Harry Potter, the originals y Vampire diaries son propiedad de Sus respectivos creadores.
Antes que todo gracias por leer este fic.
Cosas a tomar en cuenta.
Este fic es atemporal, ubicado en tiempos más presentes, algunos eventos, personajes, personalidades y Lore pueden ser modificados para adaptarse a la historia.
Una de las leyes que realmente no entiendo en el lore de Harry Potter es la ley que prohíbe a los chicos usar magia fuera de la escuela. O sea no es nada práctica y no tiene sentido alguno. ¿Como practican sus encantamientos en Vacaciones? por dos meses no repasas nada….¿Como le hacen los niños que son educados en casa? Ciertamente el ministerio es ineficaz en distinguir quien hace magia y quien no. (castigar a harry por la magia de Dobby, no distinguir el ataque de un dementor, y castigar a Harry por usar magia frente a un familiar que por lógica sabe que es un mago) y ni que decir de toda la magia accidental, y como sabe hay muggles presentes y no otro mago…. Y las veces que parece funcionar y a veces no… Asi que para fines prácticos de la historia el encantamiento Detector trabaja distinto. Aquí solo es un hechizo de ubicación permanente sobre el menor de edad.
Xxxxx Augusta Longbottom…….. sin motivos para festejar XXXXXXXX
Augusta miraba con ojos llorosos a su nieto, el pequeño Neville de tan solo un año y meses reía mientras jugaba… Su nacimiento había sido muy complicado y Alice casi moría al traerlo al mundo, pero había sido la alegría del hogar, Neville ahora solo era un niño que no entendía, pero un día lo haría. Mientras el mundo mágico aún festejaba la derrota del que no debe ser nombrado ella no lo hacía, varios de sus seguidores creyendo que su líder podía estar vivo habían secuestrado a su Hijo y esposa, y aunque los habían recuperado con vida ellos no habían quedado bien. Ellos ciertamente no regresarían a casa con su hijo, Miró a Neville y una pequeña lágrima escurrió en su rostro, pero la seco rápidamente, llorar era de los débiles y ella nunca más seria débil, y su nieto tampoco.
Pero mientras el Neville crecía las cosas parecían muy extrañas, ya tenia 8 años y no parecía mostrar ningún signo de magia, siquiera el más ligero accidente, cuando había reuniones familiares, todos no paraban de presumir como sus hijos o nietos habían hecho esto, o habían hecho lo otro, pero NEville siquiera uno pequeñito, cuando era más niño creyeron que tal vez era Squib, pero había rebotado cuando accidentalmente cayó por la ventana. Pero desde entonces nada más había sucedido y eso empezaba a preocuparla, sin embargo aún había tiempo, quizás el próximo año las cosas mejorarían, pero todo parecía al revés, mientras más cerca era el día limite para mostrar magia y ser admitido en Hogwarts menos mágico parecía el niño.
¿Había alguna manera de ir perdiendo la magia lentamente hasta quedar seco?
Para su cumpleaños 10 las cosas se habían complicado un poco, ella incluso le había heredado la varita de Frank para que intentara practicar magia,
Pero aunque Le había dado la varita y varios de sus parientes habían ido para enseñarle Neville no parecía poseer ninguna cualidad mágica.
Augusta lentamente se preparaba para recibir a noticia, su nieto era Squib. Y aunque la mayoría optaba por mandar a sus familiares no mágicos al mundo Muggle ella jamás lo haría, no le importaba si Neville no era mágico.
Entonces el día se acercaba, su nieto cumpliría años en una semana y si para entonces no recibía su carta de Hogwarts buscaría en los demás colegios, incluso pagaría tutores. Sin embargo a primera hora de la mañana, un búho llegó con la notificación….. ¡NEville había sido Admitido!.
Ella no lo mostraba pero estaba preocupada, Su nieto no era mágico, se había cansado de intentar sacarle su magia. ¿Por qué había sido admitido?... y la verdad era un poco complicada
XXXX NEville Longbottom….. Mago. 23 de julio. XXXXXX.
Neville Leía una y otra vez la carta que había recibido de Hogwarts. Tenía miedo, ya que aunque ninguno de sus familiares se lo había dicho directo, el sabía que era una decepción, su abuela era una mujer muy dura que siempre le exigía mantener el nombre de la familia en alto y sus tíos aunque fueran más amables también ponían esos ojos cuando intentaban enseñarle los más básicos de los encantamientos y el no podía hacer que funcionaran. ¿A que iría a una escuela mágica si no podía hacer magia? No quería decepcionar a nadie, pero tampoco quería ir a hacer el ridículo.
Así que tomo la varita de su padre, tenía que practicar aunque fuera un pequeño encantamiento, cualquier cosa que le dijera que su lugar era Hogwarts.
Día y Noche practico, día y noche recitaba los hechizos, día y noche practicaba su postura pero nada, nada de nada.
-¿Por qué?-- lloró mientras sostenía la varita de su padre con fuerza. Lloró mientras miraba la foto de sus padres los cuales saludaban alegres a la cámara mientras lo cargaban recién nacido, una pequeña gota escurrió de su rostro y cayó en la fotografía de inmediato intentó secarla para no estropearla, sin embargo la fotografía comenzó a detenerse…. Las imágenes lentamente se quedaron quietas..
-¿Qué?-- Neville estaba asustado, sus manos habían comenzado a emitir un ligero resplandor y comenzó a sentir tremendo calor. Agitó sus manos y de pronto el techo de la habitación salió desprendido y
Todas las cosas de la habitación incluido él comenzaron a flotar y a azotarse por todos lados. Sus gritos llegaron hasta su abuela la cual se movió como pudo.
Neville se había agarrado de las cortinas pero sus cosas ya flotaban por el cielo. Su abuela rompió el encantamiento y neville azotó en el suelo.
-¿Qué ha sucedido?- preguntó entre preocupada y alegre ya que eso había sido un despliegue de magia sorprendente.
-No lo sé- dijo Neville. –estaba viendo la fotografía de mama y papa cuando de pronto se detuvo y mis manos comenzaron a brillar y luego todo estaba flotando.
Neville tenia la fotografía aun en sus manos, su abuela la tomó y era cierto la fotografía había perdido toda su magia.
Neville no entendía lo que estaba pasando. ¿Había hecho magia? ¿Cómo?... pero las cosas no se detuvieron ahí… al día siguiente su abuela comunicó a todos que Neville no iría a Hogwarts, que prefería que fuera educado en casa…él quiso reclamar, después de todo si era mágico, había hecho magia pero la mirada de su abuela hizo que mejor no dijera nada.
Cuando estuvieron solos quiso preguntar, pero ella solo decía que era lo mejor y el no tenia la valentía para oponerse…
Así que resignado acepto su orden, pero eso no quitaba sus dudas, ¿Cómo había hecho magia?... porque ahora que lo intentaba e intentaba no podía hacer nada.. Miró la fotografía de sus padres, esta ya no se movía, carecía de la magia que la hacia especial…no podía ser coincidencia. Tal vez en algún libro del despacho de su abuelo abría alguna pista, así que a la mitad de la noche bajó para ver si encontraba algo y se le hizo extraño ver la luz encendida, caminó un poco y pudo oir la voz de su abuela, hablaba con alguien más, habían dejado la puerta un poco entreabierta y podía ver y oír a la perfección lo que decían.
Su abuela hablaba con alguien a través de la red Flu. Se escuchaba molesta.
-¡Ya se lo he dicho Dumbledore! No voy a cambiar de opinión mi nieto será educado en casa.
La voz de la Chimenea apaciblemente le respondió a su abuela.
-Augusta no es que dude de tus capacidades pero piénsalo bien, Neville merece la mejor educación que pueda recibir, y te garantizo que…
-Usted no puede garantizarme nada- gruñó Augusta -Y no es eso lo que me preocupa, que mas quisiera que mi nieto fuera a la escuela y pusiera nuestro nombre en alto pero….
Neville sintió mucha tristeza, acaso su abuela creía que no valía ni para asistir al colegio.
….-Pero he tomado mi decisión.
Entonces se escuchó un sonido como de succión. Y el hombre que hablaba por la red se materializo en la habitación.
-¿Qué es lo que realmente sucede Augusta? –No dejabas de mandar Cartas preguntando si Neville había aparecido en los registros De Hogwarts y ahora que pudimos confirmarlo no lo quieres enviar? ¿Qué cambió?...
-Ya no me parece una buena opción….no es seguro para él….
Dumbledore alzó una ceja.
-¿Disculpe?...
-Ni para los demás- agregó Augusta .-Neville…..Neville no es normal y si los demás se enteraran…seria una…..
-Nada puede ser tan malo- interrumpió Dumbledore. Mirando fijamente hacia la puerta.
Neville dio un paso atrás, ¿Acaso lo habían descubierto?, pero el hombre de la barba larga continuó hablando.
-Lo es- dijo Augusta. –Creo que Neville es un Siphoner….
Neville se quedó muy quieto ¿Un que?...
…..-Cuando Alice estaba embarazada su ultimo trimestre fue muy complicado, nadie sabía porque estaba tan mal, Neville mostró magia cuando niño, pero tiene años sin mostrar nada aunque le enseñamos, y de repente un día roba la magia de una fotografía y vuela toda su habitación… No hay duda, nadie debe saberlo por eso no puedo enviar al colegio, Si alguien se enterara, ya sabes como son todos… y más con alguien así. No creo que pueda soportarlo…
-Creo que subestimas a tu nieto- respondió Dumbledore… -Si tanto te preocupa ¿Por qué mejor no le explicamos y que él tome su decisión?.
La puerta de abrió de par en par y Neville estaba quieto, asustado pero también curioso, por fin iba a saber porque era como era.
Y lo que escuchaba solo hacia que su ansiedad creciera.
Los Shiphoner eran muy extraños, Magos sin magia propia pero capaces de absorber la magia de su alrededor y hacerla suya… Prácticamente podían hacer cualquier magia que desearan siempre y cuando tuvieran magia a su alcance o en reserva en su cuerpo, aquello no parecía tan malo sin embargo la sociedad mágica no lo veía así, no había ley contra los shiphoners, y en papel tenían los mismos derechos que cualquier mago, pero la realidad era otra, la mayoría eran exiliados y perseguidos incluso entre sus propias familias, eran como el gran tabu de la sociedad mágica ya que aunque nadie lo admitía nadie estaba feliz sabiendo que había magos capaces de robar la magia de otro mago.
-¡Entonces no quiero ir!- dijo Neville de pronto…-Si no puedo hacer magia propia prefiero irme al mundo Muggle, que crean que soy un Squib.
-Estas seguro ¿Qué eso es lo que quieres Neville?...- preguntó el hombre de barba.
Neville apretó sus manos… no, el quería ir al colegio al que asistieron sus padres, el quería una vida normal y como si aquel hombre le leyera la mente le dijo…
-Puede ser una vida normal, eres como cualquier otro mago, solo que necesitas un poco de empuje, la escuela tomaría las precauciones necesarias y solo tu tendrías la decisión si quieres revelar tu verdad.
-¿Cómo? Si no tengo Magia…
-Bueno, Hogwarts es un hervidero de magia, no creo que nadie note que tomes un poco de aquí un poco de allá. Eso si….hay ciertas cosas que tendríamos que tratar antes, por lo que su respuesta no puede tardar más de dos semanas, ahora tengo que irme pero espero su respuesta.
XXXX …. Nueva Orleáns…. Tras una lluvia de cartas 24 de julio. XXXXXXX
Harry Leyó una y otra vez la carta que había llegado a su mano. Hogwarts colegio de magia y hechicería. ¿Qué era esto?. ¿Por qué cientos de cartas habían aparecido sobre su cabeza?.
-¿Hogwarts?- dijo Freya alzando una ceja. -¿Por qué el nombre se me hace tan familiar?. Estoy segura de haber escuchado ese nombre antes…
-Es una escuela ubicada en Inglaterra para magos de Varita- dijo Elijah. –Una tan antigua como nosotros mismos…
-Y tu sabes eso ¿Cómo?- pregunto Klaus mientras recogía una de las cartas y miraba el sello.
-Bueno hermano, El conocimiento Es poder, y mientras fundaba la Strix y buscaba candidatos aptos me tope con toda clase de personas, incluidos magos de varita, y la información que…… –Elijah miró a Harry y se contuvo un poco en su palabras. -…. Proporcionaron fue bastante provechosa.
-¿Magia de varita?- dijo Harry. -¿Por qué una escuela de ese tipo querría que yo fuera?, yo no practico esa magia.
-Pero es probable que tus padres biológicos lo hicieran- dijo Freya. –Eres un mago Harry, literalmente la magia de Varita, la magia Terrestre, la magia ancestral son solo formas de acceder. Si quisieras podrías hacer magia de varita.
Harry apretó sus manos, eso lo sabía, e incluso alguna vez intento hacerlo, pero no era lo mismo, la magia de varita le parecía Fria, distante, esa magia era sobre aprovechar tu propio poder, no había conexiones, no como con la magia terrestre donde podías sentir todo a tu alrededor, conectarte con el mundo, conectarte con las personas y hacer florecer la magia. Y esa era la magia que amaba, esa la magia que aprendería en el colegio Salvatore, junto a sus Prima Hope, junto a su Tio Henrik. Y no había nada, que pudiera hacerlo cambiar de opinión.
Siquiera cuando de repente una enorme columna de Fuego de irguió en el centro de la sala y de entre las llamas y tres personas salieron de esta.
Harry dio un paso atrás asustado, Elijah y Niklaus corrieron a Ponerse entre e fuego y Harry mientras que Freya se colocó en posición de combate. Sabía que las cartas no podían ser lo único que estaba buscando a Harry.
Aún así Harry se recuperó y se colocó en posición combativa mientras que las tres figuras dejaban el fuego, las llamas se extinguían y dejaban ver a las personas que habían aparecido, Harry jamás había visto a alguien tan alto y grande en su vida, llevaba consigo lo que parecía ser un paraguas de color rosa, tenia el cabello negro largo y revuelto y una barba que cubría casi toda su cara, la cual estaba encendía en una punta, el hombre hizo una mueca de susto y apagó las pequeñas llamas se su barba con sus enormes manos. Y aunque fuera impresionante, era el segundo hombre el que había atraído toda su atención. Lo primero que pensó fue que ese hombre se parecía mucho al Mago Merlin de los cuentos para niños, pero este no era un hombre de cuentos, su cara era apacible, tenia el cabello cano y largo, y una u mirada azul cielo tras una gafas de montura de media Luna de cierta manera parecía un abuelo cariñoso, pero por otro lado Harry podía sentir lo enorme de su poder. La tercera se podría decir que era la definición de ¿Cómo? Debía vestir una bruja. Una señora con su largo vestido y sombrero de punta, solo le faltaba una escoba y la imagen seria perfecta, sin embargo por su forma de moverse y a pesar de mostrar sus años Harry estaba seguro que ella podría contra cualquiera de la sala.
El hombre grande dio un paso al frente y Sonriendo dijo.
-¡Harry, Cuanto has crecido, solo eras una bolita la ultima vez que te cargue en brazos!.
Nik se colocó en posición de pelea.
-Acércate un poco más y no quedará suficiente de ti-
El hombre se detuvo en seco, alzó una ceja y luego miró al hombre de cabello cano.
-¿Qué sucede aquí Dumbledore?, Creí que ya sabían que veníamos.
-Solo un ligero malentendido Hagrid- contestó el hombre de gafas de media Luna. Y Luego miró a Nik y a Elijah.
-No pretendemos Dañar a Harry, todo lo contrario, solo me gustaría tener una pequeña charla con él.
-¿Y que más?- dijo Nik sarcásticamente. –Se aparecen en mi hogar sin invitación y pretenden les de la bienvenida amigablemente.
Los ojos de Nik brillaron intensamente.
Pero ninguno de los tres dio un paso átras, en cambio la bruja llevó su mano discretamente hacia su varita.
Elijah dio un paso al frente.
-Creo que podemos ser un poco más civilizados- dijo intentando suavizar el Ambiente. Pero Luego Miró a los recién llegados. –Pero eso no significa que dejaremos a Harry solo con ustedes.
. -¿Quiénes son ustedes?, -dijo Harry
-Mi nombre es Albus Dumbledore- contestó el Anciano.
-¿Y porque Buscaba a Harry?- preguntó Freya. -¿Qué quiere con él?
-Porque desapareció sin dejar rastro de casa de tus tios- respondió Dumbledore.
–Estuve muy preocupado por ti desde entonces, Harry debes entender algunas cosas, necesitas volver con tus tios…
El rostro de Horror de Harry solo fue equiparable con el rostro de Ira que Elijah puso en ese instante, Ni Klaus ni Freya habían visto el nivel de desprecio con lo que esas basuras trataban a Harry y ahora este tipo decia que Harry debía volver con ellos.
-Sobre nuestros Cadáveres- dijo Elijah, -No permitiremos que Harry vuelva con esas Bestias.
-Ellos son su familia, Y Harry debe estar con ellos…
Nik, Freya, Elijah estuvieron a nada de refutar eso pero Harry fue más rápido y enfrentó a aquel hombre.
-Los Dursleys nunca fueron mi familia- gritó. –Ahora estoy con mi familia, mi verdadera Familia, Soy un Mikaelson.
Albus Dumbledore siempre se había considerado un hombre previsor pero esto lo había dejado completamente anonadado…. Cuando el detector había captado la esencia de Harry su primera sorpresa fue ver que el niño siquiera seguía en Inglaterra. Harry se encontraba en otro continente, New Orleáns para ser más preciso, eso le quitaba muchas de las dudas, desde que había desaparecido no entendía como era que evadía el detector, pero al ver que se encontraba en una comunidad de Magia Terrestre y Ancestral podía entenderlo, ellos tenían encantamientos muy poderosos de ocultamiento. Lo que significaba que Harry estaba con algún tipo de mago o brujo. Tenía que ir de inmediato pero aún quedaba un asunto pendiente por atender. Apenas se desocupara partiría a New Orleáns y averiguar de una vez por todas ¿Qué era lo que había ocurrido un año atrás?.
Sin embargo lo que encontró fue incluso más extraño de lo que esperaba. Harry no estaba secuestrado o algo por el estilo, Harry no estaba en manos de Mortífagos o Magos tenebrosos, Harry estaba en manos de Vampiros Y él mismo acababa de llamarlos Familia. Él mismo acababa de negar a los Dursleys y Aunque ellos lo tomaran de regreso la magia ya no funcionaria en ellos. Harry acababa de perder la protección de Privet Drive para siempre y eso significaba que tenía que llevarlo consigo. Pero todas sus maquinaciones todo lo que tenía planeado todos los escenarios que vislumbro no fueron suficientes para lo que había encontrado en Nueva Orleáns. Harry era Feliz. Harry de alguna manera asombrosa había encontrado Familia, una familia que lo amaba, no era exactamente algo tradicional, pero al ver como todos estaban dispuestos a defenderlo, como todos se ponían frente al peligro con tal de protegerlo, seria muy egoísta de su parte quitarle eso. Las cosas se reducían a dos opciones. El bien mayor o la felicidad de Harry.
-Pero aún así tienes que venir con nosotros Harry- dijo Hagrid rompiendo aquel silencio incomodo que había llenado el ambiente. –Eres un mago, y fuiste aceptado en Hogwarts desde que naciste…
-Aquí también aprendo Magia- contestó el Chico ojiverde.
-Pero no como en Hogwarts- agregó Hagrid, -Es la mejor escuela de magia, tus padres James y Lilly Potter también asistieron. No me imagino que su hijo no lo haga.
Harry sintió un hueco en el estómago, Aquí era muy feliz. Adoraba New Orleáns, a sus tíos, a Hope, ellos habían llenado un hueco que la soledad había creado dentro de él. Pero ahora tenía delante una oportunidad para saber más sobre sus padres, sobre su linaje mas cercano, Ahora sabía con seguridad que sus padres eran magos de Varita, que ellos habían asistido a una escuela mágica en Inglaterra. ¿Qué más podría averiguar sobre ellos si acompañaba a estas personas?... las cosas se reducían a dos opciones, Incertidumbre contra certezas… Conocer sobre alguien que ya no estaba aquí…o ……..
-No- dijo Fuerte y Claro. –Lo siento, pero mi respuesta es no, no quiero ir a Hogwarts, quiero a mis padres y saber sobre ellos, pero no estan aquí, si los eligiera a ellos elegiría el pasado, pero quiero mi presente, quiero mi futuro. Lo siento pero yo era Harry Potter, ahora soy Harry Mikaelson y mi lugar es con mi familia.
Dumbledore miró a la Familia Mikaelson sus opciones seguían siendo dos. El bien mayor o la felicidad de Harry… si lo dejaba aquí no iba a poder protegerlo, pero si se lo llevaba a la fuerza las cosas podrían desarrollarse de una manera poco favorable. Era increíble como todo se había salido de su control, esta semana realmente estaba poniendo a prueba su paciencia, Vaya, Realmente se estaba poniendo viejo.
-¡Bien, Nos marchamos!- dijo al fin. –Pero Ten en cuanta Harry, que Hogwarts siempre tendrá las puertas abiertas para ti.
-No estarás hablando enserio Albus- dijo la bruja. -¿Vampiros? ¿Brujos Terrestres? Está incluso en más peligro ¿Cómo sabe si no esta coaccionado?, Los vampiros pueden hacer que las personas..
-Lo siento Minerva, pero este no es el caso, y al menos que quieras traer al joven Potter a la fuerza con nosotros creo que no tenemos más opción.
-No podemos irnos sin él- dijo Hagrid. -¿Qué les vamos a decir a todo el mundo?.
-Eso ya será un problema para otro día.- respondió Dumbledore.
Y se marcharon de la misma manera en que llegaron, en un llamarada.
Harry suspiro. Y Freya lo abrazó con fuerza.
-¿Estas seguro?,
-Si-
Xxxxxxxxx Albert y Emma Desmond…… En algún Lugar de Francia…. 25 de julio .XXXXX
Albert se encontraba mirando a su hermana y la verdad no veía nada diferente en ella, Emma seguía siendo Emma, la misma niña traviesa de cabello rojizo oscuro, la misma que había puesto polvos pica pica en su jabón de baño y lo había dejado con urticaria casi una semana. No entendía porque sus padres se habían asustado tanto. Bob y Helen eran buenas personas, no eran sus padres biológicos y eso lo sabía desde muy pequeño, después de todo no se parecía nada a ellos. Bob tenia el cabello negro y Helen era pelirroja, y el tenia el cabello rubio platinado con ojos grises, además ellos mismos se lo habían dicho cuando cumplió 7 años, aunque en ese momento creyó que exageraban cuando decían que un duende lo había dejado en su jardín ahora no parecía tan loco después de la noticia. Su hermana Emma era una bruja. Emma siempre había tenido toda clase de accidentes extraños y Albert juraba que alguna vez la había visto hacer flotar un patito de hule que se le había caído fuera de la bañera. El último había sido en la fiesta de cumpleaños de una compañera de escuela, en donde el pastel había salido volando por el aire y desapareció entre las nubes.
Solo poco después un hombre extraño los había visitado, y la sorpresa fue mayúscula, Emma era una bruja, y existía todo un mundo mágico bajo sus narices, ella al ser bruja nacida de muggles, que era como los mágicos llamaban a los sin magia, pues no estaba enterada pero tenia un lugar para que le enseñaran, una escuela mágica, el problema era que todavía era muy joven, le faltaban dos años para poder asistir, y que por el momento para evitar nuevos percances había algunos cursos a los que todos teníamos que asistir para intentar pasar más desapercibidos, ya que si las infracciones seguían podría haber ciertas consecuencias.
Cabe decir que todos salieron volando de casa y habían terminado en Francia, visitando a varios parientes lejanos.
Bob y Helen estaban asustados, pero Albert estaba seguro de que si habían aceptado que un duende les había dejado a su hijo mayor en el jardín, aceptarían que su hija menor era una bruja.
Él a pesar de toda su mente racional, aceptaba esto, la magia era real y su hermana era una bruja. Así que no entendía el miedo de sus padres, ya que siempre los había creído de mente muy abierta.
Sea como sea, ya estaban en Francia, visitando a primos que apenas conocían, tenían prohibido hablar de lo sucedido, y mientras antes olvidaran mejor.
Pero Emma y Albert no podían olvidar. Emma quería aprender, ella quería ir a los cursos, a la escuela, pero Bob y HElen no entendían todavía y el miedo les ganaba a sus mejores partes. Fue tanto el enfrentamiento que una noche mientras caminaban por el centro Emma salió corriendo y llorando.
Albert salió tras ella a pesar de que sus padres le dijeron que no lo hiciera ya que podría perderse también.
Albert corrió por las calles gritando el nombre de su hermana, pero nada, giro en una y en otra, esto era confuso ya que las calles no eran rectas y había callejones por todos lados. Estaba a punto de rendirse cuando escuchó un gritó entre la multitud de sonidos, ¡era su hermana! Estaba seguro. Corrió hacia donde escuchó el grito, era un pequeño callejón entre dos tiendas. Pudo ver de reojo el cabello rojizo de su hermana siendo arrastrado al interior del callejón y sin pensar dos veces corrió hacia allá..
Pasó varios botes de basura y cuando llegó al fondo su corazón latió a mil. Junto a su hermana había un chico, no podía tener más de 17 años y este mordía a su hermana del cuello.
-¿Qué demonios?- gritó y corrió para detenerlo.
-¡Déjala maldito!- tiró un golpe. Pero fue como golpear piedra.
El chico dejó morder a su hermana.
-Estorbas mi comida mosca- dijo y con tan solo mover su mano lo golpeó tan fuerte que salio volando varios metros, aterrizando muy mal sobre su brazo y rompiéndoselo. Albert gritó de dolor, pero aún así se puso de pie.
LA mirada Feral de aquel chico lo hizo detenerse unos segundos, pero aún así arremetió al ver que su hermana parecía desfallecer.
El chico lo detuvo como si no fuera nada. Sintió como su cuello era oprimido y justo cuando creyó ya no la contaría más. Un hombre mayor con lo que parecía ser un palo apareció en el callejón…
-Déjalos- dijo con voz suave.
El chico vampiro soltó una carcajada.
-Vete , la sangre viaja apesta…..
-He dicho que los dejes- repitió el hombre con voz suave.
El chico vampiro rió y corrió hacia el hombre dispuesto a arrancarle la cabeza de un tajo.
El hombre mayor solo alzó su palo. Y gritó.
-LUMUS SOLEM-….
Un brillo encandecedor los rodeó por un segundo y al siguiente el chico estaba volviéndose ceniza frente a su ojos…
Emma estaba un poco mareada y no podía ponerse de pie por su cuenta Albert no podía creer lo que veía. -¿Quién es usted?.-
-Será mejor que vayamos dentro.- dijo el hombre. –No es el único vampiro cerca y no suelo ser tan rápido con mis hechizos, no creo tener otra vez tanta suerte.
El hombre apenas si podía moverse, ayudo como pudo a Emma a ponerse de pie, pero no fueron lo suficientemente rápidos y tres jóvenes les cerraron el paso, los tres mostraban largos colmillos y sus rostros eran ferales.
-Pero que suerte- dijo uno de ellos. –La sangre de mago es simplemente exquisita…
-Primero hay que hacerlos sufrir por lo que el hicieron a Lenox- dijo otro mostrado más feroz sus colmillos.
Albert apretó el único puño que le quedaba disponible.
-Atrás de mi chico- dijo el anciano alzando su varita.
Pero era su fin, lo tres chicos vampiros saltaron sobre ellos. El viejo quiso lanzar otro hechizo, pero de un zarpaso casi le arrancan la mano y su varita hizo una curva perdiéndose tras los botes de basura.
El segundo chico estaba a punto de llegarle a la yugular cuando de pronto se detuvo…. Y sorpresivamente su cabeza se separó de su cuerpo y cayó muerto.
-¿Qué demonios?- gritaron los otros dos chicos vampiros mirando para todos lados. Pero no llegaron lejos, alguien arrancó sus corazones así nada más, y cayeron muertos.
Albert quedó totalmente en shock y agradeció al cielo de que su hermana estaba semi ida y no entendía nada de lo que estaba pasando frente a ellos.
Los tres chicos vampiro se hicieron polvo y frente a ellos solo quedó la persona que había hecho eso. Era otro joven, no podía tener mas de 20 años. Tenia el cabello y los ojos castaños pero su mirada feral era idéntica a los vampiros que acababa de matar, él también era un vampiro. Pero a diferencia de los otros, este se tranquilizó y les sonrió.
-Mira que dudaba si venir Nico, si no lo hago ya serias una malteada de estos idiotas.
El anciano sonrió
-Pero será mi día de mala suerte, ¡Mikaelson! anda pasemos a mi casa que tengo que atender a estos niños.
Albert miraba a su alrededor todo esto era muy extraño, este hombre era muy extraño, el joven que los miraba fijamente era muy extraño, ¡Todo era muy Extraño! ¿Acaso acababan de ser atacados por vampiros? ¿Acaso acababan de ser salvados por un vampiro? y no dejaba de preguntarse si no se habían equivocado en entrar a este lugar.
-Toma bebe esto- dijo el hombre a Emma y le dio un brebaje burbujeante.
-No lo tomes- gritó Albert. A su hermana, -No sabemos que es.
-Solo es una solución Fortificante- dijo el hombre. –La ayudara tras perder tanta sangre.
El joven de cabello castaño se acercó un poco.
-Aunque yo podría ayudar un poco de sangre y quedará como nueva..
Albert hizo una cara rara.
-no te acerques a mi hermana.
Kol soltó una carcajada.
-Ese es el espíritu niño, no tenerle miedo a nada. Aunque esta nada pueda partirte en pedazos.
Albert se mantuvo firme.
-Mikaelson, deja de atormentar al niño, está herido y necesita que lo cure
.-No lo tomen a mal pero ¿Quiénes son ustedes?.
-¿No lo saben?- dijo el anciano un poco angustiado. -¿pues que les enseñan a los niños magos ahora. Soy Nicholas Flamel
-¿Magos?- dijo Albert alzando una ceja. -¿Usted es un mago?.
-¿Acaso ustedes no lo son?, no podrían haber visto la entrada al callejón si no fueran magos…lo que me hace pensar. ¿Qué hacen un par de niños magos sin entrenamiento solos en esta ciudad tan concurrida?.
-Yo no soy Mago- dijo Albert.
Flamel alzó una ceja y examinó de cerca al chico.
-MMMM, puede que tengas razón- y rebuscó entre sus ropas sacando lo que parecía ser una piedra. -A ver, sostén esto un rato, necesito estar seguro.
Flamel le pasó una piedra, Albert la miró con el ceño fruncido, nunca había visto una piedra igual, no se parecía a nada, y ciertamente no se sentía como un piedra normal, era ligera y pesada dependiendo del ángulo en que la sostenía, se sentía fria y caliente al mismo tiempo, y su textura parecía variar a cada momento..
La piedra brilló en rojo intenso un segundo y luego se calentó tanto que tuvo que soltarla.
-MMM Eso fue extraño- dijo Flamel recogiéndola…-Pero tienes razón no eres un mago, pero yo también tengo razón, eres un mago.
-No lo entiendo- dijo Albert.
-Lo siento niño pero creo que eres un squib….
Albert alzó una ceja en señal de ignorancia.
-Ah, si, lo siento,- dijo Flamel,
-Significa que tu familia es mágica, pero tu no, Bueno, no en el sentido estricto de la palabra, ya que los squibs si tienen la magia suficiente para usar artefactos mágicos, hacer pociones y esas cosas, pero hasta ahí, simplemente no pueden hacer magia.
Emma que ya había reaccionado un poco escuchó las palabras del hombre.
-Pero nuestros padres no son mágicos- dijo.- Se sorprendieron mucho al enterarse que yo si lo era.
Albert miró a su hermana.
-Mis padres biológicos- respondió. –Mis padres biológicos eran magos…..
Aquello era una broma del destino, Albert había sido abandonado cuando niño, seguramente por sus padres mágicos cuando se dieron cuenta de que era un squib. Bob y Helen habían tenido miedo de su hija cuando se dieron cuenta de que era una bruja.
Si hubiera sido al revés todo hubiera sido perfecto, pero no era así. Él era el hijo de magos que no tenia magia, ella la hija de muggles con magia. Ellos eran hermanos, y mientras ellos estuvieran juntos nada más importaba.
Tras varias pociones y hechizos para curarse Albert consiguió una línea fija para llamar a sus padres… les avisaron que estaban bien, y donde podían recogerlos.
Ese día fueron castigados casi de por vida, pero no importaba. Bob y Helen habían entendido que lo más importante para ellos eran sus hijos, tenían que aceptar lo bueno y lo malo. Y eso significaba aceptar que Emma era una bruja, regresaron a casa y comenzaron a tomar el curso de capacitación hasta que Emma tuviera la edad de ingresar al colegio de magia y Hechicería.
Albert miraba por la ventana del tren mientras regresaban a casa. Y fue entonces que la información le llegó a la Cabeza. En mundo "A" era él era el antagonista de la historia. Basado en un personaje real.
-¡Santo Cielo!. ¡Nicholas Flamel…El alquimista….!
XXXXX Nicholas Flamel y Kol Mikaleson XXXXX
La noche había sido larga y la verdad había sido un poco refrescante tener gente tan vital en su hogar. Últimamente solo viejos y amargados hechiceros se paseaban por la casa despidiéndose, después de todo este era su ultimo día en Paris, mañana viajaban a su nuevo hogar en Inglaterra. Por lo que haber salvados a esos niños había sido un repunte de su actividad. Sin embargo esto no parecía mera coincidencia, vampiros habían estado merodeando la casa por días. Y justo antes de irse, llegan esos niños, por supuesto no podía dejarlos morir y los lleva dentro de su hogar, ellos son magos, o al menos uno de ellos y el otro es un squib….
Y eso era algo que lo tenía algo molesto. El niño era un squib muy extraño. Por lo regular los squib por mas que lo intentaran no podían hacer magia, a veces se confundía a squibs con magos de muy poco poder o incompetentes, había otras formas como las piedras mágicas que detectaban a los squibs, esas eran extrañas y estaba prohibidas por la federación internacional de magos ya que lanzaban falsos positivos y muchas veces se dictaba toda la vida de un mago por un error.
Sin embargo la piedra filosofal no mentía, el chico estaba justo en la línea entre ser squib y ser mago, era como si solo necesitara un pequeño empujón, pero eso iba a ser difícil, sus verdaderos padres lo habían desechado y vivir su vida como muggle solo lo llevaría más cerca de perder por completo la capacidad de desarrollar su magia, aunque claro, tenía algo a su favor, su hermana, tal vez ella sería suficiente para darle ese empujón.
Pero tenía otro asunto que atender. Kol Mikaelson estaba aquí, El vampiro no había cambiado ni un poco y todos los recuerdos comenzaron a llegarle con mucha fuerza. Lo había conocido hacia 500 años Y la última vez que se habían visto fue hacía mas de 100 años. Kol había desaparecido sin dejar rastro. Una parte de él pensaba que por fin había alcanzado su destino, que algún cazador había logrado detenerlo, no quería creerlo pero no saber nada por 100 años y que ahora de la nada se apareciera así como así hacía que la sangre le hirviera un poco, si no fuera Porque realmente tenía que irse en pocas horas, hubiera querido una muy buena explicación.
-Kol Mikaelson ¿Qué motivo te trae a mi humilde morada?, ¿Acaso planeas nuevamente intentar usar la piedra filosofal? Te recuerdo que. No te ayudó a recuperar tu magia y pasaste 10 años convertido en piedra
Kol soltó una carcajada. ¡Nada me funcionaba en aquel entonces!, pero he aprendido cosas Nico. Creo que si lo intentara nuevamente tal vez podría funcionar, pero ahora no me interesa, bueno, ya logre cumplir mi objetivo
Nicholas alzó una ceja.
-¿Lograste revivir a tu hermano?.
Kol bufó.
-Me tomó 1000 años y morir para que alguien más lo hiciera. Todo lo que hice, todo lo que perdí y al final siquiera fui yo quien lo trajo de regreso.
Flamel suspiró.
-No se si estar triste o feliz por ti. Pero, si no has venido ha robarme la piedra para usarla ¿Qué es lo que buscas Kol Mikaelson, nunca haces nada sin un motivo. Y eso de enviar a tus esbirros vampiros a que me espíen por días fue bastante desagradable.
-Ese no fui yo.- contestó Kol. –Acabo de llegar a Francia junto a mi pareja y mi hermana. Quería una copia del libro del Fénix, Se que tiene en tu poder dos de ellas. Y
Flamel frunció el Ceño, si no había sido Kol ¿Quién había estado mandado a esos vampiros.
-Investigaré- dijo Kol. –Me hace falta una buena matanza….Siento que me oxido un poco.
-No será necesario- respondió Flamel. –Me retito a Inglaterra apenas amanezca, y ya sabes, es hora de un empujón.
Kol hizo una mueca. Inglaterra estaba siendo un punto de interés muy seguido
Flamel comenzó a buscar entre sus libros Valiosos, y encontró el que Kol le pedía
Kol por fin tenia en su poder el libro del Fénix, era un regalo perfecto para Harry, un antiguo libro de Arte, con uno que otro secreto magico que se auto agregaba de vez en cuando. Se decia que cada dueño añadía algo al libro, sin embargo no se tenía certeza de cuanta gente había dibujado en el , ya que siempre tenia cosas distintas, el arte que el dueño en cuestión más necesitaba.
-¿Cuánto es?-
-No es nada- dijo Flamel, -El arte no es lo mió e iba directo al almacenaje. –Aunque si quieres dejarme algo, ¿Qué tal una gota de tu sangre para mi próxima infusión? Cuando lo hicimos la primera vez, fueron mis mejores años
-¡Bien!- respondió Kol y esperó que Nico regresara con la infusión, y colocó una gota de su sangre en el brebaje,
Kol había visto esto al menos 2 veces y seguía siendo sorprendente miraran por donde miraran.
Un hechizo sobre la piedra filosofal y sus cualidades transmutativas.
Nicolás bebió la infusión, y su efecto fue casi instantáneo….sus manos comenzaron a des arrugarse, su piel comenzó a tener color, su largo cabello cano ahora agarraba su tono castaño….. y en menos de un minuto, dejó de ser aquel anciano, para pasar a su forma final, un joven de unos 20 años.
Justo como Kol recordaba haberlo visto la primera vez.
-¡Ahora si! Mi esposa me espera.
Nicolas alzó su varita, y con un movimiento firme todo a su alrededor comenzó a encogerse y a meterse en un morral.. en tan solo un minuto toda la habitación quedó vacía y solo el vampiro y el mago quedaron mirándose fijamente.
-Nos vemos Kol, que no sean otros 100 años….
Y Flamel desapreció por la chimenea.
Kol se quedó meditabundo, ver a Flamel había despertado algo en él. No era nada romántico ni nada por el estilo. Él era un bastardo y en sus inicios dejar regueros de sangre por Europa con tal de conseguir la manera de recuperar su magia era algo de todos los días, al ver que no tenía frutos su búsqueda, se había enfocado en hacer artefactos mágicos tan poderosos que incluso alguien como él podía usarlos. Mientras sus hermanos lloraron la muerte de Henrik y luego se resignaron, el había hecho todo lo posible por salvarlo y regresarlo a la vida. Pero entonces lo conoció a él, No le tuvo miedo, se enfrentaron, investigaron juntos, Kol siempre había tenido asociados que manipulaba para obtener lo que deseaba y luego los desechaba como la basura que eran….. Tal vez era porque siempre había sido un solitario. Pero en ese encuentro había hecho un amigo. Tal vez el único real que había hecho en 1000 años. Por la naturaleza de ambos sus encuentros iban y venían con los años, pero nunca hacía falta la reunión anual donde se contaban sus progresos. Pero ahora su amigo se había portado correcto pero distante. No le extrañaba, hacia más de 100 años que no se veían el había desaparecido del mapa cuando Niklaus lo encerró con la daga. Pero ahora era distinto, él era distinto. Tal vez Davina y él se darían una vuelta por Inglaterra. Pero ahora tenían que volver a New Orleans, se acercaba el cumpleaños de Harry.
Nicolás sintió un hueco en estómago por tener que irse de esa manera tan abrupta y mucho más después de la enorme sorpresa que se había llevado al reencontrarse con su viejo amigo Vampiro Kol. Tenía tantas preguntas, pero el tiempo era complicado, lo esperaban en Inglaterra. Y no podía perder su cita. Tras varios ataques que había tenido en su casa en Francia, ya fuera por los vampiros que habían estado rodeando su casa o por un intento de robar su casa, había llegado a la conclusión de que alguien estaba tras la piedra filosofal…su más grande creación también era su más grande carga, muchos la codiciaban, pero la piedra no era un artefacto mágico ordinario, se auto camuflajeaba para pasar desapercibida, tenía un poco de conciencia propia y reaccionaba a lo que tenia a su alrededor, pero había estado algo inestable y relucía como un faro. Por eso no le extrañaba que hubieran dado con él tan fácil. Ese era uno de los motivos por los cuales se mudaba a Inglaterra, para esconder la piedra en un lugar donde no importando que tan fuerte pulsara, su fuerza se camuflaje aria por todo el poder volando a su alrededor.
Ya se había contactado con su amigo Albus, pondría la piedra en Gringotts unos días y luego alguien más la llevaría a Hogwarts. Tal vez ahí lograría estabilizarse un poco y recuperaría su camuflaje natural.
Tal vez cuando la piedra estuviera segura, podría……
-¡Rayos!- gritó con Ganas. –Siquiera le había preguntado a Kol donde vivía actualmente.
XXXx TOM……. Una vida mágica ……. Inglaterra 29 de julio.XXXXXX
Cardiff había sido un lugar de nostalgia, Su abuela les había mostrado el lugar y ella misma lo había conocido tras tantos años, pero solo había una cosa en ese lugar por el cual tenían que regresar… El padre de Remus había sido enterrado ahí. En un cementerio Muggle, lejos de todo el peligro que significaba la vida mágica en ese momento.
Aquello había sido muy espiritual, pero su viaje no terminaba ahí, se acercaba su cumpleaños, el 29 ya estarían en Londres y por fin podría conocer la ciudad que siempre fue dueña de sus sueños.. Era increíble que siendo londinense nunca había visitado nada, o al menos no lo recordaba. Por lo que parecía turista tomando fotos, Selfies y videos de todo lo que pudiera. Se habían detenido en un famoso restaurante y luego pasaron a la librería donde el nuevo Comic Spin off de Mundo A estaba siendo publicado en pasta Dura.
Tom había tenido un día mágico en su propia ciudad Natal, pero esto estaba lejos de terminar…..
Habían estado caminando por varias calles cuando notó algo inusual, hombres y mujeres vistiendo de manera extravagante, la mayoría de ellos dirigiéndose hacia un punto especifico, un pequeño puesto ubicado entre dos grandes establecimientos. Las personas que caminaban por la banqueta siquiera prestaban atención al local.
-¿Dónde estamos?- preguntó Tom a Remus.
-¿Lo has notado?, este es un punto mágico muy importante de Londres, haremos una vista.
Tom Miró a su madre y luego a su abuela.
-No te preocupes- dijo su abuela sonriendo. –ya he lidiado con esto antes y venimos preparadas, su abuela sacó de su bolso lo que parecían ser dos capas de Brujas. Y dos varitas postizas. -Mientras no nos pidan hacer algo estaremos bien
-Además- agregó Remus. –Es temporada de compras para Hogwarts, las medidas de seguridad son menos rígidas debido a los padres muggles de niños mágicos. habrá mucha gente así que pasaremos desapercibidos…
Remus asegurándose de que nadie lo viera, conjuró una capa para Tom y los cuatro se adentraron al negocio…
Tom quedó maravillado, era mucho más grande por dentro que por fuera y además el lugar estaba abarrotado de Gente, toda tan exótica como pudiera imaginar. Caminaron sin detenerse hasta la parte trasera.
El alzó una ceja. ¿Acaso no iban a visitar el establecimiento?.
Pero entonces Remus con su varita tocó varios ladrillos, y la pared comenzó a moverse.
Beth dio un paso atrás y su madre rió un poco.
-Aun recuerdo mi primera vez-
Pero Tom no estaba listo para lo que vió a continuación.
Un mundo que solo había imaginado se estaba haciendo realidad frente a sus ojos.
-Bienvenidos al callejón Diagon- dijo Remus.
Los ojos de Tom no eran suficientes para ver todo lo que tenía a su alrededor. Magos y brujas de todos tipos, criaturas mágicas revoloteando de un lugar a otro. Cada edificio parecía erguirse contra las leyes de la física y cada establecimiento tenía algo que lo sorprendía más y más. Pero entonces lo vió el edificio más grande.
-Ese es Gringotts- dijo Remus. .-Ahí podremos cambiar dinero para comprar algunas cosas.
Tom se sentía como un niño en dulcería, quería tocar todo, probar todo pero tampoco quería exagerar y verse muy novato, aguanto su cara de asombro cuando entraron al banco mágico y los gobblins los atendieron. Y cuando salió con su bolsa de monedas quería comerse todo a su alrededor, ese era su regalo, podía comprarse lo que quisiera. Vio las lechuzas, que le servían para enviar mensajes… Se rió un poco ya que ahora con un simple clic cualquiera podía enviarse cualquier cosa. Vió tiendas de Bromas, tiendas de ropa, tiendas de Artículos Deportivos, pero cuando llegó a la tienda de Ingredientes para pociones sus ojos brillaron… ingredientes que creía eran solo de fantasía, ingredientes que Archi usaba en sus formulas alquímicas . ¡Eso era lo que quería!. Y se compró un set básico para pociones… Seguido de lo segundo que más amaba, que eran los libros.
Ahí se volvió loco, había de todo, pero no traía tanto dinero, por lo que optó por un libro de pociones para principiantes y aunque estuvo tentado a llevarse un libro sobre la historia de la magia. Sintió mucha curiosidad por lo que los magos consideraban como libros de fantasía ¿Cuáles eran los libros que los hacían Soñar?... La verdad el repertorio no era muy grande y optó por llevarse uno que le dijeron era muy popular, "Los cuentos de Beedle el bardo".
Tras las compras los cuatro se detuvieron a compararse un helado y mientras Hope hablaba con Remus y Beth sobre todo lo que recordaba y lo que no. Tom quiso darle una ojeada rápida a uno de sus libros sin embargo toda su atención se giró hacia una familia que caminaba rápidamente entre las tiendas, la jefa de Familia regateaba con todo los comerciantes, pero eso no era lo que le había llamado la atención si no el hecho de que todos eran Pelirrojos y resaltaban como el fuego ya que eran bastantes. Todos llevaban cargando cosas a excepción del Mayor que a simple vista le pareció muy cool ya que traía su largo cabello amarrado en una cola de caballo y un pendiente en su oreja. Tom no quería inmiscuirse pero no podía dejar de mirarlos ya que el joven había comenzado a discutir con la señora.
-Tengo que irme- decía el joven. –Es una emergencia…..
-¿Nueva Orleáns? Pero estas de vacaciones… rara vez te vemos y ahora que puedes ¿te vas? ¿Siquiera te vas a despedir de tu padre?.
-Lo siento mamá, pero esto es muy importante.
-¡WILLIAM WEASLEY LA FAMILIA ES IMPORTANTE!.
-El chico hizo una mueca y salió corriendo.
La señora hizo un pequeño berrinche pero se serenó al instante como si nada hubiera pasado y jaló al resto de sus hijos a proseguir con las Compras.
Tom los miró perderse entre la gente y luego se preguntó ¿Qué era tan importante para que el joven hiciera enojar a su madre de tal forma. Tras el resto del día aquella pregunta se fue perdiendo y al final del día aquello solo había sido curioso. Este había sido el mejor cumpleaños de su vida.
XXXXx Bill Weasley 30 de julio XXXXXXXX.
Bill se encontraba algo incómodo con lo ocurrido con su madre, la entendía a la perfección y la verdad tampoco quería irse, no había tenido vacaciones en casi dos años y extrañaba a su familia horrores, sin embargo esto era algo que no podía dejar pasar.
Tras dos años sin mostrar actividad alguna, el corazón oscuro había vuelto a latir. Bill lo había reducido considerablemente y lo había colocado en un pequeño dije que siempre llevaba colgando, por dos años había sido simplemente una pieza de joyeria pero siempre la mantenía cerca debido a la promesa que e había hecho a Vincent, el corazón estaba conectado a aquella magia tenebrosa que batallaron tanto en derrotar. Sin embargo muy adentro ambos sabían que esto no era el fin y cuando sintió aquella magia tan pesada y oscura cernirse sobre él, lo primero que hizo fue mirar el corazón, este había vuelto a la vida, lo que significaba que aquel poder había regresado, él y Vicente habían hecho un pacto sanguíneo, si alguna vez se necesitaban para combatir nuevamente a este poder ellos estarían ahí. Bill podía sentir en la nuca el cosquilleo, de su promesa. Llegó a su casa y empacó todo lo que había encontrado sobre su contrincante, y se marchó a New Orleáns…. A Simple vista la ciudad no había cambiado mucho en dos años, pero supo que todo iba a ser distinto ya que al tan solo llegar. Tres Vampiros lo rodearon, Bill frunció el ceño, era de día y tres vampiros estaban ahí, ¿Cómo diantres era eso posible?.
-¿Usted no es de por aquí cierto?- dijo el más joven de todos. -¿Cuál es el motivo de su visita.
Bill mantuvo su mano sobre su varita, sabía como enfrentarse a vampiros, lo había hecho al menos tres veces mientras investigaba ruinas antiguas. Sin embargo no tuvo que mover ni un poco su varita. Ya que Vincent se apareció para calmar un poco los ánimos.
-Por favor compañeros, Josh- dijo mirando a los vampiros. –Este es mi invitado.
-Este es territorio de Vampiros- Respondió Josh. –Libre de brujos.
-Si, lo sé, pero él no es de por aquí, no estaba al tanto de nuestro pacto.
-Bien- dijo Josh. –Pero que no se vuelva a repetir, si todos respetamos las reglas no tendremos problemas.
Bill frunció el ceño. Y luego miró a Vincent.
-¿Qué demonios fue todo esto? ¿Ahora hay que pedir permiso a los vampiros para andar de un lugar a otro?
-Reglas de convivencia- respondió el hechicero. -. Encontramos un equilibrio para mantenernos en paz. . –La mayoría de la ciudad es tierra de todos, pero hay puntos específicos, donde no es permitido que otra raza esté, lugares seguros por así decirlo. Y lastimosamente llegaste por uno de esos puntos, tuve suerte de haberte detectado rápido.
Bill hizo una mueca.
-Supongo que no hay tiempo que perder…
-No, No lo hay, un chico llamado Adam desapareció hace dos días…. Seguí su rastro y lo que encontré no fue nada bueno, Esa maldita cosa está de regreso y tiene agentes trabajando para ella…
-¿Personas?, ¿Qué acaso no entienden el peligro que corren?.- dijo Bill.
-Poder es poder- respondió Vincent.
-Si, pero porque ahora, que cambio en estos dos años- preguntó Bill.
Vincent meditó un poco La primera vez esta fuerza había tomado a niños para aumentar su poder. Había sido muy difícil vencer a Eva, pero ahora ella estaba muerta, y quien se había robado a Adam había sido un oficial de la policía. Adam no estaba bien, aún cuando lograron rescatarlo de la dimensión fantasma el chico no había recuperado su conexión con la magia Terrestre, toda su fuerza, todo su poder
-¡Maldición!- gritó Vincent. –Tenemos un gran problema..
-¿Tan malo es?--preguntó Bill
-¿Algunas vez has tratado con vampiros?...
-Pues… Me he topado con algunos, no tuve problemas en vencerlos…
-Si, pero estos nos son vampiros ordinarios- recalcó Vincent. –Tenemos que ir con los Mikaelson ya, hay una niña que corre mucho peligro….
