Advertencia: He llegado para subir el último capítulo de este año, fans de Lucky Star. Mis deseos de que hayan tenido una Feliz Navidad y que también tengan un próspero Año Nuevo.

Enemigo ¿identificado?

La escena del repartidor inicialmente acosado por Soujiro y la posterior disculpa del último por aquel bochornoso papel que había hecho, había llamado las risas de parte de Konata y Kagami. No habían visto una disculpa tan divertida antes, pero pronto tuvieron que volver a lo importante y avisar al repartidor para que les dejara la pizza al alcance, mientras ellas utilizaban algunas cuerdas para que el joven atara las cajas y luego recibiese su pago. Obviamente las dos amigas evitaron que el peliazul se diese cuenta de lo que habían hecho, pues sabían de las consecuencias si ello ocurría.

Konata aprovechó para llamar a Minami y Yutaka, pero ellas se dieron cuenta de que estas no respondían al llamado. Sin embargo, no se preocuparon, pues pensaban que estaban tomando una siesta o algo. No tenían ni idea de lo que en realidad había ocurrido en la otra habitación.


Servicio

Minami se queda en la entrada del servicio mientras esperaba que Yutaka terminase. Había dejado a un lado el walkie talkie y no escuchó lo que le había dicho la peliazul. La pelirroja no se toma mucho tiempo para cumplir con sus necesidades, pero cuando sale, ambas chicas se ven en un nuevo problema; Soujiro había regresado de su ridículo espectáculo en el jardín, justo a tiempo para ver a ambas chicas.

Soujiro: ¡Ahí las quería ver, jovencitas!- el peliazul prepara su cámara con gran velocidad, pero las dos amigas logran esconderse detrás de una pared.

Yutaka: Mi tío nos ha acorralado, Minami-chan- la chica de coletitas se abraza muy asustada a la peliverde, quien en respuesta la protege con un abrazo también.

El momento se había tornado muy tenso. Minami sabía a la perfección que el hombre estaba acercándose a ellas para lograr tomar esas ansiadas fotos. Trató de llamar a sus senpais por el walkie talkie, pero por alguna razón ellas n respondieron a su llamado. No parecía haber escape para ellas.

Yui: Ohayo, tío. Vine para quedarme esta noche- aparece como si un milagro hubiese acudido al rescate de las dos chicas.

Soujiro: ¿Eh? ¿Cuándo llegaste?- preguntaba muy desorientado, pues no escuchó la puerta abriéndose.

Yui: Acabo de hacerlo, y parece que ha sido muy oportuno que lo haya hecho- la policía mira de arriba a abajo al hombre y luego tantea la casa-. Aquí pareciera que Konata se hubiese vuelto a enfermar, pues no me explico este enorme desastre. Tal vez debas ir a tu habitación y yo me encargo de hacer la cena, tío.

Soujiro: P-pero hay...

Yui: No creo que haga falta que me ayudes, yo puedo sola con todo esto- la hermana de Yutaka se estira un poco y busca con la vista la escoba-. Y por cierto, necesito que me prestes tu cámara, tío.

Soujiro: ¿Qué, en serio?

Yui: Bastante enserio. En el trabajo estaban arreglando la oportunidad para hacer una fiesta, y me pidieron que buscara una cámara que fuese anticuada para tomar las fotos del equipo, y la tuya me parece genial- sonríe animada la chica mayor mientras tiende su mano al demente... digo al peliazul.

Las dos amigas observan a Yui y Soujiro forcejeando de manera cómica por la cámara, y aprovecharon esta invaluable oportunidad que tenían para escabullirse al piso de arriba a toda velocidad. Al menos no fue necesario utilizar por segunda vez el walkie talkie, pues aunque no lo supieran, nuevamente no les iba a funcionar aquel desesperado recurso.


Habitación de Konata

Konata: ¡Itadakimasu!- la matadora del árcade es la primera en comer, y lo hace con mucha alegría.

Kagami: Justo cuando creía que no comeríamos, pero como sea... itadakimasu.

Ninguna de las dos dice nada más mientras disfrutaban del trozo de pizza que se comían. Se alarman un poco cuando escuchan la puerta abrirse, revelando a dos chicas de primer año que respiraban algo agitadas mientras miraban desconcertadas a las mayores.

Yutaka: ¿Ya habían empezado a comer?- pregunta muy indignada, pero su gesto causaba más enternecimiento y gracia que susto o aflicción.

Kagami: Konata les acababa de avisar que nos han entregado las pizzas, y nosotras creímos que tomaban una siesta o algo, así que les guardamos lo que les toca y nos servimos.

Minami: Yo acompañé a Yutaka al servicio- todas se miraban entre sí algo confundidas.

Konata: Vaya, no nos habíamos dado cuenta de nada, pero no importa ya. Vengan a comer ahora, mientras las pizzas aún están calientes.

Las dos chicas menores se sentaron animadas pero aún confundidas a comer. La noche caía lentamente sobre los techos de las casas de Saitama, pero Konata y las demás no tomaron ello en cuenta hasta que hubiesen terminado. A pesar de que a mitad de la comida Yutaka hubiese avisado sobre la llegada de su hermana, consideraron seguir cautas en cuanto les tocó a ella y Minami regresar a la otra habitación. Konata y Kagami quedarían nuevamente solas y ya recuperadas para continuar con su búsqueda, precisamente lo que necesitaban.

Konata: Tal vez debamos empezar con estos doujin de aquí- la peliazul saca una caja que estaba en su armario-. Estos son los doujin que me interesaba comprar en un principio, pero luego resultaron ser un fiasco porque la calidad era muy mala, o porque le faltaba contenido. Creo que muchos de estos casi no vendieron nada por las advertencias de los primeros que habían hecho fila.

Kagami: Pero igual los compraste de a tres como siempre- señala con fastidio la miko mientras Konata hacía un gesto de fatality.

Konata: Tú me conoces, tsundere traviesa- ríe pícaramente la otaku.

Kagami: ¿A-a qu-qué viene eso, baka?- la pelilila sentía que la cara se le quemaba de pronto por lo que dijo la peliazul.

Konata: Pues estoy diciendo que tú sabes como pienso y funciono, Kagamin- la otaku había recobrado la compostura con una rapidez totalmente impensable.

Kagami: No es muy difícil saber todo si lo único que haces es jugar y comprar manga- la tsundere desvía la vista para esconder como sea su rubor.

Ambas chicas reinician sus lecturas y toman los doujin que Konata había sugerido. No tomó mucho para que Kagami descubriera al bribón que estaba buscando.

Kagami: ¡Aquí está! ¡Tiene que ser este desgraciado! ¡El estilo de dibujo coincide al pelo con los trazos del doujin!

Konata: ¿Qué es lo que ocurre, Kagami-sama?

Kagami: ¡Encontré al responsable que nos ha hecho esto!- la pelilila le pasa el doujin a Konata, y esta asiente luego de unos segundos de leerlo.

Konata: Tienes razón, este doujin coincide, aunque la trama es un verdadero asco- dice la ojiverde sin levantar la vista.

Kagami: ¿Quién es el autor de ese doujin, Konata?- la tsundere mantiene con todas sus fuerzas las ganas de explotar una vez más, sólo esperando a saber qué nombre debería vociferar con toda su ira.

Konata: Se trata de Sebastian, el muchacho que siempre nos hace de sirviente en los ending. Ahora puedes gritar si así lo deseas, Kagamin.

Kagami: ¡Su verdadero nombre es Minoru! Pero de cualquier forma, ahora sé quién pagará muy, muy caro su atrevimiento- la tsundere desprendía un aura que incluso Konata no fue capaz de pasar por alto- ¡SHIRAISHI MINORU, ACABÉ CONTIGÓ DESGRACIADOOO!

Yutaka: ¿Qué fue eso, Minami-chan?- se escuchó el grito de miedo de la pelirroja.

Konata: No tengo dudas de que mañana lo vas a cazar, pero ahora será mejor que guardes fuerzas, Kagamin- tranquiliza con algo de éxito la peliazul-. Mañana te puedo ayudar a buscarlo, pero por hoy podemos dormir juntas si quieres.

De forma súbita la miko pasa de la ira incontenible a la más absoluta sorpresa. La noticia de que dormiría con Konata le había dado de lleno en el rostro como una corriente de aire cálido en medio de un cruel invierno. Su reincidente sonrojo no se haría esperar.


Sala

El lolicón yacía tirado sobre el sofá enfrente de la TV, desmayado y con un chichón en la cabeza. La policía había conseguido su cometido de tomar para sí la cámara fotográfica y ahora se encontraba limpiando por sí misma la sala, aunque no fuese tan buena en quehaceres domésticos como Konata. Para asegurar que Soujiro no la fuese a molestar, Yui encontró la solución en atarlo de manos y pies para para que no escapase del sofá. Todo iba a marchar bien esa noche, nada lo iba a impedir.


Residencia Minegishi

Misao: ...y luego aquel pervertido tomó una foto a las pantis de la pequeña Hiiragi.

Ayano: ¿En serio?- la pelinaranja estaba muy tensa, como si estuviese viendo los capítulos determinantes de algún dorama.

Misao: Así es, me pareció hilarante ver que llevaba pantis con dibujitos, pero para ese viejo rabo verde sin duda debió ser un festín para la vista- la morena alzaba sus brazos como si estuviese relatando que venía de enfrentarse a un dragón.

Ambas chicas se hallaban en el comedor. La familia de la pelinaranja se había ido cerca de una hora antes y se aseguraron de dejarles comida y algo de dinero en caso de que lo fuesen a necesitar. Misao y Ayano casi terminaban de comer curry, y luego de eso habían acordado ir a ver alguna película juntas, aprovechando que se quedaban solas y que Misao dormiría ahí esa noche. Misao optó por algunas películas de acción, y Ayano simplemente apoyó la decisión.

Misao: Realmente te agradezco que me hayas dejado quedarme aquí contigo. Prometo que cuidaré de ti muy bien.

Ayano: Vamos, qué cosas dices, Misa-chan- la pelilarga se sonroja al escuchar otro de esos comentarios que la hacían sentir nerviosa, y por alguna razón, muy feliz.

Misao: Tal vez debamos sacar algunas sábanas por si acaso nos quedamos dormidas mientras vemos nuestro maratón de películas ¿Me ayudas a buscar, Ayano?

Ayano: Claro que te ayudaré, pero antes déjame terminar de comer- la pelinaranja acaba con lo que le quedaba en el plato, y las dos juntas se preparan para empezar juntas su maratón de películas.

Decir que la pasaron bien quizás se quedaba corto. Ambas vieron de principio a fin todas las películas que habían agendado, y se divertían a lo grande. Habían algunas escenas en las que Ayano se estremecía cuando veía explosiones o fuertes peleas entre los distintos bandos, y acababa abrazándose a un brazo de su amiga, recibiendo como respuesta unas suaves y dulces palmaditas de parte de ella. Cuando terminaron todas las películas fue grande la sorpresa de la pelinaranja al darse cuenta de cuánto tiempo se había quedado pegada a la morena, pero a pesar de ello no hizo ningún ademán por alejarse, sino que se mantuvo abrazada a su brazo. No sabía porqué, pero este contacto la hacía feliz, le gustaba estar así con Misao, como si estuviese siendo protegida por alguien grande y fuerte que la haría sentir querida y plena. Se ruboriza al darse cuenta, alza un poco la vista y mira a la colmilluda que aún miraba fijamente la TV.

Misao: ¿Estás bien, Ayano?- pregunta en cuanto se da cuenta de lo que hacía la pelilarga.

La pelinaranja no responde a aquella pregunta, sino que mantiene su mirada inmóvil en el rostro de Misao, con la mente completamente en blanco. No se movía en absoluto, ni había escuchado la pregunta de la morena. No comprendía cómo había llegado hasta este punto, pero todo indicaba que...

Misao: ¿Sabes una cosa, Ayano? Se nos olvidó la gelatina que habías comprado para esta película, así que me pregunto si podríamos comerla ahora mismo ¿Qué dices, eh?

Ayano: De... acuerdo...- dijo sin pensar, tampoco había escuchado lo que acababa de decir la colmilluda esta vez.

Misao: De acuerdo, entonces voy a traer las gelatinas y comeremos el postre antes de bañarnos ¿Crees que deberíamos bañarnos juntas para no hacernos perder el tiempo antes de ir a dormir?

La pelinaranja sí logró escuchar esto último, y eso hizo que su rubor se pronunciara a un nivel tremendo. Sentía el corazón palpitando salvajemente, y por alguna razón empezó a descubrir que eso no era algo fortuito. Empezó a pensar que tal vez estaba desarrollando sentimientos hacia la morena...

CONTINUARÁ...


¿Qué tal me quedó este capi? Necesito que me digan como voy para saber si hay algo que paso por alto o que me podría ayudar, pero no he recibido reviews últimamente ;w; Reviews, follows y favoritos son ansiosamente esperados. Menos mal que se acaba diciembre, no había pasado un mes con tan pocos reviews desde que había debutado como escritor :/

Hasta otra