Una semana había pasado desde el enfrentamiento en el gimnasio entre Sakura y Ayami, una semana en la cual Syaoran no le dirigía ni siquiera miradas a Sakura, de hecho, la trataba como cuando eran niños y solo se soportaban por el bien de sus padres, a lo cual esta situación tenía a la chica mentalmente cansada y frustrada hasta el extremo.
Sakura podría describir su semana como la más triste de toda su vida, tan siquiera cuando ella y Syaoran eran niños se llevaban mal y esos los incitaba a retarse el uno al otro o a pelearse entre sí, pero al menos había interacción entre ellos. Todo lo contrario a la última semana en la que Syaoran no la miraba a los ojos desde que le dijo aquellas palabras.
«Me preocupé por ti como jamás me he preocupado ni por mí mismo» recordaba ella mientras miraba la foto que se había tomado con Syaoran cuando tenían un par de días saliendo y que guardaba en su diario.
Aquella frase era totalmente cierta, lo conocía muy bien y estaba completamente segura de que decía la verdad. Desde que hicieron las paces hace unos años ella pudo darse cuenta de muchas cosas de su personalidad, sin embargo, la más resaltante es que Syaoran era que en primer lugar, él era una persona muy cerrada, aunque misteriosamente con ella siempre tuvo más confianza y nunca dudó en mostrar ese lado que con los demás prefería guardarse, Sakura sonrió levemente – Eso ahora tiene mucho sentido –.
Y también, con los años había podido darse cuenta de que Syaoran no era de los que mostraba interés en la gente, de hecho, solo lo había visto mostrar interés por su madre aquella vez que decidieron hacer las paces para que el matrimonio de sus padres resultara bien.
Entonces, como si un rayo hubiese impactado sobre su cabeza, a su mente vino el recuerdo del día que él se mudó a su casa y ella se cortó el dedo con el cuchillo, y aunque ellos no estuvieran en los mejores términos en ese momento, él no dudó en ayudarla; también recordó aquella vez cuando solo tenía 12 años y decidió declararse a Yukito, el mejor amigo de su hermano, pero éste la había rechazado alegando que no se sentía de esa forma por ella y que ya tenía a alguien especial, esa tarde en el parque ella le contó todo a Syaoran mientras lloraba y él no dudó en dejar de lado su seriedad y orgullo para abrazarla y consolarla.
-Siempre ha estado ahí preocupándose por mí, y yo lo traté de lo peor – Pensó ella enojada consigo misma por haber ocasionado aquella absurda situación en la que se encontraban hacía una semana.
«¿Es eso razón suficiente para ti?»
-Por supuesto que lo es, pero fui una idiota y en ese momento no te lo dije y por eso tienes razón suficiente para no querer hablarme – Pensaba ella mientras guardaba la fotografía en su diario y levantándose de la cama decididamente.
Era alrededor de la media noche, sin embargo, no podía esperar hasta el otro día para hablar con él, por lo que cuidadosamente salió de su cuarto y caminó silenciosamente por el pasillo hasta quedar justo al frente de la habitación de él, suspiró nerviosa antes de empezar a girar el pomo de la puerta.
Syaoran se encontraba mirando el techo tratando de conciliar el sueño, aunque como cada noche, aquello sería imposible hasta la madrugada, cuando de repente escuchó la puerta de su habitación abrirse mostrando sorpresivamente a Sakura quien se quedó parada en el marco de la puerta unos minutos mirándolo fijamente y él devolviéndole la mirada, para luego cortar el contacto visual, cerrar la puerta y posteriormente sentarse en la cama, Syaoran la imitó.
Se miraban con miedo y tragaban saliva nerviosamente, hasta que Sakura respiró profundamente y sin dejar de mirarlo soltó débilmente – Lo siento, lo siento, lo siento muchísimo.
Syaoran relajó sus facciones y se dispuso a hablar – No tienes que… – Sin embargo, el dedo índice de Sakura se posó en boca haciéndolo callar.
-No digas nada, solo escúchame – Pidió ella – Lamento haberme peleado con Ayami, fue estúpido que haya recurrido a la violencia, pero no soporté que ella hablara de la forma en que lo hizo, tal vez ella siga creyendo que eres solo mi hermano, pero para mí eres mi novio, y que ella hablara de como la besaste aquella vez me puso como loca.
-Ya te dije que ella… – Pero Sakura volvió a interrumpirlo.
-No, Syaoran – Siguió – También lamento haberte gritado y haberme enojado contigo cuando fuiste el único que se preocupó por terminar con la pelea, y aunque eso no me haya salvado de los problemas, apenas pude notar que realmente te preocupas por mí y que yo no supe valorarlo.
-Sakura…
-Te dije que no – Volvió a decir ella sin parar de hablar – Siempre has estado preocupándote por mí, incluso cuando éramos niños y apenas nos soportábamos y no dudaste en ayudarme con la cortada; y esa vez en que Yukito no me correspondió y me dejaste llorar en tu pecho toda la tarde, y hace una semana en el gimnasio, por Dios, he sido una completa tonta al no darme cuenta.
-Sakura…
-Y si es razón suficiente que te preocupes por mí – Decía ella sintiendo su garganta arder – pero fui una tonta por no verlo antes y esta ha sido una semana de infierno y vaya que me la merezco por haberte tratado como lo hice…
- ¡Sakura! – Dijo él tomando toda la atención de ella quien había soltado unas pequeñas lágrimas.
Ella se limpió una lágrima antes de hablar en voz baja – Entenderé si sigues enojado conmigo.
-No estoy enojado contigo, nunca lo estuve – Confesó él.
- ¿De veras? – Preguntó ella.
-Solo me preocupé por ti, por eso reaccioné así – Dijo Syaoran mientras tomaba tímidamente la mano de ella entre la suya – También ha sido una semana de infierno para mí.
Ella sonrió levemente mientras él pegaba sus frentes – ¿Eso significa que me disculpas por todas las tonterías que hice hace una semana?
Syaoran le dio un dulce beso en los labios antes de responder – Sí.
Sakura se mordió el labio inferior mientras sonreía y sentía como Syaoran apretaba su mano cuando volvió a capturar sus labios en un beso más largo e intenso. A pesar de que tuvieron que esperar una semana para hablarse de nuevo, al parecer había valido la pena ya que Sakura podía sentirse en paz consigo misma de nuevo y también podía sentir esas cosquillas en su estómago de nuevo cada vez que Syaoran hacía ese tipo de cosas.
Syaoran pasó su brazo por la cintura de ella rodeándola y acercándola más a él, a lo que Sakura se recostó encima de él hasta que quedaron acostados en la cama, a lo cual ella decidió ponerse a horcadas mientras sentía las manos de su novio tocando sus muslos por encima de su pijama. Era la primera vez que Sakura hacía algo tan atrevido como eso y se sonrojó mucho al sentir la mano de él tocando levemente su trasero, sin embargo, no le molestó.
Sakura ponía ambas manos en la cabeza de él enterrando sus dedos en cabello marrón con desesperación, podía sentir como la lengua de él acariciaba ferozmente la de ella haciéndola ahogar gemidos. Syaoran por su lado, estaba impresionado por la nueva posición en la que Sakura había decidido comenzar aquello esa noche, no le molestaba, por lo que aprovechó la posición para cortar el beso y empezar a repartir besos en el cuello de ella.
Sakura se mordía el labio inferior al sentir los labios de él contra su cuello y entre leves gemidos soltó – Extrañaba esto.
-También yo – Respondió él dando besos en clavícula – ¿Puedo confesarte algo?
-Claro – Dijo ella mientras él abandonaba su cuello y la miraba a los ojos con una sonrisa pícara.
-No sé si estás bien o mal decirte que me pareció realmente sexy verte peleando con Ayami.
Sakura se sonrojó mucho mientras reía – Vaya momento para pensar que soy sexy.
- ¿Qué quieres que te diga? Jamás te había visto pelear, y que lo hayas hecho por mí solo lo hace más excitante.
-Que fetiches tan raros tienes – Dijo ella capturando de nuevo sus labios.
Syaoran volvió a introducir su lengua en la boca de ella, sin embargo, esta vez Sakura optó por morder levemente el labio inferior de él haciéndolo gemir en su boca. Aquella acción solo hizo que Syaoran necesitara más cercanía por parte de ella, una que aún no habían podido experimentar. Por lo que, nerviosamente coló ambas manos por debajo de la camiseta de pijama de ella empezando a acariciar su estómago, pero sin subir más.
Sakura pudo darse cuenta de que las manos frías de él no subían más allá de su estómago y estaba muy segura de la razón por la que pasaba aquello – Syaoran.
Él la miró sorprendido de que haya cortado el beso inesperadamente, por lo que Sakura al tener su atención lo miró a los ojos fijamente – Puedes tocar más arriba si quieres.
-Pero dijimos que no haríamos nada como eso mientras ellos estuvieran en casa – Dijo él refiriéndose a sus padres.
-Lo sé – Acordó ella susurrando – Pero he estado pensando en algo.
Él la miró con curiosidad – ¿De qué se trata?
Ella se sonrojó mucho y se sintió avergonzada – Olvídalo.
-Ni hablar – Respondió decidido a saber – Ahora debes decirme.
-Vas a pensar que soy una pervertida – Dijo avergonzada.
-Según tu yo soy el de los fetiches raros y aun así te lo dije, ahora habla.
Sakura suspiró resignada y se sonrojó de nuevo antes de hablar – Estaba pensando en que no estaría mal tocarnos un poco más.
Él la miró confundido – ¿Podrías ser más específica?
-Hablo de que, es obvio que ambos queremos hacerlo, pero no lo haremos hasta quedarnos solos, por lo que estaba pensando en que podríamos tocarnos un poco más, ya sabes, por debajo de la ropa y todo eso, solo hasta que podamos hacerlo ¿entiendes? – Dijo ella roja hasta la coronilla.
Syaoran no pudo más que reírse un poco ante la actitud de su novia – Eres tan graciosa cuando tratas de decirme que quieres te toque, y que tú quieres tocarme más allá de la ropa.
-Tus risas solo lo hacen más bochornoso de lo que ya es – Respondió ella – Entonces ¿qué dices?
-Digo que es la propuesta más sexy que me has hecho en la vida – Dijo él aun riéndose.
Sakura movió la cabeza negativamente antes de abrazarlo por el cuello – Sólo cállate y bésame, tonto.
Syaoran no se hizo esperar volviendo a juntar sus labios con los de ella y sintiendo de nuevo sus lenguas jugar la una con la otra. Él volvió a poner sus manos debajo de la camiseta de ella, pero esta vez las fue subiendo poco a poco hasta sentir los senos de la chica sin brassier, cosa que lo puso un poco nervioso, pero ya no era momento de echarse para atrás.
Empezó a acariciar uno de sus senos con una mano palpando por primera vez aquello, no eran enormes, sin embargo, se acoplaban perfectamente en sus manos y pudo sentir como sus pezones estabas erectos, a lo que cuando empezó a acariciarlos pudo escuchar a Sakura ahogando gemidos en su boca cada vez más fuertes.
Era la primera vez que Sakura era tocada de esa forma y a pesar de que era también primera vez que Syaoran lo hacía, le estaba resultando de maravilla ya que jamás se había sentido de esa manera. Entre ligeros gemidos, Sakura apenas pudo darse cuenta de que la erección de Syaoran estaba chocando con ella, y era la primera vez que podía sentirla completamente ya que aún se encontraba sentada de horcadas.
Syaoran apenas había podido notar el estado en que se encontraba, ya que estaba ocupado acariciando los pechos de su novia, por lo que Sakura aprovechó aquello para hacer viajar una de sus manos por el pecho de Syaoran hasta que llegó hasta su pantalón de pijama, donde sin pensarlo dos veces, ya que si lo hacía se acobardaría, decidió deslizar su mano dentro del mismo, así como también de los bóxers de él tocando por primera vez su parte más íntima.
Aquella acción, sin duda, tomó a Syaoran desprevenido a tal punto de cortar por un momento el beso y las caricias a Sakura para mirarla sorprendido. Ella simplemente se limitó a darle una sonrisa tímida, a lo que él se relajó y simplemente se la devolvió dándole a entender que no le molestaba que hiciera eso, de hecho, no le molestaba para nada.
Ella volvió a besarlo mientras empezaba a tocar la masculinidad de su novio. Era la primera vez que hacía algo como eso, por lo que estaba un tanto nerviosa y no tenía idea de cómo hacer aquello, sin embargo, los gemidos de Syaoran en su boca solo le indicaban que sea lo que sea que estuviese haciendo estaba bien y eso era suficiente para seguir con aquello.
Sakura decidió envolver su mano completamente en su masculinidad y empezó a masajearlo y acelerando aquello conforme él acariciaba sus senos, ambos trataban de no gemir demasiado fuerte para no despertar a sus padres, por lo que prácticamente debían ahogarlos.
Ambos pararon las caricias para luego mirarse mientras respiraban agitada pero silenciosamente, él sacó sus manos de la camiseta de ella, mientras que la chica hizo lo mismo con su mano del pantalón de pijama de él. Sakura se mordía el labio inferior mientras que Syaoran no paraba de ver sus labios con deseo, sin embargo, antes de hacer cualquier cosa le habló.
-Eso fue jodidamente sexy.
Sakura sonrió avergonzada aún por lo que acababa de hacer, pero eso quedó olvidado cuando Syaoran delicadamente la bajó de encima de él recostándola en la cama para esta vez ponerse él encima de ella y empezar a besarla desde su abdomen hasta sus senos por encima de la ropa.
Sakura no podía esperar a que hiciera eso cuando ella no tuviera ropa, sin embargo, por el momento pudo conformarse con aquello. Syaoran volvió a besarla con ferocidad mientras con una mano recorría desde los hombros pasando por los senos y el abdomen de ella hasta encontrarse con la elástica del pantalón de pijama.
Al llegar a ese punto no dudó en colar su mano en aquel lugar tocando a su novia por encima de las bragas de encaje, ante aquella acción Sakura lo besó con más fuerza dándole luz verde para seguir con lo que estaba haciendo, por lo que Syaoran no esperó para deslizar su mano dentro de la ropa interior haciendo contacto por primera vez con la intimidad de ella.
Syaoran empezaba a conocer esa parte tan íntima de su novia con parsimonia, como si tuviera miedo de lastimarla, sin embargo, los besos de ella en respuesta le mostraban que eso le gustaba, por lo que no dudó en empezar a explorar con sus dedos esa zona, acariciándola y provocando que sus gemidos impidieran que lo besara tan seguidamente.
Sin embargo, no se detuvo, por lo que no pudo separar su boca de la de ella ya que si lo hacía podrían descubrirlos, sus caricias se hacían más fuertes e íntimas, y no paró hasta que se fijó como Sakura no lo besaba completamente y soltaba un largo y último gemido antes de que su respiración se volviera agitada.
Él retiró su mano de esa zona para acostarse junto a ella, ambos estaban agitados y sus ropas estaban hechas un desastre, sin embargo, tanto Sakura como Syaoran se miraron para sonreírse por lo que acababa de pasar.
Syaoran abrazó a Sakura para darle un beso en la frente y luego hablar – ¿Por qué tardamos tanto para probar esto?
-No tengo idea – Dijo Sakura aun con la respiración entrecortada – Pero te aseguro que quiero volverlo a intentar.
Syaoran la miró con una sonrisa – Creo que después de todo si eres una pervertida.
Sakura no dijo nada, simplemente se limitó a morderse el labio inferior antes de besarlo de nuevo. Por fin se sentía todo en su lugar de nuevo.
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N/A: Hola lectores y lectoras, espero que hayan tenido un genial fin de semana. Bueno aquí les dejo este capítulo cargado de mucha emoción, espero que les haya gustado;) Muchas gracias a todos los que me leen, las visitas en la historia cada vez aumentan más y eso me emociona mucho, y no olviden seguir comentando, me encantaría ver sus reacciones a este capítulo. Un beso enorme, y nos leemos el jueves. Bye.
