Hola!
Ya se que no hay justificacion para mi retraso asi que no lo voy a decir. En todo caso, las cosas han cambiado mucho para mi en estos meses (para bien) y he enfocado toda mi energia en hacer lo mejor de la situacion. Tambien he tratado de encontrar inspiracion para mi proxima historia. Si tienen ideas o sugerencias, son mas que bienvenidas!
Las cosas se ponen mejor para nuestros amigos desde aqui (aunque el siguiente capitulo es el ultimo!) y espero haber complacido a algunos... por lo menos.
Gracias por su infinita paciencia y fidelidad... asi que sin mas: el capitulo 14.
Cariños,
L.B Evans O.
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EL NOMBRE DE LA ROSA
CAPITULO 14
- Cómo te atreves a tratarme así?!!- dijo Isabella furiosa.
Aidan levantó la vista del diario al escuchar a Isabella. Decidió no intervenir hasta que estuviera seguro sobre lo que estaba pasando. Al parecer Rob y ella habian decidido salir a los jardines también y no tenian ni idea de que él tomo el mismo camino.
- Se acabaron las consideraciones contigo!- contestó Rob furioso- he sido muy paciente, Isabella, hasta he permitido que jugaras con nuestra relación, pero se tiene que acabar!
- No sé de lo que estas hablando!
- Yo no soy tu juguete, si quieres vengarte de Casale vas a tener que encontrar otra manera.
- Estas terminando conmigo?
- Cariño, que ingenua eres! Por supuesto que no!- respondió riendo.
- Entonces seré yo quien termine contigo!
- Y para qué? Casale no te quiere de vuelta, hasta ahora no ha hecho mas que despreciarte... que no lo ves?
Ella iba a cachetearlo pero el muchacho tomó su mano antes de que llegara a su cara, demasiado fuerte.
- Hey! Sueltala!
Ambos miraron hacia donde la voz provenia e Isabella se sorprendio al ver a Aidan hacercarse a ellos. Decidió meterse en el lio cuando escucho que el griterio de Rob e Isabella envolvia su persona.
- No te metas, Casale!
- Tu no la trates así, Otranto.
- Y que quieres, que deje que esta niña me golpée?!
- Por la manera en que te comportas seré yo quien lo haga! No seas mariquita, no te pongas con la chica!- solo nego y se acercó a Isabella y tomandola del brazo la trato de llevarla lejos de ahí- es mejor que regreses al castillo- le dijo.
- Ella no va a ninguna parte!- protestó Rob y la trajo de vuelta a su lado- esta es una discución de pareja, no tienes porque intervenir!
Ambos se miraron friamente por unos minutos, luego Isabella sintió ambos chicos soltarla y la premunición de algo malo invadirla.
Theo, Charlotte y Eva estaban pasandola muy bien. Pero ellos debieron saber que la alegria no les duraria mucho, en especial cuando uno de los Gryffindor compañero de ellos se acercó a ellos con 'susto' escrito en la cara.
- Theo...- dijo el muchacho falto de aliento
- Qué pasó, Adam?!
- Aidan... Otranto... ya te podras imaginar!
- Hijos de la...
Aunque no terminó su oración salio de prisa hacia los jardines junto a las chicas. Al llegar ahí ya la pelea habia terminado y algunos compañeros que estaban por ahí ya tenian a Aidan y Rob bien sostenidos.
- Qué les pasa, bestias!- grito Theo poniendose entre ellos y mirando de uno a otro.
Los dos chicos empezaron a hablar al mismo tiempo lanzando acusaciones. Que si el uno se metió, que el otro empezó... no se entendia nada.
- Suficiente!- gritó Charlotte para hacerse oir- Theo, luego los reprendes. Necesitamos cerrar esto- con eso apunto a la ceja de Rob.
- Y esto- añadio Eva sosteniendo un pañuelo en la nariz de Aidan.
- Adam, Eric... tomen a esos dos idiotas y vamos a la enfermeria- ordenó cansado y en procesión emprendieron su camino hacia el castillo.
Cuando llegaron ahí, la enfermera pasó la siguiente media hora curandolos y reprendiendolos. Aidan mascullaba algo de vez en cuando, pero no se atrevia a quejarse más de lo necesario, Theo ya se veia lo suficientemente furioso como para agarrarlo a golpes si abria la boca.
Cuando la enfermera cortó el hilo cuando acabo de cocer la ceja de Rob (porque creia que así sentirian verguenza de su comportamiento si les curaba a la manera muggle) les ordenó que se quedaran donde estaban hasta que el efecto mareante de las pociones para parar la hemorragia, pasara. La tensión en la enfermeria era tal que Charlotte decidió ayudar un poquito. Se acercó a Aidan y sacando el diario encogido del bolsillo, lo abrió bajo la mirada atenta de sus amigos, se sentó en una silla que cuidadosamente puso en medio de los dos grupos, aclaró su garganta y se puso a leer.
Una vez que me aseguré que Pansy estuviera estable y descansando, los aurores me sacaron de la enfermeria para interrogación. Me llevaron a la oficina del director donde ya estaba Ville, mal golpeado pero esposado y listo para ser llevado a Azkaban. Ron y Draco se pusieron a mis costados cautelosamente, como si esperaran que yo me lanzara sobre el doctor y lo atacara. La verdad es que no tenia intensiones de ensuciar mis manos con escoria como esa. Solo queria que se terminara rápido para poder volver junto con mi señora.
- Alexander Ville- empezó Gulick- fue detenido bajo 3 cargos asesinato en primer grado y conspiración para cometer asesinato. Esta consiente de eso?
- Claro que si, imbécil, yo fui quien lo planeé!- respondió rodando los ojos, sentado en una silla en medio de la oficina.
- No le conviene esa actitud.
- Lo mismo da.
- Alexander, el señor Potter ya ha declarado y nos contó como fue que usted asesinó al señor Theodore Nott. Queremos saber que le sucedió a la señorita Luna Lovegood.
- Oh... claro, Luna. Hmmm... bueno, fue simple. Con lo inocente que era ni se dio cuenta de lo que estaba pasando hasta que la apuñale.
- Pero lo hizo viciosamente. Si ya la lastimo por qué...
- Porque sabia que iba a hablar así que era mejor terminar con lo que había empezado. No me gusta dejar las cosas a medias.
- Expliquese, Ville.
- La oportunidad se presento sola. Yo ya tenía planeado darle su merecido a Lovegood, pero tenía que ser cauteloso porque no queria que me atraparan... por lo menos hasta terminar con mi labor. En la noche en que todos estaban ocupados con las celebraciones de los Malfoy para notar mi ausencia temporal, pensaba encontrarla camino a su sala común pero en ese momento entró en el baño.
- Como se las ingenio para hacer que las heridas estuvieran al ángulo exacto para sospechar de una mujer?
- Soy un doctor, he realizado docenas de autopsias, por supuesto que supe donde y como apuñalarla.
- El prendedor de la señora Potter fue encontrado ahí, lo que la puso como primer sospechosa...
- Un momento!- interrumpió Harry- por qué no fui yo informado de esto?!
- Creimos que era mejor no decirselo, señor Potter- respondió Gulick.
- Y quién fue el de la idea?
- Harry, luego hablaremos de eso- dijo Dumbledore- continue Alexander.
- Pansy... perdón, la señora Potter, encargo el prendedor a la pequeña Eleonor el día de la vacunación general; se la dio a cambio de que se dejara inyectar. La niña, en su despiste, lo dejo en mi consultorio. Si las sospechas ya estaban sobre ella de todas maneras después de la muerte de Theo... que era una más?
- Ahora, diganos sobre Colin Crevey. Ya sabemos que no fue la señora Potter quien atacó al muchacho.
- Estuve confesandome en la capilla cuando ella se enteró de lo que estaba haciendo. Amenzó con contarselo al grupo de aurores, entonces se me ocurrio que podia usarla para mi siguiente ataque. La puse bajo el Imperio y le ordené que atacara a Colin.
- Se lo dije! Sabía que mi esposa estaba hechizada!!- exclamó Harry jubilante.
- Por qué ataco a los aurores y entró en la habitación donde la teniamos encarcelada?- continuó Gulick con la interrogación ignorando a Harry.
- Para recordarle que si abría la boca su querido esposo moriría.
- Aún con todas sus explicaciones, no puedo comprender sus viciosos actos.
- Usted cree que esa escoria de gente tenia derecho vivir?!- preguntó Alexander indignado- esos traidores a las creencias se merecian lo que les vino!
- De qué creencias habla, Ville?
- De las que por generaciones los fundadores de esta escuela nos han inculcado. Theodore, por ejemplo, hablaba sobre su descontento con la relación de los ahora Malfoy. Decia que la sangre no debia mezclarse de esa manera, aunque él no era 'prejuicioso' HA! Mentiras!! Veia con malos ojos a los que decia eran sus amigos, Pansy y Draco... eso no es ser leal y estaba fomentando las erroneas ideas de Salazar Slytherin! Luna... oh, ella!! Es la que más me enfureció! Siempre actuando como una tonta... no sé si estaba pretendiendo o de veras era estupida! No se merecia estar en Revenclaw. Y después... el cobarde de Creevey que estaba dispuesto a entregar a uno de sus compañeros que era completamente inocente con tal de hacer que los asesinatos pararan, no vaya a ser que le tocara a él. Pero yo me encargué de ese mal ejemplo de Gryffindor!!
Era obvio que algo no tenia sentido. La manera en que Ville lo reprensentaba y usando la lógica, él había asesinado solo porque le fastidiaba lo que otros creian. Simplemente no habia explicación para arruinar tantas vidas. Pero en una mente dañada por el fanatismo, todo era más o menos lo mismo.
- Algo más que quiera declarar?
- Que estoy muy complacido con mi trabajo. He logrado mi objetivo y he honorado las ideas de igualdad y justicia de los fundadores esta escuela.
- Es mejor que se calle, Alexander, solo lo esta haciendo peor para usted. Llevenselo de aquí- ordenó a los guardias.
Stevens y Gorrel, mucho mejor después de ser atendidos, tomaron al hombre y lo sacaron de la oficina. Alexander le dirigió una última mirada altanera a Harry y se dejo arrastrar.
- No puedo creerlo, un hombre loco que puso en practica lo que otros predicaron- comentó Dumbledore.
- Pero le aseguro que ni Gryffindor ni Rowena aprovarian una matanza para justificar sus creencias- dijo Draco.
- Alexander era un fanático. No podia ver cual era el mejor castigo.
- Theo murió por creer en lo que dijo Salazar Slytherin. Luna murió por ser ella misma pero no estar a la altura de las palabras de Rowena Revenclaw. Colin por no ser un valiente como deberia todo el que esta en la casa de Godric Gryffindor... simplemente loco.
- Pero no nos sirve de nada seguir sacando conclusiones a un misterio que ha sido resuelto. Vamos, pues, a las cocinas. Talvéz los elfos nos preparen un té calmante.
Los hombres salieron de la oficina y al acabar de bajar las escaleras vieron a los aurores traer de regreso a Alexander.
- Ordené que se lo llevaran!- rugió Gulick- que ha pasado?!
- Se niega a ser llevado- contestó Stevens- dice que hay algo que necesita decirle al señor Potter.
Todos miraron a Harry que tenia la vista clavada sobre Ville. Nada de lo que el doctor dijera podia afectarlo, nada le interesaba de boca de ese hombre tampoco.
- Dejenlo hablar- dijo Harry.
- No es mucho lo que tengo que decir...
- Entonces no pierda el tiempo- interrumpio.
- Solo quiero darle mis condolencias por su perdida- continuo sinicamente.
- Para su información la señora Potter esta recuperandose satisfactoriamente.
- No me referia a ella... sino al pequeño bebe Potter.
Harry sintió una corriente de pánico invadirlo, la sorpresa estaba escrita en cada fracción de su rostro y por algunos momentos no pudo articular palabra.
Al ver eso Alexander aprovecho para ponerle más sal a la herida y completar su venganza.
- Oh, no lo sabia?!- dijo fingiendo sorpresa.
Pero no escuchó lo que dijo después, solo corrió hasta la enfermeria tan rápido como pudo. Al llegar se encontró con la doctora Rose y Madam Pomfrey hablando junto a la cama de una dormida Pansy. Vieron al muchacho y pronto supieron a lo que había venido.
- Digame que no es cierto- suplicó cuando Rose se acercó y lo tomo de las manos.
- Ella no quizo decirselo, Harry- contesto.
- Cuanto... cuanto tenia de embarazo?- preguntó con la voz entrecortada por el llanto.
- Cuatro meses.
Cuatro meses. El tiempo que ella y yo estuvimos separados. La doctora me dijo que una bruja tenia maneras de saber que estaba embarazada desde el momento de la concepción, lo que hacian mis calculos correctos. Yo sabia que Pansy no me dijo nada no para mantenerme centrado en la guerra, tal vez el día en que nuestro matrimonio terminó ella quizo decirmelo y yo lo arruine todo. Ella supo que no habría nada en el mundo que me hiciera más feliz que tener un motivo para mantenerme con vida.
Yo lo arruine todo!
- Pero yo la ví... cuando caminaba por el pasillo y... nunca ví su...- no pudo continuar. Todo era demasiado doloroso.
- Hay maneras magicas para esconder un embarazo.
- Y el bebe...
- No hubo nada que pudieramos hacer- contestó Pomfrey a la pregunta media formulada- el hechizo fue demasiado estrés para el feto y la perdida de sangre... de veras lo sentimos.
- Ella va a enloquecer cuando lo sepa.
- Madam Pomfrey o yo podemos decirselo- ofrecio Rose.
En medio de toda confusión, Harry necesito cinco segundos para encontrar la mejor manera de evitarle un dolor mayor a su esposa. Era duro, era cruel, pero necesario
- Vamos a borrarle la memoria- dijo con determinación.
- Pero esa es una solución demasiado radical!
- Ya perdió un bebe antes! Como cree que va a sentirse cuando sepa que perdió un segundo?!... Tengo que protejer a mi esposa de este dolor!
Me acerqué a la cama y me incliné sobre Pansy. Me temblaba el cuerpo y me sentía traicionero, pero no tenia otra opción. Pero pueden imaginarse lo que es sostener una varita en la cabeza de tu esposa, con el vacio de saber que tienes una familia rota, en el pecho? La bese en la mejilla y me quede ahí un momento.
- No hay nada que me duela más que borrar el recuerdo de nuestro hijo de tu cabeza, cariño- susurro en su oido- pero ya te he causado demasiados dolores. Esto es lo único que sé estoy haciendo bien.
Con eso, y sin separarse del rostro de Pansy, pronunció el hechizo y un rayo de luz blanca salio de la varita e iluminó por un momento la habitación. En un instante todo terminó y el pequeño bebe Potter fue borrado de la memoria de Pansy.
- Donde esta mi hijo?- preguntó con la voz un tanto entrecortada una vez que se separo de su esposa.
- Niña, Harry- corrigio Madam Pomfrey.
Él asintió irónico, por supuesto que era una niña! El destino y la crueldad sabian de que cuerdas tirar para destrozarlo por completo. La enfermera le indico que la siguiera hasta un cuarto en la parte tracera, pero él nego fervientemente.
Sabía que no podia ver a mi pequeña hijita, arrancada de este mundo mucho antes de que pudiera verlo. Llame a un elfo para que fuera a buscar un cura y que alistaran a la niña para un funeral. Sería rápido y muy privado, solo sus tios y yo, pero queria honrarla propiamente. Cuando el elfo partió, le pedí a las dos mujeres que me dejaran a solas con mi esposa, luego me recoste junto a ella y la sostuve mientras trataba de hacer sentido de ese caos.
Un par de horas más tarde me informaron que todo estaba listo, solo entonces me separé de Pansy. Me encontré con el cura que me pidió que nombrara a la niña y bautizarla. Lily, pensé. Era un nombre apropiado. Después de todo, las mujeres más importantes de mi vida han llevado el nombre de una rosa.
Bajamos a los jardines y el profesor Dumbledore fue generoso y escogió un hermoso lugar cerca al lago, bajo la sombra de un antiguo y enorme árbol. Solo Draco, Hermione, Ron, la profesora McGonagall, Dumbledore, Rose y Pomfrey estuvieron presentes, unos de ellos todavía sin poder creer las noticias. También el pobre elfo Dobby que sabía del embarazo y cuido de Pansy en esos meses de mi negligencia.
Cuando todo terminó, Hermione transformo una piedra en una hermosa lápida de mármol y escribió en ella.
- Lo sentimos mucho, Harry- dijo el profesor Dumbledore acercandose a él cuando los demás regresaban al castillo.
- Al menos mi niña esta a salvo lejos de este caos- contestó él también tomando el camino con el maestro.
- Entiendes ahora por qué no te dijimos lo del pendiente?
- Usted sabía que Pansy estaba embarazada?!
- Ella vino a mi oficina a decirmelo. Tus dudas eran muchas y no queria que algo como eso manchara las buenas noticias que la señora Potter iba a darte.
- Le dijo cuando pensaba decirmelo?
- La noche en que ustedes se divorciaron... o mas bien, separaron.
- Pero Rose me dijo que no pensaba hacerlo!
- Después de como la trataste no creo que quisiera tampoco.
- Sabe por qué lo oculto por tanto tiempo?
- Su embarazo era de riesgo y queria asegurarse de que el bebe estuviera bien antes de darte las nuevas. Solo quien ha perdido un hijo sabe lo doloroso que puede ser. Estaba evitandote un dolor mayor, Harry.
Se quedo pensando por un momento en lo que su imprudente comportamiento traia a su vida. Si no fuera tan presipidado a la hora de juzgar y tomar decisiones las cosas hubiesen sido muy distintas.
- No le parece que debi haberlo notado? Digo, que dice de mi relación y proximidad emocional con mi señora si no puedo sentir que ella estaba embarazada?
- No te atormentes. Tu amor por ella es tan fuerte que en tu apuro por sentirla cerca de ti todo lo demás se desvaneció.
- Ellas estarian a salvo si por un momento dejara de ser tan sentimental.
- Las cosas pasan por una razón, Harry.
- No me diga eso, profesor!- pidio un tanto alterado- ese es el pretexto que proteje a los debiles de mente como yo! Se toman decisiones pobres y luego se intenta culpar al destino... a la vida... o cualquiera que tenga nuestra fortuna en sus manos.
- En este caso no es un pretexto. Tu sabes que ni tu ni Pansy pueden cuidar de un bebe en este momento!
Justo cuando iba a darle la razón a Dumbledore, Dobby apareció frente a ellos luciendo ansioso y hasta contento.
- Harry Potter, señor! La señora ha despertado y quiere verlo, señor!
- Si me disculpan los dos- se escuso sonriente y camino rapidamente al castillo.
Dumbledore observó a Harry y tuvo este sentimiento en el alma que lo puso intranquilo. El pobre muchacho ya había pasado por mucho desde que era un niño pero parecia que las tragedias para él nunca se acabarian. Harry estaba destinado a estar solo y así sería hasta su último día. Pero al menos espero que la felicidad temporal que le la vida le había dado le diera fuerzas para lo que estaba por venir.
Mientras tanto en el castillo, Harry, entró en la enfermeria y Madam Pomfrey le indico sonriente detrás de las cortinas que cubrian la cama de Pansy.
- Esta de muy buen espiritu y ansiosa de verte.
- No ha preguntado...
- No. El hechizo resulto, no se acuerda de eso.
Él asintió y pronto entro al espacio designado solo para los dos.
- Mi señora- saludo con una sonrisa.
- Cariño, ven quiero abrazarte!- respondió ella estrechando sus brazos. Él obedecio prontamente- te he extrañado tanto!
- Yo a tí, mi Pans. Han sido demasiadas noches sin tí. Perdon, vida, por todos tus dolores- susurro separandose de ella y tomando sus manos- por haberte causado tantas angustias.
- Todo ha sido olvidado, amor. Lo que importa es que ahora podemos estar juntos como se debe.
Había algo incorrecto en estar ahí, sonreirle y dejarle creer que así sería. Yo sabía que si le pedía que regresara a Londres por el bien de su protección no se negaria, pero aún así me sentía sucio al no compartir con ella mis preocupaciones.
No quice romper ese momento de felicidad donde todos esos meses de separación eran inexistentes, por eso opte por algo que estuve muriendo hacer.
- Tengo algo para ti. Algo que es tuyo por derecho y que ha estado esperando tu regreso- dijo Harry y metio la mano en su bolsillo.
De ahí saco el anillo de Lily Potter. Tan brillante y hermoso como la primera vez que se lo mostro.
- Oh, Harry...
- Esta vez no habran motivos para que lo retires de tu mano... haré el mundo mejor para ti, te compensaré por tu espera... esta vez sera mejor...
- Mi señor, no importa lo que pase siempre y cuando sepa que estas a mi lado- le aseguro Pansy tomandolo del rostro y calmando la tembladera del muchacho- ahora recuestate junto a mi y abrazame como solias hacerlo antes de dormir. Todavía estoy débil y necesito descanso.
- Estaba a punto de mencionarlo- dijo él y juntos se acomodaron en la cama.
Él la abrazo fuertemente sintiendo un alivio muy grande sobre su alma, después de todo ese tiempo las cosas por fin se arreglaban. Como siempre Pansy le dio la espalda, según ella se sentia más protejida así que recostada en su pecho, en verdad no le importaba siempre y cuando puediera tenerla cerca.
- Harry?
- Si?
- Me siento extraña.
- Extraña de que manera?
- Me siento... vacia. Como si algo me faltara por dentro.
Me corazón se rompió en ese momento. Su cuerpo extrañaba la presencia de nuestra hija y aunque no podia recordarlo siempre habría una parte de ella que lo haria, aún si no supiera de donde venia el sentimiento.
Que pena que haya muerto sin saber que Lily era el nombre de su niña y estaba destinada a parecerse mucho a ella.
- Son los medicamentos, cariño. Has pasado por mucho esta tarde.
- Talvéz solo sea eso.
- Duerme ya, Pans! Pense que estabas cansada y sigues conversando!
Rió animosamente y con un suave hasta mañana cerro los ojos. Esperé a que estuviera completamente dormida antes de sacar mi propio anillo de mi bolsillo y colocarmelo de nuevo.
Estaba tan contento de tenerla de vuelta que decidí ignorar ese sentimiento malo que tenia ese momento. Y que importaba de todas maneras! Eramos una famillia de nuevo y solo me basto entrelazar su mano con la mia y admirar nuestros anillos para saber que así sería, para siempre.
Pero mis miedos eran fantasmas de mi jóven imaginación y así, con mis ojos fijos en los anillos y nuestras manos, mi mente empezó a gritar la profecia:
'Toda historia de amor esta ligada a la muerte... Toda historia de amora esta ligada a la muerte...
Qué tan ciertas son esas palabras?
Para el tercer día Pansy estaba curada completamente y en las mejores ganas. Arreglé para que los elfos nos sirvieran el desayuno en un pequeño espacio junto al lago y una vez ahí nos pasamos la manaña hablando de cualquier cosa. No sé muy bien de lo que me estuvo hablando porque estaba demasiado concentrado en sus gestos y su sonrisa, la había extrañado tanto que solo queria solo memorizarla.
Camino de vuelta al castillo Ron vino a nuestro encuentro con el rostro preocupado. Algo andaba mal.
- Ron, buenos días!
- Buenos días, querida Pansy- saludó el muchacho acercandose a ellos y tomado la mano de ella para besarla.
- Cómo esta Fleur?
- Ansiosa, el parto esta programado para dentro de dos semanas si es que el bebe no decide adelantarse.
- Me alegra tanto y le tengo envidia... como quisiera yo tener algo que esperar!
Ni Ron ni Harry se atrevieron a mirarla, solo se limitaron a sonreir fingidamente. Harry la acerco a ella y la beso en la mejilla.
- Pronto, cariño, ya lo veras.
- Eso espero... pero bueno, me gustaria visitar a Fleur si no te importa, Ron.
- En lo absoluto, a ella le encantaria verte. No ha podido subir a la enfermeria pero ha preguntado por ti cada día!- contestó alegre de que el tema haya sido cambiado.
- Pero, Pans, debes recostarte- argumentó Harry.
- Harry... ya me siento mejor y me levantaría aún más el ánimo ver a mis amigas. No te parece?
- Esta bien.. al menos dejame llevarte, mujer testaruda!
- No necesito ayuda. Puedo ir sola.
- Bien, como tu quieras.
Ella le dió un último beso muy suave y un hasta luego a Ron antes de emprender la vuelta al castillo. Fue entonces que, cuando Pansy estaba lo suficientemente lejos, Ron le dijo a Harry para que en verdad fue en su busqueda.
- Hubo otro atentado- dijo sin preambulos.
- Hogsmeade?
- Little Hangleton. Aunque los aurores dicen que el blanco en verdad era Hogsmeade.
- Buscaban algo... alguien?
- Solo matar, supongo. Dumbledore esta preocupado y ha cancelado la salida de los alumnos este fin de semana.
- Y que ha pensado hacer? Es obvio que ni Hogwarts es seguro en este momento.
- Nos ha llamado a una junta urgente. Parece que quiere enviar a todos de vuelta al Londres muggle junto con los otros miembros de la Orden que estaran viajando el viernes... como tu lo requeriste.
- Esa desición viene en el mejor momento... he pensando mandar a Pansy a nuestra casa en Londres.
- Ustedes tienen una casa?
- La compré como regalo de bodas... creo que va a estar más segura ahí que aquí. Los mortífagos podrian entrar en el castillo... no sé, solo quiero que este segura.
- Pero estara más segura bajo tu vigilancia que lejos de ti. Qué tal si el grupo de aurores designados para su cuidado te traicionan?
- Hable con Moody y sera él quien la protejerá... junto con Lupin y Tonks.
- Si así lo has decido...
- Tu no has pensado hacer nada acerca de Fleur?
- Con el parto tan cerca es imposible que viaje en tan delicado estado.
- Crees que Draco enviara a Hermione lejos?
- No, Hermione lo amenazó con el divorcio cuando se lo menciono- contesto riendo y haciendo reir a Harry también.
- Me lo debí imaginar.
- Quieres unirte a las chicas antes de la reunión? Probablemente estan hablando de bebes y bodas pero nos distraera un poco.
Harry asintió y juntos volvieron al castillo.
- Señor de Casale?
Todos miraron hacia la puerta de la enfermeria, un tanto exaltados por la repentina interrupción.
- Si, señora enfermera?- contestó él un tanto burlón.
- La profesora Millet me ha mandado a llamarlo. Algo sobre una presentación?
- Jesús! Me olvidé por completo!!- dijo y se levantó rapidamente y sus compañeros lo imitaron.
Cada quien recogió lo suyo y salieron disparados de la enfermeria.
- Mira en el estado en que vas a presentarte!- reprendió Eva mientras trotaba junto a su amigo.
- Al menos me dara la impresión de chico malo. Además, aquí entre nos, a las chicas les parece atractivos los moretones y las cortadas. Como que le da a uno un aire de chico malo... como Brad Pitt.
- Hablas bonito pero piedras, si te has dado cuenta?
- Como si eso importara.
Abrieron las puertas dobles y entre aplausos Aidan se abrió camino hacia el escenario. Todos palmeaban su espalda y le sonreian, deseandole suerte y las chicas lanzandole uno que otro comentario alagador. Isabella no pudo entonces evitar sonreir ante las mejillas tan rojas del muchacho porque aunque él sabía que era atractivo no le gustaba ni hacer alarde ni que se lo dijeran.
Ya en el escenario entrego su túnica al asistente del DJ y aflojo su corbata, luego uno de los muchachos de la banda le entrego su guitarra.
- Buenas noches, Hogwarts!!- más gritos y aplausos- que les parece si dejamos la habladuria para otro rato y empezamos la fiesta?!
Ella supo entonces que aunque no estuvieran juntos el sentimiento que tenia solo para él, no se iria. Y solo la simple sonrisa que Aidan le dio antes de empezar con la primera canción se lo confirmó.
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La presentación solo se suponia debio durar una hora, pero el carisma natural de Aidan hizo que los alumnos se reusaran a dejarlo bajar del escenario. No fue hasta que realmente terminó la fiesta (al rededor de la una de la mañana) que él pudo descansar.
Mientras todos se despedian y abandonaban el Gran Comedor, algunos pararon para felicitarlo e intercambiar nombres y direcciones para seguir en contacto. No era eso extraño? Tuvieron seis años para conocerse y justo cuando el colegio termina se hacen amigos...?
- Bueno... los veo al rato- anunció Aidan cuando ya el pasillo estaba casi desierto.
- A donde vas?- preguntó Eva.
- A ningún lado. Me voy a quedar aquí un rato... pensando.
- Recuerda que los prefectos estan patrullando.
Asintió y despidió a sus amigos, luego él cerró las puerta del vacio comedor y fue directo al escenario. Haciendo buen honor a su habilidad para hacer dos cosas al mismo tiempo se sentó al piano y abrio el diario, poniendolo donde el cuaderno de música de Jacob estaba. Trono sus dedos y empezó una tonada mientras leía.
El día en si paso sin mayor gracia. Ya en la noche la doctora Rose dejo que Pansy saliera de la enfermeria y regresara a nuestra habitación. Decidí que era momento de contarle mi plan de enviarla a Londres. Lo tomó bien tomando en cuenta la magnitud de mi pedido. Dijo que entendía mi miedo y que haría lo que sea para calmar aunque sea un poco mi angustia. Mantenerme concentrado en la guerra era importante, así todo terminaría pronto y podiamos empezar una familia.
- Entonces no vas a odiarme por enviarte lejos de mi?- preguntó nervioso.
- En lo absoluto, Harry- contestó ella sonriendole- y cuando es que...
- Mañana temprano.
- Ya veo. Es mejor que empiece a empacar, no crees?- dijo un tanto ebasiva.
- Esto terminara pronto.
- Lo sé...
- Dime lo que piensas. Tu actitud pasiva-agresiva no va a ayudar.
Pansy suspiró pesadamente y lo miro seriamente.
- Sabes que preferiria quedarme aquí contigo, pero has dispuesto que regrese a Londres y así lo haré!
- Tu no eres la clase de esposa que hace lo que se le dice sin protestar!- discutio Harry sonriente- que esta pasando?
- Tengo un sentimiento.
- Sentimiento?
- Sentimiento.
- Que algo malo va a pasar?
- Tal vez...
- Los mejores aurores del Ministerio estaran cuidando de ti.
- Eso no garantiza que la muerte no me encuentre. Si es mi momento nada hara que respete nuestros deseos de vivir este matrimonio a lo máximo!- argumentó un tantito alterada.
- No puedo prometerte la eternidad ni garantizar tu inmortalidad, pero lo que puedo ofrecerte es la seguridad de los mejores en el campo... Pans, no quiero que nada te suceda- aclaro tomandola del rostro para mirarla a los ojos- la guerra terminará y volveré a casa para discutir contigo sobre los centros de mesa y el arreglo floral.
Pansy rió un poco, pero no estaba muy convencida. Aún así dejo que Harry la abrazara tan fuerte y por el tiempo que a él le pareció.
Al menos tengo la tranquilidad de saber que no le prometí nada. Hubiese sido lo peor si no hubiese pudido cumplir. Esa noche la amé de maneras y formas que en otras circunstancias ni siquiera hubiese intentado... pero ese momento necesitaba sentirla tan mía como fuera posible. Supongo que alguna parte de mi subconciente sabia que iba a pasar.
En algún momento de la madrugada, mientras la abrazaba y pensé que ella estaba dormida, me puse a pensar en todo: en el lo que le esperaba a Ville, en el alumbramiento de Fleur, mi Lily, las cosas que estaban por venir... y de repente Pansy habló.
- Harry?
- Si?
- Qué harias si yo muriera?
- Qué clase de pregunta es esa, Pans?
- Te das cuenta que no estamos llegando a nada, verdad? Contestando una pregunta con otra pregunta?
- Lo sé, pero estoy un tanto confundido. A qué viene todo esto?
- Es que en verdad nunca hemos hablado de eso... solo queria saber- respondio sentandose en la cama y mirandolo tan seria como nunca.
- Bueno... quedaria incapacitado para amar de nuevo. No puedo verme con nadie más y no creo que alguien pueda ocupar tu lugar- dijo él también sentandose quedando frente a ella.
- Puede ser narcisista de mi parte pero...
- No tienes que pedirmelo, amor- interrumpió tomandola del rostro y besandola- nunca más voy a enamorarme.
Me he preguntado muchas veces, desde que comence este diario, porque sigo gastando papel recordandola. No tengo que poner en escrito toda nuestra corta vida juntos para revivir las memorias, y aún así siento que si paro ahora no podré morir tranquilo.
Sé que lo haré pronto porque Pansy sigue visitandome en sueños solo para decirme que pronto vendra por mi. De veras espero que así sea, ya no quiero estar aquí; quiero reunirme con mis chicas y no separarme de ellas.
Aidan dejo de tocar casi de inmediato, como si estuviera frenando de emergencia o algo así. Tranquilo suspiro profundo y se dio un par de segundos para imaginarse lo que acababa de leer y luego miro a su derecha.
- Hola, Bella- dijo sonriendo ligeramente.
Isabella salto un poquito al ser tomada por sorpresa. Parada en mitad del salón, habia quedado hipnotizada por la música tan triste que Aidan tocaba.
- Uh... hola- contestó.
- Puedo ayudarte en algo?- preguntó mientras se levantaba y recogia sus cosas.
- Claro... voy a tener que pedirte abandones el Gran Comedor. Los alumnos deben estar ya en la cama... además los profesores empezaran inspección dentro de poco.
- Dime, soy solo yo o voluntariamente estas salvando mi trasero?
- Las dos cosas.
- Excelente respuesta!
Bajo del escenario y se acercó a ella caminando sin prisa, metiendo las manos en los bolsillos mientras lo hacia. Isabella estaba un poco temerosa de lo que Aidan podia hacer porque si mal no recordaba temprano en la fiesta (cuando estaban en el pasillo y Rob los interrumpió) él no estaba muy contento con ella. Pero le sorprendio cuando, sin sacar la mano de su bolsillo, él le ofrecio el brazo para escoltarla fuera del salón. Sorprendida y casi instintivamente, acepto el caballeroso gesto.
- Como te sientes?- preguntó de la nada solo para tener algo que decir.
Aidan espero a que estuvieran en el pasillo para hablar de nuevo, y solo lo hizo cuando dejo ir su brazo y estaban al menos cinco metros de distancia del otro.
- Eso depende.
- Me refiero a tu rostro.
- Oh! Me siento hinchado y un poquito adolorido... pero nada que no pase.
- Que bueno...
Se instalaron en un incomodo silencio. Lo mas conveniente hubiese sido decir buenas noches y cada uno tomar su camino, pero ninguno de los dos queria marcharse. Después de todo era la primera vez en mucho tiempo que estaban solos.
- Temprano... cuando iba al baño y me seguiste... tenias algo que decirme?- preguntó Aidan queriendo sacarse esa duda del pecho.
- De hecho... si vamos a ser sinceros, queria disculparme.
- Por qué... qué hiciste?
- Como te he tratado estos últimos meses... por haberte lastimado en general. En especial por... Rob.
- Lo primero, aceptó las disculpas y también ofresco las mias. No debí tratarte como te traté. Ahora... lo de Rob, tu no podias saber que iba a golpearme!
- No eso... por estar con él.
Aidan sonrió despacio y bajo la mirada. No dijo nada ni se altero como hubiese sido normal en él, solo dio la media vuelta y empezó a caminar hacia Slytherin. Isabella no lo culpo por tal reacción, ella hubiese hecho exactamente lo mismo. De todas maneras era la manera más digna de darle a conocer su punto de vista. Y aún así, no hubiese sido Aidan de Casale si no se detuviera y regresara a mirarla.
- No tienes que disculparte. Después de todo ya sabes lo que dicen: "Tan solo el ganador..."- y retomo su camino.
Y aún así, no hubiese sido Isabella Proust si no hubiese completado la oración.
- "... Se lleva lo mejor"- dijo suspirando.
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Preguntas? Sugerencias? Ya saben que hacer!
