Lamento el retraso, sabré compensarlo.


Libertad

Cuando escuchó el repiquetee del disparo, Simons había cerrado los ojos esperando lo peor, pero una poderosa ráfaga de aire le rasguñó el rostro. Al abrir los ojos, descubrió que Pettigrew había errado el tiro debido a que Snape se le lanzó tratando de arrebatarle el arma.

—¿Cómo demonios estás vivo? —Mencionaba entre dientes Snape al tiempo en que forcejeaba con el arma.

—¡Quítate, idiota¡Tendré que matarte a ti también!

Ni tardo ni perezoso, Simons se levantó tratando de ayudar a Sergio. Entre los dos lograron obtener mayor fuerza. Snape pateó la espinilla de Pettigrew logrando con ello tumbarlo al suelo. El hombre robusto, solo vio como quien tuvo dominio del arma fue Simons y le apuntaba a la cabeza.

—¡Por favor, no lo hagas Simons!

—¡Adiós Peter!

—¡Aaaah, maldición!

Black abrió los ojos por la acción de Snape, le había bajado el arma de forma rápida que el tiro le dio en la pierna de Peter. Este se retorcía tocando su pierna y quejándose mientras que Snape le quitaba el arma al hasta ahora consciente Simons Black.

—¿Por qué no me dejaste matarlo?

Snape le ofreció el arma y seriamente le dijo.

—De acuerdo, mátalo. Destruye la única evidencia que podría significar tu absolución total.

Black observó a Pettigrew. No había pensado en ello. Cuando lo vio intentando matarlo, su único pensamiento fue el de vengarse, era cierto lo que Snape decía aunque le costara admitirlo. Tenía a Pettigrew frente a él. Su oportunidad de ser absuelto.

El farmacéutico de Hogwarts tomó su celular y marcó de inmediato al Instituto. Llamaría a Dumbledore, si era posible a Fudge y aclararían muchas cosas.

—Snape—. Le interrumpió Simons tocándose la cabeza— me duele mucho la cabeza y la pierna.

—¿y a mí qué?

—Eres algo así como doctor¿no tienes algo?

—En el cajón hay aspirinas —mencionó divertido.

—¿Qué hay con él? —Señala a Pettigrew, aún retorciéndose del dolor—. ¿No está en peligro?

Snape le da un rápido vistazo, el tiro parece haberle atravesado la pierna pero no en el mismo lugar en que los DMT le habían dado a Black, incluso no había mucha sangre. Tras una revisada rápida, Snape concluye su diagnóstico.

—Sobrevivirá.

—De acuerdo —contesta conforme Black, tomándose un par de aspirinas.

- - -

Harry dormía plácidamente en su cama, cuando una mano se apoderó de su boca impidiéndole gritar. Frente a él, nuevamente la silueta de Voldemort se erguía para observarle con esa mirada espectral.

—Harry… buen juego el de este día. O debo de decir. Tuviste un bello sueño¿verdad? Me has sorprendido. Creí que eras lo suficientemente valiente para enfrentarme, pero has evadido la realidad en esta ilusión a un grado que te convences que vives en la realidad.

Al ver que Harry no oponía ninguna resistencia. Voldemort soltó la boca de Harry, el muchacho temblaba un poco pero no parecía tan nervioso como las anteriores noches que había visto al hechicero.

—Tú no eres real. —Murmuró.

Por respuesta, Voldemort acercó su varita, pasando la filosa punta de esta por el cuello de Harry.

—¿Qué no soy real? Soy más real de lo que tú eres.

—Estoy soñando…

—Sí, este es un sueño, un lindo sueño que terminará en una espantosa pesadilla. ¿O es que ya estás viviéndola? Mira a tus amigos. Mira a tu alrededor. Eres una persona enferma Potter, un loco dentro de una casa de locos. Me divierto verte sufrir así, porque tarde o temprano, te les unirás…

- - -

Algo molesto, Snape le aplicaba a Simons algunos medicamentos para calmar el dolor mientras un doctor revisaba su pierna. Parecía que se recuperaría completamente tras una nueva transfusión de sangre.

Algunos oficiales de policía conversaban con algunos oficiales DMT sobre lo que sucedió, mientras que en otra habitación, Pettigrew era atendido bajo la vista de Dumbledore y un impactado Fudge.

—Pero él… no puede ser.

—Este es Peter Pettigrew, Cornelio, es uno de los hombres por los que supuestamente Black está acusado de homicidio y tentativa terrorista. Si lo dudas, puedes tomarle las huellas digitales e incluso una muestra de ADN, comprobarás que es cierto.

—Es que es difícil de creer Albus, este hombre tiene una placa en el departamento de defensa por haber intentado detener a Black. Un héroe… —se lleva una mano a la cabeza— ahora aparece vivo, como si se hubiera escondido por más de una década, intentando matar a Black y tu amigo.

—Cornelio, le hicieron un homenaje a este hombre por que pensaron que deseaba detener a Simons, pero realmente nadie lo conocía bien. Si alguien te podrá dar las respuestas a tus incógnitas, y demostrarte finalmente la inocencia de Simons, es este hombre.

Pettigrew mantenía los ojos cerrados y movía la cabeza de un lado a otro gimiendo. Fudge sintió algo de lástima, pero se cuestionaba mucho sobre lo que sucedería si Dumbledore tenía la razón. Abría que hacerle los exámenes de identificación correspondientes y hacerle un interrogatorio.

—Doctor —Se refirió Fudge— ¿Cuándo podrá recuperar el conocimiento?

—¿He? Ya lo estabilizamos, ni siquiera está dormido.

A esto, estúpidamente, Peter comenzó a quejarse de forma más exagerada aún haciéndose el inconsciente.

Tocan a la puerta y uno de los oficiales comunes, anuncia que Black busca a Dumbledore, para decirle algo importante. Este se retira, pero le sigue Fudge también interesado en lo que dirá. Dejándole al Doctor el cuidado de Pettigrew junto con dos oficiales DMT.

En la habitación de Simons, Snape hacia el que se lavaba las manos para después buscar en su portafolio, con esto intentando quedarse a la confesión de Simons. Dumbledore se sentó a un lado de la cama, mientras que Fudge lo hizo en un asiento a un lado de esta.

—Bienvenido de vuelta Simons. —Lo saludó el anciano.

—Director. Es sobre Ryddle.

—Antes que nada, lo primero señor Black. ¿Qué hacía usted en Hogwarts? —Exigió Fudge saber.

—Simons —confesó Dumbledore—, ha estado bajo mi cuidado estos días Cornelio, al igual que Remus Lupin.

—¡Albus!

—Estaba convencido de la inocencia de estos hombres, así como probablemente tú también lo estarás cuando le saques una confesión a Pettigrew. Lo que no entiendo yo —se dirige a Simons—, es sobre como desobedeciste mis reglas. Había dicho que por las noches no debían salir, para que no corrieran riesgo con los DMT. Pero te encontraron en un lugar muy visible.

Simons se encogió de hombros, y como si hubiera esperado tanto tiempo decir esto comenzó a narrarles lo que sucedió aquella noche.

- - -

«Yo estaba en una de los salones abandonados, donde el director Dumbledore nos dio hospedaje a mí y a Remus. Él estaba dormido, y yo me desperté tras escuchar unos pasos acercarse.

Me asomé con algo de miedo por temor a que fueran los DMT inspeccionando los salones de noche, pero la persona que se acercó no era ninguno de esos malditos. Vestía una larga túnica negra y su rostro no podía verlo bien. No soporté la curiosidad, tomé una linterna y comencé a seguirlo para saber de quien se trataba, claro que mantenía la linterna a un bajo nivel de luz. Mi error fue que hice un ruido al caminar. Creí que no se había dado cuenta por que continuó caminando, hasta que lo perdí de vista.

Continué caminando, pero de pronto, saltó sobre mí tirándome al suelo. Por inercia, regulé toda la luz de la linterna y apunté a su cara… ¡Era Tom Ryddle quien estaba arriba de mí!

—Tú… —le dije.

Antes de hacer algo, me apuntó con una pistola a la garganta dejándome incapacitado para defenderme. Creí que iba a matarme, pero entonces dijo algo importante.

—Espero que no le hayas tomado mucho cariño a Harry, Simons, si lo has hecho, descuida, podrán seguir siendo amigos en el otro mundo.

Pero en ese momento, se escucharon varios pasos correr hacia donde estábamos. Ryddle se levantó y huyó en dirección a los dormitorios de los chicos. Cuando apareció el grupo de DMT, traté de decirles que Ryddle estaba aquí, pero entonces me asusté cuando uno sacó un arma, haciendo que mi primera reacción fuera correr, pero entonces dispararon al aire dándome en la pierna, caí, me golpearon, viniste tú Dumbledore y lo que recuerdo después es ver a Snape quitarle el arma a Pettigrew»

—¿Entonces te topaste con Ryddle, en Hogwarts? —Preguntó Fudge sorprendido.

—¿Pero estás seguro que mencionó a Harry? —Le siguió Dumbledore

—Así es. Por favor, díganme que está bien.

—No te preocupes Simons, Harry esta bien, recuperándose.

La cabeza de Fudge estaba echa un lío, le costaba cierto trabajo razonar todas las cosas que estaban sucediendo en esa noche.

—¿Sabes, por qué iba tras ese muchacho? —Preguntó duramente.

—No lo sé. Solo me dejó claro que iba tras Harry, yo tampoco entiendo lo que quiere él de ese niño. Pero cuando lo vi, parecía que su única intención era ir a los dormitorios a buscarlo.

Dumbledore sintió un gran dolor. Había pensado que Ryddle estaba pensando en dejarse caer en Hogwarts para hacerle daño a él, nunca pensó en serio, que un peligroso terrorista como él estuviera en verdad en su instituto, persiguiendo a un joven paciente.

—Albus¿Sabes que relación tiene ese muchacho con Ryddle?

—Que esté enterado, ninguna.

—¿No me habías dicho que el muchacho era huérfano, que vivía con sus tíos?

—No es hijo de Ryddle si es lo que estás pensando. Sus padres fallecieron en un accidente automovilístico cuando era un bebé, no encuentro ninguna relación.

—Ni yo tampoco. ¿Cómo sabemos que no está inventando todo esto para parecer inocente, señor Black? —Preguntó fríamente a Simons.

—Si cree que me dio por salir en la noche a que me dieran un tiro y me golpearan hasta dejarme en coma, le digo que tiene que creerme. Pettigrew puede saber más cosas que yo.

—Sobre Pettigrew. Ese hombre se supone que lo asesinó usted hace catorce años. ¿Cómo explica que esté en la habitación contigua?

—He tratado de decirle a todo el mundo que soy inocente. Yo no puse esa bomba en la plaza pública. Fue Pettigrew, yo mismo fui a detenerlo, nunca he sido partidario del movimiento Ryddle, Pettigrew sí.

—Lo que es sospechoso —comentó Dumbledore— es que había oficiales DMT por todo Hogwarts cuando Ryddle entró, también en este hospital entró Peter de forma muy sencilla. Odio admitirlo, pero la seguridad por parte de los DMT es inquebrantable¿cómo pudieron entrar estas dos personas sin ser interceptadas? Los DMT han leído de Peter y visto su fotografía y pudieron reconocerlo de verlo merodeando. Y de haber entrado como si nada, hubieran verificado que no llevara ningún arma como todos los que están saliendo y entrando.

—¿A qué quieres llegar Albus? —Preguntó Fudge.

—Cornelio. Creo que en el cuerpo DMT tienes a un traidor.

- - -

Harry miraba las estrellas a través de las ventanas. Detestaba los barrotes, sentía que estaba en una prisión. Acababa de despertar tras tener ese sueño con Voldemort nuevamente, siempre que despertaba lo hacía con un dolor de cabeza. Pensó en las palabras que escuchó en su sueño.

Cuando Gylman lo hizo despertar al mundo real, su primer cuestionamiento lógico fue que se encontraba en otro mundo, que lo sacaron de su realidad mágica a otra. Conforme pasó el tiempo se dio a la idea que todos tenían razón. La magia no existe, tan solo es una ilusión, un truco, el usó el truco y la ilusión de su imaginación de escapar del mundo real creando uno fantástico. Se prometió a sí mismo dar todo de sí para sobresalir en las terapias y clases para salir completamente curado y re iniciar su vida aunque le costara trabajo. Cuando despertó del sueño mágico fue como si le quitaran un velo de los ojos, un velo que aunque le impedía ver, no le impedía escuchar, quizá por eso se adaptó tan rápido.

Pero el velo estaba regresando a través de los espejismos mentales. Hizo lo que Gylman dijo, cuando los viera se diría a sí mismo que todo era mentira, una falsedad, pero ahora ya no estaba tan seguro de sí mismo. No sabía si sufría una regresión como le diagnosticó Trelawney o si estaba simplemente enloqueciendo. El momento donde reconoció que todo el mundo mágico era un sueño estaba decayendo. Volvía a dudar si lo que lo rodeaba era la realidad.

Cuando jugó el partido de fútbol, se sintió tan real como cuando jugaba al Quidditch en sus sueños. Cuando ayuda a darle de comer a Ron, se siente tan real como cuando ambos una vez se escaparon al bosque. Tocar al pony o intentarlo, fue tan real como acariciar a un hipogrifo.

Nuevamente ha comenzado a dudar si debe de aceptar esta realidad o buscar la manera de regresar a su mundo, de nuevo ha vuelto a cuestionarse la existencia del mismo. Por que todo lo que está viendo comienza a parecerle tan ilógico como puede ser la magia en la realidad.

Desearía que sus padres vivieran, que nunca hubieran sufrido juntos el accidente, de esa forma podría vivir con ellos en un mundo mágico, o en un mundo muggle, pero viviría en algún lado y sin preocupaciones, también piensa de forma errónea deseando haberse matado también en el accidente, de esa forma no tendría que estar sufriendo como lo hace ahora.

—Harry¿qué pasa, por qué no estas dormido?

Voltea y observa a Ron tallándose los ojos. La habitación parece el dormitorio del colegio Hogwarts de hechicería.

—¿Sucede algo?

Desea responderle, pedirle que se den una escapada del castillo, pero entra en razón. Por más que quiera regresar y aprovechar el momento, sabe muy en el fondo que esto no es correcto.

Cierra fuertemente los ojos y cuando los abre, vuelve a ver todo tal y como está. Un dormitorio blanco, Ron acostado con los ojos abiertos sin mover ni un solo músculo. Se le acerca y le cierra los ojos maldiciéndose mentalmente por tener que haber razonado su pequeña fantasía.

No tenía muchas salidas, tendría que mañana prestar más atención a las terapias y participar todo lo posible. Jugaría mucho fútbol para distraerse, evitaría a Drake para no enojarse y cooperaría con todo el mundo, inclusive con el profesor Snape. Aunque también le dolía el futuro de su amigo a quien creyó su padrino. También hablaría con Dumbledore para que le permitieran una pequeña salida para visitar a Simons si es que se lo permitían. También tendría que ver a Remus.

Regresa su cama e intenta dormir, mañana le esperaría un largo día.

- - -

—Creo que tengo derecho a un abogado.

—No se les concede ese derecho a los terroristas, Pettigrew, así que mejor habla. ¿Qué ocurrió hace catorce años en esa plaza pública, contigo, con Black y con esas personas?

Fudge tenía acorralado a Peter Pettigrew en una sala privada del ministerio de defensa. Se había armado toda una histeria desde la madrugada cuando anunciaron que el "héroe" Peter Pettigrew, apareció en un hospital con la intención de matar a Simons Black. Corrían muchos rumores, pero ninguno de ellos se resolverían hasta que lo hicieran hablar.

—Black colocó una bomba en una plaza pública. Era partidario de Tom Ryddle, yo intenté detenerlo pero fallé.

—¿Y puede decirme por qué se escondió? Digo, es muy extraño que una persona sea tan modesta como para que se le reconozca como un gran héroe y se desaparezca del mapa para no reconocer su victoria. De hecho es más extraño que se escondiera de toda la policía y el gobierno y que se dejara ver en el hospital, con su presunto atacante.

Pettigrew se quedó callado. Vio su pierna vendada, pero Fudge le hizo un gesto de desaprobación como diciéndole que el truco de hacerse la víctima no le funcionaría de nuevo.

—De acuerdo. —Concluyó Fudge. —No lo molestaré más, dejaré que conviva con estos amables caballeros.

Se dirigió hacia los DMT que comenzaban a sacar unas grandes macanas y se miraban el uno al otro con cierta malicia. Aterrado, Pettigrew se levantó aún con la pierna doliéndole.

—¡No¡Espere!

—¿Sí?

Pettigrew volvió a sentarse, esta vez con una mirada de recelo pero sin elección. Comprendiendo, Fudge volvió hacia su asiento frente a Peter y encendió una grabadora.

- - -

—Peter era un viejo amigo que conocí poco después de conocer a Remus.

—Y a Remus lo conociste al poco tiempo de ser dado de alta en Hogwarts. —Le recordó Dumbledore a Simons.

—Sí. Cuando salí, fue un gran paso para mí. Fui una persona esquizofrénica muy joven, creí que no tendría futuro, pero Remus estuvo ahí para tenderme una mano sin importarle mi pasado. Creo que como psicólogo, sabía como me sentía y por ello no se alejó de mí como lo hizo mi familia.

Remus sonrió por ese comentario. Los cinco estaban reunidos en la oficina principal de Dumbledore: El director, Simons, Remus, Snape y uno de los miembros del ministerio de defensa Amos Diggory, recapitulaban los acontecimientos de hace catorce años.

—Conocimos a Peter —continuó— parecía ser algo asustadizo, se veía que era buena persona. Pero entonces comencé a sospechar sobre él, muchas cosas, comencé a seguirlo de forma obsesiva, Remus y todos pensaron que sufría una recaída y que volvía a hacerme esquizofrénico, pero no. Había algo. Descubrí entre mis cosas, explosivos y evidencia que lo relacionaban con Ryddle, fue cuando supe que ese maldito vendía información a ese terrorista, y que estaba enterrando la evidencia entre mis pertenencias.

»Lo busqué porque por la falta de sus cosas personales, pareció pretender dejarnos. Pero lo encontré montando un explosivo en la plaza pública. Corrí hacia él y huyó. Cuando vi el aparato, me asusté y lo tomé intentado deshacerme de él, pero me señaló frente a todo mundo diciendo que yo era un loco instalando una bomba. Poseía un detonador. Lo siguiente que hice fue arrojar la bomba a donde pude y tirarme al suelo.

—Pettigrew confesó —declaró Amos—. Que se tiró por una alcantarilla para no ser alcanzado por la explosión. Solo dejó parte de su ropa. Tuviste suerte de haber corrido lo suficiente para que la explosión no te alcanzara.

—Cuando la policía encontró todo el material de Peter en tu habitación, pensaron que el mortífago fuiste tú. —Puntualizó Remus.

—Se investigó a Pettigrew por si acaso fue cómplice —siguió Snape—. La reputación de Remus como doctor lo hizo zafarse del problema, pero se descubrió que Pettigrew tenía antecedentes como ex militar. Se supuso que se mudó con ustedes al estar en cubierto investigándolos, de ahí el rumor de supuesto héroe. Pero nadie se imaginó que Pettigrew, expulsado de la academia militar por constante torpeza, era un mortífago.

—Cuando Remus vino a impartir terapias a Hogwarts —continuó Dumbledore—, fue el momento en que escapaste de Alcatraz. Tu comportamiento y tu historia no me convencieron en un inicio cuando viniste a buscarme para ayudarte, pero te dejé el beneficio de la duda hasta que confié en ti cuando vi a Pettigrew una noche, más ni mi palabra bastó para convencer al ministerio de defensa. Lo que me preocupa ahora, es Harry.

—Fudge trató de sacarle una confesión completa a Pettigrew, resolvió lo de Black, pero ignora todo sobre la relación con Potter. Dijo que Ryddle se había estado metiendo en Hogwarts buscando a un interno, pero ignoraba quien era y el motivo. Ryddle no confiaba sus secretos a Pettigrew. —Contó Diggory— Tendremos que investigar aparte esa relación con Potter.

La historia que nadie creyó de Simons, concordaba perfectamente con la declaración que le sacaron a Pettigrew. Su liberación estaba en proceso, por el momento le habían dado la oportunidad de salir acompañado de uno de los delegados del Ministerio, pero eso no importaba ya mucho, pronto saldría libre completamente y los diarios no tardarían mucho en publicar esa gran historia. Pero sin embargo, por el bien de Harry tendrían que encubrir la historia en relación con Hogwarts.

Tocaron a la puerta, y quien entró fue Hagrid, haciéndole compañía tan solo por ser amable al recién llegado. Se trataba de Lucio Malfoy, uno de los encargados más importantes al igual que Dumbledore, en el departamento de salubridad pública.

—Lucio¿a qué debemos su visita? —Saludó cortésmente Dumbledore, aunque los demás a excepción de Diggory, resintieron de forma notoria su presencia.

—Dumbledore. He venido con un mensaje de los departamentos gubernamentales de salud y defensa.

—Continúa.

—El departamento de defensa, te agradece las contribuciones que has hecho para su causa —dirige su mirada fría a Simons— pero también, el departamento de salud, no está muy complacido con la forma en que has arriesgado la reputación del Instituto. Debes saber que este sitio es uno de los más importantes centros psiquiátricos juveniles del país. Lo siento Dumbledore, pero te han destituido de tus deberes en la institución.

Todos los presentes quedaron con la boca abierta. Malfoy le entregó las órdenes por escrito a Dumbledore en varios sobres, este no se molestó en revisarlos porque los sobres poseían los sellos de validación legal.

—¿Entonces quien dirigirá el Instituto? —Preguntó Snape.

—Tengo el placer de informarles que un servidor, fue elegido para tomar el control del Instituto. De ahora en adelante, todo problema relacionado con Hogwarts se me comunicará. Pero no te preocupes Dumbledore. El Ministerio me dio la orden de cubrirte un puesto en el Instituto, te doy a escoger la materia que desees impartir, solo házmelo saber con anticipación.

Las palabras salían de la boca de Lucio, en una forma donde no era capaz de disimular la satisfacción que aquello le provocaba. Finalmente poseía el mando de Hogwarts. Dirigió su fría mirada hacia Simons y a Remus quienes seguían ahí.

—Señor Black, señor Lupin, les felicito por su orden de liberación. Ya que no tienen nada que ver con el Instituto, les pediré de favor de que se retiren en cuanto puedan, pero me facilitarían mucho las cosas si para mañana se marchan.

—Todavía tenemos muchas cosas que hacer —se entrometió Simons—, aún no averiguamos por qué Ryddle busca a Harry.

—Eso ya no es asunto suyo, realmente. Eso ya es cosa del departamento de defensa, no el de salud. De hecho, he estado pensando enviar al señor Potter una temporada con sus familiares, en lo que hacemos algunos cambios por aquí.

Hagrid gruñó a eso. Snape también pareció a disgusto. Tan solo una orden que le dieron y sentía que podía llegar y ordenarle a todo el mundo, desafortunadamente, el problema es que sí podía hacerlo.

- - -

Harry dominaba el balón con la rodilla con mucha destreza. Hermione lo miraba midiéndole el tiempo con un cronómetro, al mismo tiempo cuidaba de Ron y daba algunos repasos a los apuntes de las clases especiales que tomaba.

—ya llevas más de diez minutos¿no te cansas?

—Siento que podría durar toda una hora. —Dijo animosamente.

Un segundo balón rompió el aire hasta impactarse contra un lado de la cabeza de Harry. Las gafas se le cayeron y Hermione miró de donde vino ese balón. Drake bajaba la pierna riendo como idiota al lado de Crabbe y Goyle. Harry levantó sus gafas para ponérselas y observó con rabia a su adversario.

—Potter¿para qué te atraviesas en mi camino?

Harry lo ignoró, tomó su balón y con una seña, le pidió a Hermione que se alejara con él empujando a Ron.

—Deberías de dejar el balón y tomar la escoba de nuevo Potter, así ya practicarías para tu futuro.

—Deja de molestarnos Drake —le amenazó Hermione—. ¿Quieres que le diga al director Dumbledore que de nuevo estás molestándonos?

Drake se permitió hacer una mueca de satisfacción, como si hubiese esperado que Hermione lo mencionara.

—Mira retrasada, esa ya no me la haces. Para que te enteres, a Dumbledore lo corrieron de Hogwarts.

Harry volteó sorprendido por lo que escuchaba.

—¿Qué tonterías dices, Malfoy?

—Lo que oyes, Potter. Eso le sucedió por estarse metiendo en cosas que no le importaban. Ahora, el nuevo director del Instituto, será mi padre, por lo que pronto podré salir de aquí, y aunque no lo hiciera, tendría muchos más privilegios de los que ustedes tienen. Te lo repito Potter, la última vez que te lo advierto. Si quieres pasártela bien lo que te quede en este manicomio, pide tu traslado a Slytherin, estoy seguro que si se lo pido a mi padre posiblemente lo logres.

—¡Vete al diablo, Malfoy!

—De acuerdo, si eso es lo que eliges. Será tu problema, ya me dirás luego el provecho que obtienes por juntarte con un grupo de retrasados.

Harry apretó los puños pero decidió contenerse, no le daría el gusto. Pero las palabras que le había dicho lo pusieron a dudar seriamente.

—¿Crees que era cierto? —Preguntó Hermione intrigada.

—¡Harry!

Los chicos voltearon, por la entrada, caminando a plena luz del día hacia ellos, Simons Black y Remus Lupin irrumpían la hora de descanso. Harry corrió al lado de Hermione que empujaba a Ron, los chicos estaban sorprendidos por lo que miraban.

—¡Sirius, estás bien!

—Claro que sí compañero. Estoy bien.

—Simons, profesor Lupin.

—Hola Hermione.

Los cinco fueron a las bancas donde tomaron asiento. Harry no salía de su impresión de ver a su amigo así.

—Me dijeron que te capturaron los dementores, que fuiste a Askaban, que estabas herido¿y esa muleta¿Por qué caminas a plena luz del día¿Qué pasó Sirius?

—Espera, espera compañero. ¿Quiénes son los…¡Ha! Los DMT. Harry, lo que sucede, es que anoche por la madrugada, se ha demostrado mi inocencia. Soy libre. Por eso quise venir aquí para saludarte a ti y a tus amigos antes de irme.

—¿Pero cómo te liberaron?

—Te lo diré después. Harry, necesito hacerte unas preguntas que necesito me respondas. Dime, has recibido alguna visita.

—¿De quién?

—De cualquier persona, has visto a alguien últimamente.

—No, a nadie. Sirius¿es verdad que Dumbledore se irá de Hogwarts?

El buen hombre vio a su amigo Remus quien movió la cabeza en un gesto de acuerdo.

—No se irá, solo que ahora será parte del profesorado. Me parece que se turnará para impartir las terapias para combatir los temores con la profesora Gylman.

—¿Y quién tomará el mando?

—Pues… me parece que es el padre de uno de tus compañeros. Se llama Lucio Malfoy.

Entonces era verdad lo que le contó Drake.

—Posiblemente —le advirtió Remus—. Malfoy te mandé unos días con tus tíos. Pero Harry, cualquier cosa extraña que notes, dísela a Dumbledore de todas maneras, pero no le comentes nada a Malfoy.

—¿Extraña en que forma?

—Algo extraño que notes, y que estés seguro pertenezca a la realidad y no a los espejismos mentales.

Aquello podía ser difícil, porque para Harry, la diferencia entre estos y la realidad comenzaban a distanciarse. Tras meditar la pregunta, contestó algo dudoso.

—Está bien.


As Black - Espero que ta haya ido bien. Gracias.

RsMoony - Gracias, te aseguro que será bueno lo que viene.

-1'0r3'n- - Gracias. Lástima de Peter, que el próximo fic que publicaré al termino de este será sobre él (primer adelanto, je)

Yuli35 - Que bien, por fin llegará o ya llegó esa parte, espero que te agrade.

Aikoss - Gracias. Me alegro que llo hayas disfrutado.

Griffmoon - Digamos que será algo interesante esa revelación, valdrá la pena.

Próximo - Los Malfoy