Grant arrastró mi cuerpo apenas pudiendo revolverse entre las cadenas de acero un poco. Y con toda la brusquedad que pudo arrojó las cadenas contra el fondo de una habitación fria y oscura haciéndome chocar contra la pared estrepitosamente. Aun siendo inmortal sentí dolor... Humillación, impotencia. Nuevamente empezó a tronar sus dedos con la palma de su mano izquierda mientras con la piernas izquierda arrastró una silla de acero al centro de la habitación sin borrar una sádica y ansiosa sonrisa de su rostro, dibujando un par de comisuras bien marcadas y macabras.

-¿Y qué harás ahora? ¿Me pedirás ver la fuerza de un recién nacido para comprobar la tuya?

-Mis intereses no son tan honorables... -Mantuvo su sonrisa volviendo a tomar el otro extremo de la cadena

Tiró con fuerza arrastrándome contra mi costado izquierdo hasta un lado de la silla. Bufé por lo bajo tratando de reponerme del arrastrón otra vez... Y est vez con su brazo derecho y solo la fuerza del levantamiento me sentó de un golpe contra la silla. Se inclinó echándome una mirada más para afirmar las patas de la silla al suelo de cemento con 4 tornillos de 10 cm.

-¿Planeas dejarme morir de hambre aquí entonces?

-Demasiado piadoso

Volvió a incorporarse.

-Te necesito quietecita y firme, nada más

-Ah vaya... Así que aquí viene la humillación

Volvió a sonreir. De su bolsillo trasero derecho sacó un guante de cota de malla, lo usó en su puño derecho y comenzó a abrir y cerrar sus dedos sin dejar de verme con aquella sonrisa intimidante... Tengo que admitirlo, en estas circunstancias el miedo no se puede controlar. Y solo ver que es poco o nada lo que se puede hacer es aun más frustrante... Ves venir la tortura, el dolor, la desesperación... Mentira.

Sin previo aviso agitó su brazo derecho contra mi rostro, el cual chocó bruscamente contra mi hombro derecho. Un zumbido aturdidor invadió mi oído izquierdo; una atroz sensación de calidez recorrió profusamente mi frente, ojo izquierdo, nariz y mandíbula. Cuando intenté abrir la boca para quejarme del impacto descubrí que mi mandíbula se hallaba totalmente destrozada, desencajada y fuera de su lugar. La orbita ocular tan destruída que no sentía el movimiento de mi ojo, y mi frente rimbombando.

Con mi ojo derecho vi la sangre manchar mi ropa y gotear una y otra vez... Comenzó a detenerse y sentí el atroz dolor de la regeneración apresurada en comparación a la de los vampiros; los huesos regenerarse en su lugar y los restos ser expulsados por la piel sobre mi ropa, el suelo... La regenración del ojo fue particularmente dolorosa y no pude evitar rugir de dolor.

-Vaya vaya... eres mas dura de lo que pensé...

-...V-vete... vete al infierno... -Bufé afirmando fuerte las manos al acero

-Sabes quien soy yo... Así que no deberías sorprenderte tanto- Miró con admiración su puño levemente manchado de sangre -Y con lo que disfruto ver si golpeo más fuerte que el ritmo en que te puedes regenerar, creo que nos divertiremos mucho

Levanté la mirada para encontrarme con la suya. Acto seguido, con esa misma sonrisa maldita arrojó el segundo golpe. Este vino de frente golpeando de lleno mi nariz, puente de la frente y boca. La silla se sacudió y mi cuello dio un latigazo brusco. Nuevamente la sangre fluyó a borbotones por lo que quedaba de mi nariz; este fue aun más doloroso, ya que lo trozos de hueso de la nariz se incrustaron dentro de las cuencas oculares, haciendome saborear mi propia sangre, mi dolor, gemí viéndolo sacudir su puño derecho, mirando con orgullo las salpicaduras de sangre en su brazo. Nuevamente comencé a regenerar... Esta vez los trozos de hueso quedaron en mi boca, los que tuve que escupir mientras la misma sensación de dolor se hacía un aturdimiento agotador.

-Mira esto... Ya al segundo golpe me manchaste con tu sangre de perro faldero

-Te puedo asegurar una cosa... Puedes romperme la cabeza a golpes, destozarme si quieres... Pero nunca la encontrarás...

-Veremos...

Afirmó mi cuello con la mano izquierda; alzó su puño derecho cerrandolo con tal fuerza que las fibras de cota de malla rechinaron entre si. Uno... Dos, tres golpes directos a los ojos; los dos primeros dirigidos a cada ojo, el último en medio. Aquellos me arrancaron dos chillidos de perro atropellado. No sentía mis ojos... Y pronto entendí que se encontraban escurridos, aplastados y explotados de sus orbitas sobre mi rostro. Aquel dolor llegó más allá de los huesos y musculos desgarrados y rotos... Ese se sentió dentro de mi cabeza, en mis manos, la punta de mis pies; detrás del paladar, el cuello... Todo mi cuerpo se estremeció mientras como una niña, solo podía tratar de llorar y no conseguirlo; todo allí arriba estaba destruído.

Lo peor de todo irónicamente era la regeneración en si misma; cada tejido recrearse a partir de la memoria genética de mi cuerpo se sentía como ser quemada con ácido desde adentro; y aquel dolor tan a flor de piel parecía darle placer... Recuperé la vista muy pronto; él me observaba divertido con ambas manos en sus rodillas.

-Nunca vi el proceso de regeneración de ojos tan bellos, sabes?

-Y ahora quieres halagarme no?

-Perdón, me parece que hace un instante querías llorar

Vi mi ropa; sobre mis muslos caían gotes de sangre destilando en mi cabello; el calor en mi rostro y la sensación de humedad en mi cuello me decían que estaba totalente cubierta de sangre. La regeneración de una herida en si misma no era suficiente tortura. Al perder suficiente cantidad de sangre este fluído en si mismo debe regenerarse en las venas, y este proceso literalmente se siente coo inyectar ácido directo al corazón... Ya que si, se regenera a partir de cada bombeo desde el corazón.

Lo vi acercarse nuevamente... El miedo era cada vez peor...

Y así supe que esto sería de mi hasta ser encontrada... Yo rogaba porque mi final llegara ahí mismo, y no involucrarla en el camino de semejante monstruo.

|| FLASHBACK... ||

2 SEMANAS ANTES

Natsuki P.O.V

Pasamos días enteros devorando los libros de la denominada biblioteca universal de los inmortales en autorización de Naomi, quien encargó a María celosamente a vigilarnos e instruirnos acerca de textos demasiado riesgosos de conocer; ella ya conocía todo el lugar de arriba abajo, al derecho y al revés... Hasta que nos encontramos con el prontuario de los inmortales fallecidos y con vida más buscados de la antigüedad y actualidad.

-También tenemos un prontuario específico que marca a esos de los que te debes cuidar- Nos explicó mirándonos -Y los pocos que quedan, son al parecer los más peligrosos

-Yo creí que todo estaba permitido entre los inmortales- Dijo Shizuru acercándose

-Por supuesto que no. Tenemos leyes importantes, guardianes y merodeadores. Las principales reglas incluyen un solo propósito en común: No revelar nuestra existencia a los humanos jamás... Estos inmortales en este prontuario son aquellos a quienes la sed de poder, la pérdida, los años o quizás la misma locura los han puesto a la vista de los humanos demasiadas veces... En este caso...

Maria se inclinó y señaló con su mano a uno en medio de las columnas. Este se hallaba con una marca en cruz roja en el superior de su cabeza, mientras todos los demas tenian una linea horizontal gris salvo unos dos o tres más.

-Grant T.H es su alias, o por lo menos así se presentó con los que le recuerdan y gracias a quienes tenemos esta información

-¿Quien es él?

-Un demente, lo conocen como cazador... Vive desde la tercera luna de los inmortales. En aquel entonces fue un monarca a cargo de centenares de esclavos y tierras, uno de los más ricos... Un aquelarre de vampiros recién nacidos creados con el único propósito de matarlo atacó sus ejércitos y fue desterrado; fue en ese momento cuando su único objetivo se hizo la cacería y adquisición de poder absoluto.

-¿Cazador de inmortales?- Preguntó Shizuru ciertamente sorprendida

-Correcto. Tiene en su lista aquelarres, familias, manadas enteras. Dos aquelarres de vampiros antiguos y una manada numerosa de hombres-oso se aliaron para capturarlo... Pero él fue incluso más listo que ellos...

-¿Por qué nos hablas de él?- Pregunté alejandome del escritorio

-Ustedes... han llamado demasiado la atención...

Miré a Shizuru. Ella suspiró apoyando sus dos brazos sobre los codos en el escritorio mirando atentamente el retrato en la hoja de pergamino antiguo. Yo me recosté contra una de las sillas cruzando los brazos con las manos bajo mis axilas. Un silencio incomodo pero necesario reinó en la habitación mientras las dos veíamos a María revolverse en pensamientos propios y ojeando rápidamente las páginas de otro libro primo del prontuario.

-Aquellos cazadores en su escuela iban en busca de Shizuru

-¿Por qué ella?

-Los recién nacidos son lo único que pone en riesgo la vida de un inmortal mayor. Los años dorados de Benjamin pasaron hace muchas lunas, por eso se dedica a cazar aquello que amenace su existencia... Un vapiro recién nacido, concebido de dientes de una vampira antigua y decendiente de un respetable linaje de nigromantes... ¡Tch!- Espetó soltando un golpe con el dorso de la mano sobre el dibujo -Es como la cabeza de un león verde de ojos morados para los humanos

-¿Entonces por qué simplemente no la atacaron?

-Por la otra recién nacida- Maria revolvió su melena de lava -Ahí es donde entras tu

Me señaló con seriedad acercándose dos pasos hacia mi sin retirar sus ojos avellana de mi.

-Tu mataste a esa recién nacida... Y alguien tan duro como para asesinar a un vampiro recién nacido en sus primeros meses de vida es alguien potencialmente más peligroso que la misma presa que venían buscando, así que debieron regresar por la caballería

El mundo cayó sobre mis hombros. Mi mandíbula se descolgó y pude sentir un trago amargo y profundo pasar apenas en mi garganta... Miré a Shizuru, a mi Shizuru mirándome con desconcierto, pero comprendiendo con mismo pesar aquello que yo recién comenzaba a digerir.

-Tu trajiste a la bestia directo hacia tu mujer... Tu trajiste a Grant directo hacia ustedes, y su primer objetivo sin lugar a dudas es ella... Luego tu... No tendrán escapatoria jamás

000

Luego de muchas horas de silencio y obteniendo finalmente un poco de privacidad, la misma Maria nos condujo a una recámara privada donde podríamos descansar a gusto. Los relojes marcaban las 11:41 de la noche. Shizuru se sentó sobre la cama, suspiró y sonrió viéndome sobre el hombro... Comprendí enseguida y fui a su lado afirmando ambas manos sobre sus hombros.

-¿Como se le da un masaje a alguien que tiene la piel dura como el diamante?

-Con manos tan poderosas como para triturar rocas con un apretón...- Contestó ella con una sonrisa juguetona

-Jajaja ay Shizuru... -Di un beso a su cuello -A pesar de todo, conservas ese particular sentido retorcido del humor

-Eso nunca cambiará

Shizuru agarró su bolsa y revisó entre sus cosas... La vi detener sus movimientos súbitamente al encontrar aquella poción que le había entregado hace unos días en Fuuka, aquella para ocultar su rastro de la otra recién nacida de la que luego yo misma me había encargado.

-¿Y si hubiera usado esto?

-Probablemente no estaríamos aquí...

-Natsuki... Todo esto, lo que sabemos, donde estamos... Lo que poseemos en este momento... Todo esto es algo que mi madre me está confiando por una razón... Trato de entender por qué ahora me entrega todo y no consigo comprender que debo hacer ¡La misma María! Ella está en mis manos ahora mismo

-Tranquilízate...

Volví a sus hombros, esta vez estrechándolos lo suficiente para dar un par de besos gentiles detrás de su cuello... Y tan solo así la respiración de Shizuru se normalizó nuevamente. No podía pedirle calma o cordura en momentos así, y mucho menos sabiendo que sus instintos y pensamientos humanos racionales seguirían conduciéndola a caminos como estos durante incluso años, años y años más allá de este momento; la inmortalidad es una maldición o un don, depende de cuantos años tomes en asumirla para matar o dormir tu humanidad.

-No voy a perderte... -Mucitó sujetando el dorso de mis dos manos con las suyas -No puedo... Me niego

-No me perderás nunca- Sonreí viéndola sobre su hombro -Shizuru, contigo estoy de por vida ¿De acuerdo?

-¿Y qué haremos con el cazador?

-Cazarlo

Me puse de pie y la miré seriamente.

-Hagámonos cargo de ese sujeto, acabemos con él

-¿Pero cómo...?

-Tu madre nos encargó proteger todo esto, a Maria, a todos en nuestro entorno... Oye, si ese sujeto es tan eficaz como dijo Maria, poco le falta para llegar aquí y si lo hace estaremos perdidas. TODAS nosotras

-En eso tienes algo de razon...

-Tu eres fuerte, yo soy fuerte, podemos intentarlo. El factor sorpresa es nuestra mejor arma

-No estoy segura de querer que mi primer enfrentamiento consciente sea con un profesional del asesinato de inmortales, Natsuki

-¿Qué más podemos hacer? ¿Esperar a que venga a nosotras y atrape a tu madre, Maria, todo el trabajo de la vida de tu familia?... Siempre he sido débil en comparaci+on a otros pero en este caso el riesgo vale más que esperar a que ocurra la peor

Shizuru agachó la cabeza pensativamente. Suspiró y volvió a verme con sus ojos rojizos matizados por las luces de las antorchas en lo alto de los libreros.

-De acuerdo... Pero de la planeación me encargo yo

Aquella noche Shizuru y yo nos escapamos de las catacumbas y salimos. En una de las tantas plazas en parques de Roma estaríamos a salvo en medio de las multitudes de personas; esto consistía aun un reto para Shizuru, quien no había bebido sangre humana en días, y aun no se habituaba totalmente a controlar su sed... Pero necesitábamos esa sed, ese instinto, necesitábamos la Shizuru totalmente fuera de si misma y con instinto asesino. Sin embargo eso no significaba que no me causara dolor a mi también al verla sufrir... Nuestro plan era buscar locaciones en las que pudiéramos tener ventaja en cuanto el momento de combatir llegara, y nos dimos cuenta que tratándose de Roma estábamos en el ojo crítico del mundo en cuanto a especulaciones sobre naturales refiere.

Ambas, sentadas en la silla de un parque, en medio de la gente pasando, con el invierno cubriendo a los transeúntes que nos miraban extrañados al notar que apenas nos cubríamos con un abrigo delgado cada una... Por supuesto que era de notarse considerando que aquella noche hacían 8 grados.

-Ya no quiero estar aquí... -Murmuró Shizuru -Tantas personas...

-Tienes que aprender a controlar tus instintos Shizuru, solo así tendremos alguna ventaja... Yo también debo encontrar la forma de aprender a entrar en fase a voluntad... ¡Demonios! Necesito a Mai conmigo ahora mismo

P.O.V Shizuru

El plan de Natsuki era simple. Salir a las calles, atraer la mirada de nuestro cazador y posteriormente enfrentarlo en base a mi estado de descontrol como buena recién nacida, y considerando que Natsuki poseía habilidades de combate que no corresponden a licantropos sería suficiente para sobre ponerse al ataque... "Aparentemente"

Tantas personas, tantos aromas, la velocidad, sonido y peso de sus pasos, la ligereza de sus movimientos; ya comenzaba a confundirme, consternarme ¿Cómo iba a mantener el control cuando todo lo que pensaba era en saciar mi sed con lo primero frente a mi que tuviera pulso?

Y de repente todo se detuvo frente a nosotras... Tanto Natsuki como yo alzamos la cabeza y parecíamos haber sentido lo mismo. Una gran pesadez en el ambiente.

-Algo no anda bien... -Natsuki se frotó la nuca

-Quiero irme ya

Una sensación de ardor en mi pecho ya comenzaba a incomodarme. Llevé ambas amnos al centro del pecho afirmando mi garganta con fuerza para que aquel impulso sediento no tomara control sobre mi de nuevo.

-Shizuu, no...-

-¡AHORA!

No sé de que forma la miré. O como sonó mi voz, pero la expresión en su rostro se hizo de piedra; y sin rechistar tomó mi brazo y nos marchamos lo más rápido que pudimos lejos de las multitudes. Más alejadas en una villa desolada caí en el suelo respirando profundo, afirmando mi cuello con la mano derecha sin dejar de jadear con fuerza. Una clase de dolor producido por la ansiedad taladraba mis colmillos y mandíbulas quemando mi garganta al mismo tiempo. Este instinto cazador era demasiado fuerte para mi en este momento... Y aquella sensación de persecución definitivamente no era nada bueno en combinación.

-Calma, la sed pasará cuando dejes de oler a las presas...

-...Ya... no puedo...

P.O.V Autor

A medida los minutos pasaban el estado de Shizuru parecía no mejorar, en lugar de eso empeoraba progresivamente. Natsuki se agachó frente a ella forzando sus parpados inferiores; la pupila de sus ojos comenzaba a desdibujarse formando una silueta negra que se expandía poco a poco. La respiración de la castaña se hacía pesada, rasposa, casi como un gruñido animal.

-Shizuru mírame ¡Mirame!

Natsuki afirmó ambas manos a sus mejillas forzandola a verla frente a frente, la respiración de Shizuru se aceleró aun más al sentir el calor de sus manos en su piel helada; aferró los dorsos de ambas manos con tal fuerza que una ligera mueca de dolor se dibujo en el rostro de Natsuki, cuyo error había sido forzar demasiado los límites de alimentación de un recién nacido; algo que claramente subestimó demasiado.

-Demonios...!... -Natsuki abrió su chaqueta en la manga derecha

-Yo no haría eso

La intención de la peliazul era cortar su piel con sus uñas y darle a beber un poco de su sangre, antes que aquella voz masculina desconocida interrumpiera en la escena. Natsuki se giró en la dirección de la que venía la voz; distinguió perfectamente aquel rostro cuadrado y hombros robustos. El hombre pintado en el pergamino, con un cabello más largo y rasgos más marcados... Ahí estaba el cazador, y ellas seguían siendo la presa y en qué lugar.

-Vaya, qué rápido trabajan las aerolíneas en estos tiempos

-Te sorprenderías de las millas de viajero frecuente que he acumulado- Combinó él la broma

-Hoy no es un buen momento

-Me vale un pito- Sonrió cruzándose de brazos -Ahora, tu estás estorbando a mi obra maestra; hazte a un lado

-No te refieras de ese modo a Shizuru

-¿O qué?

Un tic en la ceja derecha de Natsuki le hizo fruncir la frente. Puso se cuerpo frente al de Shizuru, quien con la cabeza gacha no miraba la escena; bufaba y gruñía, más no manifestaba señales de cordura... Esto podría ser muy bueno, o atroz.

-Hazte paa un lado, no te quiero en mi saco

-Ja! Debes estar de coña... -Reí confiada

-Quítate- Insistió con una sonrisa cínica

-Quitame

Esa provocación fue lo suficiente. Más rápido de lo que mis ojos pudieron detectar sacó de sus bolsillos dos hojas afiladas de plata que golpearon ambas muñecas mias a tal fuerza y velocidad que caí sobre mi espalda soltando un quejido como gruñido. Las cuchillas tenían forma de M. Por lo cual una punta afilada se clavó entre las muñecas mientras dos partes sobresalientes se hundieron en el concreto del suelo creando una dolorosa prisión de la que la piel en is muñecas comenzaba a desprender el característico olor de carne quemada que reacciona de los licántropos a la plata.

-¡Qué mierda planeas tu...!

-Nada. Calladita ¿si?

Caminó con tranquilidad hacia Shizuru y la miró detenidamente aun con las manos en los bolsillos. Progresivamente Shizuru iba empeorando con el pasar de los minutos; una baba traslúcida escapaba de sus labios entre abiertos dejando ver sus colmillos afilados asomarse; el peligro latente de su sola presencia podía cortarse y no estaba segura de querer estar presente... Pero Shizuru, mi Shizuru no podía caer en manos de semejante energúmeno.

Sostuve el aire fuerte en el pecho y empuñé ambas manos; usando toda la fuerz que podía comencé a estrechar las muñecas contras las cuhillas y la sangre comenzó a manar de la herida que hacía cada vez más profunda. Y finalmente el metal de las cuhillas se dobló lo bastante como para sacar las manos de la prisión de plata y concreto; salté con todo el torso hacia adelante... Cuando Grant se giró frente a mi agité las dos muñecas con fuerza hacia él y las cuchillas saltaron en su contra; una a sus pies, otra dio directo en su ceja izquierda... Se detuvo.

Tiempo suficiente para sujetar a Shizuru en brazos y correr. Luego de varios pasos vi por sobre mi hombro; su ceja sangraba y el recibía las gotas en su mano... Miraba mi marcha de retirada fijamente con una sonrisa de fascinación.

P.O.V Autor

Por fortuna Natsuki recordó comunicarse con Inna en este caso; lo último qu haría sería regresar al mausoleo con el cazador en la zona, pero si podía aspirar a curarse a si misma y a Shizuru también. Inna se apersonó en un callejón de insumos de hospital abandonados; Natsuki tenía a Shizuru sujeta con unas sogas trenzadas con hilos de plata que la mentenían en cordura por medio del dolor.

-Tu eres una demente... -Suspiró Inna al ver a Shizuru -¿Consideraste el dolor físico que lo que sea que planearas le causaría?

-Lo conozco bien- Contestó Natsuki cruzada de brazos

-Parece que olvidaste una buena parte...

Inna sacó de su bolso dos litros de sangre, luego un vaso de refresco de McDonalds con pajilla y allí vació una porción del primer litro. Le entregó el vaso en silencio a Natsuki; quien se inclinó frente a Shizuru poniendo la pajilla a su alcance, primero con torpeza, luego con deseo la castaña comenzó a chupar la sangre hasta vaciar el vaso, y de este modo hasta acabar los dos litros de sangre proporcionados... Al final Shizuru con somnolencia fue liberada de sus ataduras y poco después cayó dormida en brazos de Natsuki.

-Háblame de esas- Inna señaló las heridas en sus muñecas

-El cazador... -Natsuki ocultó sus heridas con las mangas de su chaqueta -Apareció

-Maldición...

-Quería a Shizuru, así que tuve que enfrentarlo

-Así que ya eligió su trofeo... Vaya, que predecible el maldito- Inna se cruzó de brazos sacando una cajetilla de cigarrillos de su chaqueta -Hay que avisarle a Naomi; tomaremos medidas

-Pero por ahora no podemos regresar

-Ya sé- Inna encendió un cigarrillo -Tenemos que hacer un plan, sin una estrategia no le ganaremos

-Maria podría cargárselo ¿no?

-Con suma facilidad, de no ser porque salir de esa catacumba la mataría... La próxima noche sin luna será en unos días y te puedo asegurar que sus planes no incluyen matar a un cazador

-¿Entonces? ¿Qué hace con ese poder que posee?

-Pasar una noche sin temor a morir con su amada... -Inna alzó la cabeza a ver la luna -Más de 100 años, y su única cita concreta es explorar el nuevo mundo en cada noche sin luna

Natsuki guardó silencio y la miró atentamente.

-¿Quien es el alfa de quien se enamoró?

-Es una manada nómada. La mujer que lidera la manada ha sido una de las más prolíferas y fuertes con vida y conocidas. Fuerte, inteligente... Pero ha tomado su inmortalidad para encontrar una cura a la extrema sensibilidad de Maria a la plata y a los rayos solares... Más de 100 años y aun nada...

Natsuki pateó un tubo en el suelo. Frotó sus muñecas viendo las heridas terminar de sanar por si mismas y en sus dedos, las gotas de sangre deslizarse en su piel. Resopló y limpió sus manos contra los dorsos de sus mangas caminando hacia Inna.

-Podría... Intentarlo...

-¿Qué cosa?- Inna soltó el humo y la miró

-Mi sangre... Lo que Naomi insinuó respecto a mi

-Hmm... ¿Estás segura?

-Claro que no, pero... Puedo tratar, solo dime en qué consiste

-Bueno; Maria debería recuperar sangre al tiempo que la pierde, de modo que no la regenere, sino que la tome de ti

-Hablas de desangrarla mientras se le da en transfusión mi sangre

-Correcto

-Ahhh... Bueno... -Natsuki se rascó el cuello -¿Que riesgos tiene?

-Muchos más para ti que para ella; ella gtiene sus habilidades de regeneración al máximo; tu aun tardas horas en regenerar cortadas chicas

-... Ella... ¿Puede ayudarme a proteger a Shizuru?

-Tenlo por seguro; si logra superar su fragilidad protegerá la familia de Naomi sin rechistar ni dudar

-Bien... -Con nervios Natsuki suspiró -Vale, vale, vale... Hagámoslo

-Pareces mariposita jajajaja

-Cierra la boca- Bufó Natsuki

Se sentó entre varios trastos acomodando a Shizuru en su regazo; Inna las vio sonriendo y continuó tu cigarrillo mientras hacía las de vigilante durante el tiempo que Shizuru permaneciero inconsciente, estado común en los recién nacidos que se alimentan después de un gran ayuno.

Pasaron vrias hors más hasta que llegó el amanecer, asomando penas y no con suficiente gente por los al rededores, apenas allí pudieron regresar con María. Shizuru seguí inconsciente para ese momento pero al llegar comenzó a reaccionar de a poco.

-Ay, no quiero ni saber qué les pasó- Dijo Maria al verlas llegar

-Tampoco es tan importante... Al menos no más que lo que haré

-¿Y qué harás?

-Ahh... Intentémoslo- Natsuki se remangó la camisa

Maria miró de arriba abajo a Natsuki, permaneció en silencio por unos segundos con las manos en las caderas de lado a lado.

-Mmm... No. Olvídalo

-¿Tengo algo que no te agrade?

-Mucha suerte para empezar; es demasiado arriesgado

-De eso se trata vivir desde que eres un fenómeno, de arriesgarse

-¿Me llamaste fenómeno?

Maria se puso enfrente de Natsuki y ésta mantuvo la mirada contra ella.

-Ara, veo que están empezando a socializar ustedes dos- Naomi pasó en medio de ambas con una taza de te en las manos

-Lo lamento- Maria agachó la mirada y dio un paso atrás

Natsuki retrocedió; se cruzó de brazos y dirigió una mirada furtiva a Inna.

P.O.V Natsuki

Las cosas ya se habían salido lo suficiente de mi control. Y solo enfrentar a ese maníaco no sería suficiente al parecer; tuve suerte, mucha suerte. Pero la próxima ya no sería cuestión de suerte, nunca más. Shizuru recuperándose del frenesí tras su ayuno, yo terminando de regenerar mis muñecas que aun sentían la quemazón de la plata, e Inna esperando a que aquel loco experimento con Maria diera resultados.

-Naomi-san...

-¿Si?

-¿Y si intentamos con mi sangre mejorar el estado de Maria?

La mirada asesina que Maria me mandó fue legendaria. No quería que tratáramos este tema con Naomi al parecer, y la misma Naomi borró su tranquila expresión de su rostro al escucharme.

-Ara... ¿Esa idea ha sido tuya?

-No totalmente, pero decidirme a ella si

-Comprendo... Inna-san, háblame más del tema

Naomi era aterradora. En solo segundos se entero solo por medio de su intuicón quien realmente había sido el cerebro detrás de esa idea... O quizás yo realmente daba la impresion de ser demasiado egoísta e Inna muy perceptiva; nunca lo sabré.

-Desangrar a Maria mientras recibe una transfusión directa de Natsuki es la idea

-¿Riesgos?

-A atsuki casi la matará si no tenemos cuidado, hablamos de transferirle la mitad de su propia sangre; a partir de ella esta misma sangre debería poder regenerarse a si misma en el interior de Maria y así superaría su extrema fragilidad al sol y a la plata

-Es una teoría interesante, pero si esto fallara Maria se haría 10 veces más fragil a esto de lo que es ahora mismo. ¿Estás consciente de eso?

-Lo estoy- Inna asintió manteniendo los brazos cruzados -Y también estoy consciente de que esta es la única pista real de algo que recupere el estado de ella en siglos

Naomi miró con seriedad a Maria, quien mostrándose impacible parecía estar de acuerdo. Luego me vio a mi, yo asentí recargandome contra un escritorio.

La desición estaba tomada.

Inna y Naomi se encargaron de preparar dos camillas antiguas en el medio de la biblioteca, Maria en una de ellas, yo en otra. Inna trajo en medio de las dos una jeringa con dos salidas; esta jeringa la conocí en mis primeros años participando en la guerra; una eficiente pero arcáica invención soviética para la transfusión sanguínea interhumana. Shizuru había onseguido despertafr unos minutos atrás así que se mantenía a mi lado. Inna tomó ambas salidas de la jeringa entre las dos y, minuciosamente nos pinchó a ambasponiendo la jeringa entre las dos.

-Ahora la situación es, como hacer que Maria pierda sangre sin que su herida regenere

Naomi agachó la cabeza un momento, luego vio de reojo a Shizuru.

-...¿Que?... No, imposible

-Odio decir esto Shizuru pero eres la única en condiciones de consumir esa cantidad de sangre y mantener la herida abierta- Contestó Inna

-No podré detenerme, ni siquiera sé los límites de mi sed

-Vamos... -Le agarré la mano -Si alguien puede eres tu

-... P-pero...

-Creo en ti; Inna estará a tu lado, verá que nada pase

Shizuru apretó mi mano, se inclinó y dio un beso en mi frente luego dio la vuelta hacia la otra camilla; Maria la miraba en silencio de manera impacible.

-Lo siento mucho

-Yo no tanto... Si eso me saca de este encierro, tal vez... No sea tan malo después de todo

-Inna-san... -Shizuru miró a Inna

-No te preocupes; si te sales de tus cabales tengo como ponerte ahí de nuevo... Es tu turno

-Bien...

Shizuru respiró profundo. Tomó el brazo derecho de Maria y lo puso cerca de sus labios; luego del asentimiento de Inna dio una mordida lenta pero certera; la sangre brotó a través de la comisura de sus labios y allí, comenzó a beber... El frenesí pronto se hizo presente y entonces con aquella jeringa Inna comenzó a sacar la sangre de mi y a impulsarla dentro de Maria. Así seria durante las próximas horas.