Bueno, he de anunciar tristemente que la historia esta llegando a su fin, pensé mucho en terminarlo en este capitulo, pero creo que haré un capitulo más. Así que GRACIAS a todas las personas que se toman su tiempo para leer mi historia. Gracias de corazón!

Capitulo 14: Carrera contra el tiempo.

No sabía que estaba pasando, se sentía mareado y la cara le dolía inmensamente. Luego de unos segundos, se percato de que estaba en una superficie mullida, claramente no era el frío y áspero suelo de la biblioteca. Abrió sus ojos lentamente la luz de la habitación lo cegaba.

-¿Dónde estoy?-dijo esperando una respuesta.

-En la enfermería-dijo Madam Pomfrey, quien estaba depositando frascos de colores extraños en la mesita al lado de la cama de Scorpius.-Tu y ese muchachito vinieron seriamente lastimados.- Scorpius volteo hacia su izquierda y allí estaba Lyssander, quien yacía dormido.-No se que le habrá pasado al muchacho, pero tenía una fuerte contusión en su estomago. No se que habrán echo pero la próxima vez tengan más cuidado.-Malfoy no entendía a que se refería, pero luego entendió que quizás Lyssander luego de haberle propinar aquel puñetazo, habrá pensado lo peor y lo llevo a la enfermería. Madam Pomfrey había terminado de mezclar posiciones y le acercaba un pequeño vaso de color grisáceo a Malfoy.-Tómalo te sentirás mejor.-Scorpius lo tomo asqueado por el aroma que destilaba.

-¿Podré irme pronto?-a lo cual Madam Pomfrey simplemente asintió con una pequeña sonrisa en su rostro y se retiro para ir con Lyssander.

Después de unos minutos Scorpius, se levanto ágilmente, se sentía mucho mejor. El intenso dolor que antes tenía en la cara, había desaparecido totalmente, y los pequeños raspones a lo largo de su cuerpo había desaparecido. Salió presuroso de la enfermería y se asombro de lo tarde que era, no sabía cuando tiempo había estado inconsciente. Dedujo que aun no era muy tarde para comer algún bocadillo, así que se dirigió al Gran Salón.

Scorpius se encontraba en la puerta de este, cuando se detuvo. Repentinamente todos los recuerdos acerca de aquella tarde se agolparon en su cabeza. Lyssander gritando, Rose llorando y poniendo al descubierto su repugnante apuesta. Sintió una fuerte punzada en su pecho. Se sentía terrible por lo ocurrido pero más que nada por haberle mentido, y haber engañado a Rose. Pero irónicamente no se arrepentía de haber echo aquella apuesta, pues si no hubiera sido por eso nunca hubiera podido conocer a Rose, tal como lo había echo.

-Scorpius, que pálido luces.-dijo jocoso Zabini, quien estaba saliendo del Gran Salón. Malfoy, al oír al muchacho cambio de semblante vertiginosamente, tornándose en una mueca de desprecio.-¿por qué me miras así?-dijo aun con una sonrisa en su rostro. Pero aun Scorpius no contestaba-Ah...Debe ser por Rose, ¿no es así?.-La sangre corría rápidamente por sus venas, y una rabia incontenible se apoderaba de él, pero no buscaba otra pelea insignificante.

-Ni siquiera lo pienses Zabini.-Este se acerco un poco más.

-¿Qué no piense que, Scorpius?¿En seducir a Rose?-Scorpius trago saliva con gran esfuerzo. Le faltaba la voz, y un gran nudo se hacía presente en su garganta. Necesitaba hacer algo. Cerro sus puños fuertemente y acorto la distancia entre ellos, tomándolo por el cuello de la camisa.

-Si solo llegases a tocarla-susurro mordazmente-No quisieras saber que te pasara.-dijo y luego lo dejo, al ver el miedo en sus ojos. Hecho una furia se dirigió a su sala común, pues aquella escena le había cerrado el apetito.

OOOO

Scorpius se levanto sobresaltado pensando en Rose. Era su último día, debía hacer algo tenía que ganar la apuesta, y recuperarla de algún modo. Pero para su desgracia hoy también partía el tren, pues se avecinaban la Navidad, y la mayoría de los alumnos incluyéndolo, irían a sus hogares y según sabía Rose también viajaría. Así que no poseía de mucho tiempo a su favor. Se vistió rápidamente y se dirigió al Gran Salón, pues por mucho que quisiera negarlo se moría de hambre y no llegaría a ningún lugar en tales condiciones.

Mientras Scorpius engullía rápidamente todo lo que estaba a su alcance, divisó a su pelirroja, quien estaba entrando acompañada de dos personas; Albus y Lyssander. El primero parecía reprocharle algo, a lo cual Rose hacía caso omiso, lo cual enfurecía aun más a Albus; y el segundo con expresión solemne parecía apoyar lo que Albus estaba diciendo. Malfoy supuso muy bien de que se trataba. Parecía que Albus no tenía ánimos de terminar aquella discusión pero Rose volteo velozmente, quedando frente a los dos sujetos, y muy enojado profirió algunas palabras, y ambos muchachos quedaron atónitos. Y luego Rose se dirigió sola a la mesa de su caza.

Scorpius había dejado de comer, para fijarse en ella, quien desde luego sintió la mirada de alguien sobre si. A los pocos segundos esta noto que Scorpius la estaba mirando fijamente, pero desvió su mirada incómodamente. Malfoy espero hasta que Rose terminara de desayunar, y cuando salió fuera, él la siguió sigilosamente. Y cuando estuvieron en un lugar sin tantas personas, la tomo del antebrazo haciéndola girar.

-Rose...-dijo pero esta al notar de quien se trataba, se soltó bruscamente.

-No quiero hablar contigo.-dijo secamente.

-Por favor... tu no sabes...

-¡¿Qué no se?¡¿Qué no se? Malfoy eres un...-dijo pero no pudo decirle nada, la rabia que la oprimía se convirtió en llanto.

-Rose déjame explicarte como sucedió.

-Lo has dejado bastante claro cuando estabas hablando con Zabini ayer.

-Es que no entiendes...

-¿No entiendo como es que pudiste apostar sobre mi? Pues tienes razón no lo entiendo.

-No, no eso. Sino...-dijo tratando de excusarse, pero Rose tenía razón, él no tendría porque haber apostado tal cosa.

-Y yo que...-dijo Rose desviando su mirada-me permití pensar que tal vez...-dijo y cada palabra que decía, era devastador para él, sabía que había obrado mal, pero él la amaba.-tal vez tu y yo podríamos...-dijo pero no completo la frase, pensando en lo absurdo que sonaba.

-Rose, todo lo que paso entre nosotros fue real...-dijo tomándole delicadamente la mano.

-¡No, no lo fue! Todo lo que paso fue una mentira. Gracias por haber actuado como si te importase, pero sabes no te necesito. Estaba bien sin ti, y lo estaré. Adiós.-dijo decididamente, y se fue presurosa a su habitación.

Quien habría de pensar, que algo que tanto quieres puede hacerte tan...mal.