Capitulo XIII:
Edward POV.
Después de aquella llamada me quedó claro que Bella ya no quería saber más nada de mí, fui un idiota, extrañaba su aroma, su voz, el latido de su corazón, el rubor de sus mejillas. Necesitaba verla, saber que estaba bien, que era feliz. Fuera lo que fuera que ella había elegido para su futuro, debía asegurarme que sería feliz y que nada ni nadie le haría daño.
Pasé semanas enteras pensando en como llegar a Phoenix sin que ella se diera cuenta y sin que Alice me viera, de seguro que le contaba a Carlisle, el me había aconsejado que la dejara vivir en paz.
Le hice creer que no me importaba, que ya no la amaba. Si ella sentía un cuarto del amor que yo sentía por ella seguramente estaría destrozada por el resto de su vida.
Entre mis recuerdos con Bella de pronto se me vino a la mente la primera vez que hicimos el amor, estaba tan preocupado por ella, no sabía si sería capaz de resistirlo, aquel sudor tibio que inundaba su cuerpo hacía que su aroma fuese mucho más intenso, el brillo, el deseo en sus ojos. Es la mujer más hermosa del mundo, la mía cántate, sabía que nunca, nunca podría olvidarme de ella, me pertenecía, era mía, mi Bella.
Estaba tan absorto en mis pensamientos que la vibración de mi móvil me hiso saltar.
-Alice… Que ocurre?
-Edward, Carlisle viajó a Phoenix con Esme, llevaban una maquina rara, creo que para una embarazada.
-Para una embarazada? Estas segura Alice? Viste algo de esto?
-Si, estoy segura, me dijeron que iban a visitar a un amigo del Carlisle, pero los vi en el aeropuerto y puedo asegurarte que el avión iba rumbo a Phoenix.
-Pero, por que Carlisle iría Phoenix con equipo de ultra sonido?
-No lo se, pero…
-Que?
-No, nada, pensé que podía…
-Que? Alice! Dime lo que estas pensando!
-Nada Edward, es solo que, como no puedo ver a Bella, tal vez puede haber ido a verla a ella. Cada vez que Carlisle se va a Phoenix desaparece de mis visiones.
-Es imposible Alice, Bella no puede estar embarazada, con el único….
No terminé la frase, hasta donde yo sabía yo había sido su primer "hombre", pero ella se había con Jacob Black, tal vez ellos…
No, no, no puede ser, dije para mis adentros.
-Edward, estás ahí?
-Este… si Alice, me decías?
-Es solo para que lo supieras, tal vez puedas llamar Carlisle y preguntárselo, nada pierdes.
-No, si esta con Bella no creo que ella quiera saber de mi.
-Ok, como tú digas, luego te hablo.
-Ok, adiós.
La llamada de Alice me hiso pensar nuevamente que Bella y Jacob estaban juntos, pero no lograba hacerme la idea.
Decidí que era tiempo de que ella supiera que en verdad la amaba, que cada momento a su lado era para mi como haber encontrado la razón de la existencia de la luna, que el latir de su corazón enamorado era mi música favorita, que cada momento era eterno y sublime, que las estrellas era más brillantes cada vez que hablábamos.
Pero que podía hacer? Me pidió que no la volviera a llamar, y con justa razón, pero necesitaba desahogarme, sacarme toda la rabia que sentía por hacerle daño, ella tenía que saber que la amaba con toda mi alma, si es que tenía una.
Fue entonces cuando se me ocurrió escribirle una carta, pero deseché la idea, ya que seguramente al ver el remitente la mandaría directo al tarro de la basura, un email, si, un email, no podía estar seguro de que lo leería antes de borrarlo, pero debía intentarlo.
Me senté frente al ordenador, no lograba hilvanar las frases de manera coherente, no sabía por donde empezar.
Finalmente le escribí algo simple, pero que expresaba a la perfección mis sentimientos, el nombre decía todo lo que ella significaba para mi, era "Para mi Bella"
Mi Bella:
No logro imaginar mis días sin ti a mi lado, no puedo seguir con esta existencia vacía, me haces falta, mucha falta. Por favor no me cierres la puerta una vez más, no quiero seguir haciéndote daño, no tengo nada, absolutamente nada si no te tengo a ti.
Si no quieres volver a dirigirme la palabra, no lo hagas, pero por lo menos concédeme la dicha de volver a ver tus ojos a la luz de la luna, volver a sentir tu respiración en el lóbulo de mi oreja, con eso me conformaré y me iré tranquilo sabiendo que podrás ser feliz.
Se que en este momento ya nada es lo que parece y es hora que confiese, estoy aquí buscando palabras para decir que hay un motivo del por que yo me aleje de ti, pero entenderé si me dices que ya no puedes confiar en mi.
Antes de juzgarme escucha mi corazón, que también el tiene algo que decir. Yo se, que por temor, por que era más fácil pretender y por no saber que hacer estás al sol buscando el destino y por alcanzarlo de algún modo puedes ser capaz de todo, eres tu, ahora solo tu, quien me puede salvar.
Se que lo arruiné pero te amaré por mucho más que para siempre.
Siempre tuyo.
Siempre mía.
Siempre nuestro.
Edward.
Lo leí como 50 veces antes de pulsar "enviar", hasta que por fin lo hice, no podía esperar una respuesta, pero deseaba con todas mis fuerzas que me enviara una, aun que fuera solo para decirme que no le importaba.
Me quedé estático frente al ordenador.
Pensé en que ya no tenía caso seguir vagando por el mundo, por lo que decidí volver a Forks, con Carlisle y mis hermanos.
