Día 13: Cubo de Rubik

El Lucky Item de hoy fue un cubo de Rubik.

Midorima llegó a clase con él recién comprado y hecho, con cada cara de su color. Takao lo deshizo tan pronto como el cubo cayó en sus manos, pero no tenía ni idea de cómo volver a ponerlo en su lugar.

Al final tuvo que devolvérselo a su dueño completamente hecho un lío.

Midorima lo miró con el ceño fruncido, le gritó y se quejó durante un tiempo. Pero al final soltó un suspiró y se rindió. Estaba empezando a acostumbrarse a las tonterías que hacía Takao todos los días.

Después se pasó el resto de la mañana tratando de volver a poner el cubo en su lugar, pero no era capaz. Takao le dijo que se rindiese, que había cosas en el mundo que estaban condenadas a quedar incompletas. Sin embargo, Midorima se empeñó en intentarlo una y otra vez.

En medio de su empeño, Takao volvió a sacarle una foto mientras observaba con vehemencia el cubo de colores y la volvió a colgar en su habitación. Ya casi había logrado llenar su corcho, quizá debería ir pensando en comprar un álbum de fotos…

Pero el día se acabó y el Lucky Item dejó de ser un Lucky Item.

Midorima Shintarou, nunca fue capaz de resolver el cubo de Rubik y este quedó abandonado en alguna parte de su cuarto.

Unos días más tarde Miyaji-san trajo un cubo al entrenamiento y lo resolvió en menos de 2 minutos. Midorima se dedicó a mirarlo con escepticismo y apuñalar al cubo con la mirada.

Mientras Takao lo observó en silencio detenidamente, sin ser capaz de evitar una carcajada.