Holas…espero se encuentren rebién, con muchos ánimos y toda la cosa; ahora entrando en materia, muchas gracias por los cometarios y todo el apoyo. Lamento la tardanza, pero he estado algo ocupadita, así que espero me entiendan. Sin más…disfruten…


Cáp. 14: Volverte a ver

- Me duele el trasero – Se quejó, levantándose del asiento y tomando su videojuego - Que viaje mas largo…

- Te lo dije – Le recordó Kagome - Y aun no llegamos es una escala

- ¿Y a donde iremos cuando lleguemos? – Preguntó el pequeño.

- A la casa de nuestros padres – Le dijo - Cuando llegue debo organizar los términos de tu traslado, y algunas otras cosas…

- ¿Qué crees que diga Inuyasha?


- ¿En que demonios piensas? – Le regañó el hombre de fríos ojos dorados.

- ¿Qué quieres? – Espetó enfadado.

- Que termines de diligenciar esos documentos

- Ya no molestes – Volvió su vista a los papeles, su hermano era demasiado molesto.

- ¿En que pensabas? – Le preguntó Sesshomaru - De nuevo en la chica que dice Shippo

- Ese niño habla mucho

- ¿Seguro? - Insistió Sesshomaru - Nuestro hermano es entrometido pero no mentiroso…y tú no sabes hacerlo…

- Como sea – Es que de cuando acá a su hermano le interesaban sus cosas.

- Lamento que hayas tenido que venir hasta acá - Dijo Sesshomaru - Vamos por buen camino, así tal vez puedas volver en un tiempo más; pero termina esos documentos

Bueno no todo sería felicidad, pero se había disculpado, y eso era bueno podría volver a ver a Kagome.


- Ya te dije que no Sango – Le repitió Kagome - Apenas empiezan mañana las clases, sí mi hermano ya empezó, en realidad se acostumbró más fácil de lo que pensé…esta bien te llamó más tarde…adiós.

- Entonces no vienes Inuyasha – Habló la chica con un coqueto toque de decepción, ese chico era el mas guapo y el mas difícil de todos.

- No, tengo trabajo que hacer – Se excusó.

- Ooh, que mal – Habló otra chica - Será en otra oportunidad – Ambas chicas se despidieron y lo dejaron.

Abrió su casillero dando un gran suspiro, vaya las chicas si que no se daban por vencidas, siempre las misma peticiones y los mismo rechazos pero a ellas les daba igual. Pero la verdad era que en otras condiciones estaría con ellas pero no podía porque sentía que la traicionaba.

- Es Inuyasha, el chico mas guapo de toda la facultad – Escuchó la voz de una joven tras ella.

- Y el mas difícil también - Agregó otra chica - Todas lo invitan a salir y el las rechaza

- Yo creo que esta enamorado - Expuso la primera.

- Eso debe ser – Apoyó la idea de su amiga.

- Yo creo que solo deben saber pedirle las cosas - Intervino Kagome con una sonrisa, y su corazón latiendo a mil.

- Pues suerte con eso – Le palmeo el hombro, para ver como Kagome se acercaba a él.

- Disculpa…estoy buscando un chico que me guié - Dijo Kagome tras él.

No eso no, o si era, pero ella estaba en…

- Kagome… - Giró para encontrarse con el mismo rostro que lo enamoró.

- ¿Y que dices? - Instó Kagome sonriéndole.

- ¿Qué haces aquí? – Preguntó sin salir del asombro.

- Vaya, un hola estaría bien

- Lo…lo lamento - Dijo Inuyasha - Ho…la

- ¿Qué te pasa? – No pudo ocultar la sonrisa en su rostro, la verdad el parecía algo nervioso.

- Yo… - Demonios jamás se había atragantado cuando hablaba con una chica; se acercó a ella y acarició una de sus mejillas, bajó a su altura y posó su frente con la de ella - Te extrañe…demasiado.

- Yo igual – Deslizó sus manos por la cintura de él abrazándolo.


- Se supone que hoy son mis primeras clases - Dijo Kagome sentada en el campus con Inuyasha.

- No te pierdes de nada – Aseguró el joven - Todo es igual – Sacó un cuaderno de su morral y se lo pasó - Estas son las notas de los dos siguientes meses, estudias Administración y Negocios… ¿verdad?

- Si - Asintió Kagome mirando los cuadernos; sintió la mano de él acariciarle los cabellos - ¿Pasa algo?

No dijo nada tan solo se acercó a ella y la besó lentamente, cuanto añoraba sus labios, su toque lleno de candor e inocencia, la tomó de la cintura y ella se aferró de su pecho recibiendo sus besos ardorosos y osados. Cuanto la había extrañado; se quedaron ambos así besándose lentamente como si fuera el primer beso, juguetearon con sus lenguas se robaron el aire el uno al otro hasta que no hubo mas entre los dos.

- No sabes cuanto quería hacerlo

- Yo igual – Aseguró ella, acercándose para darle un beso.


- Entonces ese par juntos - Dijo Inuyasha caminando de la mano de Kagome mientras salían de una clase que al fin decidieron tomar.

- Así es

- Creo que estaba más que claro – Exclamó - Me alegro por ellos; oye ¿Y tú hermano?

- En la escuela, en la que queda cerca de aquí – Pudo decirle el nombre, si tan solo recordara.

- En la misma que mi hermano - Dijo Inuyasha - ¿Y esa mujer y su hija?

- Pues no tengo idea, se fueron del país hace un mes – Comentó - Vendieron la casa y desaparecieron…

- ¿Y tu? - Preguntó

- Bien gracias

- ¿Conseguiste esa cosa de la emancipación?

- Si, ahora puedo manejar las cosas de mi familia – Debería de decir por fin, habia pasado por mucho pero finalmente las cosas regresaban a su lugar - ¿Oye y el problema que había por el cual viniste?

- Ahhh, las acciones habían caído y había problemas con uno de los negocios- Le explicó - Pero ya esta bajo control…

- Cambiando de tema - Dijo Kagome mirándolo - Me enseñaras la ciudad…

- Pues creo que podría enseñarte mi casa primero, con un pequeño tour por mi habitación – La tomó de la cintura atrayéndola hacía él, ahora el deseo hacía aparición.

- Creo que me gustaría hacer esa primera parada - Aseguró Kagome rodeándolo por el cuello.

- Vamos – Enlazó su mano con la de él.


- Es muy bonita la casa - Habló Kagome mirando el gran lugar aun mas que el de Japón.

- Los gustos de mi madre, Sesshomaru y yo jamás escogeríamos algo como esto o al menos no yo - Aseguró Inuyasha subiendo con ella las escalas.

- Sesshomaru es ¿tu hermano?

- Si, mi queridísimo hermano – Ironizó.

- No te llevas bien con el – Adivinó Kagome.

- Me conoces bien - Dijo - Es solo que es muy "señor perfecto"…

- Ya veo – Caminaron hasta entrar en una amplia habitación.

- Te amo – Cerró la puerta tras ella y se acercó para besarla.

No le dio tiempo de responder con un "yo también", aun así no se quejaba amaba sus besos, sus caricias por todo su cuerpo, como hacia vibrar su cuerpo de una manera demasiado violenta y agitada.

La llevó hasta la cama para depositarla en ella y cubrirla con su cuerpo completamente, sin dejar de un lado sus besos, que empezaban a dejarle los labios adormecidos, la sintió juguetear con los bordes de su camiseta para al parecer decidirse a subirla y despojarlo de ella.

Se apartó un poco de él para mirar su torso al desnudo, al parecer ahora estaba mas bien formado que antes…

- Has ido al gimnasio – No pudo evitar el comentario.

- Debía de dejar mis pensamientos a un lado - Dijo mientras besaba su cuello y desabrochaba el jean de la chica, para bajarlo lentamente por sus torneadas piernas.

- Creo que lo hiciste muy bien - Aseguró Kagome, mientras se posaba sobre él dando un giro en la cama.

- Puedo seguir haciéndolo

La ayudo a deshacerse de su pantalón, y a desnudarse mutuamente, mientras las caricias y los besos recorrían su piel, arrancando miles de suspiros y jadeos que inundaron la habitación.

- Te extrañe - Susurró Kagome entre sus labios mientras el entraba en ella lentamente.

- Y yo a ti

Presionó sus caderas, para que se contoneara sobre él, lentamente para luego hacerlo con frenesí, junto sus labios con los de ella rozándolos levemente, susurrando palabras que para ella fueron imperceptibles.

Lo oyó llamarla y decirle algunas palabras que no entendió, pero en este momento estaba ella a la deriva del mar de sentimientos que lo embargaban, pero ella quería tener el control, así que lo recostó en la cama para aferrarse a su torso desnudo y contonearse sobre él haciéndolo perder el control de la misma manera que el lo hacía.

No podía negar que lo enloquecía el hecho de que ella lo estuviera dominando, pero también quería tener algo de control, bajo sus manos y la cargo para luego acostarla y quedar sobre ella, para después de unos minutos llegar al clímax.

Miró hacía su pecho donde la chica se aferraba a este, y dormitaba tranquilamente, retiró el flequillo y detalló su rostro lentamente, en definitiva ese tiempo aunque algo corto, se le había hecho como toda una vida, pero ahora no permitiría que ella se fuera de su lado, la amaba demasiado, era su primer y único amor.


Se movió un poco y sonrió al sentir la leve presión en su cadera, sabia porque era y eso hizo que una gran sonrisa adornara su rostro, abrió sus ojos lentamente para encontrase con el chico dormitando, con su respiración suave, acarició su rostro rodeando el contorno de su varonil rostro, hasta que lo despertó.

- Lo lamento – Se disculpó Kagome dejando lo que hacía.

- Que lindo despertar

- Sí, al menos esta vez no huiste - Bromeó Kagome provocando la risa de Inuyasha - No te rías, la ultima vez, te fuiste, y aunque no me arrepiento me hubiera gustado verte despertar y verte, como ahora…

- A mi también – La hizo girar, recostándola en su pecho - Es demasiado perfecto, verte a ti como lo ultimo al dormir y lo primero al despertar

- Te amo – Levantó su cabeza para besarlo pero ruidos en el piso en que estaban la hicieron casi caer de la cama - ¡Tu mamá!

- No ella, no debe ser…Sesshomaru - Aseguró Inuyasha levantándose y colocándose el pantalón.

- ¿Quién? - Preguntó Kagome imitándolo.

- Mi hermano – Le recordó Inuyasha riendo ante la situación.

- No es gracioso Inuyasha - Dijo Kagome colocándose la camiseta de Inuyasha que este mismo le había lanzado.

- Espérame aquí – Le pidió - En seguida vengo… - Entreabrió la puerta y salió - ¡Hola Sesshomaru!

- No fuiste a la compañía

- Si, es que tenía trabajo de la universidad y no pude ir

- Y estabas dormido - Dijo Sesshomaru al ver sus cabellos alborotados, y sin camiseta - ¿Y tenías calor?

- Ehhh, si es que tanto trabajo me agota - Habló Inuyasha dándose aire con la mano - Bueno me voy a trabajar, no me molestes…

- No me interesa – Se dejó caer en el sofá para ver la tv.


- Oye… ¿A donde vas? - Preguntó Inuyasha al verla ya vestida.

- A casa – Contestó Kagome - Mi hermano esta a pronto a llegar, sino es que ya esta en casa, no lo puedo dejarlo solo, ahora ayúdame a salir de aquí – Tomó su mochila dispuesta a irse.

- Oye no te vayas – Trató de retenerla tomándola de la cintura.

- No me quedare arriesgándome a que llegue tu mamá o alguien más y nos vea, no precisamente estudiando

- Pero si estudiábamos…anatomía

- Eso lo veíamos en secundaria, ahora ni siquiera lo mencionamos

- Pero en secundaria solo vimos una parte - Dijo Inuyasha - Y es una rama muy amplia de estudio…

- Muy gracioso mi amor – Le dio un beso en la mejilla - Pero debo irme…

- ¿Cómo dijiste?

- Que me debo ir

- No antes – Insistió Inuyasha.

- Muy gracioso… - Repitió - …Mi…amor…

- Que lindo suena en tus labios – Se acercó para besarla - Entonces te acompaño…

Continuara*****************************************

¡Que vivan los reencuentros!, bueno un poco apresurada la cosa, ¿O no?. En fin espero les haya gustado, dejen sus comentarios, sugerencias y demás. Un abrazo…bye…

NOTA: Sí necesitan dejarme algún recado o hacerme alguna pregunta…pueden dejarla en: