CAPITULO 14: …Otra vieja mas….¡no! ¡Y esta menos!...

Gin seguía con su viaje de mala leche. Y más aun después de haber visto la ropa interior de Vodka. El cual se hallaba en estos momentos tomando un agradable sol de verano (que asaria una patata en menos de un minuto) en el techo del coche. Y al cual se encontraba fuertemente atado. Nada más y nada menos que por Gin como castigo por haber puesto su nombre en semejante sitio.

Gin seguía conduciendo. Hacía un calor abrasador. Vodka debía ir ya frito. De pronto el coche paro de golpe y porrazo. Ya que unos guardias de tráfico. Que presuntamente estaba regulando el tránsito de aquella zona vacía y desierta por donde no pasaba ni un alma.

El agente se acerco a la ventanilla del conductor. Donde se encontraba Gin sentado. El agente se ajusto el cinturón de su pantalón y se dirigió a él:

¿perdone? ¿sería tan amable de enseñarme su documentación?- pidió el agente a Gin

No.- replico Gin en tono frio

El agente se enfado pero sonrió de manera amable pero enfadada a la vez. El agente mantenía una sonrisa amable pero con la boca torcida de estar enfadado. De repente una anciana se acerco al coche. El agente le miro.

Doña Leudobico, ¿conoce usted a este joven?- pregunto el agente de mediana edad

¿Qué si le conozco? Claro que le conozco.- empezó a decir la anciana.- se podría decir que yo estuve presente cuando él nació. Su madre era cocinera en un bar de china-town en USA. Cuando nació su hijito, era el ojito derecho de su mama. Pero luego paso el joven paso a ser un gamberro en potencia. Por eso su familia esta degustada con él.- termino de explicar la anciana

Gin miro con ira, desprecio, repulsión y todos aquellos sentimientos negativos que le venían a la cabeza.

La anciana. De repente y sin previo aviso. Subió al coche de Gin. Gin la miro con cara de ira. Pero la anciana pensó que quería ligar con él. Así que pensando eso, la vieja se acerco a Gin. E intento besarle. A lo que Gin reacciono apartándola de él.

¡tuuusa!- dijo Gin al apartar a aquella anciana

Como Gin tenía la orden de dejar que cualquier forastero ajeno que se quisiera irse con ellos. Se fuera sin más.

Así sin más preámbulos retomaron el viaje.

Continuara….