Nota: Bueno, no he tenido tiempo de responder los reviews, así que lo haré por aquí.

Mimi: Bingo! Los personajes son exactamente esos. Claro, que viendo todo desde el punto de vista de Takumi... no sabe ni los nombres de ellos, así que es confuso sin lugar a dudas... Es bueno saber que tu estado animico está mejorando.

Ires: Es bueno saber que estás bien. Una lástima que no sea muy fanatica ni de Oye Arnold ni de Candy Candy (El primero por un 'primito' que practicamente me enfermó con Arnold y el segundo porque el canal que lo pasaba practicamente me frustró luego de cambiar los horarios cuando ya había visto la mitad y no pude terminar de ver la serie.) Y la que llegó, es Esme... Si está Edward, Esme, Carlisle y Alice no deberían estar tan lejos...

En cuanto a la canción: Esta, si bien es macabra, tiene un doble significado. A pesar de todo el mal, aun hay esperanzas y no están dispuestos a dejarlas ir. Practicamente dice que puede pasar cualquier cosa, que mientras estén juntos van a seguir adelante.

Este es un Interludio corto en comparación a los últimos capítulos, pero espero que valga la pena.

Bueno, espero saber pronto de ustedes.

Besos y Cuidense.

Luna Ming


Interludio II

Ataduras

Miró su propio rostro, extendiendo su mano para tocarlo en el espejo.

Rojo, solo veía rojo.

'Mis ojos son castaños, mis ojos son castaños, mis ojos son castaños.'

"Aunque lo repitas una y otra vez en tu mente, no van a cambiar. Tus ojos son rojos, Kurai, no castaños. ¿Qué pasa? Hace días que estás actuando rara. Hoy en el escenario cometiste cinco errores, no que alguien lo haya notado, pero no es normal en ti que algo como ello suceda."

La chica miró al joven de cabello cian, que se encontraba recargado en el marco de la puerta, observándole detenidamente.

"Hace media hora que llegamos a casa y aun no te cambiaste." Miró inquisitiva al chico que vestía un simple jean algo desgastado y una remera lisa algo grande para su tamaño y luego a su propio exuberante vestido gótico de blanco y negro. "Hace cuatro años que no crezco, no encuentro razón para comprar ropa nueva hasta que esta pase su tiempo de utilidad."

"Creo que ese tiempo ya llegó, ¿No te parece?" Giró a ver la cama, que se encontraba vacía. El cuarto, coloreado de un tono púrpura profundo con vivos crema y ropa de cama junto con cortinas del mismo color. El lugar estaba muy vacío.

"Wolven acompañó al resto de cacería. Solo estamos nosotros y Starless. Él también está preocupado por ti."

Con un suspiro, la chica bloqueó su mente y volviéndose a mirar en el espejo de cuerpo completo directo a los ojos, negó con la cabeza.

"No hay de que preocuparse. No me pasa nada, solo estoy cansada. Ya sabes, siento como si no hubiera dormido hace años." Respondió en broma, pero el chico no le respondió. Todo lo contrario, frunció el seño y habló en voz más baja, pero clara.

"Star, ven aquí, no quiere hablar y me acaba de bloquear de su mente."

"¿Qué haces?"

"Simple, si no me quieres decir que es lo que pasa, entonces Star lo averiguará. A él no le puedes negar el acceso a tu mente."

Luego de un momento de silencio, una figura más alta y delgada apareció, interrumpiendo la competencia de miradas asesinas.

"Erm… ¿Qué pasa acá?"

"A Kuraihana le pasa algo pero no quiere decirme que. Hasta me bloqueó de su cabeza, ¡está repasando las tablas numéricas desde el 1000 x 1000 hacia atrás en números romanos!"

Encogiéndose bajo la mirada penetrante de su amigo, ella dejó caer la cabeza y volvió a mirarse al espejo.

"Es solo… ¿Qué les ata a esto?" Largó finalmente.

"¿Esto? ¿Qué esto?"

"¡Somos vampiros, por el amor de Dios! Se supone que cazamos humanos, dormimos en ataúdes y somos maquiavélicos. Se supone que debemos matar, pero de repente estamos acá. Nos alimentamos de animales, somos los chicos buenos entre los malos. Los tontos que buscan redención a costa de sus vidas." La chica hacía movimientos con los brazos como para ponerle énfasis a lo que decía. "¿Qué les ata a este lugar y a la vida 'vegetariana'?"

Starless finalmente dio unos pasos dentro del lugar, negando con la cabeza al ver a la chica que conocía hace años derrumbarse ante lo que era, luego de años de no prestar mayor atención a su condición.

"El que no queremos ser monstruos." Respondió seguro y suave.

"¿Por qué? Quiero decir. Entiendo de Crepúsculo y Gosth, ambos convivieron con una familia de vampiros que eran vegetarianos. Incluso, Gosth se alimentó de humanos y experimento la muerte en sus propias manos… Pero a nosotros, ¿Qué nos ata?"

"Nuestros deseos pasados y presentes." Respondió Nagashi esta vez. "Todos quisimos una familia en algún momentos, todos quisimos ser amados incondicionalmente. Y aquí, tenemos una familia, alguien que cubrirá nuestras espaldas cuando lo necesitemos, alguien que nos levantará cuando caigamos." Con un suspiro, volvió a hablar para poner énfasis a sus palabras. "Porque aquí importamos. No por lo que podemos hacer, sino por el simple hecho de ser. Eso se lo debemos agradecer a Lilium, Gangrel, Crepúsculo y Gosth, que fueron los que nos enseñaron esta vida."

"No serías la primera que quiere revelarse." Star se había parado al lado de ella, colocando una mano en su hombro y viéndose en el espejo a su lado. "En el pasado, el novio de Crepúsculo había pasado por una etapa rebelde y a pesar de todo, seguía siendo aceptado en la familia."

"¿Y ella aún así salió con él?" Le miró sorprendida.

"Deberías saber que ella es incapaz de cerrarle las puertas a nadie, no importa lo que hayan hecho. Ella lo amaba y él a ella."

"No entiendo que tiene que ver conmigo."

"Que no importa lo que hagas, ellos son nuestra familia. Nos aman y nosotros a ellos, aunque algunos como Restless y Lilium no sean tan demostrativos. Y la familia perdona, no importa lo que hagas." Nagashi se paró al otro lado, también frente al espejo, colocando su mano también sobre el hombro de la chica.

"Yo te perdono, Kuraihana. Pero primero debes aceptar lo que hiciste para poder perdonarte a ti misma."

"Yo…" La chica buscó las palabras adecuadas para expresarse, pero al notar que no había nada más que la cruda realidad, miró en el espejo sus ojos rojos llenos de tristeza. "Me alimenté de un humano. Maté a alguien… alguien que seguramente tiene familia, alguien que será extrañado. Alguien que para mi no tiene ni rostro ni nombre." Sus hombros temblaban con sollozos secos. "No sé como Wolven me perdonará."

"Kurai, somos vampiros. Seres de instinto, no pudiste verlo venir, está bien. No somos perfectos."

El más joven de los tres, pasó su brazo por la cintura de la chica en un medio abrazo reconfortante, mientras el otro asentía sus palabras.

"Hacía cuatro años que no me alimentaba de un humano." Soltó las palabras ahogadas. "Es solo… debería haberlo visto. ¿Por qué no lo vi? Yo soy la responsable de que no nos crucemos con humanos cuando estamos hambrientos y soy yo la que se sale de la dieta y se convierte en una asesina."

"Hana, querida." Trata de llamarle la atención su amigo, mientras le masajea en círculos la espalda para calmarle. "Tanto tu como yo sabemos lo difícil que es mantenernos en línea luego de habernos alimentado durante dos años de humanos hasta por fin haber llegado con nuestra familia. No eres la primera en perder el control. ¿Recuerdas hace tres años? Yo maté a una familia completa. Incluyendo niños…"

"Y yo, cuando era neófito, tuve un desliz con un grupo de personas que estaban acampando. Tuvimos que matar a cuatro personas para que nadie se entere de lo que realmente había pasado…"

"Y en ambas ocasiones fuimos perdonados. Ellos saben lo difícil que es, el resto también ha tenido problemas."

"Pero yo…" Quiso decir algo, cargada de la desdicha que sentía.

"Pero nada. Cuando regresen, le contarás a Crepúsculo lo que pasó y no se habla más del tema."

Con un suspiro, la chica agachó la cabeza.

"Tengo miedo…"

"Lo sé."

El más alto de los chicos, toma la mano de ella y la alza.

"Tu eres la que ve el futuro, Hana. Mira. Mira los hilos que te atan. Mira por ti misma como te perdonan y como te aceptan. Deja que te muestre el pasado, como nos han perdonado a cada uno y como nos han aceptado con nuestras fallas. No estás sola."

"No entiendo nada…."

"Kurai, es simple. A Crepúsculo y Gosth les ata el amor y la esperanza, al igual que a Moonless. A Lilium y Gangrel los sostiene la familia, a Restless el miedo y a nosotros nos ata el pasado y el presente. A ti te ata el futuro, tan sencillo como eso."

"No quiero ser una carga…"

"Si fueras una carga, no estaríamos acá."

"Cuando pasó el incidente, estaba distraída. Tuve una visión… Otani y Chiharu en uno de nuestros conciertos." Nagashi miró inquisitivamente a Starless, mientras este miraba sorprendido a Kuraihana. "No solo ellos, parece que tocábamos contra una banda llamada Black Stones." Su mirada pasó de Star a Kuraihana en segundos, comprendiendo de que se trataba todo, comprendiendo su distracción. "No solo eso, también había otros vampiros. Era como si el pasado se hubiera unido en nuestra contra…"

"Realmente hace falta que hablas con el resto y abras el canal mental para que todos puedan ver con sus propios ojos. Si es lo que creo, parece que el futuro nos depara algo que no podremos controlar."

"Lo haré… Gracias, pero, quisiera estar sola un rato."

Asintiendo, los dos muchachos salieron de la habitación y ella se giró dándole la espalda al espejo.

Por un momento podría haber jurado ver el rostro que tanto extrañaba.

No el de Kuraihana, no el de la flor oscura.

Ojos castaños y rostro aniñado viéndole con preocupación y seriedad.

Una sonrisa escapó de su rostro.

Al final del día, el antes y el después no eran tan diferentes…

Y ella, viendo al futuro, estaba atada al pasado.


Próximo capítulo: Instinto Maternal