LIDIANDO CON MI EX: CAPITULO 14
De camino a casa de sus tíos solo podía repetirse una y otra vez las palabras de la ojos chocolate "feliz arrepentimiento shiro" esta era la sinfonía de su perdición y marcaba los segundos que faltaban para que se separara de la Kurosaki. Un año en España, un año sin la azabache Karin Kurosaki.
-dos meses después-
Las vacaciones habían pasado muy rápido quién lo diría ahora solo estaba a una semana de entrar este pensamiento mantenía feliz a la azabache que hacía dos horas a había regresado a casa. En cuanto puso un pie dentro de la residencia fue atacada con abrazos y besos de su melliza y claramente un intento de su padre a quien recibió con una patada en el rostro.
Todo marchaba como era esperado en aquella familia peculiar hasta que al entrar a su habitación su melliza le dijo en tono procurante que tenían que hablar.
-Yuzu me estas preocupando ¿ocurrió algo?- pregunto con duda la azabache.
-Karin eso es lo que yo te debería preguntar- dijo la castaña un poco molesta.
-¿Por qué lo dices?- pregunto extrañada.
-Yukio me estuvo llamando en las vacaciones, la primera vez me dijo que si estaba contigo y yo le dije que no y después me conto que tu terminaste con el.-dijo molesta en esta ocasión.
-¡¿Qué?! Ese maldito te fue con el chisme- dijo sorprendida y molesta.
-Karin la que debería estar molesta soy yo, pensé que te gustaba. Si no era asi entonces porque lo aceptaste, Karin no debiste jugar con el pobrecito está destrozado, apenas hace cinco horas hablé con él y me dijo que quería hablar contigo cuando comiencen las clases. Y yo estoy de su lado.- dijo por ultimo.
Esto sorprendió a la pelinegra.- ¡Yuzu estás loca! Dime que te conto el porqué termine con el- dijo parándose frente a la castaña.
-pues me dijo que porque él te pidió explicaciones ya que alguien le mando una foto tuya con un tipo y que tú te pusiste a la defensiva y terminaste con el- dijo pensativa.
-¿y con eso le creíste?- dijo entre molesta y sorprendida.
-eh… si- dijo dudosa la de ojo miel
-olvídalo yo no tengo nada de qué hablar con él- dijo recostándose en la cama.
-bueno Karin pero ten piedad del pobre- dijo saliéndose de la habitación.
-maldito Yukio de…. Ah sí que causas problemas- dijo con molestia y lanzando todas las almohadas.
-mientras tanto-
Acababa de llegar a casa, sus padres no estaban en casa, lo más probable y estaban en un viaje de negocios. Fatigado se dirigió a su habitación, tendría que disfrutar de sus últimos días en casa, ya que antes del regreso a clases tendría que salir de nuevo de viaje, pero esta vez para no volver por un tiempo. Le hubiera gustado comunicarse con la azabache en las vacaciones, pero para su mala suerte su "adorada" tía le comunico mucho después que la casa de sus amigos se encontraba a un par de minutos de la capital italiana y que en esa zona no había señal, o al menos su celular no lo consiguió ni una sola vez.
Fueron dos meses llenos de tranquilidad, tenía que admitir que alejarse del ajetreo de la metrópolis fue bastante relajante, pero de vez en cuando o mejor dicho el ochenta por ciento del tiempo en el que no hacía nada su mente lo conducía a un par de ojos ónix, una sonrisa cálida o esa cabellera azabache que de la que era poseedora su amada "amiga" y por lo tanto eso lo llevaba a su maldito martirio.
Teniendo en mente aquello tomo su celular y marco el número de la kurosaki, se coloco el teléfono en el oído y espero hasta que escucha la voz al otro lado de la línea.
-hola- dijo una voz dulce, claramente no era la azabache.
-Yuzu, podrías pasarme a Karin, soy…- su presentación quedo a medias que la chica al otro lado tomo la palabra.
-Toshiro, si ya se- rio un poco pero sin dejar de ser dulce- espera, Karin está dándose una ducha- informo la castaña.
-"¿Quién es Yuzu?" – se escucho al fondo, tal vez la de ojos ónix ya estaba disponible.
-es Toshiro, quiere hablar contigo.- se escucho decir a la castaña.
-"déjame hablar con el"- dijo y de inmediato contesto- Toshiro ¿de quieres hablar?- cuestiono.
-solo… Karin ¿podemos vernos en media hora en el parque?- dijo en un tono que preocupo de inmediato a la adolecente.
-sí, supongo pero…- su frase se quedo a la mitad ya que en cuanto el albino escucho su afirmativa hablo.
-me alegro, hasta entonces, intenta no demorar- y tras esto colgó.
-en la casa kurosaki-
Después de que el albino colgara las dos chicas se quedaron confundidas, la morena por lo rápido y confuso de la llamada su melliza por la expresión de esta.
-¿Qué royos querrá?- se cuestiono la azabache.
-pues tal vez… tenga algo muy importante que decirte- fue lo único que pudo contestar la de ojos miel.
-espero no sea malo- dijo ara después acercarse a su armario y comenzar a elegir ropa.- Yuzu ¿podrías salir de mi habitación me tengo que cambiar?-
-claro- fue lo último que dijo para dejar asi a la morena.
-dos horas más tarde, en el parque-
La azabache llego al parque, camino hasta la banca frente al lago, esa banca en donde se reunían durante su noviazgo, esa adorada banca que guarda mil y un memorias de ellos. Sonrió al hallar al peliblanco en ese lugar, con la mirada perdida en el cielo, al acercarse más noto que extrañamente en esta ocasión la mirada de este no se hallaba mirando el cielo sino que simplemente estaba perdida en algún punto del horizonte.
La kurosaki tomo asiento junto al chico esperando ser recibida por alguno de sus fríos comentarios, pero en lugar de eso solo pudo observar mejor la desesperación del muchacho.
-Toshiro…- fue lo único que se le ocurrió para llamar su atención, no sabía porque pero algo hacia que sintiera con… ¿miedo? Si eso era lo que sentía en este momento.
El chico giro la cabeza para encontrarse con los preocupados ojos de la azabache, acaso era tan evidente que esta era una situación delicada.
-Karin…-no sabía que decir, no sabía cómo empezar, no podía decirle las cosas de un solo golpe, esto no era difícil solo para él y estaba consciente de eso.- quieres ir a mi casa, hace tanto que no te veo, créeme dos meses sin tu fastidiosa voz a veces se extrañan- dijo en un tono despreocupado y con una sonrisa ladeada.
La de ojos ónix pestañeo un par de veces como señal de confusión, eso era todo, eso era lo que lo tenía tan preocupado. Miro una vez más al chico y lo supo, eso no era todo solo que el muy tonto no sabía cómo comenzar o simplemente tenia miedo, pero como su amiga ella lo apoyaría y si era necesario le seguiría el juego hasta que estuviera listo.
-yo también te extrañe gruñón- dijo y enseguida emprendieron camino a el hogar del albino.
Las horas pasaron y hablaron de temas triviales y sin importancia hasta que llego la hora de que la morena se fuera, el chico la llevo a casa se despidieron como de costumbre y el regreso a casa. Una vez que cruzo el umbral de la puerta de su alcoba, se golpeo en la frente y comenzó a reñirse a sí mismo.
-maldición, maldición, maldición ¿Por qué no le dije nada?- se dijo.
Se recargo en la pared i descendió hasta el suelo mientras tiraba de su cabello con desesperación, se suponía que le diría que tenía que irse a Madrid en un par de días, se suponía que le diría pero sin embargo le dijo mil patrañas y cambio de tema en repetidas ocasiones, si que era un cobarde, ¿a que le tenía miedo? "a ver la carita triste de Karin, a eso le tengo miedo" se repetía varias veces mentalmente. Pero tras un rato una frase se cruzo por su cabeza y claramente esa era la respuesta.
-no le tengo miedo a la carita triste de Karin… no, yo temo a que Karin le importe muy poco el asunto, tengo miedo de no significar nada para ella- sonrió amargamente, si eso debía ser lo más razonable, no más bien era la respuesta.
La semana paso demasiado rápido, entre llamadas casuales a sus padres, visitas a la azabache y arreglos de su intercambio poco noto que los días pasaban. Ahora ya se encontraba en el aeropuerto, esperando a que llamaran a los a bordantes de el vuelo 342 con destino a Madrid. Mantenía las manos metidas en la sudadera nagra que llevaba puesta, el clima dentro del lugar no era tan frio como el del exterior por lo tanto opto por quitarse chaqueta hasta el momento en el que tuviera que abordar el avión. Se coloco uno de los auriculares y comenzó a mirar el lugar, para ser aun muy temprano estaba bastante concurrido, pero aun asi pocas eran las personas que estaban sentadas en aquel lugar, muchas en cuanto llegaban iban a dejar sus maletas y a revisar su pasaporte, otras mas solo pasaban por ahí en busca de algún familiar que estaba por llegar o simplemente caminaban para matar el tiempo.
-"pasajeros con destino a Madrid, favor de abordar el vuelo 342…"-se escucho decir a una mujer, esta fue la señal para que el albino emprendiera con su caminar.
En pocos minutos ya se encontraba en su asiento, junto a lo que parecía ser un par de chicas que lo miraban como si fuesen lobos en busca de su presa, el solo encendió su reproductor de música, se coloco los auriculares y miro por la ventana. Cuando el avión estuvo lo suficiente alto como para mirar las nubes de cerca por su mente solo paso un breve recuerdo de la azabache y tras esto soltó un suspiro lleno de pesar, era obvio que ya no la vería por un buen tiempo.
-Karin…- dijo entre susurros el muchacho ganándose asi la mirada perpleja y de decepción de las chicas junto a él.
-dos días después-
Era el primer día de su último año en la preparatoria, estaba ansiosa. En las vacaciones había conocido a un par de chicos que pasarían su último año en karakura, estaba tan feliz de presentarles a Toshiro a esos chicos. Hisagi Shuhei e Izuru Kira eran los nombres de los dos chicos y respectivamente los había conocido. Se dirigía a buscar al peliblanco de su amigo cuando se topo con cierto pelirrojo de nombre Jinta.
-oye ¿no has visto a Toshiro?- pregunto de inmediato la azabache.
-¿Toshiro?- pregunto confundido el chico.
-si, Toshiro, el geniecito peliblanco y gruñón- dijo con cierta irritabilidad la de ojos ónix.
El pelirrojo noto que la chica al parecer no sabía de la noticia, quería ponerla al tanto pero una castaña que llevaba el cabello corto y que correspondía al nombre de hinamori se adelanto y de una manera poco sutil.
-¿al parecer shiro no te conto?...- sonrió al ver la cara ingenua de la kurosaki- puedo ver que mis suposiciones son ciertas, no te preocupes querida yo te pondré al tanto. Pues veras unas semanas antes de que saliéramos de vacaciones shiro lleno una solicitud de intercambio a una escuela en Madrid que poco después le fue aceptada. En pocas palabras Toshiro Hitsugaya ya está dado de baja en esta escuela y si mis predicciones son ciertas ahora mismo ha de estar en su nueva escuela- dicho esto sonrió con suficiencia.
La azabache tenía los ojos abiertos como platos ante tal noticia, miro al pelirrojo buscando algún indicio que le dijera que esta solo era una mala broma departe de la chica frente a ellos, pero en lugar de eso noto que el pelirrojo solo negó levemente. Miro una vez más a la de ojos chocolate .
-¿tu como sabes?- cuestiono fríamente.
-pues mi shiro me dijo, no entiendo cómo es que a ustedes no se los dijo- y sin más giro sobre sus talones pero antes de alejarse agrego- y espero no estés pensando en llamarlo, pues te informo que de nada te servirá ya que en esa escuela solo se les mantiene al tanto a los padres del estado de sus hijos, fuera de eso ellos no tienen ningún contacto con el exterior. No por nada es un internado- y con esto se fue.
Esto último dejo devastada a la azabache ¿Cómo rayos es que Toshiro no le había dicho nada a ella pero si a la castaña?, no esto debía ser un mal sueño, tal vez y todos sus infortunios solo eran eso un sueño del que pronto despertaría y cuando lo hiciera seria aun la chica de quince años que tenia por novio al chico más inteligente de la escuela, aquel que llevaba por nombre Hitsugaya Toshiro. Ojala fuera asi, pero ella estaba consciente de que en realidad ella tenía dieciséis, no tenia novio y por lo tanto realmente Toshiro se había ido de su lado y lo peor no volvería a escuchar el sonido de su voz, ver sus hermoso ojos turquesa, oler ese delicioso aroma que emanaba de él y peor aun jamás volvería a degustar de esos exquisitos besos ni sentir el roce de sus labios con los de el por un largo tiempo y tenía que hacerse a la idea.
Notas de la autora:
1.- bueno lamento la espera pero como lo prometí aquí está el capitulo catorce de esta historia, espero les guste como verán las cosas pasaron muy rápido pero es que tengo ciertos planes para cada uno de nuestro personajes principales. ¿Qué hará Karin para superar la perdida de Toshiro? ¿Regresara con Yukio? ¿Qué tramara hinamori? ¿Qué serán Hisagi e Izuru aliados o enemigos? ¿Qué otros personajes aparecerán en esta historia (acepto sugerencias)? Díganme que opinan ustedes al respecto que me encanta saber y leer lo que escriben. Y les informo que entre mas reviews dejen más corta será la espera, y tal vez regrese a las actualizaciones diarias.
2.- agradezco a todos aquellos que se molestan en leer y comentar, y también a los lectores anónimos. Oh y en cuanto a la secuela de "ya no más pequeño capitán" la subiré pronto y se llamara "la plática" espero les guste.
3.- los personajes le pertenecen a tite kubo y la historia es mía. Sin más les digo, cuídense comenten recomienden, y sayonara.
