—Esto no es normal, Tom se ha hinchado y tiene erupciones en la cara.
El médico se acercó, al apreciarlo se dio cuenta que el fallecimiento fue por intoxicación, apreciaba a la familia Marlow, por lo tanto quiso minimizar el problema para no crear caos pues sabía que la implicada principal sería la viuda, ya que ella fue la que le dio aquel bocado fatal.
—Algunos difuntos se hinchan, no es nada extraño lo que ha pasado con el occiso—Respondió el doctor—pidió perdón al Creador en su interior, por no hablar para que se abriera una investigación, no creía que Candy fuese una asesina además todos presenciaron que por su mano murió.
Mientras en la cocina Albert se encendió en ira y separó a Terry de la viuda, lo tomó del cuello y le dijo en tono amenazante: ¡No te vuelvas a acercar a ella! o te las verás conmigo.
—Clérigo Andrew, se supone que debe poner la otra mejilla sin embargo está dejando que su carnalidad salga a la luz—expresó Terry en tono de burla.
—Le estás faltando el respeto a tu esposa y estás manchando la honorabilidad de Candy.
—Ella me ama, ha sido mía—Respondió Terry sonriente logrando con esto que Albert perdiera los estribos, acto seguido lo aventó al piso haciendo que este se golpeara contra él.
Después de eso Albert salió de la cocina no quería ver nunca más a Candy, Terry logró envilecerla ante sus ojos, ella reaccionó y fue siguiéndolo, Terry la agarró del tobillo cuando pasó por donde estaba y ella se liberó de su agarre dándole un puntapié.
— ¡Señor Andrew! No se vaya, espéreme.
Él hacía caso omiso, sólo quería olvidarse de sus ojos cautivadores, de sus dorados cabellos…
—No he sido de Terry, solo fueron algunas caricias pero no me he acostado con él, compruébelo usted mismo, hágame suya—lo tentó rebasándolo y tapándole el paso, empezó a pasar sus manos por su pecho haciendo que Albert se estremeciera.
Ya habían salido de la casa y llegaron donde estaban estacionados los carruajes.
— ¿Hacerte mía? estás llena de lascivia, de lujuria, eres como Dalila la que sedujo a Sansón, eres…
—Calle, por favor no me ofenda, sólo lo dije para detenerlo, usted me agrada, con Terry nunca habrá un futuro en cambio contigo…
Albert la arrastró hacia adentro de uno de los carruajes y entre besos le decía: ¡Eres una hechicera! Me ataste a ti, no dejo de pensarte, en realidad te deseo, pero no quiero perjudicarte, debo de ser fuerte, no quiero convertirme en Otelo pienso que enloqueceré de celos— la besaba por el cuello y con una de sus manos empezó a subirle el vestido, quería sentir la suavidad de su pierna, escucharon el grito de Terry :¡Candy! ¿Dónde estás? ¡Debes regresar para velar a tu difunto marido!
Albert volvió en sí diciendo: debemos regresar.
—Sí, pero prométame que mantendrá su propuesta.
–Sí, te lo prometo, trataré de involucrarme con tu padre en negocios para que pueda visitar tu casa con frecuencia y no hayan habladurías en torno a nosotros, la gente se deberá acostumbrar a vernos cerca el uno del otro.
Ella sin previo aviso volvió a besarlo con desbordada pasión haciendo que se acostaran en el piso del carruaje, él se le encimó, y apretaba un poco uno de sus senos, se detuvieron porque escucharon que estaban abriendo y cerrando las puertas de los carruajes, se bajaron tratando de no hacer ruido a fin de no ser descubiertos por su airado cuñado y mientras el otro seguía revisando, ellos se metieron al salón donde era el velorio.
— ¿Pudiste comer algo?—Le preguntó su tía la madre de Tom
—Si— respondió Candy pues sólo había dado unos cuantos bocados.
—Tom se hinchó y el médico dijo que es normal, pero yo no lo creo—Le expresó su tía con evidente dolor en su alma.
Albert al escuchar eso se acercó al féretro y pensó: ¡Lo envenenaron! Pero si digo algo capaz que en ella recaiga la culpa.
Terry entró al salón y vio a Candy consolando a su tía.
–Tú te debes quedar con nosotros, al casarte con Tom te convertiste en nuestra hija, debes cuidar de mí, en la vejez—Le hacía cargo de conciencia su suegra.
Hola chicas espero estén bien gracias por sus comentarios, en realidad es un placer leerles.
Saludos a Rous, a Ana Isela, Kecs, Candy Candy, Osiris Cruz, Madel Ros, Fanny, Maravilla 121, El broche, Yuleni Paredes, Serenity Usagi, Venezolana López, AdoradaAndrew.
