Titulo: They say all's fair in love and war

Summary: Edward es un cantante despreocupado que lleva una vida de lujos y romances esporádicos. Su vida transita de fiesta en fiesta, ¿Pero que sucederá cuando conozca Bella, una camarera que lo detesta? Desde que la vio en ese pequeño bar de New York solo tiene un objetivo, conquistarla. TH

Todos los personajes de esta historia pertenecen a la genial Stephenie Meyer, yo solo los tomo prestados un ratito :D

Espero que les guste, nos leemos más abajo


Capítulo trece

Bella no, no vayas!

Edward ya estaba acomodado en el sofá, con una manta ligera y se irgió un momento para observarla salir del baño.

Inmediatamente se arrepintió de haberle dado esa remera a Bella. Se castigo mentalmente mientras recorría sin miramientos el largo de sus piernas, que la remera olvidaba tapar, con la mirada. Le quedaba realmente holgada pero no dejaba de ser sexy. Y verla así, con su propia ropa...

-Buenas noches. - Susurro Bella y se mordió el labio mientras se sonrojaba ante la mirada esmeralda de Edward.

-El labio, no.

-Buenas noches

-Bésala, bésala... ¡Por Dios!

Edward se mantuvo en el sillón tratando de absorber todo lo que pudiera de Bella. ¡Tendría que haberse negado a que atendiera esa llamada en el ascensor! ¡Esa maldita amiga que tenia, siempre interrumpía lo interesante! ¡Tendría que haberla tomado allí mismo, haberle sacado la remera blanca que llevaba!

Pero ella dio media vuelta y antes de el pudiera darse cuenta, ya estaba dentro de su cuarto y cerraba la puerta.

Edward sabía perfectamente que esa noche la pasaría en vela. Bella tampoco esperaba una buena noche. Ambos podían recordar de forma muy fresca todo lo que había sucedido esa noche. La furia del restaurante, la pasión del elevador, las miradas esmeraldas... Bella se sonrojo al recordar lo que había pasado hacia pocos minutos, ¡Si solo Alice no hubiera llamado! No sabía si agradecerle o matarla. Era extraño que con Alice siempre fuera de esa manera.

Bella se recostó en la cama y desde allí, cómoda y calentita, observo el cuarto a oscuras de Edward. El tono crema casi dorado de las paredes. El gran ventanal desde donde se podía ver toda la ciudad y parte del Central Park. La suave alfombra de color oscuro.

Y le asombro la cantidad de cds que había perfectamente acomodados en una inmensa estantería empotrada en la pared. Tanto que se levanto de la cama calentita, prendió la luz y recorrió con un dedo una de las largas columnas de cds. Había de todo. Desde clásicos de Beethoven en diferentes ediciones hasta lo mas nuevo de Coldplay. Jazz, Rock, Pop… Bella descubrió miles de intérpretes y grupos que nunca había escuchado nombrar. Y varios estilos que nunca había conocido ni escuchado.

Fascinada con la cantidad de cajitas en perfecto estado no escucho el ruido de la puerta abriéndose ni los pasos sobre la suave alfombra.

-¿Qué es lo que haces? - Bella sintió la voz aterciopelada demasiado cerca de su oído y soltó un pequeño gritito de la sorpresa. El corazón le latía desenfrenado en el pecho y se había quedado sin oxigeno.

-¡Dios mío! No vuelvas a hacer eso. Vas a matarme!

Edward no dijo nada y solo la observo a ella que frenéticamente tomo el borde de la camiseta y la estiro intentando, y fallando, cubrir sus piernas.

-¿Qué es lo que estas haciendo? ¿Piensas dormir o vas a pasarte la madrugada mirando mis cds?

-Yo, yo.. No podía dormirme - Al segundo se arrepintió de lo que había dicho. Había sonado tan infantil. Se sonrojo.

-Yo tampoco - Le sonó sobrenatural que Edward admitiera eso. Parecía demasiado terrenal para alguien como el. Edward el perfecto egocéntrico. A Bella le volvió a subir la sangre a la cabeza. ¿Por qué no podía mantenerse cuerda a su lado? En un segundo pasaba de odiarlo a..

Bella negó suavemente con la cabeza y desecho ese pensamiento.

-¿Qué pasa?

-Nada, no importa. No me parece justo que duermas en el sillón.

-¿Y que propones? No voy a dejarte dormir allí, seria poco caballeroso de mi parte - Bella estuvo por contestarle que el nunca era caballeroso en realidad pero se cayo. NO era un buen momento para empezar una pelea con el rostro de granito de Edward.

-Durmamos los dos allí. Es lo suficientemente grande

Edward estuvo a punto de negarse. Sabia que tendiéndola tan cerca le seria, ahora sin lugar a dudas, imposible dormir. Pero la fragancia de Bella lo tenía hipnotizado, drogado.. Y quería más.

-Pero

-Lo dijo en serio. Es gigante la cama y el sofá.. Parece muy cómodo pero es un sofá, no una cama. Encima es tu cama..

-Shhh. Esta bien, esta bien. - Dijo rápidamente al darse cuenta de que había puesto demasiada atención en sus labios.

Ambos se acostaron en los extremos de la cama y se dieron la espalda. Edward intentaba concentrarse en la habitación a oscuras y olvidar el perfume floral de Bella. Cada segundo era como una tortura. Dio media vuelta y contemplo su cuarto pero demasiado rápido se perdió imaginando la textura de la piel de Bella bajo la yema de sus dedos.

No tenia idea cuanto había pasado desde que se habían acostado pero Bella no se había vuelto a mover, él en cambio daba vueltas en la cama sin rumbo y no se animaba a levantarse para ver que hora de la madrugada era. Sabia que no servia de nada si en algún momento podía dormirse.

-Edward - La voz de Bella susurro su nombre pero él solo pensó que lo estaba imaginando, junto con sus fantasías donde Bella no había atendido la llamada de Alice en el elevador.

Se dio vuelta esperando encontrar la espalda de Bella pero en vez de eso encontró su rostro a solo milímetros del suyo. Pudo sentir su respiración contra su propia cara, su perfume florar impregnado en su nariz y su suave piel llamándolo.

-Edward

Se dio vuelta rápidamente moviendo toda la cama en el camino. Esta vez, era imposible que fuera su imaginación. Había sentido su aliento en el rostro cuando Bella había pronunciado su nombre, sus suaves labios moviéndose. Se pregunto si estaba perdiendo la razón. Y sin pensarlo, volvió a darse vuelta para encontrar a Bella profundamente dormida.

-Hablas dormida – susurro mientras recorría sus labios. Pero ahora que estaba seguro de que no había inventado nada no pudo evitarse preguntar por que Bella lo llamaba. Por que Bella soñaba con él. Y fue algo que definitivamente le quito el sueño.

Y varias horas después mientras el sol se asomaba sobre el horizonte seguía reflexionando sobre esa extraña mujer que no había dejado de llamarlo en toda la noche y ahora estaba recostada sobre su pecho mientras que él recorría con sus dedos su largo y enmarañado cabello caoba.

Como Bella pensaba el viaje a Londres fue inevitable. Y Edward no había esperado más que a la mañana siguiente para plantear, con una renovada expresión insípida, que ella estaba obligada a ir.. Obviamente que el lo hizo sonar mucho mas educado y menos autoritario pero Bella pudo captar el mensaje subliminal sin ningún problema.

Después de las tantas vueltas que le había dado a su relación esa noche , Bella había resignado a que las cosas cambiaran. Sabía que el autoritarismo era todo para Edward y que nunca llegaría a conocerlo verdaderamente. Y aunque le parecía incorrecto y bastante arriesgado viajar a Londres para conocer a su familia, debía aceptar su decisión. Después de todo, ella era su empleada. Nada más que eso. Aunque la noche anterior había descubierto que ella quería mas que eso.

Esa noche, de espaldas a Edward, compartiendo la misma cama, se dio cuenta de que en realidad siempre había esperado ansiosamente sus notas impersonales y sus salidas increíbles. Que a pesar de su belleza no terrenal y su cara de granito estaba empezando a tomarle cariño. Y a pesar de todos sus pronósticos y de sus propios deseos estaba empezando a enamorarse.

Y cuando lo pensó y finalmente lo asumió, no pudo evitar derramar una lágrima. Por que sabía que no iba a funcionar. Que ese hombre que hoy compartía la cama con ella era sin dudas un ser frío y distante que nunca iba a fijarse en ella.

Presiono los labios fuertemente y se negó a si misma que estuviera enamorada de ese hombre, aunque se contradijese a los dos segundos.

Pocos días después, Bella estaba bastante histérica mientras terminaba de armar su valija para su viaje a Londres. No había tenido tiempo esa semana para nada, ya que había dado su último examen esa tarde y Edward llegaría en dos horas y ella ni siquiera se había bañado.

Caminaba frenéticamente por el departamento, tomando una y otra cosa del baño, la cocina y su cuarto y preguntándose que clase de cosas tendría que llevar. Y entre medio de esos pensamientos, no podía evitar reflexionar sobre el examen de esa tarde, maldiciendo al profesor y así misma por algunas cosas de las que estaba segura que se había equivocado.

Tomo las últimas cosas que le faltaban y cerro a presión la maleta. Mas tranquila y segura de que estaba a tiempo para hacer todo lo que le faltaba arreglar antes de irse al otro lado del océano Atlántico, se sentó sobre la valija y reflexiono sobre la semana que tenia por delante.

Y descubrió que estaba nerviosa, con miles de mariposas en su estomago, y curiosamente, no por el viaje en avión (que siempre le había aterrado) sino por conocer a la familia de Edward. Se encontró preguntándose que pensarían de ella el señor y la señora Cullen… y nuevas mariposas le llenaron el estomago.

Si ni ella misma podría creer que Edward y ella eran una pareja, ¡¿Cómo iban a serlo sus padres?! Básicamente, ella no sabía nada de nada sobre su único hijo y ¡ni siquiera había sonado convincente ante Marcus, el empresario del concierto!.

Y aunque no quería admitirlo, lo que mas le preocupaba era que pensarían de ella los Cullen. En el peor de los casos, podía imaginarse la cara de desagrado de un rico hombre setentón y su esposa llena de anillos de oro, al descubrir quien era la novia de su perfecto hijo.

Nuevas oleadas de pánico recorrieron su cuerpo. Y a pesar de eso, no podía evitar preguntarse, por que se preocupaba tanto por eso. Después de todo, Edward y toda su familia no eran nada para ella. Y en menos de dos meses, serian historia. Junto con Edward.

Su estomago dio un vuelco. No podía creer como había sido tan entupida.. ¡Como se había enamorado de ese hombre apático! Por que había desistido finalmente. Había descubierto que no lograba nada mintiéndose a si misma. Que ese hombre la atraía como ninguno otro lo había logrado… No tenia forma de explicar que hacia que cada vez que lo veía le temblaran las piernas, se sonrojara y todo un proceso químico se desatara en su cuerpo. No había ninguna razón que pudiera darse, como el amor no tenia ninguna razón.

El ruido del teléfono la saco de su ensoñación, se enjuago las láminas y corrió hasta el aparato.

-Hola

-¿Bella? ¿Estas bien?

-Alice. No pasa nada.

-¿Cómo que no pasa nada? ¡Estuviste llorando!

-¿Qué? No!

-Si es por el viaje, ya mismo me das la dirección de ese inútil. Te juro que lo mato!

-Alice!

-¡¿Qué!? Soy tu amiga y ese idiota cara de nada no va pararme

Bella contuvo una risotada al imaginarse a Alice intentando golpear a Edward. Y casi lloro de la risa mientras imaginaba a Edward sosteniendo a Alice de la cabeza e impidiéndole seguir acercándose a el.

-¿Qué es tan gracioso, Isabella?

-Nada, nada.. Yo solo me imaginaba lo que pasaría cuando intentaras golpearlo.

-¿Quién dijo que fuera yo? ¿Para que esta Jasper?

Ambas se rieron y..

-Vamos, Bella. ¿Qué es lo que pasa? ¿Qué te hizo?

-No me hizo nada, Alice. Solo que sabes cuanto miedo le tengo a los aviones. – Tomo aire – Y todo eso.

-¿No estarás preocupada por conocer a sus padres, no?

-¿Qué? Claro que no.

-Bella te conozco. Se que Edward significa algo mas para ti de lo que quieres admitir.

-¡No empieces!

-Bella te estas enamorando, lo se. Y también se, amiga mía, que esto no tiene futuro.

Bella respiro profundo e intento olvidarse del profundo agujero que había empezado a formarse en el centro de su pecho.

-Alice, en serio, ¿Nunca pensaste en dedicarte a la comedia?

-¡Isabella! Se que tengo razón y se que esta actitud tuya de atacarme es justo lo que haces cuando quieres evitar un tema. Cuando aceptes lo que sientes, vuelve a llamarme. Buen viaje. Tu, tu, tú

-¡No puedo creerlo! ¡Esta loca! ¡Me corto! ¿Quién se cree que es.. – repetía indignada una y otra vez.

Diez minutos más tarde, luego de una ducha fugas, Bella marcaba desesperada el número de su amiga.

-Alice, lo siento, lo siento, lo siento. ¡No..

-¡LO SABIA! BELLS ERES TAN PREDECIBLE.

-¡Alice!

-Lo sabia, si!. Jasper me debes veinte dólares –Una risa más grave se escucho de fondo

-¿Qué?

-Le aposte que no tardabas mas de una hora en volver a llamar.

-¡Alice!

-¿Qué? Es una buena forma de ocio. Y dime, ¿Has aceptado la idea?

-Bueno, yo.. – Se sonrojo y las palabras salieron demasiado rápido de sus labios – Yalosabiaantesdequemellamaras.

-¿Qué dijiste? Más despacio

-Que ya lo sabía antes de que me llamaras

-JM. ¡Y NO PENSABAS DECIRMELO!

-No grites. Yo, si. Bueno, iba a esperar a que volviera de Londres. Ya sabes,

-¡Dios Bella! Sabes que ese viaje es un suicidio, ¿No cierto?

Bella no supo que contestar.

-No vayas.

-¡No tengo otra opción! Esta en el contrato

-¡No puede ser! Tiene que haber una forma. No puedes irte una semana con el. Es suicidio, Bella. Ese hombre es un apático! No puedo creer como te has enamorado de ese pedazo de roca.

Bella se sonrojo.

-Lo se, LO SE!

-Bella, sabes que todo esto no tiene ni principio ni final. Que no va ir a ningún lado. Dime que lo sabes.

-Lo se, pero eso no cambia nada. Ese es el problema.

-Espera un minuto, tiene que haber algo que hacer. No puede obligarte… Espera un segundo que hablo con Jasper.

-¡No, no, no! Alice, Edward estará aquí en media hora..

-¿Media hora? Supongo que estarás cambiada y lista para salir no?. ¿O me equivoco?

-Yo..

-¡Seguro que estas envuelta en una toalla y ni siquiera pensaste que vas a ponerte!

-Yo..

-¡No tengo que dedicarme a la comedia, Bells! ¡Cualquier día de estos me uno al circo como la adivina!

-Muy gracioso

-Ve a cambiarte. Por más que a Edward le guste que lo recibas en toalla, va a tener que esperar mucho más…

-¡Alice!

-Bella, por dios. No tienes que ir

-Pero

-Lo se, lo se. Cuídate mucho. Y.. ¡Aléjate de el! Después de lo del ascensor puedo imaginarme – Si, un pequeño desliz de Bella. ¡Como se arrepentía de habérselo contado!.

-Me tengo que ir. Edward va llegar pronto..

-Promete que vas a llamarme si algo sale mal.

-Si, si. Y solo por si no sobrevivo a Londres, ¡Feliz navidad!

-No te hagas al graciosa, Isabella.

-Bien, bien. Chau

-Chau. ¡No te olvides de cerrar las puer..

Bella cortó el teléfono, ¡No se iba a olvidar de cerrar las puertas!

Aunque el timbre sonó demasiado pronto, cuando a Bella le faltaba calzarse un zapato, terminar de abotonarse la blusa y volver a cerrar la maleta de donde había tenido que sacar algo de ropa.

Termino saliendo de su departamento, con el saco colgando de un brazo, la maleta medio cerrada y con el lápiz de labio en la mano. Tomo el ascensor y antes de tocar tierra terminó de pintarse los labios, cerró la maleta como pudo y se calzo el último zapato. Tenia los nervios a flor de piel y la adrenalina le corría a toda maquina por el cuerpo. Bajo y arrastro la maleta, sin ruedas, fuera del ascensor. Y cuando se dio vuelta se topo con algo… con alguien que olía muy bien y se sentía muy bien.

-¡Edward! ¿Cómo entraste?

El cuerpo de Bella en tan solo un segundo había reaccionado a la presencia de Edward y su corazón martillaba rápidamente en su pecho.

-El portero – dijo mientras señalaba al marido de Selia que barría la vereda y escuchaba sin disimulo su conversación.

-¡Oh, oh!

El silencio reino por un segundo. Bella estaba nerviosa y Edward tan indiferente como siempre. Aunque en su interior se desenvolvía una batalla campal entre lo que quería y lo que debía hacer. Bajo su cara de granito las cosas no eran color de rosa.

-¿Vamos?

-Si, claro. – Bella volvió a tomar la valija y honrada como era comenzó a arrastrarla por el lobby tratando de no llamar la atención de Edward quien, en cuanto la vio sonrió de lado como hacia tiempo no lo hacia. Bella se quedo fascinada con su expresión. ¡Hacia tanto que no veía ninguna emoción en ese rostro perfecto!

Edward tomo la valija y camino por el lobby dejando a Bella atrás.

-¡Vamos a llegar tarde!


Hola! Como estan? Espero que les haya gustado el capitulo.. Yo estoy muy muy bien.. con poco tiempo, pero bien.

Bueno, como siempre, quiero agradecerles a todas esas personitas maravillosas que leen mis locuras y especialmente, a las que comentan! (esta semana fueron.. WOW! un monton!):

Karin Cullen: muchas gracias por tus comentarios! Veremos que otras cosas tiene Edward bajo la manga.. muajaja. Besos!

pope . om: muchísimas gracias! Creo que yo estaría diez veces más histeria si fuera Bella. Saludos!

Chapis Cullen: esperemos que si.. Muchas gracias!

Tatianitap: Besos y gracias

Vampire Princesss: Muchas gracias! 107.. puff.. demasiado para mí. No? Bueno la verdad es q el tiempo se me pasa volando.. ojala los fines de semana fueran mas largos!!! Jaja. Seria un milagro. De nuevo, gracias como siempre. Y que tengas una buena semana.

Jos WeasleyC: tu comentario me hizo acordar de algo que comente con una amiga el viernes cuando volvíamos del gimnasio (medio muertas, por cierto). En realidad, nos preguntábamos más ¿Dónde están los hombres? Pero no estaría mal preguntarse donde conseguir uno como este, no? Jajaja muchísimas gracias

Carlita16: muchas gracias!

Arky00: Gracias!!!

MyM CYBER FRIENDSHIP: Claro que si.. pero quería agregar palabrotas jajaja. Muchas gracias!!

E. Cullen Vigo: Muchisisimas gracias! Besitos de vuelta

Yolaverty: es un milagro! Waw! Jajaja. muchísimas gracias por tu comentario

MSHelena: volví a leer tu comentario para responderte.. Y MIER… se me volvió a pegar. Maldición!! (por q hay que decir malas palabras en lenguaje neutro, ojo) jajaja. muchísimas gracias…

CullenOrange: es de piedra el muy… ay! No encuentro adjetivo jaja. Muchísimas gracias

Tanibells Cullen: muchas gracias! Siento el retrazo.. ando con miles de millones de cosas besos

Twilighterteamcullen: muchísimas gracias!!!

Culdrak: muchas gracias y repito perdón por la espera.

Renesmee1510: Gracias por la aclaración… igual no era tan difícil! Ahora mismo no se me ocurre como decimos acá.. voy a pensarlo. Muchas gracias!

Rosa House Wilson: muchas gracias y saludos!

Ahora, otra cosita que me quedo en el tintero (como dice mi profe de lengua) como deben suponer, me equivoque en la estimacion que hice sobre la cantidad de caps. No creo que tenga solo 15.. pero nunca se sabe! todo depende de como siga esto. Ya estuve pensando nuevas cosas.. y tengo miles de ideas!! (obvio q las escribi por q sino no duran mucho). Pienso volver al estilo de Living in the shadows.. pero mas tirando a lo detestivesco que a la abogacia (la verdad que no es mi campo). Bueno, nos estamos leyendo en la semana. Desenme suerte, que el sabado que viene organizamos un desfile (yo no desfilo por q me muero de verguenza) para juntar fondos para el viaje de egresados!! Asi que esperamos que venga MUCHA gente. Mientras, estoy vendiendo entradas y esas cosas.

Nos estamos leyendo,

Charlotte