Cita Catorce – Un dolor real en la popa

Querida Princesa Celestia,

Quería escribirle y darle las gracias por el maravilloso tiempo que pase mientras estuve en el palacio el viernes pasado. Twilight me ha dicho muchas veces que la cocina del castillo es la más fina de Equestria, y con mucho gusto puedo informar que no podría haber disfrutado más de mi comida.

Y hablando de Twilight, ella nos ha estado presionando a todos para que le escribamos "informes de amistad". Parece que ella y sus amigas están tan ocupadas estos días que han tenido problemas para cumplir con alguna tarea que les hayas encomendado. Twilight ha estado muy preocupada por eso, así que le pidió a la alcaldesa que convocara una reunión de emergencia del consejo municipal en la que todos podríamos discutir el tema. Allí, ella nos imploró a continuar donde lo habíamos dejado. No tenía idea que los entresijos de la amistad fueran tan misteriosos, pero como ciudadana leal de Equestria, quería hacer mi parte.

Y aprendí mucho sobre la amistad después de su fiesta.

Veras, cuando estaba sentada al lado de su sobrino, el príncipe Blueblood, pensé que debía haber algún tipo de error. Sólo soy una yegua ordinaria, después de todo. Y ahí estaba yo rodeada de todos estos dignatarios y ¡te lo juro un príncipe! Podría sonarle pasado de moda a usted, Majestad, pero tuve que pellizcarme varias veces para convencerme de que no estaba soñando.

Debo admitir que yo estaba un poco preocupada, sin embargo. Vera, a Rarity y a mí nos gusta ir a beber de vez en cuando y ella es un poco fría cuando el nombre de Blueblood es nombrado. Ella dice que una dama nunca habla mal de sus encuentros, pero ella dice que usted es consciente de la situación. ¿Al parecer una disculpa escrita a pezuña de parte del príncipe estuvo involucrada? Ella es muy críptica sobre toda el asunto.

Sin embargo, encontré que su sobrino era una agradable compañía y me sentí profundamente conmovida cuando me pidió que bailáramos. Perdóneme por decir esto, pero sin importar lo que él sea, ese semental ¡sí que sabe moverse en la pista de baile! Espero que haya podido ver mi sonrisa mientras pasábamos. Yo estaba en el cielo.

Cuando el baile terminó, el príncipe me pidió que caminara con él por el jardín. Me gustaría pedir disculpas aquí por dejar su fiesta tan temprano, pero las yeguas ordinarias de Ponyville no se les pide a pasear con los príncipes muy a menudo, así que tomo cualquier oportunidad cuando se me presenta. Usted probablemente tiene que quitarse a los sementales a palos, pero bueno, lo siento si esto se está poniendo demasiado personal, pero hallar el amor ha sido un verdadero reto para mí en este momento.

Así que dimos un paseo a través del absolutamente exquisito jardín del palacio y nos sentamos en un precioso mirador con vista al río. El Príncipe Blueblood me sorprendió cuando me preguntó si podía tejer flores en mi cabello. Tuve suerte de que ya era de noche. Estoy segura de que me estaba furiosamente sonrojada.

Todo era tan encantador. La luna menguante. Las estrellas. La brisa ligera. Tenía flores en mi melena y él era tan dulce y cariñoso. Tuve que apartar la mirada durante unos segundos y recuperar la compostura cuando el príncipe me preguntó si me gustaría ir por el río con él. ¡Para pasear bajo la luz de la luna con un príncipe! Él trotó devuelta para buscar una botella de vino y luego nos fuimos al muelle.

Bueno, yo estaba un poco sorprendida cuando el barco resultó tener remos encantados que hicieron el trabajo por él. Supongo que sólo soy anticuada en ese sentido, pero él señaló que él se ampollaba con facilidad. Por lo menos nos dio oportunidad para hablar.

No es que habláramos por mucho tiempo. Poco después, comencé a sentir algo extraño, y su sobrino empezó lentamente a arrastrarse hasta el otro extremo de la embarcación. Tocándome para sentir mi cara, me di cuenta de que mis pezuñas estaban cubiertas de grandes ronchas. Presa del pánico, miré por la borda en el agua y... ¡mi cara! ¡Era un horror bultos hinchados!

Todo lo que puedo pensar es que debo haber sido alérgica a las flores. Mis ojos estaban comenzando a hincharse en ese momento, y le pregunte a Blueblood si podía girar el barco de vuelta. Empezó a gritar sobre monstruosidades, y cuando empezó a hacer arcadas, de alguna manera hizo que la velocidad del barco aumentara en vez de volver hacia el castillo. Seguí pidiéndole que me llevara a un médico, pero me dijo que mi fealdad le enervaba y que era lo único que podía hacer para evitar desmayarse.

Empecé a rasgar las flores de mi melena, que al parecer él tomó como una gran ofensa. Dijo que me las estaba quitando solo para molestarlo; que estaba a propósito desechando la única belleza que le quedaba a él para mirar. Luego le sacó el corcho al vino y se bebió la botella. Dijo que era la única manera en que podía hacerle frente a mi imagen.

Los remos estaban girando a un ritmo vertiginoso en ese momento. El castillo ya ni siquiera estaba a la vista. Traté de hacerle entender al príncipe que estaba en problemas, pero mi lengua se había hinchado tanto que sólo salían como un lío inentendible. Su sobrino valientemente tomó el control de la situación echándose a llorar y ocultando su rostro detrás de sus cascos.

Bueno, tenía que hacérselo entender a él de alguna manera, así que empecé a gatear lentamente a través del barco, con la esperanza de que mi murmullo fuera más comprensible si estaba más cerca. Apenas podía ver en ese punto y mis articulaciones estaban tan inflamados que estaba teniendo grandes dificultades para moverme. Tuve realmente que esforzarme para asegurarme de que los agitados remos no me golpearan en la cabeza, pero a medida que me acercaba al príncipe, el gritó y saltó por la borda. Lo último que vi de él, fue que estaba nadando como si su vida dependiera de ello, hasta la orilla. Tal vez debería haberlo seguido, pero mi cuerpo era tan inútil en ese momento que temí de que me ahogara.

Eso fue hace ya dos días. Mientras escribo esto, el barco encantado de su sobrino me ha llevado lejos en el mar. La última vez que vi tierra fue hace varias horas, aunque mi vista todavía está muy borrosa. Yo podría estar en cualquier lugar, en serio. Es difícil de decir. He empezado a masticar mi último chicle con la esperanza de engañar a mi estómago para que crea que es comida. Eso es lo que es ser una maestra. Terminas empacando un montón de plumas, tinta y papel, pero nada que comer. Así que estoy escribiendo esta carta y voy a tirarla dentro de la botella de vino. Con la esperanza de que llegue a usted de alguna manera. Si no es mucha molestia, le agradecería una misión de búsqueda y rescate.

Pero volvamos a la amistad. La amistad es la base de la sociedad Ecuestre. Le he enseñado esto a los potrillos durante años y años, pero he aprendido una importante lección el viernes pasado: La amistad tiene sus límites. Quizás una dama nunca habla mal de sus encuentros, pero mi padre era un granjero. ¡Y si veo a tu sobrino de nuevo, voy a tomar un rastrillo y le mostrare exactamente qué tan poco-refinada puede ser una chica de campo!

Temiendo por mi vida,
Cheerilee.