Era lunes nuevamente Judy y Nick, como era de costumbre, fueron temprano a la comisaría para iniciar su labor como policías. Esta vez no se dirigieron a la oficina del jefe Bogo, sino que fueron a la sala de reuniones con todos los demás policías de Zootopia. Allí estaban Selene y Wolfe esperándolos. Cuando todos los oficiales llegaron a la sala el jefe Bogo prosiguió a hablar.
-La semana pasada se resolvieron varios casos y se demostró una vez más que la policía de Zootopia está capacitada para proteger la ciudad y cuidar la paz- dijo el jefe Bogo hablándoles a todos los policías de la sala- Todos ustedes han hecho un buen trabajo. Antes de asignarles algún caso tengo que mencionar dos cosas. La primera es que en unas semanas se harán las votaciones para escoger al siguiente alcalde de Zootopia, ese día todos tendremos que hacer guardia en el lugar y también tendremos que escoltar a los candidatos y vigilar los lugares en donde den sus discursos. La otra cosa que tengo que decirles es que ahora tenemos a dos nuevos reclutas, ellos son el oficial Luke y la oficial Kiara.
El jefe Bogo señaló al fondo de la sala en donde se encontraban Luke y Kiara sentados en unas sillas, ambos portaban el uniforme de la policía de Zootopia. Algunos animales habían volteado a ver a los dos animales, entre ellos el equipo de Judy. Kiara saludaba a todos los animales que la veían con una gran sonrisa en su rostro mientras que Luke estaba con la mirada perdida hacia el suelo. El jefe Bogo comenzó a asignar varios casos a los equipos de policías, finalmente quedaron en la sala Judy, Selene, Wolfe, Nick, Kiara, Luke y el jefe Bogo. Los animales se reunieron en una sola mesa esperando a que el jefe Bogo les asignara su siguiente trabajo.
- ¿Qué sucede? ¿Por qué están usando los uniformes de la policía de Zootopia? - preguntó Wolfe quien veía atentamente a los dos agentes del COAT.
-No queremos llamar la atención. Es bastante raro ver a dos animales vestidos de forma casual trabajando con la policía, así que a partir de ahora nos haremos pasar como oficiales de Zootopia y usaremos sus uniformes- dijo Kiara exhibiendo su nuevo traje como si fuera una modelo- además, me parece lindo este uniforme, no me disgusta usarlo.
-Opino todo lo contrario. Esto es demasiado incomodo- dijo Luke quien jalaba las mangas del uniforme para acomodárselo. Su pelaje era tan prominente que se desbordaba del uniforme, sobre todo en la parte del cuello y de los brazos- Me queda algo pequeño, no logro que mi pelaje se quede dentro del uniforme… que fastidio. -
Nick se reía en voz baja, le daba mucha gracia ver a Luke batallar contra su uniforme, también le daba mucha gracia el aspecto que tenía puesto que le hacía recordar a los peluches con mucho pelaje portando ropa más pequeña que su cuerpo. A Judy también la hacía reír el aspecto de Luke, pero ella, al contrario de Nick, trataba de controlarse para no soltar ninguna carcajada.
- ¿Que haremos hoy? - preguntó Judy la cual aún intentaba contener su risa.
-Hubo un robo en un laboratorio ubicado en el Distrito de las Praderas, vallan a investigar lo que sucedió. Ya le di a Kiara y a Luke la información que tenemos sobre el caso- dijo el jefe Bogo quien se retiró de la sala una vez termino de hablar.
Los oficiales no perdieron más tiempo hablando y se dirigieron al laboratorio. Una vez allí, comenzaron a investigar. El lugar no tenía nada fuera de lo común, no había nada roto y nada fue forcejeado. Los oficiales no conseguían hallar ningún rastro de lo que fue robado ni tampoco encontraron algo que les indicara quienes cometieron el robo. Revisaron las grabaciones de las cámaras de seguridad con la esperanza de encontrar algo que les ayudara a solucionar el caso, pero fue inútil, las cámaras fueron inhabilitadas al momento que sucedió el robo, ninguna grabó nada de ese momento.
-Deberíamos revisar los alrededores del laboratorio, quizá encontremos algo- dijo Judy-
-Los animales que trabajan aquí fueron atacados afuera, es probable que encontremos algo- respondió Kiara saliendo del laboratorio con Judy.
Luke, Wolfe, Selene y Nick seguían dentro revisando por segunda vez el laboratorio mientras que Judy y Kiara revisaban a fuera. Nick y Wolfe entraron en la bodega en donde había una infinidad de frascos. Cada frasco llevaba una etiqueta pegada la cual poseía una secuencia de números y letras, también había varias mesas y sillas metálicas, unos trajes que cubrían todo el cuerpo de color amarillo, unas batas y algunos baúles con implementos como microscopios, jeringas y probetas.
-QEL-74, ¿Qué carajos es esto? - dijo Nick sosteniendo uno de los frascos en sus patas leyendo la etiqueta pegada a él.
-Nick, creo que deberías dejar eso donde estaba- Wolfe hablaba con cautela.
-Tranquilo, no lo voy a romper- Nick dejo el frasco en donde estaba y siguió mirando los demás frascos.
Revisaron el resto de la bodega y no encontraron nada más que frascos con contenidos desconocidos y diversos artefactos de laboratorio. Luke y Selene estaban en la sala donde se encontraban unas pantallas conectadas a las cámaras de seguridad. Luke revisaba una y otra vez las grabaciones del día del robo, pero siempre terminaba cuando las cámaras fueron inhabilitadas, por otra parte, Selene revisaba unos archivos que contenían información sobre el trabajo que realizaban en el laboratorio.
- ¿Encontraste algo? - preguntó Selene acercándose a Luke.
-No, hay 5 cámaras de seguridad y todo lo que grabaron terminan en un mismo momento, cuando los carneros salen del laboratorio. –
-Yo encontré algo que nos puede servir, encontré unas hojas que dicen los trabajos que estaban haciendo aquí. Al parecer, estaban buscando una cura para una enfermedad respiratoria y también estaban produciendo unos químicos que serían enviados a una compañía metalúrgica- dijo Selene dándole las hojas a Luke.
-Bueno, por lómenos ya sabemos lo que hacen en este lugar, pero eso no nos da ninguna pista sobre el robo. -dijo Luke mirando el contenido de las hojas- Lo que nos queda por hacer es hablar con los carneros que trabajan aquí, ellos están en un hospital cercano. –
Los oficiales volvieron a reunirse. Judy y Kiara que estaban revisando los alrededores del laboratorio no encontraron nada, la única información que obtuvieron fueron las hojas que encontró Selene. Decidieron que solo dos oficiales deberían ir a hablar con los carneros mientras que el resto intentaría reunir más información. Finalmente escogieron quienes irían al hospital. Nick y Judy serían los encargados de hablar con los carneros, ellos no perdieron ni un solo minuto y fueron al hospital.
-Selene, Wolfe, vuelvan a sus casas, no tienen nada más que hacer por hoy- dijo Kiara con voz agradable.
-Pero… ni siquiera ha atardecido y no hemos avanzado nada en el caso- alegó Wolfe.
-No encontraremos nada aquí- dijo Luke haciendo que Wolfe se quedara callado- Lo único que nos queda por hacer es esperar a que la oficial Hopps y el oficial Wilde hablen con los carneros.
Los dos obedecieron a las órdenes de Kiara y volvieron a sus hogares. Luke y Kiara también salieron del lugar, no tenían nada más que hacer allí. Caminaron un rato por el sitio cruzando por varios caminos de tierra y mirando las montañas que se veían de fondo.
-Ese robo fue muy elaborado, no dejaron ni una sola pista- dijo Luke con un tono bastante serio- Además, esas cámaras fueron manipuladas por alguien que conoce bastante de tecnología y que tiene los implementos para hacerlo. -
- ¿Crees que los animales que cometieron el robo están involucrados con Ciudad Oasis? – dijo Kiara caminando al lado del zorro.
-Es probable, pienso que esta vez no nos enfrentamos a un simple homicida o a una patética banda criminal, debemos tener cuidado-
-Por cierto, Luke… los botones de tu uniforme se desabotonaron- dijo Kiara soltando una enorme risa.
Luke miro su pecho, su abundante pelaje ocasionó que los botones de la camisa del uniforme se soltaran- Maldito uniforme, como lo detesto- dijo enojado mientras que Kiara estallaba a carcajadas.
Nick y Judy llegaron al hospital y preguntaron por los carneros en la recepción, una enfermera los llevó a donde se encontraban los animales a los que buscaban. Estaban una sala que tenía varias camillas, algunas estaban ocupadas por diversos animales, otras estaban vacías. Finalmente encontraron a los carneros, cada uno estaba recostado en una camilla.
-Buenas días, soy la oficial Judy y él es mi compañero, su nombre es Nick, venimos a hacerles unas preguntas acerca del robo del laboratorio- Judy saco un lápiz y una libreta con la intención de anotar todo lo que le dijeran.
-Buenos días oficial, mi nombre es Carl y él es Mike- dijo Carl señalando al otro carnero.
-Necesito que me respondan unas preguntas. ¿Pudieron ver la raza de alguno de los animales que los atacaron? –
-No, no pudimos distinguir nada, nos atacaron de noche y por la oscuridad no reconocimos a ningún animal- respondieron ambos carneros.
- ¿Conocen algún motivo por el que los hallan robado? -
-No, no tenemos problemas con nadie ni tampoco nos involucramos con muchos animales, simplemente hacemos los trabajos que nos encargan, además este distrito es muy tranquilo, no suelen pasar muchas cosas por aquí. - respondió Mike.
- ¿Cómo los atacaron y cómo llegaron al hospital? –
-Íbamos saliendo del laboratorio y nos pararon 3 animales, nos pidieron la llave, pero no se la dimos, así que uno de los animales sacó algo, no pude ver que era, y nos golpeó a ambos en la cabeza- dijo Mike
-Uno de los doctores me dijo que nos había traído un animal que pasaba por la zona en su auto y que nos vio tirados en el piso - dijo Carl
-Si van al laboratorio ¿pueden decirnos lo que robaron? -
-Podríamos revisar el inventario de este mes, así sabremos si algo falta- dijo Mike.
-Muchas gracias por cooperar, si pueden recordar algo acerca del robo o si conocen algo importante les agradecería que nos lo dijeran. Iremos mañana al laboratorio para seguir investigando- dijo Judy estrechando las patas de los carneros y despidiéndose.
Nick y Judy salieron del hospital. No volvieron al laboratorio porque habían recibido un mensaje de Kiara en sus celulares el cual les decía que volvieran a la comisaría para que subirán a la base de datos de la policía todo lo que los carneros dijeron.
- ¿Qué opinas del caso? - preguntó Judy con la intención de iniciar una conversación con Nick.
-No tenemos mucha información, ni tampoco pruebas- Nick suspiró- estamos en una situación algo complicada-
-Estoy segura de que lo solucionaremos- Judy estaba muy emocionada- bien, volvamos a la comisaría para acabar el trabajo de hoy. –
-Estas algo emocionada zanahorias- dijo Nick sonriendo por la emoción de su compañera.
-Está situación me recuerda al caso de los aulladores, no tenía mucha información y mi carrera estaba en riesgo. Fue difícil pero muchas cosas buenas sucedieron gracias a eso. Una de esas cosas fue conocerte- dijo Judy con nostalgia y con una hermosa sonrisa en su rostro. Nick se sonrojó un poco, se sentía halagado y también le gustaba ver a Judy sonreír ya que para él se veía preciosa cuando estaba feliz.
-Volvamos a la comisaría, zanahorias-
-Sí, Nick-
Ya estaba atardeciendo y en lo más profundo del Distrito Forestal se encontraba un camión blindado transitando por una desierta carretera. El camión pertenecía a una compañía que se encargaba de transportar mercancías valiosas como joyas, dinero, obras de arte importantes, etc. Era de color amarillo y a un costado tenía pintado el logo de la compañía. El camión avanzo por la carretera y se adentró aún más en lo profundo del Distrito forestal, había llegado a una zona en donde la luz del sol era bloqueada por gigantescos árboles, el único rastro de luz existente en ese lugar era la que emitían varias lámparas de calle.
El camión se detuvo frente a un semáforo que marcaba luz roja, duraron un rato detenidos y los animales que se encontraban dentro del vehículo comenzaban a desconfiar, el semáforo no cambiaba de color y no se veía a ningún otro vehículo pasando por el lugar. De repente aparecieron dos motocicletas conducidas por un chimpancé y un oso hormiguero. Las motocicletas se ubicaron enfrente del camión evitando que hullera. Ambos animales se bajaron de sus motos y se acercaron a las puertas del camión.
-Toc Toc, ¿qué esperan?, bajen- dijo el chimpancé quien golpeaba una y otra vez la puerta del conductor con una de sus patas.
En eso, los animales que iban dentro del camión se bajaron, eran 2 leopardos que llevaban escopetas y chalecos antibalas. Los leopardos no dudaron en apuntar al chimpancé y al oso hormiguero. De la puerta trasera del camión blindado se bajó un intimidante elefante que portaba los mismos implementos que los leopardos.
- ¿Quiénes son ustedes? ¿Qué mierda creen que hacen? - dijo el elefante el cual se veía bastante amenazador.
-Vamos, se ven patéticos, creen que me sentiré amenazado por ser apuntado con un arma, no me jodan- dijo el chimpancé riéndose y acercándose al leopardo que le apuntaba- Vamos dispara, no dudes. Pierdes una valiosa oportunidad, si no reaccionas rápido cualquiera podría herirte- el chimpancé desbordaba locura en su mirada lo cual intimidaba al leopardo que le apuntaba con su escopeta.
Repentinamente el chimpancé subió encima de la camioneta de un salto, el leopardo no dudo en disparar cuando vio esto, pero no logró atinarle. El chimpancé comenzó a saltar de un lado a otro esquivando con éxito todos los disparos que provenían del leopardo y del elefante quien se había unido al combate.
Mientras tanto, el segundo leopardo seguía apuntándole al oso hormiguero, no le quitaba la vista de encima- N.…no te muevas- dijo el leopardo con voz temblorosa.
-Baja el arma- dijo el oso hormiguero mirando fijamente a los ojos del leopardo.
-S…si te mueves, disparare- replicó el leopardo.
El oso hormiguero golpeo la escopeta del leopardo, el golpe hizo que la escopeta volara por los aires alejándose de ambos animales. El leopardo reaccionó rápidamente y atacó al oso hormiguero con una lluvia de golpes, variaba entre patadas y puños, pero todos sus ataques fueron inútiles puesto que el oso hormiguero bloqueó todo. El oso hormiguero se alejó un poco del leopardo, luego sacó una pistola y le disparó al leopardo en la cabeza haciendo que su cuerpo sin vida callera al piso.
-Vamos, vamos, entreténganme- decía el chimpancé con una sonrisa psicópata en su rostro saltando de un lado a otro evitando los ataques que le proporcionaban el leopardo y el elefante.
- ¡Quédate quieto! - gritó el elefante.
-Ya me aburrí, bueno, al menos me entretuvieron un rato- el chimpancé saco una porra extensible y salto hacia el elefante el cual no tuvo tiempo para reaccionar. El chimpancé estando encima del elefante lo golpeo varias veces en la cabeza con la porra haciendo que este callera al suelo con múltiples ríos de sangre saliendo de su cráneo. El leopardo quedo conmocionado por la escena que presenciaba, sin mucho esfuerzo el chimpancé acabo con su compañero.
El leopardo le apuntó con la escopeta y disparó, pero para su infortunio se había quedado sin balas. Rápidamente recargo su arma, pero ya era demasiado tarde, el chimpancé lo golpeo con la porra tumbándolo al suelo y luego lo golpeo una y otra vez. El leopardo no pudo defenderse, todos los golpes que le proporcionaba el chimpancé conectaban exitosamente.
-Cálmate, ya lo mataste- dijo el oso hormiguero señalando al leopardo que había muerto por los fuertes golpes que recibió.
-Me emocione un poco- dijo el chimpancé quien de vez en cuando soltaba una pequeña risa.
-Había cámaras en este lugar- dijo el oso hormiguero mirando en dirección a una cámara de seguridad ubicada en un árbol.
-No te preocupes, las apague antes de que llegara el camión- dijo la coyote quien había aparecido en el lugar.
- ¡La idea era que tomaran rápido el camión sin matar a nadie! - dijo la coyote enfurecida.
-Ellos quisieron pelear. Tranquilízate Eliza, son pequeños defectos del trabajo- dijo el chimpancé guardando su arma.
- ¡Cállate Pierre! – dijo Eliza con gran alboroto.
-Lo lamentamos Eliza, las cosas no salieron como lo planeamos. No llevábamos los cascos puestos, así que esos animales pudieron ver nuestras identidades, no teníamos más opción que matarlos- dijo el oso hormiguero buscando una forma de justificar sus actos.
-Te entiendo, Alen, pero deshacernos de los cadáveres es bastante complicado. Necesitamos ser cautelosos, cuando noten que esos 3 animales desaparecieron van a comenzar a investigar lo que les pasó- Eliza se calmó.
-Creo que el plan de ser cautelosos ya se jodió- dijo la liebre que también llegó al lugar en una camioneta roja.
- ¿A qué te refieres?, Víctor- preguntó Alen.
- Fui una vez más al laboratorio para asegurarme de que no dejáramos nada y cuando iba llegando observe como unos policías estaban en el lugar. Al comienzo no me preocupe, estaba seguro de que no encontrarían nada, pero escuche a uno de los policías decir que iban a hablar con los carneros que estaban en el hospital. - dijo Víctor quien se veía bastante frustrado.
- ¿Con los carneros? - preguntó Eliza impresionada.
-Sí, ¡este imbécil no los mato con el golpe que les dio! - grito la liebre señalando a Pierre.
- ¿No los maté?, ¡mierda! - dijo Pierre enojado.
-No, no los mataste pendejo y dos de esos policías fueron a hablar con los carneros. No sé qué les habrán dicho, pero estoy seguro de que esto podría ser una amenaza para nosotros- dijo Víctor enojado. - ¡Eres un inútil, chimpancé mugroso!
- ¡Ya basta!, sus gritos son muy estresantes- Eliza suspiro y se relajó- Escuchen, lo más probable es que los carneros no les puedan dar información como nuestras identidades, y me encargue de las cámaras de seguridad que había en el laboratorio, así que no hay videos que muestren lo que hicimos o que nos incriminen. Si yo fuera policía, haría que los carneros revisaran todos los materiales del laboratorio para encontrar lo que falta, eso significa que lo único que conocerán esos policías es lo que nos llevamos. - Eliza cerro los ojos y comenzó a pensar.
-Entonces, ¿Qué hacemos? - preguntó Alen con tono bastante lúgubre.
-No tienen la suficiente información para encontrarnos o para descubrir nuestros planes. Lo primero que haremos es deshacernos de estos 3 cadáveres. Alen, sube los cadáveres a la camioneta. Víctor, lleva camión blindado al escondite, Pierre deshazte de las motos. Apresúrense, no perdamos tiempo- Luego de que Eliza hablara los 3 animales comenzaron a hacer las tareas que se les encargó.
