CAPITULO 14
El CENOTE DE SUYTUN
Habíamos dejado la Cámara del Rey, siguiendo el pequeño hilo de grecas verdes. El túnel por el que avanzábamos era estrecho, pero muy alto, parecía que caminábamos por el fondo de una fisura. Casi no había plática por que la acústica del lugar distorsionaba las voces, así que para comunicar algo había que hacerlo en susurros.
Llevábamos poco rato caminando por el fondo de la fisura, cuando nos topamos con un camino sin salida, el hilo verde subía verticalmente por la roca. Bill Llevaba la delantera desde que habíamos iniciado la segunda parte del viaje, por ser el experto, reviso el lugar, busco marcas en las paredes e hizo un poco de viento con su varita, haciendo que de una de las orillas de roca se desprendiera una cuerda que había estado oculta.
Después de revisarla y realizar algunos encantamientos, nos informó que la siguiente parte seria trepar por las rocas sujetados por la cuerda. Hicimos una fila india, realizamos unos cuantos hechizos para quitar el peso de las cosas, cortesía de Moody y tener mejor agarre de las rocas idea de Bill. Ron preguntó que por que no nos levitábamos simplemente, pero Bill dijo que no sabíamos qué tipo de hechizos de protección había, que la visibilidad era poca y los espacios reducidos por las salientes de rocas; así que trepar nos ponía menos en riesgo.
Aun con toda la magia fue una subida extenuante, como de 15 metros, hasta una pequeña saliente que comunicaba a otro túnel por el que se perdía el hilo. Me había dado cuenta que mientras más lo seguíamos iba aumentando su grosor, ¿llegando a Suytun la luz ocupará toda la pared?
Habíamos caminado aproximadamente un kilómetro de ese túnel, cuando se empezó a ver una luz al fondo, por lo que cambiamos las posiciones del equipo. De estar en la formación de exploración, a la de defensa con Moody al frente. En los meses que habíamos estado planeando esta aventura pensamos que esta era una buena estrategia, pues nos permitía usar de una mejor manera a los expertos de nuestro equipo.
La luz nos lastimaba los ojos, pero al cruzar el umbral nos dimos cuenta que estábamos en la boca de un túnel; si se podía llamar así, ya que no tenía el centro del techo y por ese orificio entraba la luz y plantas de la selva que nos rodeaba. Se oían pájaros y animales, habían partes más anchas donde se podía ver el cielo azul. Moody llamo a un alto, era un buen lugar para comer; hicimos los controles de costumbre, barreras y alarmas, mientras sacaban de las mochilas sándwiches y jugos.
La comida fue corta, teníamos que avanzar rápido ya que según los libros del abuelo de Cleao llegaríamos al cenote al anochecer. Pero nadie de su familia en muchos años había hecho el recorrido, el mismo lo había dicho y no queríamos correr riesgos.
Las grecas verdes en este tramo del camino se encontraban en el piso y caminábamos a un buen paso sobre él. Moody iba al frente mirando con su ojo a todos lados, con la varita preparada; Bill y Hermione iban atrás de él platicando de las diversas formaciones de las grutas y sus minerales; los seguían Cleao y Malfoy que iban susurrándose uno al otro; Ron y yo estábamos casi pegados a ellos, Ron aun comiendo algo y por ultimo Snape y Remus Iban al fondo sin decirse nada.
-Pues no sé porque tanto alboroto con las grutas Hermione.- Dijo Ron con voz de fastidio adelantándose a donde estaban Bill y ella.
-Es un fenómeno de la naturaleza muy interesante-Dijo Hermione empezando a hablar, pero antes de que pudiera continuar Ron la interrumpió. –Pues yo prefiero este paisaje, el cielo, la luz y las plantas son mucho mejores y entretenidas.- Dijo con ganas jugar y llevarle la contraria.
Bill dio unos pasos adelantándose precavido, dejando que los dos discutieran como acostumbraban. Cleao apuro el paso y los alcanzo poniéndose al lado derecho de Ron y le dijo con una sonrisa sospechosa -¿Te gustan las plantas? Estas se llaman ceibas- Ron viendo la oportunidad de darle lata a Hermione teniendo más gente en su tema le contesto. -¡Claro! No soy Nevile pero un poco de verde alegra a cualquiera-
Malfoy y yo ya los habíamos alcanzado y caminábamos a su paso. -¿Sabes? Hay una historia de estos lugares que dice que una mujer muy bella, con olor a flores, se pone en las ceibas y seduce a los hombres guapos que pasan por aquí- Dijo Cleao fingiendo estar interesada en las plantas, pero observando a Ron de reojo.
Ron se puso muy rojo por el cumplido de Cleao, pero ella continuo con una sonrisa pícara. –Claro, el pequeño detalle es que luego de seducirlos se los come, pero ¿no se puede tener todo no crees?-
El pobre Ron se atraganto e hizo un ruido de indignación. Cleao se rio, le dio una palmadita en el hombro y le dijo -estoy jugando- con una cara que no permitía creerle mucho, enlazó su brazo al de Hermione que tenía una cara de entre risa y sentirse mal por Ron. Cleao apuro el paso sonriendo y mirando a Ron detrás del hombro le dijo–Además, a mí también se me hacen muy interesantes las grutas-
Malfoy lo volteo a ver y con cara de escepticismo y con tono bajo y voz neutral le dijo -Si te hace sentir mejor, tu no tienes nada de qué preocuparte- y le dio una sonrisa sin rastro de malicia
Ron se puso rojo y avanzo bufando; se le había volteado la broma. Nos dejó atrás mascullando entre dientes lo que sonaba como Slitherings. Lo cual saco una pequeña risa de Malfoy, voltee a verlo con una sonrisa, misma que el regreso. Luego recordamos quienes éramos volteamos para otro lado y seguimos nuestro camino en silencio.
Habíamos avanzado unas horas cuando la línea verde se adentró por un amplio agujero que parecían escaleras de roca, al bajarlas llegamos a una galería donde estaba un rio de aguas cristalinas, con diferentes tonos de verdes y en el fondo del mismo estaba el sello.
Era un rio subterráneo y tendríamos que seguirlo, Remus y Snape transfiguraron unas ramas que bajaron de la zona superior en delgadas canoas y remos. Nos acomodamos así, en una Snape y Malfoy, en la siguiente Remus y Ron, detrás de ellos, Biil, con Hermione y Cleao por que pesaban menos y Moody y yo al final.
Las aguas eran calmadas y avanzamos un buen trecho casi sin esfuerzo, se veían cañones enteros y grutas debajo del agua. Mientras que por encima a veces estaba todo cubierto por roca y otras habían grandes hoyos que nos dejaban disfrutar del verde de la selva y el cielo azul de la tarde.
Snape había hecho avanzar una especie de flotador con la forma de un patito de hule delante de su canoa. Yo había preguntado la razón, porque me extrañaba la acción y también que supiera de cultura muggle. Pero para variar Snape no había contestado mi pregunta, cuando esperaba que Cleao preguntara lo mismo para obtener mi respuesta, como habíamos estado haciendo en pociones, Malfoy preguntó. Snape le contesto que era para medir las corrientes y asegurarse de que no hubiera un cauce a otra saliente que nos succionara.
Cuando Malfoy volteo atrás baje mi cabeza agradeciéndole y el volteo la cara, bueno eran muchos milagros para un solo día. Pero cuando él volteo a ver a Cleao esta le dio una sonrisa gigante que él le devolvió con una tímida. ¿Él se porta decente por una vez y ella le agradece como si fuera un gran logro? ¿Quién entiende a las mujeres?
Una vez más estábamos parados, la línea aún seguía por el cauce del rio delante de nosotros, el problema es que el techo se había estado haciendo más bajo con el paso de los kilómetros y ahora era imposible que siguiéramos el camino arriba de las canoas. Del lado derecho del río se encontraba una pequeña orilla, donde planeábamos el siguiente paso.
La conclusión era sencilla. Tendríamos que dejarlas. Snape y Remus las des transformaron y después de dar ideas, decidimos que lo más practico era modificar nuestras mochilas estilo los chalecos salvavidas de los muggles. Hermione y yo les explicamos la idea a los demás, esperaba ver algún signo de reconocimiento de Snape, pero no mostro ninguno. En lugar de dejar que lo hicieran por nosotros, pedimos a los profesores nos permitieran intentar la transformación, ya que no era tan difícil.
Todos lo logramos hacer; Hermione quedo muy sorprendida con la facilidad con la que lo logro Malfoy, creo que todos habíamos supuesto que la única razón por la que le iba bien en clases era por su papa, parece que nos habíamos equivocado.
Unos hechizos impermeables y de calor después, saltamos dentro del agua. Estábamos todos agarrados por una cuerda a la cintura e íbamos en el mismo orden de las canoas. Snape y su patito iban nuevamente guiando al grupo.
El fondo del Rio era mucho más impresionante de este modo, podías ver como los pies flotaban sobre las grandes y obscuras grietas, de las cuales no se veía el fin y sentías las corrientes, que sin ser tan importantes como para activar al patito, si eran suficientes para hacer que necesitaras más esfuerzo para mantener la línea de la fila.
Empecé a oír un ruido en el fondo, parecía una caída de agua, el patito brillo y Snape nos gritó que aseguráramos las cuerdas y las varitas. Saliendo del túnel en el que nos encontrábamos había una bifurcación a la izquierda, por la cual seguía la línea verde. Pero del lado derecho, después de una curva, se perdía el rio y de ese lugar se oía el chocar del agua.
La corriente nos jalaba hacia la dirección incorrecta, aun con nuestros esfuerzos, los que íbamos en el final de la fila estábamos yéndonos hacia el lado equivocado, jalando con nuestro peso al resto.
El patito nos jalaba contra corriente por el camino del hilo verde, de pronto Bill dejo de hacer fuerza y todos fuimos jalados por la corriente, Cleao y Hermione que eran las más cercanas, fueron jaladas como muñecas de trapo por su peso. Cuando de pronto, vimos que lo que había hecho Bill era voltearse, para así poder hacer unos cuantos hechizos propulsores, mismos que ayudaron a que nuestra parte de la hilera ganara impulso, permitiéndonos salir a salvo de la intersección.
Salimos del río en una pequeña playa de guijarros redondos, donde la luz se filtraba apenas por pequeñas rendijas de verde en el techo.
Estábamos cansados y agitados. Después de la bifurcación no había habido más incidentes, todos vitoreamos a Bill pero no habíamos bajado la guardia, tampoco ayudaba a los nervios que Moody gritara a cada tanto detrás de mí -¡Vigilancia Constante!-.
Una vez asentados con los dos pies bien firmes en el piso, Hermione volvió a utilizar el hechizo para secarnos, des transformamos los flotadores y tomamos un poco de agua, barritas de granola y pociones para evitar resfriados, cortesía de Snape. Estábamos listos para seguir nuestro camino una vez más por el túnel siguiendo la luz verde.
La gruta por la que ahora andábamos parecía estar un poco más profunda que cuando tomamos el río y se abría en muchas ramificaciones. El hilo verde era ahora una banda más ancha, que nos guiaba hacia la cueva principal. Al llegar a otra unión de túneles donde estaba completamente oscuro, el sello desaparecía como pequeñas venas adentrándose por cada salida.
-Parece que llegamos- Dijo Bill encendiendo su varita. -Debería de ser un gran cenote bajo tierra- Dijo Cleao extrañada. –Pues elijamos una salida y ya- Dijo Ron y por decisión tomamos la primera al centro.
Mientras avanzábamos la caverna subía y se hacía más baja y estrecha obligándonos a seguir hincados; después de pocos metros cuando estábamos pensando en regresar, la pequeña caverna se abrió en un largo balcón, ubicado justo en el medio de una cúpula de piedra gigante. Las paredes de esta formaban un gran círculo, con escaleras de la misma roca iluminadas por antorchas, que bajaban alrededor de ella.
Por debajo de nosotros había una gran alberca "cenote" con aguas turquesas y esmeraldas, llenas de luz por las antorchas de las paredes. En sus orillas habían colocados círculos de flores amarillas y rojas, velas encendidas de colores, cantaros de diferentes tamaños y pequeños anafres que desprendían un olor dulce con su carbón encendido.
En el centro del agua se encontraba una pequeña isla de piedra, que parecía tener una cortina de distintos tamaños que la rodeaba. Al mirar hacia arriba descubrí que la cortina eran las raíces de un árbol que caían de un agujero y por ese pasaba un haz de luz que dibujaba un círculo en la superficie del agua. Todos nos quedamos impactados con la vista, excepto Cleao que después de salir se detuvo en seco y siseo
–¡No puede ser! Este lugar debería de estar abandonado- Moody la tomo del brazo y la regreso un poco más hacia el agujero por el que salimos.
–Pueden ser muggles o alguna comunidad de magos, no sabemos quién haya llegado a vivir a la zona- dijo Bill con voz calmada analizando el cenote.
-Manténganse atrás- Nos dijo Snape, que nos regresó hacia donde veníamos, iba hacia atras agarrando la pared como soporte, cuando sentí una vibración y una serie de runas se encendieron; al voltear a ver a los demás vi que Hermione, Ron, Malfoy y Cleao también lo habían sentido por que abrieron mucho los ojos con cara de sorpresa.
Bill toco la última runa iluminada de la hilera urgiéndonos hacia la salida donde se agrandaba el túnel y podíamos entrar parados, cuando de pronto Ron grito –stupefly- todos sacamos nuestra varita expectantes, no se veía que sucedía. Me pegue a la pared y prepare mi escudo, hechizos inmovilizadores volaban por ambos lados haciendo pequeños destellos de colores; Malfoy y Hermione estaban en la boca izquierda del túnel controlando a los invasores, Cleao se encontraba detrás de ellos. Ron y yo teníamos cubierto el otro lado del túnel. De lo que podía contar eran más de catorce nuestros los atacantes. Bill Moddy y Snape tenían el ataque frontal haciendo que nuestros contrarios cayeran como moscas.
Los atacantes eran obviamente magos, hombres vestidos con ropa colorida y joyas que brillaban con los hechizos, lo que los volvía un blanco fácil, pero eran fuertes, rápidos y con poderosos escudos, lo cual quitaba el beneficio de darles.
Los hombres seguían llegando, pero esta vez se quedaron al fondo y lanzaban cosas de pequeños tubos en sus bocas. Bill grito que nos cubriéramos pues nos tiraban con cerbatanas; pero ya era tarde, Hermione, Ron y Malfoy habían sido alcanzados y se tomaban el cuello, Cleao estaba hincada en el piso con su mochila en las manos.
Con la disminución de nuestros números y sin tener un buen lugar donde cubrirse Bill fue alcanzado por un inmovilizador y Moody fue alcanzado poco después. En ese momento Remus llego a nuestro lado del túnel diciendo que los atacantes llegaban en grandes números por el otro lado. Quedando solo los tres, en la semi-obscuridad.
Snape nos ordenó rendirnos; no me gustaba aceptarlo pero tenía razón, ya que al ver nuestra situación no teníamos posibilidades de éxito. Por eso alzamos las manos con las varitas en el aire en ese momento se oyó un grito -¡Tlami!- y los atacantes bajaron las cerbatanas y sus varitas.
Inmediatamente se acercaron a nosotros un grupo de hombres que nos agarraron y nos sacaron del nicho, mientras que los otros encendieron antorchas, con lo que ahora veíamos eran flamas mágicas. Después de someternos, quitarnos las varitas, nos pusieron de rodillas en una fila y nos quitaron las mochila; Cleao hizo un poco de fuerza para no entregar su bolsa pero le fue arrancada y la empujaron al piso como los demás. Nos encontrábamos acomodados en este orden, Bill, Ron, Remus, Snape, Hermione, Cleao, Malfoy, yo y Moody.
Después de que estábamos todos en posición, se puso frente de nosotros el hombre que había gritado. Era alto, atlético, tenía piel morena, cara adusta; estaba vestido con una falda y un protector de pecho lleno de piedras; sus cabellos eran obscuros, sueltos hasta los hombros y tenía tira en su cabeza también con piedras, parecía el líder de los hombres.
-quen motoka; kampa mochan- pregunto hacia nosotros con tono agresivo.
Había un hombre detrás de cada uno de nosotros manteniéndonos en nuestro lugar; el líder hizo que nos levantarán las caras para hacer de nuevo las mismas preguntas que no entendíamos.
Empezó el interrogatorio primero por los adultos, Moody después de preguntarle escupió en el piso, lo cual le gano de su guardia un golpe a las costillas; Snape mantuvo una cara impasible sin emitir palabra que pago con un rodillazo en las costillas del guardia en turno; Remus intento hablar y explicarle que no entendíamos lo que decían, lo cual también le gano de su guardia una patada en las costillas, poco sorprendentemente cuando Bill intento hablar en otro idioma y se ganó un golpe pero esta vez en la espalda de su captor.
Ron y yo nos volteamos a ver ¿qué le harían a las chicas? El hombre paro primero frente a Ron el más alto de nosotros y después de las preguntas de rigor y de no recibir la respuesta que esperaba, su guardia lo empujó hacia abajo haciendo que pegara la cara con el piso. Todos nos jalamos e intentamos liberarnos para ayudarlo, Hermione, Cleao inclusive Malfoy lo cual nos ganó que nos empujaran fuertemente de los hombros para mantenernos quietos.
El hombre camino hasta el otro lado de la fila, era mi turno. Mi gorila me levanto la cabeza del cabello; pero cuando iba a preguntar se oyó del fondo susurros -¡Ah Puch!, ¡Ah Puch!- El líder grito nuevamente ¡Tlami! Y los hombres callaron, hizo una seña con la mano y fui empujado al piso sin preguntarme nada.
Siguió con Malfoy, el líder miro fijamente su cabello y sus ojos. Al preguntar contesto con su típico tono de superioridad que no entendía. Pero en lugar de que el castigo se lo diera el guardia, fue el líder el que le dio un golpe en la cara, seguido por una patada en el estómago. Malfoy cayó al piso, haciendo que reaccionáramos violentamente todos.
Snape intento levantarse, los demás nos resistimos a nuestros captores; Cleao grito su nombre y se abalanzo a ayudarlo, pero no lo logro. El hombre la intercepto, la tomo del cuello y la levanto. Al ver eso nuestros forcejeos aumentaron, incluso Malfoy que estaba tendido en el piso sosteniéndose el estómago intento levantarse.
Al estarla levantando del piso Cleao hizo fuerza e intento patearlo, pero el hombre la sacudió; en ese momento los hombres del fondo que se encontraban frente a Cleao empezaron a gritar.
-¡ Sleectum Ya´r.¡, ¡Sleectum Ya´r.¡-
El líder detuvo los forcejeos y volteo abajo para verla. Y ahí a la vista de todos asomando por el cuello de su camisa, se encontraba brillando la piedra verde colgada con el cordel de cuero de su cuello.
-Sleectum Ya´r- Dijo el hombre con cara seria y un extraño brillo en los ojos, puso a Cleao en pie agarrándola de los hombros y la sostuvo hasta que ella pudo mantener el equilibrio por si sola.
Eso nos dejó confundidos, por lo que todos paramos el forcejeo y Cleao aun agitada se quedó parada, viendo fijamente al líder y cubriendo la piedra con la mano. El líder hizo unas señas con las manos, nuestros captores dejaron de hacer fuerza para someternos y después de que lo obedecieron dio un paso atrás, miro a Cleao de pies a cabeza y volvió a hablar en perfecto español.
–Soy Chakte Gran líder del Consejo de Izamal, Bienvenida a casa portadora de la piedra.-
Un Capitulo más. (Yeiii)
Gracias a todos los que leen esta historia y en especial agradezco a Yuriko Chun-Li, Aliteru y Alejandro Potter cuyas notificaciones de follow y favoritos me dieron los ánimos de subir el capítulo aun con esta gripe horrible. (Aunque me imagino que si normalmente, aun con mi mejor esfuerzo salen errores, esta vez será peor. Luego menos medicada le doy otra vuelta)
Y no Olvido a Sukito 2005 que me agrego aunque estaba más muerta que los zombies de Walking Dead.
Espero haya sido de su agrado y si tienen oportunidad me gustaría oir de Ustedes
Eol.
