CHAPTER 14

POR FIN! Hasta yo me estaba desesperando XD jojojo golpéenme pero no me maten por que luego quien termina el fic? XD tengo seguro de vida!

Este es el capitulo que estaban esperando! Adivinen quien se entera? O.O Eso lo descubrirán ustedes!

XD ah pasado tanto tiempo que ni me acuerdo si respondí a los reviews u.uU

Mejor me escondo antes de que desaten su ira…

Bleach no es mío pero voy a suicidarme y revivir como la hija de Kubo XD.


Desengaño en el Parque de Diversiones

No podía quejarse, habían sido dos buenas semanas. Le había ido bien en sus clases en Soul Society, no había pasado nada extraño, había recolectado algo de información para su última misión, no se había encontrado con Tatsuki o Inoue y se había comprometido con Rukia.

Incluso él no podía creer lo que había hecho. Fue todo de improvisto.

Después de su encuentro con Inoue en el parque fue directo a una joyería a compra el anillo de compromiso. En ese momento su corazón era una tormenta de emociones. Sentía miedo, pues estuvo a punto de perder a Rukia; enojo por que no pudo hacer nada; culpa y pena por lo que le estaba haciendo a Inoue; rabia, tenia tantos deseos de tomar a Hitsugaya por el cuello y apretar…y por ultimo egoísmo porque a pesar de todas las mentiras y los engaños no quería dejar a la morena ir.

Le había pedido matrimonio a Rukia por dos motivos: el primero era el clásico, la amaba. Si todo salía como lo planeaba sabia que ocurriría en el futuro así que por no adelantarlo?. El segundo era por si la mentira caía. Trataría de casarse lo más rápido posible. Si Rukia se enteraba sabia que lo dejaría, así que se negaría a darle el divorcio para provocar encuentros entre ellos y así ganarse su perdón. Como veían estaba desesperado.

Con manos en los bolsillos apresuro el paso.


- Rukia-chan ya me voy!

- Ok! Gracias por la comida Yuzu! – Grito Rukia desde el baño.

La pequeña Yuzu se había ofrecido a cuidar de ella ya que su hermano iba a Soul Society en las mañanas y su cuñada se quedaba sola sin poder mover el brazo. Al comienzo Rukia se negó diciendo que no estaba invalida pero después de tantas suplicas de la niña se dio por vencida, así que todos los días Yuzu venia a limpiar un poco y hacer el almuerzo aunque la mayoría del tiempo se la pasaban hablando y ordenaban algo para comer. Karin venia a veces también para conversar. Las tres se habían hecho muy buenas amigas.

Comenzó a desvestirse lentamente.

Su brazo ya estaba mejor, estaba recuperando fuerza en el y ya casi no le dolía el hombro cuando lo movía.

Se acerco a la ducha y abrió la llave.

Su vista se poso en nuevamente en su anillo. Ya se le estaba haciendo un hábito observarlo cuando se encontraba sola. Parecían dos anillos juntos, uno de oro y otro de plata que se cruzaban en el centro donde estaba incrustado un zafiro. Le encantaba.

Entro a la ducha y cerro los ojos al sentir el agua recorrer su cuerpo.

Se iba a casar, aun no lo podía creer. Nunca pensó que aquel hombre que salvo de ser asaltado en un callejón se convertiría un día en su esposo. Estaba tan feliz que se sentía culpable. Como se permitía toda esta felicidad cuando dejo que su hermana fuera brutalmente violada y asesinada frente a sus ojos? Debería estar muerta, fue tan cobarde…

"Espero que puedas perdonarme Hisana…"

Tan sumida en sus pensamientos estaba que no escucho los pasos que se acercaban ni el sonido de ropa caer al piso hasta que un par de brazos la rodearon por detrás.

- Durmiendo parada? – Su tibio aliento y varonil voz la hizo estremecerse.

- Mmm…- Fue lo único que atino a decir al sentir las manos de su prometido recorrer sus curvas. Apego su suave espalda a su fuerte pecho y suspiro contenta.

"Pero no pienso dejar que mi culpa destruya mi felicidad"

Pensó abriendo sus ojos y volteando para atrapar los labios de Ichigo en los suyos en un apasionado beso.


Tomo un sorbo de su café mientras que lo esperaba llegar.

Confiaba mucho en él.

Aquel día en el parque la dejo llorar en su hombro y escucho sus problemas. Desde ahí empezaron a verse, como amigos claro. Su corazón aun no sanaba, no podía permitirse una relación amorosa por el momento. Siempre la escuchaba hablar a pesar que fueran tonterías pero nunca sonreía.

Alzo la vista al escuchar la campanita de la puerta sonar y ahí estaba él.

- Ulquiorra-kun! Por aquí!

- Buenas tardes Inoue – Saludo tomando asiento frente a ella.

Conversaron por un buen rato. Ambos contando que nuevo les paso durante el día o alguna anécdota de niños. La pelinaranja dominaba la conversación como siempre.

Ulquiorra sugirió un paseo esperando que esta vez si lograran ver a cierta pareja…


- Ya veo……si, esperar, pero ya pasaron dos semanas y ni siquiera a movido un dedo…… me encuentro bien. Que paso? Ustedes no han venido desde que les dije de mi compromiso……me imagino. Antes a penas podían terminar su papeleo ahora también tienen que lidiar con su trabajo de profesores y el mío……claro, el lunes voy a Soul Society……ya te dije que estoy bien……bueno, nos vemos entonces.

- Quien era? – Pregunto Ichigo observando a la morena acercarse para abotonar su camisa.

- Matsumoto. Quería saber como estaba e informarme sobre Mayuri – Respondió terminando el ultimo botón y dirigiéndose a su tocador para cepillarse el cabello.

- Así? Y como esta? – Trato de no sonar interesado.

- Todavía en coma.

"Aun hay tiempo"

- Estas lista?

- Si. Llevas tu dinero no? Quiero subirme a todos los juegos!

- Enana.


Suspiro.

Otra vez estaba sola. No le gustaba nada ese hombre con el que estaba saliendo Orihime a pesar que ella decía que solo eran amigos. Algo no estaba bien.

Suspiro nuevamente.

No podía hacer nada. Tal vez solo sea ella. Lo bueno era que su amiga se distraía y ya no pensaba en el maldito de Ichigo. Lo malo era que ella se quedaba sola. Las tardes eran tan aburridas. Donde estaba Renji cuando se lo necesitaba? Al menos el la mantenía entretenida con sus peleas verbales o con sus inútiles intentos de vencerla en un combate de espadas. Incluso lo había ido a buscar a Soul Society pero nunca lo encontraba. Hasta él tenia vida social!

- Arghh! Algo deberá haber en la calle – Dijo antes de tomar sus llaves y salir de la casa.


- Estas siendo paranoico Renji.

- Tu también pensabas que era un espía Ikkaku!

- Eso fue hasta que le propuso matrimonio.

Inmediatamente lamento mencionar esto. Los ojos de su amigo se oscurecieron y de un sorbo acabo con su vaso.

Todos los días desde que Rukia anuncio su compromiso era lo mismo. El pelirrojo había empezado a visitar el bar y él lo acompañaba para evitar que no tomara mucho e hiciera algo de lo que fuera a lamentarse después.

Renji se había confiado. Pensó que la relación de Ichigo y Rukia no duraría, al menos no después de que desenmascarara al pelinaranja. Rukia estaría destrozada pero él estaría ahí con ella como siempre lo había estado.

- Pero te digo que eso es solo una pantalla para despistarnos. No te parece sospechoso que nuestra misión fallara completamente? Fue como si los Shinigamis supieran nuestros planes! Y ese Ichigo siempre busca excusas para ir a la división de Isane, donde esta Mayuri! – Volvió a insistir con más fuerza.

- Creo que ya es hora que te lleve a casa. No creo que Ichigo este actuando, él esta enamorado Renji. Sus ojos tienen el mismo brillo que el tuyo cuando mira a Rukia.


Dentro de su oscura oficina Urahara masajeaba sus sienes. Había tanto por hacer…

- Señor, Shiro-chan lo desea ver.

Se acomodo en su asiento para encarar a su secretaria. Acababa de salir del hospital así no podría ir a hacer misiones.

- Como va todo Hinamori-san?

- Muy bien señor, nada que algo de descanso no pueda remediar – Respondió con una sonrisa.

- Me alegro. Hazlo pasar por favor.

- En seguida – Hizo una leve inclinación con la cabeza y salio de la habitación.

- Shiro-chan! Puedes pasar!

- Ya te dije no me digas asi!

- Claro Shiro-chan!

- Arghh!!!

La puerta se volvió a abrir para dar paso al enojado chico. Aunque se podía apreciar una pequeña sonrisa en su rostro.

- Las cosas nunca cambian no?

- Al parecer no. Para que me llamaste.

- Hace unas horas me entere que Ishida se llevo consigo información de la que no teníamos conocimiento – Inquirió cruzando las manos en frente se si.

- Si. Ya trate de rastrearlo pero parece como si la tierra se lo hubiera tragado al igual que Yoruichi. Sin embargo Inoue también fue a la misión con él, puede que ella tenga algo.

- Tráela.


- Hace mucho que no venia a un parque de diversiones! – Rukia comento observando emocionada a su alrededor.

El lugar estaba lleno. Muchas parejas y familias caminaban de un lado al otro. Se podía escuchar las risas de niños que se habían detenido a probar su habilidad en algún juego y los gritos de los que se habían subido a la montaña rusa.

- Mira Ichigo! Algodón de azúcar! – Comenzó a jalarlo hacia el puesto a unos cuantos metros de ellos.

- Si comes ahora vas a vomitar después – Le dijo pero se dejo guiar.

- Todavía no vamos a subir. Tu solo cómprame uno y después me tienes que ganar un peluche – Sonrió.

- Eres una mandona.

Pretendió estar molesto pero de todas formas le compro el algodón de azúcar.

- Hey, esa no es Tatsuki? Tatsuki!

Ichigo frunció el ceño al ver que su prometida estaba en lo cierto. Una chica frente a ellos se detuvo y empezó a caminar en su dirección. Inconcientemente apretó su agarre en la cintura de la morena.

- Hola Rukia – La saludo sonriendo – Ichigo.

El saludo fue casual pero Rukia pudo sentir la tensión entre los dos. Decidió empezar la conversación diciéndose mentalmente que después le preguntaría al chico.

- Como vas Tatsuki? Y tu amiga Inoue?

El ver como ambos se quedaron rígidos la confundió un poco.

"Hay algo de lo que me perdí?"

- Ella esta un poco triste, su novio la engaño pero estará bien. Es una mujer fuerte – Respondió saliendo de su shock – No es así Ichigo?

- Eh? Si, si. Le deseo lo mejor – Sonó algo inseguro.

- Tu conocías a Inoue? – Pregunto algo asombrada y volvió a decirse mentalmente que una vez que llegaran a casa iniciaría una conversación para saber mas uno del otro.

- Si, ella fue…es una amiga del trabajo.

- Oh, bueno, espero que se recupere pronto. Hombres como esos no valen la pena – Dijo fríamente e Ichigo deseo mas que nunca que su engaño no fuera descubierto.

- No sabes cuanto concuerdo contigo Rukia – Tatsuki lucia satisfecha.

- Por poco me olvidaba! Aun no sabes la buena nueva – Alzo su mano izquierda. El zafiro brillo en el sol.

Se quedo sin palabras.

"Tan rápido?! Que se trae entre manos esta vez Ichigo?"

- Vaya todo el mundo esta poniendo esa expresión últimamente – Dijo riéndose.

Ichigo la veía indiferente. Su día estaba yendo de maravilla hasta que llego ella y lo malogro todo con sus indirectas. Se sentía tan incomodo que tenia que contenerse de salir corriendo en cualquier minuto.

- Lo siento. Fue inesperado. Nunca pensé que Ichigo fuera un hombre de matrimonio pero felicitaciones! Me alegro mucho por ti – Se acerco para abrazarla.

"Al menos alguien esta feliz"

Se había dado cuenta que la incomodidad no era por Tatsuki, era como…como si estuviera siendo observado. Miro a su alrededor hasta que sus ojos se posaron sobre la figura de una persona a la que conocía muy bien.

La imagen se le quedaría grabada por siempre al igual que las lágrimas.

- Ichigo? – Reacciono al escuchar su nombre. Rukia lo veía con curiosidad.

Volvió a voltear pero aquella persona ya no estaba allí.

- Sucede algo?

- No, solo me pareció ver a alguien.

"Inoue?"


- No sabia que había un parque de diversiones! Gracias por traerme aquí Ulquiorra-kun!

- No hay problema.

- Mira! Es Tatsuki-chan! – La morena caminaba dándole la espalda. Alzo un brazo y justo cuando iba a gritar su nombre alguien lo hizo desde otra dirección.

Observo a su amiga detenerse y caminar hacia la derecha. Su vista la siguió hasta su destino.

Sus ojos se abrieron con sorpresa.

"P..pero que es esto? Kurosaki-kun y Kuchiki-san?"

- Ese no es Kurosaki? El hombre del que me hablaste? – Ulquiorra confirmo sus dudas – Se ve muy cariñoso con esa mujer.

Desde en donde estaban se podía apreciar como Ichigo tenia un brazo alrededor de la morena posesivamente.

"A Kurosaki-kun nunca le gusto mostrar afecto en publico, entonces porque?..."

Las lágrimas amenazaban con salir.

- Tu amiga no se ve sorprendida.

Era cierto Tatsuki-chan estaba hablando animadamente con la pareja.

De pronto vio a Rukia alzar una mano y algo brillo en su dedo.

- Un anillo de compromiso. Es imposible que en el corto tiempo en el que ustedes estuvieron separados dos personas se hayan conocido lo suficiente para tomar un paso tan serio como el matrimonio – Le comento cerca del oído.

"Que trataba de decir? Kurosaki-kun la había estado engañando?"

Tatsuki abrazo a Rukia y ella no pudo contener las lágrimas.

- Y parece que tu amiga sabía.

"Tatsuki-chan? Tu? No, no, es imposible! Tu nunca me harías eso verdad?"

- Conoces bien a Ichigo?

Inoue detuvo lo que estaba haciendo.

- Por que la pregunta Tatsuki-chan?

Se mordió el labio. Como explicarle sin parecer sospechosa? – No se, lo veo extraño, cambiado, como si estuviera ocultando algo.

- Vamos, no tienes que ver esto.

Le dolía pero continuo observando, no despego sus ojos solo hasta que Ichigo volteo a verla. Se quedo paralizada. Sus ojos siempre tuvieron esa capacidad, sus ojos fueron la primera cosa que la atrajo.

Ichigo dejo de tener contacto con ella y fue la oportunidad perfecta para salir corriendo.

Corrió con todas sus fuerzas, corrió como si la muerte la estuviera persiguiendo, corrió hasta que no pudo más.

Las lágrimas parecían no acabarse.

- Deja de llorar, ellos no las merecen, no merecen tu dolor ni tus pensamientos.

Alzo la vista y ahí estaba él, extendiéndole un pañuelo como la primera vez.

A pesar de la tristeza le dedico una sonrisa y se limpio las lágrimas. Una vez más calmada Ulquiorra dijo.

- Ven conmigo Inoue.

Lo miro confusa.

- A donde?

Le extendió su mano.

- Lo que te hicieron merece un castigo. Ven conmigo y los haremos pagar.

Bajo la mirada.

- Todo lo has vivido fue una mentira. Urahara e Ichigo te utilizaron para sus propósitos y ahora que no te necesitan te dejaron abandonada. Tu amiga en la que tanto confiaste no te dijo nada, te dejo sufrir y seguir esa pesadilla. Puede que hablen mal de la secta de Aizen-sama pero al menos nosotros somos una familia y cuidamos de cada miembro.

Nuevamente extendió su mano…y esta vez ella la tomo…


Uy Inoue ya se entero del engaño, ahora le toca a Rukia…

Suficiente adelanto del prox. Cap.

Review!