De vuelo, de centauros y de Ravenclaw
Diciembre primero: Harry y sus amigos terminan su entrenamiento, a la orden se le unen mil combatientes más de alrededor de Europa.
Diciembre segundo: Se instala un cuartel de la orden de el fénix en Francia, Alemania, España, Suiza, Rusia y un cuartel diplomático en Bogota, Washington, Buenos aires, Santiago, Caracas, Quito, México y Lima.
Diciembre quince: Estados unidos accede a enviar a sus war-mages, ministro de Francia es encontrado muerto en su despacho, se presume maldición asesina.
Diciembre veinte: Fuerzas colombianas caen en una emboscada solo diez guerreros en escoba sobreviven incluyendo al general Garcés. Voldemort envía un comunicado publico a través de el profeta que el estatuto de el secreto esta seguro que el mismo se encargaría de borrar sus propias huellas en su "rápida toma de el poder"
Diciembre veinte y dos: Ministerio británico es atacado por vampiros y mortifagos, Mueren seiscientos aurores y quinientos cincuenta mortifagos y el Ministro es encontrado en su despacho con signos de tortura, se sabe debido a un mortifago presente capturado que se le intento sacar información y este no dijo nada, antes de que lo sometieran en su despacho acabo con treinta y cinco mortifagos. Se sabe esto por los cuerpos encontrados a su alrededor y por los testimonios de el ya mencionado.
Diciembre veinticuatro: Harry y los demás pasan navidad en la madriguera. Ministerio español cae. Sus instalaciones están al mando de el señor tenebroso, sus diversos estatutos de gobierno o huyeron de el país o se refugiaron con la orden de el Fénix
Diciembre veinticinco: Cae cuartel de la orden ruso, mueren diez personas que se encontraban ahí en ese momento. Se llego a tiempo, quinientos mortifagos capturados, ningún muerto.
Diciembre treinta y uno: Ministerio noruego ataca refugio de Lord Voldemort, este huyo con sus mortifagos. Se destruyeron diversos objetos de magia negra.
Enero primero: Un mandoble de Harry va sin querer al guardapelo de Slyhterin, el guardapelo sangra, llora y es destruido. Esa noche Harry y los demás se emborrachan celebrando en grimmund place.
Enero quince: Instalaciones de ministerio británico y franceses caen a manos del señor tenebroso, Mueren pocos aurores en ambas situaciones debido a que sabían que no podían ganar y huyeron. Se instalan ministerios provisionales y luchan fieramente por recuperar el control que Voldemort tiene al poseer ambos ministerio. Gracias a Merlín no pueden entrar al departamento de misterios. La mayoría de los inefables se quedo allí otros salieron para hablar de la situación. El señor tenebroso tiene que soportar tener enemigos mortales a unos cuantos pisos de distancia.
Enero diez y seis: El día anterior La población magia se había preocupado por no recibir el profeta, este día el profeta llega enviando mensajes de tranquilidad a la población. El profeta no ha caído en poder del ministerio igual que tampoco lo ha hecho el callejo Diagon y Gringots. Ese día por la tarde Voldemort ataca el callejón, se repelió el ataque de milagro. El ministerio de Voldemort envía mortifagos camuflados por todas las calles. El ministro Shackeabolt opera con sus todavía mil ochocientos aurores en un edificio de el callejón Diagon. Grupos de mortifagos patrullantes caen constantemente en emboscadas de la orden y del ministerio. El ministerio de Voldemort pierde control sin embargo siguen teniendo mas recursos que el resistente. Hogwarts obviamente no cayo y en este momento esta habitado por miembros de la orden y Harry Potter, que con sus amigos se encuentra buscando un horrocrux
Enero diez y siete: Confederación envía ayuda a Francia y a Inglaterra, pasa subir la moral de la gente se celebra la final de Quiditch con estrictas medidas de seguridad. El mundo se debía estar cayendo por que lo chuddle canons ganaron seiscientos cincuenta a doscientos cuarenta.
Febrero tres: Cae ministerio Ruso, sus gobernantes son todos asesinados, solo queda un grupo de aurores y de funcionarios, numerosos pero sin organización. Orden de el fénix, confederación y diversos ministerio cercanos envían ayuda.
Febrero cuatro: caen quinientos mortifagos en una alcantarilla en la Berlín buena
Febrero siete: día trágico para la comunidad mágica: La confederación internacional de magos es encontrada y atacada. Mueren quince comisionados de diferentes países. Esa tarde ministerios que perdieron sus comisionados enviaron a otros. La seguridad de la sede es restaurada y fortalecida.
Marzo quince: Cae ministerio Suizo en las mismas condiciones que el británico (aun existe)
Marzo diez y siete: Cae escondite español de la orden, mueren trescientas personas, y seiscientos mortifagos capturados, el escondite es restaurado. Caen ministerios italiano y polaco, todos sus gobernantes son muertos. Los pocos aurores que quedaron en el italiano, no más de quinientos y otros trescientos funcionarios, organizan una fuerza guerrillera contra Voldemort. Solo mil magos de la confederación llegaron antes de que bloquearan todo. Italia es el único País que esta totalmente en poder de Voldemort. Grupos eternos de mortifagos atacan las fronteras día y noche. Ministerio polaco recibió ayuda de la confederación y de la orden y ya hay un organismo fuerte reconquistando el país.
Marzo veinte: setecientos vampiros de Voldemort y ochocientos mortifagos caen en una ofensiva en la Suiza tenebrosa. Cae ministerio noruego, en las mismas condiciones que el británico.
Marzo veintidós: Ataque a Buenos aires, espías confirman que Voldemort esta en sur América y reclutando.
Marzo veintitrés: Colombia envía tres mil aurores en escoba la mitad a gran bretaña y la mitad a las fronteras con Italia para soportar la invasión, Ministerio iraquí envía doscientos aurores en alfombra (se abolió su prohibición) a gran bretaña
Marzo veinticuatro: Argentina envía cincuenta aurores a Londres, Venezuela envía seiscientos a Londres, Chile envía cuatrocientos a Londres. España esta de nuevo en manos de los bueno. Los mortifagos fueron expulsados del ministerio y se están restaurando lo más rápido que pueden.
Marzo veinticinco: Confederación anuncia ataque masivo contra Voldemort en gran bretaña
Marzo treinta: Casi todos los ministerios de Europa y Asia menos los mas graves envían numero indeterminado de aurores a Gran bretaña.
Abril diez: Ministerio de gran bretaña es recuperado. Gran bretaña en general es recuperada. Aun hay actividad mortifaga pero como cuando hacían muchos ataques diarios.
Abril once: Ataque a San mungo, doscientas victimas mortales, ningún mortifago capturado. Día trágico.
Abril doce: Ataque al ministerio español resistente deja treinta muertos y veinte mortifagos muertos.
Abril diez y ocho: Ataque al ministerio ruso, lo que quedaba, este ministerio cae. Aurores y funcionarios huyen. En este momento luchan por crear otro.
Abril veinte: Ataque masivo mortifago en Francia, mueren cinco mil muggle y dos mil magos. Orden envía refuerzos.
Abril veintitrés: Ataque masivo a ministerios iraki, iraní y mongol. Los tres colapsan. Confederación envía hombres.
Abril veinticuatro: Dirigiéndose a trasladores designados ochocientos hombres de la confederación caen. Solo doscientos llegan a su destino.
Abril veinticinco: Lord Voldemort, unos pocos allegados y cuarenta mortifagos se encontraban a doscientos kilómetros de Medellín Colombia, se presume se dirigían a la capital Bogota. El grupo fue interceptado por cien aurores colombianos, Voldemort huyo no sin antes tumbar de sus escobas a treinta aurores, ninguno murió. Quince mortifagos capturados.
Abril veintiséis: Azkaban atacado, pocos muertos, los trescientos cincuenta mortifagos recluidos ahí escapan. (no todos los capturados se van a Azkaban, hay muchas prisiones mágicas)
Abril veintisiete: Sigue la historia
Harry se despertó esa mañana en su habitación en la casa de Griffindor con Ginny a su lado.. El muchacho tendió su mano para recoger sus anteojos. Se levanto muy despacio de su cama para no despertar a Ginny y tras vestirse y tomar su varita abandono la habitación. Las maderas de la chimenea de la sala común todavía crepitaban por las brasas que se encontraban en el fondo de la fogata, Harry se quedo largo tiempo mirando la chimenea, con la mente totalmente en blanco. Después de unos minutos Ron salio a la sala común, Harry creyó oír los lamentos de Hermione.
-Pueden hacer menos ruidos, hermano- le dijo Ron en broma, quería sacar una sonrisa del rostro de su mejor amigo, hace más de un mes que no veía una.
Harry no contesto, solo lo miro he hizo una mueca que intentaba imitar una sonrisa.
-Vamos a desayunar- le dijo Ron
-Nunca encontraremos un horcrux- dijo Harry en un susurro
-No digas eso, si hay uno, esta aquí en hogwarts-
-¿Pero crees que Dumbledore…-
-Harry-le dijo Ron- Antes era Hermione la que atacaba la posibilidad de que estuviera en hogwarts y ya quedo más que claro que por primera vez y última vez en su vida perdió una conversación-
Harry no se intento reír, un cigarrillo prendido aprecio en su boca.
Ron salio por el cuadro de la dama gorda y Harry lo siguió con la vista perdida.
Los corredores estaban casi vacíos aunque algunas veces se cruzaban con un auror sin el suficiente tiempo de saludar o algún compañero de hogwarts que había ido a vivir al castillo después de que su familia muriera en la guerra en Inglaterra. Los personajes de los cuadros mágicos corrían de marco en marco con la intención de enviar un mensaje.
Harry y Ron llegaron al vestíbulo principal para luego entrar por las puertas de el gran comedor. Al lado de la entrada del castillo había tal vez unos cincuenta miembros de la orden, todos muy heridos acostados en el suelo con sus escobas al lado, sanadores liderados por la señora pomfrey curaban a los enfermos en el piso.
Harry diviso a su padrino con las ropas destruidas y con alguna herida caminando de un lado a otro.
-Harry- dijo el Sirius en un tono alegre
-¿Qué ocurrió?- pregunto Harry tras abrazar a Sirius
-Un ataque a Doglow, nada grave, solo unos cuantos mortifagos haciendo de las suyas-le dijo su padrino- Bueno Harry gusto en verte, Mcgongal me llamo a la frontera italiana tengo que llevar a mis hombres-
-Pero están muy heridos- dijo Ron extrañado
La cara de Sirius se ensombreció-En guerra no hay tiempo de sanar, apenas les curen las heridas nos iremos no hay tiempo de descanso.
Virus se fue a hablar con uno de los heridos que estaba en el piso. Harry y Ron entraron al salón comedor tal ves una doscientas personas se encontraba desayunando en las cuatro mesas de las casas. Harry comió algo de cereal y unas tostadas en cambio Ron se comió su habitual triple ración.
-Apenas se despierten Ginny y Hermione seguiremos buscando, Harry- le dijo Ron- Todavía nos queda muchos lugares en el cual buscar, ten por seguro que algún horrocrux esta aquí-
-Espero que tengas razón- le dijo Harry- hay que acabar esto rápido, casi todos los ministerios europeos colapsaron-
-Mira por lo menos Inglaterra es nuestra y lo más probable es que todos los horcruxes estén en este país-
Harry no dijo nada, no creía que eso fuera relevante, los horrocruxes podrían estar en Europa o en Asia, pero sin saber información seria irrelevante su posición.
Ginny y Hermione aparecieron cuando Harry ya había terminado. Hermione se esforzó para crear un tema de conversación pero la guerra y los horrcruxes eran los únicos temas en su cabeza y el único que no lo era, era privado así que no tenía la intención de hablar de cómo tenía sexo con Ron. Después de unos minutos Hermione dejo de intentarlo y comenzó a comer silenciosamente. De un momento a otro Harry se paro
-Voy a comenzar a buscar ya, busquen donde les toca- y se dirigió a las puertas de el gran comedor. Harry pudo ver por una ventana como un grupo grande escobas se alejaba en el horizonte. Todavía no se acostumbraba a la idea de que podía perder un ser querido y que ese punto lejos pudiera ser la ultima visión de su padrino.
Todavía no entraba luz por los grandes ventanales de Hogwarts. No serian más de las cinco y media de la mañana según los cálculos de Harry. Su saeta de fuego descansaba en uno de lo cientos de ganchos ubicados en la puerta principal lista para alguna salida de emergencia. Harry nunca supo por que, pero creía ver como la escoba vibraba tal ve impaciente de que la montara. Hace meses que no se montaba en una escoba y no sentía el viento en su cara que hacia que toda la tristeza y desesperación se desapareciera.
Con una patada en el aire se elevo por los aires, una capa de nubes cubría casi todo el cielo y una sutil niebla se sentía en el ambiente. Voló en cima de el lago y de el bosque prohibido a gran velocidad, podía ver movimientos alrededor de el castillo tal ves de cambio de turno en las barricadas. Observaba los árboles e incluso pudo divisar unos centauros galopando por entre la vegetación. Una leve llovizna caía en su cara y su cuerpo estaba cada vez mas frió y mas húmedo. Comenzó a volar hacia arriba verticalmente, tras unos segundos atravesó la espesa capa de nubes y en ese momento algo lo deslumbro.
Un gran resplandor color rojo, naranja y amarillo cubría el cielo viniendo de el amanecer en el lejano horizonte, a esa altura el oxigeno escaseaba pero Harry no le dio mucha importancia a ello. Voló a toda velocidad en todas las direcciones dando vuelta y giros en el aire mientras el sol lo iluminaba. Por un rato se le olvido la guerra, la perdida de Percy y de Dumbledore y toda la frustración y muertes de los ultimo meses. Se sentía jugando Qwuditch otra vez, como un muchacho de once años maravillado por que podía volar y por que realmente podía haber un cambio en su vida. Ya no había ningún Dudley que lo golpeara a diario ni unos tíos que los maltrataran, solo estaban el y su escoba surcando los cielos. Siguió volando por largas horas sin sentir pasar ese tiempo si quiera, ahora una gran luz amarilla lo iluminaba todo, le costaba creer que todo estaba nublado bajo todas esas nubes.
Oyó un aleteo a la izquierda de el, Buckbeack el hipogrifo se le había unido.
-¡KRA!- gritaba este mientras daba vueltas y hacia piruetas en el aire imitando a Harry
Volaron juntos cruzándose en el aires durante un largo rato, cuando Harry se dio cuenta no era menos que las cinco de la tarde. Buckbeack salio volando en picada talvez para ir a alimentarse en las profundidades del bosque prohibido.
Harry bajo su escoba con la intención de aterrizar al lado de el castillo pero sin que el se lo esperara su varita cayo en el bosque y no pudo ver bien en que parte, se maldijo por estupido y por descuidado y dejando su escoba en los lindes de el bosque cerca de la cabaña de Hagrid se dispuso a ir caminando.
Se fue adentrando poco a poco en el bosque mientras calculaba que su varita debió haber quedado a unos cinco kilómetros de el borde que daba al castillo
-¡Accio varita!- grito Harry sintió que lo había logrado pero tras un leve temblor la varita no llego, Harry todavía no manejaba mucha magia sin varita, apenas los encantamientos básicos y tras grandes torturas una buena defensa y un buen ataque pero no tenia tiempo para practicar en encantamiento convocador. Tras unos minutos oyó cascos
-Rayos- pensó Harry-centauros
Una flecha silbo en el aire y término clavada en donde hace unos centímetros se encontraba Harry.
-Harry Potter- dijo un centauro con cabello blanco, que acababa de aparecer por entre los árboles con varias decenas de sus iguales por atrás, la luz de la luna hacia que sus cabelleras y torsos desnudos brillaran y tomaran tonos fúnebre
-Bane- dijo Harry intentando sonar frió y no nervioso
-Sabes que no eres bienvenido aquí- dijo el centauro, sus compañeros de atrás solo movieron sus cascos y asintieron con la cabeza
-Si lo se, lo siento fue un acci…-
-¡Calla!- rugió el ahora líder de la manada de centauros- ¡No justifiques todas tu acciones, malas o buenas como los demás magos!
-Bane tranquilo- le dijo Ronan- Déjalo que se exp…-
¡No desafiéis mi autoridad Ronan!- Le dijo a Ronan- No son bienvenidos aquí desde que acogieron al traidor de Firenze-
-Esta bien tranquilo, me iré por donde vine- Harry lentamente dio la vuelta y oyó el silbar de una nueva flecha dirigírsele hacia una pierna. Harry dio la vuelta con sus reflejos aumentados y paro la flecha con una mano, la partió en dos y la tiro al suelo.
-No te iras esta vez, Firenze ya no están para velar por ti, hace muchas lunas que no eres una cría- le dijo el centauro.
-No es tiempo de estupideces- dijo Harry desafiante- No estoy acá por que quiera estarlo, solo perdí mi varita y quiero recuperarla-
-Ustedes no son nada sin sus malditas ramas, no saben lo que es el trabajo duro, no saben lo que es hacerse y ganarse las cosas por sus propios medios, solo tuvieron suerte- dijo Bane avanzando lentamente hacia Harry.
Harry no tenia nada que decir ante eso, tenia razón y el lo sabia, los magos se acostumbraban a tratar a los muggles como inferiores pero un muggle había trabajado mas en toda su vida que diez magos.
-No tienes nada que decir contra eso, cierto Harry Potter?-
Harry miro directamente a los ojos imponentes de el centauro, su expresión tenia tanto un aire de satisfacción como de cólera, podía ver como su mano se posaba suavemente sobre una flecha de su carcaj. Se quedo callado durante un largo tiempo.
-No no tengo nada que decir sobre ello- le dijo derrotado
-No seas como tus hermanos Harry Potter-
-No no lo soy- le dijo este firmemente
-La arrogancia sale de ti igual que de ellos, crees que podrías derrotar a un centauro solo con un movimiento de tu varita, ni siquiera reconoces tus faltas- le dijo el centauro- Y así esperan que no les unamos en su guerra?-
-Es una guerra de todos- le dijo Harry
-Es una guerra de los magos- dijo Bane
-Una guerra que si gana el contrario morirían- le repuso Harry, una nueva flecha se dirigió hacia el, pero esta se desvió antes de tocarlo.
-No e hecho nada para que me mates- le dijo Harry mirando fijamente el rostro de el centauro
-¿Crees que de todas maneras nuestra especie sobrevivirá muchos años mas?-ignorando lo que dijo Harry y tensando una flecha en su arco
-¿Esto es muy honorable Bane, matar a alguien sin provocación?- le dijo este
-Deja la maldita arrogancia, te parece poco entrar en nuestros territorios y llamarnos mulas sumisas?
-No! Tu deja de ser el arrogante- le grito Harry- Están tan concentrados en hechos de el pasado que no se dan cuenta que debemos trabajar juntos para triunfar-
-¿Triunfar? ¿Triunfar? ¿Tienes la cara para decirme que si colaboráramos en esta guerra las cosas cambiarían?- Bane paramecio querer calmarse- Sabes cuantos mataron tus iguales de los nuestros, crees en serio que dejarían de registrarnos y acorralarnos si ayudáramos?-
-Las cosas cambian-
-No, no lo han hecho-le dijo el centauro- Su raza es traicionera, corrupta y desagradecida, no son capaces de hacer algo honorable si esto afecta su maldita organización.-
-No todos somos así- le dijo Harry
-Todos lo son pero no lo reconocen, quien toma acciones para impedir que esto pase-
-Dumbledore lo hacia-
La cara de Bane tomo un tono casi triste
-Dumbledore esta muerto-
-No no lo esta, solo morirá cuando no quede en hogwarts nadie que le sea fiel-
Solo por un momento Harry creyó ver una mueca de dolor en la cara que tenia en frente
-Les dolió su muerte- dijo Harry
-No hubo centauro en el bosque que no lamentara la muerte de Dumbledore-
-Era un gran mago- dijo Harry
-No, era un gran hombre-
Harry solo asintió
-Entonces peleen por magos como el- le dijo Harry
-No hay magos como el Harry Potter-
-Son pocos, lo acepto-
-Entonces entenderás por que no no les uniremos-
-Esos pocos ahora son los que están en el poder, cuando la guerra termine todo será
Distinto-
-Eso no va a ser así por mucho tiempo- Todos los centauros miraron a Bane, el centauro pareció arrepentirse de lo que dijo
-¿Que quieres decir?- le pregunto Harry socavando las posibilidades de lo que eso podría significar
-Los centauros ya nos hemos equivocado respecto a ti una vez, espero que se vuelva a repetir-
-¿De que están ha…?-
-Eres libre de recoger tu varita Harry Potter-
En ese momento los centauros se fueron galopando mientras se internaban más y más en las profundidades del bosque prohibido.
Harry se quedo quieto unos cuantos segundos en lo que acaba de pasar. Recordaba perfectamente como Firenze había hablado con el en su primer año y como decía que esperaba equivocarse, se había equivocado entonces, pero sobre que. Iba a morir a manos de Voldemort en la cámara del espejo y no lo había hecho? O se refería a la vuelta de Voldemort. Pero si ese fuera el caso por que dijo que esperaban equivocarse otra vez respecto a el. ¿Estaba destinado a morir de todas maneras a manos de Voldemort?
Harry comenzó a caminar hacia donde había caído su varita. Tras una hora más o menos bajo su cabeza, no supo por que la bajo solo que ahí se encontraba su preciada varita. La recogió y emprendió camino hacia el castillo.
Se reconfortaba con la idea de que los centauros ya se habían equivocado y que el podía amar y Voldemort no. Se obligaba a repetir estos pensamientos una y otra ves además de recordar su vuelo por el cielo de hogwarts solo para no caer en la desolación con la que se había despertado esa mañana.
Tras un rato mas largo del que habría esperado diviso el límite de el bosque y su saeta de fuego apoyada en un árbol.
-¡Quien esta ahí!- dijo una vos potente y grave, Hagid le apuntaba su cabeza con la ballesta mientras Fang a su lado rugía a unos cuantos metros de distancia
-¡Soy yo Hagrid!- le grito este mirándolo a la cara
-¡Harry!...Un minuto, como se que no es un impostor, demuéstralo- esa ultima palabra lo dijo con un aire retador
-Y como se que no eres tu el impostor- dijo Harry con una sonrisa en la boca
-¿Eh?- Hagrid parecía confundido- Oh, muchacho demasiado listo !Y no creas que un cumplido!- dijo el semigigante.
-¡Expecto Patronum!- Un hermoso ciervo salio de la varita dirigiéndose se a Hagrid y bailando alrededor de el.
¡Harry!- Dijo Hagrid, mientras se acercaba a el bajaba la ballesta y lo alzaba en brazos-¡Tanto tiempo sin vernos!- Abruptamente bajo al muchacho-¿Por qué no han venido a verme desde hace tanto?-
-Harry lo sentimos mucho en verdad pero hemos estado ocupados en la mision…-
-Si ya se- dijo este fastidiado- La mision que les dejo el profesor Dumbledore y que no quieren que nadie les ayude-Dijo el guardabosques- Pero bueno, pasa a tomar te a la cabaña-
-Si claro, vamos- a Harry no le desagradaba la idea, hace mucho tiempo que no lo hacia y seguramente le traería recuerdos de tiempos mucho mejores-
Tras convocar su escoba emprendió camino con Fang y Hagrid.
Al entrar a la casa Harry no pudo evitar una sonrisa en su rostro, las cosas seguían igual como habían estado siempre, con un fuego crepitante en la chimenea.
-¿Como esta Grawp?- pregunto Hagrid que estaba poniendo la tetera.
-Esta en noruega, negociando con un pequeño grupo nómada de gigantes, no mas de diez- Dijo como para intentar tranquilizarse a si mismo- No teníamos conocimientos de que había mas gigantes que con los que fuimos a negociar pero parecer ser que hay pequeños grupos nómada, tampoco muchos-
-¿A avanzado mucho?- pregunto
-No lo reconocerías si lo vieras, ya se defiende con el ingles, pero es difícil entenderle con ese acento tan extraño que tiene-
-¿Y en cuanto a la magia?- pregunto
-No le fue bien, sabes bien que los gigantes tienen algo de magia pero es muy difícil explotarla, todavía no a logrado hacer un hechizo, y la verdad no creo que lo logre- Dijo Hagrid apenado- Ya ha roto diez varitas, y se obstina a llevar una aunque no le sirva-
-Bueno, no te des por vencido, tal vez lo logre-
-Si tal vez…- dijo el guardabosque mientras una cara de triste se formaba en su cara- Pero bueno, que hacías en el bosque prohibido a estas horas-
-Eh..Solo quería tomar un poco de aire, a veces el castillo sofoca-
-A mi no me mientas muchacho- le dijo mirándolo fijamente- Si hubieras querido tomar aire hubieras volado, lo que sospecho que hiciste por que llevas tu escoba-
Harry comenzó a contarle todo a su amigo intentando obvia detalles, cosa en la que fallo ya que este le exigía más y mas detalles sobre todo en la parte de los centauros. Lo único que si evito fue la parte que se refería a lo que habían vaticinado sobre el.
Al terminar Harry, Hagrid dio un largo suspiro
-¡Muchacho idiota!- le dijo- ¿Como se te ocurrió meterte a ti mismo en el bosque prohibido en este momento? Los centauros están mas tensos que nunca respecto a nosostros, ni siquiera yo puedo entrar sin recibir unos cuantas flechas en mi trasero-
Harry temía que fuera literalmente hablando.
-Pero que querías que hiciera- le pregunto este- ¿Dejar perder mi varita?
-No-dijo- Ir al castillo pedir una varita prestada, y convocarla desde los jardines-
Harry lo miro unos instantes, y se dio cuenta que eso era lo que debiera haber hecho
-Puede que ahora seas un gran guerrero, pero agradécele a Merlín que Hermione esta ahí para recordarte lo contrario-
Harry rió ante el comentario mientras recibía la taza de te que le estaban tendiendo.
Hablar de cómo iba el cuidado de las criaturas mágicas y las labores de jardinería y de cómo iban los chicos, siempre evitando el tema de la guerra que se libraba a unos cuantos kilómetros de distancia.
Tras un poco mas de media hora y varias tasas de te, Harry se despidió de su grande amigo.
Llego en unos cuantos segundos hasta la puerta principal que con la contraseña abrió, no debían ser mas de la diez de la noche, por lo que debía haber gente todavía en el gran comedor. Sin embargo Harry no se senita con ánimos de hablar con nadie, necesitaba estar solo en un lugar donde no lo pudieran encontrar si el no quería, la respuesta vino a su mente rápidamente.
Paso tres veces por la pared de el pasillo de el séptimo piso y al abrir lo ojos una pequeña puerta había aparecido.
Al entrar se encontró con un extraño paisaje que precisamente por su rareza era bello e imponente. Era una sala inmensa, a la que no se le divisaba el fin al horizonte y tan alta como una catedral. Harry comenzó a caminar por donde querías estar si tenías que esconder algo. Ahora ya sin la agitación de esconder su libro de Snape podía ver mejor lo objetos que allí se encontraban. Vio a unos cuantos metros de la puerta unas cuantas botellas de jerez que Harry dedujo que eran de su antigua profesora de adivinación.
Había una gran cantidad de armas ensangrentadas e incluso calaveras mutadas que algunas ves pudieron pertenecer a un humano. Camino hacia donde se encontraba el libro de pociones avanzadas de el príncipe mestizo, no es que ahora le sirviera de mucho pero quería verlo, pasó por los restos de el armario evanescente por donde se habían infiltrado los mortifagos, y tras ver a un trol disecado volteo.
Ahí estaba una pequeña cómoda que abrió rápidamente, vio su libro de pociones y lo saco para ojearlo. Varias veces sus ojos se encontraron con la empolvada diadema, pero su cerebro no lograba hacer la conexión del objeto a Ravenclaw. Había visto fotografías y esculturas de ese objeto que tenia en sus narices.
Al alzar la vista del libro vio la diadema empolvada pero completamente reconocible. Una parte d el cerebro de Harry reacciono, pero era una parte tan pequeña que en su conciente solo despertó un deseo de mera curiosidad, curiosidad que apago y continuo leyendo.
Después de unos minutos un pequeño pensamiento hizo una pequeña conexión, tiro su libro y tomo la diadema, le dio un largo soplo y ante sus ojos veía la reliquia de Ravenclaw.
No diré que Harry comenzó a gritar de la felicidad, ni que corrió para avisarle a sus amigos, ni que envió patronus mensaje a diestra y siniestra, ni siquiera que desenvaino su espada y le dio un fuerte golpe para acabar con una parte del alma de su mayor enemigo.
Solo se sentó con las piernas cruzadas en el piso con el horcrux en las manos, nadie le podía quitar ese sentamiento que tenia en ese momento, iba mas allá de cualquier satisfacción o alivio, simplemente era perfecto. Una pequeña sonrisa apareció en la cara de Harry.
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Con respecto al séptimo libro, las cosas descubiertas en el séptimo son verdades en el fic, lo que cambia es el curso de los acontecimientos, no revelare en que forma por si hay gente que no ha leído el libro
Mañana viene el capitulo
