¡Hola queridos lectores!
Bueno aquí les traigo la continuación de esta historia .Espero que les guste el capítulo :3. Gracias por sus comentarios ,follows y favoritos.
Diclaimer: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto. Esta historia mía
¡A leer!
Luego de hablar con el rey, había tenido una charla con Naruto. Casi se queda de hielo cuando se enteró del porqué de su manera de actuar. Pero no fue hasta que él mismo vio con sus ojos lo que estaba pasando, que lo pudo creer. La que creían perfecta prometida, sus padres. Lo había engañado con uno de sus sirvientes. Más aún, la encontró besándose con ese sujeto, escondidos en las sombra de la huerta, que había en la casa de la peliroja. No era momento para sonreír, pero lo hizo. Le parecía hasta irónica la situación. Ella no pudo hacer menos el hecho de que llevaba el vestido desabotonado y el cabello hecho un estropajo. Y aunque quiso negarlo, era más que obvio a donde llevaban esas caricias. Con su descubrimiento, la prima de Naruto, tendría que desistir de la idea de ser su esposa.
La discusión entre Karin y él, abrió paso con Naruto y Suitgetsu de testigos.
La había enfrentado, por supuesto.
Le había dicho que era peor que una cortesana, también. Karin, había incluido a Sakura cuando discutieron.
Se dijeron todo lo que tenían que decirse. Él no la amaba y estaba seguro que ella tampoco. Solo era su capricho.
Al final, ambos, querían estar con personas diferentes. Y tras aquel enfrentamiento lo entendieron. Karin entendió que él no la amaba y ella probablemente lo hacía. Lo dejaron como estaba. Ya no intervendría con la relación con la madre de su hija.
Un matrimonio por el renombre de apellido, no valía la pena.
Los recuerdos lo invadieron mientras llevaba la copa de sake a sus labios. Miraba el atardecer una y otra vez queriendo que el tiempo pase rápido. La orden estaba para las 7 de la noche y se le hacía molestoso esperar tanto.
Ya sabían dónde estaba. ¿Qué esperaban?
Naruto estaba en frente de él, en un silencio en el cual solo se escuchaba el cristal de las copas impactar con el madero cada vez que las bajaban de sus labios.
Avergonzado, el rubio, por lo que había pasado con Karin; algunos momentos, ni siquiera le dirigía la mirada. Pues pensaba que hasta esa hora de seguro aquel enfrentamiento era comidilla del lugar. Las peleas entre personas pudientes se esparcían como pólvora en el reino. Y pese a todo, Karin, era su prima.
Dejando de lado el asunto de Karin. Sasuke le invitó a celebrar por lo irónica de la situación. Más el rubio desvió un poco la mirada cuando se lo propuso.
Naruto siempre era enérgico e hiperactivo. En esos momentos, el moreno necesitaba de sus buenas vibras para prepararse para lo que venía. Necesitaba saber que todo saldría bien y que en pocas horas tendría a Sarada y Sakura en brazos. Karin era un asunto que no valía la pena recordar.
Se levantó del asiento, en cuanto vio el sol asomarse por el horizonte. Naruto comprendió la señal y sin dirigirle la palabra montó en su caballo palomino mientras el moreno lo hizo, respectivamente, en un caballo de pelaje negro. La velocidad a la que iban por las empedradas calles del reino era tan rápida como peligrosa. Se sentía la impaciencia en el ambiente. En la mente del pelinegro solo había un pensamiento. Volver a ver a Sakura y Sarada.
Cuando distinguieron la casa de Neji, bajaron la velocidad a la que iban. Un pequeño niño que suponían era sirviente de la casa Hyuga se ofreció a amarrar a sus caballos a los que miraba anonadado por tanta magnificencia. Sasuke sonrió un poco cuando notó la mirada del muchacho. De pequeño él ponía el mismo rostro cuando miraba a los caballos. El recuerdo de Itachi enseñándole a montar lo invadió tan rápido que lo hizo detenerse antes de llegar a la puerta, hasta que Naruto lo llamó y volvió a hilar la razón por la que había venido.
El moreno, lanzó un suspiro cuando toco el mármol de la mansión. La gran puerta de aquel hogar, digno del apellido Hyuga, fue abierta con gran rapidez cuando llegaron. Al girar a la dirección del muchacho, se dio cuenta que amarraba sus bestias junto con los caballos de personas llegadas antes. Y aquello era una buena señal. Qué bueno, no tenía que esperar. Los demás ya estaban en el aposento.
Caminó a paso calmado mientras controlaba el impulso de correr hacia la sala y apurar a los demás con la redada. Una empleada le guiaba por la enorme estancia. Naruto lo seguía sin decir palabra alguna.
Neji estaba sentado en uno de los sillones, fue lo primero que pudo observar. Varios guardias también estaban dispersos por los muebles del lugar esperando las próximas órdenes. Fue Kakashi quien se acercó a ellos.
─ Buenas noches, Uchiha y Uzumaqui. ─ saludó.
Sasuke y Naruto devolvieron el saludo automáticamente con mucha calma disimulada.
─ Ya todo está listo ─ comentó Kakashi. ─ El rey, inclusive envío a ambu con nosotros. En total somos alrededor de 40 personas que ingresaremos al lugar para intervenir a las personas involucradas en estos sucios negocios. ─ expuso, sin rodeos.
Los oficiales reunidos asintieron de inmediato.
─ Entiendo ─ comentó, Sasuke. Luego, la impaciencia, hizo que atropellara las siguientes palabras: ─ ¿Qué esperamos?
─ Explicarte el plan, Uchiha. ─ habló, calmado, el peliplateado.
Sasuke asintió con cierto fastidio mientras escuchaba las palabras de Kakashi quien empezó a contar que la primera y de mayor prioridad en ser rescatada sería Sarada por sus problemas cardíacos. Ella sería rescatada por la esposa de Neji quien era infiltrada en la organización de Orochimaru. También detalló que los oficiales ingresarían por la entrada donde pasaban las sirvientas de aquel lugar de citas. Todo se manejaría lo más silencioso y prudente posible. Ese era el objetivo. Sasuke iría con Kakashi en el primer escuadrón junto con 10 hombres pertenecientes a ambu. Los demás, entrarían 15 minutos después. Querían evitar el menor número de bajas posibles. Y era posible que el lugar este muy vigilado por seguridad de paga.
Cuando Kakashi terminó de hablar, Sasuke, sintió una adrenalina recorrerle de la cabeza a los pies. El peliplateado caminó delante de él, para que lo siguieran. Neji y los demás iban con espadas en las manos. Él tenía un sable en la montura de su caballo. Y lo usaría aquella noche si tenía que defender a la mujer que amaba.
Montaron a toda prisa un grupo tras otro. Según lo que Neji le había dicho. Su esposa ya estaba en el lugar, seguramente con Sarada. El corazón del Uchiha latía rápido. Aquella noche toda podría pasar. Y en ese tiempo, esperaba que nada malo pasara. Quería tenerlas de nuevo con él juntos por un bello mañana
Las calles aledañas, pasaron como borrones en la oscuridad. A través de una columna, una sombra hizo que los caballos rápidamente parasen por orden de Neji. Quién había reconocido la figura que se ocultaba tras las columnas, su esposa.
El corazón de Sasuke latió rápido cuando vio a la pequeña niña que llevaba en brazos, aquella mujer. Era Sarada, su pequeña y amada hija. Miles de emociones lo embargaron mientras se acercaron los cuerpos temblorosos de ambas mujeres.
─ Sarada ─ habló Sasuke al ver a la pequeña niña protegida por la mujer de cabello castaño.
Temblorosa por el momento. Los ojos negros de su hija giraron rápido hacia su presencia encendiendo la opacidad que mostraban.
─ ¡Papá! ─ exclamó la pequeña infante mientras corría a sus brazos.
Sasuke la abrasó haciéndola sentir lo más tranquila que podía. Por fin después de aquel tortuoso tiempo, tenía a su hija en brazos. Sarada hundía su rostro en su pecho y sentía la humedad de los orbes de la pequeña traspasar su camisa. El pelinegro se sentía feliz, muy feliz. Ahora, solo faltaba rescatar a la madre de su hija y todo aquel sufrimiento al que terceras personas los habían forzado, terminaría.
Despegó a su hija, pasado unos minutos. Los miembros de la guardia real y ambu miraban la escena esperando que pasara su momento padre e hija para seguir con el plan. No podían demorarse.
─ Ve con Tenten, Sarada. Yo traeré a mamá. ─ le dijo dándole un poke en la frente.
La misma promesa que le hacía su hermano.
─ Adiós, padre ─ habló la pelinegra para luego salir en brazos de Tenten, acompañada de dos de los escoltas que estaban junto a ellos.
─ Vamos ─ ordenó Kakashi luego de presenciar la escena familiar. Los demás asintieron.
Sasuke montó nuevamente su caballo y les siguió los pasos a los guardias. La adrenalina corría a flor de piel en su cuerpo.
...
Se sentía asqueada mientras el tipo en frente de ella la miraba con lujuria. Sakura, en esos momentos, sentía que de esa no escaparía. Que aquella noche se vaticinaba como la peor de su existencia. No podía hacer nada, no podía decir nada, contra él hombre que tenía delante de ella. Aunque lo que más le preocupaba era la criatura que llevaba en el vientre. Ese tipo estaba loco, de eso estaba segura. Los golpes habían desaparecido de su piel, pero el recuerdo de aquella noche donde también la pidió permanecía como recuerdo fresco en su mente.
Temblorosa, miró al tipo acercársele para acariciarle la mejilla. Sakura, dio un respingo ante su frio tacto. El hombre emitió una risa burlona por lo bajo.
─ Rosadita ─ dijo deleitándose de su mirada de cachorro asustado. ─ ¿Qué me diste?
Hacía referencia al somnífero que le había dado en la bebida para escapar de sus asquerosas manos.
─ No sé de qué habla ─ expresó, temerosa y desviando la mirada. Una señal para el hombre de que lo sabía perfectamente.
─ Claro que lo sabes ─ comentó, el hombre, sirviéndose un poco de sake que estaba en una mesa de noche de aquel cuarto.
El pánico se apoderó de ella con más fuerza.
─ ¿Te comieron la lengua los ratones? ─ se burló al ver su expresión de miedo.
Sakura retrocedió unos pasos más, mientras el hombre sonreía de lado y la inspeccionaba con más detenimiento.
─ No, señor ─ explicó alzando un poco la mirada.
─ Eres muy ingeniosa, pequeña. Mira que ninguna zorra me lo había hecho antes ─ explicó como si hablara de una gran hazaña.
Sakura bajo la mirada al suelo.
─ Hoy no escapas. ─ aseguró mostrando sus blancos dientes ─ Según Tsunade eres una bomba en la cama, insaciable. ─ habló con sarcasmo.
Sakura chocó su espalda contra la pared de tanto retroceder.
─ No me haga daño, por favor. ─ suplicó, la pelirosa.
─ Tranquila, preciosa ─ puso su dedo índice en sus labios para callarla y luego acercarse lo suficiente dejándole sentir su respiración sobre su piel ─, pero de mis juegos. No escapas ─ lanzó una sonora y macabra carcajada.
Sasori abrió de un tirón el yukata que vestía Sakura. No le importó ni su grito de protesta cuando el vestido llegó hasta el obi que presionaba su abdomen aun plano. El hombre no tardó en esparcir besos por su cuello, mientras las lágrimas salían de sus ojos asqueada por la sensación de esas caricias no deseadas. Bajo sus manos por sus hombros hasta llegar a su cintura y presionarle las nalgas, luego, subió sus manos hasta el obi y empezó a sacarlo.
─ Suélteme, por favor ─ habló con la voz rota mientras el pelirojo zafaba el obi de su cintura haciendo caso omiso a sus palabras.
─ Eres como una obsesión para mí, muñeca ─ habló el pelirojo siseando en su oído con voz seductora─ Tienes un cuerpo ─ apretó una de sus nalgas con una mano ─ y un rostro ─ le acaricio la mejilla con la otra mano ─ que nunca en mi vida he probado. Pareces una muñeca de esas que se deben romper por ser tan débiles. ─ puntualizó con mirada felina.
Sus palabras hicieron estremecer a Sakura.
No, No – repetía su inconsciente mientras el enfermo que tenía delante se restregaba contra ella.
El hombre apretaba, la manoseaba de un lugar a otro mientras la hacía retroceder al lecho. Ella solo podía pensar en que quería que todo acabase. Sollozaba y su cuerpo convulsionaba por el llanto de las asquerosas caricias del hombre que estaba encima de ella. Él, en cambio, disfrutaba del contacto de aquel delicado cuerpo y más aún disfrutaba de las lágrimas que ella derramaba.
─ ¡No! ¡Por favor! ─ gritó fuerte cuando el hombre coló sus manos por su vestido para llegar a su intimidad. De un brusco empujón lo hizo retroceder. Al verlo a los ojos notó que lo peor estaba por venir.
Como una fiera, en medio de la naturaleza, a punto de atacar, mostraba su ira el pelirojo. Sus ojos solo transmitían el peligro de sus futuras acciones. Sus manos antes en el cuerpo de ella fueron a dar al enorme y grueso cinturón que portaba en sus ropas. Sacándoselo, para empezar con su instinto sadomasoquista, en el cual ella sería la víctima.
Sakura retrocedió de inmediato cuando lo vio con el cinturón en la mano. Sus pies querían correr fuera, mientras la cordura le decía que podía ser peor. Sarada, podía pagar las consecuencias de no haber consumado el encuentro. Tsunade era capaz de todo, bien se lo había demostrado. Y ella, no quería que nada le pasase a su pequeña.
Sasori apretó, aún más, el cinturón en sus manos.
El primero golpe seco, fue a dar a sus piernas. Sakura sintió el picor en la zona afectada como fuego que la quemaba. Era una sensación horrible.
El llanto, se hizo más fuerte cuando el siguiente impactó en su espalda.
Justo cuando un golpe iba a impactar en su vientre. Un ruido cortó el ambiente de llanto al que estaba sujeta. En medio de la visión borrosa, producto de sus lágrimas, vio una imagen que hizo que una sonrisa poblara rápidamente sus labios. Entrando por la puerta de aquella habitación. Estaba él, su amor, él único. Sasuke.
Sasuke, entró presuroso a la habitación mientras su vista se detenía en el cuerpo de una mujer maltratada tirada de cuclillas en el suelo. Le dolía en el alma saber que era ella, pero el cabello rosa la identificaba; además, no la había encontrado en las otras habitaciones. El yukata roto solo daba vestigios de lo que estaba sucediendo. Su cordura se fue al límite al notar las lágrimas descendiendo de sus mejillas. El hombre pelirojo mucho mayor que él lo miraba sorprendido mientras el solo podía enfocar sus vistas en Sakura y en lo mal que se encontraba. Parecía como una hoja de papel que estaba rasgada. Sus ojos eran dolor puro. La rabia nació como fuego en sus entrañas produciendo una sed de venganza que jamás pensó sentir. Haría pagar al malnacido lo que le había hecho a su Sakura.
Sin importarle que había acudido solo, pateó la puerta y se acercó al hombre pelirojo. El primer puño vino acompañado de un empujón que lo hizo revolcar en el suelo quejándose de dolor.
Sakura temerosa hizo caso a las señas para que se pusiera detrás de él.
─ Es una puta ─ escupió el hombre pelirojo sobándose la mejilla y escupiendo un poco de sangre por el puñete de Sasuke.
─ No le hables así ─ amenazó Sasuke con un dedo. Su mano izquierda cogía firmemente el sable que llevaba. Una palabra más y mataría al tipo, sin importarle nada. Ni que fuera pariente cercano al rey. Una cortada en el corazón y todo habría acabado en su miserable vida.
─ Si supieras lo buena que es en la cama ─ trató de picarlo aunque no había acostado con ella. Sasori había notado la forma en la que Sasuke miraba a Sakura. En su mente retorcida se veía divertido picar a aquel niño de familia noble.
Sasuke apretó los nudillos de la impotencia porque aunque le doliera, eso podría ser verdad.
─ No te permito que hables así de ella ─ gritó, encolerizado, el pelinegro. El siguiente puño vino con más fuerza, pero fue contrarrestado por el puño que le lanzó el sujeto. El cual le volteó el rostro a un lado.
Sakura miraba temerosa al amor de su vida y aquel hombre asqueroso con él que no había querido estar jamás golpeándose el uno al otro. Sabía que Sasuke era fuerte, pero la sensación de peligro que le pasara algo malo estaba presente mientras era testigo de aquella pelea que la libraría por fin de aquel lugar. Lo único bueno era que parecía que la pesadilla parecía terminar. Una sonrisa pobló sus labios mientras pensó en Sasuke y en cómo no se había olvidado de ella. Que la había estado buscando y ahora como una cabalero de armadura dorada venía a rescatarla. Así, como ella lo había soñado muchas noches atrás.
─ Yo habló como se me da la gana ─ dijo sonriente el Akatsuna ─ Además, he pagado por ella, retírate. Quiero disfrutarla un poquito más. ─ sonrió ─ De ahí seguirá tu turno, campeón. ─ apuntó con total sarcasmo.
La sangre le hervía a Sasuke.
El pelinegro se abalanzó hacia Sasori como león a su presa y no lo soltó hasta que ambos tuvieran la cara llena de moretones y sangre. Se empujaron, patearon y tiraron puñetazos por todo el cuerpo. El más herido era Sasori, por su puesto, porque cayó al poco rato de aquella pelea. Tenía el labio partido y su boca estaba cubierta de sangre. Bien merecido se lo tenía por haber golpeado a Sakura. Era los pensamientos de Sasuke.
Sasuke, cogió en brazos a Sakura mientras el cuerpo de Sasori yacía abatido en el piso de piedra del lugar. Sakura se aferró a él pensando que todo había acabado, que por fin la pesadilla había terminado. Sasuke, le había susurrado que todo estaba bien, que Sarada estaba sana y salva. Todo estaría bien de ahora en adelante.
Sakura sonrió mientras se aferró al pecho de Sasuke y escuchó los cálidos latidos de su corazón. La paz de sentirse protegida por aquellos fuertes brazos, le dieron la seguridad que parecía haber desaparecido.
Sasuke bajó un poco la cabeza mientras la miraba recargada en sus brazos y la besó. Un beso que se vislumbraba como una promesa de un mañana juntos.
Lo que ninguno predijo, fue lo que pasó cuando ambos estaban a punto de salir de la habitación. Un dolor punzante en el cuerpo, invadió al pelinegro por la espalda, haciéndole quejarse de dolor. Sakura volteó la vista en busca de lo que había pasado. Solo para notar la presencia de Sasori detrás de Sasuke con una daga que se enterraba en la espalda del pelinegro. Sasuke la bajó inmediatamente de sus brazos con mucho cuidado, pese a lo débil que de seguro se encontraba, e hizo que ella se parara para abrazarla con todo el cariño del que se despide de alguien. Sakura lloró abatida por verlo de esa manera antes de que el cuerpo del pelinegro perdiera equilibrio y se desplomara en suelo.
Al parecer, la tragedia, invadiría aquella noche
Nota de la autora:
Lo siento por tardarme tanto, en serio, pero no he tenido cabeza últimamente para escribir. Tareas, proyectos de la universidad y u̶n̶ ̶n̶o̶v̶i̶o̶ ̶i̶n̶f̶i̶e̶l̶ han impedido la inspiración, pero ya estoy de vuelta y espero que el capítulo les haya gustado. Ya solo faltan 3 capítulos más y esto termina :3
Ahora sí, se viene lo más importante ¿Sasuke sobrevivirá? ¿Sasori le hará daño a Sakura? y siendo que el pelinegro sobreviva. ¿Los papás de Sasuke la aceptaran? Ya vimos la reacción de Mikoto y ella no está nada contenta por lo que es Sakura. Además, aun tenemos que ver la reacción por el bebé que espera Sakura. Y también lo que pasó con Tsunade y Orochimaru a los cuales les espera un terrible fin muajajajajaa . Bueno todo eso se lo dejo a su imaginación, hasta que llegue el próximo capítulo. El que espero tener lo más pronto posible :D. Dudas, teorías, tomatazos, espero leerlos.
Nos vemos en el próximo capítulo.
