotados, y con los dientes castañeteandoles del frio...pero era lo mas parecido a una conversacion cordial que habian tenido con su sargento desde que lo conocian.

-Venga, mierdecillas! Ponedle entusiasmo! Hoy es el cumpleaños de nuestro señor! Hoy celebramos la venida al mundo de nuestro salvador! Vuestro sudor es el regalo mas hermoso que Jesucristo prodria recibir, asi que sed generosos! Y cantad! Cantad mientras sufriis! Cantad mientras sudais! Cantad mientras demostrais de que pasta estais hechos! VENGA! CANTAD EL CUMPLEAÑOS FELIZ a JESUCRISTO!

-Feliz, feliz en tu dia...-comenzaron a entonar los quymera mientras reian y jadeaban por el esfuerzo. Desde luego, aquella era con diferencia la nochebuena mas unica y distinta que habian vivido en sus vidas, dificilmente superable por nada que hicieran en el futuro- Jesucristo que dios te bendiga, que haya la paz en tu dia...y que cumplas muchos mas!

-CANTAD OTRA CANCION DE CUMPLEAÑOS!

-Cumpleaños feliz...cumpleaños feliz...te deseamos todos, cumpleaños feliz...

-No me parece suficiente! ya que no hemos tenido el detalle de hacerle una tarta de cumpleaños a nuestro señor, le encenderemos velas para que pueda soplarlas! Mas os vale correr si no quereis quemaros!

El sargento saco de su mochila una pistola de vengalas, la cargo, y apunto contra los Quymeras. Disparo.

Los chicos vieron venir el fogonazo rojo y la bola de fuego con un FIUUUUUUU silvante y corrieron como posesos.

-La madre que lo pario! Corred!- grito Draco a pleno pulmon.

Spangler ya estaba volviendo a cargar. Como dejaran de correr se chamuscarian. Lo unico bueno es que con la que estaba cayendo y lo mojados que estaban no prenderia mucho...

-Fuego!- grito Spangler apretando el gatillo otra vez. La segunda vengala aun no habia dado en el blanco y ya volvia a colgar la pistola de platico roja.- Y NO OS OIGO CANTAR; CABRONCETES! CORRED!

y asi pasaron la nochebuena. Bajo una lluvia de justicia, con un frio de muerte, corriendo en un campo de obstaculos cubierto de tres palmos de barro, cantando cumpleaños feliz a Jesucristo mientras un demente les disparaba bengalas.

DIA DECIMOTERCERO DE LA INSTRUCCION:

Habian dormido mas bien poco. Nunca en su vida una ducha caliente les habia parecido tan maravillosa. Cada uno de ellos gasto casi una pastilla de jabon entera para poder sacarse todo el barro que llevaban encima. Zabini incluso se metio con la ropa en la ducha. Hasta que no se quito cuatro capas de lodo no se despojo del uniforme.

-Por que has hecho eso?- inquirio Draco con curiosidad.

-No encontraba los botones ni las cremalleras entre tanta mierda, vale?

Se acostaron, durmieron algunas horas, y la corneta sono. Se volvieron a levantar, magullados y cansados, y se tomaron su desayuno con voracidad canina.

Luego se apresuraron a formar frente a su barracon esperando a que Spangler pasara revista, como siempre.

Ese dia, Spangler se planto alli con un camion. Los hizo subir y se pusieron en marcha. Los chicos estaban extrañados.

-Debajo de los asientos, encontrareis el equipo especial que necesitareis para el ejercicio de hoy. Poneroslo mientras vamos de camino.

Encontraron una especie de monos de cuerpo entero. Y unos arneses. Se lo pusieron primero los monos encima de la ropa, y luego los arneses. Cuando llegaron a su destino, Hermione se puso blanca. Estaban en una pista de avicion.

-Les presento al capitan Crammer. El sera su instructor en este ejercico. Hagan que me sienta orgulloso.

El capitan les entrego unas gafas con correas de goma, y les dio unas mochillas con varias tiras con argollas y anillas, y los hizo subir a una avioneta con cuatro soldados mas. Despegaron. Hermione se estaba poniendo enferma por momentos.

-El ejercicio de hoy es simple: van a saltar en paracaidas.

-Señor- interrumpio Hermione con cierta aprension- con todos mis respetos, esta usted de coña, señor?

-Me ve cara de bromear, jefa de escuadron?- le espeto Crammer con una cara de bulldog que tiraba de espaldas.

-No, señor...

-Entonces la proxima vez que se vea impelida a preguntar alguna gilipollez le rogaria que se ciñiera a ese tipo de obviedades. Como iba diciendo, el ejercicio de hoy es simple. Estos cuatro caballeros les mostraran que deben hacer, y como deben hacerlo. Pero resumiendo: saltaran, se pondran de panza contra el viento, contaran hasta veinte, y tiraran de la anilla. Alguna pregunta?

Draco, Theo, blaise, Crabble y Goyle se miraron entre ellos. Ni siquiera sabian que era un paracaidas. De hecho, ni siquiera tenian claro que hacia el vehiculo en el que estaban metido. Hasta que abrieron las puertas y se dieron cuenta de que estaban volando a muchisima mas altura de la que coge una escoba.

-La hostia!- mascullo Theo retrocediendo lo mas que pudo alejandose de la puerta abierta.

-A ver si lo he entendido...tenemos que saltar?- le susurro Blaise a Hermione.

-Si...

-Al vacio?

-si...

-Y como vamos a evitar matarnos contra el suelo?- Inquirio Blaise con ese inocente tono de voz de los que suponen que hay alguna rrespuesta logica pero no logran dar con ella.

-Las mochilas que llevamos son paracaidas. Unas enormes bolsas de tela que frenan la caida al llenarse de aire por efecto de la gravedad. Son seguras.

-GENIAL!- grito Blaise entusiasmado. No tenia ni idea de que iba todo aquello pero sonaba divertido.

Uno de los soldados salto. El capitan Crammer les hizo mirar, para que vieran la posicion que tomaba. Un medio minuto despues, se abrio una enorme seta de tela de color rojo. Y la caida del soldado se relentizo.

Salto un segundo soldado. Y el tercero. Y el cuarto. Luego Crammer los miro a ellos.

-os toca. Saltad.

-Este tio esta loco!- susurro Goyle aterrado.

Blaise chillo como loco cogiendo carrerilla y salto al vacio dejando en el aire una estela de aullidos extasiados. Las pupilas de los presentes se dilataron.

-Dime que ese imbecil no acaba de hacer lo que he visto que ha hecho...-la voz de Theo sonaba monocorde por el shock.

-venga cobardes! Saltad!- Crammer habia cogido a Vincent de la manga y le habia pegado un tiron. Vincent trastabillo contra el borde de la puerta de la avioneta y cayo al vacio aullando de terror. Goyle se inflamo de un valor que no sentia y colocandose, salto el tambien. Aun que salto como saltan a la piscina esos niños pequeños aterrados y compungidos que saben que no tienen mas remedio que hacerlo. Que o saltan o los tiran. Salto casi en posicion fetal.

Theo estaba hiperventilando, agarrado como una lapa a su asiento. Crammer le grito hasta que como un zombie, se levanto y se coloco en la puerta abierta. Estaba hiperventilando. Cerrando los ojos, y como un hombre que se sabe muerto, Theo se giro a Crammer.

-Saltar, ponerse de panza contra el viento, tirar de la anilla...no?

-asi es, ahora salta!

Theo no salto. Se dejo caer. Pero al menos algo era algo.

Draco no creia lo que veia. Aquello era surrealista. Se asomo un poco por la puerta, y vio que el paracaidas de Zabini ya se habia abierto. Vio el de Crabble y el de Goyle abrirse. Y poco despues, el de Theo. Al menos no se habian matado...

-Salta!- le grito Crammer a Hermione. Ella no podia. Estaba engarrotada.

El rubio no tenia miedo a las alturas. Estaba acostumbrado a ellas. Pero en escoba. Tenia miedo. Pero era el miedo de algo nuevo...aquello debia ser seguro. Pero Hermione estaba engarrotada. Sonrio. Era un ahora o nunca. Dio dos zancadas, cogio a Hermione de la mano, entrelazo sus dedos con los de el, la arrastro hacia la puerta mientras ella lo miraba como si fuera a matarla, y salto. Arrastrandola con el.

Hermione tenia la boca abierta. Debia estar chillando. Aferraba la mano de Draco con la fuerza de una mordaza de acero. Pero el rubio no la oia gritar. Solo oia el rugir del viento. Apenas podia moverse. Se coloco como pudo en la posicion, y se puso a contar. Hermione tenia los ojos saliendosele de las cuencas y seguia chillando. La sensacion de caida libre les disparo tal cantidad de adrenalina que Draco sentia el corazon saliendosele del pecho.

Conto hasta veinte, miro a Hermione, y le apreto la mano. Ella le miro. Draco se señalo la anilla, y ella asintio con la cabeza. Con cierta pereza, soltaron las manos y se separaron flotando en el aire. Y ambos estiraron de las anillas.

Un violento tiron, una seta de tela que se desplego sobre sus cabezas, y de pronto, flotaban en el aire como dientes de leon arrastrados por el viento.

Cuando tocaron tierra, que no fue ni de lejos tan suave y tan delicado como Draco habia imaginado, Hermione se puso depie, se acerco a zancadas resollando brutalmente.

-A que diablos ha venido eso? Casi me matas de un infarto!

-granger...

-No! me...me has tirado de un puto avion, Malfoy! De un jodido avion!- gritaba mientras le aporreaba el pecho con los puños.

-Granger...-reia el con suavidad. Se le acerco y la abrazo, mientras ella forcejeaba- no ibas ha hacerlo. No podias hacerlo. Y yo tampoco. No creo que hubiera sido capaz de saltar...-le susurro en el oido, frotando la nariz contra el pelo de ella, o al menos contra el centimetro de pelo que le cubria el craneo.- pero si te tenia cogida...si te sentia...cuando te tengo cerca...soy capaz de todo.

Hermione se quedo congelada. No le importaban los balbuceos incoherentes de Theo, que estaba sentado en el suelo abrazandose las rodillas mientras se balanceaba alante y atrás. Crabble y Goyle estaban dando vueltas como zombies, caminando a pasos vacilantes. Y Blaise chillaba, brincaba y daba puñetazos al aire con una sonrisa demente en los labios, bramando a pleno pulmon que eso habia que repetirlo.

Y antes de que diera tiempo a que la adrenalina se disipara, Crammer descendio en su paracaidas, les aullo que que coño hacian, y les señalo otra avioneta que estaba arrancando motores.

Se quitaron los paracaidas, y los recogieron unos cadetes que habian por alli, y se los llevaron para doblarlos. Subieron de nuevo a la segunda avioneta, se pusieron paracaidas nuevos, y volvieron a despegar.

Cuando Crammer dijo que ya estaban en altura optima, y dio la orden de saltar...Blaise fue el primero en salir disparado de cabeza por la puerta con una expresion de infinita felicidad en el rostro.

Theo, Crabble y Goyle saltaron como si estuvieran en trance. Seguramente aun no habian salido del shock del primer salto.

Luego Hermione miro a Draco, sonrio con timidez, y se puso en pie. Crammer no tuvo que dar la orden. Ella salto sola. Draco no tardo ni un minuto en saltar detras de ella.

Aquel dia, saltaron seis veces mas. Y aun que cada salto era mas facil que el anterior. Aun que ya no tenian miedo, la caida libre les seguia disparando la adrenalina. Les seguia haciendo chillar como locos. Y aun que al principio era del miedo mas aterrado y visceral, con cada salto, poco a poco, se dieron cuenta que se estaban sintiendo mas vivos que nunca.

Caian del cielo, una y otra vez. Tocaban la tierra solo para volver a alzarse y saltar al vacio. Y lo unico que impedia que se convirtieran en una grotesca salpicadura en el suelo, era un simple pedazo de tela atado al cuerpo con cordiles. Si a los chicos alguien les hubiera contado alguna vez que los muggles habian conseguido volar de un modo tan...simple...los habrian llamado mentirosos. Pero ahora lo estaban haciendo. Estaban reciviendo su bautizo de fuego en el aire.

Cuando ya caia la tarde, Spangler los recogio en el camion. Estaban agotados. Cenaron temprano, y su sargento los mando a correr hasta que quemaran toda la adrenalina que se les habia disparado con los paracaidas. Corrieron casi tres horas antes de irse a dormir.

Se ducharon al llegar a los barracones, y se fueron a dormir temprano. Pero alguien no dormia. Hermione no podia dormir.

Se levanto con cuidado de no hacer ruiodo y de puntillas, camino hasta la cama de Draco, le tapo la boca y lo sacudio por el hombro. Cuando aquellos ojos de mercurio se abrieron, ella se llemo los dedos a los labios para que no dijera nada. Lo cogio de la muñeca, y estiro de el con suavidad.

Queria hablar con el, pero no habia mucha intimidad ni en el barracon ni en niguna parte en la base.

Con un cuidado extermo, Hermione lo guio hasta las duchas, abrio la puerta, y cuando los dos hubieron entrado, la cerro con cuidado.

-Que pasa Granger?- le susurro el muy bajito.

-queria hablar contigo...-susurro ella tambien- queria...queria darte las gracias por lo de hoy...

Draco no respondio...solo sonrio con esa mueca suya tan retorcida. Hermione tuvo un escalofrio. Y mas cuando Draco alargo la mano y la acaricio la mejilla con cuidado. Los nudillos de el le acariciaron el menton, la barbilla, y subio aquella lenta caricia por la linea de la mandibula hasta pasarle la mano por la cabeza. Draco hechaba de menos aquella mata ingobernable de rizos castaños. Pero se habia acostumbrado a verla con la cabeza rapada. De hecho, la habia visto con otros ojos por primera vez con la cabeza rapada. Pero eso era lo de menos.

El ojigris estaba asustado. No sabia que estaba haciendo. Su mano, la que recorria el rostro de Granger parecia haber cobrado vida propia. Y ella estaba como hipnotizada mirandole. Ninguno de los dos se podia creer que lo que estaba sucediendo estuviera pasando de verdad. Y menos cuando Hermione recordo de golpe lo que sucedió en el laser Tag. Como el la habia cogido y la habia besado.

Le subieron los colores de golpe. Lo peor de ruborizarse con el pelo cortado a cepillo es que no tienes donde esconderte ni forma de disimular que te has puesto rojo tomate radioactivo. Pero Draco solo sonrio con ternura.

La ojimiel empezo a respirar pesadamente. No se podia sacar de la cabeza aquel beso en el que no pensaba desde hacia semanas.Y lo peor de todo era que en ese momento, en ese preciso instante, no podia evitar desear que se repitiera.

Se habia enfrentado a un basilisco, a mortifagos. Habia volado en Thestral. Habia ingeniado una treta para derrotar a un perro de tres cabezas, habia estado literalmente envuelta en lazo del diablo, le habia plantado cara a un gigante. Se habia enfrentado a los gemelos Weasley (una prueba de resistencia mental de dificultad epica), habia permitido que dumbledore la alistara en el ejercito, habia aguantado trece dias infernales, le habia plantado cara al mundo defendiendo a un grupo de slytherins...habia saltado en paracaidas venciendo su miedo a las alturas...pero nada de eso, ni siquiera todo junto se podia comparar al panico que sentia ante los pocos centimetros que la separaban de los frios y finos labios de Draco Malfoy. Los mismos labios que en ese instante se moria de ganas por besar.

-Ma...mañana nos graduamos...-dijo con la voz temblorosa. Lo dijo por decir algo. Estaba nerviosa. Y le habia entrado diarrea verbal.

-Lo se...mañana volvemos a casa...-susurro Draco arrastrando las palabras de un modo tan sinuoso y sensual que Hermione sentia sus rodillas convertirse en flan. Nunca le habia oido usar ese tono de voz.

-Malfoy...-solto en un hilillo de voz aterrado

-Si?

Hermione se planteo que estaba haciendo. Queria preguntarle "que esta pasando?". Pero ella ya lo sabia. Estaban solos. En las duchas de un barracon. Con Crabble, Nott, Zabini y Goyle en plena hibernacion a una puerta de distancia. Y ellos dos estaban recortando distancias. Hermione Granger decidio mandarlo todo a la mierda.

Sabia que habia una posibilidad de que se arrepintiera de lo que iba ha hacer. Pero sabia que aun se arrepentiria mas si no lo hacia.

Agarro a Draco por la nuca y pego un tiron hacia abajo. Notaba el crespo pelo del muchacho, casi blanco, entre los dedos. Noto que el se sobresalto por aquella reaccion, y lo noto caer hacia delante, hacia su cuerpo.

Noto como chocaba de espaldas contra la pared de la ducha, aprisionada entre los azulejos y el cuerpo del ojigris. Y noto los labios de el chocando contra su boca y el glorioso extasis de aquel contacto cuyo mero deseo la habia estado calcinando por dentro.

Sintio como una descarga electrica recorriendole el cuerpo, y al mismo tiempo una placida languidez. Y la dicotimia le hizo cerrar los ojos. Esperando aterrada la respuesta del chico a su reaccion. Si el se separaba...si no correspondia...se moriria de vergüenza alli mismo.

Pero la respuesta no se hizo esperar. El abrio la boca y abarco la suya mientras la abrazaba por la cintura. Aprisionandola posesivo. Como si quisiera bebersela.

Las lenguas se entrelazaron mientras los labios danzaban sin paciencia. Draco la besaba como si quisiera invadirla, doblegarla y someterla. Y ella le plantaba placentera batalla, apretandose aun mas contra el mientras se unian por donde se escapan las palabras.

Los cerebros se desconectaron. No pensaron en el mañana. No pensaron en nada. Solo se quedaron alli...en las duchas del barracon. Besandose con todo lo que tenian. Sin pensar en el mañana. Sin pensar en nada que no fuera en ellos.

Se besaron por lo que parecio una eternidad, hasta que algun sargento desconocido entro en el barracon de al lado chillando y gritando y los sorprendio el eco del estruendo.

Se separaron confusos. Y se miraron como si no supieran que cara poner.

-Creo...creo que deberiamos irnos a dormir...-tartamudeo Draco en un susurro- mañana sera un gran dia...y...

-Si...-alego ella alegrandose de encontrar algo que decir en ese momento- deberiamos...si...eso...dormir...en la cama...

Un escalofrio recorrio la sobrecalentada anatomia del chico, que solo abrio la puerta sofocado y se perdio en la oscuridad, buscando a tientas su cama.

Hermione lo imito pocos segundos despues. Pero no pudo dormir mucho. La huella de los labios de Draco aun le ardian en la boca.

No sabia con que cara miraria a Draco al dia siguiente. O que diria...o que haria...pero eso era un problema del mañana. Hoy era hoy. Y hoy Hermione flotaba demasiado alto en su nube de color de rosa guiada por las mariposas que le aleteaban en el estomago. Y por suete para ella, acababa de aprender a saltar en paracaida para cuando volviera a la realidad. No se estrellaria contra el suelo si tiraba de la anilla despues de contar hasta veinte en la caida.

DIA DECIMOCUARTO DE INSTRUCCION: LA GRADUACION

Cuando sono la corneta, y los quymera se despertaron, hicieron la cama de su barracon por ultima vez. Recogieron sus cosas. Metieron los uniformes en el petate, las insignias...y los estandartes que Spangler les habia regalado.

Se vistieron con sus uniformes de gala, Habia que reconocer que estaban todos imponentes. Draco, con sus galones en la charrera. Aun que fueran de suboficial. Crabble y Goyle habian perdido casi 15 kilos cada uno, ahora solo eran enormes, pero nadie podia decir que fueran gordos. Habian ganado una cantidad de musculatura tal que meterse con ellos se habia convertido en un deporte de riesgo.

Theo parecia sacado de la pelicula "Oficial y Caballero". Y Blaise...Blaise parecia sacado de la fantasia febril de alguna de esas jovencitas que se vuelven locas por los uniformes.

Dejaron los petates encima de las camas, para cuando volvieran a recogerlos. Se pusieron los fusiles bien limpios, lustrosos y brillantes al hombro, y formaron frente al barracon, a la espera de su sargento.

Marcharon a la ceremonia, y escucharon un largo discurso patriotico de su comandante en jefe. Los fue llamano uno por uno.

-Zabini, Blaise!. Enhorabuena, se ha graduado con honores.- El comandante le entrego un diploma enrollado, un galon para la pechera, una cajita de terciopelo y una carpeta de cuero- Aqui tiene su diploma, su insignia y los resultados de su test de capacidad. Ha sido recomendado para las fuerzas del aire si desea continuar con la carrera militar. Tambien, por recomendación de su sargento instructor, se graduara en el rango de Sargento Intendente.

En la cajita de terciopelo, estaban los galones del nuevo rango del Sargento Intendente Blaise Zabini.

-Nott, Theodore!- Enhorabuena, se ha graduado con honores. Aqui tiene su diploma, su insignia y los resultados de su test de capacidad. Ha sido recomendado para las Division de inteligencia por si desea continuar con la carrera miliar. Tambien, por recomendación de su sargento instructor, se graduara en el rango de Suboficial de Segunda.

-Crabble, Vincent!-Enhorabuena, se ha graduado con honores. Aqui tiene su diploma, su insignia y los resultados de su test de capacidad. Ha sido usted recomendado para la infanteria pesada por si desea continuar con su carrera militar. Tambien, por recomendación de su sargento instrucgtor, se graduara usted con el rango de Cabo Primero.

-Goyle, Gregory! Enhorabuena, se ha graduado usted con honores. Aqui tiene su diploma, su insignia, y los resultados de su test de capacidad. Ha sido usted recomendado para la infanteria pesada por si desea continuar con su carrera militar. Tambien, por recomendación de su sargento instructor, se graduara usted con el rango de Cabo Primero.

-Granger, Hermione! Enhorabuena, se ha graduado usted con honores. Aqui tiene su diploma, su insignia y los resultados de su test de capacidad. Ha sido usted recomendada para para la division de Inteligencia por si desea usted continuar con su carrera militar. Tambien, por recomendación de su sargento instructor, se graduara usted con el rango de Sargento de Personal.

-Malfoy, Draco! Enhorabuena, se ha graduado usted con honores. Aqui tiene su diploma, su insignia y los resultados de su test de capacidad. Ha sido usted recomendado para la Escuela de Oficiales, por si desea usted continuar con su carrera militar. Tambien, por recomendación de su sargento instructor, se graduara usted con el rango de Teniente de segunda.

Hermione abrio mucho los ojos. Todos Crabble y Goyle se habian graduado como tropas. Ella, Blaise y Theo como suboficiales. Pero Malfoy era un oficial. Del rango mas bajo...pero oficial. Suerte que se graduaba, si no la venganza contra Spangler seria terrible...Y recomendado para la escuela de oficiales? Solo uno de cada seiscientos cadetes recivia ese honor...

Todos saludaron en firmes, y desfilaron por toda la base. Rindiendo honores al lugar donde habian aprendido. Spangler parecia tan henchido de orgullo que casi podria haber despegado del suelo como un globo aerostatico.

Cuando iban a entregar los fusiles en intendencia, Spangler les grito furioso.

-Acaso creen que ya habeis terminado? Estais aquí por que os enviaron. No os graduareis hasta que recivais el visto bueno de aquellos a quienes les debeis el haber recivido instrucción! Asi que ya tardais en colocaros vuestros galones e insignias y mover el culo hacia el autobus! Y coged vuestros petates!

Marcharon corriendo como locos. Cargaron los petates, subieron al camion que los saco de la base y los llevo al camino donde habian bajado cuando llegaron alli. El autobus con la serpiente dibujada en el costado los esperaba. Spangler subio con ellos.

Los chicos empezaron a ponerse incomodos. Llegaron al punto de encuentro, bastante lejos de alli, y el sargento saco una caja de madera en la que habia un plato de plata. Aquello les sonaba. Todos se quitaron los guantes y aferrandose bien a sus equipajes, esperaron la señal.

-Esta bien, muchachos, ya sabeis como va esto...el tiempo se acaba...preparados...tres...dos...uno...ahora!

Todos lo tocaron. Y reaparecieron en las estacion de tren de Hogsmeade. Aquello era muy raro. Y la cosa se puso mas rara aun cuando vieron a Hagrid mirandolos como si fueran marcianos con una calesa.

-de que vais disfrazados?- pregunto inocentemente el semigigante. Nadie respondio. Spangler se habia puesto a ladrar ordenes.

-Bien, movamonos como si tuvieramos prisa. Dejad los petates en la calesa, y formad en lineas de a dos! Armas al hombro, firmes! Ar!

Obedecieron de inmediato. Y al ritmo que Spangler les gritaba. Todos sentian una especie de euforia mezclada con vergüenza de volver a casa. Despues de lo que habia pasado...despues de las dos ultimas semanas...la rutina de la escuela de magia, parecia...parecia algo que le hubiera pasado a otra persona...algo que hubiera pasado en otra vida. Y ahora tenian que regresar. Se sentian nerviosos. Pero la marcha era algo maravilloso. La rutina militar tiene algo que adormece los pensamientos y solo deja sitio para cumplir ordenes. Al menos eso los reconfortaba.

Fueron desfilando ante los atonitos magos y brujas que los miraban, sin saber que era lo que veian. Pero no les importaba.

Alli iban ellos, con sus casacas de brillante rojo, con botones de niquel. Y los pantalones negros. Y las gorras negras de visera plastica. Todos con sus fusiles al hombro, con las manos enguantadas de blanco y sus brillantes zapatos negros. Hagrid iba detras de ellos con la calesa, cargando con los equipajes, mirandolos con incredulidad.

Desfilaron hasta cruzar las puertas del castillo, y ante la gran puerta principal, un muy sorprendido Dumbledore los esperaba.

-Escuadron 314, alto! Escuadron...vista al frente, descansen, ar!

Todos obedecieron. Como si fueran uno solo. Habian practicado aquellos movimientos hasta la saciedad. Una y otra vez. Cogieron el fusil en un ritmo de cuatro tiempos, y con cuatro precisos movientos lo hicieron voltear en el aire, lo giraron, y acabaron apoyando la culata en el suelo junto a sus pies, mientras lo cogian por el cañon. Todos seguian con la vista fieramente clavada al frente, en ningun punto en concreto, y firmes como rabos de escoba.

-Escuadron! Saluden al director, ar!

Todas las manos derechas fueron llevadas bien rectas a las sienes de sus dueños, en un saludo rigido, formal, y sobretodo perfecto.

-teniente de segunda Malfoy, un paso al frente. AR!

Draco obedecio. Cargo su fusil al hombro y dio un paso a delante.

-Te entrego el mando del 314. Las Quymeras son tuyas.- de pronto, Spangler bajo el tono de su voz, como si desvelara un secreto- Soy consciente de que tecnicamente hablando, cuando yo me vaya de aquí, ya no tendreis nada que ver con el ejercito. Os habeis graduado. Sois civiles otra vez...pero tambien se, que hay vinculos que no una vez forjados son para siempre. Cuida de ellos.

Draco trago saliva como pudo, y solo pudo decir un estrangulado "si señor, delo por hecho señor"

-Y si me acepta un consejo personal, Lagartijo...haga caso a la sargento de personal princesita...- Spangler le guiño un ojo. Era como si un tiburon que te ha estado acosando y te ha masticado las costillas de pronto te diera un amistoso codazo de complicidad. Draco queria morirse de vergüenza alli mismo. Solo atino a otro "si señor" mas bien balbuceado.

Draco se giro, Miro a los Quymeras ignorando la pequeña multitud de estudiantes de Hogwards que se estaba congregando y dio su primera y ultima tanda de ordenes como oficial del ejercito britanico.

-Escuadron, firmes!- Todos recogieron sus fusiles y se los cargaron al hombro- Vista a la izquierda, AR!- El grupo se giro hasta quedar de cara a la esplanada desierta que daba al bosque Negro- Presenten armas, ar!

Draco sonrio, y continuo con sus ordenes.

-Escuadron, despidamos al sargento Spangler como se merece. Cinco salvas! ESCUADRON APUNTEN.

Los Quymeras sonrieron. Aquello seria magnifico. Se pusieron las armas al hombro y se prepararon para disparar.

-FUEGO!

Una salva de disparos sonaron ensordecedoras. Habian sido disparadas al unisono.

-FUEGO! FUEGO! FUEGO! FUEGO! ESCUADRON DESCANSEN!

Spangler sonreia orgulloso. Una salva era el mayor honor que un escuadron recien graduado le podia dedicar a su instructor. Normalmente se hacia para el comandante en jefe, no para un simple sargento.

Draco grito su ultima orden.

-ESCUADRON, IZQUIERDA; AR!- los cinco quymeras quedaron de frente a Spangler- PRESENTEN ARMAS AL SARGENTO SPANGLER!

Uno a uno, fueron dandole los fusiles al sargento. Y luego, muy serios, con gran reverencia, lo saludaban. Dumbledore estaba muy impresionado por lo que veia.

Spangler les devolvio el saludo, y con gran parsimonia, bajo la mano.

-Director Dumbledore...-comento el sargento como si tal cosa al anciano de hafas de media luna- Da usted su visto bueno al escuadron 314 para que pueda declararlos oficialmente graduados?

-No hay ningun motivo razonable para no darselo, sargento Spangler. Estoy mas que sorprendido con los resultados de su Instruccion...

-Entonces, os declaro oficialmente graduados con honores, chicos. Enhorabuena.

Los chicos se deshincharon. La adrenalina los estaba matando. Se pusieron a chillar, gritar y tirar sus gorras al aire abrazandose entre ellos.

-Permiso para correr dentro y chillar por los pasillos de la escuela gritando que he vuelto a casa señor!- aullo Blaise rebosando entusiasmo.

-ya no tienes que pedirme permiso, Azucarillo- Spangler nego con la cabeza, Blaise era incorregible en algunos aspectos.

-Mi conciencia estaria mas tranquila si tuviera su permiso, señor.

-Vete por ahi a liarla parda y demaje tranquilo...-rio el sargento.

-me tomare eso como un si, señor...-Blaise salio disparado. Theo y Crabble corrieron tras el, y mirandose entre ellos, Goyle, Draco y Hermione se les unieron tras recoger sus gorras.

La despedida de Spangler no fue muy ceremoniosa. Solo miro como sus cachorros corrian y se giro para irse.

-Sargento...espere un momento por favor...-le pidio Dumbledore- Solo queria preguntarle una cosa...los chicos...saben ellos que es usted un squib?

-Eso es personal, Dumbledore. Yo no hablo de cosas personales con mis cadetes. Ademas, a ellos eso no les importa. Ahora si me disculpa...tengo otros cadetes que entrenar.

Spangler ni se habia girado. Odiaba a Dumbledore. Lo odiaba por que no lo acepto en Hogwards pese a sus suplicas. Que no pudiera hacer magia no queria decir que no pudiera aprender otras cosas.

Lo odiaba por su hipocresia, por que habia sido Dumbledore quien lo alento a vivir con muggles para aprender ha hacer las cosas sin magia, y fue Dumbledore quien luego lo crucifico por haberse unido al ejercito muggle.

Lo odiaba por las miradas de superioridad moral que le lanzaba cuando lo veai por que Spangler habia ido a la guerra y habia matado por su patria y por su reina. Lo odiaba por las miradas de piedad que con lo que lo miraba despues de que reciviera la herida que lo saco del servicio activo y lo relego a la simple instrucción. Lo odiaba por la cara de desprecio que habia puesto el director cuando con toda la hipocresia del mundo le habia exigido que entrenara a sus alumnos como un castigo. Como si Spangler fuera alguna clase de cancerbero al servicio del viejo. Lo odiaba por que despues de negarse la primera vez y mandarlo a la mierda por su descaro, Dumbledore habia recurrido al ministro de magia y era el mismisimo ministro el que habia ordenado a Spangler que aceptara esa solicitud por el bien de los alumnos.

Spangler odiaba Hogwards por que era su asignatura pendiente. Pero habia encontrado otro hogar, y odiaba a Dumbledore por que el viejo no entendia que un hombre puede pertenecer a dos lugares al mismo tiempo, y que la lealtad al mundo muggle y al mundo de la magia no son excluyentes.

Pero el sargento de instrucción pensaba en otras cosas mientras se iba solo a coger el tren que lo devolveria a su propia version de la realidad...pensaba en lo extraño que era el que en apenas dos semanas, esos mierdecillas se habian ganado su respeto y su admiracion. Muchos soldados con mas experiencia se habian quebrado con mucho menos. Muchos cadetes que hacian la instrucción completa de un año no aprendian tanto. Se sentia orgulloso. Eran dignos herederos del legado que el mismo habia creado, pues el era el que le dio nombre y emblema a los Quymeras.

Dentro del castillo, los elfos domesticos dejaron los petates en las habitaciones de sus respectivos dueños, mientras seis chicos corrian como locos por los pasillos con sus uniformes brillantes y estrafalarios. En uno de los pasillos, se encontraron con Macgonagall que los mando a la enfermeria para un chequeo.

-Pero estamos bien...-empezo Theo.

-He dicho que a la enfermeria!

Alli todos se desnudaron. Y esperaron para la revision. A madam Pompfrey casi le da un pasmo al ver a Hermione tranquilamente indiferente estando en ropa interior con los slytherin en calzoncillos mientras charlaban.

-Bendita Circe! Vistete, muchacha!

-Por que? A ellos no les molesta que este en ropa interior, no?- ella los miro interrogantes. Los chicos se encogieron de hombros. Despues de todo loq ue habian pasado, Hermione era solo una mas. Les daria igual verla desnuda. Menos a Draco...pero disimulaba bastante bien.

Escandalizada hasta las orejas, madam Pompfrey les hizo una revision, y concluyo que exceptuando un par de moretones y principios de hongos en los pies en algunos de ellos, su estado de salud general era sobresaliente.

Inlcuso se sofoco un poco al reconocer a los chicos. Teninan todos las abdominales tan prietas y marcadas que con dos varillas se podrian haber usado de xilofono.

-Lo unico que no puedo arreglar ahora es lo del pelo...-se excuso la medimaga con cierta verguenza- tendreis que esperar unos dias a que el profesor Snapes prepare una pocion para hacerlo crecer...

-No se preocupe por el pelo- sonrio Hermione divertida- he estado asi catorce dias...puedo esperar un par mas.

Se pusieron los uniformes del colegio, y todos se sintieron extrañamente incomodos. Habian perdido la costumbre.

Casi ni les importaron las bromas, los chistes y los murmullos que sus peinados a cepillo provocaban. Sobretodo lo que iban dirigidos a Hermione.

Esa noche, en la cena que se hizo en honor a aquellos que regresaban de sus peripecias en el campamento militar, Dumbledore pido silencio y se puso en su atril.

-Estudiantes...gracias a que el equipo de slytherin ha vuelto ya sano y salvo de su prueba, podemos dar por finalizada esta etapa de las mugglelimpiadas. Y podemos dar las puntuaciones. EN primer lugar, Griffindor, por su maravillos trabajo en equipo.

Los leones rugieron vitores. En la mesa de los slytherins e hizo un silencio sepulcral. `¿Que estaba pasando?

-En segundo lugar, Hufflepuff, que ha demostrado que el trabajo duro tiene sus recompensas. En tercer lugar, Ravenclaw, que pese ha haber demostrado una astucia sin igual a la hora de afrontar sus desafios, ha dejado claro que una mente aguda necesita de un cuerpo sano que la secunde. Y en ultimo lugar Slytherin, que pese ha haber trabajado duro y demostrar una capacidad de superacion y un orgullo dignos de admiracion, han hecho trampas.

-QUE?- Aullo Hermione levantandose furiosa e indignada.

-Srta Granger, no se ponga asi. Hemos considerado oportuno no eliminarles de la prubea gracias a su gran entrega a la misma. Pero lamento comunicarles que usaron magia en su prueba. Aun que fuera por un buen motivo, debo reconcer, y una situacion extrema. Y ya saben, que la magia estaba terminantemente prohibida...

-PERO DE QUE HABLA? NO USAMOS MAGIA! Nos dejamos la piel en esa prueba y nos hace esto?- Harry estaba tirando del brazo de Hermione intentando que se calmara y dejara de chilla en medio del comedor. Se habia armado un revuelo terrible en todas partes. Menos en la mesa de Slytherin, que reinaba un silencio sepulcral. Por desgracia, ellos si estaban acostumbrados a esto.

-Usaron esencia de dictamo, que como bien sabe, es un producto intrinsecamente magico...-A Hermione se le fue la sangre de la cara. Se quedo con la boca abierta- y como bien sabe, en el espiritu de aprendizaje de estas pruebas el uso de la magia estaba intrinsecamente prohibido,,,...

-Pero nos lo dieron ustedes...-ladro la chica con furia.

-Pero que nosotros se lo dieramos no les resta culpa a ustedes por haberlo usado. Debieron haber sido honrados y rechazarlo, o no darle uso. Aun con todo, hemos decidido ser equianimes y concederles el beneficio de la duda en pro de una causa mayor...y solo les hemos penalziado con puntos en lugar de descalificarles como se merecian por saltarse las reglas...

Dumbledore aun seguia hablando de lo generosos que habian sido haciendo una excepcion con ellos cuando Hermione se giro y salio de alli a grandes zancadas. Dejando al viejo director con la palabra en la boca. El escuadron 314 al completo se levanto de la mesa de slytherin y fulminando al viejo con la mirada, salieron detras de la chica que se largaba de alli, y corrieron tras ella. Draco la alcanzo primero.

-Eh eh eh...espera princesita...

-No es justo!- grito ella frustrada- no es justo! Nos hemos dejado la piel y recurren a un tecnicismo para quitarnos todo el merito de lo que hemos hecho! Con todo lo que hemos pasado y ahora nos hacen esto!

-Lo se...me siento igual que tu...todos nosotros nos sentimos igual que tu...- Draco abrazo a la chica que rompio a llorar en su pecho de pura frustracion. A sus espaldas, Blaise, Theo, Vincent y Gregory estaban que hechan humo por las orejas.

A lo lejos, un trueno retumbo en lo alto. Y todos se quedaron en silencio. Miraron por una ventana cercana como las primeras gotas de lluvia empezaban a caer.

-Eh, os apetece quemar adrenalina?- propuso entusiasmado Blaise.

-Desde luego...nada como una buena carrera bajo la lluvia para dormir de tiron toda una noche...-Theo ya se estaba aflojando la corbata.

-Ni el frio, ni la lluvia ni el apocalipsis nos detendra...-canturreo Draco imitando la voz de Spangler, mientras limpiaba las lagrimas de Hermione y le guiñaba un ojo. Ella sonrio timidamente.

Esa noche, Hagrid se llevo el susto de su vida, cuando vio a un grupo de estudiantes en ropa interior corriendo por los jardines del colegio, cantando feliz feliz cumpleaños, mientras llovia a cantaros. Media hora despues, cuando ya se habia convencido a si mismo de que debia de haber sido un espejismo, vio a Hermione Granger en bragas y sujetador reptando entre el barro y la maleza zigzagueando entre las calabazas de su jardin, seguida de cerca por los slytherin mientras gritaban algo de que hacia un tiempo maravilloso para hacer maniobras y todos reian como locos mientras continuaban avanzando penosamente.

Hagrid decidio tomarse una taza de te con doble de wiskhey de fuego antes de irse a dormir. Hay cosas que es mejor no saber, y estaba seguro que lo que acababa de ver...era una de esas.

Los chicos del 314 ni se enteraron de cual era la pista que Snapes habia dado par a la siguiente prueba...que venia a ser: "si quieres el zumo tendras que mancharte las manos exprimiendo las frutas, el buen cocinero siempre sabe donde encontrar trufas."

NOTA DE LA AUTORA:-Por si os preguntais por que iba lo del dia de san crispin al principio, si veis el video, imaginaos a Hermione o a Draco recitando eso en lugar de Benitez...pero os hareis una idea de lo que a me refiero:

.com/watch?v=ukoVDn1FuhU&feature=player_embedded

-Por cierto, gracias a Nany Hatake: me diste animos para continuar cuando tenia mis dudas. Gracias. Tu ya sabes por que.

-Aviso de antemano que esta burrada no la vuelvo ha hacer: me he pasado dias sin poder quitarme de la cabeza el capitulo 14, atrapada y bloqueada sin saber como continuar. Creo que no teneis ni idea de las horas y horas de investigacion y documentacion que me he pegado, intentando buscar las palabras adecuadas, el lenguaje correcto o las estructuras precisas para intentar darle a la historia el maximo realismo posible. Y eso teniendo en cuenta de que de entrada, yo no tenia ni repajolera idea sobre absolutamente nada del ejercito britanico. 76 paginas...es de largo el cap mas largo que escribo. Creo que me tomare algunos dias de descanso.