Sí, me he retrasado tanto que ni yo me lo creo. Últimamente estoy un poco apurada…
Y bueno, una pregunta… ¿De qué os disfrazareis para carnaval? Ö
Os dejo, nos vemos abajo!
Al.
P.D.: Debeis tener las canciones descargadas, por youtube, o en el reproductor que utiliceis, para entender más la historia.
Pupurrý de Cristian Castro
(Volver a amar. Lloviendo estrellas. Angel.)
Volver a amar.
— Llegas a mi vida como un sol. Como la suave transparencia del amor. Como el aroma de la brisa en la mañana. Borrando para siempre mi dolor.
Alguien me cantaba al oído.
— Volver a amar, sentir que ya te quedas junto a mí. Que no me dejarás. Y así podré vivir el dulce amor que tú me das.
Alguien lloraba. Pero sin lágrimas.
— Llenando con tu luz las sombras de mi soledad. Y Perdona si hago de cuenta que no te he perdido. Me duele aceptar que ya no estas conmigo y no puedo dejar de pensar solo en ti…
Esa voz se fue.
Quería volver con ella. Sentía que allí era mi casa. Que allí estaba mi alma. Debía ir con esa voz tan melodiosa y...
— ¡Levanta! ¡Muévete de una vez! — gritaba una voz en mi cabeza.
— Por favor, nos estas destrozando…— decía una voz que sonaba como campanitas. — Edward no podrá resistirlo más…
¡Edward! Sabia de quien era esa voz, era de un tal Edward, y el solo pronunciar su nombre…
Pero entonces unos ojos dorados, dorados y negros, asesinos me…
— ¡Aaaaaaaaaw! ¡Socorro! — grité. Cuando abrí los ojos, me dí cuenta de que estaba jadeando en mitad de la cama de hospital, con miles de luces acariciandome la piel, y con dos y tres personas alrededor de mí.
— ¡Bella! — gritó una. Aquella que me daba la sensación de calidez.
— ¡Bella, querida! — dijo aquella, que antes dijo el nombre de Edward.
— ¿Quiénes… sois?
Un hombre de pelo rubio, alto y hermoso me miró, y luego me tomó las pulsaciones. Me miró las pupilas, y me preguntó:
— Bella, ¿te acuerdas que pasó? — dijo ese hombre.
— Mmm… no… no sé… ¿tú eres Carlisle? — pregunté.
— ¿Sabes quien es él, cielo? — dijo la mujer joven, con la carita en forma de corazón.
— Sé su nombre, pero para mi es un desconocido.
Todos se quedaron en silencio, menos un chico con un gran corpachón, vino para mí, y me dio un golpe en el hombro. Yo me alejé de él. Algo me decía que era peligroso.
— Bella, vamos… Soy yo…
— ¿Emmett? — respondí.
— ¡Te acuerdas de mí!
— No — le interrumpí— sólo se que te llamas así, pero no te conozco de nada.
Estaba en una habitación, y ellos fueron explicándome cosas que a veces me sonaban y otras no.
Pero yo sabía quien era… Yo era…
— Bella, eh…
Todos, poco a poco, fueron desapareciendo del cuarto iluminado, menos el doctor, y la chica que parecía como un duendecillo del bosque. Me hacía risa su forma de caminar. Mejor dicho, parecía volar.
Risas mentales.
— Tuviste un accidente, y llevabas cerca de una semana en coma, peor luego regresaste chillando, pidiendo ayuda…
— Pero yo no recuerdo nada… Yo soy Bella Swan, y vivo en Forks, y vivo con mis padres, que se llaman Reneé y Charlie, y tu eres Carlisle, mi doctor, y tu eres Alice, una amiga mía. Pero ya no sé nada más. Sólo sé nombres, y ya esta.
Pero entonces recordé algo más.
Empecé a chillar, y ver ojos dorados y negros por todas partes, no veía nada más que eso.
— No… ¡No, No, No, No!
— Bella, tranquilízate— me instó Alice.
— No me toques… ¡no!
Me marché corriendo, tropezando con cualquier cosa. Como siempre. Pero algo en mi interior decía que yo antes no era así de torpe. Pero yo era una humana. ¿verad?
Bajé las escaleras haciendo mucho, mucho ruido. Y de nuevo esas sensación que me decía que algo había cambiado.
— ¡Bella! Tu madre nos dio permiso para vivir aquí, hasta que te recuperaras… ¡debes volver!
Hacer sonar en mi cabezota la palabra madre, me hizo pararme en seco, y darme la vuelta. Un chico, de pelo broncíneo, me miraba desde la ventana, y entonces, y no sé como, enfoqué la viste, y vi sus ojos. Esos ojos que tanto me daban miedo.
— ¡Aaaaaaaaaaaaaaaw! — empecé a girar sobre mí, y andar rápidamente, hasta toparme con un árbol y cayendo sobre mi trasero.
— Au…— susurré.
— Bella…— la voz que me cantaba— ¿estas bien?
Me giré, y cuando le miré, supe que mi vida había terminado.
— No… no me mates, por favor…
— Bella… lo siento tanto… no era yo…
— ¡No me mates! — dije llorando. Él me tenía agarrada por la cintura y con una mano, me acunaba la cabeza. Ese movimiento y ese roce me parecía el mejor del mundo, y me hacía sentirme como en casa. Pero sus ojos lo delataban era mi asesino.
— Por favor, déjame ir…— pedí al chico de ojos negros y dorados.
— …
Me dejó ir, y yo volvía la casa. Era de día, probablemente serían las siete de la mañana.
Entré, y me tiré al sofá, casi desmayándome.
Y no sé como, de mi boca pronto empezaron a brotar palabras.
— angel, que das luz a mi vida, eres el aire que quiero respirar.
Y el rostro de mi chico, el de Edward, apareció en el, con los ojos cerrados.
— angel, que alivias mis heridas, no te alejes que muero si no estás.
Mis lágrimas me inundaron.
Alice bajó saltando las escaleras.
— Hora de ir al colegio.
— ¿Colegio? — dije yo, extrañada.
Mientras viajábamos en el coche, Alice me iba explicando quien eran mis amigos. Sabía quien eran, pero no sabía nada de ellos.
Angela era mi mejor amiga, y Mike, también era uno muy bueno. También había una chica que se llamaba Jessica…
— ¡Be! — gritó una chica con gafas.
— mmm…¿Ángela?
— Sí…
Mientras íbamos a clase, Alice le explicó a Ángela que pasó, y Ángela se lo dijo a Jessica, que iba derecha a mí.
— Hola, cielo— dijo un chico rubio, guapito, mientras me daba un beso en la mejilla.
— Hola, cariño. — dije. Quizá tenía un novio, y no lo sabía. Aunque no me sonaba de que tuviera alguno.
El chico se quedó mirándome, y poco a poco yo me fui acercando a él y él a mí.
Me agarró de la cintura, y de la nuca, y me elevó unos centímetros el rostro. Sabía lo que pasaba ahora. Esto ya lo había vivido. Y sabía que me gustaba. Quizá yo estaba enamorada de él.
Este beso me resultaría, quizá, un recordatorio.
Sus labios se ajuntaron con los míos, suavemente, mientras que mi boca le daba paso a la suya. Descubrí un nuevo-conocido mundo. Yo sabía besar, pero este no era lo que yo recordaba. Me dieron ganas de pagarle una colleja a este chico.
— Te quiero, Bella— dijo, cuando se apartó de mi, y me susurró eso al oído.
Yo cerré los ojos, sabiendo que eso y alo había vivido, y como un instinto respondí.
— Te amo, Ed
— ¡Miiiiiiiike! — gritó una chica que venía corriendo, y le pegó la colleja, que minutos antes, yo le iba a endiñar.
— ¡Au, Jessica!
— No, Au, Jessica, no. Como te puedes aprovechar de Bella, estando como esta. — dijo enfadada, luego me miró, ya que con la colleja, la cintura de Mike, me dio un bueno golpe de estómago, y estaba doblada. — Hola Bella— dijo, torciendo la cara y sonriéndome, luego esa sonrisa desapareció.
— estoy… bie…
— ¡Bella!
Alice venía corriendo, y Edward detrás.
— ¿Estás bien? — preguntó.
— Sí, solo que me dí un golpe… en el estomago cogí aire.
— ¿qué le has hecho? — le escupió las palabras en toda la cara a Mike.
— Yo no fui. Ella me besó.
— ¡¿Qué tu qué?! — gritaron Jessica, Alice, y por último Edward, con un hilo de voz.
— Es que sabía que yo estaba con alguien, y cuando me abrazó y me besó, sentí que eso lo había vivido, pero no con él, entonces ella vino— dije indicando con la mano a Jessica— y le pegó, y me hizo daño…
— ¿Quién te hizo daño? — inquirió Edward.
Entonces yo le miré a los ojos.
— ¡Aaaaaaw!
Salí corriendo de allí, y entré a la clase.
Me tocaba biología.
Sé que nunca cantaría o escucharía cristian Castro, Edward, pero es mi deboción. Amo a este cantante.
Espero que os gustase.
Quería dedicarlo especialmente a aquellas y aquellos que seguis la historia capítulo a capítulo. Me hace muy feliz^^…
Y bueno, espero que no se ofenda o se enoje la autora de" All you need is love" (lauramariecullen) por decir esto, y/o hacer publicidad, pero sencillamente teneis que leer ésta historia. Yo me enganche a una de sus canciones.
Brothersport- Animal Collective. No sé si algunos la escuchasteis, pero a mi me encantó.
Os dejo (siento por la publicidad de Laura)
Al.
P.D.: Tengo una idea rondando por mi mente, algo sobre"Siete días encerrados" Y trata sobre los siete días (y algunos más) de unos… "personajes"- sabemos los nombres(A)- que se quedan encerraods. Tengo la historia montada en mi cabeza, pero no sé si subirla, ya que todavía tengo otras historias sin terminar… ¿Qué me decís?
