Somebody To Love (Jefferson Airplane)

Un auto, una carretera y 30 minutos de viaje mientras pensaba en lo idiota que había sido.

Un auto, una carretera que bien conocía y su amiga al teléfono, tratando de calmarla, tratando de hacerle ver que ella en algún punto también le había mentido. Pero que por supuesto, lo de Quinn la superaba con creces.

Había escuchado "Te lo dije Berry, te lo dije" y había suspirado miles de veces con el temor que su alma se escapara en algunos de esos suspiros, se lo había dicho realmente? O solo la había animado a seguir adelante…

Quería llegar a los de sus padres abrazarlos con fuerza y simplemente dormir hasta que llegara el bendito lunes.

Nada parecía tener sentido, porque al final no solo Quinn le había mentido, indefectiblemente Shelby lo había hecho también.

Angustia, decepción y bronca… lo peor es que era en partes iguales. A pesar de que ella también era parte de la mentira. Ella consideraba que su mentira era una pequeña mentirilla blanca, que no dañaría a nadie, sin embargo la de Quinn, ella lo sabía desde el primer momento y se había callado.

Pero dentro de todo eso Rachel no podía dejar de cuestionarse una y otra vez "porque", con qué motivo Quinn había ocultado ese detalle.

-Para reírse de nosotras, como pude pensar que Quinn había cambiado-

-Nos embauco… simplemente nos embauco-

Ni ella ni su consciencia estaban preparadas para eso, ella había ido a recuperar la amistad que nunca pudo tener… que no iba a tener jamás.

Al final Kurt viajo en el primer vuelo que había conseguido, dejando a Thomas con su padre que llegaría el lunes a primera hora. Santana no podía dejar a Brittany sola con su prominente barriga aunque ésta se lo hubiese repetido hasta el cansancio. Tendría que esperar hasta el lunes y postergar sus ganas de patear el trasero de Quinn para unos días más.

Pero si Rachel era todo nervios y decepción, Quinn no se alejaba mucho de esos síntomas, solo que ella estaba enojada, furiosa pero sobre todo frustrada.

-Ella paso 7 días junto a mi cuando fue lo del accidente, aun si no hubiese recuperado la memoria la hubiese reconocido, no lo puedo creer!- Shelby junto con Judy miraban como Quinn despotricaba a diestra y siniestra contra Rachel con toda la razón del mundo.- Quien puede olvidar la voz de Rachel Berry eh? Quién?- Quinn acusaba a esas dos mujeres con el ceño fruncido y apunto de responder estuvieron pero no las dejó- Nadie… nadie en el mundo puede olvidarse, porque se te mete por los poros, te hace estremecer, te cala tan hondo que… que… es imposible- Shelby sonreía al escuchar las palabras de la rubia y Judy seguía irritada, había dejado que su hija siguiera con esa mentira aunque sabía que aquello terminaría mal.

Beth se mantenía en silencio, quería entender pero… era complicado, porque Quinn estaba enojada y porque Rachel ya no estaba con ellas. Todo había pasado tan rápido.

-Quinn cariño- propulsada por una fuerza sobre natural Shelby se pronuncio con seguridad y a pesar de recibir una mirada asesina se acerco a Quinn que la miraba acusatoriamente- sé que en parte es mi culpa, pero recuerdo que tu relación con Rachel no era de la mejor, toda ese triangulo Rachel-Finn-Quinn supuse que…

-Suponer Shelby suponer está tan mal- interrumpió Quinn dejándose caer en el sofá que se encontraba justo detrás de ella.

-Rachel me dejo entrar en su vida después de lo de Finn, Beth fue de gran ayuda para que mantuviera su cordura… ella solo trabajaba y trabajaba… Rachel después de lo de Finn simplemente dejo de vivir- Shelby trataba de explicar sin atropellarse con las palabras, pero casi imposible, mientras Beth a un lado de su abuela Judy asentía recordando levemente la expresión de Rachel cuando la conoció.

-Ella…- se escucho suavemente, Beth caminaba directamente a Quinn buscando las palabras que pudiera calmar la ira que los ojos de Quinn expresaban.-estaba apagada, sus ojos no tenían brillo y su voz era lo único que tenía… pero después con el tiempo Rachel volvió a sonreír- en las piernas de Quinn, Beth acaricio su rostro y dejo un beso en su nariz- ella tiene una foto tuya con el pelo rosa… y siempre dice "su belleza cruza todos los límites"- entonces el rostro de Quinn se suavizo casi ruborizándose.

-Hija… ve a buscarla- Quinn se paró de un salto sin soltar a Beth, beso su mejilla y la bajo al suelo.

-Si en 10 minutos no vuelvo llamen a la policía porque me ha matado- una risa ligera y la puerta cerrándose fue lo que escucho Quinn antes de caminar con decisión hacia lo de Rachel, con los puños cerrados y la frente en alto, con miles de pensamientos invadiendo su cabeza, un paso más y a pesar de que sentía un nudo en la boca de su estomago siguió caminando. Ella también quería la amistad de Rachel.

Camino por el camino de piedra volcán sintiendo que sus piernas se le aflojarían y caería de cara al piso en cualquier momento pero finalmente llegó a la puerta donde toco con ganas y con fuerza.

Pero claro… allí no había nadie.

-Ella no está- escuchó desde un costado - se fue hace un buen rato, con un bolso y levantando polvo… nunca pensé que un Mini Cooper podía hacer eso-Billy, el vecino de Rachel hablaba sentado en el sillón que se encontraba en el porche y Quinn no pudo evitar cuestionarlo con una ceja en alto- Rachel me canta… tiene una voz maravillosa yo no sé como lo hace siendo tan diminuta-aquel simpático niño acompaño cada palabra con cada ademan correspondiente que hicieron reír a Quinn.

-Rachel… hace eso con todos los pobres mortales que tenemos la suerte de escucharla sin ningún tipo de arreglo- Billy asintió a pesar de que solo había entendido la mitad de toda la frase. –Sabes donde se fue?- cuestiono sentándose a su lado.

-No, lo siento… ella solo me tiro un beso- y por la sonrisa del pequeño podía asegurar que ese detalle por parte de Rachel fue suficiente para tenerlo suspirando.

Quinn asintió pero inmediatamente agarro su móvil para llamar aquella escurridiza morena.

Rachel que estaba ya en su habitación al escuchar como su móvil sonaba se giro a agarrarlo de la mesa de noche, pero fue ver la sonrisa tonta de Quinn y su nombre para que el estomago le diera un vuelco. Ella no quería escucharla… pero finalmente la llamada termino en el buzón de voz, su suerte no era de las mejores e inmediatamente un mensaje llegó.

"Sé dónde estás Berry"

El costado derecho de su labio se ladeo hacia arriba delineando de ese modo una mueca que no dejaría que se convirtiera en sonrisa. No caería no. Arrojó su móvil a un costado y suspiro nuevamente… ya había perdido la cuenta de las veces que los suspiros salieron de su cuerpo.

Ansiaba la llegada de Kurt, él simplemente trató de calmar sus nervios, trato de razonar cada pequeño detalle que tenía hasta ese momento y si bien Quinn había mentido, presentía que la rubia tenía un buen porque o eso quería imaginar.

Estaba calmada, Quinn estaba en calma cuando agarró su mochila y metió un par de prendas allí, vio que Beth ya estaba dormida pero que Shelby junto con Judy la esperaban en el salón con cara de reproche. Algo que justamente en esos momentos no necesitaba.

-Antes que digan algo-se apresuro a decir- sé donde está, no me estoy yendo a Nueva York, está en su casa con sus padres, 30 minutos sobre ruedas- guiño uno de sus ojos con gracia pero esas mujeres no darían su brazo a torcer en cuanto a sus expresiones.

-Rachel… ella es especial Quinn- comenzó nuevamente Shelby.

-Pero sobre todo es especial para ti-agregó Judy con cuidado. Shelby torció el gesto pero volvió a mirar a Quinn. Una Quinn que se encontraba un tanto ruborizada por el comentario de su madre.

-Solo voy a traerla de vuelta y voy a ser la amiga que vino a buscar- tal vez si, tal vez no.

-Quinn espera- Shelby agarró el brazo de Quinn antes que cruzará la puerta.- estará Kurt y probablemente Santana, ellos son como sus "perros guardianes" bueno sobre todo Santana, después de lo Finn ellos fueron los únicos amigos de Rachel- Quinn pudo sentir el dolor en esas palabras, su corazón se achicaba cada vez que se imaginaba a Rachel en aquella situación.

-No habrá Santana ni Kurt que puedan con una Fabray, tranquila Shelby, solo necesito hacerla volver- la seguridad rozando la arrogancia hizo que las mujeres sonrieran, no tanto Judy que todo el tema Rachel era muy delicado para ella.

Quinn camino ligero hasta su Jeep subiendo con Dog a la par, ella necesitaba de su compañero de aventura para que Rachel Berry volviera a su vida. Eran viernes todavía, a eso de las 22 horas cuando emprendió el camino nuevamente a Lima.

-No sé porque lo hizo y por más que trato no lo entiendo- Rachel estaba resignada a que todo a su alrededor fuera dramático, no alcanzaba con ella ya lo era de por sí.

-Cariño, seguro que Quinn si hubieses dejado que hablara te hubiese dado una respuesta- el avión se había retrasado y Leroy intentaba calmar a su hija, que no tenía 17 años pero que en esos momentos sentía que era su pequeña, que lloraba porque la misma Quinn Fabray que la tenía irritada en esos momentos, le quería robar a su novio- No creo que lo haya hecho con la intención de lastimarte- ella sentía lo mismo pero su orgullo… cuántas veces lo había pisoteado en el pasado?

Unos golpes en la puerta, unos golpes fuertes se escucharon en el salón, Rachel se levanto bajo la mirada de su padre y camino hacia la puerta, dos golpes más y Rachel frunció su ceño, ese no sería Kurt.

-Demonios Berry que mi mujer está haciéndose pis- dos zancadas bastaron para que Rachel estuviera con la puerta abierta y una Brittany con una barriga de casi 8 meses pasara a la velocidad de la luz por su lado para dirigirse al baño. Mientras que Santana abrazaba de la forma más sobreprotectora posible a Rachel.

-Como lo haces? Como llegas antes que Kurt si estas en el otro lado del país?- cuestiono la más pequeña sintiendo como el cariño de su amiga reparaba ese pequeño dolor amargo que le había dejado Indian Lake al salir.

-Soy Santana López, Berry…-

-Y no llegue tan tarde- Kurt hacía su aparición con un bolso más grande que él a sus pies.-Como estas?- Inmediatamente Kurt las rodeo con sus brazos y las apretó a su pecho.

-Falto yo!- exclamo Brittany llegando a la puerta y de un salto se unió aquel abrazo que tanto necesitaba Rachel en aquellos momentos. Su gente, sus amigos, las personas que amaba estaban justo en el momento que más los necesitaba.

-Niños, pueden entrar y dejar de bloquear la puerta de entrada-Leroy que estaba en la arcada que daba al salón miraba aquella interacción con añoranza, con una pequeña felicidad que inundaba su corazón, si tenían 25 años pero un padre nunca ve a sus hijos grandes y maduros en su totalidad.

Una vez en el salón, Brittany se sentó al lado derecho de Rachel y a su izquierda Kurt, quedando de ese modo Santana enfrente de ellos con el entrecejo fruncido.

-Luego me toca a mí sentarme al lado de mi pequeña Berry- Santana había cambiado, solo con la gente que estaba en su corazón, luego el resto del mundo para ella no importaba.

Kurt rodó los ojos, era increíble como la Snix se había convertido en una tortuga de agua.

-De acuerdo cuéntanos- pidió Santana, que si bien ya había escuchado toda la historia necesitaba saber más.

Y Rachel volvió a recitar cada paso, volvió a describir cada momento compartido, desde el día cero, desde su llegada a Indian Lake, Rachel no dejo nada sin contar… algo que Santana fue anotando mentalmente fueron las expresiones de la morena al hablar de Quinn, como al describirla notaba que la mirada de Rachel cambiaba, que su tono de voz se hacía más efusivo en ciertas ocasiones y para Kurt esos detalles tampoco fueron pasados por alto, estaba claro que detrás de todo eso Rachel ocultaba un sentimiento un tanto más profundo que no estaba diciendo.

-Y entonces apareció Beth y la mirada de Quinn cambio por completo, se congeló pero creo que fue peor al ver como Beth se tiraba arriba mio y festejaba nuestro encuentro- Santana se mordió el labio pensando en eso último.

-Tú crees que Shelby tiene algo que ver?-pregunto de manera tímida, el tema Shelby era algo que seguía siendo delicado.

-Yo no lo sé y no es algo que quiera pensar ahora, creo que… si lo oculto fue por algo y luego lo hablaré con ella, pero no entiendo porque Quinn no dijo nada- Ella ya estaba enojada, ella simplemente estaba decepcionada.

-Pero tú no deberías estar enojada- la voz suave de Brittany se dejaba escuchar luego de haber oído cada detalle de la versión de Rachel- lo que no entiendo es… como te olvidaste que pasaste una semana entera al lado de ella antes de irte a Nueva York Rachel… es obvio que cualquiera que pase más de 7 minutos contigo luego no podrá olvidarte nunca-la reacción fue en cadena, Rachel llevó sus manos a su rostro acordándose de pronto de ese detalle que su mente había ocultado, Kurt abrió sus ojos ante la sorpresa y Santana golpeo su frente, como se le había pasado ese estúpido detalle.

-Oh por dios- dijeron los tres restantes, mirando a Brittany con desconcierto.

-Cómo no me lo hicieron recordar… dios soy una idiota, un reportorio entero de películas románticas le cante, empezando con "Titanic" y "El Guarda Espalda"- el lamento de Rachel quedó ahogado por un persistente golpeteo en la puerta de su hogar.

-Llega ser Quinn y que me trague la tierra después del cachetazo que le pegué- Rachel seguía inmóvil en su lugar mirando con miedo el pasillo que daba a la entrada.

Leroy que parecía ajeno a todas las miradas del salón se dirigió a la puerta sin más, él parecía no tener la menor idea de lo que podía llegar a ocurrir al abrir esa puerta.

-Quinn Fabray!- escucharon que dijo con entusiasmo y Rachel sintió el cuerpo pesado, de repente todo le empezó a dar vueltas y tuvo que agarrarse de Kurt que rápidamente empezó a abanicarla con sus manos. Toda una diva…

-Lo siento señor Berry por venir a estas horas me pregunt…

-Lucy Quinn Fabray… nos volvemos a ver-Santana aparecía en escena de brazos cruzados arriba de 10 centímetros de tacón y dentro de un ceñido vestido que solo la hacía ver más malvada que nunca. Pero eso a Quinn no la iba a amedrentar.

-Disculpe sr Berry- Quinn dio dos pasos dentro de la casa luego de que Leroy asintiera con la cabeza, y entonces dos titanes del pasado se juntaron, sus miradas se fusionaron en una lucha entre el verde de Quinn y marrón de Santana, sin hablarse… pero entonces paso lo que Santana nunca hubiese esperado.

Quinn Fabray rodeo los hombros de Santana en un tierno abrazo que dejo a todos con la boca abierta, salvo a Brittany que estaba aplaudiendo por aquel suceso.

Santana pestaño y si bien se dejó abrazar por la rubia rápidamente la empujó (con suavidad) por sus hombros y volvió a la mirada fría. A punto estuvo de reprocharle todos esos años de ausencia y la mala jugada con Rachel pero Quinn se adelanto nuevamente, fue ver la prominente panza de embarazada de Brittany para que saliera corriendo a su encuentro.

Quinn se arrodillo entre las piernas de Brittany, la miro a los ojos pidiendo permiso para poder tocar esa tentadora barriga y con un leve asentimiento de cabeza por parte de la embarazada, Quinn abrazo con ternura la cintura de Brittany, acaricio la circunferencia de la panza con ternura y devoción bajo la atenta mirada de Rachel, Kurt y por supuesto Santana.

-Esto… yo… lo siento tanto- las pequeñas lágrimas de Quinn fueron atrapadas por los dedos de Brittany que no dejaba de acariciar su corta cabellera.- No quise que fuera de este modo… yo lo siento- lo sentía, no solo por lo de Rachel, si no por todos los años en lo que se mantuvo alejada, porque lo había hecho? Por miedo.

Rachel se levanto y camino hacia las escaleras, necesitaba estar sola, lejos de la ternura de Quinn porque terminaría haciendo algo que seguro se arrepentiría en segundos.

-No puede ser más adorable-

-Ella ha venido a buscarnos…-

-Dios me siento una idiota, como no recordamos esos siete días, demonios-

-Ella ha venido a buscarnos-

-Eso ya lo dijiste-

-Y entonces qué demonios haces aquí encerrada?-

Sumergida en el silencio de su habitación, sumergida en sus pensamientos, sumergida en la calidez que le otorgaba la luz de la luna a la oscura habitación, Rachel no oyó cuando la puerta de su habitación se abrió ni mucho menos cuando Santana se sentó a su lado y la abrazo por los hombros.

-Sabes… entiendo tu miedo Rachel, te conozco y puedo ver…

-No lo digas San…ni te atrevas a decirlo-pidió con la voz cortada agarrándose de la cintura de su amiga que parecía leer cada uno de sus pensamientos.

-Berry… solo… no lo niegues y si… estoy hablando del amor… deja de negarte a sentir otra vez, llevas años en soledad, llevas años escondiéndote y mira… llega una rubia de ojos verdes de tu pasado y mira como te tiene- una broma al final para que Rachel dejara escapar una pequeña risilla que hizo sonreír a Santana.

-Es que no se qué hacer, cómo sigo ahora?- Santana se encogió de hombros pero siguió acariciando el largo pelo de Rachel, sintiendo como unas pequeñas lágrimas caían de su rostro.

Mientras tanto en el salón, una ya recompuesta Quinn Fabray hablaba con Kurt y con Brittany sin dejar de acariciar la barriga de esta. Escuchaba con atención como Kurt hablaba de su hijo y como sus ojos brillaban de la misma manera que lo había comprobado en la foto que había visto. Fue partícipe de la discusión del secretismo del bebé de las López-Pierce y río a carcajadas cuando kurt dijo "pienso darle una hermana a Thomas y no te diré su sexo" estaba claro que no lo iba necesitar decirlo.

Quinn sentía que su corazón sentía tibiez, que a pesar de los años y la distancia ese hombre junto con esa mujer eran los mismo adolescentes, con otro sueños, con deseos completamente distintos pero que seguían teniendo la misma pasión.

Se sentía orgullosa, se sentía agradecida por la oportunidad que la vida de la mano de Rachel le estaba dando. Entonces sus ojos se oscurecieron, ella necesitaba hablar con Rachel con urgencia, necesitaba explicarle…todo.

-Creen… creen que pueda subir hablar con ella sin que Santana me tire por las escaleras?- pregunto con la mirada puesta en las escaleras, Brittany apretó su pierna con ternura llamando su atención.

-Santana… quiere a Rachel como si fuera su hermana, pero no creo que te haga nada, por las dudas llévate al perro, les tiene miedo- Dog estaba dormido a los pies de Quinn y ella no pensaba en despertarlo por nada. Tendría que enfrentarse a la latina ella misma, como en el pasado.

-Cuiden a Dog yo… yo subiré- se levanto y con paso lento se dirigió hacia las escaleras, con un nudo en el estomago, tantas emociones vividas en ese viernes que parecía no terminar nunca.

-Solo hay que decir la verdad, desde un principio-

-La verdad… la verdad entera?-

-No podemos decir que estuvimos enamorada de ella desde el instituto y que realmente iba a detener su boda cuando paso lo del accidente-

-Eso la haría sentir más culpable-

-De acuerdo… hay que decirle la verdad de a poco-

-De acuerdo-

Entre sus cavilaciones llegó a la puerta con la estrella dorada que se encontraba parcialmente abierta, no se escuchaba nada así que decidió golpear suavemente.

Al escuchar el suave golpe Rachel despegó su cabeza del hombro de Santana y miro a la puerta para encontrarse con los ojos de Quinn, desde cuando una simple mirada la hacía sentir tan bien?

Santana beso su frente y se paro para mirar a los ojos de Quinn en una advertencia de que la estaría vigilando.

Una vez que Santana salió por completo de la habitación, Quinn se acerco a Rachel que instintivamente clavo su mirada a sus pies descalzos. Tímida y avergonzada. Quinn se sentó a su lado en silencio.

Rachel sentía que se había precipitado y Quinn sentía que debía disculparse. Rachel sentía que necesitaba pedirle perdón y Quinn necesitaba reprocharle su falta de memoria. Una ida y vuelta de pensamientos contradictorios que no la dejaban en paz.

-Lo siento-dijeron a la vez y nuevamente el silencio fue el acompañante perfecto de esa noche que recién estaba dando comiezo.

Mientras ellas seguían en silencio, tres personas intentaban escuchar que era lo que pasaba dentro de la habitación de su pequeña estrella, entre empujones y codazos mantenían la oreja pegada a la puerta.

-Me precipite-

-Tendría que haberte dicho la verdad antes-otra vez hablaban a la par pero esa vez todo fue acompañado de una sonrisa tonta y nerviosa. –Vamos habla-pidió Quinn buscando con las puntas de sus dedos los de Rachel, era su costumbre, hablar y a la vez regalarse una caricia.

Rachel suspiro y levanto su cabeza buscando la mirada de Quinn, ahí sentada en el piso de su habitación con la luz de la luna entrando por la ventana de su cuarto, volvía a sentir cada sueño que había tenido en su adolescencia. Ahí sentada en el piso de su habitación junto con Quinn Fabray en una noche de abril, con la luna bañándole la mitad del rostro y haciendo resplandecer uno de sus ojos Rachel… Rachel se sintió nuevamente de 17 años.

-Me equivoqué pero… lo volvería hacer, tener tu amistad para mí es muy importante- un susurro pero con los ojos clavados en Quinn.- me olvide… me olvide por completo de esa semana que pase a tu lado y Brittany me la ha recordado ahora yo Quinn… realmente…

-Ya Berry, tampoco jugué limpio, tranquila… pero vamos que dije tu nombre a penas te vi-Quinn trataba de suavizar la situación manteniendo su sonrisa, pero Rachel a pesar de la situación se encontraba vagando en sus ojos.

-Yo pensé que habías reconocido a la actriz-cantante no a mi- reconoció apenada, volviendo la mirada hacia abajo pero Quinn se lo impidió.

-Hey, mirame… Rachel por favor-Rachel negaba con la cabeza y jugaba con sus dedos y esa imagen a Quinn le hizo acordar a Beth, hacia el mismo gesto cuando se sentía apenada con algo.-Dios Rachel… como es que esa pequeña mocosa nunca nos dijo que nos veía?- Quinn recorrió con su pulgar el pómulo de Rachel, despertando de ese modo cada terminación nerviosa del minúsculo cuerpo de la morena.

-Creo… creo que Shelby tiene un mal recuerdo de nosotras en el instituto- respondió en un suspiro al sentir como ese pulgar seguía frotándose suavemente contra su rostro.

-Si me lo dijo, ella pensaba que nos odiábamos, pero porque no le dijiste que vendrías a Indian Lake?- era una pregunta valida, Rachel simplemente levanto los hombros.

-Realmente solo lo sabían Kurt, Santana y mi agente y bueno ahora mi publicista… supongo que fui muy impulsiva- nuevamente la vergüenza en el rostro de Rachel y Quinn sintió el calor de un sonrojo en la piel de sus dedos.

Mordiendo el costado de su labio se atrevió a llevar un mechón de su pelo detrás de su oreja.- siento no haberte dicho la verdad, odio suponer pero… supuse que de esa manera sería más fácil, que no sentirías tanta presión, para mi volver a verte fue…-y nuevamente el silencio, silencio porque seguir hablando era reconocer sentimientos inapropiados, sentimientos que no debería tener hacia Rachel después de todo lo que había pasado.

-Fue?- en ese momento con una valentía admirable Rachel se atrevió agarrar la mano de Quinn y entrelazar sus dedos, ladeo su cabeza y la luz de la luna que estaba siendo fiel testigo de ese momento de apertura que estaban teniendo delineo delicadamente el perfil de Rachel, haciendo estremecer a Quinn con esa imagen.

-Porque comprarte una casa? Y largarte de Nueva York por mi Rachel?- ella palideció y los cotillas que estaba fuera llevaron sus manos a sus bocas al escuchar aquella pregunta. Para ellos la respuesta había sido "Voy a recuperar su amistad" sería la misma para Quinn?

-Yo… tengo… tenía una respuesta, pero no sé…

Un grito… un pequeño escándalo y nuevamente un grito aún más alto.

-Britt-Britt- exclamaron ambas levantándose de un salto.

Continuara…


Hola… tienen todo el derecho a odiarme a partir de este momento… porque no solo los voy a dejar con la intriga sino que también los voy a dejar sin actualizaciones hasta nuevo aviso.

Varios son los motivos y no los voy a detallar pero… Por favor no manden ningún sicario, no gasten dinero en mi por eso…

Sepan disculpar desde ya… yo lo siento enormemente!

Hasta luego…