¡Hola! Aquí les dejo el capi catorce, que espero les guste.

Los personajes de Naruto no me pertenecen, ya saben… son de Masashi Kishimoto…

La narración esta en primera persona; pero en esta ocasión tanto Gaara como Sakura, serán los narradores.

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MI ADORADO TORMENTO

By Tsukisaku

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REENCUENTRO

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Es increíble que ya haya pasado todo el mes. Durante toda mi estadía en la escuela de escritores, me la pasé muy bien. Las clases eran magnificas y siempre aprendía cosas extraordinarias, definitivamente era lo que siempre soñé. Pero a pesar de todo eso, había algo que me hacía sentir vacío… Sakura. Ella me hacía mucha falta, la extrañaba tanto que me era difícil pensar en otra cosa, y eso que me había propuesto no pensar en ella. Ese fue el principal motivo por el cual no le escribí, ni le llamé por teléfono… sabía de sobra que en cuanto escuchará su voz ó supiera algo de ella, todo se iría por la borda, ¿Pero a quién engaño? La verdad es que ella se convirtió en lo más importante para mí. En cuanto finalizó el curso, entregaron las cinco becas para estudiar en esa escuela, pero justo antes de que me dijeran si había logrado quedarme, tomé la decisión de rechazar la beca. Quizá era una estupidez, pero me dí cuenta de que sin Sakura, mi vida no poseía mucho sentido y la inspiración se iba de mí.

Una vez que estuve fuera de esa escuela, tomé el avión de regreso a Tokio… aunque no lo demostrara mucho, tenía muchas ganas de volver a verla. El domingo por la tarde llegué a mi casa, acomodé mis cosas y salí rumbo al bar. Mientras caminaba, varias preguntas invadían mi mente: ¿Sakura será capaz de perdonarme? ¿Y qué tal si ya no me quiere? Me sentía un poco inquieto, pero pronto mis preguntas tendrían respuesta.

Abrí la puerta y me acerqué a la barra, ¿Acaso ese era el amigo de Sakura?... tomé asiento en uno de los bancos y esperé.

—¿Me podrías servir una cerveza? — le pregunté, al ver que no me prestaba la más minima atención, ya que parecía estar acomodando algo en uno de los estantes.

—¡Claro! —exclamó aún sin verme—. Aquí tiene su… ¿Gaara? —parecía muy sorprendido de verme. Yo sólo moví la cabeza en señal de saludo—. ¿Qué haces aquí?... Es decir ¿Cuándo llegaste?

—Hace rato —justo antes de que dijera algo más, alguien lo interrumpió.

—¡Gaara!

—Hola Tenten —la saludé tranquilamente.

—¿Cómo has estado? ¿Cuándo volviste? ¿Por qué no nos avisaste? —demasiadas preguntas.

—Hmph.

—¿Por qué te desapareciste tanto tiempo? No sabes lo preocupados que estábamos por ti —me reclamó.

—Es sólo que estuve muy ocupado…

—Eres un idiota —no dije nada… sólo la miré con el ceño fruncido ¿A qué venía esa frase?

Durante las siguientes dos horas; Neji, Shikamaru, Shino y Kiba estuvieron bombardeándome con preguntas. Bueno, quizá no como tal, pero si conversaban conmigo. Al ver a la mayoría ahí, supuse que ella llegaría pronto… algo dentro de mí se removía inquieto.

—Sabes que lo que hiciste fue estúpido —me dijo Neji fríamente—. No debiste terminar con ella… prácticamente se la dejaste en bandeja de plata a Sasuke —sentí una fuerte punzada en mi pecho ¿Eso que significaba?

—¿Qué quieres decir? —pregunté con un poco de molestia.

—Sólo porque eres mi amigo te lo diré, porque ya sabes que estos problemas no me gustan —se detuvo un momento—. Desde que te fuiste, ella se sumió en una profunda tristeza… ¿Y quién crees que fue su "paño de lágrimas"?

—Hmph —no sabía ni que pensar, Neji tenía mucha razón. Justo en ese momento, una persona pasó a un lado de mí rápidamente… Sakura. Ni si quiera se digno a mirarme, eso debe ser porque sigue molesta conmigo ó por algo más.

—o—o—

Me quedé parada como una tonta, sentía ganas de besarlo, pero también de golpearlo por terminar conmigo. Antes de que él se girara a verme, decidí apresurarme a los vestidores. Después de todo ya es tarde y yo debo trabajar. Obligué a mis piernas a caminar rápidamente y pasé sin si quiera mirarlo. Entré al área reservada para empleados y me cambié de ropa, sentía un poco de nervios, pero no podía huir. Así que respiré hondo y salí.

—¡Sakura-Chan! —gritó mi mejor amigo al ver que me acercaba a la barra.

—Hola Naruto —lo saludé con una sonrisa—. ¿Cómo va todo? —le pregunté tratando de no mirar a nadie más.

—¡Bien, dattebayo! —exclamó alegremente—. ¿Y qué tal su escapada? —me preguntó pícaramente. ¿Por qué debía preguntarme eso ahora? ¿Acaso no conoce la palabra discreción?

—Hablamos de eso luego, ¿si? —murmuré, tratando de que sólo me escuchara él. Justo cuando estaba a punto de replicar algo, alguien más intervino.

—Hola Sakura —me saludó Tenten, parándose a un lado de mí.

—Hola —la saludé, agradeciendo infinitamente que interrumpiera al indiscreto de mi amigo. Después de todo, no quería que Gaara escuchara y se imaginara cosas que no son.

—¿Ya viste quien regresó? —me preguntó discretamente. Tan sólo asentí con la cabeza, por una fracción de segundo levanté la vista y pude observar a Neji conversando con Gaara… aunque éste me miraba de soslayo.

—Sakura-Chan ¿Qué harás mañana? —escuché que de pronto me preguntaban.

—¿Qué? —dije confundida.

—¿Qué harás mañana? —volvió a repetir Naruto.

—Nada… es mi día de descanso ¿Por qué?

—Pues, es que Hinata no estará conmigo y como ya debo regresar al Instituto… quería saber si podía pasar un día contigo y con el teme —me explicó tranquilamente.

¡Es verdad, Naruto pronto debe irse!

—¡Claro que si! —exclamé sonriente—. Te aseguró que a Sasuke también le agradará la idea —conforme terminé la frase, recordé algo importante.

—¿Te pasa algo? —me preguntó la castaña, supongo que mi expresión debía ser algo impresionante.

—No —mentí—. Hay que trabajar —murmuré forzando una sonrisa.

Todos volvimos a nuestras labores, me encaminé a atender un par de mesas para distraerme. La verdad es que me preocupaban muchas cosas.

Ya habían pasado como tres horas… el lugar estaba lleno, así que estaba muy entretenida atendiendo a los clientes. El turno de Naruto finalizó a las diez, así que sólo quedábamos Tenten, Kiba, Shikamaru y yo. Mantenía mi mente ocupada en el trabajo. Hasta que en un pequeño momento de descanso, me dirigía a la barra, cuando cierto pelirrojo me interceptó.

—Sakura, ¿Cuánto más piensas evitarme? —me dijo parándose frente a mí. Lo que estaba sintiendo era muy difícil de explicar.

—No te evito —le dije fríamente.

—Entonces habla conmigo —lo miré a los ojos y pude ver que estaba tan inexpresivo como siempre.

—No hay nada de que hablar —le dije con el ceño fruncido.

—Sabes que eso no es verdad —replicó molesto.

—¿Por qué volviste? —le pregunté sin cambiar mi tono de voz.

—Porque debemos hablar —me dijo viéndome fijamente.

—Todo está dicho… tú dejaste todo muy claro antes de desaparecer —le dije firmemente—. Todo es simple: tú te fuiste y yo seguí con mi vida —Gaara arqueó una ceja y trató de poner sus mano sobre la mías.

—Espero no interrumpir —no necesitaba girarme, para saber quien era el dueño de esa voz.

—Hmph, ¿Se te perdió algo Uchiha? —gruñó el pelirrojo fulminando a Sasuke con la mirada.

—Yo puedo decirte lo mismo —musitó fríamente.

—Escucha Gaara, yo te busco luego ¿si? Ahora estoy trabajando —intervine, antes de que pasará algo más.

—Hmph —se giró y salió del lugar. Una vez que lo vi salir, solté el aire que había estado conteniendo y me giré para ver a Sasuke.

—¿Por qué interviniste?

—Porque no me gusta que te haga daño —me dijo seriamente. A pesar de todo, creo que el pelirrojo sigue sin agradarle.

—Gracias por preocuparte, pero esto es algo que debo enfrentar sola… es algo entre él y yo —murmuré seriamente.

—Hmph.

Una vez que el lugar estuvo limpio, todos salimos. Me sentía un poco nerviosa, pero al mal paso darle prisa. Una vez que nos despedimos de todos, Sasuke se ofreció a llevarme a mi dormitorio.

—¿Podemos desviarnos un poco? —le pregunté con nerviosismo.

—¿A dónde?

—Necesito que me acompañes con… Gaara —murmuré viendo por la ventanilla.

—Hmph —le indiqué las calles y rápidamente llegamos.

—Gracias por traerme… —guardé silencio unos segundos—. Será mejor que te vayas.

—¿Cómo volverás?

—No te preocupes —bajé del auto y llamé a la puerta, unos segundos después me dejó entrar.

Un escalofrío me recorrió al entrar nuevamente a ese lugar, pasamos a la sala y nos mantuvimos en silencio.

—¿Te desperté? —le pregunté tontamente.

—Esperaba que vinieras —me dijo viéndome fijamente.

—Yo… siento como te traté en el bar, pero es que no me esperaba verte —le dije mientras le daba una mirada rápida al lugar.

—Lo sé —mordí mi labio, ¿Por dónde iniciar?—. ¿Y cómo has estado? —me preguntó de repente.

—Bien —esto era muy incomodo.

—Sakura… siento lo que pasó la última vez que nos vimos —me dijo con un leve deje de tristeza—. Pero ya veo que fue una decisión correcta —lo miré con los ojos abiertos como platos ¿Qué estaba insinuando?

—¿Eso qué significa? —le pregunté arqueando una ceja.

—Te conozco Sakura y se ve claramente que tú y el Uchiha tienen una relación —me dijo seriamente.

—¿Qué?

Mi corazón se detuvo de golpe.

—o—o—

Sentía como si la cabeza me fuera a estallar, comienzo a creer que lo mejor fue haberme quedado en Hong Kong. En el momento en que la volví a ver, sentí unas profundas ganas de besarla, acariciarla, de estar con ella. La observaba de soslayo conversar con su amigo, al tiempo en que escuchaba lo que Neji me decía… quizá si fue un gran error haber terminado con ella, pero era necesario. De no haberlo hecho, me hubiera estado preguntando a cada minuto si ella estaría sola ó con alguien más… mientras que así, me repetía mentalmente que ella era libre de estar con quien ella deseara.

Luego de una hora, me acerqué a ella con la intención de aclarar un poco las cosas, sabía que no era el mejor momento, pero no se me ocurría nada más. Pude comprobar que estaba molesta conmigo y no la culpo… pero además de eso, por la manera en la que el Uchiha intervino en la nula conversación que sosteníamos, me di cuenta que tienen una especie de relación.

Me maldije por ser tan estúpido, era lógico que ella decidiera rehacer su vida, luego de lo que yo le hice. Caminé a mi casa y una vez ahí; me dejé caer en el sofá… ¿Y ahora? Lo único que venía a mi mente, era sellar el asunto con ella y regresar por donde vine. Pasada la media noche, llamaron a mi puerta, la hora de la verdad había llegado… abrí la puerta y la dejé entrar. La tensión se sentía en el aire; ¿Cómo se supone que debía iniciar la conversación?

—¿Estás diciéndome que crees que Sasuke y yo…? —murmuró confundida. ¿Para qué se hacia la inocente?

—Es lo que veo, no intentes engañarme —desvié la mirada de ella y volví a hablar—. ¿Sabes?, me alegro por ti, espero que seas muy feliz con él. Al fin pude comprobar que tú amor era para él —creo que el tono de mi voz era más frío de lo normal, pero no podía evitarlo.

—o—o—

Estaba en shock, ¿Realmente Gaara piensa que Sasuke y yo somos pareja?… una profunda ira me envolvió ¿Cómo podía ser tan idiota?

—¡No puedo creer lo que estoy escuchando! —grité al tiempo en que lo encaraba y lo miraba con rabia. Prácticamente me estaba diciendo que me daba su bendición para estar con Sasuke ¿A caso no le importa lo que yo siento?—. ¿Me estás diciendo que deseas que yo sea feliz con Sasuke? —el pelirrojo me encaró y no cambió su expresión.

—¿Por qué te molesta? ¿No es eso lo que quieres? —¡No puedo creer lo que estoy escuchando!, lo más seguro es que él ya no quiera estar conmigo.

—¿Por qué no mejor me dices que encontraste a alguien mejor que yo? —sentía como las lágrimas comenzaban a acumularse en mis ojos.

—Hmph.

—¿Sabes que…? —solté un suspiro, buscando calmarme un poco—. No debiste volver, ¿Qué clase de "amor" era el que supuestamente me tenías?, ¿Cómo es posible que en un mes todo tú amor haya desaparecido?, Eres tan egoísta y tan cobarde, que en lugar de luchar por mí decides lanzarme a los brazos de otro… —tomé un respiro más—. Quiero que esto te quede bien claro, quizá si cometí un error al no darle una oportunidad a Sasuke ¿Y sabes porque no se la dí?, porque yo le dije que te amaba, pero ahora veo que tú no me amas y quizá jamás lo hiciste… no quiero hablar contigo nunca más —y sin más, me giré y salí corriendo de ahí. Las lágrimas brotaban de mis ojos de manera estrepitosa ¿Por qué tuve que enamorarme de nuevo? ¿Por qué maldita sea?... corrí con todas mis fuerzas, necesitaba gritar y llorar.

—o—o—

No comprendo nada. Primero Neji me dice que el Uchiha y Sakura se la pasaron juntos todo este tiempo, luego lo del bar y ahora... ella me dice que me ama. Definitivamente soy un idiota, quizá no debí sacar mis conclusiones antes de hablar con ella. De todo lo que me dijo tiene razón, soy un cobarde porque ni si quiera traté de luchar nuestro amor.

Dos minutos después de que ella salió corriendo, tomé mi chamarra y salí tras ella, por como se veía el cielo, parecía que estaba por llover. ¿Dónde buscar?... no creo que haya ido a su dormitorio ¿Dónde estás Sakura?

Analicé mis opciones, así que decidí verificar en su dormitorio. Una vez que llegué, golpeé la puerta con insistencia hasta que una rubia apareció adormilada.

—¿Gaara? —murmuró tratando de ahogar un bostezo—. ¿Qué haces aquí?

—¿Y Sakura? —pregunté con rapidez.

—No sé, imagino que debe estar en el bar —contestó confundida.

—Ahí no está —aseguré sin dar muchas explicaciones.

—Pues… —se detuvo un momento a meditar su respuesta—. Quizá entonces esté con Sasuke —fruncí mi ceño aún más y mi mandíbula se tensó al escuchar eso.

—Hmph… gracias —farfullé sin mucho ánimo y me giré para salir del lugar. ¿Era posible que ella fuera con él?

¿Por qué siempre él? No me iba a rebajar a ir a su departamento, así que tras pensarlo un poco, decidí llamar a alguien que quizá aclararía mis dudas. Saqué mi móvil y marqué el número con rapidez, esperé a que sonara y luego de un par de tonos, me contestó.

—Neji, necesito un favor —le dije velozmente.

¿Gaara? ¿Qué sucede? —me preguntó.

—¿Sabes si Sakura está con Sasuke?

No… yo estoy con Tenten viendo una película en la sala y ella no ha venido para nada… quizá esté en otro lado —eso era ganancia.

—Gracias —y sin más corté la llamada. Y de pronto una idea más acudió a mi mente.

—o—o—

Pequeñas gotas de agua comenzaban a caer del cielo, pareciera que tratan de acompañarme en mi dolor. Me dejé caer sobre la fría banca, al tiempo en que limpiaba los restos de lágrimas de mis mejillas… lo más seguro es que ahora Gaara se vaya y yo me quede sola de nuevo.

¿Por qué siempre me tengo que quedar sola?

¿Por qué me tuve que enamorar de él?

No podía continuar así, me prometí que jamás volvería a llorar. Respiré profundamente, lo mejor será olvidarme de él.

—¿Por qué tengo que amarte así… Gaara? —murmuré con profunda tristeza, mientras la lluvia comenzaba a caer un poco más fuerte.

—Porque yo te amo así, ó más —al instante levanté la cabeza y me topé con dos orbes aguamarina que me miraban fijamente.

—Gaara —susurré.

Continuará…

¡Hola!

Me despido y nos estamos leyendo.

¡Sayo!

Tsukisaku

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