FELIZ NAVIDAD! Perdón la tardanza del capítulo PERO ES QUE ES MUY LARGO! XD llevo 20 páginas y aún no lo termino, por eso decidí dividirlo en dos...espero que no les moleste.

Les contaré; Tengo la fecha para entregar mi Tesis (jodida tesis) y es el 7 de enero (WIIII) así desde esa fecha, comenzaré a dedicarme a leer trivialidades (al fin!) y a escribir como alma que lleva el diablo! así que por fin tendremos Alma de Muggle con actualización semanal... mi Merlín quiere.

regalito, la primera parte de "mía, tuya; Mío, tuyo" y espero que les guste. a penas termine las siguientes páginas, lo publicaré ^^

gracias por todo el apoyo!

a leer! : D


Capítulo 14: mía, tuya; mío, tuyo.

Draco caminaba por la orilla del lago negro. Sus pasos eran lentos, pero firmes. Miraba el piso ausente, con las manos frías en los bolsillos y la mirada perdida en sus recuerdos. Aquella máscara en el periódico lo hacía volar a cuando tenía 5 años: cuando la vio por primera vez.

[Flashback]

Un pequeño niño rubio jugaba por la casa. Escuchaba a Narcissa correr tras de él mientras reía

- Te voy a pillar…-decía una juguetona Narcissa corriendo tras su hijo mientras un elfo sonriente —Dobby— la seguía para asegurarse del bienestar del pequeño.

- ¡No mami, no!-gritaba Draco riendo.

Aquella época era tan hermosa. Su madre lo mimaba, su padre aún le sonreía y le dedicaba palabras cariñosas. En aquella época, Lucius le contaba historias para dormir. En realidad, era solo una; la princesa que salvaba en mundo de la oscuridad junto al príncipe Malfoy.

Corría rápidamente con sus pequeñas piernas de cinco años, con las mejillas rojas y el cuerpo abrigado en sudor. Se escondió en el dormitorio de "papi" y "mami" y corrió al armario.

- ¿Draco?... ¿mijito, dónde estás?-preguntó Narcissa con ese apelativo dulce que utilizaba en aquella época-hijo no me asustes…-la voz de Narcissa se escuchaba ansiosa.

Draco sonrió ampliamente y caminó por el armario y encontró una puerta falsa. La abrió sin problemas, preguntándose qué misterios encontraría dentro. Se adentró en aquel misterioso lugar y pudo ver una figura de negro completo de espalda a él. Supo que era su padre por el cabello largo y platinado que le bajaba hasta el final de la espalda y sonrió.

- Papi, me escondo de mami-dijo Draco sonriendo llegando a su espalda-no le digas que…

Un sentimiento de terror lo invadió cuando, quien creía que era su padre se volteó, mostrando aquella máscara con la boca en tres rendijas y esa mancha que parecía un calamar en la frente, con tentáculos que bajaban por las mejillas y rodaban en la cuenca de los ojos.

Draco gritó al instante al ver la imagen. Lucius, que efectivamente estaba detrás de la máscara, se la quitó con la varita y se agachó hasta su hijo, quien al ver la cara de su padre, comenzó a llorar, abrazando el cuello del hombre quien lo levanto. Lloraba de miedo pero aliviado de que papi estuviera ahí para rescatarlo. Los niños no suelen darse cuenta fácilmente cuando una persona está disfrazada, confundiéndola con otra, sin embargo, Draco sabía perfectamente que era su padre el que tenía esa máscara en la cara. Narcissa llegó de inmediato, con la mano en el corazón por el grito de su pequeño, sintiéndose más tranquila al verlo en los brazos de su padre.

- Ya… shhhh-tranquilizó Lucius susurrando mientras lo cargaba y lo mecía en sus brazos mientras el niño aun lloraba-no debes tener miedo-susurró tranquilamente mientras seguía meciéndolo y saliendo de aquel lúgubre lugar-… esto es lo que papi es y lo que tú serás cuando estés grande-tranquilizó haciendo que el pequeño lo viera.

- ¡No quiero! Me da miedo-dijo Draco agarrado de su padre. El aroma al perfume de su padre lo tranquilizaba… el aroma a madera.

- No hijo… esto es bueno. Esto representa la pureza de la sangre… te he contado sobre eso, ¿recuerdas?-dijo Lucius sonriendo con sus 25 años. Draco asintió con los ojos llorosos-mi mascara es un uniforme, que me hace Mortífago-explicó Lucius-es para defender la pureza de la sangre, que es lo más importante y tú debes defenderla también-dijo con una voz suave.

- ¿Es algo bueno?-dijo Draco inocente, Lucius sonrió cerrando los ojos, botando el aire por la nariz, con un gesto de resignación.

- Si hijo… es bueno para nosotros-dijo el hombre.

Esa fue la última vez que su padre lo cargó, a los brazos de su madre de 24 años. Fue la última vez que vio que su padre besaba a su madre con amor frente de él. Última vez que el hombre le daba un beso en la mejilla al pobre muchacho.

La última vez que su padre le dio un baño junto con su madre, sin que los elfos interfirieran. Última vez que lo acostó en su cama y lo abrazó en ella, contándole aquel cuento de la princesa castaña salvadora del mundo y el príncipe Malfoy. Última vez de…

- Buenas noches papi…buenas noches mami-dijo el pequeño de ojos grises a sus padres quienes lo miraban cada uno sentado al lado de su cama sonriendo con amor.

- Buenas noches, mi muchacho-dijo Lucius besando la mejilla de su hijo.

- Buenas noche, mijito-dijo Narcissa besando la otra mejilla.

- Los amo-dijo Draco antes de cerrar los ojos.

- También te amamos, hijo-dijo Lucius acariciándole los cabellos.

[Fin del Flashback]

Una lágrima solitaria bajó de la mejilla de Draco, sintiendo un escalofrío. Abrió los ojos y se la quitó de la mejilla. Traicionera lágrima que le mostró debilidad a chismosos y curiosos… ¿qué le costaba a Lucius ser un padre amoroso toda la vida?, ¿qué culpa tenía él de haberlo visto como mortífago? Una mano tomó su zurda asustándolo. Era cálida y suave… Hermione, inconfundible.

La castaña lo miraba contrariada. Creía nunca haber visto a Draco llorar, pero ella conocía la razón de su lágrima solitaria: Su padre. Ella sabía lo que amaba Draco a sus padres, por más que dijera eso de su progenitor, lo amaba con toda su alma.

- ¿Fui mal hijo, Minou?-preguntó Draco tomando su mano y mirando el piso cubierto de nieve-¿tan malo fui en mi vida pasada que merecí el odio de mis padres ahora? O ¿tan mal niño fui que mis padres dejaron de quererme…?-

- No dejaron de quererte, Draco-interrumpió la castaña-…te aman… ningún padre odia a sus hijos…-

- Ellos dejaron de demostrarlo-dijo el platino mirándola serio-ellos me convirtieron en esto… un imbécil sin corazón ni amor por nadie… o al menos esa es la careta que tengo que mostrar con todo el mundo-

- No es cierto… tú me dices cuánto me amas-susurró la castaña. Draco sonrió cansado.

- Me refiero a que no puedo hacerlo en público, por todo eso de los prejuicios. Me enseñaron que el cariño es algo que es de débiles y no debía ser demostrado, con todo eso de la pureza de la sangre… -

- Pues tienes la posibilidad de cambiar eso en el futuro, no enseñándoles eso a tus hijos- Draco la miró fijamente y se puso aún más serio.

- Juro… por lo que más quiero en la vida, que eres tú… que yo no seré como fueron ellos conmigo. No quiero que mis hijos digan "mi padre fue un hijo de puta conmigo"… no quiero-y diciendo esto bajó la cabeza aún más. Otra lágrima cayó, esta vez a la nieve.

Hermione miró a su novio y le importó un comino que hubiese gente alrededor. Envolvió sus brazos alrededor de su cuello y lo abrazó.

- Yo me encargaré de eso-dijo Hermione apretándolo un poco más.

Draco abrió los ojos de golpe, sorprendido. Asintió y hundió entonces su nariz en el cuello de la muchacha y la abrazó por la cintura, sintiendo su calor tranquilizador "aquí es donde pertenezco…este es mi hogar" se dijo. Respiró hondo y suspiró. Miró hacia el colegio por un segundo. Un grupo de cinco personas miraban desde el tercer piso. Pudo ver quiénes eran.

- Malditos-susurró Draco hundiendo su cabeza en el hueco que había entre en hombro y el cuello. Hermione quedó de piedra-están mirándonos…

- ¿Quiénes?-preguntó la castaña

- … "ellos"- dijo Draco. Hermione se dio cuenta de quienes hablaba… los 5 Mortífagos- Minou, les haré un asentamiento de cabeza para que crean que …-

- Has conseguido algo-completo.

- … si…-susurró Draco.

- Tranquilo hazlo-

Draco miró a los 5 y sonrió de medio lado, con un gesto de suficiencia. Goyle le sonrió de vuelta para luego volver a su posición. Draco tomó los hombros de Hermione, se separó de ella y ofreció su brazo con la máscara de Malfoy. Hermione sonrió ante esto y tomó el brazo, para caminar junto a él por el lago. Draco miraba de reojo a los 5 que desaparecieron de la ventana. El muchacho cerró los ojos, respiró hondo y soltó el aire contenido.

- Tranquilo Malfoy… todo está bien-dijo Hermione mientras caminaban hacia el colegio.

Hermione se soltó del muchacho y entraron al castillo. Conversaban tranquilamente sobre Aritmántica para distraerse. La verdad era que ambos disfrutaban estudiar juntos. Entre la astucia de Draco para resolver problemas y la inteligencia prodigiosa de Hermione, no había nada que se les interpusiera. La castaña convocaba su cuaderno de la materia con su varita y se lo mostraba al rubio.

- ¿Ves? Este es el que no tiene solución.

- Si tiene, Granger, mira-dijo Draco tomándole la mano y sentándola junto a él en una banca de piedra. Se sentó a su lado y sacó su varita de su bolsillo-esto es así.

Unos movimientos de varita y resolvió el esquema. Hermione lo miraba impactada… ella tenía claro que no era perfecta, pero se acercaba, y si no podía resolver algo, es porque no tenía solución. Ahora, Draco solucionaba su problema.

- Dios mío Draco, eres un genio-murmuró Hermione mirando su ejercicio

- Solo estudio, que es distinto… me sorprendes que tú no lo hayas resuelto-dijo Draco con el ceño fruncido.

- … ya no estudio en las noches de fin de semana…-murmuró Hermione avergonzada.

Draco sonrió de medio lado. Era cierto, Cada viernes y sábado por la noche, él se colaba a la habitación de prefectos de Hermione y conversaban hasta altas horas de la noche, para luego dormir abrazados tranquilamente. Hermione ya no estudiaba las noches de viernes y sábado, pero tenía toda la semana para hacerlo y le ponía mucho empeño, para así no sentirse culpable después

- Es hora de irme. Iré a practicar un poco de Quidditch-dijo el platino levantándose y ayudando a Hermione a ponerse de pie.

- Oye… emm… quería preguntarte algo-dijo la muchacha con la vista pegada al piso

- Te escucho-

- Hoy… hoy es la fiesta de navidad de Slughorn y… bueno-

- ¿Sí?-preguntó Draco sugerente

- Cormac McLaggen me invitó y…-

- ¿Ya?-dijo Draco notoriamente molesto

- Y no quiero ir con él… y bueno… quería saber si tu…pues…-

- Me encantaría-dijo Draco sonriendo con suficiencia-¿a qué hora es?-

- Eeeh…-

Hermione estaba notoriamente roja. Era la primera cita que tendría con Draco Malfoy… un momento… ¿Por qué estar nerviosa? ¡Ya había salido con él antes! Lo miró un instante. Tenía la ceja alzada esperando una respuesta. Ok… con Draco-engreído-Malfoy nunca había salido. Unas mariposas en el vientre comenzaron a danzar

- A las 7… eso. A las 7 comienza-contestó parpadeando y meneando la cabeza hacia los lados para sacarse la idea de la cabeza… y las mariposas del estómago.

- Pasaré por ti a las 6:30 entonces… "llegar antes es ser puntual. Llegar a la hora es llegar tarde"-citó Draco a Hermione

La muchacha sonrió y meneó la cabeza

- Está bien. Nos vemos en la tarde Draco- y se acercó a él.

El muchacho le besó la mejilla, pero un mal movimiento de ambos, hizo que el platino besara la comisura de los labios de Hermione, haciéndolos separarse mirándose a los ojos. Un escalofrío agradable surcó la espina dorsal de Draco. ¿Desde cuándo estaba tan nervioso al lado de Minou?... es que esa no era Minou… era Hermione… la prefecta perfecta de la que se había enamorado hacían un par de meses…

- nos vemos- dijo Draco para dar media vuelta y desaparecer.

Hermione lo miró por un segundo y dio media vuelta para ir a la torre Gryffindor. Necesitaba buscar algo qué ponerse y con Ginny en Hogsmeade, no tendría mucha ayuda. Y había que decirlo. Lunita, por muy amiga que fuese, no era la indicada para pedirle consejos de moda.

Se en caminó a su torre. Cuando dio la contraseña de su torre, alguien estaba esperándola en la entrada del retrato;

- McLaggen-dijo la castaña

- Hola Granger… mira lo que hay aquí-dijo galante bajo el muérdago

- ¿Sigues con eso? Lo siento, no caigo en eso-

- Bien que caíste con el imbécil de Malfoy, ¿no?-

- Pues… no caigo dos veces…aléjate, quiero pasar-

- Pasa… hay espacio para los dos-

Hermione se quedó mirando al muchacho con los ojos entrecerrados y la boca abierta en sorpresa. De verdad era desagradable. ¿Qué haría Draco en su lugar? Ah sí… le mandaría un crucio sin varita. Sonrió para sus adentros y miró a McLaggen con desprecio.

- ¿Sabes? Preferiría besar a un sapo. Hazte a un lado si o quieres que me ensañe contigo-

- Vaya…se te han pegado las mañas de Malfoy… ¿qué me hará la prefecta perfecta?-

- … 20 puntos menos para Gryffindor... por hostigamiento-dijo Hermione fuerte y claro

McLaggen quedó con la boca abierta. ¿Hermione Granger perdiendo puntos? No podía ser. Hermione estaba con crisis nerviosa, pero no le importó. Ella podía recuperarlos cuando quisiera.

- Córrete-

- Pasa-

- Petrificus- lanzó Hermione sin remordimiento, haciendo que McLaggen quedara congelado en su posición. Hermione pasó por su lado. Ya con la puerta cerrada y ella dentro, lo des petrificó-te dije, que me iba a ensañar. No te quiero cerca, pulpo-y diciendo esto subió la escalera con la nariz en la estratósfera.

En la sala común estaba Neville Longbottom hablando con Seamus Finnigan y muy divertidos con la cara de Cormac que se encaminó hacia sus dormitorios.

OoOoOoOo

- ¡Ese imbécil!, ¡Deja que me encargue de él Minou!, ¡yo lo mato!

- Tranquilo Draco, ya lo puse en su lugar

- ¿pero qué se cree?, ¿Él no sabe acaso que tienes novio?

- no… no sabe. Cálmate

- ¡¿y por qué no le dices?! ¡Por último dile que tu novio es Lobo Black!

- Mi novio ES Lobo Black…

- lo mataré… juro que si toca uno solo de tus indomables cabellos lo mataré

- tranquilo. Debo irme, te amo

- te amo más… aun así quiero matarlo

Hermione sonrió ante la libreta, cerrándola y guardándola en el fondo falso de su cajón; no iba a permitirse que descubrieran su libreta.

La puerta se abrió de golpe, dejando entrar a una linda pelirroja que sonreía ampliamente.

- ¿Y tú?-preguntó Hermione sonriendo mientras su amiga cerraba la puerta y se sentaba en su cama

- Ya no iré sola a la fiesta de Slughorn-dijo cantarina

Hermione sonrió ampliamente y se sentó junto a su amiga notoriamente emocionada

- ¿Harry te lo pidió?-preguntó Hermione. Ginny torció el gesto triste

- No…

- Pero… como estás tan feliz, yo pensé que…

- Fue Zabini…-dijo Ginny avergonzada, dejando sin palabras a la castaña-él… me pidió ir a la fiesta y como él es uno de los miembros del club de las eminencias al igual que nosotras, pues, le dije que sí… aunque en realidad… es más un "encontrémonos allá, no quiero que Potter se enoje contigo"… imbécil...

- No puedo creerlo… el chocolate amargo de Blaise Zabini te pidió ser su compañera…

- Sí… ay no se Hermione, estoy nerviosa-dijo la muchacha lanzándose a la almohada de Hermione y gimiendo en ella. Se separó de inmediato-¿menta?

- Ese… es el lado de Lobo-dijo Hermione sonrosada

- Oh por el amor de Merlín…

- ¡SILENCIO!-gritó Hermione a la puerta

- ¡¿TE ACOSTASTE CON DRACO MALFOY?!

- ¡NO!... bueno, no en el sentido connotativo de la palabra acostar-murmuró la castaña con el ceño fruncido

Ginny aún no cabía en su impresión. Se acomodó, tomó las manos de Hermione y respiró hondo con los azules cerrados. Luego abrió los ojos y miró los de Hermione.

- Explícate jovencita-pidió Ginny sonriendo. Hermione suspiró

- Draco… se viene a quedar los viernes y sábados por la noche. Hablamos y reímos hasta dormirnos. A veces estudiamos, pero generalmente estamos conversando de cosas hilarantes de las clases o comiendo golosinas o… besándonos… pero no ha pasado… "eso"-dijo Hermione roja de vergüenza

- Awwwww que tierno… -dijo Ginny sonriendo cínicamente, luego cambió su actitud a seria-¿y ese Lobo imbécil piensa dejarte virgen hasta su matrimonio? Es un pelmazo

- ¡Ginny!-gritó impactada Hermione-bue…bueno, el simplemente es un caballero. Él dice que no lo hará hasta que pueda al otro día tomarme de la mano sin problemas por los pasillos. Y como sé que eso no ocurrirá hasta que la guerra acabe…-Hermione se encogió de hombros y miró a su amiga.

- ¡TE BESÓ EN FRENTE DE TODO HOGWARTS POR MERLÍN!-gritó Ginny enojada. Luego respiró hondo-Ok, está bien… que mal-resopló en voz baja, pero Hermione pudo escucharla.

- ¿Por qué?-

- ¡Quería que me dijeran que tan bueno es el dios del sexo! Un desastre-

- ¡Ginny por Merlín! No tienes remedio-dijo Hermione divertida.

Ginny rió con ganas y corrió hacia el radio de Hermione. Estaban dando "Código 20 59" y la locutora, Alice, comentaba las noticias.

- …Más de 30 muggles han sido asesinados a nombre de "quien-ya- saben"-se escuchó la voz de Alice algo quebrada- 10 de los cuales… son con algún pasado mágico o familiar... Se espera… que el departamento de aurores de más comunicados al respecto. Hasta ahora, seguimos esperando noticias... vamos con la música y volvemos de inmediato…-la transmisión se cortó repentinamente y la música comenzó a sonar.

- es horrible… hasta Alice se escuchaba afligida-dijo Hermione sentándose en la cama mirando directamente al radio

- ella es hija de muggle-dijo la pelirroja mirando la radio

- dios… yo estoy igual que ella. No quiero que mis padres les pase nada. No me atrevo siquiera a enviarles una lechuza… ¿y si la interceptan y les hacen daño? No. Prefiero no alertarlos… ¿Cómo sabes que Alice es hija de muggle?-

- pues…digamos que la conozco, ya te enterarás… Es enfermera, estudia para sanadora en San Mungo y consiguió trabajo en la radio.

- Tiene sentido. Esperemos que todo salga bien y que ningún mortífago más ataque

- Eso quisiéramos-dijo la pelirroja- pero olvidémonos de esto por un momento, ¿sí? Anda… muéstrame tu vestido y yo te enseñaré el mío-dijo Ginny sacando su varita.

Hermione se acercó a su armario y sacó un vestido color Verde botella. Lo dejó flotando encima de la cama y miró la hora –14:00—así que tendría tiempo. Lo miró y torció el gesto. Con un movimiento de varita, le sacó todas las posibles arrugas que tuviese, dejándolo impecable. El vestido era muy Slytherin, pero iba acorde con el príncipe de las serpientes. Era medianamente largo y con hombro caído sin mangas con escote corazón. Ginny tenía un vestido color plata, también acorde con las serpientes. Era largo y manga larga, pero de hombros caídos y escote princesa.

Los envolvieron con cuidado con magia y lo dejaron en el armario, mientras ambas conversaban de qué maquillaje serviría para la ocasión. Hermione la verdad escuchaba a Ginny, ella era la experta. A pesar de ser menor que la castaña, Ginny había aprendido a ser muy preocupada de su apariencia, pero era comprensible; tener 6 hermanos varones podía convertirla en marimacha en cualquier momento, así que decidió, con ayuda de Molly, comenzar a preocuparse de si misma.

Bajaron al gran comedor para almorzar y luego arreglarse. En el camino se encontraron con la rubia de Ravenclaw

- hola chicas-dijo Luna dándole un abrazo a cada una

- hola Lunita-dijo Ginny- ¿irás a la fiesta de Slughorn? Theodore es parte del club de las eminencias-

- sí… mi sol y mis estrellas me invitó hace unos días… ¿ustedes irán?-

- Sí-dijeron ambas

- Y supongo que tu irás con Black-dijo Luna sonriendo, tomando por sorpresa a Hermione

- ¿…disculpa?-

- Lobo-murmuró Luna guiñándole un ojo.

Hermione sonrió asintiendo. Luna Lovegood era muy perceptiva y a pesar de no haberle contado mucho más de lo que ella sabía (por su participación del ED en el año anterior) ella había encontrado la forma de comprender todo. Era de cuidado, de armas tomar, pero siempre con sutileza. Todo lo que decía era por debajo, denotando su inocencia y connotando su astucia e inteligencia, digna de una Ravenclaw.

- No vayas de verde-dijo de repente-a los Nargels les gusta ese color. Te recomiendo el rojo o el dorado, los colores de tu casa, créeme que harán juego con él.

Ginny quedó impresionada, luego sonrió

- Ok, Lunita, ¿y con qué color crees que iré yo?

- Con plata, lógico, debes veste bien junto a "Bitter"-dijo Luna sonriendo

- ¿Bitter?-preguntó Hermione a lo que Ginny comenzó a reír

- Es que Zabini me dice que soy un chocolate de fresa y él es un chocolate amargo… Bitter

- ¿Ya están con apodos cariñosos? mmm esto va más allá de lo que pensé-dijo Hermione caminando junto con sus dos amigas-y tu Luna, ¿Con qué color iras?-

- Uno color azul-

- ¿Y por qué no te cambias con nosotras? Mi cuarto de prefecta es perfectamente amplio para las tres-

- ¿sería una reunión de amigas?-dijo la rubia soñadora

- Por supuesto-dijo Ginny-somos amigas, ¿no es así?-

- Claro-dijo Luna ilusionada.

Caminaron tranquilas de vuelta a la torre Gryffindor. En el camino, Goyle, Crabbe y Flint las interceptaron.

- Valla, valla, valla, ¿qué tenemos aquí?-dijo Goyle en medio de los dos gorilas-la sangre sucia, la traidora de la sangre… y la Lunática Lovegood

- Vete a la mierda Goyle-dijo Ginny tomando la mano de Hermione, esta sudaba de manera alarmante.

- Sh, sh, sh-dijo Flint adelantándose-tranquila comadreja menor… a ti no te haremos nada, solo queremos hablar con Granger

- Yo no tengo nada que hablar contigo, y si me disculpan, tenemos cosas que hacer-y tomando la mano de Luna, caminaron hacia la escalera.

- ¡Tú no te vas!-dijo Goyle tomándole el brazo el brazo y tomando su garganta-ya no está Malfoy para protegerte, ¿o sí?

Hermione sentía que estaba en el séptimo infierno y todo ocurrió en menos de dos segundos. Goyle de nuevo con su regordeta mano en su tráquea. Un flashazo apareció en su memoria "Eres fantástica… definitivamente, una futura Malfoy… […] Di lo que quieras… de todas formas, serás mi mujer […] eres muy fuerte… fue una muy buena técnica despistarlos de esa forma… pero no tengas miedo… ellos no deben ver tu temor". No…. no le demostraría su temor. "Soy la novia de un Malfoy… seré una Malfoy…. Compórtate como tal" Sacó su varita y conjuró un "Expulso" lanzando a su agresor a varios metros de distancia, chocando con Crabbe y Flint.

- ¡No vuelvas a tocarme en tu perra vida, hijo de la gran puta!-gritó Hermione- no necesito de Malfoy para defenderme, ¿me escuchaste?

Y diciendo esto, tomó a sus amigas y caminó lo más rápido que pudo hacia la torre Gryffindor. Al llegar a la puerta, se encontró con el retrato de la señora gorda, que al ver la cara de Hermione simplemente dijo.

- Contraseña

- ¡ALMA DE MUGGLE!- medio gritó Hermione. Luna se había tapado los oídos para que la señora gorda la dejara entrar, pero era imposible no haber escuchado el grito de Hermione.

Entraron rápidamente y subieron al cuarto de la muchacha. Al estar adentro, Ginny cerró la puerta mientras Luna insonorizaba la habitación.

Hermione se sentó en su cama y comenzó a temblar, tocándose su garganta y sollozando, abrazada a la almohada que Draco utilizaba.

- Por favor, Ginny, llama a Draco… por favor… -susurraba la castaña

Ginny conjuró su Patronus enviando el mensaje. Luego de eso, se sentó junto a Hermione quien temblaba en los brazos de Luna y esta acariciaba su cabello. Ginny la miró con tristeza y no pudo más que acariciar su espalda.

[continuará...]


uuuuuuf cuando vean la reacción de Draco... los dejo! que tengan lindas fiestas! y quiero regalos de navidad! REVIWS POR MONTÓN! tengo 56 reviews... lleguemos a los 60? no pido mucho... aunque si hay más seré más feliz.

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