Yo solo sé que te amo, que la vida no ha sido fácil desde que tú me dejaste solamente pienso en ti.

Yo solo sé que te extraño y que estas en todas partes que no he podido olvidarte y que siempre estarás aquí.

LA HEREDERA

CAPITULO # 14

Por. Tatita Andrew

Al llegar a New York una hermosa chica de cabello castaño y con anteojos la esperaba con un cartel que decía:

Bienvenida Candy

Se acercó a ella y con una sonrisa tímida le saludo.

-¿Tu eres la amiga de Stear?

-Sí, me envió algunos proyectos para que le diera mi opinión, pero solo hemos hablado por teléfono y por medio de cartas. Mucho gusto mi nombre es Patricia O'brien pero puedes decirme Patty.

La forma en que Patty hablaba de Stear le hizo gracia a Candy se notaba que de verdad le gustaba aquel chico.

-Hola Patty me puedes decir Candy, gracias por permitirme vivir contigo, la verdad no tengo a nadie aquí. Dijo sinceramente apenada.

-¡Candy! favor que me haces, en cuanto Stear me hablo de ti y que necesitabas un lugar donde quedarte no lo pensé dos veces, quisiera que alguien hubiera sido amable conmigo cuando llegue a esta ciudad. Vengo de Florida y la verdad a veces las personas no son cordiales , por eso estoy feliz de que compartir mi pequeño espacio con alguien más.

-Te presento a mi amiga Annie, ella viene a estudiar aquí en la Universidad le interesa mucho el Arte.

-Hola Patty, confió en que cuidaras bien de Candy, lamentablemente la beca que gane es solo para estudiantes en el campus Universitario, sino con todo gusto me llevaría a Candy conmigo.

Las tres chicas se llevaron bien al instantes mientras tomaban un carruaje donde dejarían primero a Annie y después las llevaría al departamento de Patty.

Al llegar Patty le mostro su habitación el departamento no era muy grande, pero era muy acogedor.

-Me encanta – dijo Candy riendo.

-Bueno Candy mientras terminas de instalarte yo preparare algo de comer, mientras continuamos conociéndonos.

Al quedarse sola en el que sería su cuarto, las lágrimas empezaron a rodar por su rostro, ahora se encontraba tan lejos de Albert, sin duda alguna lo amaba, lo amaba, como nunca amaría a nadie más, su corazón estaba roto y destrozado, necesitaba tiempo para olvidar, de seguro el tiempo la ayudaría pero muy en el fondo de su alma, sabía que era engañarse así misma jamás podría olvidar a un hombre como él, después de la primera noche que habían pasado juntos, él había cambiado totalmente con ella se había mostrado atento, cariñoso, alegre como no lo había visto desde que lo conoció sinceramente creyó que él también se había enamorado de ella, lo deseo con todo su ser, pero al comprobar que solo la había utilizado para quedarse con su fortuna, que todo ese tiempo, esos besos y la entrega había sido fingida, ¿Cómo una persona puede fingir tanto? Se preguntaba, porque me hizo albergar sentimientos hacía él sabiendo que no podía corresponderme. Tengo que sacarte de mi corazón Albert tendré que aprender a vivir sin ti.

-Al mal tiempo buena cara- con resignación dijo esa frase mientras se dispuso a sacar la poca ropa que traía en su pequeña maleta.

Después de media hora se encontraban charlando con Patty como si se conocieran de años, es tan linda y alegre a pesar de su timidez.

-Necesito salir temprano en la mañana para buscar trabajo. Tengo que empezar cuanto antes si deseo ayudarte con los gastos del apartamento.

-Yo puedo recomendarte con algunas personas, de seguro que con tu experiencia encontrarás algo muy pronto.

-¡Diantres! pensó Candy en voz alta necesito estar incógnita no quiero que nadie se entere que estoy casada con el gran Albert Andrew estoy segura que él tiene negocios por todos lados, y con lo obstinado que es de seguro quiere buscarme mejor me pondré mi apellido de soltera. Además a estas alturas ya debe estar iniciando los trámites de divorcio por haberlo abandonado, mejor así.

-Candy que te pasa de pronto te pusiste toda pálida. ¿Te sientes bien? Sabes que a pesar de habernos conocido apenas unas pocas horas puedes contarme lo que sea, jamás me atrevería a juzgarte.

-No es nada Patty, no deseo hablar de eso ahora, lo que deseo es olvidar todo, y comenzar una nueva vida, pero te aseguro que cuando me sienta lista te contare todo mi rollo.

En eso suena el teléfono y Patty corre a contestar.

-Hola Stear que gusto saludarte, sí sí, no te preocupes ella está bien, ya se acomodó y como lo esperabas me caí súper que bien.

Candy sonrió al ver como Patty se sonrojaba mientras hablaba con Stear, me alegro mucho por ella es una chica tan dulce y buena, estoy seguro que lo hará muy feliz. Bueno al menos alguien lo será.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por Patty que la llamaba.

-¿Candy? Acaso no me escuchas Stear quiere saludarte.

-Hola Stear

-Candy me alegro que llegaras con bien estaré dentro de dos semanas en New York y por supuesto que pasare a saludarte, y también para conocer a Patty después de tanto tiempo. Espero que pronto consigas trabajo y que puedas seguir adelante.

Por un segundo se quedó en silencio en verdad quería preguntar por él, quería saber si se encontraba bien, si la extrañaba igual que ella lo extrañaba con esa sensación de que te falta el aire y solo respiras cuando estas cerca de la persona que amas.

-Stear yo….

-Dime Candy… pregunto Stear. ¿Te puedo ayudar en algo?

-Gracias por todo. Eres un gran amigo. Y colgó rápidamente antes de que sus lágrimas la traicionen.

Se sentía exhausta necesita dormir para olvidar, tal vez mañana sería un mejor día.

Como siempre el tiempo pasa de prisa, y lo mismo paso para Candy que después de dos día de haber llegado a esa enorme ciudad y gracias a unas recomendaciones de Patty estaba trabajando en uno de los hospitales más grandes de todo New York, la verdad le iba de maravilla, había congeniado rápidamente con un joven doctor Anthony Brown y habían entablado una sincera amistad, bueno sincera por parte de Candy porque igual ella podía notar el interés que el rubio había demostrado por ella, insistentemente la había invitado a salir, pero a pesar de lo bien que se sentía con él, y lo bien que le hacía su compañía, ella no se sentía lista para una relación en esos momentos, la verdad no sabía si alguna vez volvería a sentirse con ganas de salir con alguien más. A veces el la esperaba para almorzar en el comedor del Hospital o se iban a algún restaurant a la hora del almuerzo, pero ella siempre rechazaba sus invitaciones, después de todo le había hablado sobre Albert, le confeso que estaba casada aún, y él también se había mostrado extrañado que en todo ese tiempo, su esposo no la hubiera contactado por medio de Annie o algún investigador para solicitar el divorcio.

-Es raro Candy si el pidiera el divorcio en estos momentos el juez se lo concedería en el instante, después de todo fuiste tú la que abandono su hogar.

-No quiero pensar en eso Anthony tal vez encontró a alguien que no le importe que todavía este casado, o simplemente no le interesa saber más de mí. No quería hablar con dolor ni con resentimiento pero al imaginarse a Albert en brazos de otra mujer, riendo con ella y compartiendo su cama, era algo que no se podía imaginar y no sabría si podría soportarlo.

-Vamos Candy anímate, quiero invitarte a tomar unas copas, no es justo que todo el día te la pases trabajando, últimamente te he visto muy delgada y cansada creo que te estas exigiendo demasiado.

-Tal vez algún día acepte esa invitación Anthony pero por ahora solo deseo volver a mi apartamento de seguro Patty ya me está esperando para la cena.

Lo que ni Anthony sospechaba es que durante el día las cosas eran tan fáciles se dedicaba de lleno en su trabajo y solo en ese tiempo podía olvidarse de Albert, pero al llegar a su apartamento no podía evitar que la melancolía y la añoranza por ese rubio de ojos azules, llenaran todos sus sentimientos, a veces se encontraba llorando sobre la almohada, no quería preocupar a Patty, con sus problemas, si tenía certeza de que estaba muy delgada y no era para menos, su vida cambió radicalmente en esas últimas semanas lo único que le alegraba un poco era la visita de Stear, irían por Annie y saldrían todos juntos a cenar por allí, no sabía si sus dudas la asaltarían y de lleno le preguntaría a su amigo sobre su tío, descarto ese pensamiento de su cabeza mientras se dirigía a otra velada más con su amiga Patty, después de la primera semana al fin le confeso a ella su relación con Albert todo lo que había descubierto, como huyo tan lejos de él, para no verlo nunca más.

Sus palabras resonaban en su cabeza.

-Candy pero porque hiciste eso debiste, esperar hablar con él, a pesar de lo absurdo que pueda sonar y de las supuestas pruebas, debiste quedarte y hablar con él.

-Pero que otras pruebas querías Patty el mismo me confesó que había hablado con Terry, y la misma Yadira me dijo, todo lo que hablaron, que más pruebas querías que viera, no podía quedarme a ver con mis propios ojos como me decía que nunca me amo, y que solo se casó conmigo por esa maldita herencia, no lo entiendes Patty no podía soportar verlo de frente y que me dijera en mi cara que solo fui una venganza para él.

-Cálmate Candy, dejemos el tema allí solo te digo que las decisiones que tomamos en momentos de furia y cólera, a veces no son las correctas, y que después cuando piensas las cosas con más calma puedes darte cuenta que las cosas no eran como pensabas, y que debiste por lo menos haberlo escuchado.

-¿Será que me precipite? Que lo juzgue sin haberlo escuchado, ay no, no no se quitó esas ideas de la cabeza porque ella tiene que ser siempre la buena, porque ella si debió escucharlo cuando fue él quien la juzgo sin motivos, nunca jamás le dio algún razón alguna para que sospechara que entre ella y Terry podría haber algún romance, pero no el si podía juzgarla pensando que eran amantes. No no si se hubiera quedado a escucharlo seguramente le restregaba en la cara que se había casado con ella por el dinero de su padre.

Y con aquella resolución de que había tomado la mejor decisión entro al apartamento para cenar con su dulce amiga Patty.

Mirando por la ventana hacia la nada, no sabía ni qué hora era, Candy tu imagen no se aleja me pasas por la mente una y otra vez y trato de pensar que pronto me llamarás. De que me vale seguir viviendo si tu no estas.

-¿Dónde estarás mi amor?

Era el quinto Whisky de la noche tenía la esperanza deseaba que aquella noche su fiel amigo le trajera noticias suyas.

Escucho pasos atrás suyo y la puerta de su despacho abrirse. Sin siquiera mirarlo pregunto

-¿George me tienes noticias?

-Lo siento Williams, a pesar de los esfuerzos y de la confesión que le sacaste a Yadira, no hemos podido dar con el paradero del hombre que enviaba los anónimos, y que Yadira colocaba para que la Sra. Candy los encontrará.

-No es posible que no sepas nada George,- tiro su vaso medio lleno sobre la pared mientras esta se estrellaba con fuerza derramándose sobre la costosa alfombra- ¿Cómo una persona desaparece y no sabes nada de ella?, para que le pago a tanta gente para que la busque, no pueden ni siquiera encontrarla.

-Tranquilízate Williams la encontraré te lo aseguro, es que tal vez cambio su apellido porque no hay nadie trabajando con el apellido Andrew.

-¿Y Annie? Dieron con ella, tiene que estar con ella, las dos partieron juntas.

-Sí tengo investigadores siguiéndola, pero la Sra. Candy no vive con ella, de seguro es porque la Srta. Britter tiene una beca que solo permite a los mismos estudiantes vivir en el campus. Y lamentablemente no se ha contactado con ella en estas semanas.

-¿Y Neal? ¿Qué me dices de él?

-Todo este tiempo ha estado aquí pero de buenas fuentes sé que piensa viajar a New York la semana que viene. Personalmente viajare a la ciudad para seguir sus pasos.

-Es lo correcto, sabes que nunca me he fiado de él, después de todo siempre ha intentado hacerle daño a Candy. Ahora vete necesito estar solo.

-Sin temor a que te enojes, Williams creo que últimamente estas demasiado solo, y eso no es bueno para ti, debes estar con la mente lúcida, para poder dar con tu esposa y recuperarla.

-Ahórrate tus consejos George, no entiendes que no soporto estar sin ella, que necesito por unos minutos olvidarme de mi realidad, de que mi esposa me abandono y que me debe estar odiando más que a nadie en el mundo y con justa razón, que tal vez en este mismo momento alguien más están ganando su corazón y yo no puedo hacer nada para evitarlo. Ella es tan linda y cariñosa fácil de amar por cualquier persona.

A pesar de todo George no pudo quedarse quieto mirando como ese muchacho que vio crecer y quiere como a un hijo, se hunde lentamente en el fango sin el poder hacer nada.

-Todo va a estar bien Williams, ya lo verás, la encontraremos, y podrás hablar con ella y explicarle todo, si el amor de ustedes es fuerte y verdadero sabrá perdonar. Y sin decir más lo dejo atormentado por la culpa y la soledad.

Se sirvió otro trago de whisky se acercó hasta el retrato de su padre colgado en el despacho de su oficina, y cerró los ojos rogando por recuperar y darse una segunda oportunidad con su esposa.

-¿Williams?

-Ahora no tía, por favor quiero estar solo.- molesto porque justamente esa noche todos se empeñaban en entrar a sus despacho sin tocar.

-Ahora sí Williams y me vas a escuchar. ¿Crees que emborrachándote y llorando por los rincones vas a recuperar a tu esposa?

Ella pudo ver la sorpresa y la tristeza en aquellos ojos azules que ahora lo miraban con angustia y desolación.

-Tía porque me está diciendo estas cosas.

-Porque me duele verte así hijo, ver como todas las noches te emborrachas, y te encierras aquí en esta oficina sin querer ver a nadie, me duele verte a los ojos y ver la sombra del muchacho que solías ser, tan decidido y alegre, tan valiente y dispuesto a enfrentarse al mundo si es necesario por lo que quería. Aquí no vas a lograr nada hijo, ve y búscala tú mismo, cambia de ambiente trata de recuperarte crees que Candy aceptara volver contigo al ver que te has convertido en un guiñapo.

-Pero tía pensé que usted era la persona que más estaría alegre por mi esposa me dejo, que estaría feliz porque ya no estoy con ella, usted la odio desde el primer momento que la vio en esta casa.

-Sí lo se hijo, no te niego que cuando supe que ella se había casado con mi hermano me enfurecí y la odié sin conocerla, me dije a mi mismo que no podía permitir que aquella arribista se quedará con la fortuna que con tanto trabajo había conseguido tu padre, y lo peor es que te pase mi odio y mi rencor por ella a ti, hijo pero cuando te casaste con Candy y ella me fue a cuidar, pude ver lo equivocada que estaba, que erróneamente la había juzgado sin motivos, ella quien había recibido de mí solo desprecios y humillaciones me vino a cuidar cuando estuve enferma, no he conocido otra persona con un alma tan noble y desinteresada, además no soy ciega podía ver la forma en que ella te miraba, la forma en que sonrojaba cuando hablaba de ti incluso cuando no estabas presente, y también pude ver en tus ojos hijo que también sentías lo mismo por ella, tu cara se iluminaba con una enorme sonrisa cuando estaba cerca, por eso y porque los vi juntos y porque te conozco y te veo ahora que no puedo dejar que sigas hundiéndote y llorando sin pelear, que te rindas sin haber siquiera intentando Albert Por Dios recapacita, si tus hombres no pueden encontrarla búscala tú, quien conoce mejor a tu mujer que tú mismo sabes lo que le gusta donde podría estar, que podría estar haciendo, pero no estés aquí como una sombra del hombre que conozco. Suspiro para controlar sus emociones

-Por cierto Stear viajo a New York, me dijo que por fin iba a conocer una colega y amiga que vive allá no me dijo cuándo volvería. Y aquí te llego esto una invitación para una obra de teatro en la gran manzana es un evento de caridad para niños sin hogar.

De pronto la mente se le ilumino a Albert y por fin pudo ver la luz al final del camino.

-¿Qué será que tiene esa ciudad? Que todos últimamente están emigrando hacía allá. Tienes razón tía yo no puedo quedarme con los brazos cruzados mientras mi esposa esta en quién sabe dónde, tengo que buscarla yo mismo aunque tenga que mover cielo y tierra para hallarla, y aunque tenga que suplicarle de rodillas y traerla a rastras si es posible pero no dejare que se vaya sin que me escuche antes, tengo que hacerlo yo voy a dar con ella. Dile a George que venga necesito que prepare nuestro viaje a New York lo antes posible. Gracias tía por sus palabras – le dio mientras le daba un dulce beso en la frente.

-No tienes de que hijo después de todo no eres el único que tendrá que pedirle disculpas a Candy cuando la traigas de regreso. Y salió del despacho de su sobrino para dejarlo a solas con sus pensamientos, pero con una pequeña sonrisa, de haber podido hacer entrar en razón a ese terco muchacho, después de todo, todavía no había perdido su poder de convencimiento….

CONTINUARÁ….

Hola amigas aquí dejando un capítulo más de la heredera, espero les guste y comentarles que próximamente está cerca el final de esta historia, he estado un poco retrasada porque me he dado a escribir nuevos fic, pero esta semana me dedicare a actualizar un capítulo de los más antiguos que tengo. Para las personas que tan amablemente me han escrito preocupadas por mi salud, déjeme decirles que estoy un poco agripada pero estoy bien el motivo de que no haya actualizado tan pronto es que estaba de vacaciones pero les aseguro que tratare de llegar con nuevos capítulos.

Gracias por sus comentarios a:

Serena Candy Andrew Graham: Mi linda amiga gracias por tus comentarios si pues como dije antes no hay ciego que él no quiera ver, y ya era hora de que Candy abriera los ojos y con la reprimenda que le dio la tía Elroy pues moverá cielo y tierra para encontrarla.

Sayuri1707: por qué se desmayo puede ser debido a la preocupación o al impacto de descubrir lo que dijo Yadira, Stear es leal con Candy y a pesar de que su tío sufre no le dirá sobre el paradero de ella. Eso lo descubrirás después sobre las notas anónimas.

Mayra Exitosa: mi pana, mi amiga del alma, mi amigota como siempre te digo, bueno bueno exagere en mi comentario anterior como siempre, eso intento divertirme mientras hago lo que me gusta escribir, me alienta tu comentario a cada día ser mejor, ja ja ja no paro de reír o sea sé que no se vale el pobre Albert corriendo como loco para nada pero seamos sinceras se merecía sufrir un poquito. Gracias a ti linda. Pd: Te gusta el futbol me dio una idea de que sí a mí me encanta…

Lucya Ardley: sí sí otra que coincide conmigo de que Albert debería sufrir un ratito pero no voy a exagerar, después de todo él es mi príncipe que me inspira a escribir, prometo no tardar tanto con el siguiente. Saludines.

Gatita21: me alegra que te parezca linda la historia, ja ja lo del embarazo es un clásico, pero todavía no me he decidido a esa parte. Pero lo tendre en cuenta ahhhh,Besitos para ti también linda muach.

Laila: Wow que buena forma de descargar tu coraje con Candy ja ja, me alegro que te desahogaras, pero es que la verdad es muy necia como le dijo Patty salió corriendo a la primera sin siquiera escuchar o darle su merecido a la Yadira, ggggrrrr, esa mujercita es tonta tonta no se quedó a pelear por Albert, bueno se lo tenía un poco merecido que lo dejará, pero alla vamos, gracias a ti me dio la idea de poner a nuestra querida amiga Patty como la chica que le da posada en New York después de todos sus comentarios y sugerencias me dan ideas para seguir gracias nena..

Gatita Andrew: mi querida y linda prima o sea nos adoptamos mutuamente, ohhhhh pero que lindas palabras y contigo me siento como niña otra vez ja ja, no se de dónde sacas tus ideas tan acertadas deberías darme tu tic ah,, no me vayas a llorar porque no podría soportar verte así, que vendrán tiempos mejores para nuestros rubios, Albert no supo lo que tenía hasta que lo perdió, a pesar de que ella nunca le dio motivos la trato mal, y sí el matrimonio es mejor hablar de frente, y aclarar las cosas, no creo que Albert sea un hombre infiel que le guste andar con una y otra por ese lado estamos salvadas, el hombre perfecto ahhhhhhhh suspiro, un abrazo de oso, y presente en la escuelita prima att. Tatita Andrew.

Blackcat2010: mi linda Criss, Cristina, brujita, Blackcat, como sea que te llames j aja, Sí aunque en este capítulo no hable sobre mi gatito Archie, en el otro sabrás de él, y si tienes toda la razón es gen es de familia ser tan lento ohhhh, mira no más a Albert que corrió y corrió y nada, bueno eso fue un poco de su propia medicina por hacer sufrir a Candy no me gusta hacerlo sufrir hasta lloro cuando lo hacen sufrir en otros fic, tú más que nadie sabes la rabia que me da cuando lo trataban mal, en cenizas al viento, pero debía hacer esto para que recapacite y luche por ella, eso si mi linda Criss tu nunca desaprovechas la oportunidad para consolar al wero te lo encargo amiga hasta el próximo capitulo cuídamelo. Esa criada hasta yo le tenía la ley y salió con el rabo entre las piernas ja ja.

Gina: Gracias por tu comentario aquí te dejo el capítulo.

Singercat: Mi linda Brenda prometí avisarte cuando actualice mi fic, y lo voy a hacer te daré un grito de aquí hasta la china para que me escuches, si órale como diría una amiguita por allí todo los capítulos de una sola eres bárbara ahhh, sí muy mal Albert aunque lo ame, estuvo muy mal, y yo SIIIIIIIIII yupi muy bien gracias por tus halagos mi Brendita nos vemos hasta la próxima besitos nena.

Serena Candy Andrew Graham: Oh my good, pero que lindo nombre primera vez que leo a alguien con 4 nombres completos o sea dos nombres y dos apellidos como debe ser, lamento haber tardado tanto pero tiene su recompensa esperar así que mis queriditas aquí les dejo nos vemos hasta la próxima.