Disclaimer: Vocaloid no me pertenece.
Capitulo 14
Len había conseguido trabajo con un profesor de música los fines de semana por las mañanas, y le pagaban bastante bien, no tanto como a Rin, pero lo suficiente como para ayudar con las cosas de a casa y sus gustos, era miércoles, no habían clases debido a un día festivo, así que los chicos estaban en casa.
Ya era de tarde, Rin estaba demasiado concentrada en su celular como para ponerle atención a su alrededor, estaba charlando con Amatsuki, quien quería que salieran a alguna parte junto con otro par de chicos y chicas, mientras que Len estaba clavado en su celular viendo videos.
-Rilliane. – Le llamó Len desde el sillón más grande mientras miraba un video de concurso de talento.
-Mhm. – Le contestó ella, que estaba acostada de cabeza en el sillón embobada con su celular.
-En verdad deberíamos hacer videos, al menos para matar el tiempo.
-Ajá.
-Estoy hablando en serio.
-Por mi lo haría, pero me da un poco de pereza. – Rin volteó a ver a Len.
-Lo intentemos.
-¿Ahora?
-Sí.
-Pero estoy disfrutando como se me sube la sangre a la cabeza.
-¡Rin!
-Bueno, déjame irme a cambiar a algo que no sea un pijama. – Rin le dijo a Amatsuki que no podría ir porque estaría ocupada, y se bajó con cuidado del sillón.
Rin subió a su habitación y se puso una blusa blanca y unos shorts negros, se quedó descalza. Bajó y Len ya tenía su celular preparado.
-No puedo creer que vaya a hacer esto. – Rin sacó el violín y comprobó la afinación. – ¿Y qué rayos toco?
-No sé, lo que se te venga en gana.
-Ya sé, últimamente tengo una canción de The Beatles, ¿sirve?
-Supongo.
-Bueno, graba. – Rin se puso frente a Len y se acomodó recordando la canción. – Es tan raro. – Dijo incomoda.
-Solo hazlo.
Len empezó a grabar, Rin forzó una pequeña sonrisa y empezó a tocar, notas graves y luego unos legatos hasta que empezó con la melodía pegadiza de Eleanor Rigby, el ritmo hacía reír un poco a Rin, siguió tocando a pesar de eso, cuando terminó bajó el violín y en seguida miró a Len.
-¿Listo?
-Sí, solo lo edito un poco y lo subo.
-No sé porque presiento que desperdicias tu tiempo.
-Y el tuyo por haber grabado.
-No importa, esa canción la tengo pegada desde hace un buen rato.
-Da igual.
Alrededor de una hora más tarde a Len le llegó un mensaje de su padre. En él decía que ambos fueran de vacaciones a Inglaterra con él, aunque en realidad no sonaba como una invitación, sino más bien como una de sus órdenes indirectas.
-¿Que pretenderá? – Se dijo en voz baja.
-No sé, pero no me agrada mucho la idea de volver.
-Exacto, además, avisa con muy poco tiempo, falta una semana para las vacaciones de verano, a pero que desastre.
-Sí. – Len recibió otro mensaje.
-¿Es de él? – Len la volteó a ver.
-No, es de unos compañeros, quieren que salga con ellos. – A Rin no le sentó muy bien la idea, pues ya eran las seis de la tarde.
-¿Irás? – Le preguntó Rin a su hermano en un tono un poco desafiante, pero al parecer éste no lo percibió.
-No sé, ya es tarde. Lo pensaré.
-De acuerdo, estaré en mi habitación. – Rin subió un tanto molesta.
Rin subió a su habitación, se duchó y se puso nuevamente su pijama, jugó un poco con las cuerdas de su violín que yacía en su cama desde que grabó, cuando en realidad se aburrió lo guardó y lo puso en su lugar, se acostó y empezó a ver sus redes sociales.
En el momento en que Rin escuchó como la puerta del departamento se cerraba, le quito la funda de goma a su celular y la aventó contra su puerta.
-Si quiera avisa que te vas… Idiota. – Rin se volvió a echar en su cama con su celular, enojada porque su hermano no pudo cancelar sus planes para estar juntos como ella lo había hecho.
Dentro de unas horas Rin empezó a recibir mensajes de sus contactos, sobre el video, visitó el video y ya tenía diez mil visitas, reviso los perfiles de su hermano, había compartido el video en todas sus redes sociales.
-Un poco de fama no hace daño. – Rin compartió el video también, al poco rato recibió comentarios positivos, que de alguna forma le hicieron olvidar su enojo.
Era alrededor de las dos de la mañana y ella seguía despierta, al día siguiente tendría clases, pero al no haber gastado su energía, no tenía sueño, para nada. Hace un par de horas atrás le había enviado unos cuantos mensajes a Len para saber dónde estaba en caso de alguna emergencia, nunca contestó, como ya era demasiado tarde y no podía ni siquiera intentar dormir por esperar a Len, se puso a acomodar sus maquillajes y su ropa, hasta que dieron las tres y media, se metió a la cama y pudo dormir.
No consiguió dormir mucho, Len estaba haciendo demasiado ruido cuando llegó, eran las cuatro y media, Rin trató de seguir durmiendo pero Len tocó su puerta.
-Len intento dormir, deberías hacer lo mismo.
-Rin… - Su voz se escuchaba triste.
-Largo, debes estar ebrio, vete a tu habitación.
-Quiero hablar contigo.
-Más tarde.
-Por favor. – Rin se levantó molesta y abrió la puerta rápidamente, Len estaba sentado, tenía moretones y raspaduras. Todavía estaba oscuro.
-Len… ¿hablas en serio? ¿Qué has hecho? – Rin se escuchaba demasiado molesta, Len sonrió un poco y le tomo la mano, la jaló hacia él y la abrazó. – Len, apestas a alcohol.
-Rinny… no entiendo como soportas tanto…
-¿De qué hablas? – Le dijo mientras intentaba despegarse de él.
-De todo, todos… hablan tan mal de ti… - Le la abrazó más fuerte. Rin estaba atrapada entre sus brazos y piernas. Rin se alejó un poco para ver su cara.
-¿Con quién rayos te juntas? ¿Por qué estas golpeado? – Le tomó el rostro con las dos manos examinando los rasguños.
-Eran unos chicos de la escuela, pensaron que sería como ellos, por mi apariencia supongo, acepté porque quería ver cómo eran en realidad, pero son un asco de personas, todos, todos son iguales, juzgan de buenas a primeras, nunca saben la verdadera historia, Rin… ¿sabes todo lo que dicen de ti? Todas esas mentiras, me da ganas de… - Len reprimía lagrimas y Rin lo sentía por el tono de su voz. – Lo peor es que todo te lo ameritan, y piensan que yo soy diferente… como… ¿Cómo lo haces? – Len puso sus manos sobre las de Rin que seguían en su cara y entrelazó sus dedos con los de ella.
-Ni siquiera yo lo sé, hay algunas personas que simplemente me tienen rencor, otras que se enteraron de mi pasado, y solo muy pocas que en realidad me apoyan y saben de mi vida, me basta con ellas para poder olvidar los comentarios, y la primera persona de la lista de esas pocas eres tú. – Rin apretó la mano de Len. – ¿Lo entiendes? – Len bajó la cabeza.
-¿Incluso si yo soy quien más daño te ha hecho? – Rin suspiró.
-Len, hay que superarlo, entre los dos, ¿sí? Solo… dejemos de culparnos, hay que vivir nuestro presente que es este, y si no te quedó muy claro la respuesta es sí, incluso si tú me hiciste daño, eres la persona en la que más confío y quiero. – Len asintió.
-Lo sé, podría decir lo mismo… - Rin estaba sentada sobre sus piernas, mientras que Len seguía mirando a sus pies.
Rin se levantó y Len le tomó de la mano, se levantó y miró a Rin por un segundo.
-Len deberías irte a dormir… - Len le agarró ambas manos y la besó, así de simple, Rin se tensó, empezó a sentir cosquilleo en su estomago, escalofríos en el corazón y quedó en trance por un momento, cuando logró mover sus manos Len terminó el beso, Rin le miraba directamente, Len frunció el ceño un tanto confundido, estaba sonrojado e intentó alejarse pero las manos de Rin se aferraron a las de él, éste volteó y le sorprendió ver que Rin estaba aun más sonrojada que él.
No hubo palabras de por medio, Len volvió a acercarse a su hermana, soltó una de sus manos para poder acariciarle la mejilla, Rin cerró los ojos al tacto, su piel se estremecía y sus mejillas ardían, de alguna forma sabía que estaba mal, pero lo deseaba. Len tomó con cuidado a Rin de la cintura y la volvió a besar, esta vez más detenidamente, los labios de Rin correspondían el beso, sus manos fueron aferrándose a su espalda y a los cabellos largos de Len, se separaron por un momento, ambos sonrieron, estaban conectados más que nunca, el silencio en la casa era absoluto, sus palpitaciones estaban sincronizadas, Len le empezó a regar besitos en los labios, el cuello y en la barbilla, mientras atraía a Rin a su habitación, al entrar Len agarró a Rin por las costillas, lo que le causo cosquillas y empezó a reírse, la cargó y la posó sobre la cama, y volvió a besarla.
-Rin… no sabes cuánto tiempo… he estado enamorado de ti. – Len hablaba entre besos, Rin apenas y podía respirar.
Poco a poco Len fue recostando a Rin sobre la cama matrimonial, los besos se volvían más apasionados, y a cada segundo aumentaba la intensidad así como la necesidad de oxigeno, ambos entraron en una burbuja donde solo entraban ellos y nada más, Rin no podía parar de acariciar a Len, hasta que éste paró de repente. Ambos respiraban entrecortadamente, ambos se escudriñaban con sus ojos azules.
-Len... – Rin acarició la mejilla de su hermano que estaba a escasos centímetros de su rostro. – Te amo. – Esas dos palabras le dieron un vuelco al corazón de Len, se hizo consciente de lo que estaba haciendo, lo que siempre había querido, su sueño, el amor de su vida le estaba correspondiendo.
-Yo también te amo Rinny.
Se observaron un segundo más, Rin se inclinó hacía él y le robó un besito, Len le besó una mejilla, luego la otra, llenó de besos su mandíbula mientras metía su mano dentro de la blusa del pijama, Rin no dejaba de suspirar, su cuerpo estaba caliente y al sentir la mano fría de Len en su espalda se estremeció, Len fue besando su cuello bajó hasta sus clavículas, empezó a levantar la blusa, en ese momento Rin empezó a entrar en pánico, se removió un poco y Len entendió.
La alarma de Rin sonó en su habitación, lo que le hacía un recordatorio, tenía que ir a la escuela, pero la ignoró, el momento era perfecto, no lo quería interrumpir, intentó alargar más el tiempo en esa burbuja que habían creado, pero era inevitable.
Rin posó su mano en el pecho de Len, le miró a los ojos y le regaló una media sonrisa, Len se retiró de encima de Rin, ella se levantó y salió de la habitación, estaba roja, entró a su habitación lo más rápido que pudo, apagó la alarma y se metió a bañar.
Mientras, Len se quedó en su cama, tenía una sonrisa de tonto, no se creía lo que acababa de suceder, no reparó en si estaba bien o no, solo estaba feliz, amaba a su hermana, y el saber que ella también le amaba le hacía sentir el mundo de cabeza. Se dejó caer en la cama, recordando los besos, y aunque el terrible dolor de cabeza se apoderaba de él, no podía dejar de pensar en Rin. Hasta que poco a poco se quedó dormido.
Rin por su parte, desayunó y se terminó de alistar, tomó por sentado que Len no iría a la escuela, por lo que agarró las llaves y salió. Mientras manejaba recordaba cada suceso, todo había pasado demasiado rápido para ella, ¿Cómo volvería a hablar con él? ¿Qué le diría? ¿Por qué lo hizo?, tenía tantas dudas en la mente que casi se pasa un alto.
Al llegar a la escuela logró tener un par de clases normales, hasta que el sueño empezó a invadirla, no le importaba dormirse, pero no quería hacerlo, en el receso desayunó como solía hacerlo, canceló sus clases particulares y sus tutorías, y al entrar al ensayo se encontró con el director.
-Hola Rilliane. Como podrás ver me siento mejor, así que estaré viniendo algunos días.
-Pero si apenas ha pasado un mes, no debe estar bien.
-Pero me siento bien como para venir.
-Haga lo que quiera, a mi me pagaron los tres meses, así que da igual si viene o no.
-Te puedes retirar si quieres.
-No gracias, me quedo.
Rin tomó asiento al lado de Amatsuki, empezó a alistar el violín mientras que intentaba ideárselas para poder volver a hacer plática con Len, estaba tan concentrada en eso que apenas se dio cuenta que Amatsuki la observaba.
-Estas muy pensativa ¿te peleaste con León?
-¿Eh? – Rin se aclaró un poco. – No, solo estoy pensando en un par de cosas. Sabes, es agradable volver a tocar, estarles gritando es cansado.
-Pero te pagan.
-Exacto, pero es cansado.
-Bueno, un placer charlar contigo, ahora hay que ensayar.
Pasadas las cuatro de la tarde Rin agarró sus cosas y salió como todos los demás, unos chicos estaban recargados en la pared con algunos moretones y curitas.
-Hey Rilliane, ¿Cómo está tu hermanito? – Le preguntó el más alto.
-Perfectamente. – Rin siguió caminando como si nada, los chicos la siguieron.
-¿En serio? – Dijo el mismo chico. – Sé que viven juntos, debió haber sido difícil conciliar el sueño después de que llegara, ¿te molestó? – Rin se sonrojó un poco, pero estaba enojada con ellos.
-Por favor vete, no tengo ánimos de escuchar sus babosadas.
-Ay no seas así Rilliane. – El chico posó su mano en el hombro de Rin. Se consiguió un puñetazo en la mandíbula.
-No me toques y tampoco me hables. – Se paró en seco para poder verlo. – Ni a mí ni a mi hermano, escúchame bien, una queja mía en la dirección y estas fuera, ¿me escuchaste? – Dijo amenazándole con el dedo índice.
-Claro niña engreída. – Rin entrecerró los ojos en forma de advertencia, lo que el chico entendió, se dio media vuelta y se fueron.
Rin se metió en su auto y suspiró, arrancó y se dirigió a su casa, su linda y cómoda casa.
Al llegar se metió en su habitación, se recostó un rato hasta que se quedó dormida.
Len entró tocando levemente, la vio dormida así que se sentó a su lado y empezó a moverla levemente.
-Rinny, compré comida, despierta. – La siguió moviendo. – Rinny. – Empezó a decir repetidas veces en tono melodioso hasta que despertó.
-¿Qué sucede? – Dijo somnolienta.
-Compré comida, baja, sé que estas cansada pero necesitas comer.
-Gracias, ahora bajo.
-Ok. – Len salió de la habitación dejando sola a Rin, quien solo se arregló el cabello y bajó. Len ya estaba comiendo, Rin tomó su lugar y empezó a comer, tenía a Len justo enfrente de ella.
-Len… - Rin dio otro bocado.
-¿Es sobre lo de la mañana? – Rin asintió. – Me disculpo por ello, fue demasiado de repente. Estuve pensando en ello, sabes, se que está mal, somos hermanos y boberías y todo, pero ¿sabes? Me vale una papa, quiero estar contigo porque te he amado desde hace años y ahora que me correspondes no perderé la oportunidad. Dicen que para el amor no hay barreras ¿no? Quiero poner a prueba esa frase. – Rin se quedó con la cuchara en el aire. – Lo siento, si no era directo nunca lo diría… Tenía la oportunidad. ¿Qué dices?
-¿Qué le paso a mi hermano? – Len frunció el ceño.
-Rin, no estoy jugando, tómame en serio.
-Ok… pues tengo que admitir que sí, me gustas, más que un hermano, está mal, concuerdo con ello, pero ya he hecho cosas malas y no creo que una de las peores sea esta, así que ¿Por qué no?
-¿Hablas en serio?
-Sí, aunque creo que si alguien de nuestra familia se entera nos colgarán y desheredarán, también posiblemente perdamos el honor de nuestro apellido y nos desconozcan para siempre, pero bueno, tampoco es como si me importara demasiado nuestra familia.
-Creo que es la charla más intensa que he tenido en mi vida.
-También la mía, demasiado directo. Me siento sin sentimientos.
-¿Los tienes? – Len rio un poco.
-No, soy un robot, no tengo sentimientos, por eso soy perfecta. Casi veinte años juntos y no te habías dado cuenta.
-¡Dios, me he enamorado de un robot! – Rin rio.
-Cállate, nos tomarán a locos.
-¿De cuándo aquí te importa lo que digan los demás?
-Es solo una forma de callarte. – Ambos sonrieron.
-Ok.
Terminaron de comer, cada uno lavó sus platos, y subió a sus habitaciones. Su padre les envió un mensaje donde les decía que tipo de ropa usar. Al menos algo de gala y ropa para salir, nada como para "estar en casa".
Rin agarró su maleta y empezó a empacar, sus jeans, algunos shorts y blusas, puso un vestido blanco con negro corto, unas zapatillas, unos tenis y lo necesario para viajar. Cerró la maleta y la dejó cerca de la puerta.
Mientras que Len solo puso pantalones entubados, playeras y un par de camisas, después de todo aun tenia cosas en su antigua habitación.
Los dos empacaron para quedarse como máximo una semana.
Para la noche ninguno de los dos salió de su habitación, era difícil afrontar la nueva situación, así que así se durmieron.
Al días siguiente se levantaron temprano, se ducharon y desayunaron, antes de salir de casa Len le robó un beso a Rin, lo que hizo que fuera como semáforo en rojo todo el trayecto, cabe recordar que Len manejaba.
Las clases pasaron normales, a excepción de que mandaron al director de la orquesta a su casa, así que Rin siguió dirigiendo, lo que era realmente aburrido, repasar lo mismo de siempre.
Al salir pasaron a comer fuera, los chicos charlaron un rato y regresaron a casa, era un aburrido estar encerrados en la casa por lo que Rin decidió grabar otro video, cuando lo subió todo volvió a ser aburrido.
-¿Len y si salimos a caminar a ver que nos encontramos?
-Bueno idea, cualquier cosa fuera de casa es buena idea, vamos, te estas tardando.
-Espera, no voy a salir en pijama.
-Solo apresúrate.
Rin subió a su cuarto, se puso unos jeans y sus tenis, al bajar Len estaba en la puerta, en cuanto la vio abrió la puerta y salieron. Len tomó de la mano a Rin, no le molestó pero se sentía rara, caminaron un par de minutos, se adentraron en el lugar, encontraron un parque pequeño lleno de niños, dieron otra vuelta y descubrieron una plaza comercial, en realidad parecían una pareja, caminaban de la mano y de vez en cuando se robaban besos, ya no eran tan parecidos como para que la gente desconocida se diera cuenta de que eran gemelos, Len tenía el cabello largo, pero no lo suficiente como para hacerse la colita y Rin lo tenía hasta los hombros, Len tenía un cuerpo un tanto fornido y alto, sobrepasaba a su hermana por una cabeza, Rin era más bien, pequeña, delgada y de una estatura buena para ser una chica, cualquiera que los mirara diría que son una pareja parecida, de regreso se sentaron fuera de la casa, admirando los carros.
-Quiero visitar a Luka antes de volver a irme, no pude vera al llegar a casa.
-Vamos ahora, si mamá sigue trabajando en el mismo proyecto, debería estar ocupada ahora.
-De acuerdo. Iré por las llaves.
Len entró a la casa y recogió las llaves del auto, quitó la alarma y Rin entró en el asiento de copiloto, Len arrancó el carro, Rin le dirigía por dónde ir. Al llegar a la casa les abrió uno de los jardineros, ambos sintieron una gran nostalgia al entrar otra vez juntos por esa puerta, Luka no estaba a la vista, Rin subió para verificar que su madre no estuviera, de regreso se encontró con Len, éste estaba en su habitación, Rin entró, estaba como lo dejó, con un poco de polvo.
-No moviste mis cosas.
-Bueno, los primeros años era como un recordatorio para odiarte. – Len volteó dramáticamente. – No me mires así, era una niña, me gustaba llorar y tú eras la única cosa que me hacía llorar en ese tiempo, con el tiempo solo guardaba todo como estaba para poder recordar las cosas buenas, y simplemente quedó así.
-A veces me das miedo.
-Suelo darle miedo a muchas personas.
-Mejor para mí, enfócate en darle miedo a los chicos, me ahorrarías trabajo. – Len sonrió.
-Muy gracioso. – Len tomó las manos de Rin y las entrelazó con las de él, le regaló un beso a Rin hasta que escucharon pasos en las escaleras.
Ambos se alarmaron y cerraron un poco la puerta, Rin se asomó.
-¿Por qué está abierto? – Era la voz de Luka. En seguida cerró la puerta y le hecho llave.
Ambos chicos se alarmaron y empezaron a golpear la puerta.
-Luka abre, somos nosotros, no nos encierres. Luka. – La puerta se abrió de golpe.
-¿Chicos? ¿Qué hacen aquí? León pero mira qué alto y guapo, mira cómo has crecido. – Luka estaba conmocionada, ambos Kagamines la abrazaron. – Niños, me alegra tanto verlos ¿quieren comer algo? Hice gelatina ayer.
-Bueno. – Respondieron ambos.
Luka les sirvió gelatina y los tres se sentaron en el comedor.
-¿Y bien? Cuéntenme como les ha ido. Rilliane, pusiste a tu madre como loca cuando te fuiste.
-Perdón Luka, pero ya no la soportaba, a mi me ha ido bien, con mis trabajos no me puedo quejar, es cansado pero me gusta lo que hago.
-¿Y tu Len?
-Yo… entré a la misma universidad que Rilliane, trabajo los fines de semana y solo.
-¿Y hay alguna novia? – A Len se le erizaron los vellos de la piel.
-Eh… bueno… Si.
-Tienes que presentármela eh. – Luka estaba contenta de verlos, se le miraba en la sonrisa que no cambiaba para nada.
-Claro, ojalá y algún día.
-¿Y porque han venido tan de repente? Su madre no los quiere ni ver.
-Queríamos verte, bueno, más Len. – Rin le sonrió. – Es que papá nos ha llamado y quiere que volvamos por vacaciones.
-Así que yo quería verte antes, y quería llevarme algunas cosas.
-Ya veo. Pues apresúrense, su madre no debe tardar en venir.
-Pues nos iremos. – Dijo Rin mientras se levantaba de su asiento.
-Me alegraron el día chicos, que les vaya bien.
Los tres se abrazaron una última vez. Los gemelos subieron y Len se inclinó sobre su cama, sacó un libro de debajo y fueron al carro. Se subieron y Len le entregó el libro a Rin, ésta lo abrió y se encontró con fotos de ellos desde que nacieron, era un álbum fotográfico, Len conducía despacio.
-¿Desde cuándo lo tenías ahí?
-Desde hace mucho, es como mi tesoro personal.
-Ya veo.
Al regresar a casa ambos se sentaron en el sillón a ver el álbum, pasaron un par de horas recordando los momentos de las fotos, incluso ahí estaban unas de las últimas fotos que se tomaron juntos, el día de su cumpleaños, en el árbol, las fotos que había tomado Rin y la que tomó Len. Estaban al final del álbum. Después de todo, dejaron el álbum en la mesa de centro y se fueron a dormir.
Para los siguientes días León les había enviado los boletos de avión, salían el viernes por la noche. Así que Rin obligó a Len a dejar la casa limpia, para que cuando regresaran encontraran un lugar agradable. Una vez terminaron buscaron sus pasaportes, identificaciones, dinero, entre otras cosas, hasta que por fin el viernes saliendo de la escuela se ducharon y se pusieron ropa de cierta forma cómoda, Rin dejó su auto en casa de Amatsuki y él los llevó al aeropuerto en su auto, esperaron alrededor de una hora hasta que pudieron entrar al avión.
Una vez adentro dilataron otro poco, agarrados de a mano charlaron un poco y poco después del despegue los dos estaban dormidos, Rin en el hombro de Len y la cabeza de Len ligeramente recargada en la de su hermana, había sido un día cansado en la escuela puesto a que al ser el ultimo día tenían que terminar proyectos y ensayos, ambos estaban rendidos.
Al bajar Dell los recogió, el resto del camino también durmieron, al menos gran parte del camino, Rin no conocía la casa de su padre, pero al llegar no le sorprendió que fuera una gran casa.
Entrando Dell ofreció llevar las cosas, pero ambos se negaron. Len tomó de la mano a Rin y la llevó hasta donde estaba su habitación, sacó una llave de su bolsillo y abrió la puerta, era gigante, tenía dos computadoras, una televisión gigante, una cama que ocupaba gran parte de la habitación, algunos instrumentos, incluso videojuegos, las cosas no tenían mota de polvo alguno. Len cerró la puerta y se aventó sobre la cama, mientras que Rin solo se sentó en la orilla, no podía crear que su padre le hubiese dado de todo.
-León, al parecer estas cómodo, le he dicho a la limpieza que mantuviera todo limpio para tu regreso. – Una mujer totalmente desconocida para Rin estaba parada en el marco de la puerta.
-Lola, te he dicho que no te asomes siquiera sin avisar antes. – Len adoptó un semblante serio.
-Esta es mi casa.
-Tenemos un acuerdo de privacidad por si se te olvida. No puedes tocar nada que sea mío, y el marco de la puerta ya se considera de mi propiedad.
-No se te escapa nada León. Igual que tu padre.
-Por favor, no me compares con él. – Rin se sentía pequeña entre la discusión. Len instintivamente le tomó la mano y se la apretó.
-Tú debes ser Rilliane, un gusto, mi nombre es Lola, soy la nueva esposa de tu padre. – Lola extendió la mano hacía Rin, ésta solo la observó desganada, la miró de pies a cabeza e hizo una pequeña mueca. – Igual de arrogante que tu hermano. – Dijo Lola en voz baja.
-No creo que sea un gusto para ti, como debes saber mi nombre es Rilliane Kagamine. – Rin hizo énfasis en su apellido. – No diminutivos, apodos o abreviaciones, nada de Rin, Rinny, liliane, lili, ni nada. Y seamos más frívolos. Yo soy como tu hijastra, ¿sin rodeos?
-De acuerdo, puedo vivir con ello.
-Y ahora, por favor no aparentes que al menos a mi me quieres ganar, dejare las cosas claras, no tengo ni el mínimo interés en ti, y al parecer no te llevas muy bien con mi hermano, créeme, no soy nada mejor que él.
-Lo sé, después de todo tú fuiste la descarrilada, no me sorprende que con esos ánimos nadie se hubiese interesado en ti y te intentaste suicidar. – Lola concentró su mirada en las cicatrices que estaban al descubierto por el short de Rin.
-¡Con eso nadie se mete! ¡Si ni siquiera sabes lo que sucedió! – Rin se levantó pero Len la agarró con fuerza y se volvió a sentar. – Perra. – Se susurró Rin para sí misma.
-Al parecer toqué un nervio. – A Rin le dio un tic en la ceja por el enojo.
-Lo que tú quieras, te deseo al menos cinco minutos sin que mi padre se vuelva loco cuando tengas un hijo, espera, es ser demasiado generosa, te doy dos mejor. – Rin sonrió. – No sabes con quien te has metido. Ahora, por favor vete.
-No tienes ningún derecho sobre mí.
-Pero si sobre mis cosas, ¿somos gemelos recuerdas? Como uno solo, y te recuerdo que estas en mi propiedad, pisando mi piso y tocando mi puerta. – Le recordó Len.
-Pero si esto lo he comprado yo.
-Bueno, ¿quieres que lo pague? Lo puedo repagar incluso, ¿Cuánto es? ¿Hay algún cajero cerca? Me gusta pagar en efectivo. – Rin sacó su tarjeta del banco. – Te puedo pagar la vida entera. Así que de dinero no me hables.
-Niños insolentes.
-Ya somos mayores de edad. – Le gritó Len mientras Lola se retiraba haciendo ruido con sus tacones.
Rin cerró la puerta y sonrió, guardó su tarjeta de crédito y se dejó caer en la cama.
-No me cae muy bien. – Rin suspiró y Len se echó a reír.
-La sacaste de sus cabales, normalmente yo lo dejo en un punto muerto.
-Sabes que para mí no existen puntos muertos.
-Lo sé. – Len se inclinó para besar a Rin, al separarse ambos sonrieron.
Una vez instalados los chicos bajaron a cenar, su padre estaba ahí, como si nada en la mesa, nunca habían comido con él mientras estaba solo comiendo, no tenía el celular cerca ni estaba enojado, solo estaba observando su comida, los gemelos se sentaron juntos como es de costumbre, les sirvieron la comida, iban a empezar a comer cuando su padre les mira.
-Hay que esperar a Lola.
-¿En serio? – Preguntó Rin.
-Sí.
-Por cierto, hola papá, he estado bien, sabes, ya no vivo con mamá.
-Jumm, me preguntaba que te estabas tardando, no te preocupes seguiré pagando tus estudios, supongo que León vive contigo.
-Sí, mamá no quiere a ninguno de los dos en casa.
-De hecho ya me estaba preguntando porque León no regresaba.
-Ay gracias papá.
El ruidoso sonido de los tacones anunció la llegada de Lola, por lo que los gemelos guardaron silencio, estaba vestida literalmente como para una fiesta solo para cenar, los chicos incluso estaban en pijama. Los cuatro pudieron empezar a cenar, cuando los chicos estaban a punto de terminar a su padre se le ocurre entablar conversación.
-¿Y bien Rilliane? – La rubia alzó la vista.
-¿Y bien qué?
-¿Ya conociste a Lola? – La mencionada levantó la vista de su plato.
-Depende, ¿Cuáles son las consecuencias de un sí y las de un no?
-¿Sí o no? – León miró severamente a Rin.
-Sí. – León volteó a ver a Lola. – Tenemos un par de diferencias, pero mientras no me juzgue creo estar bien con su presencia.
-Mentirosa. – Len le susurró a su hermana. Ambos rieron.
-Comparte el chiste León. – Le dijo su padre.
-Nada padre. Cosas de gemelos. ¿Nos podemos retirar?
-Sí.
Ambos gemelos se levantaron y se fueron a la habitación de Len. Rin se acostó ocupando casi toda la cama.
-No puedo creer que tengamos que convivir con eso.
-Imagíname a mí, viví con eso durante dos años. Creo que prefiero por mucho los gritos y golpes de mamá.
-Sí, puede que sea mejor.
-Hazte a un lado, ocupas toda la cama.
-Pienso dormir así.
-No, estas demasiado gorda, no me dejas lugar.
-No estoy gorda.
-Bueno, eres demasiado huesuda como para acostarme sobre ti. – Rin se hizo a un lado. – Mejor. – Len se acostó al lado de su hermana y apagó la luz.
Ambos se quedaron viendo. A pesar de que tenían una cama enorme estaban juntos, mirándose a los ojos, Len se acercó un poco y abrazó a Rin como lo solía hacer, Rin se acomodó entre su pecho y brazos.
-Esto me recuerda cuando vivíamos juntos en casa de mamá.
-A mi igual.
-Me hace sentir segura. – Len inclinó su cabeza hasta que quedó recargada en la de Rin, le plantó un besito y aspiró el aroma del shampoo.
-Te quiero Rinny.
-Yo también te quiero Len. – Rin abrazó un poco a Len y se quedó dormida. Len se acomodó un poco y se durmió.
Holaaaa, cuanto tiempo, al menos yo sentí que el tiempo fue eterno, aqui les dejo el capitulo, algo le pasó a mi computadora que el formato estaba mal y no me acostumbrara a escribir como lo estaba haciendo, pero bueno, espero que les guste, sinceramente a mi me gusto pero bueno... lo siento si la escenita de Rin y Len no quedó tan bonita, pero hice mi mejor esfuerzo así que por favor diganme como quedo, bueno, espero que odien a Lola tanto como yo la odio, (en el fic, no tengo nada contra ella fuera de esto) bueno, no se que más decir, solo que en una semana hago un examen de admision así que no voy a poder escribir mucho, deseenme suerte x3
Reviews!
Sychronicity girl: Holis, primero que nada debo aclarar que tengo algo en contra de las alarmas, siempre me arruinan buenos momentos y lo reflejo aqui xD y si bueno, las bajas emocionales ya no se harán muy presentes por lo que me quedaré sin trama D: okno, me las arreglaré, hahaaha, te contagio mi odio por las alarmas :3 y buneo, a veces extraño escribir comedia así que meto alguna que otra cosilla, una vez me dijeron eso y me regañaron por maltrato hacia mis amigos, nos vemos Chau :3
Zetbel: Perdón por no escribir en un laaaaargo tiempo, pero en verdad o estaba ocupada o la inspiración no se hacia presente, y sobre el drama, es que pobrecitos, ya se merecen un descanso, desde un principio tenía la idea que una vez llegando Len las cosas se volverían como que más planas, como dices, porque ya va a empezar el RinxLen, entonces el drama irá teniendo desapariciones, yo también lo sentí muy plano, y a esos capitulos les llamo: Capitulos de conexión al siguiente... hahah, déjalo así estoy loca, no sé ni lo que escribo... y al parecer no te gusta mucho Amatsuki, y por favor, guarda en su sitio el cuchillo de plástico de mantequilla corta venas, no quiero ninguna demanda...
Pd: Creo que se te hizo corto porque estoy acostumbrada a escribir mucho, los anteriores capítulos fueron de entre ocho mil y nueve mil palabras, o como veinte y muchas paginas y el anterior y este solo de cinco mil osea como quince paginas, lo siento, me estoy acostumbrando a escribir poco por capítulos, pero los corto cuando siento que ya no puedo seguir acumulando acontecimientos en un solo capitulo, y me estoy enrollando, lo dejaré ahí, y en verdad me alegra escuchar que a alguien le hace feliz lo que escribo :DDD
Pd2: Okey, una vez intenté leer fics de grupos de k-pop, y casi todos eran yaoi o estaban en ingles, pero eso fue hace muuucho tiempo, y bueno, como podrás ver ya estoy empezando a practicar para el Lemmon, *inserta carita victoriosa que no puede poner porque le da flojera buscarla en google* y gracias por el apoyo, espero darte un buen lemmon *inserta misma carita* eso sonó raro xD
Pd3:Gracias por el animo y si, seguiré escribiendo hasta que muera muahahhah, okno, y si, yo tambien me di cuenta de que escribes muchas posdatas, pero no te preocupes, amo contestarlas :DDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD (felicidad extrema)
Nos vemos :3
sorayahikarine: Hola :D sip, ya empezó el Rin por Len :D Yeeeeii! y bueno, de la parte que te gustó, esa era la intención, quería que el ambiente se relajara un poco, y si, Rin está enamorada y no se dio cuenta hasta que pasó lo que tuvo que pasar ewé de las clases, mi escuela entró a paro estudiantil por lo que estoy de vaga en mi casa estudiando para mi examen de admisión, y no se que pasará con mis papeles, pero bueno, eso se lo dejaré a mis padres... hubo un tiempo que tuve que compartir habitación con mi hermana mayor y fue horrible, incluso teníamos que dormir juntas y me regañaba con que me moviera para dormir y me pasó lo mismo cuando entraba sin tocar o ella entraba, y tranquila, yo también he cantado frente a toda mi escuela y con profesores grabándome y todo, fue horrible pero no me arrepiento, bueno, te dejo... cuídate :D
PD: Te has dado cuenta que nos pasan cosas similares... es raro x3
Dejen reviews que le regalan inspiración a la escritora, se prometen capítulos lo más rápido posible :333 (también se acepta idioma Chewbacca)
Se despide lanzando flores por el camino
Tamikafly
Lo sé, lo sé... estoy enloqueciendo u.ú
